Antes que nada… esto iba a llegar tarde o temprano, ahora si Una advertencia: en este capítulo hay alta dosis de lemons, seducción,malas palabras, insinuaciones de diversos temas, tiene un poco de todo jajajaja, así que para los que no les guste, son de mente sensible o son menores de edad será mejor que no lean, no quiero tener problemas pero aun así lo quieren leer y les vale madres esta advertencia pues adelante pero es bajo su propia responsabilidad, dicho esto pueden proseguir a leerlo. ¬¬
Capitulo 19.
Este era el último viernes del año escolar todos los alumnos estaban emocionados porque pasaron todas las pruebas pero como siempre también había algunos que estaban tristes porque la aventura de la preparatoria se les termino y ahora emprendía una nueva aventura llamada "Universidad".
La ceremonia de clausura estaban todos los graduados y los de años inferiores como de costumbre hastiados por estar ahí a la de a fuerzas, algunos platicaban otros escuchaban música pero los más descarados se dormían.
Una vez terminada la ceremonia entre ese hormiguero de personas había un pequeño grupo de jóvenes que estaban cerca del asta bandera - Hay que festejar este fin de curso – decía Hao a su hermano. – Pero… ¿Cómo? – se llevo una mano al mentón mientras pensaba.
- Hay que salir en la noche – lo dijo un tanto entusiasmo porque se imaginaba bailar con su linda Annita.
- Buena idea, Yoh – Hao lo abrazo – Hasta que piensas -
- Les adelanto que yo no iré – esa linda chica de ojos rojos decía mientras se acercaba a ellos mientras jugaba con la mano de su señorito Ren - Porque tengo que arreglar mis maletas para el viaje a Francia –
- ¿Cuándo te vas? – le pregunto el chino
- Mañana en la mañana –
- ¿Y apenas me lo dices? – él de un tirón se soltó de ese agarre tan cálido – No he preparado nada para despedirme adecuadamente de ti -
- No hagas nada porque ciertamente no me gustan las despedidas – Jeanne abrazo a su sexy novio y le susurraba una cuantas palabras que hicieron que se pusieran rojo.
- No cuente conmigo en esa salida - la que volvió al tema fue Anna que estaba en medio de Manta e Yoh, por una extraña razón tenía que estar en esa ubicación porque últimamente su primo mira de modo asesino a su novio - Tengo que cuidar a mis primos –
- ¿De verdad?, si mi padre no me ha dicho na… - Manta recibió un certero golpe en la nuca y miro de mala gana a su prima que claramente tenía esa no tan extraña actitud autoritaria que le infunda miedo y respeto, si quería sobrevivir a la autoridad de Anna no tenia que contradecirla - Cierto, nos tiene que cuidar. – el chico bajo la mirada por miedo.
- Pero pensé que ibas a ir a la piyamada que organice - comento con melancolía la pequeña Usui que asusto a esos cinco chicos.
- Pilika avisa cuando estés cerca -
La hermana menor de Horo-horo no le importo lo que le decía ese irritado Ren y se concentro en su amiga - Jeanne, entonces ¿no iras a mi casa? – con voz temblorosa le pregunto.
- Lo siento, Pili – hizo una leve reverencia esa francesa.
- ¿Y tú, iras? – miro con extrema ternura a esa rubia.
- No lo creo porque no sé como a que hora dejare de cuidar a mis lindos primos – lo decía mientras bruscamente abrazo por los hombros a Manta, él sudo frío ante esa "cariñoso" abrazo.
Pilika con aire derrotado giro a ver a esa peli rosa - Seremos solamente tú y yo – Tamao que estaba en ese momento sonrojada por que Lyserg tuvo el atrevimiento de abrazarla simplemente asintió.
- Si quieres más personas – Hao se paro al lado de esa Usui – Puedo ir hacerles compañía –
Chocolove que en esos momentos estaba contándole un chiste a Nichrome dejo de hablarle para ir rápidamente para colocarse en medio de Hao y Pilika – ¡No la toques! – la abrazo posesivamente.
- Tranquilo – Pilika le dio un casto beso a su moreno – Gracias por la oferta Hao pero es exclusivo de chicas – el Asakura odiaba que lo rechazara de esa manera – Pero si te crecen dentro de unas horas una par de pechos eres bienvenido –
- Jajajaja – el que estallo de risa fue Horo que se imagino a ese gemelo con una voluptuosa delantera, Yoh como sus demás amigos lo habían visto platicar de forma acalorada hace unos minutos con Damuko, en los últimos días de escuela los habían visto discutir y sabia sin necesidad de preguntarle que las cosas entre Horo y Damuko no iban del todo bien. – Me gustaría verte de ese modo, Hao –
- Cállate, idiota – le sonrió sin mucho humor.
Es grupo de amigos caminaban lentamente hacia la salida de la escuela - Que mala suerte, - hablo fuertemente Yoh que tenía las manos en la nuca y miraba de reojo a Anna y como a Manta - Este verano estaré solo –
Manta como los demás sabia a lo que se refería ese gemelo, los gemelos serian los únicos que pasarían el verano en su casa mientras que los demás se irían de viaje - Pero tendrás la compañía de Hao -
Hizo caso omiso al comentario de su amigo - Estaré solo – observo al moreno que al parecer esta contándole unos chistes a Pilika - Chocolove ira de viaje a New York –
Las risas entre Pilika y Choco desaparecieron, el moreno vio como la angelical rostro de su novia se transformaba en seriedad que le erizo los pelos - Vamos a visitar al abuelo –
Lo miro fijamente y lo agarro de la mano - No vayas a un club nudistas –
- Hey, yo no soy como Hao –
Pero a su novia no le intereso sus palabras, sintió como le apretaba la mano, sentía tremendo dolor que lo hizo doblegare hasta el punto que estaba de rodillas - Si me entero que viste o tocaste otra mujer… - le libero la mano y automáticamente Chocolove se dio masaje para aliviar el dolor, ella le levanto el mentón para darle un besito sobre los labios -Te castro, cielo – la forma dulce en que pronuncio esa amenaza fue tan adorable que le dio miedo.
Yoh ajeno a esa escena de celos de Pilika siguió el recuento de los viajes - Lyserg va ir a Francia con Jeanne –
- Odio Francia – susurro para que su prima no escuchara pero supo que si alcanzo escuchar porque sintió como su prima "accidentalmente" lo golpeo en la espinilla.
- Ups!, lo siento – Jeanne le sonrió malvadamente.
- ¡Madura de una maldita vez, Jeanne! ¡Madura! – de forma infantil saco la lengua, Tamao trato que tranquilizarlo dándole leves palmadas en la espalda.
- Ren irá a China –
- Así es. – Yoh como Anna voltearon a ver a ese chino - Hay reunión familiar –
- Tráenos recuerdo - Horo se lo pido y se dio el lujo de abrazarlo amorosamente – Ropa, juguetes, revista hentai, un animal que haya caído en la fosa de Jusenkyo, todo menos… -
- ¿Cuántas veces tengo que decirte que esas dichas "Las legendarias fosas de Jusenkyo" no existe?, ¡deja de ver Ranma1/2! - dijo exasperado, siempre Horo le comentaba sobre esas malditas fosas.
- No, me gusta ese programa– dijo seriamente el Usui a la vez que se cruzaba de brazos.
El joven Tao di como caso perdido a su amigo - Les traeré como recuerdos comida china – sentencio Ren con voz firme, Horo era eso lo que quería evitar como recuerdo porque estaba harto de tanta comida China y siempre soñaba con...
- Yo quería una sexy gatita o peli roja menos comida – lloraba por la decepción de ese regalo.
- Y tu - Yoh señalo a su dulce amada después de ver la escena semi dramática de Horo - Te iras de viaje junto con Manta -
Oyamada se sentía tan feliz de tener una viaje familiar con sus tíos – Como quiero a mi tía – ella era su familiar favorito porque desde que nació lo cuidaba y consentía al igual que su hermana - Me invito a su viaje de trabajo en Osaka- dijo con orgullo - También ira Tamao, Pilika y Horo - ese trío de amigos realizaron al seña de amor&paz - ¡Va ser divertido el viaje!–
- ¡Yeahhh! – gritaron al unisonó ese trío.
- ¿Sobreviviré a este viaje con esos locos? – se preguntaba pesadamente la rubia que observaba como bailaban y saltaban con júbilo – Creo que no -
- Estaré solo – Yoh se llevo ambas manos a los bolsillos, pateo una roca, estaba muy cabizbajo por la partida de sus amigos pero más por su novia.
- Oye – Hao que se enterneció por la actitud triste de su hermanito no puedo negar para ir a su lado y abrazarlo - No estarás solo porque voy a estar contigo todo el tiempo –
La sonrisa que le daba Hao no lo conforto - Como dije: estaré SOLO –
- Hermanito, te lo prometo que nos vamos a divertir tanto en este verano que nunca lo olvidaras –
Yoh se desanimo más porque su hermano siempre lo deja solo cuando se le cruza una mujer enfrente - Seria millonario cada vez que me prometes cosas -
...-...-...
Ese grupo de amigos se dividieron a la hora de irse de ese asqueroso lugar llamado Escuela, los hermanos Asakuras caminaban al lado de Horo y Chocolove estas siendo abrazado, tan fuerte que no sentía la sangre circular por el fuerte agarre de Pilika, Ren se fue con su novia en su lujoso camioneta negra, Anna tuvo que acompañar a su querido primo para ir por Mannoko mientras que Lyserg con Tamao se fueron para comprar un par de helados.
- Por fin, terminaron las clases – Hao se limpio las ligeras lagrimas que le salieron por recordar todo el esfuerzo que hizo para tener buenas calificaciones - ¡Bienvenido verano! – extendió los brazos a la vez que grito.
- Lastima que no vamos a salir esta noche – dijo Yoh que se le notaba algo decepcionado.
- Fue culpa de las chicas –se cruzo de brazos - Ellas arruinaron nuestra idea, estúpidas – al instante que termino de decirlo sintió la aura rencorosa de Pilika. – Hola, dulzura – la abrazo sin importarle que Chocolove lo quisiera matar con la mirada, ante la cercanía ella le dio un codazo justo en el ombligo que hizo que Hao se mordiera los labios para no gemir y así no darle gusto a Choco que tenía esa mirada burlona; respiro trabajosamente hasta que sintió que estaba bien - Pero no te preocupes, Yoh, porque tengo un plan b – con serenidad hablo - ¿Van hacer algo en la tarde? –
- Arreglar mi maleta – contesto el moreno – Y bañar a Opacho – su hermano estaba en esa etapa de no bañarse por dos semanas hasta que el día de ayer lo convenció que le daría dulces si se dejaba baña el día de hoy.
- Estaré ayudándolo a la hora de bañar a su bastardo hermanito – dijo en tono amoroso, en realidad Pilika no quería ayudarlo pero cuando implica pasar tiempo con su novio a solas sin importar que este ese mocoso ella aprovecharía ese tiempo en besarlo y abrazarlo – Pero después me iré a mi piyamada – ese asunto de la piyamada era muy importante para ella.
- Igual –
- Tengo cita con el dentista – pronuncio por fin unas palabras Horo que hace tiempo estaba en silencio y pensando profundamente en el problema que tenía con su linda novia.- ¿Cuál es tu plan b? – pregunto lo que todos estaban pensando.
Hao se coloco rápidamente enfrente de sus amigos y ellos se detuvieron automáticamente - Conseguí… - hizo una pausa dramática que provoco expectativa e intriga en sus amigos - ¡7 entrada a la expo de sexo! –a sus amigos el mundo se le detuvo y se volvió silencioso. – Únicamente iremos los hombres - Hao examino cada rostro de sus cuatro amigos, el de su hermano estaba sorprendió, Horo tenía una pequeña picara sonrisa, Chocolove tenía la boca abierta y lagrimas en los ojos por el semejante pellizco que le dio a Pilika que dicho era tenía una cara de asesina serial.
- ¡Wow!– exclamo eufóricamente Yoh que inevitablemente abrazo a su gemelo - Eres mi héroe -
- Lo sé, pero… - trato de alejar al empalagoso de su hermanito pero no cedía - …deja de abrazarme me ensucias el uniforme – con un fuerte empujo logro zafarse esos brazos pero no conto que Horo también lo abrazaría.
- Ahora mismo cancelo la cita mi dentista, todo por esas sensuales mujeres dueñas de mis sueños tan húmedos – saco su cel sin dejar de abrazar a Hao, estaba en espera que contestara, ante la cercanía le dio un beso a la mejilla a ese gemelo que como respuesta le dio un pisotón - Hola, soy Horokeu - se alejo de sus compañero para platicar con su odontólogo al diablo.
- La maleta la puedo arreglar en la noche y mi hermano no le hará nada de malo otro día sin bañarse – se alejo del agarre de su anonada novia que no se esperaba esa actitud descarada de él - Vamos a esa convención –
- Chocolove –
El morenazo tenía una mirada que brillaba por la ilusión y tenía una sonrisa tan lujuriosa que su novia nunca pensó que él lo tenía - Conoceré a mi actriz favorita, la dueña de todos mis sueños húmedos – se frotaba las manos -¡Qué emoción! -
- Chocolove – lo nombro nuevamente Pilika de forma calmada y controlando sus celos.
- Le pediré que me firme en mi trasero para luego tatuármelo – Hao rio ante ese comentario tan perverso pero Yoh estaba preocupado por la vida de Chocolove porque la mirada nada agradable de Pilika le produjo escalofríos - Babeo sólo de imaginar a ver a tantas mujer tan atractivas y con tan poca ropa – literalmente se limpio de la comisura de los labios las saliva que se le escurrió - Sus piernas, su trasero y sus… delantera – con amabas manos realizo esa alusión.
Pilika se cruzo de brazos y luchaba consigo mismas la tentación de darle una bofetada al caliente de su novio, por tercera vez lo nombro con una dulzura que era terroríficamente – Chocolove, amor -
- Les pediré unos consejos para la hora de "acción" – después de decir eso soltó una risa fuerte que le haría buena competencia al conde cuenta números de Plaza sésamo - Y si no entiendo le suplicaré que me ayuden a entenderlo por medio de la práctica -
Ese comentario fue lo que la hizo explotar - ¡Chocolove! -
- ¡¿Qué?! - respondió irritadamente, odiaba que los interrumpiera cuando estaba planeando perversamente lo que haría en esa convención, miro enojado a la dueña de esa voz que es también dueña de su corazón - Amor, jejeje…- sonrió nerviosamente pero ella no se reía porque era claro que estaba muy enojada - Te quiero mucho -
- Mi lindo Chocolove – se acerco a él y le pellizco ambas mejillas – Me quiere tanto que quieres practicar movimientos sexuales con las actriz porno –
-Cielo, es para tu bien – retiro lentamente esas pequeñas manos que podía en cuestión de segundos ahorcarlo.
- ¿Para mi bien? – él asintió rápidamente – Explícamelo –
- Porque si se me esos movimientos tu los gozarías a la larga – Yoh se llevo una mano al rostro y meneaba la cabeza de un lado a otro mientras que su gemelo se ocultaba la risita con ambas manos.
Pilika lo abrazo y después le dio un tierno beso en la mejilla, él pensó que consiguió apaciguar su enojo pero estaba muy lejos de hacerlo, una muestra que estaba equivocado es que ella le agarro de la oreja - ¡Tranquiliza tus hormonas! –
- Auchh! ¡eso duele, cielo! -
- A mi me duele el verte tan hormonal, tienes suerte que mi hermano no te haya escuchado – señalo como Horo horo estaba aun hablando por el cel - Te urge un baño de agua fría –
- Pero hoy no me toca baño -
- Que me importa – empezó a caminara y jalando sin compasión a su novio - Estos hombre y sus hormonas alocadas – susurro molesta.
- Uyyy… pobre Chocolove – observaba como era mangoneado su amigo - Creo que deberíamos ayudarlo –
- No creo, Yoh – Hao que estaba controlando su risita burlona - Él puede encargarse de su novia - estallo de risa al escuchar la voz tan celosa de Pilika diciendo "Se te olvido mi advertencia que si ves a otras mujeres te castro" y como Chocolove se puso blanco por causa del miedo.
- Hay que ayudarlo –miro al otro Usui que regresaba - Horo horo –
- Ahora no, Yoh – a pesar de que estaba hablando por el cel escucho claramente los gritos de Pilika y las ideas estúpidas de su cuñado, por una parte quería auxiliar a su amigo pero al recordar que dijo que beneficiaría a Pilika con esos "movimientos" decidió que mejor era que siguiera sufriendo de la ira celosa de su hermanita.
- Pero tu hermana va a matar a Chocolove, ve ayudarlo –
Horo observo detenidamente a Yoh, la forma que le suplico le quitaba las fuerza de negarse - De acuerdo –
- Te mandare un mensaje a qué hora te vemos en nuestra casa – Horo fue a dirección de esa pareja que parecía como si fuera un matrimonio de años -Y trata de traer en una sola pieza a Chocolove – su amigo se limito en alzar el pulgar.
Los Asakuras al ver como pasaron la calle sabían que era hora de irse - Hay que ir a la casa para cambiarnos de ropa y llamar a los demás – hablo como todo un líder Hao que no escucho negativa de parte de su gemelo.
-…..-…-…
Cada vez que la besaba hacia que su corazón se acelera y se volviera adicto a sus besos como ver esos ojos color rubí que le quitaba el aliento, para Ren su novia era perfecta, cada gesto esa actitud madura pero a la vez infantil, no se podía imaginar estar con otra.
El sonido del motor andando le recordó que estaba en la camioneta y con la compañía de su guardián Basón. Ellos habían ido al cine y comer unas crepas que tanto le gusta su novia.
- Estas vacaciones será una tortura sin tenerte a mi lado – ese comentario tan lleno de sentimientos lo conmovió.
-Los dos sufriremos - esto es lo que le gustaba Jeanne de Ren que cuando estaban a solas sacaba a flote su lado tierno y amoroso. – Te quiero –
-Igual yo – se tomaron de la mano y el silencio reino en la camioneta, ambos miraban en sus respectivas ventanas.
El ring ring del cel de Tao interrumpió ese ambiente tranquilo, lo saco de la mochila y puso mala cara al ver el identificador - ¿Qué demonios quieres Hao? – escucho atentamente y de repentinamente sintió arder las mejillas - ¡¿Estás loco?!, no cuentes conmigo para tus… perversas ideas – colgó apresuradamente para evitar escuchar su réplica, aventó violentamente el cel y se limpio las manos sobre el pantalón – Idiota –
- Ren – la voz de Jeanne lo calmo -¿Estás bien? –
- Si, no te preocupes – le dio un corto beso que disfruto mucho su amada.
...-...-
Era un hermoso atardecer de verano, el clima era tan ardiente como otros años anteriores y eso agradecía todos los habitantes.
Lyserg acompañaba a Tamao hacia su casa, fueron por esos helados hablaron por dos horas, rieron, compartieron recuerdos y uno que otro elogios pero que en todo momentos no dejaron de verse amorosamente.
Ambos estaban enamorados y todos sus amigos lo sabían, tan enamorados estaban que no se podían imaginar la vida del uno sin el otro.
Estaban a unos cuantos pasos de la casa de la hermosa damisela y Lyserg sabía que el tiempo se le acababa para lo que quería hacer; empezaba a sudar, el ritmo cardiaco aumento y tenía esa sensación de huir porque la presión lo estaba matando.
-Me la pase muy bien – la melodiosa voz de su ángel le hizo olvidar sus nervios.
- Yo también – dijo con muchas cortesía, subieron las escaleras del pórtico, le dio su mochila y ella le agradeció con una tímida sonrisa - Te traeré un recuerdo de Francia – se llevo una mano atrás de la nuca para así darse un leve tirón de cabellos como forma de regaño por ese comentario tan tonto.
-Y yo de Osaka – a Lyserg le enamoraba lo tan delicada que podía ser ella.
Se aclaro la garganta - Cuando regresemos te invitare para ir por otro helado -.
Ella soltó una risita - Es una promesa – le enseño el dedo meñique.
No era ajeno a esa tradición japonesa y le correspondió – Es una promesa – cuando sus dedos se enredaron en ambos su respiración se suspendió y el sonrojo se sitúo en sus mejillas, lentamente deshicieron ese pequeño pero muy significativo agarre.
- Te veré hasta agosto – eso le partía el corazón pero tenía que ser fuerte. – Te cuidas en Francia -
- Lo haré - la tomo de ambas manos - Nos veremos en el aeropuerto –
- Cierto – se le había olvidado le pequeño detalles que el vuelo de él sale una hora después que el suyo y estaría juntos antes de partir cada quien a su rumbo – Soy una tonta al olvidarme ese detalle –
- No eres ninguna tonta, a veces se nos puede olvidar cierta información – él le acaricio la mejilla.
- Nos vemos mañana – espero que él se le quitara la mano pero nunca paso y eso le alegro porque le encantaba sentir las caricias que él le daba.
Se miraron a los ojos, había amor puro en ellos; él sabía que era el día, la hora y el momento indicado para lo siguiente paso que haría que todo su mundo cambiara - Tamao Tamamura, he pensado muy detenidamente en estos días cierto tema que nos incumbe – la voz solemne y tan varonil que hechizo en todo los sentidos a ella - He decidido decirte esta pregunta – acuno ese lindo rostro, se relamió los labios, sentía la boca seca y las piernas temblando pero se controlo - ¿Quiero saber si aceptas ser mi novia? –
Tamao quedo hipnotizada con esa pregunta, esa pregunta que se repetía una y otras vez en su mente desde que empezó a sentir algo más que amistad por Lyserg; junto sus labios con los de él y que fue bien recibida, se besaron lentamente para degustar el sabor de cada uno y poco a poco separaron sus labios - Me encantaría ser tu novia – le murmuro junto con una amplia sonrió a su chico.
- Me haces muy feliz –
- Tu también me haces muy feliz – él le dio un beso corto mientras la abrazaba y aspiraba el dulce aroma de su novia, estuvieron juntos por varios minutos sintiendo la calidez de sus cuerpos que encajaban tan bien - Te quiero – dijo una vez que deshizo el abrazo.
-Yo también – Tamao agarro su mochila y abrió la puerta, Lyserg espero que su dama se metiera - Nos vemos mañana – él únicamente movió la cabeza afirmativamente y no dejaba de sonreír tontamente pero al instante que se cerró la puerta dio un gran salto para saltarse esos tres escalones para después correr fuera del jardín de su novia.
Medio saltaba mientras caminaba, él se sentía en las nubes por tanta felicidad como si su equipo de futbol ganara el campeonato pero eso se quedaba atrás con esta alegría que una hermosa chica que tiene tan bonito carácter es su novia… ¡Nada se comparaba a eso!; la vibración de su cel le interrumpió el andar jovial pero como estaba de tan buen humor contesto - Aló – se quedo quieto - ¿Yoh? ¿Qué pasa, amigo? – apretó los puños - ¿Qué qué? – soltó una risita por semejante invitación - Lo siento pero no me interesa, adiós – guaro el cel en su bolsillo derecho y admiro el hermoso cielo – Hoy nada me molestara -
….-….-…..
En un despacho completamente a oscuras que tenía una hermoso decorado elegante, con un escritorio de roble rojizo, sillas de curo negro y en las paredes había repisas llenas de libros como también cuadro familiares.
En esa habitación estaba algo frio el ambiente que era raro porque era verano. Sentado atrás del escritorio estaba un joven batiendo su copa de coñac y observaba la pintura familiar.
- "Más vale que acabe mi vida por su odio, que prorrogar la muerte sin tener tu amor"..." Enséñame a olvidarme de pensar… Hay para mí más peligro en tus ojos que en afrontar veinte espadas desnudas… Conservar algo que me ayude a recordarte seria admitir que te puedo olvidar… Concédeme tan sólo una dulce mirada, y eso me basta para desafiar el furor de todos" –repitió esa misma palabra que dijo Horo en la biblioteca no se le hizo difícil el hacerlo – Así qué… Horo siente o sentía algo por Anna – sonrió suavemente y bebió un poco de la copa. – Tengo que confirmar mis sospechas, que tal si estoy imaginando cosas – el sonido de su cel lo interrumpió y de mala gana atendió – Hola – se sorprendió de la voz que escuchaba porque él nunca le ha llamado, sacudió la cabeza para prestar atención a lo que decía y al oír sus argumentos se sonrojo - No me interesa, adiós – se paso una mano por la frente para sacar la frente sudorosa - ¿Qué le pasa a Hao? – aparte de él mucho se preguntan lo mismo, y con ese susto que le dio ese gemelo con semejante propuesta no fuera suficiente el sonido ruidoso de la puerta abriéndose lo mato del terror.
-¿Qué haces tanto aquí? – vio a esa hermosa joven que tenía las manos en la cadera – Espero que sea jugo de manzana -
-Lo es, no te preocupes, Anna - se levanto de la silla pero antes se acabo con el trajo de su refrescante jugo - Toca antes de entrar –
Anna hizo caso omiso a ese enano - Prepara la comida –
- Se lo puedes decir al chef – ambos salieron del despacho del padre de Manta y fueron directo a la sala en donde estaba Mannoko viendo la tele.
- Le di la tarde libre –
- ¿Por qué? –Manta le sorprendió lo tan descarada que es su prima al sentirse la dueña de la casa y tener el atrevimiento de darles el día libre al personal que no la atiende todos los días.
-Se merece un descanso – se sentó al lado de su primita que estaba entretenida viendo Dora la exploradora y ese mono raro –Así que ve hacer algo de comer –
Él se cruzo de brazos y se puso serio –No soy tu empelado, soy el futuro heredero de los Oyamada y si crees que me vas a ordenar estas muy… - automáticamente paro al ver la mirada autoritaria que ella me manifestaba - En lo correcto, ahora mismo hare algo de comer – salió volando de la sala.
-Eres mi héroe – susurro Mannoko que no apartaba la vista de la televisión.
-Lo sé –
...-...
Hao observaba indignadamente su cel. – Ese maldito enano de blanca nieves me colgó -
- Por eso te dije que yo le hablaba –
-Cierra la boca – vio como Yoh se recostó completamente sobre la cama y dejaba su móvil sobre de ella. - ¿Tuviste suerte con Lyserg? –
-No le interesa – Yoh se llevo ambas manos en la nuca - Solamente iremos nosotros cuatros, bueno, si dejan a ir Chocolove seremos cuatro –
Hao agitaba la cabeza de un lado a otro – No, no y no- - Esta una salida de amigos-
- No quieren ir –
-Pero tiene que ir – Hao hizo un puchero adorable que derritiera a sus fans.
- ¿Piensas obligarlos a ir solo porque quieres su compañía? -
Vio como sonrió malvadamente Hao y escribía un mensaje de texto - Esto no es nada bueno –
...-...
Chocolove llevaba de la mano a su hermanito mientras soportaba los regaños de su noviecita celosa, Horo iba detrás de él divirtiéndose de la forma de actuar de su hermana.
- Pensé que tu no eras como mi hermano –
-No lo soy – esa era la decima vez que le respondía, ya se estaba cansando - Soy un hombre y me da curiosidad sobre… ya sabes qué – le susurro la ultima palabras porque cierta pequeña persona.
-¿De qué hablas, hermano? –
-Nada, mejor bebe tu jugo – le sonrió a Opacho que volvió a beber el jugo de uva que le invito su cuñada pero aun así no le agradaba.
-¿Tú no tienes curiosidad? –
Pilika se sonrojo, miro atrás en donde estaba su hermano que estaba de brazos cruzando y con la vista fija a ella, se puso nerviosa - Por supuesto que… sí – murmuro muy cerca de su novio sin despegar a su mirada de su molesto hermano - No es buen momento de hablar de este tema – Chocolove estuvo de acuerdo, ella volteo hacia enfrente.
- Dame tu permiso de ir –
- No –
- ¿Por qué no? -
- Porque vas a ver a mujeres tan deseables que me dejaras – apretó fuertemente sus puños, rechinaba los dientes y temblaba de los celos al solo imaginar esas exuberantes y sexys mujeres.
Le gusta que su novia se pusiera celosa porque se veía adorable y sin quiera pensarlo la abrazo - Por supuesto que no te dejaría – le dio un beso en la mejilla que consiguió un poco el alegrarla -Yo te amo –
Pilika se derritió ante esa palabra tan lleno de amor de parte de él, casi le iba dar permiso pero esos celos - Eso dices primero pero después te largaras con cualquier actriz porno que este tan buena -
- Yo de verdad te amo como tú a mí – a veces Chocolove podía ser tan amoroso y eso admiraba Horo de él.
Se fijo como su hermana se cruzaba de brazos y hacia un lindo puchero, de verdad ella no dejaría ir a Chocolove así que tuvo que intervenir, se acero a su familiar cuando su amigo se alejo de ella - Vamos hermana deja que tu novio se divierte como tú lo vas hacer con tu piyamada –
Pilika se dio cuenta lo injusta que era con Chocolove el prohibirse a divertirse con sus camaradas pero… - Me gustaría dejarlo ir pero… no quiero –
- ¿Por qué no? –
- Porque me lo robaran –jugueteaba con los dejos mientras que hablaba tan suavemente que sorprendió a su hermano.
- No creo - giro a ver como Choco le amarraba las agujetas a su hermanito - Si está bien feo –
- Se que es feo, no soy ciega pero… - ella vio como su pareja limpiaba la nariz de Opacho y lo cargaba sobre los hombros que hizo reír al pequeñín - Lo recompensa con su ternura y su actitud graciosa – eso fue lo que la enamoro, para ella no había un hombre tan perfecto como su amor – Cuando una mujer se dé el tiempo necesario de platicar con él quedara encantada ante su ingenio – Horo pocas veces había visto esa sonrisa que demostraba lo tan enamorada que esta y esos ojos que brillan por causa de ese comediante de cuarta.
- Confía en él y en mi – la abrazo sobre los hombros - Te lo cuidare – Pilika abrazo la cintura de él - No dejare que mire, toque, piense y ni que hable con alguna mujer –
- ¿Realmente lo harás? – asintió ferviente, ella dejo escapar un suspiro – Ok, que vaya – su novio la miro – Se merece divertirse por ser un esplendido novio – se llevo una mano al corazón.
- Eres la mejor – sintió el vibrar del cel y lo saco rápidamente, checo el mensaje por parte de Hao - Hay que apurarnos a la casa - avanzaron abrazados - ¡Te dejo ir a la convención de sexo! – su amigo dejo de caminar por semejante grito - Así que te veo en la casa de Yoh a las 4 – Pilika se despego de su hermano para ir a darle un beso a su novio que estaba en estado de shock.
- Te cuidas – velozmente fue al lado de su hermano para cruzar la calle.
- Hermano, ¿Qué es sexo? – Opacho tiro de su cabello que lo hizo reaccionar.
- Ehhh…- empezó a caminara lentamente - Vamos a la casa –
- ¿Qué es sexo? – él otra vez tiro de su cabello.
- Mejor vamos a la heladería se me antoja un helado – tenía que distraerlo de la curiosidad que tiene sobre esa palabra pero su hermanito no era tonto e insista con la cuestión -¡Estúpido, Horo horo! ¿ahora como le explico? - pensaba nerviosamente - ¡Me van matar mi mamá! – tuvo que gritarlo porque la presión lo venció.
...-...-
Una camioneta roja que esperaba se escuchaba un cuchicheo tímido y una que otra queja hasta que una poderosa y sexy voz hablo - ¿Entendieron el plan? – esa voz sonaba confiable que contrastaba con la actitud tímida de sus acompañantes. – Vaya – señalo la casa y ellos a regañadientes obedecieron.
Uno por uno salieron de la camioneta y caminaron rápidamente hasta tocar el timbre -¿Quién lo puso al mando? – dijo uno de ellos que tenía unos lentes oscuros.
-Su maldito carácter egocéntrico – ese trió se rieron ante tal comentario.
Del otro lado de la puerta un joven guapo con una sonrisa tan encantadores como eso ojos verdes fue abrir - Hola – con voz suave saludo - ¿Qué haces aquí? – pero de en vez de tener esa cortes y divertida respuesta que suele decir la persona que tiene enfrente recibió un certero golpe en la nariz que lo desequilibrio - ¡¿Qué te pasa, idiota?! – iba a contraatacar pero no conto que dos personas lo inmovilizaran - ¡Se van arrepentir! – lo cargaron hasta dejarlo en el asiento trasero de la camioneta – Los golpeare en las bolas - uno de ellos le puso una cinta adhesiva en la boca.
- Silencio al fin - comento el piloto para después encender el motor - ¡Vamos por el otro! – observo como su copiloto hablaba por teléfono con su
En el comedor estaban terminando de cenar la familia Oyamada-Kyouyama, Mannoko bebió tomo el zumo de naranja, Manta estaba agotado por comer y el cocinar todos esos manejares sin la ayuda del personal por orden de su prima, entre tanto, Anna no despegaba su vista del celular que después sonó, lo atendió rápidamente.
Manta inicio a recoger los platos mientras lo hacía dijo - Es hora que te alistes para tu clase de piano, Mannoko –
- A mí nadie me ordena – probo el budín de chocolate que le salió tan rico a su hermano, admitió que él tenía habilidades culinarias y por eso comprendía porque Anna siempre lo mandaba hacer la comida.
- Soy tu hermano y te puedo ordenar –
- Eso dicen ellos – señalo la enorme pintura que estaba atrás de ella, esa pintura mostraba a sus padres - ¡Vete al diablo junto con tu orden! – le enseño el dedo medio a la vez que se ponía de pie sobre la mesa.
- Hey, mas respeto debes tenerme – veía horrorizado como caminaba por la mensa - ¡Y bájate de la mesa, niña malcriada! –
Por otro lado, Anna era ajena a esa escena porque estaba demasiada concentrada con la persona que platicaba hasta que sintió como era salpicada con agua, alzo la mirada para ver a su primita que le sonreía forzadamente - Aja, de acuerdo – se relamió los labios al ver notario nerviosismo de esa pequeña que adora mucho, con el dedo índice le ordeno bajarse de la mesa y estuviera a su lado, no tardo en sentirla a su lado - Hablamos después - colgó, se paso la servilleta de tela sobre su sucio uniforme - Mannoko… – con voz tranquila que aumento la ansiedad de la niña como de su hermano, estaban a la expectativa de lo que terminaría en decir - …Ve a prepararte de una maldita vez –
- S…í, sí, Anna – la pequeña Oyamada salió volando del comedor hasta su habitación.
- Manta… – al pequeñín pensó en lo peor porque no había otra forma de pensar cuando su prima le hablaba tan calmadamente, Anna estaba entretenida limpiándose el budín - …Tenemos que hablar –
- ¿Qué hice? –
La rubia sonrió débilmente ante esa muestra que lo ha amaestrado muy bien - Nada - se levanto de la silla y camino hasta el lumbral que daba al pasillo directo a la sala - Ven – Manta no sabía si obedecer o no, tengo muchos argumentos para no confiar en su prima – ¡Ven, ahora mismo, enano cabezón! – no espero en seguirla, se sentó dócilmente en el sillón y observo como Anna se acerco a una sirvienta para susurrarle que al parecer el agrado a su empleada - Dime, cabezón – ella nunca olvidaría el apodo cariñoso que le ha dicho - ¿Tienes que hacer algo importante dentro de las próximas horas? – Anna se sentó en el sillón individual que es imponente por la piel negra, esa silla siempre era utilizado por el padre de Manta.
- No, bueno, solamente preparar la maleta y los libros que levare –
- Eso lo hará después –
- ¿Por qué? – pero en ese momento el sonido del timbre interrumpió a su prima que tenia fija la mirada en a la entrada.
- Abre la puerta –
- Tenemos mayordomo –
- ¡Que la abras, ahora!- Anna no entendí ¿Por qué tenía un primo tan poco hospitalario, caballeroso y tan mal educado?,
Él se levanto de rebote y corrió hasta la puerta para abrirla con mucho desanimo – Buenas tardes - fijo la mirada enfrente y su estado desanimo cambio a uno alegre - Hey, ¿Qué hacen aquí? – ese dúo de persona no contestaron pero uno de ellos lo tomo del cuello de la camisa para acercarlo, Manta se alerto e inicio a patalear - ¡Auxilio! ¡suéltame! – pero esa persona aumento la fuerza del agarre mientras que el otro consiguió colocarle el trapo blanco en la nariz de ese enano que lo hizo dormirse.
No era difícil cargar a Manta que prácticamente parecía un costal de papa - Gracias Anna – dijo para después darle un besito en la mejilla a la chica.
Anna vio como cargaba sobre el hombro a su primo, observo el cuerpo inconsciente de Manta - No lo maltraten mucho – ese par de hombre miraron sorprendido antes esa petición que ella pronunciaba con preocupación - Es mi primo y es mi derecho de maltratarlo – arreglo velozmente ella para evitar que ellos pensara que era protectora de su primo.
- Lo sabemos – uno le sonrió relajantemente.
- Nos vemos – dijo el que cargaba a Manta ambos salieron corriendo de la entrada.
...-...-...-
Caminaba lentamente porque estaba leyendo la dirección de la hoja rosa que su querida hermana le dio - ¿Dónde carajos esta la lavandería? – él estaba enojado por semejante favor que su amada hermana le pido, él no era mucho de hacer favores a nadie pero de alguna manera el rostro angelical de su hermana lo convenció, nadie en este mundo podía negarse a Jun Tao – Hermanas y sus encantos - siguió caminando y concentrándose en el papel pero sentía una presencia, dio una mirada fugas atrás - ¿Por qué me sigues? – no obtuvo respuesta -¡Te exijo que me lo respondas! - giro a ver al espía que tenia y no le sorprendió de quien se trataba - ¿Qué es lo que quieres?– pero el hombre se lanzo a darle un golpe que fácilmente Ren esquivo, dio una pata pero obtuvo el mismo resultado. – Eres siempre tan estúpido como debilucho - Ren no se tentó el corazón a la hora de golpearlo tan enfocaba estaba en la paliza que daba que no se dio cuenta de cómo otros dos los hombres se acercaron a sus costados y lo agarraron de los brazos, se agito para soltarse pero no podía así que dio una patada que le llego a dar justo al sujeto con quien estaba combatiendo anteriormente, éste se doblo de dolor por la zona en que ese chinito le dio – Con eso aprenderás - y sin más se dejo vencer, no es el estilo de él porque es Ren Tao el sucesor de toda esa dinastía pero tampoco era estúpido al verse en desventaja, dejo que lo llevara a esa camioneta roja.
...-...-...
- Te pasaste de imbécil -susurro de la mala gana Lyserg que sostenía en medio de las cejas una lata de soda que estaba muy fría. – No tenías que golpearme -
- Entre en pánico - se apresuro a defenderse Chocolove, examino ese chichón – Discúlpame Lyserg – vio como se encogió de hombros su lastimado amigo.
- ¡Te voy a comprar esto, hermano! – enseño un largo látigo de piel negra que su punta terminaba en forma de flecha - Para que controles a tus admiradoras –
- Enséñamelo - sintió la textura - Tienes mi autorización para comprarlo – la atractiva empleada se acerco a Hao para empezarle hablar sobre los diferentes juguetes que tenía el local, había desde esposas, mascaras, ropa de piel negra, disfraces y etc…
Ren veía como Hao dio un par de azotes al distraído de Yoh que lloraba por el dolor – Pervertidos – murmuro el chinito, una vez que esos gemelos compraron el látigo entre otras cosas que nadie de sus amigos les preguntarían que eran empezaron a salir de ese local.
Caminaron con tranquilidad entres los pasadizos, miraba cada local que tenia expuesto sus mercancías y desviaban de en vez su atención de esos puesto cada vez que veía a una sexy modelo que les sonreía con coquetería.
- Cada ocurrencia que tienes, Hao – comento Manta que estaba de mal humor, ¿y quién no lo estaría al ser raptado al ser drogado con morfina? – Yo no quería venir a este pervertido lugar –
- Pero les gusta mi ocurrencia – el gemelo observaba atentamente la hoja que contenida el programa del evento.
- ¡¿Cómo pude ser arrastrado a este lugar?! - se quejo Ren furiosamente - Ahora que lo pienso, ella nunca manda a lavar su ropa, fue engatusado por sus tierno carácter – se mordió una uña, se agarraba el cabello con mucha ansiedad - Mi hermana me engaño - se sentía traicionado por el ser que más admira y quiere - ¡Ella me tendió una trampa! -
-Déjate de dramas, princesa Ren –Horo caminaba hacia su amigo de forma extraña, como si hubiera bajado del caballo - Yo debería hacer un dramón por el semejante golpe en mis bolas que me diste – Tao rio burlonamente al recordar su certero golpe – Aparte, tu eres igual o más pervertido que yo – se dio el lujo de abrazar a su amigo a pesar de saber lo tan fuerte que son sus golpes - Deja de fingir que no te gusta estar aquí -
- No me gusta estar aquí y no finjo – le dio un codazo y lo aventó lejos de él.
-¿Cuándo se te ocurrió esta idea? – cuestiono con voz tranquila Horo.
- Cuando fuimos a comprar los condones – Hao había visto un cartel de la convención y le pido las entrada a esa hermosa mujer que los atendió esa vez - Ustedes saben que todo relacionado al sexo me interesa al igual y se me hizo correcto el invitarlos – reviso el reloj y otra vez el programa - Va estar mi actriz porno favorito dando autógrafos – apresuro el paso para ir a la sala de conferencias.
-Odio estar aquí – bufo ese pequeño rubio que fue escuchado por Lyserg.
-¿Por qué tan enojado? –
- Porque me raptaron –
-No debes estar enojado, Manta – el peli verde se acerco a Manta - Nuestros amigos lo hicieron por buenas intenciones –
- ¿Buenas intenciones? - observo como Hao estaba con unas sonrisa, Yoh caminaba con los ojos cerrados porque estaba escuchando música, Ren y Horo discutiendo como siempre, por último Chocolove no paraba de tomar fotos a cada hermosa mujer – Ellos nos raptaron –
- Pero a ti te fue mejor que a mí – auto señalo el moretón - No te golpearon solamente te durmieron, fueron gentiles – una vez que lo razono Manta le dio crédito lo que le decía Lyserg - Ahora goza que estas aquí –
- Lo intentare –
-Así se habla – le dio un leve empujo al enano.
A paso lento seguían a Hao mientras que ahora Yoh hablaba con Lyserg para que no sea tan duro con Chocolove, éste fue a tomarse una foto con una despampanante sexy rubia que le dio un beso en la nariz; Manta caminaba con la vista hacia el piso, no tenía esa valentía de ver a cada hermosa mujer y esos hombre tan atractivos que lo hacía sentir inferior; Ren que venía muy atrás fue atrapado por un par de modelos que le dieron un beso en cada mejillas que hizo que estuviera rojo por semejante cariño.
Horo admiraba cada producto expuesto en cada local, los productos iban desde esos juguetes sexual, vibradores, revistas, fotos muy provocadoras, sexys uniformes y etc; también sus ojos se quedaban maravillados por esas sexys edecanes.
Llegaron a la fila de entrada en donde Hao estaba, fueron con él y esperaron a que avanzara. Mientras esperaban sintió el vibrar del cel. lo saco y frunció el ceño - ¿Quién te llama? -
- Es Damuko – guardo el cel. en el bolsillo.
¿Problemas? - no era necesario que él respondiera porque sabía por la forma que como discutieron en el patio de la escuela era claro que había problemas – Ella es una gran chica –
– Si que lo es pero… - Horo recordó cierto rostro que le está volviendo loco otra vez y despertando viejos sentimientos que había pensado que estaba muy bien enterrados en lo profundo de su ser – Está cambiando todo a mi alrededor otra vez -
Manta examino ese rostro confundido - ¿Qué te aqueja?
Observo al enano y por supuesto que no podía decirle:"Oye, me estoy volviendo a enamorar de tu prima", era seguro que lo quisiera golpear porque es muy sobreprotector con Anna a pesar que solamente recibe de ella ordenes - No me lo tomes a mal pero no quiero hablar de mi problema contigo -
Oyamada entendí la postula, se hacia una idea por su rostro, sus palabras tan llenas de confusión junto con esas palabras que dijo en la biblioteca, es muy listo para interpretar muy bien lo que Horo tenía como "problema" - Déjame aconsejarte - el Usui le prestó atención - Aprovecha las vacaciones para aclara tu mente y corazón –
- ¿Por qué me dices eso? -
- ¡Miren esa sexy actriz! – grito Hao como desquiciado al ver como pasaba esa mujer a su lado – Es un sueño hecho realidad, hasta me da ganas de llorar por la felicidad – su hermanito se acero para abrazarlo y dar su apoyo para que soportara la emoción de ver a su actriz favorito.
...-...-
Manta con cierta agilidad entro a la casa, abrió la puerta del armario donde colgó su abrigo y aprovecho en guardar la caja en donde tiene sus películas hentai, como sus revistas y esa hermosa foto que se tomo con esa sexy pelirroja que le dio unos tres besos justo en la frente y en cada mejilla.
-Por fin llegas – la voz de su prima le causo escalofríos, giro lentamente para ver ahí, no le sorprendió que se haya cambiando el uniforme por un vestido negro - - ¿Cómo te fue en tu paseo? –
- ¿Paseo?, tu novio y cuñado me raptaron – camino hasta la sala y sentarse en el largo sillón.
-No veía que te quejabas –
- ¡Es porque estaba inconsciente! – Anna se acero a él para darle tremenda bofetada que provoco que él lagrimara.
-Me largo – fue directo al armario, saco su suéter y mochila pero cierto artefacto le llamo la atención, sea gacho para agarrar ese rectángulo de platico y una foto - Manta, ¿te gusto la convención? –
-Para nada, fue una pérdida de tiempo - se rasco atrás de la oreja, ese ademán siempre lo sacaba a relucir cuando mentía y Anna lo sabía por eso sonrió con sutileza cuando observo atenta esa foto en donde su primo esta abrazado con esa mujer sensual que le daba un beso en la mejilla - Fue es un asco porque hay cada pervertido que va –
- Si fue tan asqueroso como dices, ¿Explícame por qué te tomaste una foto con una asquerosa pero muy sensual peli roja? – Manta estaba sudando, ella cargo la caja en donde estaba esas película eróticas, observo cada una – Tantas películas te compraste y revistas - empezó a morderse las uñas - Sera mejor que lo guardes en tu habitación – él automáticamente fue a su lado, agarro la caja y le arrebato su apreciable foto, miro detenidamente como ella abría la puerta y medio salió - Por cierto – Anna recordó cierta molestia que Pilika tiene con su hermano - Cuando te des placer procura que estés solo – y salió completamente de la casa.
- ¡Anna! – estaba más que rojo por ser descubierto y por semejantes consejo que le dieron que tomaría muy en cuenta.
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- Ya llegue Tamao y Pilika – grito una vez entrando a la casa, espero unos minutos pero no recibió respuesta, subió las escaleras hasta llegar a la habitación de su molesta hermanita, toco dos veces pero nada - ¿Me permiten entrar? – otra vez sin contestación, entro para darse cuenta solamente había ropa tirada en el piso y maquillaje mal colocado en tocador -¿Dónde estarán las chicas? – se recargo sobre la puerta - Se suponen que hay una piyamada - se rasco la nuca pensó detenidamente donde podría estar hasta que… - Oh, no – saco el cel. para llamarla pero no contestaba - Salieron de fiesta esa niñas – no le agradaba que su hermana y su amiguita no le avisara sus planes.
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Caminaba de un lado a otro enfrente de ese lujoso auto deportivo color plateado ante la atenta mirada de sus dos amigas que estaban tranquilas y platicando alegremente - Se está tardando – pateo una pequeña piedra.
- No te desesperes, Pilika – dejo de ver a Tamao porque alguien se acercaba - Ahí viene – Jeanne dejo de recargarse del auto para ir con la recién llegada.
- Anna, por fin llegas – la Usui soltó ese comentario sin importarle la dura mirada de esa rubia.
- Llegue tarde porque fui por alguien más – ella no era de dar explicaciones a nadie pero en este caso fue necesario.
- Jun – pronuncio alegremente Tamao cuando fue a saludarla y que le correspondieron.
El atardecer empezaba a desaparecer para dar paso al cielo nocturno que no tenía nada de estrellas, en el aire se notaba el inicio de un verano caluroso, corrientes de aire fresco se colaba fácilmente al establecimiento…
Retumbaba la música dance en cada rincón del establecimiento, el espeso humo no opacaba las luces que brillaban a todo lo que da e intercalaba los colores, a pesar de ser muy temprano estaba lleno. El sonido del búfer hacia vibrar a cada vaso del lugar haciendo temer que se reventaría por la fuerza de las ondas los tímpanos y uno que otro vidrio.
Se podía pasar entre la zona de las mesas pero no fue así de fácil cuando pasaron por el bar como siempre lleno al igual de la pista de baile, algunos bailaban en grupo u otro en parejas de forma provocativamente… cada una de esa personas se distinguía con el hecho de querer divertirse como cada fin de semana.
Nuestras lindas mujeres estaban asombradas del buen ambiente del club, pidieron la mesa de siempre y el mismo mesero. Ordenaron cervezas, dos botellas de vodka, una de whisky y una de tequila, empezaron a beber la cerveza para preparar al estomago por lo que vendría más adelante, ellas estaban decididas a divertirse como nunca lo han hecho.
Entre una canción y otra que pinchaba el dj el ambiente iniciaba a explotar esa noche de diversión pura, el tiempo fluía como agua como la euforia de la gente por tener excelente música para bailar.
En la mesa de nuestras lindas chicas, Tamao platicaba con Jun respecto "¿Dónde estaba Kanna?" la peli verde le contesto "que ya se había ido a Rusia en la tarde", Pilika analizaba las propiedades del whisky de forma practico, las practica la llevo a beber tres veces pero dejo de pensar en esa bebida para ver como Anna y Jeanne bailaba tan sensualmente que eran el centro de atención de todo el público masculino que sólo pocos se acercaban a pedirles sus números telefónicos, invitarles unos tragos o para bailar pero que obtuvieron como respuesta un "NO" rotundo. – Que orgullo que sean mis amigas – murmuro antes de terminarse la bebida.
Dejaron la pista de baile para descansar de todas esas miradas nadas tiernas - Entonces te vas a Francia mañana - Anna repitió la noticia le mañana, de una manera algo rara iba a extrañar a su loca mejor amiga.
- Así es -
- ¿Ira contigo Lyserg? – giro a ver a Jun pero cuando le iba a contesta alguien se le adelanto.
- Por supuesto que ira, es mi primo pero sinceramente no le agrado la idea que me acompañara – tenía un rostro melancólico Tamamura tomo una papa frita para observarla - ¿Por qué no le agradara? –
- Porque nunca le ha gustado ir Francia, ingleses – Jeanne estaba indignada por la actitud infantil de Lyserg, siempre le hacía berrinche cuando iban a París. – Es un bobo -
- Dejen de platicar y celebremos porque ya no hay mas clases – una muy pero muy alegre Pilika alzo la botella del whisky y la agito de una lado a otro mientras cantaba.
Anna observaba la actitud nada elegante de la Usui - Nos llevas ventaja en la celebración – de en vez de enojarse su amiguita simplemente le sonrió.
- Y dime – dejo de admirar a Pilika para prestar su atención de la francesa - ¿Descubriste el origen del comportamiento de Horo? –
Le arrebato la lata de cerveza, la abrió y le dio un gran trago – No – dejo escapar un par de suspiros - Pero aprovechare en este viaje para platicar con él –
- Como quiero ver eso – sonrió burlonamente Jeanne para después cruzarse de brazos.
- ¿Por qué? – el timbre de voz le salió amarga, no soportaba que se burlaran de ella.
- Va ser un suceso histórico como tú y él platiquen civilizadamente –
Le dio otro sorbo para apaciguar ese leve nerviosismo que le surgió al darse de cuenta que tendrá una conversación seria con su amigo de la infancia - Será un reto-
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El rebote de la pelota de beisbol hacia una dulce melodía dentro de esa habitación oscura, él estaba recostado con las pies recargado sobre la pared, lazaba rítmicamente la pelota en cada suspiro - Damuko, ¿Por qué te portas así conmigo? – Horo quería olvidar el asunto de Anna y trato centrarse en su novia pero no sería fácil - Por qué tienes que estar celosa de ella cuando sabes que estoy contigo – apretó la pelota al recordar la discusión que tuvo con ella justo ese día ante la atenta mirada de sus amigos y sobre todo de Anna.
Se había acercado a ella después de tantos tiempo sin estar a su lado, se acerco con toda libertad para abrazarla pero ella se alejo – Damuko – ella giro a verlo y tenía en ceño fruncido - ¿Por qué estas enojada? –
- ¿Por qué? – Damuko se llevo amabas manos a la cadera - No has estado conmigo en las últimas semanas –
- Tu sabes que he estado ocupado con mis exámenes - intento tomarla de las manos pero ella dio un paso atrás - Pensé que lo comprenderías –
- Lo comprendo pero lo que no es por qué has estado con Anna –
La voz de Damuko sonó tan dolida y resentida que denotaba lo tan celosa que estaba, Horo sabía que debía de tranquilizarla - He estado junto a ella porque me estaba ayudando a estudiar –
- ¿Y porque no me lo pediste a mi? –
Horo respiro profundamente para no contagiarse con el enojo de ella - Por el simple hecho que fue mi madre quien le pidió ese favor a Anna –
- Te hubieras opuesto –
-Aun no éramos novios cuando se lo pido – se desacomodo el cabello, estaba empezando a desesperarse con la actitud de su novia, respiro profundamente a pesar del la dificultad que sentía - Aunque mi hubiera opuesto mi madre confía ciegamente en ella - menciono con suavidad para calmarla pero en vez de hacerlo aumento sus celos.
- Y tu confías en ella –
El Usui supo por ese tono autoritario es que ella no estaba preguntando sino que lo confirmaba – Damuko, tienes que tranquilizarte - otra vez intento abrazarla pero únicamente recibió un fuerte golpe en la manos - Tus celos son tan absurdos –
- Entonces soy absurda - ella se llevo ambas manos a la cadera -Tu madre la quiere más e incluso tu hermana -
Horo horo harto de tanto drama por parte de ella que exploto - Por supuesto que la quiere porque la vio crecer y siempre iba a nuestra casa – apretó ambas manos para poder contenerse pero era inevitable el dejar que su enojo lo controlara - Respecto a mi hermana, ella ve como Anna como su hermana mayor porque siempre la ha protegido -
Damuko intento agarrar su mano pero él se lo impidió, ante ese gesto ella continuando atacándolo - Seguramente toda tu familia le gustaría que fuera tu esposa –
- Ya estas exagerando – le dio un beso en la mejilla y empezó alejarse de ella.
Abrió los ojos, dejo de apretar la pelota y soltó un largo suspiro - Quiero arreglar las cosa para que vuelva ser como antes – se sentó a la orilla de la cama - Cuando estaba enamorado de ti pero tú lo haces difícil – aveno nuevamente la pelotita hacia la pared.
...-...-...
- Engañaste a Ren para ayudar a Hao – contuvo esa risa escandalosamente que quería escapar de su garganta por culpa del relato de su cuñada - Eres cruel -
- Lo sé, va estar muy enojado conmigo cuando regrese –enfoco sus ojos en cada rostro de sus amigas - Pero valdrá la pena ese enojo porque así conseguí el estar con ustedes –
- Ay, ternurita – Jun no esperaba que Pilika la abrazara amorosamente hasta el punto de recargarse sobre su pecho – Te quiero mucho –
- Alguien está empezando a ser cariñosa – susurro Anna mientras con la ayuda de Jeanne consiguieron deshacer el vigoroso abrazo de Pilika hacia la Tao. - Es hora de irnos – dijo severamente la rubia al ver como se estaba quedando dormida Tamao sin importar que la Usui estaba sentada sobre sus piernas.
- ¡NO! – grito la Usui al momento de escuchar la demanda de su amiga – Me siento bien, aún aguanto la siguiente ronda –
Maiden examino a esa peli celeste de arriba/ abajo, la noto muy desliñada y desequilibrada - ¿De verdad aguantaras? –
- ¡Por supuesto que sí! – sonrió orgullosamente y después se sentó.
-Si esta tan segura - Jun sirvió los tragos de tequila, Jeanne los repartido - ¡Salud! – dijo esa sensual mujer peli verde.
Al momento de ver su falda algo asusto a Pilika - ¡Oh dios mío! – las tres chicas la miraron preocupadas - ¡Tengo dos manos extras! – la Usui examino esas extremidades que descansaba en su cintura, la miraba con mucho recelo. – ¡Y lo peor del caso es que están tan maltratadas! – pellizco una de esas manos.
- Auch! – se quejo esa linda peli rosa que contraataco a esa peli celeste con una mordida en el cuello - Esas dos manos son mías –
- Ahhh… con razón – se llevo una mano atrás de la nuca de forma despreocupada - Que mal que no hayan querido venir las demás – así era la hermana de Horo tan cambiante de temas - Esas chicas se lo pierden - Pilika hacía referencia a Damuko, Marion y Maltilde que se negaron.
-Mejor para nosotras –dijo con tono despreciable Jeanne que tenía el ceño fruncido y mordiéndose los labios.
- ¡Mas bebida para nosotras! – alzo su copa la Usui para luego bebérsela de un jalón.
Mientras que Pilika seguía el ejemplo del villancico de los peces en el río: "que bebe y beben, y vuelven a beber"
...-...
Aun estaba en penumbras Horo dentro de su habitación, estaba recostado en su cama a la vez que recordaba uno y otra vez como se sintió cuando ella le sonrió para después decir "Lo pensare", inevitablemente se emociono como bobo enamorado pero de forma fugaz recordó a su novia Damuko y ese sentimiento que fue jubilo paso a uno de enojo - ¿Por qué me olvido de mi novia? –susurro tristemente – Ella no se merece que sea así, tengo que arreglar el problema que tenemos, urge que lo haga- se mordió las uñas por el nerviosismo de no saber cómo arreglar su situación - Si Damuko no me hubiera provocado no hubiera reaccionado de esa forma –
...-...-
En la casa de los gemelos fantásticos, mejor dicho, los gemelos Asakura que estaban muy entretenido viendo las mercancías que compraron, Hao adoraba su largo látigo de piel y por eso de vez en cuando golpea con él a su hermano.
- ¡Deja de golpearme! – exigió Yoh que ya sentía el ardor en la espalda.
- Que llorón eres – acaricio su látigo como si fuera lo más hermoso en el mundo.
Miro con enojo a su hermano que le dedicaba una sonrisa malvada – Mejor golpea a una de tus tantas admiradoras – se sobo el hombro que también estaba tan afectado por la tremenda golpiza - Porque estoy seguro que no son tan lloronas como yo -
– No es mala idea - guardo su venerable precioso en el estuche, después se lanzo a la cama a la vez que sostenía el Dvd de la película "la tengo grande" - Estúpidos títulos sin creatividad -
- Cierto – Yoh observaba la portada en donde esta una sexy peli negra con tremendas curvas - "La noche del deseo" – meneo la cabeza incrédulamente – Que ridiculez –
- Escucha esto – Hao empezó a brincar sobre la cama mientras leía en voz alta - "Mátame a succiones" – se dejo caer de espalda a la cama por causa de las risa - Son unos idiotas los que crean los títulos –
- Como los que compran sus películas – esa voz profunda y seria congelo a los gemelos que giraron lentamente a la dueña de esas palabras.
-Abuela – dijeron temerosamente.
La anciana cerró la puerta, enrollo el periódico y se acerco hasta sus nietos - Son un par de lujurioso - los empezó a golpearles las cabezas - Ahora mismo nos vamos al templo a rezar por su almas –
Yoh se cubría la cabeza pero eso no evitaba que su abuela le pegara en el cuerpo - Pero abuela ya es muy tarde para eso –
- Y para nuestras almas – agrego Hao que recibió un golpe en la boca.
-Hao no ayudes - su hermano mayor simplemente le sonrió burlonamente.
...-...
Anna veía como Pilika cantaba teniendo como micrófono la botella de vodka esa la señal de ir del lugar, observo el reloj que se localizaba en su muñeca, era las 2 de la madrugada - ¿Jun, te sientes bien para manejar? -
-No – Jun se acariciaba al frente. – Estoy algo mareada -
Anna se cruzo de brazos e intentaba ignora como Pilika junto con Tamao cantaban - hay que llamar a alguien – le susurro a Jeanne que se estaba divirtiendo con ese dúo que ahora bailaba arriba de la mesa, le era sorprendente como no perdía el equilibrio con tanto alcohol en su sistema.
- Pero ¿a quién? – le contesto de igual modo pero sin perder la vista de esas potenciales cantantes que ahora mismo era el centro de atención de todo el club nocturno.
- Qué les parece si llamamos a Hao – grito Tao desde su asiente.
- ¡No! – Maiden agitaba los brazos negativamente y se dio cuenta que Jun quería una explicación - Él estaría feliz de vernos en este estado y no dudaría en chantajearnos en decirles a nuestros novios – la peli verde simplemente sonrió ante ese hecho factible.- Mejor será llamarle Lyserg –
- ¡No! – Tamao en dos movimiento se sentó sobre Jeanne – No lo llamen -
- ¿Por qué no? – cuestiono Anna que se empezaba a irritar ante tanta negativa.
- Porque es mi novio –
Sus amigas la miraron - ¿Desde cuándo? – se agrego a la plática Pilika.
- Desde hoy o… - miro el reloj de Anna - Ayer, si desde ayer – mostro una agradable sonrisa.
- ¡Felicidades! – Jeanne la abrazo - Nos los hubieras dicho para festejar con se debe –
- Me alegro por ti – dijo Anna que se atrevió a sonreír - Entonces, volviendo al tema, ¿a quién llamamos? -
- A Chocolove, mi amigo es excelente guardando secretos -
-¿Quieres que se moleste conmigo otra vez? – Pilika aun recordaba con cierto dolor como su novio se molesto esa vez cuando salió por primera vez con sus amigas.
- Ok, ok, Pilika, él no – dijo vencida la francesa que bebió un poco de Vodka.
Las cinco chicas se quedaron pensativas hasta que esa linda Usui hablo - Queda mi hermano –
- También Manta – agrego Tamao.
- Mejor vamos por Horo porque mi primo no me genera mucha confianza –
Jeanne abrazo a esa rubia - ¿O será más bien que te genera miedo, Anna? - se miraron intensamente.
- No digas estupideces – dejo de mirarla - Llama a Horo – Pilika agarro su cel y empezó a marcar.
...-...-
En la cocina Horo estaba esperando a que terminara de hacerse las palomitas que lo acompañaría para ver la película de "Viernes 13", saco la soda de naranja y saco las palomitas para vaciarlo en el tazón, se encamino hasta la sala y encendió la tv, la película comenzaba con una asesinato tan violento como sangriento y que al parecer Jasón iba por más; Horo se estaba comiendo nerviosamente las palomitas hasta que el resonancia de su cel lo asusto - Diga – dijo al momento de contesta - ¿Pilika? –el ruido que se escuchaba por parte del lado de ella no le facilitaba escucharla de todo bien - Lo siento, no te entiendo - cuando el ruido disminuyo pudo entender perfectamente la demanda de su hermanita - Ahí estaré, no hagan cosas estúpidas – alcanzo a oír cierta voz familiar que entonaba muy bien la canción - ¿Es Tamao la que canta? - como respuesta obtuvo una risa escandalosa -Voy rápido por ustedes, no beban más aunque ya es tarde para eso – colgó, apago la tv después fue a su habitación para colocarse jeans, tenis y una chamarra negra, agarro las llaves del auto de su padre para finalmente salir de la casa.
...-...
El estruendo de la música lo molesto como ese humo de cigarro que estaba por todas partes del lugar, las brillantes luces que cambiaba constantemente, personas estorbando en su camino pero que no le importo empujarlos para así poder avanzar hasta esa famosa mesa que seguramente estaban ellas.
Al llegar no le sorprendió que hubiera muchos chicos guapos rodeándola, se calmo y se armo de valor para ir por ella, empujo a cuanto patán hasta estar enfrente de ellas - Muy bien, jovencitas, es hora de irnos -
- ¡Horo horo, amor mío! – la forma amorosa que le hablo junto ese abrazo tan cariñoso por parte de Jeanne lo impacto - Quiero bailar contigo, amor -
- No sé bailar – la chica restregaba su mejilla con la de él.
- No me mientas – le dio un beso y lo obligo abrazarla.
Horo no sabía cómo actuar con la novia de su amigo que era evidente que estaba algo alcoholizada - Es verdad, él no sabe bailar - intervino su linda hermana que venía abrazada de Tamao que al parecer era para no perder el equilibrio - Tiene dos pies izquierdos -
- Ohhh… que mal – la francesa dejo de abrazarlo.
- Chicas, hay que irnos – dijo fuerte y claro Horo, vio como Jun se levanto del sillón y aprovecho para llamar al mesero y pagarle todo lo que consumieron.
- Pero aún es temprano –
Esa queja tan berrinchuda lo molesto y más por quien – Pilika, nos iremos y fin de la discusión – ella se cruzo de brazos. - Anna ¿Cómo te encuentras?-
- Bien – la rubia se levanto y fue la primera en caminar.
Horo conto a cada una de sus amigas y se dio cuenta que alguien faltaba - ¿Y mi hermana? – volteo de un lado a otro para encontrarla alguna parte pero nada - Hace unos minutos estaba con nosotros -
- No lo sé, ella se pierde muy rápido – comento Anna que tenia de la mano a Tamao para controlarla.
Horo observaba alrededor, se notaba su preocupación por el paradero de su linda hermanita pero aun así le pidió a sus amigas que siguieran caminando y lo hicieron hasta llegar justo enfrente de al bar en donde cierta chica estaba bailando y cantando - ¡Pilika bájate! - se acerco a la barra para agarrarla de las piernas pero la muy lista había conseguido escapar – Pilika Usui te ordeno que te bajes ahora mismo – pero se negó, Horo no tuvo de otra que subirse, así consiguió abrazarla y bajarla, obtuvo abucheos por los espectadores.
Después de bajarla salieron del club para ir directamente al estacionamientos, por obvias razones decidió llevarlas a todas a sus respectivas casas. Durante el camino Jun decidió quedarse con Jeanne para evitar el regaño de sus padres por ser tan irresponsable por llegar en semejante estado de embriagues.
No tardaron en llegar a la casa de Maiden, se estaciono justo enfrente para que ella no tuviera dificultades en caminar hacia la puerta.
- Les ayudo - Horo bajo del auto y les abrió la puerta, las acompaño hasta la entrada de la casa - Nos vemos mañana – antes de irse ella lo detuvieron para luego darle cada quien un beso en la mejilla.
- Eres un amor Horo – Jun le guiño coquetamente.
- Gracias por traernos – con voz suave dijo Jeanne.
Ese par de mujeres consiguieron hacerlo sonrojarse – Ni lo digan – corrió rápidamente hacia al auto, observo por unos minutos que ellas entraran a la casa y una vez que entraron emprendió el viaje a la casa.
Aparco el auto tan cerca de la entrada, apago el motor y observo a cada mujer, bajo del auto para ir al lado de la puerta del copiloto en donde estaba Anna, la ayudo a bajar.
-Abre la puerta – le dio las llaves de la casa, ella fue hacer dicho mandato que es muy extraño en ella – Sí esta afectaba por alcohol para que me obedezca – dejo de mirarla, cerró la puerta y abrió en donde estaba su hermanita y amiga. – Vengan - la saco, tanto a Tamao como Pilika las obligo que se recargaran sobre el auto mientas cerraba la puerta, después de esos minutos se coloco en medio de ellas y las abrazo por cintura para así ayudarlas a caminar directo a la casa.
A paso lento consiguió traspasar la puerta y llevarlas hasta la habitación de Pilika, escucho como Anna cerraba la puerta principal.
De una patada abrió la habitación, avanzo rápidamente hasta ponerlas sobre la cama, las acomodo correctamente, les quito los zapatos, las arropo con la cobija y por último les acerco el bote de basura por si tienen ganas de devolver todo lo que bebieron.
Una vez que sintió que ellas estarían bien salió de la habitación, al girar se topo con Anna, la analizo de pies a cabeza y no noto nada malo en ella,
- Dormirás en mi habitación – fue el primero en avanzar hasta el otro extremo del pasillo, le cedió el paso y al momento que ella paso a su lado aspiro profundamente ese delicioso olor, camino hasta el armario y sacar una camiseta gris - Puedes utilizarlo como pijama –
Anna agarro la prenda – No me puedo cambiar hasta que te salgas -
- Oh, lo siento – camino hasta la salida y cerró la puerta de tras de él, se recargo sobre la puerta mientras esperaba dejo escapar un par de suspiros y a los cinco minutos entro para verificar que ella estaba bien. – Te queda bien – sus ojos viajaron a ese hermoso cuerpo que le incita hacer varias travesura y todo gracias a es la camiseta que le quedaba a la mitad de los muslos que lo estaban alterando así que fue a la cama para arreglársela a su invitada.
- Gracias por ir por nosotras – la voz cálida y de baja tonalidad en que hablo Anna le erizo la piel a Horo horo.
-Ni lo menciones – él se estaba apurándose en extender las cobijas sobre la cama y termino en acomodar las almohadas, una vez terminado giro a ver pero al momento de hacerlo se encontró con una hermosa pose, ella cruzada de brazos con una mirada intrigante que le daba un aire seductor y como un bello detalle era ese cabello rebelde que adornaba estratégicamente ese bonito rostro, mismo rostro que hacía que Horo se quedara sin aliento - Es… es lo que hace un amigo por una amiga –
- ¿Amiga? – Anna se atrevió a soltar una risita sarcástica ante ese calificativo que le daba él, se acerco a ese joven que estaba demasiado quieto y mirándola fijamente - No sabía que todavía me vieras como tu amiga –
- Claro que te veo así, ¿Por qué lo dudas? -
La rubia camino hasta esa cama y sentarse sobre de ella - Por tus actitudes que has tenido conmigo durante años -
- ¿Cuál actitud? – Horo se dio el lujo de sentarse al lado de ella – Explícamelo -
- Esa actitud agresivo, indiferente y muy distante – observo como su amigo se quedo con la boca abierta, y gracias a esa reacción le dio ánimo para aclarar cierto asunto pendiente - ¿Porque te alejaste de mi?, bueno, aun lo sigues haciendo -
Horo fijo su mirada al piso porque no soportaba ver la cara de dolor y tristeza de su amiga. - Anna – soltó lastimeramente a la vez que apretaba en forma de puño sus manos.
- Dime ¿Por qué lo hiciste?–
Él agito negativamente la cabeza – No puedo decirte -
- Fui yo el que hice algo realmente malo – el Usui rápidamente dejo de ver el piso para verla - ¿Qué fue lo que hice? -
- No hiciste nada malo – hablo fuerte por el motivo de hacerle desistir con la idea que ella tenga la culpabilidad de la actitud que ha portado.
Hubo un momento de silencio en que se podía escuchar sus agitadas respiraciones hasta que Anna hablo - Te detesto y mucho - lo miro con tristeza, rabia, dolor y sobretodo decepción – Pero me detesto porque pensar que eras mi mejor amigo, que eras mi de confianza pero no era así – apretó los dientes para evitar nuevamente que esas lagrimas que han querido desde años salir por culpa de Horo - Pero también me detesto porque trato de convencerme con la frase: "que no me duele tu actitud" pero no es así, me duele mucho tu distanciamiento y tu poca memoria de nuestra linda amistad –
- Lo siento –le dijo sinceramente a su amiga con la esperanza de disipar ese dolor en esos hermosos ojos.
- Eso no basta - Anna dejo escapar un largo suspiro - ¿Que paso entre nosotros? ¿Qué te paso?– al decir eso miro a Horo que lo notaba algo inquieto, como teniendo una disputa interna.
- Yo… - sentía como su corazón palpitaba rápidamente, el sudor en las manos como rostro, sentía la garganta seca pero esas reacciones no le impedía a lo que iba ser porque de cierta manera su instinto le dictaba que era un buen momento para revelar su más grande secreto, su corazón como su cerebro no estaban en contra de la decisión del instinto y eso para Horo era una buena señal - ¿Me puedes guardar este secreto que te voy a contar como cuando éramos más pequeños? –
- ¿Quieres que lo jure? –
Esa pregunta por parte de ella siempre la sacaba a relucir cuando estaba de acuerdo en guardar ese secreto - Así es – Horo se atrevió a tomar delicadamente la mano derecha de Anna para llevarla a su propio corazón - Jura que no se lo dirás a nadie –
- Lo juro – la rubia sentía el corazón acelerado de su amigo, quito su mano de ese pecho pero la dejo en esa mejilla que estaba algo sonrojada, al momento de entrar en contacto se asombro de lo suave de la mejilla de él y se asombro ante la respuesta de él en cerrar los ojos como si estuviera memorizando su caricia.
- Mi secreto es sobre lo que hice y que provoco que me alejara de ti – abrió los ojos, se atrevió en mirarla dulcemente y se alegro que por fin podía hacerlo, acuno entre sus manos el hermoso rostro de su amiga, respiro profundamente para lo siguiente - Anna que bonito nombre tienes – la chica no sabía cómo responder ante tan encantador y sincero halago que era muy raro en él; Horo acerco su rostro hasta recarga su frente con la de ella – Lo que hice fue enamorarme perdidamente de ti – sintió un gran alivio en el instante que dejo escapar esas palabras tan llenas de sentimiento que ha tenido guardado desde muchos años, vio la mueca sorprendida de su amiga pero eso no lo cohibió para lo siguiente sino que lo animo a seguir - Así es, este paranoico, histérico, burlista, pervertido y violento chico que fue en un tiempo atrás tu mejor amigo de la infancia hizo el acto más imperdonable que es enamorarse de ti como un loco – Anna sabia que él no estaba mintiendo o realizando una broma por esos ojos que denotaba ilusión y esa sonrisa risueña - No había ningún sueño sin que tu rostro apareciera, no dejaba de pensar en ti y tu pocas sonrisas que son tan radiantes que le dan envidia al mismo sol - Horo sentía esa adrenalina que le impulsaba en seguir hablando amorosamente y que lo hacía sentir indestructible - Me enamore de tu actitud agresiva, sarcástica y de esos golpes que me dabas – sus manos dejaron ese rostro para rodearle la cintura - Tu eres mi primer amor -
Se alejo de ella, controlo la respiración como su ímpetu - Así que fue por eso – Anna le costaba actuar con normalidad pero no era su culpa que se sintiera algo sonrojada y nerviosa enfrente de ese excéntrico amigo que por fin le confesó el motivo de su actitud distante - Debiste habérmelo dicho antes – susurro con timidez que es muy extraño en alguien como Anna.
Esa vergüenza le produjo ternura a Horo - ¿Y enfrentarme a tu rechazo?, no gracias – se recostó completamente sobre la cama, era consciente que Anna estaba impactada ante su confesión y por ese motivo adopto en actuar sin darle mucha importancia a sus propias palabras con el fin de alivianar a su primer amor que estaba muy roja.
Anna se acaricio el cuello para tranquilizarse, y de poco a poco consiguió regresar a ser ella misma - Tal vez no te hubiera rechazado - Horo no se espero esa respuesta y le alegro pero antes de hacerse ilusión a esa palabras.
- Bromeas –
- No lo hago – seriamente contesto, sus miradas se conectaron y haciendo que la atmósfera se tornara algo agradable entre ellos.
- Mi secreto es terrible porque me obligo alejarme de ti – fue lo que dijo para que no se sumergiera mas en esa atmósfera que parecía algo romántica.
- No es terrible –
Él se sentó correctamente, tenía una mirada de arrepentido y de enojo – Si lo es – Anna negó agitando la cabeza.
- Horo estas equivocado -
- No pierdas el tiempo en hacerme creer que no es terrible porque para mí… – no pudo continuar por culpa de esos suaves labios, no sabía si empezar a moverlos o estar quietos como los de ellas y disfrutar ese contacto puro, sintió la mano de ella sobre su pómulo derecho y que deslizaba los dedos de arriba hacia abajo con una lentitud.
- Ahora hice algo que más terrible que tu estúpido secreto – la media sonrisa que ella le regalaba le incremento ese amor que siente por ella y también que sonriera como estúpido enamorado. – Tienes bonitos ojos –
- ¿Por qué ese halago? –
- Porque te lo mereces – Horo no se cansaba de fascinarse de ver esa sonrisa tan arrogante y ese brillo juguetón pero su mirada bajo a esos carnosos labios que al fin supo como saben y que ahora se ha vuelto su adicción.
-Me toca – ella no sabía a qué se refería hasta que él la jalo hasta abrazarla y unir sus labios, movió pausadamente los labios, sintió como ella llevo las manos a la nunca y ejercía presión.
Ante esa cercanía Horo le acaricio la cintura y parte de la espalda pero ella no se quedaba atrás en al momento de tocar parte de la nuca y de jalarle levemente del cabello, no dejaba de seguirle el paso a él respecto al beso.
El beso subió de intensidad en donde Anna obtuvo el control, atrapo entre sus labios el inferior de él para succionarlo hasta dejarlo hinchado, Horo inicio el rumbo a la cama en donde consiguió recostarla y el estar encima de ella, gracias que solamente utilizaba su camisa, acaricio sus piernas hasta llegar a toparse con ese short de mezclilla pero no se disgusto por ese obstáculo mientras siguiera tocando esas deliciosas piernas.
Las manos de ella viajaron de su nuca pasando por los hombros hasta llegar a eso pectorales que eran cubierto por esa sucia camisa de color azul rey pero que acentuaba esa complexión atlética que tiene su amigo, bajo las manos hasta dejarla en ese abdomen que ya no tenía pinta de un niño sino mas de una joven adulto que sabía muy bien besar al igual que acariciarla.
Ellos estaban tan inmersos en la sensación del beso y de querer tocar más, esa adicción de las sensaciones de sentir piel contra piel hacia que a ellos nada le importara, ni sus novios, ni sus amigos y las consecuencias porque únicamente lo que importaba era saciar el sabor de uno del otro y esa enorme curiosidad que tanta experiencia tienen.
Las manos de Anna se escabulleron debajo de la camiseta de él y al momento de extender sus manos sobre el pecho no pudo evitar comenzar arañarle, sintió como la respiración de él se volvió pesada al instante de sus caricias y ese gesto la hizo sentir poderosa, y la incito a continuar su caricia salvaje que se extendió desde los pectorales hasta la cintura del pantalón e iniciar acariciarle los costares y dejar ahí sus manos.
Horo estaba encantado en acariciar esas piernas y besarla, estaba decidido en extinguir ese fuego que ella encendió, todo iba bien hasta que cierto celular sonó y los hizo volver a la realidad, Horo se levanto de Anna para sentarse en la cama, respiro profundamente, se llevo ambas manos al rostro porque no se creía lo que estaba haciendo con Anna, prácticamente se estaba aprovechando de su estado de embriagues porque aunque ella actuara normal supo con el beso que no estaba al 100% consiente.
Mientras que él se estaba lamentando ella observo toda la habitación hasta fijar su mirada sobre ese escritorio que tenía cierta mercancía muy excitante, Horo se levanto de la cama para ir por su cel que descansaba sobre el piso, leyó el mensaje de Damuko, su linda novia que le estaba pidiendo disculpar por cómo ha actuado, se sentía miserable pero valía sentirse así porque por fin sabe como son de delicados y delicioso los labios de Anna.
Al recordar esa sensación puso atención a esos rosados labios, se acerco hasta se hinco enfrente de ella para robarle otra probada pero ella no estaba atenta a él, Horo se di cuenta que su mirada estaba fija a dirección del escritorio y no tardo en ver en ese sitio.
- Esas películas te las compraste en la convención – no era pregunta sino una afirmación lo que dijo Anna, pero eso no lo asombro sino el hecho que lo dijo tan calmadamente y con la respiración normal que a diferencia de él le constaba tenerla - ¿Es hentai? – ella sabía que fue tonta esa pregunta pero el alcohol estaba atontándola y provocándole que hiciera cosas muy subidas de tono con alguien que no es su novio, era lo peor que estuvo haciendo pero soportaba el sentimiento de arrepentimiento porque valió la pena al ver esa actitud tan distinta en su amigo, esa actitud pasional.
- Por supuesto que lo es – hablo con mucho orgullo Horo hasta el punto de inflar el pecho. – Son mi género favorito – camino hasta el escritorio y agarro un Dvd.
- Eres un pervertido – el tono juguetón por parte de ella aligero ese ambiente de tensión sexual.
- Claro que soy – fue hasta llegar quedar frente de ella -¿Las quieres ver conmigo? – agito la película mientras que lo hacía mostraba una sonrisa tan encantadora.
-Gracias por la invitación pero la rechazo – Horo se sentó al lado de ella, observo como ella se recostaba y se acomodaba la camisa - Eres un descarado –
-¿Por qué lo soy?- con voz inocente pregunto a la vez que se recostó, se coloco de lado para verla y ella también se giro, estaba nariz con nariz.
Porque hace rato te ofendiste que te dijera pervertido -
Él sacudió la cabeza negativamente y mantenía una sonrisa divertida -Tu serias una excitante actriz porno – rápidamente le dio un beso en la punta de la nariz antes que ella se alejara.
- ¿Comprarías mis películas? – Horo asintió febrilmente – No te creo –
- Si lo haría – Anna se acomodo correctamente sobre la cama, observo detenidamente el techo, Horo no tardo en imitarla. – Te imaginas que fuéramos actores porno –
- Uyyy… actores porno, eso suena excitante –se imagino sus actrices favoritas -Esas mujeres son tan sexys –
- ¿Te parece sexy esas mujeres operadas? - asintió muy entusiastamente - Que gustitos tan vulgar tienes –
- Discúlpame por tener un gusto vulgar - - Pero entiéndeme, Anna - - sé que está bien operadas pero no puedo evitar excitarme, sus movimientos y ese clímax… Mmmm… es lo mejor – giro el rostro para verla pero tuvo como sorpresa que estaba dormida. – Descansa – iba a dejarla sola pero no conto que ella se girara y lo abrazara, no quería despertar por quitar sus brazos de la cintura por eso con delicadeza cubrió sus cuerpos, miro a su bella acompañante y sonrió orgulloso – Tu sí que serías una gran actriz – se llevo una mano al rostro – Si que soy pervertido – apago la luz de su lámpara del escritorio, se acomodo la almohada – Uyyy… si fuéramos actores pornos que delicia sería – murmuro por ultimo y cayo dormido.
Horo respiraba con profundidad, estaba tan relajado y feliz que le generaban cierto sueño tan común en todas personas que despiertan su sexualidad, esos típicos sueños húmedos pero este sueño trataría de cierto tema muy caliente.
Su sueño comenzó a surgir lentamente pero con muchos detalles candentes…
En los pasillos de un lujoso edificio había mucho movimiento porque era temporada de permisos, revisiones de guiones, juntas de último momento, llegada de inversionistas y entre otros asuntos administrativos que hay en la industria del cine.
Una joven mujer de cabellos celeste entro corriendo a ese edificio, no le importo tropezar con cada persona que se ponía en su camino, con dificultad llego hasta el elevador, la joven mantenía abrazando a la altura de su pecho un sobre amarillo porque era su boleto para mantenerse con vida.
- Me va matar, me va matar, me va matar – se repetía con mucho pesimismo mientras esperaba que bajara el elevador.
Mientras tanto en una elegante sala de juntas se encontraba tres personas que estaban sentadas en esas elegantes sillas que se ubicaban alrededor de esa mesa, estaban esperando a cierta persona.
El hombre con extraño peinado observaba su reloj que le indicaba que eran las 9:45am, se paso la mano por el rostro por la desesperación - Está tardando mucho – se lo dijo a esa joven mujer de cabello plateado.
-Seguramente hay mucho tráfico pero no dudes que ya está por llegar - Jeanne Maiden le sonrió despreocupadamente pero en realidad ella estaba muy lejos de sentir eso porque la verdad sus nervios la estaba carcomiendo - Si no llegas ahora olvídate de respirar - pensaba tan amenazadoramente.
- Si no llega dentro de cinco minutos me largo – amenazo irritadamente él.
- Entendido - Jeanne acerco el rostro a dirección a su amiga y compañera de trabajo - Pilika se está tardando con el guion –
- No desesperes –
- ¿Cómo no quieres que me desesperes, Tamao? – miro con enojo a esa peli rosa - Lleva 30 minutos de retraso – comenzó a tronarse los dedos – Ella tiene en sus manos el futuro de nuestra carrera – Tamao comprendía lo que su compañera le decir, ese guion era lo mejor que ha escrito Manta Oyamada que en otros términos "era oro puro" y que ellas tuvieron suerte que ese enano les otorgara los derechos de su obra, ese guion le daría gran prestigio a la producción J&T y también le daría un gran impulso a la industria del porno, sería algo tremendamente innovador.
Tamamura abrazo a su amiga y ante la cercanía le repartido cuatro besos, uno en cada mejilla, uno en la frente y antes de darle el último beso se dio el tiempo para tomarle del rostro para verla detenidamente, le sonrió tiernamente para después lentamente acercar su rostro a la de ella y una vez unidos los labios la beso detenidamente.
Jeanne cerró los ojos al igual que esa peli rosa, se dedicaron en concentrarse en el movimiento de los labios de cada una, saboreaban cada centímetro de la boca de cada una, su coordinación era tan delicado y tan sensual que hipnotizaban a cualquiera.
Ellas estaban tan absorto en el beso que no se dieron cuenta como Ren las veía muy entretenido, tenía la boca abierta y estaba muy sonrojado – Ese modo de besarse es digna de una escena porno – las miraba atónico - Espero que se quiten la ropa – sacudió la cabeza ante ese pensamiento pervertido, se miro las manos – Ahh… ¿Qué me pasa?, ¡yo no soy así!... me está afectando el trabajar en esta industria – apretó ambas manos – Estúpido trabajo, estúpida herencia familiar y estúpidas mujeres sensuales –
Mientras que Ren se auto regañaba esas chicas se les estaba acabando el oxígeno pero antes de separarse la peli rosa le mordió el labio inferior y ante ese dolor Jeanne entre abrió los ojos para notar como su "amiga" le miraba coquetamente; ellas tienen un amistad muy intima y tan sensual que alborotaría las hormonas de todo hombre al tan solo ver cómo ellas se dan mucho cariño - No te preocupes, Pilika llegara con el guion – le susurro esa sexy peli rosa sobre los labios.
Jeanne tenía el rostro tan sonrojado como una manzana, esa reacción eran por dos razones; la primera, porque le cohibió como Tamao la beso con tanto cariño; y la segunda razón, porque las vio ese desagradable Tao – Gracias por… esas palabras – la verdad es que ella deseaba decirle "gracias por ese delicioso beso" pero no podía por el público que tenían.
La peli rosa noto que a pesar de besarla ella todavía cargaba ese rostro de angustia – No me gusta verte así de intranquila – le hablo en baja voz.
- Lo sé, a mí tampoco me gusta estar así pero es que… - dejo escapar un largo suspiro - Ese guion es nuestra puerta para saltar de producciones de baja calidad para ir a las mejores - esa francesita ya estaba harta de tener guiones tan mediocres y que por ello le daban un presupuesto tan miserable - Necesitamos que Tao nos apruebe la realización de la película y que nos facilite el presupuesto como también el poder contar con los excelentes actores del momento –
Tamao le agarro de las manos, se miraron fijamente - Tranquila – y le sonrió con cariño.
Ren Tao levemente sonrió al ver esa muestra de amistad pero su sonrisa se convirtió perversa porque su mente comenzó a preguntarse: ¿cómo sería sus encuentros pasionales?
El sonido de la puerta siendo abierta bruscamente los asusto - ¡Llegue! – ese trío observaron como esa joven tenía el rostro empapado de sudor y respiraba trabajosamente, Pilika se arreglo el cabello y se acomodo la blusa negra, comenzó a dirigirse hasta la mesa con una elegancia - Disculpen el retraso - le dio el sobre a su jefa.
- Gracias Pilika – dijo entre dientes la francesa, la Usui sudo frío porque sabía que atrás de esas dos palabras era un hecho que no se salvaría de una muerte segura a pesar de traer el guion - Este es el guion que le digo que revolucionara las películas pornográficas – le entrego ese libreto a Ren.
- Eso veremos – ese hombre saco sus lentes, hojeo unas cuantas páginas para después comenzar a leerlo detenidamente, Jeanne tanto Tamao se estaban mordiéndose las uñas por la tensión que sentía.
Pilika estaba acostada en el suelo porque necesitaba un gran descaso por correr por las escaleras hasta llegar a ese piso que es el número 25. – Estúpido elevador a buena hora tenía que descomponerse –
Paso una hora en que consiguió terminar de leerlo, se sentía maravillado por la tan buena historia que creo Manta – Ese pillo otra vez lo consiguió - cerro felizmente el guion - ¿Cómo consiguieron que él se lo dieran? – esa pregunta lo tenía presente desde que Jeanne le aviso que tenía en su poder el último trabajo del gran Manta Oyamada, no era fácil que ese enano diera con tanta facilidad a directores que apenas comienza en este ámbito profesional.
Jeanne se rascaba la mejilla, estaba debatiéndose si decirle la verdad o no – No fue fácil que me lo diera – miro de reojo a Tamao y se sonrojo automáticamente – Ese pervertido como nos los complico –
Él noto ese sonrojo, ya se estaba imaginando lo que tuvieron que pasar pero necesitaba que ellas se lo contara – Soy un pervertido pero no me importa – oculto su sonrisa entre su manos – Digan, ¿Cómo lo consiguieron? -
- Él nos pido que… - Tao estaba al filo de la silla sin dejar de verla, Pilika miraba entretenidamente a su jefa al igual que la peli rosa y la de ojos rojos se sentía intimidada por esa atención que era objeta – Que… - Maiden no desea decirlo. – Él… -
- Eso no importa ahora - interrumpió Tamao de forma fiera, a ella no le gustaba que hicieran sentir incomoda a su amiga – El asunto aquí es… ¿Nos apoyara como es debidamente? – se levanto y observo a su jefe.
- Defina "debidamente" –
- Que nos dará la facilidades en las locaciones al igual de poder contratar a los mejores actores – Ren admiraba lo tan segura que es Tamao, que no se intimidaba que fuera su jefe para hablarle de forma imponente sin importarle las consecuencia, y eso le gustaba de ella - Y no olvidemos del dinero – extendió la mano a dirección de ese hombre - ¿Nos apoyara al 100%? –
Él se levanto del asiento, fue con ella y alzo la mano pero de vez de estrechar esa delicada mano fue a parar a ese dulce rostro – Con un par de condiciones aceptare ayudarlas –
- Dígalas – Tamao dejo que él le acariciara la mejilla porque no le desagradaba ese contacto sutil pero en cambio Jeanne estaba echando chispa por los celos que sentía.
- La primera condición es que los actores que ustedes elijan están obligados a ir a la clásica convención de sexo – Tamamura tanto Maiden fruncieron los ceños, como buen productora y directora respectivamente sabían que a los actores no les agradaba ir a esas convenciones porque odiaban a cada chico calenturiento o inversionista que creía que por ser actores porno se le podían ofrecerles dinero para un acoston como si fueran prostitutos. – Y la segunda condición es que tu y yo tengamos una cita – Tamao ya tenía ese presentimiento de que le pediría algo semejante, sabían tiempo atrás que Ren le tiene interés.
Antes que pudiera contestar Tamao alguien se le adelanto de forma brusca - No, no, y ¡NO! – golpeo la mesa al momento de ponerse de pie, ese par observaban a esa francesita que estaba furiosa – Acepto la primera condición pero la segunda eso…
- Acepto - él estaba feliz de escuchar a Tamao estaba tan contento que no se dio cuenta como ella retiraba sus manos y se levanto de la silla para dirigirse con esa estática Jeanne – Lo siento, pero es necesario - le susurro – Es nuestra oportunidad de poder generar mucha ganancia para así ya no depender de hombres como Ren –
Maiden escuchaba atentamente lo que su amiga le explicaba, trataba de entender sus razones pero los celos pudieron mas porque ahora sentí traición por Tamao – De acuerdo, aparte tu puedes hacer lo que quieras – se alejo de las manos de su "amiga" – Tu y yo solamente somos amigas, puedes salir con quien tu desees - le sonrió tristemente.
Es último comentario le dolió mucho a Tamao porque eso significaba que ella estaba olvidando lo que han progresado a la hora de convertir esa amistad a un amor de pareja, tanto trabajo le costó que por fin que Jeanne aceptara que le gustaba y que su amistad era más que eso pero por culpa de Ren su avance se hizo basura – Es cierto – se cruzo de brazos para controlar su impulso de abrazarla y decirle que mandaría al diablo a Tao pero no, ellas necesitaba el apoyo de ese patán.
- Entonces, ¿es un trato? – ese hombre de traje estaba a unos cuantos pasos de ella, había escuchado todo y estaba feliz de haber arruinado lo que sea que ellas tenían.
Tamao miro por última vez a su amiga pero ella le rehuyó la mirada – Trato – estrecharon las manos pero para él no era suficiente y de puro impulso la atrajo a su cuerpo para besar esos delicados labios que lo han vuelto loco desde que la conoció.
La peli rosa lo empujo – No te pases de listo –apretó la mano para que no saliera volando directo a la mejilla de ese tipo.
Él sonreía encantadoramente – Acostúmbrate porque siempre lo hare cada vez que te vea – se dirigió a la entrada – Nuestra cita será dentro de dos mes porque ahora mismo tengo que abordar mi jet para irme a China – abrió la puerta – Que se diviertan grabando esa película – y cerro.
- Como odio a ese tipo – dijo la Usui a pesar de tener tan pocos meses trabajando con ellas ya sabía quienes era de su agrado y quiénes no.- ¿De verdad lo necesitamos tanto? –
- Si – respondió con pesadez la peli plateada que fue caminando hasta la ventana – Sin su ayuda no tendríamos las facilidades para realizar la película, él es muy influyente en este medio – Ren era prácticamente el rey de la zona, no había nadie que no lo conociera y negociara con él, si alguien lo trataba bien él le correspondía pero no sería muy recomendable que lo trataran mal al menos que no apreciara su vida.
- Hay que comenzar con las audiciones – propuso Tamao.
- Pilika – la chica fue con Jeanne – Ve con Morphine y dile que corra la voz de que buscamos un actor masculino con estas características – la Usui estaba muy atenta como su jefa escribía en un hoja esas dichas características - Ten –
La Usui no pudo evitar leer las características - ¿Van a realizar únicamente audiciones para un solo personaje?- asintieron sus jefas - ¿Qué pasara con lo demás personajes masculinos que hay en la historia? – pregunto curiosamente esa joven asistente.
- Si Ren cumple con su parte ya tendremos cubierto esos personajes – respondió arrogantemente Jeanne. – Necesito la agenda – Tamao sabía que agenda hablaba, esa libreta que tiene la dirección y teléfono de cada estrella porno.
- ¿Y qué pasa con las mujeres? -
–- También tenemos en mente ciertos nombres – le contesto Tamao, Pilika estaba analizando que actrices estarían contempladas para esos papeles.
-No pierdas tiempo y ve entregarle la hoja - la voz irritada de su jefa hizo que dejara a un lado su ensoñación y saliera rápidamente de la oficina.
Una vez que salió se genero una ambiente tenso en la habitación, la peli plateada volvió a tomar asiento en ese como sillón de cuero, se dio leves masaje en la frente – Te detesto Ren – pensó amargamente.
- ¿Estas enojada? –
Dejo de ocultarse entre sus manos, rio sarcásticamente y observo fríamente a su "amiga" - No –
- Lo estas – la japonesa se recargo en la orilla de la mesa, estaba justo al lado de su compañera, prácticamente con sólo estirar la mano rozaba ese rostro femenino – No lo debes estarlo - se sentó sobre la mesa, cruzo sensualmente las piernas que logro que Jeanne desvaneciera la frialdad de su mirada para tener una de deseo, disimulo la sonrisa de triunfo al ver como Maiden mordía el labio inferior y respiraba pesadamente, esa señales era la forma de decir que su amorcito se le estaba bajando el enojo - Sabes que es necesario su apoyo – se atrevió en acariciarle la mandíbula, los labios y la punta de la nariz.
Maiden golpeo los descansabrazos y después retiro esas deliciosas manos que le han dado tantas caricias llenas de pasión en noches pasadas – No hablemos del tema – recargo completamente el cuerpo hasta el respaldo del sillón, cruzo los brazos y cerró los ojos, respiro profundamente para tranquilizar sus hormonas alborotadas que se encendieron con esa caricia tan inocente – Tamao, tu no me vencerás con esas pequeñas insinuaciones, No caeré es tus provocaciones, ¡No lo hare! – pensaba firmemente mientras realizaba ejercicio de respiración pero mando a la mierda esos ejercicios a la hora de sentir un peso extra sobre sus muslos al mismo tiempo que también sintió su cuello ser rodeado por dos brazos que bien conocía.
- Tengo una ganas de hacer algo contigo aquí y ahora – le murmuro esa sexy peli rosa que instantes después empezó a besarle la mejilla para que posteriormente pasar la punta de su lengua por el cuello hasta llegar a la mandíbula pero ese recorrido no paró ahí porque llego hasta el lóbulo izquierdo y estando ahí la muy condenada Japonesa le mordisqueo hasta hacer que gimiera por el placer de sentir esa caricia tan erótica.
- ¿Qué quieres… hacer – entre suspiros pregunto, vio como su dulce Tamao sonrió sensualmente - Ella es un ángel enfrente de los demás pero cuando esta a solas conmigo es toda una traviesa diabla -
–- Que me quiero divertir ahora mismo con tu cuerpo – le mordió el lóbulo con una sensualidad que hizo jadear a Jeanne.
- ¿Uh? – Maiden entrecerró la mirada, le estaba gustando como su amiga jugueteaba con su oreja. – Pero…no es… correcto hacerlo… aquí –
- Que importa si no es correcto – las manos ágiles de la peli rosa le desabotono la blusa para después abrirla de par en par, sus dedos rozaron el encaje del sostén negro – Pídeme que me detenga – su mirada se conectaron, Tamamura espero por esa respuesta pero sin dejar de tocar esa sexy prenda pero no le fue suficiente así que deslizo la mano hasta llegar a ese pequeño ombligo, le beso el cuello y succiono ese sitio hasta que la piel tuviera un color rojizo, pero lo único que escucho como contestación fue un leve gemido - Interpretare tu gemido como que no me detenga – y ataco esos labios que no dudaron en responderle de forma salvaje.
- ….-…..-
Pasaron tres semanas atareadas en donde ya habían conseguido el equipo, los permisos y ahora estaban en la fase de las audiciones para el único papel pequeño, el ambiente entre ellas estaba muy feliz y todo gracias a ese encuentro fogoso, ya habían olvidado lo de la cita.
Estaban en una pequeña sala de conferencia en donde se realizaría las audiciones, Jeanne estaba en medio de sus dos compañeras de trabajo, la sensual Tamao que estaba sentada a su lado derecha, en cambio, Pilika que es su linda asistente estaba a su izquierda, ésta última estaba escribiendo como loca cada detalle que sus jefas le dictaba.
Tan concentraba estaba en su trabajo que no se dio cuenta del ligero conqueteo que le dio ese alto hombre de piel trigueña que tenía unos abdominales de infarto, unos ojos castaños, cabello corto y de color negro salió de esa oficina con una enorme sonrisa sensual - ¿Qué te pareció ese último chico? –
- No, no tiene suficiente musculo – le respondió Jeanne a su más que amiga, Pilika no comprendía de dónde sacaba eso de "no tener suficiente musculo" porque prácticamente ese chico estaba inundado de músculos tan bien tonificados.
- Es hora de llamar a este – ordeno esa peli plateada que dio esa foto a su asistente.
La Usui leyó el nombre del próximo hombre - ¿Qué clase de nombre es Chocolove McDonnell? – miro otra vez la foto - ¿De verdad quieren que lo pase?, no es muy guapo que digamos, únicamente van a perder tiempo con él –
- Tiene razón, Pilika – le comentaba Tamao que también observaba la foto.
Maiden observo la hoja de registro en donde estaba el nombre de ese tipo – No me importa si pierdo tiempo, he escuchado que es muy bueno y más de una vez me lo recomendó muchísimo este Yoh –
- Si él te lo recomienda pues adelante – Yoh es un buen amigo de ellas al igual que es uno de los más cotizados actores porno junto con su hermano mayor, el gemelo menor conocía a cada actor porno, sabia quienes eran de confianza, respetuosos, de buen aguante en las sesiones larga de filmación y los más comprometidos a la hora de trabajar.
- Les diré – esa peli celeste observo con disgusto esa imagen – Que si se me presentaran a un chico de este tipo para que tuviéramos sexo – levanto la foto - Yo ni muerta lo haría–
La francesita soltó una discreta risa – Hay un dicho que va perfecto para personas como tú… "Cae rápido un hablador que un cojo" – Pilika no comprendió el dicho - Así dicen al principio y tiempo después están enredando sus piernas en la cintura de esos hombres – se sonrojo esa linda asistente - Y gritando por más – salió rápidamente para evitar escuchando las palabras de su jefa.
- Chocolove McDonnell - Pilika realizo el llamado a ese moreno, que tenía una sonrisa encantadora junto con ese cuerpo atlético, buena altura y unos ojos grises que dejaba sin aliento a cualquier chica, lo único malo de él era esa nariz redonda pero lo demás está para comérselo. – Que tremendo cuerpo tiene. – pensó bobamente esa Usui que no dejaba de intercambiar miradas con él.
- Me permites pasar – él dijo entre risa – Que adorable chica -
- ¿Eh? – el moreno con señas le explico que no le dejaba vía libre para la sala. – Oh, disculpa – se hizo a un lado, al momento que él paso observo esa parte baja - Tiene buena retaguardia –
Se tapo la boca, Pilika deseaba que la tierra la comiera por semejante comentario que dijo en voz alta y rezo que él no lo haya escuchado pero no tuvo esa suerte porque Chocolove se detuvo, giro la sobre sus talones - Gracias por el cumplido – le sonrió socarronamente que logro desarmarla, y continuo caminando hasta el centro de la oficina.
La Usui fue rápidamente a su lugar, en todo momento observo ese raro chico que la atraía. - ¿Qué edad tienes? - le pregunto una vez que volvió a concentrarse en el trabajo.
- Tengo 25 años –
- ¿Traes tus referencias y exámenes médicos? - Choco se acerco a ella, al momento de entregárselo le rozo el dorso de la mano con un dedo, él sintió como una corriente eléctrica le recorrió la espina dorsal y esperaba que ella también lo haya sentido, se mantuvieron viendo fijamente hasta que la tos disimulada por Tamao interrumpió su conexión – Ok, ya lo tengo – alzo los documentos.
- Te puedes quitar la camisa – le ordeno la peli rosa, el joven se la quito sin ningún problema, Pilika se le seco la boca y le surgieron unas ganas de comerse a besos ese sexy torso, no solamente ella se quedo impactada también Tamao y Jeanne que hasta pensaban que si no fueran lesbianas no dudarían acostarse con él.
- Tiene buena complexión - le comentaba en baja voz Tamamura a su pareja sexual - Lo malo es u nariz –
- Es lo malo – se cruzo de brazos, miro de arriba/abajo a ese hombre - Pero lo recompensa con ese cuerpo y esa seguridad que derrocha –
-¿Él se quedara con el papel? –
La cuestión de Tamao hizo pensar a Jeanne y que volviera observar al chico – Sí, él se lo queda –
Un suave carraspeo hizo que fijaran su atención a su asistente – Yo considero que deberíamos de ver su "paquete" – se avergonzó en decir eso pero aumento por esas miradas pícaras que le daba sus jefas – ¡Qué tal si está mal dotado! – explico de forma desesperada, su forma exaltada hizo que lo gritara.
- No te preocupes, estoy bien dotado – esas tres chicas observaron como ese hombre se llevaba ambas manos a la cintura de su jeans y que comenzaba a desabrocharse el cinturón – Pero si tienen dudas - se bajo la cremallera, Pilika trago duramente - Se los enseño -
- No es necesario – dijo Tamao, el moreno suspendió sus movimientos - El papel es todo tuyo –
Choco se acerco a ellas para saludarla – No se arrepentirán – a la hora de saludar a Pilika le guiño un ojo.- Soy afortunado porque te seguiré viendo – con voz profunda le hablo.
- Sí, así es - Pilika no se quedo atrás a la hora de responderle con mucha sensualidad. – Necesito tu teléfono – Choco con mucha confianza le tomo del brazo y le quito el bolígrafo de la mano, en todo momento mientras escriba el número en el ante brazo no dejo de mirarla de una forma tan apasionada, era como si quisiera quitarle la ropa y tener sexo en ese lugar sin importar el tener público.
- Llámame cuando quieras – término con esa conexión visual para prestar atención a esas dos mujeres que estaba pasmada ante ese acto tan coqueto. – Gracias por la oportunidad y estén seguras que nos las defraudare – con una sonrisa inocente dijo, después de decir eso salió de esa oficina.
- Definitivamente ya entiendo porque Yoh me lo recomendó – Jeanne sacudió la cabeza – Es muy bueno –
- ¿Có… cómo bueno? – hablo un tartamuda Pilika que no dejaba de acariciar su ante brazo.
- Sabe hacer cambios de personalidad en cuestión de segundos – trono los dedos, tenía una cara de satisfacción porque por fin encontró al actor adecuado después de horas de toparse con puros fiascos - Y eso requiere el personaje que le dimos – miro a Tamao y Pilika que al parecer comprendieron. – Ahora es hora de buscar a los mejores - susurro para sí misma.
Pilika salió de la oficina para anunciar el termino de las audiciones mientras que ellas arreglaban cada documento, Tamao observaba a su amiga – Lo que diré no te gustara pero es la verdad - con ese comentario obtuvo la atención de eso ojos rojos – Ren cumplió con su palabra – alzo la agenda en donde estaba cada numero de los más cotizados actores y actrices – Hoy no los hizo llegar y no olvidemos que ya nos deposito –
Jeanne desvió el rostro y continuo acomodando – Que forma de hacer llegar esa agenda – entre dientes dijo, apretó la mandíbula al igual que las manos.
- No me agrado como nos los hizo llegar -
- ¿Qué no te agrado? ¡por favor, Tamao! – azoto la hojas en el escritorio, no le importo que se cayeran - Te encanto como te hizo llegar esa agenda –
- Creo que estas exagerando – se cruzo los brazos - Y te pido que te tranquilices –
- ¿Qué estoy exagerando? – soltó una risa sarcástica – El que exagero fue él – partió a la mitad el bolígrafo – Te lo mando junto con esos 50 arreglos florales y 50 de cajas de chocolate, ¡Y no olvidemos esa pulsera y ese juego de aretes que son de oro puro! – a la peli plateada no le agrado ver inundada la oficina de su amiga con esos regalos pero lo que más le disgusto fue la cara sonrojada de su amiga, que al parecer le agrado mucho ese detalle.
- ¿Ya terminaste? – la peli rosa tenía el ceño fruncido, Jeanne meneo la cabeza – Entonces, continua –
- Lo que me enoja es que él sabe lo que siento por ti y aun pretenda conquistarte – eso era lo que hervía la sangre de esa sexy peli plateada que dijo a la ligera cierta confesión – No sé porqué te considere mi mejor amigo Ren -
Tamao acorto la distancia entre ellas - ¿Qué es lo que sientes por mí? – esa pregunta le quito el mal humor.
La francesita jugueteo con el borde de la camisa negra que vestía, puso atención como su amiga la miraba con tanta intensidad, trago saliva – Es hora de decirle – la tomo de las manos a esa linda japonesa – Tamao - la voz le salió temblorosa, se relamió los labios que los tenia secos - Lo que yo siento por ti es…
- ¡Por fin ya se fueron todos los actores! – exclamo hasta que sus pulmones se quedaron sin aire, se recargo en la puerta – Fue difícil hacerles entender que ya ocuparon el puesto – observo a sus jefas que estaba mirándola entre atónicas y molestas - ¿Qué pasa? ¿Por qué me miran así? –
Tamao deshizo el agarre de Jeanne y continuo con el deber de limpiar - Por nada –
La peli plateada – Lo que haremos ahora es buscar a los actores - Tamamura investigo en la agenda y anoto los números telefónicos para buscar a eso 6 actores que necesitaban.
Jeanne realizo las llamadas de los agentes de esos actores, algunos agentes les otorgaron la dirección en donde estaban trabajando actualmente sus representados algunos les daban la verdadera dirección y número telefónico de cada actor – Gracias – termino la última llamada - Tu iras con ellos – dividió la hoja de forma equitativa, le dio una parte a la peli rosa – Y yo iré con los que sobran –
- ¿Qué hare yo? –
- Vas acompañar a Tamao – vio como tenía el rostro disgustado su amante, no se rio enfrente de ella porque no deseaba morir – Como aun sigues aprendiendo Pilika quiero que Tamao aun te enseñe como son los foros y el ambiente -– la peli celeste no le agradaba la idea pero se aguantaba.
Una vez que limpiaron y archivaron los documentos salieron de la oficina, Pilika iba dando saltos delante de ellas, Tamao estaba de brazos cruzados – Eres de lo peor – le susurro.
- ¿Por qué? – se encogió de hombros esa peli plateada.
- No te queda hacerte la desentendida – ambas chicas se detuvieron – Sabes que si me ven con Pilika ninguna otra mujer o hombre se me acercara para seducirme -
Jeanne dejo escapar un risa fresca – Yo no lo hice con esa intención -
- Ahora eres mentirosa - estaba echando humo por el mal genio que se cargaba.
Maiden sin importar en donde estaban se coloco atrás de ella, le rodeo la cintura, le repartió un par de besos en el cuello – Estas en lo correcto, lo hice con esa intención – le dio un tratamiento especial a esa oreja derecha – No me gusta que otros se te acerquen -
- Eres muy celosa – la peli rosa acariciaba los brazos que le rodeaba la cintura, giro hasta donde pudo la cara, rosaba sus labios con los de ella, estaban a centímetro para concretar ese movimiento.
- Lo soy con las personas que son muy importantes para mí – la beso rápidamente, Pilika miro la punta de su zapatos porque todavía no se acostumbraba ver a sus jefas ser tan cariñosas entre ellas – Es hora de trabajar – anuncio una vez alejándose de esa hermosa mujer.
..… -…-…-…-…-…-…..
- ¡Silencio en el foro! – entre tanto ruido se escucho decir a esa mujer de larga cabellera que tenía entre sus manos un megáfono de color rojo. – ¡Vamos a rodar! – se movieron cada persona de staff atrás de las cámaras - ¡Que se presente los actores! – una espectacular rubia caminaba mientras que le daban sus últimos toques de maquillaje, llevaba puesto una falda color azul marino que resaltaba sus curvas, también llevaba puesto una blusa blanca y sobre esa prenda llevaba un chaleco del mismo color que la falda, para resaltar esas torneadas piernas un par plataformas de color metálico, llevaba el cabello recogido y lentes, a pesar de ese look reservado la rubia se veía tremendamente sexy.
- ¿Dónde me coloco? – pregunta esa rubia a Santi que es la mano derecha del director.
- Siéntate arriba del escritorio – en vez que le contestara esa mujer lo hizo le cel director que vestía tipo John Travolta en "Fiebre del Sábado por la Noche", la joven mujer obedeció y a la hora de cruzar pierna arranco un par de suspiros, ella sonrió orgullosamente por el efecto que causa en los hombre y también en las mujeres.
- Oye, Ryu – el director volteo a ver a su actor que vestía elegantemente, traía puesto un traje color beige, una camisa blanca, corbata negra que estaba al juego a esos zapatos cafés, el cabello desordenado le daba un toque de salvajismo. – Espero que esta ya sea la última escena, necesito ir a comer –
- Horo horo, es la última escena – le sonrió Ryu para aliviar la molestia de ese peli celeste – Ahora ponte a lado de Anna – el Usui fue al lado de esa rubia que le regalaba una mirada de pocos amigos - Cuando diga "acción", primero la miras fijamente y después te lanzas a besarla de manera apasionada - miro a su actriz para decirle – Tu debes comenzar desbotonarlo lentamente, una vez que él tenga el pecho descubierto comienzas a acariciarlo y besarlo ¿entendido? – el Usui asintió mientras que ella suspiraba con fastidio ante la explicación del director que después se acomodo atrás de las cámaras - Luces, Cámara… - observo a sus camarógrafos y después a sus dos actores que estaba en sus puesto - ¡Acción! -
La cámara principal enfoco el rostro de Horokeu que mostraba una mirada fiera junto con una sonrisa sensual, el hombre tomo los folders que estaban en el escritorio, se aflojo la corbata y miro intensamente a su secretaria que tenía unas piernas tan atractivas que debería ser prohibido - ¿Tengo que firma estos papeles? – con voz baja le hablo.
- Así es, jefe – Anna suspiro lentamente, se relamió los labios y se desato su cabello – Son los papeles que nos enviaron de China – sin despegar sus ojos de los de él se atrevió alzar su mano para así pasar lentamente su dedo sobre esos labios varoniles.
- ¿Qué te parece si los firmo después? – él se coloco enfrente de ella, acaricio su rostro con la yemas de los dedos, coloco al final la mano atrás de la nuca al mismo tiempo que dio un paso hacia ella - Como te deseo – le dijo cerca del oído.
Anna se estremeció por el aliento cálido de él - Yo igual – tan cerca estaban sus rostros que comenzaron a frotar sus labios, cuando ella le sonrió sexymente él junto los labios, se miraron intensamente mientras Horo la besaba con total cuidado como si fuera de cristal.
Ella con lentitud desabrocho los dos primeros botones pero la desesperación aumentaba en ella por querer tocar su bien trabajado toroso así que de un tirón le abrió la camisa haciendo que los botones cayeran al piso por semejante fuerza.
Horo dejo esos labios para besar ese cuello níveo hasta llegar al oído donde lo mordisqueo y tiro levemente, al escucharla gemir sonrió con soberbia; con agilidad abrió sus deliciosas piernas para colocarse entre ellas, aumento la presión de la mano que estaba atrás de ese suave cuello mientras la que estaba libre se poso en esa femenina rodilla para comenzar ascender.
A cada centímetro de piel que tocaba le regalaba una placentera descarga eléctrica en la columna de Anna, acaricio su muslo con la punta de los dedos, acerco su rostro a la de ella para comenzar a besarla nuevamente; la beso con pasión, no deja ningún centímetro libre de esa sensual boca que pocos tiene el gusto de degustar a su antojo.
Esa mujer no es conocida por ser paciente y sumisa así que entro al desquite de poderío que Horo inicio con ese beso. Anna rodeo con sus brazos ese cuello masculino, sus manos se colaron al cabello de éste en donde le daba leves tirones.
Él la recostó completamente en el escritorio sin despejar sus labios de ella, esas manos masculinas viajaban de ida y vuelta sobre la silueta femenina, se quedaron quietas en la cintura, él sentía como los dedos de ella se enroscaban en el nudo de la corbata y comenzaba aflojárselo, se separo unos centímetro para ver esa mirada tan llena de picardía y lujuria que le regalaba esa mujer junto con esa sonrisa malvada que le advertía que se divertirían mucho en realizar esta escena.
Anna la abrió completamente las camisa lo que vio la hizo sonreír plácidamente, sus dedos iniciaron el recorrido desde el cuello pasando por los pectorales, se detuvieron en la zona de los muy sexys abdominales en donde rasguño como una sexy gatita.
Ante esas caricias Horo gruño levemente y cerró los ojos para concentrarse en esa erótica caricia; la otra mano de Anna que se mantenía atrás del cuello de él comenzó a demandar que se acercara ese rostro.
A poco centímetros la rubia trazo con la punta de la lengua la vereda desde la barbilla hasta el inicio de la nariz en donde al final le regalo un corto beso - Eres muy traviesa – murmuro Horo a la vez que abría los ojos, como respuesta ella se relamió lentamente los labios – Tu lo pediste – llevo ambas manos a la parte frontal de la ropa de ella, tomo su blusa y la rasgo, sus ojos se maravillaron ante ese sostén negro con encaje rojo y guiado por el impulso se atrevió a delinear con las yemas de los dedos el contorno de ese par de encanto, Anna ante ese roce comenzaba a respirar rápidamente y de en vez en cuando gemía débilmente - ¿Te gusta? – pregunto él.
Kyoyama le agarro las manos para que por fin cubriera totalmente los pechos - ¿Tu qué crees? –
- Que sí - sin pedir permiso Horo horo le rompió el brassier para así tener la libertad de tocar esa piel tan sensible de esa mujer.
Mientras esas manos traviesas la acariciaban descaradamente ella con mucha habilidad le quito el cinturón y le abrió el pantalón, de en vez en cuando ondulaba su cuerpo de forma provocativamente, ese gesto lo calentó tanto que le quito la falda e hizo mismo con esa desgarrada blusa para así dejarla con las únicas prendas que son esas sensuales bragas negras y las zapatillas, ella no se quedaba atrás porque también lo libero de ese saco, la corbata y camisa, le bajo los pantalones para que estuviera únicamente puesto esos ajustados bóxers azul marino.
Horo la abrazo para elevarla y sintió como esas bien torneadas piernas se enredara en su cadera, camino firmemente hasta esa sala mientras llegaba se dedico a succionarle el cuello.
Ella le mordisqueaba el lóbulo izquierdo que es su punto débil, lo incito con movimientos serpenteantes pero ese ajetreo Horo lo detuvo a la hora de bajar el cuerpo, Anna se sentía incomoda por el bulto que le hacía presión en el vientre pero era una presión estimulante que le dictaba el querer sentir más de él.
Instintivamente ella abrió un poco mas sus piernas, a la hora de hacer contracto entre su zonas de placer ambos gimieron sonoramente; en los ojos de Anna se vislumbraba pura lujuria y movida por ese deseo llevo las manos a la cinturilla de esa prenda azul para comenzar bajarla lentamente hasta liberal la virilidad.
Horo inicio otro beso apasionado en donde dejo que ella tomara el control, la mujer le mordía el labio inferior hasta hacerlo sangrar y que no dudo en limpiarle esas pocas gotas de sangre con la lengua.
-…-…-…-…-…..-
Un espectacular auto de color plateado se estaciono enfrente del foro numero 8, cuando se abrieron las puertas de copiloto y piloto salieron dos sexys mujeres que vestían de traje, una de color vino y la otra de color blanco, la primera llevaba una falda muy ajustada en cambio la otra un pantalón pero que gracias a los grandes espíritus se le entallaba tan bien - Ya llegamos – dijo la de peli rosa.
- ¿Están aquí los actores que buscamos? –
- Sip – la que estaba del lado de piloto saco un pequeño portafolio y después cerró la puerta – Vamos, Pilika –
Cerró la puerta y con pasos tímido siguió a su jefa – Tengo un mal presentimiento de ir a ese foro -
- Avanza más rápido – le exigió su jefa.
- Ya voy – entre dientes le contesto la Usui que no paraba de sentir nervios, una vez que estaba al lado de Tamao.
- ¿Qué tienes? -
- Tengo miedo de lo que podre ser testigo – a media voz le respondió, Tamao no comprendía la actitud insegura pero dejo de pensar en su asistente y se dedico a tocar la puerta.
- Tamamura Tamao, ¡que milagro! – dijo la mujer que le abrió.
- Santi – ambas mujeres se saludaron de beso. - ¿Puedo pasar? –
- Por supuesto – le dio paso a esa peli rosa y a la Usui, la última se aferraba al brazo de su jefa hasta el punto de cortarle la circulación sanguínea.
- Pilika suéltame – le murmuro porque sabía de ante mano que estaban grabando, de un tirón junto con la ayuda de Santi logro liberar su brazo, lo estiro y sacudió para quitarse ese molesto hormiguero.
La Usui mantenía entrecerrado los ojos para evitar ver algo prohíbo que la traumaría de por vida, no es que le de vergüenza el ver las escenas de sexo y si pensaban tal cosa están ridículamente equivocados porque en realidad le encantan observar esas escenas tan eróticas y es tanto su gusto que Jeanne como Tamao tenían que controlarla para evitar que violara a los porno stars pero en ésta grabación era diferente porque su instinto le advertía que no viera la escena de sexo de esas estrellas que se encontraban el día de hoy.
Pilika se llevo las manos al rostro para así evitar que sus ojos le hiciera una mala jugada pero eso no impedía escuchar claramente gemidos de éxtasis, la voz ronca de ese hombre que decía "más rápido".
Entre el espacio de los dedos vio como una silueta subía y bajaba de forma rítmica, la Usui noto que esa silueta femenina tenía el cabello dorado, por esa maldita curiosidad que todos tenemos y que ella no fue la decepción… lentamente se quito las manos para ver mejor a esa mujer que se le hace conocida y se arrepintió de no seguir ocultando su mirada a la hora de ver quien estaba debajo de esa mujer.
- Ah…- ese grito fue interrumpido por Tamao y Santi para evitar que arruine la película - ¡Oh por dios! –murmuraba sobre las manos de ellas.
Mientras que esa peli celeste exigía un psicólogo y ácido sulfúrico para quemarse los ojos y oídos la pareja de porno star estaban muy concentrado con lo suyo.
- Demonios – dijo entre cortado ese hombre que no dejaba de ayudar a su compañera a la hora de impulsarla en subir y bajar. - Más rápido – él tenía fruncido el ceño y apretaba los dientes, esos gestos los conocía perfectamente Anna porque le indicaba que él ya estaba por llegar al más ansiado éxtasis.
Ella dejo de moverse porque todavía no quería que él terminara tan pronto, movió sus manos de ese pecho hacia esa nuca para así acerca ese rostro y besarlo intensamente.
Horo por ese beso sabía que ella le ordenaba que tomara el control, con mucho valor dejo esos labios tan adictivos y de un impulso invirtió la posición, mantuvo el equilibrio sobre sus brazos y trataba de caer sobre de ella, entre tanto de forma brusca inicio salvajemente las embestidas.
Con cada choque Anna se quedaba sin aliento, esa violencia la hacía perder la noción en donde estaba y le daba tanto placer hasta el punto de comenzar aumentar sus gimoteos.
Cada vez que él se alejaba para tomar vuelo eran microsegundos sin sentir esa calidez de su virilidad y por ese motivo atrapo esa cadera con sus piernas para evitar ese alejamiento.
Horo respiraba trabajosamente pero le agradaba, en cada agresión no paraba de observa a la mujer que tenia bajo suyo, sonrió socarronamente al verla con la boca entre abierta, como se relamía los labios para después morderse el borde inferior y como dificultosamente agarraba el oxigeno, sin contemplación la beso y aumento las embestidas, ese choque tremendo hacia que Anna no prestara atención a esa boca y comenzara gemir ruidosamente.
Esa rubia lo abrazo fieramente porque ya estaba a segundos por llegar a ese gozo tan anhelado por las mujeres, comenzó a sentir taquicardia y esa contracciones involuntaria… la excitación estaba llenado a su punto de ebullición y sin aguantar más ella le mordió el cuello por el orgasmo que era invadida mientras que él seguía con su embate duramente que ya empezaba a tener dificultades porque iniciaba a exhalar trabajosamente, agarro con firmeza las cadera de ella hasta comenzó a sentirse que estaba derritiendo dentro de ella.
Mientras que se fundía en ella acerco el rostro para besarla deseosamente…La cámara enfoco los rostros satisfechos de esa pareja y pero sobre todo como se besaban con lujuria.
- ¡Corte! – grito Ryu que tenía una gran sonrisa, Horo se dejo caer sobre de ella. - Buena escena –
- ¡Quítate! – Anna lo empujo hasta hacerlo caer al piso - Me das asco – se sentó sobre el sillón y se quito las zapatillas que le apretaban mucho.
- ¿Por qué lo hiciste? – desde el piso él le cuestiono.
- Porque estas todo sudado – Santi se acercaba a ellos y les dio sus respectivas batas, Anna se lo coloco rápidamente porque no soportaba que la miraran los hombres por supuesto que es una ironía porque cientos de ellos ya la han visto desnuda en esas películas que le han pagaban su vida de lujo.
- Tu también estas toda sudada y no por eso te digo que me das asco – Horo se levanto y se cubrió.
- Es diferente – tomo sus zapatilla y después camino fuera del escenario mientras que él la acompañaba - El sudor en el cuerpo de los hombres es asqueroso pero en cambio en las mujeres es… sexy – pronuncio de forma sensual la última palabra y le dedico una risa altanera a su compañero.
- Eso no te lo debato – giro por si alguien los veía y tuvo la suerte que nadie les prestaba atención, la tomo de la mano para jalarla hasta su cuerpo para abrazarla por la cintura, le alzo la barbilla para tener más fácil el acceso para lo siguiente – Te amo – con esas palabras dichas unió sus labios con los de ella, este beso era muy diferente a los que se dieron enfrente de las cámaras porque este beso lleva los sentimientos de amor incondicional, cariño y confianza; ella lo besaba con delicadeza y le correspondía a esos sentimientos que le exponía. - Siempre es mágico hacerlo contigo – con tintes románticos le hablo.
- Me gustaría decir lo mismo de ti pero sería mentira – ella le sonrió pícaramente.
- Eres una malvada –
Anna dejo caer las zapatillas para así tener la libertad de colocar sus manos en la nuca de él, cuando ella no estaba en tacones le llegaba a la altura de la barbilla y por esa razón se puso de puntitas - Pero te encanta que sea así –
- Por supuesto que sí – el instinto de Horo le exigía que la volviera a besar y lo iba obedecer pero no lo pudo hacer por cierta peli rosa que lo interrumpió.
- Hola chicos –
Anna y Horo voltearon a verla - Tamao Tamamura ¿Qué haces aquí? – pregunto de mala gana el hombre, ¿Quién no estaría de mala gana cuando interrumpe cierta atmosfera romántica?
- Te vengo a visitar para hablarte de una oferta que tengo preparada – señalo a la rubia, Anna retiro las manos de su pareja y fue directamente con esa mujer.– Y te aseguro que te gustara demasiado - Tamamura sonreía soberbiamente
- ¿Qué tipo de oferta? – indaga la rubia mientras se cruzaba de brazos.
La sonrisa de Tamao demostraba mucha seguridad – Que te parece si vamos a platicar a tu…
- ¡Mis ojos me arden! .- se quejaba dramáticamente Pilika que no dejaba de restregarse las manos en los ojos – ¡Me iré al infierno por ver semejante acto de mi hermano! –
- ¡Cálmate! - le gritaba Tamao mientras que la pareja estaba indiferente ante la reacción de la pequeña Usui.
-…-…-…-…-…-
En un enorme cama descansaba un guapo hombre que estaba desnudo, el sonido del teléfono lo despertó y de forma automáticamente se sentó a la orilla de la cama, se estiro el brazo para tomar ese molesto artefacto – Diga –
- Yoh, por fin te encuentro –
- ¿con quién hablo? – hablo rudamente ese castaño al no reconocer la voz.
- Soy Jeanne Maiden – con voz tímida dijo esa mujer.
- ¡Oh, santo cielo! – Yoh de un brinco se levanto – Jeanne, disculpa por contestarte de forma brusca – el chico comenzó a darse pequeños golpecito en la frente como forma de castigo por ser tan grosero con su amiga.
- No te preocupes – apostaba que su amiga estaba riéndose despreocupadamente.
- Pero fue de mala educación de mi parte, de verdad perdón –
- Olvídalo ¿ok? - Yoh escucho como Jeanne golpeaba el teléfono de forma rítmica, esa es una señal de inseguridad de su parte.
- Dime ¿para qué me hablas? – rompió ese largo silencio con esa cuestión.
La mujer dejo escapar el aire que retuvo durante ese breve silencio - Tengo un papel especial para ti –
- Es el que me contaste esa vez en el restaurante – recordaba muy bien como fue esa comida de negocios pero era más una reunión entre amigos, ella le había explicado que consiguió un gran libreto y que lo llevaría a cabo una vez teniendo el apoyo de Ren.
- Así es, ¿aun te interesa? –
- Por supuesto que sí –Yoh ya estaba más que apuntado en ese filme que cambiaria la vida de los que participarían, es tan bueno ese guion y se requería que fuese representado por los grandes primeros actores del cine porno, inesperadamente la imagen de cierta rubia se coló por su mente - ¿Ella va estar? –
- Ahora mismo Tamao está con ella para convencerla – hizo un breve silencio – Dudo que se niegue a participar con semejante oferta -
- ¿Y…él? –
- Por supuesto que va estar – sintió una punzada de dolor Yoh pero consiguió ignorarlo - Espero que no te moleste –
Se sentó de golpe en la cama, miro fijamente la pantalla de tv - No me molesta – apretó los puños para poder contener su enojo y ese sentimiento de traición - Es todo lo contrario, me agrada la idea –
- Entonces, te veo el Lunes a las 10 am en el estudio "S" –
- Ahí estaré –
- Nos vemos el Lunes y gracias por ser parte de mi equipo –
- Por ti haría cualquier cosa, nos vemos el lunes – colgó sin esperar que ella lo hiciera primero, se envolvió la cadera con esa sabana roja, camino hasta la ventana, abrió lentamente las persianas – La volveré a verla después de 5 años – cerro los ojos para recordar esos lejanos momentos de intimidad en donde ella era la que llevaba siempre la batuta, a él nunca le molesto que fuera dominante siempre le encanta ser el sumiso - La tendré para mí – de forma segura dijo en voz alta - Todavía ni se casan así que aprovechare para conquistarla, esta es mi oportunidad de recuperar a mi ex prometida –
-…-…-…-….-….-
Pasaron alrededor de dos horas en que se arreglaron Anna tanto Horo, cada uno se vistieron de forma casual pero con lentes negros.
Una vez que los dos actores salieron de sus camerinos se dirigieron al estacionamiento en donde las esperaba Tamao y Pilika recargadas en ese hermoso auto deportivo.
- ¿A dónde vamos? – cuestiono ese Usui.
- Vamos al restaurante favorito de Anna – respondió la productora a la vez que le guiñaba el ojo a esa rubia – Suban -
El camino fue placentero, Pilika se entretenía observando por la ventana, en todo momento evitaba contacto visual con su hermano porque aun tenia la imagen de él teniendo sexo con esa rubia, Anna mantenía los ojos cerrados porque así disfrutaba de la música que puso Tamao.
Llegaron al restaurante que está en la mejor zona de Tokio, no cualquiera lograba conseguir reservación y tenían los mejores manjares del país.
Uno por uno entraron hasta la recepción en donde un hombre trajeado y de buen ver se acerco a esa peli rosa - ¿Tiene reservación? – ella solamente asintió - ¿A nombre de quién? –
- Tamao Tamamura – ese hombre reviso su libro, meneo la cabeza afirmativamente y después agarro cuatro menús.
- Por aquí – el mozo lo guio hasta las terraza, el restaurante tenían mesas que eran de mármol blanco, sillas de caoba oscura y candelabros tipos europeo.
El señor se detuvo a lado de la mesa y cada uno tomo asiento, Pilika quedo frente de su familiar y por eso coloro el menú como su murro, a este Horo le pareció muy infantil esa actitud pero no le dijo nada.
- ¿Les sirvo café? – los cuatros comensales asintieron y el mesero les sirvió el café y una vez hecho – ¿Algo más? – cada uno ordeno – Enseguida regreso - el mesero los dejo.
- ¿De qué trata ese negocio? – la pregunta tan llena de curiosidad que lanzo Anna hizo que se anchara mas la sonrisa de Tamao.
- Lo que vi es tan traumático – la voz de esa peli celeste arruino la actitud misteriosa de Tamao – Voy a ir a ver a mi psicólogo – Horo se aguanto las ganas de burlarse de su hermana por la forma tan infantil en que se comportaba.
- Pilika – el actor porno llamo con suavidad a su pequeña hermana. – Hermosa – intento tocar la mano de su hermana pero ella se rehusó.
- ¡No vuelvas a dirigirme la palabra por un largo tiempo! -
- Pilika, amor, ya deja de dramatizar – le murmuro Tamao mientras ocultaba sus labios con la taza de café. – No es la primera vez que ves una escena de sexo -
- Escena de sexo que protagonizo mi hermano – la chica se levanto de forma exagerada y por primera vez desde que salieron de los foros lo miro y lo señalo acusadoramente - Vi como mi hermano coge a su novia –
El chico soltó un sonoro suspiro – Nuestro padres no te enseñaron hablar vulgarmente - Pilika mantenía la boca entre abierta porque su hermano la miraba desaprobatoriamente - Di "relaciones sexuales", se escuchan más elegante que "coger" - Horo levanto la taza de café en dirección a su hermanita – Si dices nuevamente "coger" te lavare la boca con jabón – la joven automáticamente se llevo ambas manos a la boca.
- La próxima vez di "Amancebarse", "liarse", "arrimarse" o hasta "adulterar" de en vez de "coger"– dijo Tamao que estaba muy entretenida leyendo el menú.
- Lo tendré en cuenta, jefa – volvió a sentarse y agarro el menú.
- Odio que digan "coger" es tan vulgar – comento el Usui que miraba duramente a su hermanita.
- Hay peores palabras que "coger"- esa sexy rubia se quito esos lentes negros y observo a esa linda Usui que tenía esa actitud de niña reprendida – Esta "fornicar", que para mi gusto se escucha muy escandaloso y tan poco elegante –
- No, no creo -Tamao se cruzo de brazos y movió de un lado a otro la cabeza – La peor palabra para referirse al sexo es "joder". - miro a su amiga rubia.
- A mí me gusta referirme al sexo como "acostón" y "someter" – Horo horo tenía una ancha sonrisa - También utilizo frases como: "Echarse un polvo", "Escribirle a la cigüeña" o "Meter al pájaro a la jaula" – soltó una risita malvada porque noto como el rostro de su pariente estaba algo rojizo.
- Son buenas esas – estallo en risa esa peli rosa - A mí me gusta: "vamos a jugar" pero mi favorita es… " Hay quedarle gusto al cuerpo" -
- "Hay que darle gusto al cuerpo" – Anna repitió serenamente la frase – Creo que ahora en adelante la utilizare – la actriz y esa joven productora parecían dos adolescentes.
- Deténganse – susurro con mucha timidez e Pilika pero ellos estaban lejos para hacerle caso porque siguieron con su interacción.
- "Aventarse un "quickly" también esta "Intercambiar fluidos" - Horo le guiño un ojo a su novia pero ella simplemente le dio un codazo en las costillas.
- "Revolcarse", "Encamarse", "Poseer" - Tamao se veía muy seria a la hora de pronunciar cada palabra. - "Encamar", "Copular" y "atornillar" – con cada palabra la peli celeste sentía arder el rostro.
- Basta – dijo Anna que ya no le parecía interesante esta plática, Pilika se tapaba los oídos pero aun así podía escuchar claramente a su jefa y su hermano.
- "Bombear" y "Enterrar a tu mejor amigo".- miro fijamente a Tamao como diciendo ¿Qué otras frases tienes?
- "Empiernarse" -
Horo trono los dedos - Y para la época del mundial " Hay que meter gol" -
- ¡Guarden silencio! – no solamente atrajo la atención de sus acompañantes sino que también de todos los comensales que la miraban entre molestos y asustados - Gracias por sus sabias palabras – pronuncio con mucho sarcasmo - Me quedo con "Relaciones Sexuales" -
El mesero llego con la orden de cada uno, el sonido de los cubiertos invadieron esa mesa; estuvieron un buen rato en ese tipo de ambiente sereno hasta que llego el momento del postre que esa serenidad termino.
Pilika soltó la cuchara al plato, inicio a restregarse las manos en los ojos - Como deseo una botella de vodka para olvidar tu cuerpo desnudo -
- Hermana – Horo se limpio la comisura de los labios – No soy el primer hombre que ves desnudo - movió sugestivamente las cejas arriba/abajo.- Ni el último –
- ¿No ves la gravedad del asunto? – estaba comenzado a irritar ese joven - Te vi teniendo relaciones sexuales con mi cuñada y que por cierto…- se acerco hasta el punto de rozar nariz con la nariz de la susodicha - Me das tu receta para tener una figura como la tuya y también el secreto de como satisfacer mejor a mi pareja – Anna asintió con cierto aire de incredulidad.
Horo dejo caer la servilleta dentro del plato - Yo no hice tanto escándalo cuando te escuchaba claramente teniendo sexo con Nichrom así que tu no debes hacerlo cuando estoy haciendo mi trabajando – la Usui tenía el rostro desencajado, Tamao estaba muy divertida por el rostro de su asistente y Anna no le importaba lo que pasaba - Hasta vi como se movían uno sobre el otro – tenía cara de repudio.
- ¿D…e de qu…qué hablas? –
A él le pareció lindo esa tartamudez de su hermana - Que te vi teniendo sexo con Nichrom – soltó una ligera risita al ver como su hermana se daba aire con las manos.
- Mientes –
Pilika observo como su hermano movía de un lado a otro el dedo índice – No lo hago – éste se cruzo de brazos – Recuerdo muy bien tus palabras porque mis audífonos no funcionaron esa vez… - cerro los ojos - "¡Por los grandes espíritus muévemele más rápido!" - la carcajada que se escucho fue por parte de Tamao al escuchar la pobre imitación que hacia él.
- No… no… es cierto – la tartamudez de Pilika se agravó al igual que su rostro tan rojizo.
- "Oh, sí, tu puedes" – con voz aguda hablaba este Horo eso solamente aumento la furia y vergüenza de su hermana y la diversión de Tamao. –"Dame todo" -
- ¡Cállate! – le grito furiosa Pilika, Horo como Tamao se asustaron porque no es muy visto que esa Usui este enojada – Si así quieres jugar - se paso la lengua sobre los labios – Yo también te escuchaba cada vez que te dabas placer a la hora de ver tu hentai y no fui la única también mamá – el chico empalideció.
- ¿Mamá me escuchaba? – estaba incrédulo pero la sonrisa socarrona de Pilika lo helo pero lo siguiente aumentaría la vergüenza.
- También papá –
- Con razón cada mañana evitaban verme – habla para sí – También eso explica porque papá me daba dinero para que saliera de la casa -
- Eres un pervertido de primera – lo miraba con superioridad y le hablaba con una actitud socarrona que altero los nervios de su hermano.
- Tú no te quedas atrás, hermanita – inicio otra ronda de dime y diretes entre esos hermanos, cada frase que se dirigían aumentada el numero de miradas que se enfrascaban en ver muy atentamente hacia ellos pero alguien debía terminar con esa absurda pelea.
- Ya basta de tanta estupidez de su parte – señalo a los hermanos, los miraba con una frialdad que consiguió apaciguar el carácter guerrero de ese par – Y tú dime sobre ese maldita propuesta – vio con dureza a esa peli rosa.- Si no lo dices ahora mismo me largo -
Los dos hermanos dejaron de verse y callaron mientras que Tamao bebió un poco de jugo para refrescarse la garganta - Vamos hacer una película –
- Que novedad –
- Sabes que no me gusta que seas sarcástica – dijo con voz suave esa tímida peli rosa que ahora jugaba con la servilleta.
Anna se paso amabas manos al rostro, ella no era de disculparse ni hacer caso a las indicaciones de los demás pero Tamao es su amiga de antaño y es muy especial la amistad que tienen, por eso dejo esa actitud indiferente, y le bajo dos rayitas a su sarcasmo – De acuerdo – Tamamura alzo la mirada y se notaba feliz - Continua con tu explicación – se cruzo de brazos, no le gusta doblegar pero Tamao es otro asunto aparte.
Con la seguridad renovada con un gesto le pidió a Pilika el portafolio, saco el libreto para dárselo a Anna, ésta comenzó a leer las primeras páginas - Este guion fue escrito por Oyamada Manta – su mirada se fue de ese libreto para conectarse con la de Tamao
Horo no creía lo que escucho ni lo que veía, se restregó los ojos una y otra vez - ¿Oyamada Manta? – asintió tanto Tamao y Pilika – Wow… Eso es increíble – al final mordió pan para tranquilizar la emoción.
Tamao notaba en los ojos de su amiga asombro, un poco de felicidad a la vez de incredulidad pero el sentimiento que percibía más era de emoción – Anna – se atrevió agarrar la mano de ella - Tu papel es el principal y por lo tanto ganaras alrededor de 50 millones de euros –
- ¡50 millones de euros! – Horo a la hora de hablar escupió en su plato ese pedazo de pan. – Es…Wow…Wow – observo a esa rubia – Es una gran oportunidad para ti, no lo dejes escapar – Anna por supuesto que no lo dejaría escapar pero su instinto le indicaba que esto era demasiado bueno para ser verdad, miro intensamente a Tamao que no dejaba de morderse el labio inferior y toquetear la mesa con los dedos.
- Y tu recibirás 25 – señalo a Horo que se desparramo en el asiento - ¿Qué tienes? –
- Estás diciéndome lo que creo -
Tamao lo miro con mucho cariño - ¿Creías que solamente veníamos por Anna? – el rostro de sorpresa que le daba Horo le confirmaba que no estaba equivocada – También te ofrecemos un papel -
Anna miraba con mucha cautela a ese par de mujeres porque presentía que algo mas había respecto a ese film – Algo ocultas – cerro el libreto.
- No oculto nada – aumento el toqueteo en la mesa, Anna conocía esos ademanes que siempre su amiga saca a relucir cada vez que está nerviosa.
- Ese "nada" no te lo creo – apoyo los codos a la mesa para así poder encarar a esa mujer de negocios – Por tu reacción nerviosa me indica que ocultas algo - sonrió altaneramente - Te conozco muy bien –
- Anna, por favor ¿Cómo crees que yo te estoy ocultando información? – esa extraña forma de reír no le ayudo a esta Tamao.
- Suéltalo de una buena vez –
- Asakura Yoh - con sólo decir ese nombre a Horo se le fue el aliento, Pilika tenía la boca abierta por la sorpresa y Anna mantuvo su temple indiferente a pesar de sentirse triste – Él también será parte de la película - Tamao sabia de primera fila todo lo sucedido entre Anna e Yoh, hasta fue la que empujo a ese gemelo que le confesara que estaba enamorado y después para que se comprometieran pero algo sucedió la rubia se enamoro de alguien más y como consecuencia ambas partes se alejaron - ¿Ese detalle les molesta? –
- No -
- Sí – ese contraste de respuesta fueron dichas al mismo tiempo, Anna y Horo cruzaron miradas.
- Yo no tengo inconveniente que Yoh participe, ¿y tu porque si lo tienes? –
- Porque es tu ex prometido, por eso – de forma brusca le contesto - Olvídate de que este en esa película – le dijo a Tamao.
- Pero esta película marcara historia – Tamao estaba alarmada que el mejor actor prono en trío se fuera - Horo, por favor acepta – con mirada suplicante - Estamos a días de empezar a rodar –
- Acepto participar - Horo giro para ver a su novia – ¿Ya conocen mis clausuras y mis peticiones? -pregunto la rubia.
- Sí, tómalo como un hecho que cumpliremos tus caprichos –
- Anna - el hombre se sentía entre la espada y la pared porque por supuesto que deseaba participar pero no quería ver a Yoh pero al sentir como Anna lo tomo de la mano.
- Yo te amo y nada cambiara ese hecho -
La forma que ella lo miraba y esas palabras tan hermosa le dieron seguridad - De acuerdo, yo también participo –
Tamao se levanto del asiento y se coloco atrás de ellos para abrazarlos - Sinceramente me alegra que participen – saco un par de hojas – Aquí está la dirección de los foros -
-…-…-…-…-
El día Lunes Tamao y Jeanne había citados a los actores, el tener garantizado que los mejores actores participaran le daban extrema seguridad.
Esa francesa y la peli rosa caminaba de forma airosa, Maiden llevaba cargando su particular café de moka, llevaba puesto unos jeans, una blusa gris que acentuaba el color de su cabello, lentes negros y unas zapatillas negras de bajo tacón mientras que la peli rosa llevaba falda rosa pálido que se le ceñía, blusa blanca y zapatillas de color beige.
A unos pasos atrás de ellas venían caminando tomados de la mano Horo y Anna, el chico estaba enojado porque no podría creer que su novia aceptara ser parte a sabiendas que cierta persona también estará, cierta persona que es parte fundamental del pasado de ella.
- Deja de fruncir las cejas - ella detuvo el andar e hizo girar a su novio para tenerlo de frente – Te van a salir arrugas – él cerró los ojos a la hora de sentir como ella le acariciaba la frente y parte del cuello. - ¿Vas a estar enojado todo el día conmigo? –
- Si – al abrir los ojos no pudo evitar sonreír con extremo cariño al verla con su actitud altanera - No debiste aceptar sabiendo que él va estar –
- Te molesta porque él no es cualquier persona, él… - esa mujer se cruzo de brazos – Fue mi mejor amigo desde hace años y mi ex prometido, es por eso que te sientes inseguro –
No le sorprendió que ella supiera leer sus verdaderos sentimientos - Por supuesto que me siento así – refunfuño - Y también porque tienen muchas escenas calientes –
- Es parte del trabajo - dio un paso hacia él, lo tomo del rostro para hacer que la mirara fijamente - Yo te amo, lo que tuve con él fue hermoso e intenso – la palabra "hermoso" no me agrado a Horo y por eso intento alejarse pero ella no se lo permito - Pero paso, además yo debería estar furiosa contigo –
- ¿Por qué? - le rodeo las caderas y la acerco hasta sentir su calor corporal.
- Porque sigues muy en contacto con tu ex -
Le beso el cuello para relajarla – Es lo mínimo que puedo hacer por lo que le hice – le dio un corto beso en los labios y se alejo de Anna - No sientas celos por ella, tu eres única para mí –
La rubia desvió su mirada de él para prestar atención a esa puerta - No estoy celosa de Damuko –
Esas palabras junto con esa actitud tímida de su novia produjo en Horo una sensación tan agradable porque rara vez ella mostraba esa faceta, se sentía honrado de verla así - Te amo – le susurro al odio y después la tomo de la mano.
- Que tiernos son – esa pareja se habían olvidado de Jeanne y Tamao que tenían una sonrisa amable – Que hermosa pareja son – esa frase por parte de la peli rosa los hizo sonrojarse.
- Por lo visto si amas a Horo, eso me alegra porque ahora sé que no rompiste el corazón de Yoh por una aventura veraniega – Horo no le agrado que esa francesa le hablara de esa manera a su novia pero lo comprendía porque ella es muy amiga de ese gemelo.
Anna miro a Jeanne – Hay que entrar – abrió la puerta y se quedo sin aliento porque ahí estaba él tan impecable y tan pacifico como siempre.
- Anna – pronuncio su nombre con tanta sutileza y junto con su singular sonrisa la encantado como en los viejos tiempos.
- Yoh – de forma seria lo nombro. – Me alegra de verte – le extendió la mano en espera de su respuesta.
- El sentimiento es mutuo – él hizo a un lado esa mano para abrazarla, ella se quedo congelada porque no pensó que él realizara ese gesto que fue siempre parte de su antigua relación. – Te ves tan hermosa – le murmuro cerca del oído, habían pasado 5 años desde que Anna escucho la última vez que él le pronunciaba semejante halago tan tradicional en él.
- Tú te ves tan atractivo – ella deshizo esa conexión porque le estaba de alguna manera afectando.
- ¡No puede ser! – ella como Yoh dejaron de verse - ¡Voy a trabajar por vez primera con la sensual y excitante Anna Kyōyama! – la sexy rubia no tenía la necesidad de girar para ver quien exclamo de esa manera, ella reconocía esa forma de hablar y esa entonación en cualquier momento.
- Así que trabajaremos juntos, por fin, después de tantos años de conocernos – ella sonrió con arrogancia – El bastardo sadomasoquista… Hao Asakura –
Hao la obligo a girar para así conseguir abrazarla cariñosamente, sus juguetonas manos se deslizaron por toda esa sensual espalda hasta dejarlas en la cadera - Me excita que me digas así – el muy cínico le mordisqueo el lóbulo – Yoh es un idiota por no haber defendido lo que es suyo – de forma sensual le hablo – Yo si te hubiera defendido – al termino le dio un corto beso en la comisura de los labios, mientras le dio ese beso miro retadoramente a ese peli celeste - Horokeu… disculpa, no te había visto – alejo sus manos de ella y se fue hacerle frente a ese tipo.
- No te pases de listo, Hao – lo tomo del cuello de la camisa.
- Te recuerdo que no me agrada que me arruguen la ropa - de un manotazo se quito del agarre de ese ainu – No soy como mi hermano –
- Tranquilos, chicos - pidió Tamao que estaba preocupada que se iniciara un intercambio de golpees, Hao miro a su jefa y fue hasta ella para quedar cara a cara.
- Tranquilízame como se debe, amor – le susurro sobre los labios y la miro con intensamente – Muero por probar tus rosados labios – estaba a segundos de besarla hasta que sintió un golpe en la cabeza.
- ¡Déjala en paz! –
De en vez de enojarse por esa interrupción y ese golpe se alegro - No tardaste en defender lo que te pertenece, muy bien – Jeanne le dieron ganas de ahorcar a ese hombre que es muy atrevido y tan poco discreto.
Anna dejo de prestar atención a la disputa entre Jeanne y Hao para observar a cada actor que había en el foro; se alegro de ver a Lyserg que platicaba con Pilika, él es muy famoso por sus filmes gay´s, aun lado de él noto la presencia de esa trío de mujeres que ya ha trabajado con ellas, son muy conocidas por sus actos lésbicos extremistas y muy sensuales, ellas eran: Kanna Bismarch, Matilda Matisse, y Marion Phauna pero mejor conocidas por el sobrenombre "Hana-Gumi"
Al escuchar el sonido del tacón retumbando le llama la atención, giro el rostro a ese rincón y cuando esa figura estuvo bajo la luz, Anna se quedo fría - No puede ser –
- ¿Qué pasa? – con voz preocupada le hablo su novio, Anna simplemente señalo a esa mujer de cabello corto - Damuko – ella era la ex novia pero que también es muy reconocida por su actos de sexo oral tanto a los hombre como a los mujeres – Vaya, esto no me lo esperaba - la rubia soltó un sonoro suspiro.
Dejo de observa a la ex de su novio y se fijo en ese par, recordó que Hao es el nuevo rostro y sex simbol del Masoquismo y Sadismo, había escuchado buenas cosas de él que es muy apasionado y muy seductor a la hora de trabajar, por supuesto que lo cree porque desde que lo conoció nunca ha parado de seducirla ni cuando era novia de Yoh.
Cuando poso su mirada en ese gemelo se sintió basura por haber sido la causante de destrozar su corazón, Yoh fue tan amable con ella, la cuido y le juro amor eterno y ella como respuesta rompe con él – ¿Me habrá perdonado? - pensó melancólicamente, analizo como la saludo – Creo que sí, voy aprovechar recobra su amistad -
Sintió como Horo le acaricio la mejilla - ¿En qué piensas? – ella simplemente le sonrió sinceramente.
- Que seamos profesionales – le tuvo que mentir para no preocuparlo de más.
- Lo seremos - esas palabras la tranquilizaron.
- Como ya estamos reunidos todos – Jeanne con la mirada le indico a Pilika que comenzara a repartir los contratos – Lean y si están de acuerdo no duden en firmar –
El estruendo de la puerta abriéndose y unos segundos después cerrándose interrumpió esa junta - Disculpen la tardanza – ese hombre de camisa blanca que se le pegaba a su torso y que hacia verse apetecible hipnotizo a Pilika, ese camisa resaltaba la tonalidad de esa piel morena - No escuche la alarma de mi despertador – entre risa dijo ese moreno.
- Que se la última vez que llegas tarde – tenía el ceño fruncido la directora - Dale su contrato – le ordeno pero su asistente estaba ida, entonces le dio un leve empujo que la volvió a realidad.
A cada paso que daba a dirección a ese moreno Pilika sentía que sus piernas eran de gelatina - Gracias – cuando le dio el documento sus dedos rozaron los suyos, la Usui trago en seco – Eres muy linda – esa sonrisa seductora ya era su perdición.
Horo estaba muy divertido ante la actitud bobalicona de su familiar por ese sujeto – Uy… Pilika quiere con él - no solamente ese Usui se dio cuenta de aquello también los demás.
- ¿Apostamos? – le propuso Lyserg a Hao.
- ¿Sobre de qué? –
- Que ellos tendrán sexo –
- Todos sabemos eso – en tono fastidioso le hablo ese gemelo – Se percibe su deseo perverso de quererse comerse a besos -
- Pero no sabemos cuándo – eso era cierto, y de cierta manera Hao le intereso la apuesta.
- Yo digo que al término de la filmación lo van hacer –
- No estoy de acuerdo – Lyserg examino a ese moreno que al parecer no le era muy indiferente a esa Usui - A la mitad del rodaje – dejo de ver a esa pareja que se nota la tensión sexual entre ellos - ¿Qué quieres apostar? –
- Sexo – de forma seductor le respondió mientras lo abrazaba y movía sugerentemente las cejas.
- No fastidies con eso – empujo a Hao, ese gemelo estallo de risa - Mejor me prestas por un año tu Lamborghini –
- De acuerdo pero en cambio tu por un año me prestaras tu departamento que está en Ibiza – Lyserg extendió su mano como prueba que estaba de acuerdo. – Es un hecho -
- Continuemos – propuso Tamao que agarro de la mano a su asistente para alejarla de Chocolove y así evitar que ella lo viole pues noto en su mirada la pasión que estaba por desbordarse si seguía estando cerca de él.
Cada actor leyó su contrato personalizado con sus clausulas y beneficios - ¿Tienen alguna duda? –
- Estoy de acuerdo – la que le respondió a Jeanne fue Damuko que al final firmo el contrato - ¿Cuándo comenzamos? –
- Dentro de dos días empezaremos a grabar - le respondió Tamao que agarro ese contrato - Quiero recordarles que los llevaremos a cada sede primero iremos a Osaka en donde grabaremos en un club de strippers después iremos a la playa luego regresamos a Tokio y grabaremos en el hotel de lujo – Lyserg fue el segundo en entregar el contrato - También hay escenas de sexo en un auto y termínanos con el clásico sexo en la cama – Pilika observaba como Chocolove se cruzaba de brazos y con ese simple movimiento le altero las hormonas - Pero esta película es diferente porque van actuar, vas a decir más de cuatro palabras –
- ¿Quién está invirtiendo en la película? – cuestiono ese moreno.
Jeanne toco el hombro de esa peli rosa - Todo corre por cuenta del señor Tao Ren – sonrió con malicia, Tamao le pareció gracioso como Jeanne estaba gozando en decir esas palabra - Si ya firmaron sus contratos se puede ir y no olviden traer sus exámenes médicos porque quiero saber que estén limpios pero menos tu Chocolove porque ya lo tenemos–
- Me alegra de ver – Yoh se coloco al lado de Anna, ante esa cercanía se atrevió en pasar lentamente la punta de los dedos el cuello de ella - Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que te vi -
- Así es, pasaron cinco largos años, sin verte y… hablarte – el tacto que él le estaba afectando, su cuerpo estaba sintiendo escalofríos.
- Te extrañe tanto – se acomodo atrás de ella para abrazarla y así tener la libertad de ubicar sus firmes labios en la parte trasera de la oreja, Anna en voz baja maldijo a Yoh por aun recordar su punto débil - Estas tan hermosa – en forma de suspiro le hablo.
- Eso ya me lo has dicho – Anna no era la típica mujer que necesitaba que la rescatara porque es autosuficiente pero en ese momento le urgía que alguien interviniera porque Yoh la estaba comenzado haciendo temblar del deseo.
- ¡Aléjate de mi novia! –
La forma de hablar tan imponente de Horo sorprendió tanto a Anna como al Yoh, nunca lo habían escuchado tan serio y receloso - ¿Por qué debería hacerlo? – miro con odio al quien alguna vez considero amigo.
- Déjame recordarte que yo soy su novio – ambos chicos se encararon, la pobrecita de Anna estaba en miedo de esa batalla de miradas.
- ¡Basta chicos! – le grito Pilika que estaba al lado de Lyrseg que estaba entretenido abrazándola.
- ¿Qué pasa con ellos?-
Hao observo a ese moreno que lazo esa pregunta – Yoh odia a Horo porque le quito a su prometida que era en ese entonces Anna - apretó las manos al recordar lo tan triste que estaba su gemelo - Pero en ese tiempo Horo estaba de novio de Damuko – señalo a la mujer de cabello corto que estaba entretenida con el trío de mujeres.
- ¡Wow! -
Mientras que Chocolove estaba anonadado con lo que le conto Hao, Tamao estaba al lado de esa peli plateada – Va a ver mucho drama en el foro – con voz lastimera dijo la francesa.
- Será interesante – Jeanne se estaba divirtiendo como Horo abrazaba a su novia de forma posesiva y como ésta tenía cara de fastidio, Yoh era sostenido por Hao para evitar una golpiza, Lyserg platicaba con Chocolove quien no dejaba de sonreírle coquetamente a Pilika mientras que las cuatro mujeres que estaban en la esquina reían escandalosamente – Va estar muy interesante el rodaje –
- Compañeros – Jeanne les llamo pero seguían en su rollo - Casi se me olvidaba decirle que por motivo del poco tiempo que tenemos para grabar, mañana en la noche saldremos rumbo a Osaka… así que… - no perdía de vista como Anna le dio una bofetada a Horo y a Yoh como si fuera su mamá - Lleguen temprano al aeropuerto – pero nadie le puso atención porque la tenían sobre esa rubia que salió del foro.
…..-…-…-…..
Al día siguiente en el aeropuerto mientras registraban sus maletas, Horo que mantenía oculto sus ojos atrás de esas gafas negras no dejaba de observar a Yoh que estaba muy platicador con Damuko, eso no le daba muy buena espina. – ¿De qué estarán hablando? -
- ¿De qué trata la historia? – Chocolove le pregunto a Tamao que se estaba comiendo un rico emparedado.
- Trata que Yoh, Horo, Hao y Lyserg son stripper que se enamoran de Anna pero las bailarinas exóticas que son interpretadas por Damuko, Marion, Kanna y Matilde le tiene envidia y harán lo necesario por tener la atención de esos hombres – el moreno estaba medio fascinado porque ya había visto argumentos de ese tipo - Tu Chocolove eres el guardián de Anna y muy intimo amigo –
Choco se atrevió en tomar la barbilla de esa peli rosa para que lo mirara - ¿Cuándo dices íntimo amigo? Es que voy a tener sexo con… ella – señalo a esa sexy rubia que llevaba un vestido negro que se le pegaba a su figura, esa prenda era tan corta que le llegaba a medio muslo, esas zapatillas de madera resaltaba su piel nívea de ese par de atractivas piernas que ha provocado que los hombres escurrieran saliva por el deseo de deslizara los labios sobre de ellas, esos lentes negros y esa mascada roja alrededor el cuello la hacía ver tan elegante y tan sensual, no paso por alto esa mueca arrogante que hacia tan llamativo esos labios carnosos que tarde o temprano los probaría - Es un orgullo tener relaciones sexuales con ella pero me hace sentirme tímido –
- No te pongas tímido por ella –
Fijo su mirada al frente para no perder detalle la cadencia de esa sensual mujer rubia, trago en seco - Pero lo estoy porque ella es un leyenda – Chocolove contemplo lo tan magistral que por esa actitud aguerrida y arrogante que hace doblegar tanto a hombres y mujeres - … ella con tan solo dos películas alcanzo la fama mundial como también millones de euros – todos los que trabajan en esa industria lo saben y sería un delito el no saberlo. – Es tan halagador trabajar con ella que da miedo -
- Tampoco deberías sentir miedo pero me alegra saber que te sientes halagado, orgulloso y no te culpo por sentirte de ese modo - Tamamura noto como esa rubia que con paso lento se fue acercando a ellos – Debes saber esto – él estaba muy atento - Va ser su primera vez con alguien de color – Choco entre abrió la boca, no creía lo que escuchaba - Discúlpame si sonó racista –
- No te preocupes –
- ¿Por qué tanto me miraran? – al llegar se quito los lentes y sacudió su melena rubia, Choco se quedo idiotizado ante esos movimientos.
- Anna avisa cuando estés a mi lado o te amarrare un cascabel en el cuello – Anna suspiro en tono de fastidio.
Ignoro el comentario de Tamao para realizar la suya - ¿De qué hablaban para que me miraran tan intensamente? – .
- De tu escena con él – contesto Tamao porque el moreno estaba sin poder articular una palabra porque estaba atento a esos delicados labios de Anna.
- Ah, Nunca lo he hecho con afroamericano – Anna examino con descaro el cuerpo de Chocolove, tuvo que admitir que tiene excelente condición física, buenos brazos, cuello fuerte, mandíbula varonil, pecho amplio y musculoso pero el único defecto era esa nariz pero de lo demás bien, y esperaba que en cierta zona estuviera perfecto - Espero que no me defraudes –
- Yo… yo… no te defraudare – controlo al final la tartamudez que siempre salía a relucir cuando estaba muy nervioso.
Anna le sonrió seductoramente que únicamente aumento los nervios del joven y lo hizo sonrojar - Es muy lindo tu timidez – se atrevió en pellizcarle una de esas rojas mejillas.
- Es verdad – Tamao también lo pellizco.
- Diablos – susurro ese moreno que no podía alzarles la voz porque son sus superiores, así que se dejo hacer esos cariñitos.
Una muy enojada Marion se sentó al lado de la directora – Jeanne, nadie me dijo que voy a tener que hacer una orgía –
La francesa cerro la revista de moda para prestarle atención a su actriz - No te quejes conmigo mejor hazlo con tu representante porque a él se lo indicamos – Marion ser cruzo de brazos y piernas para retener su enojo.
- Lindas piernas, Marion –
- ¡Vete al diablo Hao! – la chica le mostro el dedo medio.
- Que mal genio tienes en la noche pero aun así eres muy sexy – el gemelo saludo a todos para después pasar a documentar su equipaje, Marion rio por debajo por culpa del encanto de ese gemelo que le aliviano el mal humor.
- Así que viste a tu hermano en pleno trabajo –
- Si, Lyserg – en la cafetería del aeropuerto estaba Pilika con ese ingles que era su confidente desde que entro al mundo de las industria XXX – Fue lo más traumático –
- Me lo imagino – le dio un sorbo al café – Te ves muy linda – le acomodo un mechón atrás de la oreja, acerco su rostro hasta rozar sus labios con los de ella.
- Tu también te ves muy bien – ella le dio un beso suave que fue muy bien correspondido por su mejor amigo.
Ambos suspiraron y comenzaron a reírse - ¿Y cómo andas en el amor? – el bufido que salió de la garganta de esa joven le indico que no iba nada bien – Tema delicado –
- Así es – Lyserg observo por la ventana como Chocolove era objeto de las caricias de Anna.
- ¿Hay alguien que te interese en este momento de tu vida? –
- Nadie me interesa –
- No mientas – le indico a su amiga que mirara por la ventana, Pilika sonrió tontamente al ver como Chocolove huía de ese par de mujeres seductoras que se divertían acosta de él - Porque se nota que te gusta ese tipo –
- Entonces porque preguntas – se cruzo de brazos - Solamente me quieres hacer que me ruborice –
- Es que te ves tan atractiva cuando tienes las mejillas rojas – dejo un par de billetes en la mesa, le ofreció la mano a su amiga para así guiarla fuera del local - Te puedo ayudar para que lo tengas a tus pies en pocos días – Pilika se quedo pensativa ante tan tentadora oferta.
- Así que estas decidido en recuperar el amor de Anna sin importar que ande con tu amigo – Damuko no acababa de entender ¿Por qué esa necesidad de Yoh de arruinar el noviazgo de Anna con Horo?
- Él no es mi amigo, no le perdonare lo que me hizo - sintió una ligera punzada al recordar por breve segundos como le destrozo el corazón - Horo me quito lo que más amaba –
Ella no daba crédito a lo que escuchaba pero sobretodo el tono en que hablaba él, ese tono resentido, tenía que hacerlo cambiar de parecer antes que su compañero de trabajo se hundiera en ese sentimiento negativo que lo transformaría en una peor persona - Yoh te recomiendo que no te conviertas en ese de tipo de hombre –
- ¿Qué tipo de hombre? -
- El vengativo que no le importa en herir los sentimientos de las personas con tal de llegar a su objetivo –
Yoh se río ante lo dicho porque ya era obvio que se convirtió en ese tipo de hombre porque durante años había planeado que movimientos realizar para separar a esa pareja y en esos planes entraba la ayuda de Damuko - Pero lo que voy hacer no es venganza sino que lo hago por amor y por lo que es mío –
- Estás loco – cuando ya se iba a ir sintió como la mano de él la detenía.
- ¿Tu no deseas aunque sea hacer sufrir un poco a Horo por dejarte por Anna? – si esa pregunta se lo hubiera dicho cinco años antes por supuesto que lo hubiera deseado hasta no dudaría en golpear a ese Usui hasta desfigurarle el rostro pero como dicen "el tiempo cura las heridas", y eso fue el caso de Damuko que ya no sentía rencor por Horo sólo un genuino aprecio por el pasado que compartieron.
- No me enredes con tu asunto yo no apoyo lo que quieres hacer –
- No quieres tener otra vez a Horo – la peli negra soltó una sonora carcajada ante la locura de Yoh - Y no me digas mentiras porque sé que aun lo quieres y lo noto cada vez que lo miras -
Damuko dejo de reírse y su semblanza cambia a una muy seria - Pero es diferente porque lo miro como un buen amigo -
- No te creo y te sugiero que no te engañes con ese concepto – Yoh le hablo con rudeza - Ayúdame a recuperar a esta Anna – sintió como Damuko lo miraba incrédula- Si me ayudas en esto para ti sería esa venganza perfecta que seguramente habías deseado hacer en contra de él cuando estabas resentida –
- Suena interesante – ella se relamió los labios - Pero no te ayudare - en el momento que giro vio como Horo besa amorosamente a Anna y la abraza de la cintura e inevitablemente recordó que así él se comporta cuando estaba enamorado de ella e inconscientemente apretó las manos.
Yoh se sentía decepcionado que se negara a ayudarlo pero no era la primera persona que se negó antes de ella estuvo su hermano que le dijo "que no era lo apropiado y que aceptara que la perdió" también le pidió ayuda a Jeanne que comento "que lo recapacitara y que superara" pero Yoh no quería recapacitar porque sabía que Anna es suya y que la vida fue cruel con él porque estaban a tan sólo unos meses para casarse – Debo tenerla – tan decidido lo alentaba para lo que planeaba hacer.
.…-…-….-…..
Ya era de noche, la luna llena estaba tan hermosa y daba esa atmosfera de prohibición, la noche era perfecta para realizar sabrosas travesuras en la ciudad de Osaka.
El sonido de los autos recorriendo las calles, las personas caminado cada quien a su ritmo bajo las luces multicolores de cada anuncio publicitario generaba un aspecto moderno.
Particularmente en un barrio en donde estaba los clubs más visitados como también los más excitantes, afuera de esos lugares había montones de personas, algunas de ellas salían de los establecimientos mientras que otras esperaban entrar.
Dentro un establecimiento que solamente entran personas en grupos tanto de mujeres como hombres; había luces intermitentes, humo que era producido por esos cigarros de excelente marca también había mucho licor que eran servido por esos sexys meseros y meseras que están tan excitantemente vestidos, la música era muy pegajoso y de buen ritmo que es adecuado para ese tipo de club nocturno.
Cada vez que la luz clara inundaba el sitio se podía notar como estaba decorado ese club, tenia paredes de cuero rojo, un bar que estaba hecho de caoba negra y que era atendida por dos personas que eran: un sexy trigueño con el torso desnudo y que cualquier mujer agradecería por semejante delicioso especulo visual, jeans no tan ajustados, una chaleco negro y un sombrero de vaquero, la otra persona que atendía era una sexy peli roja, que tenía como un look rockera, con una minifalda, botas negras de tacón, una blusa minúscula que dejaba a la vista ese lindo ombligo que tenía una sexy perforación.
Había tres escenario dos a cada lado del bar mientras que enfrente de éste se localizaba el escenario principal en donde había un tubo metálico en donde precisamente una sensual mujer estaba realizando su trabajo enfrente de hombres hambrientos de ver piel pero ese club se caracterizaba de tener también show eróticos para mujeres que dichosamente estaban más encasilladas por ese sexys meseros que tenían pantalones elegante de color negro de tirantes que hacia verse tan musculoso, una corbata negra y muñequeras de color blanco.
Como todo buen club nudista había habitaciones aisladas en donde se realizaban los famosos "privados" pero como este establecimiento es vip y por ende esas habitaciones tenían un sillón, un mini bar, una mesa de billar y un pequeño escenario en forma de pasarela que terminaba con un tubo.
En una de esas habitaciones a pesar de la fuerte música se escuchaba jadeos que iban en aumento, se podía notar dos sombras que se podría apreciar que estaban como luchando intensamente uno contra el otro.
Estando cerca de esa pareja se podía ver como esas manos se deslizaron desesperadamente en el contorno de esa figura femenina que por fin podía tocar, era respetable su actitud ansiosa por esos tantos años de aguantarse el desear tocarla, besarla y aspirar su aroma pero por culpa de resistirse ahora tenía la consecuencia de comportarse tan salvaje como un adolescente; estos gesto sensuales sobre esa rubia era prohibido hace cinco años pero ahora tenía el derecho y el permiso de hacerlo a su gusto y siguiendo un delicioso ritmo.
Mientras que sus manos se deleitaban en explorarla, su boca no se quedaba atrás en besar esos finos labios con un hambre pasional que un hombre de su calibre sabe hacer, poso una de sus manos en el cuello de ella para desaparecer la distancia entre ellos.
La acaricio la cardera a la vez que la obligaba a retroceder hasta ese sillón rojo, sin apartar sus labios la hizo sentarse, con la rodilla le abrió las piernas para colocarse entre ellas. – Eres tan perfecta – le susurro sobre los labios, ella como respuesta le succiono el labio inferior.
Sintió como ella le acariciaba la oreja, sonrió ante ese gesto que le demostraba que ella conocer su debilidad – Tu también lo eres – con voz ligeramente ronca le contesto, se miraron con mucha intensidad.
El hombre inicio a desbotonar esa blusa rosa, al abrirlo dejo de respirar no podía creo lo tan magníficos senos que lamentablemente están cubiertos por ese sostén de color negro que resaltaba la piel nívea de esa sexy rubia.
Rozo con el dedo índice ese par de suaves montículos hizo el mismo gesto en ese pasadizo que se forma entre ese par de encantos, la miro detenidamente y ella entendió que le estaba pidiendo permiso para quitarle esa estorbosa prenda – Puedes – el tono bajo en que ella le hablo le erizo la piel, con el dedo bajo el brassier para así poder ver esos botones rosados y con la uña acaricio la punta de pezón.
Apoyo sus manos sobre esos pechos descubiertos y aprovecho al mismo tiempo acariciarlas con dulzura pero de en vez en cuando ejercía presión sobre los pezones, juntaba los senos hasta ver como ese espacio desaparecía hasta el punto que se viera un línea negra.
Se mordió el labio al escuchar como ella gimió débilmente, con valentía acerco sus labios a eses par de botones que sobre salían por su estado de excitación que le produjeron esas caricias atrevidas, le paso la lengua como si tratara de una paleta de caramelo y lo hizo una y otra vez hasta saciarse de jugar con esos duros pezones.
Una vez cansado de lamer cada centímetro de piel de cada pecho empezó a succionar hasta dejarle marcas rojizas. - Demonios – murmuro ella sobre su propia mano que la tenia para apaciguar las exageradas respiración y eso gemidos que salían sin su permiso.
Él sonrió con arrogancia por esa expresión que le encanto, y por esa razón de querer escucharla maldecir mas comenzó a realizar un camino de besos húmedos desde el inicio de los pechos para ir pausadamente hasta ese boca, paso su lengua sobre esos labios que se entre abrieron y sin perder tiempo se unieron en un fogoso beso en donde sus lenguas estaban en una batalla de poder.
Ella le quito la corbata negra y manoseo ese torso tan magníficamente trabajado, paso sus dedos en el pectoral derecho en donde tenía un tatuaje en forma de estrella, Hao atrapo esa mano para llevársela a la boca y darle un par de besos uno en la palma y otro en el dorso, dejo esa mano atrás de su cuello mientras que con los brazos rodeo esa cintura para así conseguir elevarla cuando se pusiera de pie, ella le rodeo la cintura con las piernas, Hao se sentó en ese incomodo sillón de piel que se le pegaba por el maldito sudor pero eso no importaba ahora solamente ella.
Acomodo a la chica sobre sus muslos - Me gusta que estén arriba de mi – Anna simplemente sonrió – Así podre ver como se mueven tu par de encantos – ella comenzó a besar ese cuello masculino, sentía como él delineaba su columna de arriba hacia abajo hasta llegar la parte baja mejor conocida como el trasero, en donde Hao no dejo de acariciarla lentamente y en forma circular mientras que ella estaba entretenida besando su hombro hasta el punto de dejarle marcas de sus dientes, ante esa sensación detuvo en acariciar su nalga para darle un leve golpe.
Ante ese golpe Anna suspendió el besar ese hombro y lo miro detenidamente, esa sonrisa que él le dedicaba era muy atrevida, se acomodo bien sobre ese cuerpo, movió las caderas haciendo que se fricción entre sus parte intima, ella suprimió el gemido en su garganta y Hao suspiro pesadamente, apoyo amabas manos en el pecho de él para ajustarse bien, acerco su rostro hasta sentir el respirar de su amante – ¿Te gustan los golpees? –
- Me encantan – dijo él en tono candente que provoco que ella atrapara su rostro para así darle un corto beso en la punta de la nariz después en la frente y acariciara esas mejillas con sus hinchados labios que tiempo después era objeto de esas manos.
Hao cerró los ojos al sentir como esas uñas le rasguñaba levemente sus pómulos, hubo unos segundos que ya no sentía esas manos cálidas pero que en instantes sintió un fuerte ardor en la mejilla izquierda.
Abrió los ojos, Anna le sonrió traviesamente y después le regalo un beso en la zona afectada, él le tomo del mentón para observar esas diversión que reflejaba en los ojos de ella – Me excita tu forma de abofetearme – tenía una ancha sonrisa que no se lo esperaba ella.
- A mi me excita el hacerlo – esas palabras siempre soñó que ella se lo pronunciara y ahora era un hecho, su tono tan sensual y tan sexual que lo estimulaba, junto con esos ojos tan lleno de magnetismo erótico pero lo que lo animaba era el sentir ese peso sobre su vientre bajo y con esa imagen del cabello ligeramente enmarañado con sus mejillas coloradas por tanto ajetreo.
Sin pensarlo pasó el pulgar sobre esos labios que una vez fueron prohibidos, deseaba besarlo otra vez pero antes de hacerlo – Soy un maldito afortunado en tenerte entre mis brazos –
Anna sabía que esas palabras eran dichas fuera del personaje porque desde que lo conoció él siempre le ha expresado el deseo de pasar una noche con ella y le prometió que se "divertirían" mucho o de perdida trabajar juntos - Lo eres - ella juntos los labios.
Hao la alzo entre su brazos, fue hasta esa mesa de billar, la sentó en la orilla, se adentro hasta sentir con su bulto rozaba con el centro de ella – Hay que parar – dijo ella en tono preocupado pero él no le hizo caso porque exclusivamente aumento el frenesí pasional que sentía
Le arremango la falda hasta poder ver su ropa intima que con cuidado se lo quito, le gusto ver que ella es la típica mujer que le encanta combinar todo y ese detalle le fascino a Hao.
Anna no iba estar de pasiva, lo agarro del pantalón para desabotonarlo y bajarle el cierre, todo siempre bajo la atenta mirada de él, ella se quito solamente el brassier y se dejo la blusa.
Percibió como Hao se paso la lengua lentamente por los labios y que al final se mordió el labio inferior - ¿Me estas provocando? –
Él junto su frente con la de ella y mantenía una actitud socarrona - Si – le susurro vorazmente - Dime ¿Lo estoy logrando? –
Lo atrapo con las piernas - Lo has logrado – Hao estaba más que contento ante ese movimiento.
Empujo Anna para que se acostara completamente en la mesa, se subió en ella, se recargo sobre sus brazos que estaban estratégicamente colocados al lado del rostro de ella.
Anna aun mantenía las piernas alrededor de la cintura de él para que no se atreviera a separarse ni un centímetro de ella, ubico sus manos atrás del cuello y lo acerco más para sentir su respirar; traviesamente se ondulaba y causaba con ese movimiento que él suspendiera su respirar – Deja de hacer eso o si no… -
- ¿O si no, qué? – cuestiono con soberbia la chica.
- Te arrepentirás de lo que has provocado - ella no se intimido a esa "amenaza" así que se restregó descaradamente, Hao comenzó a gemir fuertemente y de forma brusca la tomo de las caderas para detener ese movimiento tan sugestivo, y una vez que la detuvo llevo sus manos a la cinturilla de su pantalón para comenzar a bajarlo hasta dejar ver su orgullo tan erecto
Antes de dejar caer completamente el pantalón saco del bolsillo un sobre metálico de color dorado, lo abrió y se coloco el condón.- Te voy a castigar – Anna se limito a relamerse los labios, ella estaba ansiosa de saber cómo sería hacerlo con él.
Él le acaricio ambas piernas, las abrió un poco más para así no tener problema para la unión entre ellos, la miro fijamente para después alzarla levemente para así poder rodearla con un solo brazo la cintura.
Anna cerró los ojos automáticamente al sentí como él empezaba introducirse que no hubo dificultades por lo tan excitada que estaba; Hao observaba atentamente a cada mueca que ella hacía, se lo estaba grabando en la mente como en el alma como ella dejaba escapar el aire pausadamente y sentir como cada uno de sus bellas manos estaban arañando una su cadera y la otra su tatuaje.
Hao se sentía maravillado ante la calidez de la cavidad de ella, era lo más glorioso de su vida – Es tan exquisito – entre gemidos hablo, ella se retorcía de placer de tenerlo en la profundidad de su ser.
El hombre inicio su movimiento de cadera sin que ella le ordenara, al principio fue lento pero conforme el calor aumentaba como cierta humedad sus estocadas incremento de velocidad como también de fuerza.
A duras penas coloco ambas manos atrás del cuello de él para conseguir besarlo, Hao se concentro en amabas acciones, en besarla y seguir con el ritmo de la penetración. El pecho de ambos se juntaron, estaban pegajoso por el sudor pero de en vez de sentir asco aumentaba su deseo, él sentía como los pezones de ella lo rozaba y le era tan erótico, acerco más su cuerpo para así poder sentir la deliciosa presión de ese par de montes tan suaves y húmedo.
Como muestra del vigor masculino consiguió levantarse sin dejar la conexión entre ellos, tenía una excelente condición por esa potencia que demostraba en seguir el bombardeo a ella, con un solo brazo la sostenía de la cintura mientras que dejaba su otra mano el viajar hacia ese trasero que ha dejado embobado a todo hombre que lo ve, le dio otra maciza palmeada que sonó por causa del sudor.
Anna se alejo de los labios de él para darle una bofetada que no tenía nada de fuerza porque la verdad se sentía como gelatina por los exquisitos movimientos de cadera de su compañero, pero esa débil bofetada era advertencia si seguía dándole nalgadas.
Hao sonrió con arrogancia al verla tan vulnerable por sus caricias y le excito que a pesar que ella está débil aun seguía demostrando tanta fiereza, tan estimulado estaba qué aumento la firmeza de sus embestidas.
La respiración de ambos se volvió pesada, Hao no pudo evitar azotarla sobre la mesa y ahogar el grito de placer que lo invadía, escucho claramente un sonoro gemido tan sexy y sintió como le enteraba sus uñas en su musculosa espalda.
Ambos gimieron entre cortado por ese tan glorioso orgasmo, él se desplomo en ella e inicio a dar respiros profundos. Anna tenía una sonrisa tan satisfactoria, aflojo la presión sobre esa cadera, sus manos viajaron hasta ese rostro varonil que hizo que la viera, él estaba exhausto le dio un poco de ternura porque empezaba adormilarse y sin importarle que le estuviera viendo le dio un dulce beso que fue correspondió de igual modo.
- Corte - anuncio Jeanne que tenía dos tapones de papel en ambas fosas de la nariz - ¡Wow! – recargo totalmente la espalda sobre el respaldo de su silla.
La rubia dejo de besarlo y tiro sin pena alguna a Hao, el pobre hombre no le importo porque realmente estaba fatigado - ¿Por qué tu maldita manía de golpearme el trasero? –
- Tu no te quedaste atrás – se señalo la mejilla izquierda que aun estaban roja.
- Porque tu comenzaste, es tu castigo – Anna se mordió la lengua como sanción por decir la palabra "castigo".
Hao se levanto para ir atraparla entre sus brazos - Me gusta que me castiguen - le dijo muy cerca de los labios.
- Si es así – ella no dudo en darle un rodillazo que lo hizo doblarse del dolor - Tu conoces mis clausulas - le hablo duramente, no se le hablando el corazón al verlo tirado y agarrándose a su afectado "amiguito".
-¿Cuáles son? -
Anna no podía creer que Hao sea tan cínico por hacer esa pregunta y a pesar de estar expuesto a otro golpe - Estas son: número uno, nada de golpes, nada de sexo con animales, lesiones, amares y nada de sexo sin protección -
- No hagas tanto berrinche porque viole una de tus condiciones - con esfuerzo se levanto pero sin dejar de agarrar la parte afectada. – Discúlpame, es que me emocione -
- Idiota – susurro, se abotono la blusa que fue la única prenda que no le quito - ¿Qué les pareció? – pregunto Anna entre tanto se colocaba ahora la bata que le otorgo Pilika.
- Wow – la directora estaba con los ojos brillosos por el asombro de ver ese gran suceso.
- No es justo que Hao sea el primero en tener una escena de sexo con Anna – se quejo el nada celoso y que es tan centrado Horo horo, que mantenía el ceño fruncido.
- Cállate Horo – le regaño Tamao que hace unos momentos estaba leyendo los últimos capítulos de guion.
Jeanne se zarandeo para dejar ese estado de embobamiento – Estuvieron magníficos, me gusto mucho la escena - se limpio la baba que le salió – Me gustaría haber participado -
Al oír esos Hao ensancho la sonrisa y automáticamente dejo de sentir dolor – Si gustas la podemos recrear y así participas con nosotros – Anna le pareció tan bajo que él ofreciera eso a Jeanne pero al ver el rostro de ésta se dio cuenta que si estaba considerando esa oferta.
- Ni lo piensen – la francesita se desilusionó al oír la respuesta cortante de esa rubia que la miraba con desaprobación.
Tamao le dio un golpe al hombro de esa peli plateada que automáticamente se quedo rígida al sentir el aura asesina de su amiga/amante - Pilika dale a Hao…
- Por supuesto que le voy a dar – contesto rápidamente que no dejo terminar a Tamao, Anna se dio cuenta que en la mirada de esa peli celeste había deseo y ¿Cómo lo sabía?, esa misma mirada la tiene su querido novio que no dejaba de seguir sus movimientos.
- Pilika, cielo, no seas tan pervertida y hazme el favor de ofrecerle jugo de naranja para que se reanimen –
La Usui se llevo una mano atrás de la nuca y fue por ese jugo - Ahh… no es justo – se decía mientras servía ese jugo en el vaso de cristal - Cuando yo tendré una escena de así de candente en mi vida – se llevo un mano al pecho y comenzó a lloriquear tan fuerte que todos la observaban – ¡Yo deseo tener sexo de ese modo!… ¡la vida no ha sido justa conmigo! –
Hao se acerco al otro Usui - ¿Qué le pasa a tu hermana? –
- No lo sé -
El único valiente que se acerco a ella no fue su hermano - Si te portas bien… - con voz profunda le hablo mientras la abrazaba por detrás y recargaba la barbilla en el hombro - Tu y yo realizaremos una escena así de candente en tu cumpleaños – le dio un beso sobre el oído.
- Chocolove – Pilika alzo la mirada para ver esos hermosos ojos grises que la tienen encantada.
- Ustedes me engañaron - les reclamaba la otra rubia del reparto que deshizo el ambiento seductor que formo ese moreno.
- ¿Por qué lo dices, Marion? – Tamao fue la que le hablo con calma y cierto aire comprensivo.
- Porque no hay escenas sadomasoquista –
- Ah, se trata de eso – esa actitud relajada por parte de la francesa sólo incrementó el enojo de Marion.
- Por supuesto que se trata de eso, si me hubiera enterado correctamente que Hao no actuaria en ser masoquista sanguinario en la película – desde que inicio su carrera, Marion tenía una meta y que era trabajar con Hao pero en el terreno del masoquismo. – No hubiera aceptado -
- Pero no te engañamos, Marion – Tamao le iba dar una explicación rápidamente – Le contamos con detalle a tu representante, te sugiero que hables con tu manager – esa actriz ya planeaba como reclamarle a su lindo representante Boris.
- Pero eso sí, si hubiera una escena sado la acompañante de Hao sería Damuko – la francesa señalo a la peli negra que estaba entretenida con Lyserg - Ella tiene experiencia en esa rama - Marion se le desencajo la mandíbula pero por el disgusto, Jeanne se centro en Hao que estaba platicando con Horo – En esta película quiero darle otra imagen a Hao y que se deje atrás la imagen de "Hao el sadomasoquista" para dar paso al perfil de "Hao el multifacético" –
- Y sí que es multifacético – se relamió los labios esa rubia al recordar como ese hombre tuvo sexo con Anna.
- Verdad que si – Jeanne sonreía y se le notaba que estaban muy sonrojada por la excitación – ¡Tan buena que estuvo tu actuación que estaba a poco de volverme heterosexual y tener sexo contigo Hao! – le grito sin pudor al hombre que simplemente sonrió, pero al termino de decirlo sintió como alguien le daba un fuerte pellizco en el brazo, giro el rostro para ver a la culpable – Eso dolió, Tamao – esa mujer no estaba nada contenta con la directora.
No le hizo caso a la queja de esa peli plateada, miro a Anna con mucha sensualidad y se acerco a ella para juguetear con el nudo de la bata – Yo estaba a poco de querer estar contigo nuevamente, mi sexy Anna – ese comentario hizo que no solamente Jeanne tuviera la boca abierta sino que todos a su alrededor.
- ¿Cómo es eso? – tenía una cara de asombro ese peli celeste. - ¿Ya han tenido sexo? -
Tamao sintió la mirada pesada de esa rubia - Es broma… no te lo creas - dijo antes de ver el rostro de esa actriz que se caracterizaba en manejar a su antojo a cualquier persona con una simple mirada.
- Me da alivio escuchar que es broma – suspiro exageradamente ese hombre – No sé que hubiera hecho si me dices que era cierto – al termino estallo de risa que no tardo en unirse esa peli rosa que estaba sudando fríamente porque Anna no dejaba de verla intensamente y con una pequeña sonrisa traviesa.
Mientras que Tamao intentaba dejar de sentir miedo por culpa de Anna, dos hombres estaban sentados en ese humilde bar de esa habitación - Nunca había estado en un club nudista –
- ¿Lo dices de verdad, Choco? – Lyserg vio como él asintió - Wow… entonces te invito un privado –
- Gracias por la invitación pero no me interesa –ese moreno bebió un sorbo de su limonada - Tengo que guardar energía para mi escena –
- Te deseo mucha suerte – el ingles sonrió a la vez que alzaba su copa de coñac – Anna es difícil de satisfacer –
- No me lo digas – se acabo de un sorbo la limonada, se miro sus temblorosas manos - Ya estoy nervioso y tímido por tu culpa -
- Controla esos nervios o ella te acabara –soltó una fuerte carcajada.
Ese moreno observo a esa sensual rubia que estaba platicando con esa pálida Tamao - Espero controlar mis nervios cuando trabaje con ella – susurro para sí.
- Peyote me alegra que me estés ayudando con los traslado y el equipo – por fin tuvo esta Jeanne el tiempo necesario para agradecer a su amigo que siempre le hacia el favor de trabajar bajo su mando.
- Ni lo menciones, para eso están los amigos – ese hombre le sonrió con orgullo y una seguridad - Por cierto, Ren me pido decirle: que todos los días la extraña y que la quiere mucho –
- Yo se lo diré - Peyote le dijo mientras guardaba la cinta en el estuche especial - ¡Te odio Ren Tao! - a ella no le importo gritar si con ello lograba disipar el mal humor.
El Usui fue hasta ese mini bar para servirse whisky en las rocas mientras miraba con diversión como Jeanne estaba de dramática por lo que seguramente le dijo este Peyote, estaba tan divertido observar cada gesto de disgusto de esa francesa que no sintió como Yoh se colocaba a su lado - ¿Cómo estas con Anna? –
Horo le dio un gran trago a su bebida para refrescarse la garganta y quitarse los nervios porque es la primera vez en cinco años que su ex mejor amigo le volvía a dirigir la palabra - Voy bien –
- ¿Vas en serio con ella o únicamente es otra de tu lista como lo fue Damuko? – apretó el vaso hasta el punto que podría romperlo pero se controlo, esa pregunta era de mala intención pero era de esperarse por parte de Yoh porque sabe cómo años atrás era un mujeriego empedernido y que jugaba con los sentimientos de las mujeres.
- Ella no es "otra" de mi lista, es seria nuestra relación – giro el rostro para verlo rudamente - Y para tu información al terminar de filmar le pediré que se case conmigo –
- Suerte en ello porque hare todo lo posible para impedirlo – Yoh sonrió al ver el rostro desencajado de ese hombre - Voy hacer algo que tu no hiciste por mi – con mucha libertad y seguridad que le genero al ver como ese Usui estaba pasmado - Te aviso que voy con todo para que Anna se enamore de mi y destrozar su relación – se acerco más a su ex amigo para susurrarle - Voy aprovechar las escenas que compartiré con ella para recordarle como la hacía vibrar con mis manos que recorría cada centímetro de su piel y como mi besos la extasiaba - Horo apretó el vaso hasta hacerlo añicos, no sentía dolor porque el enojo que le comenzaba a nublar y a este Yoh no le importaba que estaba en peligro de ser golpeado - Ella inevitablemente hará memoria de esas tardes en que aprovechábamos para explorarnos mutuamente - se relamió los labios – Pero sobretodo ella recordara con quien tuvo su primera experiencia -
- Si consideras que dejare que lo hagas estas muy estúpido – la sonrisa de ese gemelo se ensancho al ver la cara de furia de Horo y que en cuestión de segundos lo tomo del cuello de la camisa – No permitiré que te acerques a ella –
- Tu no me lo puedes impedir – harto de escucharlo y ver como esos ojos castaños le regalaba una mirada arrogante lo estrello a la pared.
- Claro que te lo puedo impedir – sin esperar lo golpeo en el rostro que hizo que Yoh cayera, Horo se coloco arriba de él para tener mejor ángulo para pegarle en todo el cuerpo, ese Usui estaba tan concentrado en golpearlo que no se dio cuenta como ese gemelo se dejaba golpear y exageraba los gemidos de dolor que hizo que llamara la atención de todo el staff.
- Horo suelta a Yoh – grito esta Jeanne – ¡Suéltalo! – repitió la orden pero Horo estaba lejos de obedecerla - Peyote – ese camarógrafo se coloco atrás de ese Usui para detenerlo y alzarlo del cuerpo golpeado de Yoh.
- ¿Qué te pasa Horo? – sin nada de delicadeza pregunto Tamao que no se creía lo tan salvaje que podía ser ese actor.
- Él me hizo enojar por decir estupideces – miro a esta Anna que se puso al lado de Tamao - Te quiere recuperar y hará lo que sea para hacerlo -
- No seas paranoico yo no dije eso – con voz queda hablo Yoh que se apoyaba en Hao.
- ¡No seas mentiroso! - se soltó de Peyote y se acerco otra vez Yoh pero Pilika lo abrazo para detenerlo a una distancia prudente que no amenazara con la vida del gemelo - Comentaste que vas utilizar esas escenas de sexo para recordarle como la hacías vibrar –
- No te creo, Yoh no es capaz de decir eso, así que tranquilízate – le pido Jeanne que tenía el ceño fruncido.
- Aunque sea tu me crees – miro nuevamente a su novia que estaba con los brazos cruzados pero que estaba dudosa - Me crees ¿verdad? -
Anna desvió su mirada de su novio a ese gemelo lastimado, no sabía si debía decirle que si le creía pero si lo hacía ponía en riesgo una posible reconciliación con su ex prometido y por eso decidió - Horo...
- No me crees – su novio le ahorro todo el discurso con esas tres simples palabras - Estoy rodeado de idiotas que aun creen que Yoh es tan dulce y sin malas intenciones – se quito los brazos de su hermana para irse de ese lugar.
- ¿Horokeu a dónde vas? -
- ¡Que te importa! – le respondió a esa peli rosa que estaba con el celular en la mano, él agarro su chamarra para enredarla en su ensangrentada mano.
- Tienes que esperar que venga el doctor para que te cheque esa mano –
- ¡Que se vaya al demonio el doctor y ustedes también! – salió de ese habitación azotando atrás de él la puerta.
- Hermano – Pilika no fue la única que fue tras de él también fue Damuko y ese detalle no paso desapercibido a esta Anna como a Yoh.
Hao dejo en el sillón al lastimado hombre que se quejaba al momento de moverse - ¿Estas contento? – la voz de su hermano no le sorprendió.
- Si lo estoy – Hao no podía creerse lo tan descarado que llega ser su gemelo.
- ¿Te encuentras bien? – Yoh dejo de ver a su gemelo para prestar atención a la mujer de su vida.
- No lo estoy pero el tenerte a mi lado me aliviana mi malestar – le sonrió coquetamente a esa rubia que es dueña de todo sus pensamientos.
Anna le pareció lindo ese halago y la hizo sentir arder el rostro – Eres muy amable – vio la mirada burlona de Hao - ¿Provocaste a Horo? –
- Por supuesto que no, todo lo contrario le dije quiero volver ser su amigo y de ti –
A pesar que le gusto oírlo no podía ignorar esa sensación de desconfianza pero lo trataba de ignorar porque de verdad quería volver ser amiga de ese gemelo - Te creo por esta vez -
Con dificultad Yoh se levanto, coloco ambas manos en los hombros de ella – De verdad quiero ser tu amigo – la noto vacilante y por eso debía recurrir en incitar su lado independiente - ¿Podemos ser amigos o tienes que pedirle permiso a tu novio? –
- Yo no le pido permiso a mi novio, y sí quiero que ser tu amiga –Yoh la abrazo y sintió como se tenso, Hao admiraba como su gemelo la manipulo pero también se lamentaba que ella haya caído en el juego de su hermano y eso le generaba preocupación.
-…-…-…-
- ¡Horo-horo! –
- ¡Déjame en paz, chicas! – siguió caminando hasta llegar al estacionamiento en donde no le importo sentarse sobre el toldo de la camioneta roja de la producción.
- Yo te creo respecto lo de Yoh – escucho decir a Damuko que se sentó a su lado sin importarle que tuviera una mini falda.
- ¿De verdad? – esa peli negra asintió.
- Yo también – Pilika no se iba a quedar atrás – Si me preguntan, presiento que Yoh no trae nada bueno entre manos se nota en sus ojos – Damuko se impresiono del buen instinto que tiene esa Usui.
- No estás tan mal, Hermana – Horo observo el espectacular noche, esas estrellas que brillaban - Él me dijo que viene con todo para tener a Anna - la peli negra se restregó la mano al rostro como forma de manifestación de que no se creía lo tan descarado y directo que era el gemelo.
- No le hagas caso – esas palabras que le daba un poco de consuelo eran dichas por linda hermanita - Hay que regresar – ordeno a la vez que observaba el reloj.
- Yo no tengo ganas de ir, vete tú –
- De acuerdo, ¿vienes Damuko? –
La peli negra miro a su amigo que se notaba muy abatido y todavía enojado, después observo a Pilika - Me quedo con Horo – la Usui entendió y agradeció internamente lo tan solidaria que es esa mujer con su hermano.
Estuvieron minutos sin cruzar palabras, escuchaban las escandalosas canciones que tienen origen en ese club nocturno para adulto - Cuentas conmigo para cualquier cosa, si tienes ganas de platicar o tener compañía no dudes en pedírmelo –
Horo miro a su ex que con el paso de los años y del daño que le hizo se convirtió en una intima y sincera amiga, no fue sencillo pero se consiguió al final concretar su sincera amistad - Te lo agradezco -
…..-…..-…-…
Era medio día y todo el staff se localizaba en una vieja carretera que era perfecta para realizar la siguiente escena que requería la película.
Adentro de un lujoso auto deportivo de color negro se encontraban los dos actores que estaban escuchando atentamente la explicación de su directora que estaba ubicada afuera de la ventana del lado del conductor.
- Esta es la escena en donde tu personaje… – la directora señalo a Chocolove– Va a tener sexo por fin con su amiga – el moreno trago en seco – Anna, tú serás la que tendrás el control en esta escena –
- Eso me agrada – se acomodo su corto vestido negro mientras se observaba coquetamente en el retrovisor para checar que el maquillaje estuviera perfecto.
- A mi señal realizaran los movimientos que les indique – la francesita miro a sus dos actores, la rubia se veía relajada en cambio el otro se notaba súper nervioso – Tu puedes, Campeón – le dio un beso en la mejilla a ese hombre para después retirarse al lado de las cámaras.
- ¿Preparado? – le pregunto suavemente esa sensual rubia.
- ¿Eh? –
Anna miro a ese pálido hombre que se estaba sobando la nuca constantemente - Tranquilo, no muerdo - se cruzo de brazos y se dio la libertad de sonreírle sensualmente - Bueno, en realidad si muerdo pero no tan fuerte - le guiño al termino.
- ¡Acción! –
Él quedo con la boca abierta ante esos gestos sensuales pero cambio su gesto al instante que escucho "acción", así que entro en el personaje, encendió el auto y avanzo dos metros hasta quedar enfrente de las cámaras.
Ella agarro la mano de su amante – Gracias por cuidarme en la fiesta –
- Soy tu amigo, es lo que un amigo hace - giro medio cuerpo y le sonrió, Anna debía admitir que el chico sabía controlar sus nervios ante su presencia.
Ella se acerco a él con una actitud felina, como una pantera negra enfrente de su presa - Debo agradecer tu fiel amistad – él tomo esa delicada mano para besarla tan caballerosamente - ¿Me permites agradecértelo como se debe? – con voz baja le hablo.
Él acerco el rostro hasta tener a pocos centímetros de esa apetitosa boca - Por supuesto – ella le sonrió pícaramente, lo tomo de la barbilla para alzarla y así tener a su merced esos exóticos labios para besarlos.
Para Anna era la primera vez que tenía el mando sobre alguien enfrente de las cámaras porque en la intimidad siempre está al mando y no dejaba que se quejaran; por motivo que es su primera vez decidió que divertiría como nunca con ese hombre, así que lo beso lentamente pero no paso por alto como él tardo en corresponderle con cierta timidez que le pareció dulce sin embargo eso no es bueno para la película, y por tal motivo se atrevió atrapar entre sus labios el de él para succionarlo para después pasar lentamente su lengua hasta alojarla en la cavidad bucal de él, su lengua rozaban sutilmente sin llegar ser tan excesivos, probo cada rincón de esa boca que poco a poco estaba tomando confianza en sus movimientos.
Chocolove dejaba que le hiciera lo que le plazca pero le era difícil porque generalmente es muy dominante enfrente de las cámaras como fuera de ellas, no le gustaba ser domando pero extrañamente en esta ocasión le agradaba que esa semejante mujer lo sometiera con semejante forma de besarlo que lo estaba empezando a calentar.
Momentos después dejaron de besarse para recuperar el aliento pero él sintió como le aflojo la corbata para después desabotonarle la camisa hasta dejar expuesta esa camisilla de color blanca, sonrió divertido por ese fruncido ceño tan infantil que ella le regalaba y que era seguramente por el disgusto por no ver el bien formado torso que tiene.
Ella se removió a la parte trasera del auto para acomodarse debidamente, a la hora de conectar su mirada con la de él lo hizo tan seductoramente y lo invito con el simple gesto de golpear el asiento vacío que tenía al lado.
Ese moreno no tardo en seguirla, sus ojos grises no se apartaron de esos cafés tan oscuros, una vez en la parte trasera se hinco sin importarle el espacio reducido, no le importaba el estar incomodo porque para él valía la pena su incomodidad al verla con esa actitud soberbia; ella descaradamente piso ese firmes pecho con sus sensuales zapatillas color negro que tenia fascinado a ese hombre.
La presión de esas zapatillas no le molestaba y un hecho de eso es que él comenzó acariciar el calzado como si su vida dependiera de ello para después quitárselo, una vez desnudos esos lindos pies tenia la libertad de besarlos delicadamente pero sus labios empezaron a subir por la pantorrilla para que después besara gustosamente la rodilla y paso la lengua por la parte frontal del muslo hasta que se topo con la mano de ella.
Agarro esa mano para besarla de recorrido, le beso el hombro como también parte de la cuenca entre el hombro y cuello, en el cuello se estuvo un buen de tiempo hasta que llego a eso labios que no consiguió besar por ella ágilmente lo tomo de los hombros y lo arrojo al asiento, se sentó a horcajas en él para poder quitarle el elegante saco, le quito el cinturón pero con ese mismo artefacto le amarro las manos.
Chocolove miraba intensamente como ella se comenzaba aflojar el nudo del vestido que se ubicaba atrás de la nuca, para esa mirada masculina fue un espectáculo como se deslizo el vestido hasta mostrar ese brassier negro y el pequeño ombligo, él tenía la boca abierta porque era muy diferente verlo en la tele que en vivo.
- ¿Te gusta? – Él bobamente asintió, Anna se divirtió al ver como tenía una expresión como de un niño que estaba maravillado ante el regalo de Santa Claus - ¿Quieres tocarme? – Él nuevamente asintió pero ella necesitaba escucharlo para sentirse poderosa – Habla –
Él se aclaro la garganta – Si, si quiero tocarte –
- ¿Quieres tocarme de este modo? - Anna se acaricio los pechos también parte del abdomen hasta la cintura, paso el dedo en medio de sus senos, escucho como él exhalaba trabajosamente y sintió como cierto "amiguito" estaba despertando para jugar con ella.
Chocolove la vio sonreír con cierta maldad, tiempo después sintió como ella inicio menearse hacia adelante y atrás de modo lento, sin poder evitarlo gimió ruidosamente – No lo vuelvas hacer –
- ¿Qué cosa? – pregunto inocentemente – Hablas de esto - realizo nuevamente ese sugestivo movimiento, ella se sentía muy bien el rozarse con él de esa manera como también escucharlo gemir – Pero se nota que te encanta – le susurro seductoramente, le agarro del cabello y tiro de él hasta hacerlo que descansara en el respaldo del sillón - ¿Quieres que me mueva otra vez? –
Choco se dio cuenta que en los ojos de ella había un toque de diversión lujurioso, en todos los videos que ha revisado en donde ella ha estado involucrado nunca percibió algo igual – Es… estas…disfrutando tener el control sobre mí – su voz le salió entre cortada que resulto muy alentador para ella que simplemente asintió porque es la verdad que le encantaba tener bajo su control a los hombres que imponían tanta fuerza con sus cuerpo pero lo atribuía porque era la primera vez que actuaba de este modo enfrente de las cámaras junto con ese moreno que tiene un cuerpo muy bien moldeado.
Él aprovecho que estaba distraída para acercar sus amarradas manos hasta tocar esa finura de escultura mujer, rozo sus dedos ese pequeño ombligo que ha sido besado por otros hombres, tan entretenido estaba que no se dio cuenta como ella entrecerraba los ojos y no dejaba de ver esos dos dedos que trazaba la figura del ombligo.
Pero de un momento a otro se asusto cuando ella le agarro sus manos para hacer que la tocara de forma esporádicamente en la trayectoria ascendente que recorría – Por esta vez te dejare tocarme - esos dedos pasaron por ese túnel que se forma entre los senos, en ese lugar dejo reposar sus amarradas manos.
Ella obligo a esas manos aplastar su par de encantos, se acerco mas a él hasta poder reposar su mentón sobre ese hombro - No has contestado, ¿Quiere que me mueva otra vez? – entre suspiro le hablo, Chocolove de un tirón dejo escapar el aire porque ella estaba siendo muy provocadora.
- S…i… si – sacudió la cabeza para controlar su tartamudeo.
Se quedo helado al sentir como ella le soplaba en el oído y parte del cuello, en ese último sitio ella comenzó a darle cortos húmedos besos pero no solamente sus labios se divertían porque también la lengua que no era nada recatada a la hora de lamerlo como si fuera una gatita, de igual modo salieron al desquite sus finos dientes que lo pellizcaron levemente, esos gestos le produjo placer y aumento el volumen en cierta área baja - Suplícame – con voz demandante ella le hablo.
Chocolove peleaba con sí mismo porque estaba considerar hacerlo pero su contra parte que le recordaba que no era de suplicarle a una mujer porque generalmente era al revés pero a cada persona le llega alguien que lo supera hasta hacerlo doblegar y cumplir sus demandas - Por favor… – respiro lentamente, movió la pelvis hacia arriba - Muévete rápido – ella como respuesta atrapo entre los dientes el labio de él hasta hacerlo sangrar, succiono ese liquito vital a la vez que su cadera se movía hacia adelante y hacia atrás, a ella le estaba costando seguir ese movimiento por ese bulto y por el muy placentero contacto que realizaban.
Él apretaba las manos por la impotencia de no tocarla al verla semidesnuda sobre de él y ese par de encanto que se movían tan gozosamente por causa del meneo lujurioso – Déjame tocarte otra vez – ella movió la cabeza de lado a lado, le gusto ver el lindo puchero infantil de ese hombre – Por favor, aunque sea unos segundos – ella volvió a negarse mientras le entre abrió el pantalón de vestir, sonrió al ver esos bóxers color gris que estaba muy abultado.
El chico subió las manos para atrapar la cabeza de ella, aproximo su rostro para besarla pero ella no movió los labios, por eso se separo levemente -Yo te besare a ti, no al revés ¿entendido? -
Chocolove se dio el lujo de reír quedamente – Entendió – la miro con lujuria - Eres muy mandona – Anna se encogió de hombros, sujeto la camiseta blanca que le impedía ver esos abdominales y con esfuerzo consiguió romperla, una vez descubierto ese torso se relamió los labios a la vez que sus dedos delinearon cada musculo abdominal pero lo que más le llamo la atención era ese caminito de vello que iba hasta la parte sur, sus manos viajaron por la zona marcada de los abdominal, rozo ese ombligo y siguió bajando por esa pequeña ladera de vello que desaparecía de bajo de la ropa interior.
El chico comprendió que ella quería seguir tocándolo y por esa razón se alzo levemente para que ella le bajara lo suficiente el pantalón junto con los bóxers, cerró los ojos a la vez que echo la cabeza hacia atrás a la hora de sentir como ella rozo accidentalmente sus dedos con su miembro viril y comenzó a respirar trabajosamente, apretaba las manos, tragaba con dificultad la saliva… sintió como ella volvió a tocarlo pero ahora en la punta en donde esta toda la sensibilidad.
Anna dejo de acariciarlo para abrazarlo hasta sentir esa orgullosa virilidad sobre su vientre, se movía de manera ondulatorio para volver loco a ese hombre que ya empezaba a gruñir fuertemente.
Lentamente arrimo sus labios sobre los de él para iniciar a besarlo, Choco entre abrió los ojos y trato de corresponderle de igual modo pero su mente estaba únicamente concentrado en como ella le daba placer a su pene con esos roces.
Siento una agradable sensación que lo puso en alerta porque entendía que ya estaba a unos segundos de culminar pero era muy pronto y todavía faltaba la parte de penetrarla pero su cuerpo no entendía esa logística - Ya… no…te… – ella no ayudaba para poder tener el control necesario para no acabar antes de lo previsto, la muy maldita mujer siguió con su excitante faena hasta que ya no podía aguantar - Demonios - apretó los dientes, sofoco el gruñido bestial, estiro tanto los dedos que pensó que la piel se le desagarraría, separo mucho las manos hasta deshacer el amarre de la corbata, descanso la cabeza sobre el hombro de ella y sus manos en esas curvas.
Anna sintió algo caliento que le empapaba el vientre, se fijo en sí misma para notar como su pecho tenía unas cuantas gotas de ese liquido espeso y blanquecino como también su ombligo.
Escucho claramente como ese moreno con dificultada tomaba aire, ella sabía lo que tenía que hacer y siguió moviéndose, el tan solo frotarse con él la estaba llevando al límite, él le ayudo con las manos para darle el impulso y empuje necesario, se recostó completamente en el asiento, se alzo levemente para besar cada pecho y succionar cada pezón como si fuera un bebe muy demandante; Anna cerró los ojos para concentrarse en el placer, la manos de él le acariciaba en la curvatura de la espalda baja, percibió como Chocolove enteraba las manos sobre su piel, ese gesto de salvajismo le dio un delicioso escalofrío en la columna y empezó a sentir ese no tan extrañado cosquilleo en la parte sur de su cuerpo, con ese detalle aumento el frotamiento para poder llegar al clímax. Junto los labios nuevamente cuando su anhelado orgasmo le llego, no pudo evitar morderlo violentamente pero ese gesto al moreno no le desagrado. .
- ¡Corte! - grito la directora.
- ¿Estás segura? – le pregunto dudosamente Tamao a su amiga – Ni siquiera llegaron a la penetración –
- No importa - dejo su asiento para ir con sus actores.
Chocolove se llevo ambas manos al rostro – No puede ser – se lamentaba, Anna bajo de él y se arreglo el vestido a pesar de lo viscoso que estaba – Arruine la escena –
- No te mortifiques -
- Lo siento, nunca me había pasado – dejo de esconder el rostro, la miro apenado - De verdad lo siento - giro medio cuerpo y trato de mirar esos ojos cafés oscuros y no esos suaves senos que al parecer estaban empezando a sentir frio - Es la primera vez que termino… antes – se inclino hacia enfrente para tomar el saco y dárselo, ella se lo puso porque el contraste del aire fresco con su caliente cuerpo le produjo escalofríos.
- No eres el primer hombre que le sucede algo así – esos ojos grises que expresaba tristeza le produjo en ella una sacudida en el corazón y le provoco el tocarle la mejilla – Hasta al mejor le ocurre esta clase de situaciones – Choco intento sonreír pero no lo conseguía.
- ¿Qué tal chicos?, ¿Cómo se la pasaron? – la francesita los miraba desde la parte delantera del auto, su atención estaba en Anna y después en Chocolove, éste último no se atrevió a mirarla - Se noto que se la pasaron muy bien – no pudo evitar tener esa típica sonrisa traviesa.
- Claro que no – casi gritando le hablo ese hombre que estaba furioso con él mismo – No viste que arruine la escena -
- Pero quedo perfecta la escena – el hombre miro a su jefa que tenía un semblante satisfecha - Me gusto la química entre ustedes, tu, Chocolove siendo sumiso y sensual con ella – le dio un aplauso – Anna, tu siendo tan dominadora, estoy segura que a tus seguidores amaran esa parte tuya –
- Pero no hubo… ya sabes - ambas mujeres no entendía o se hacían que no lo comprendía, Chocolove se acomodo la camisa – No me introduje en ella –
Anna como Jeanne se rieron discretamente – Vaya forma de decir que no me penetraste – se cruzo de brazos.
- Es que se oye muy fuerte esa palabra – estaba sonrojado y miraba el piso del automóvil.
-Tengo un Déjà vu–
Jeanne no comprendía a su actriz principal ese comentario que lanzo así que mejor se centro en ese moreno – Cierto, en el libreto dictaba que lo tenias que hacer pero me gusto mas esta forma en que termino – se restregaba las manos - Fue más sensual y demuestra que no solamente con la penetración se llega al orgasmo –
Chocolove no le hizo bien ese comentario de su jefa, es más le hirió el orgullo – Arg!... ustedes no comprenden – gruño sin importar que fuera de mala educación, se acomodo la ropa - Perdí la oportunidad de trabajar bien contigo – el instante que dijo eso miro a la rubia – No todos los días te encuentras con la oportunidad de trabajar con la persona que admiras –
Una pequeña sonrisa empezaba adornar ese angelical rostro, para Anna era la primera vez que escuchaba algo similar – Me halagas - se sujeto bien el saco.
Él miro por la ventana para evitar esa rubia como a la peli plateada vieran su sonrojo, él sabía que debía aprovechar este momento para decirle todo a su ídolo - Es que… eres fantástica, hermosa y muy elegante… ¿Por qué no debería admirarte? - sonrío tímidamente.
El ego de esa actriz subió como la espuma, él de reojo observo atento como ella se cruzo de piernas de modo provocador - Tal vez en un futuro volvamos a trabajar y si no… yo me encargare de trabajar contigo – abrió la puerta y afuera Pilika la estaba esperando con una bebida energética y una bata - Por cierto, Me agrado realizar esta escena contigo -
Chocolove sintió una inmensa felicidad escuchar eso, le dio unas ganas de saltar por la emoción pero se aguanto esas ganas como todo un profesional – Al parecer alguien complació a la actriz más problemática y dura de este medio – la voz de esa francesita únicamente hacía eco en la cabeza de ese moreno que tenía una amplia sonrisa.
Después de unas horas toda la producción que fue a la carretera en donde se grabo la escena estaba en la Mansión que rentaron para ese mes que estarían en Okinawa.
En la sala se encontraban cuatros hombres que estaban jugando con la consola pero en el momento en que piso ese lugar nuestro querido morenazo este Hao automáticamente apretó el botón "pausa" - ¿Te paso algo malo en la escena, Chocolove? – ese gemelo se cruzo de brazos que hizo que sus músculos resaltaran.
Chocolove vio el rostro de Hao y visualizo esa risita que es propio de burla, el instinto del moreno le auguro que ese gemelo sabía lo que le ocurrió pero no es estúpido para contarle el suceso y por eso mentiría hasta el final - No -
- No mientas – escucho la voz de Horo - Nosotros escuchamos un rumor de que te paso algo embarazoso –
- No le hagas caso a los rumores – dijo Chocolove y de forma despreocupada se recargo en la pared más cercana.
- Pero ese rumor es cierto – ahora el que hablo fue Lyserg que estaba cómodamente recostado en el sillón y miraba con superioridad a ese moreno.
- Escuchamos que tu "avión" se estrello antes de llegar al "hangar" – al moreno no le sorprendió la analogía de su buen amigo Yoh pero lo que sí es que después de semanas al fin su amigo le habla pero para burlarse.
- No es verdad, mi "avión" si llego bien al "hangar" - entre dientes dijo - Y el que dijo "que no lo logre", es un mentiroso –
Hao se acerco hasta estar cara a cara con ese moreno - ¿Te atreves decir mentirosa a Jeanne que fue testigo principal de tu fallo? – Chocolove no entendía cómo es que Jeanne consiguió informarle a ese bastardo de Hao y como si ese hombre le leyera el pensamiento le dio la respuesta – Me lo dijo vía mensaje de texto – Hao saco su cel y le mostro.
Chocolove se lo arrebato y si era cierto, la muy descarada Jeanne le conto – Es mi fin – de manera lamentable pensó.
- Tu ya no eres un adolescente precoz que apenas sabe lo básico del sexo – le comento ácidamente Lyserg - Eres un actor porno que sabe contenerse –
- Eres la decepción de este elenco – Hao por la cercanía que tenía le dio un leves golpecito a Chocolove en el pecho.
Horo con voz dramática le comenzó hablar - Pobrecita de mi novia que se quedo con las ganas de tener algo de acción aunque sea… fricción -
Chocolove descubrió por la forma de hablar de ese tipo que no sabía a detalle cómo fue su escena, le surgió una ganas de decirle a Horo que hubo mucha fricción y que le gusto demasiado a Anna pero como buen caballero mejor se mantuvo en silencio - ¿Qué tanto hablan? – el moreno giro el rostro para ver a la mujer que tanto admira.
- Se están burlando de mí – le respondió Chocolove con molestia mezclado con tristeza.
Anna miro a cada hombre - Déjenlo en paz – Yoh y como los demás no se creía que ella estuviera defendiendo a ese moreno que apenas conoce por esa tres semanas que llevan grabando.
- Anna no te metas – le pidió su novio pero solo provoco que se involucrara más.
- Ustedes también les ha pasado y de peor forma – con voz firme les hablo - Tu Yoh ni siquiera te habían tocado y te corriste – el gemelo se tapo el rostro por la vergüenza y por las risas escandalosa que tenía su hermano como Horo - Hao lloraste cuando terminaste – ese comentario paro en frío al hombre - Lyserg te acobardaste a la hora de tener sexo y tu Horo… con tan solo introducir la punta te corriste –
- Basta, entendimos tu punto – murmuro un muy apenado Yoh – Ya no molestaremos a Chocolove –
- Eso espero – ella estaba a punto de salir hasta que su novio hablo.
- ¿Por qué lo defiendes? –
Miro a ese simpático moreno que estaba riendo nerviosamente por causa de la intensa mirada que ella le regalaba - Porque he decidido… - analizo el cuerpo de ese joven hombre que aún le falta un poco más de experiencia, recordó la sensación de su fuertes manos alrededor de la cadera y ese torso - …Que sea uno de mis favoritos –
- ¿Qué? – gritaron al unisonó todos los hombres de estaban en esa sala.
- Repítelo – exigió su novio.
- Tu sabes que odio repetir - se cruzo de brazos y le dedico una sensual sonrisa al moreno que lo paralizo y le pareció lindo esa reacción – Que él ya es parte de mi lista así que no lo maltraten porque… - se acerco con un caminar lento que tenía un toque tan sensual que le quito el respirar a los hombres, se quedo enfrente de Chocolove y le dio una leve cachetada – Yo únicamente puedo maltratarlo - ella se alejo de ese chico y se retiro de la sala dejando a esos hombres con la boca abierta.
- ¿Qué eso de "mi lista"? – cuestiono el moreno que fue el primero en que se recupero rápidamente del magnetismo sexual que tiene esa mujer.
Horo tosió levemente y se sentó al lado de Lyserg – Esa lista trata de los actores con quien te gustaría trabajar nuevamente, con quienes sientes que hay química y que te han dejado marca– sintió la mirada intrigada de Hao - ¿Qué pasa? –
- ¿Tu sabes quienes integran la lista de Anna? –
- Por supuesto que lo sé, te recuerdo que es mi novia – ese Usui no perdió en restregarles que Anna es suya - Ella sabe de mi lista –
- ¡Tu también tienes una! –
- No comprendo por qué te sorprendes, Choco – el tono brusco de Yoh delataba su molestia por lo de Horo - Se nota que eres nuevo en la farándula –
- Para tu información – Hao se atrevió abrazar por los hombros al ese moreno –Todos los actores tenemos una lista y te aconsejo que empieces la tuya porque ayuda mucho en este medio –
…-….-…..
Horo dejos a ese grupo de hombres para ir con su novia, entro la habitación y la encontró quitándose la ropa.
- ¿Qué te pasa para entrar a la mi habitación sin permiso? – Horo volteo para no seguir observando ese hermoso cuerpo, espero en silencio que ella le diera la pauta de continuar - Por fin me hablas aunque sea para exigirme –
-Lo sé, pero tengo mis razones por no hablar contigo – llevaban dos semanas sin cruzar palabra y todo por culpa de Yoh que ha estado muy junto de ella y que ha impedido que se reconcilien.
- Razones muy infantiles – el Usui giro ofendido por esas palabras, no le importo verla en ropa interior de encaje negro que la hacía ver muy apetecible - No comprendo esa actitud tuya –
- Ni yo la tuya, estas de su lado Yoh y le crees más que a mí que soy tu novio -
Anna noto por el tono de voz que Horo estaba comenzando de exaltarse así que empezó hablar despacio y suavemente para no alterarlo más – No es que este de su lado y le crea más a él que a ti – con esa frase hizo hervir la sangre a Horo por el enojo – Quiero darle el beneficio de la duda –
-Y no te importa dejarme como el estúpido novio – apretó la mandíbula como las manos - Como le puedes dar el beneficio de la duda al hombre que llevas cinco años sin verlo y sin hablarle, a él que sigue enamorado de ti –
- Él no está enamorado de mí, ya no lo está –
- ¿Cómo lo sabes? – se acerco peligrosamente a su novia - ¿Él te lo dijo? –
- Si, él me dijo – mintió y lo peor de todo no sabía porque lo hizo – Horo, quiero recuperar su amistad –
-¡Pero yo no quiero! – no le importo gritarlo, mirar con enojo puro y con algo de rencor a su novia - ¡Él no quiere tu amistad, él quiere tenerte otra vez! -
- Te estás dejando llevar por tu inseguridad por eso no sabes lo que dices –
-Sé lo que digo - se recargo sobre la puerta - No me agrada que estés con él y como te mira -
- Estas celoso –
- No digas eso –
-Pero es verdad – él no le debatió más porque en el fondo ella tenía la razón, Anna aprovecho su quietud para acercarse y tomar con ambas manos ese rostro -Te amo y estoy completamente enamorada de ti –
- No es suficiente eso para una relación – acaricio las manos esa tersas manos, sonrió sin muchas ganas - En una relación se necesita confianza absoluta y tu no lo profesas conmigo cuando te dije lo de Yoh –
- Ni tu conmigo – eso le cayó de sorpresa - No confías en mi por tu inseguridad te hace imaginar escenarios y palabras que no son -
- Si confío en ti pero no en él –
- Deja en paz a Yoh –
Quito con delicadeza esas manos de su rostro - Otra vez lo defiendes – abrió la puerta.
- Yo nunca he sentido celos cuando estas con Damuko y ni te niego tu amistad con ella –
- Damuko es diferente, con ella tengo historia –
- Yo también tengo historia con Yoh – Anna se miro las manos -¿Por qué es malo que le crea y quiera recuperar su amistad? - alzo la mirada para conectar con esos ojos celestes. – Él fue mi prometido por mucho tiempo, yo quiero tener con lo que tú tienes con Damuko -
Horo le quería decir que no se podrá porque él aun la ama pero se lo guardo - No se puede razonar contigo – salió de la puerta al término de esas palabras.
…..-….-….-…
La enorme luna llena se reflejaba en esa agua cristalina de la piscina, precisamente en ese lugar estaba nadando un sexy hombre de cabellera peli celeste que en el instante que llego a la orilla salió del agua.
La humedad que era envuelta le daba una imagen exquisita, las gotas resbalaban maravillosamente por ese duro abdomen, brazos y esas fuertes piernas.
La pelinegra que estaba en ese sillón playero no perdió detalle de ese musculoso cuerpo húmedo, se le hacía agua la boca de tan sólo pensar que sabor tendría esa piel.
Observo atentamente como él iniciaba el ritual de secarse con esa toalla azul marino, jugueteaba con los dedos para controlar la ansiedad de tocar esos marcados brazos nívea, cada musculo de la espalda se marcaba con sus movimientos a la hora de pasar entre su amplio pecho ese trapo.
Al terminar de secarse se recostó en el borde, doblo la toalla para que hiciera la función como almohada mientras se dormía, ella se acero hasta sentarse a su lado y lo miro detenidamente e inicio acariciar esos labios con sus dedos pulgares para después avanzar su rostro hasta estar frente de él y pasar lentamente su lengua sobre esos labios, encerró ese masculino rostro entre sus manos para evitar que se negara a los siguiente, lo beso con tanta hambre.
Él le correspondió al beso y con descaro le acaricio por encima de ese bikini rosa y la obligo a sentarse sobre su cadera; ella aprovecho la cercanía en acariciar ese amplio pecho, en donde pasaba los roces de sus dedos.
El sonido de las olas rompiendo sobre las rocas era la perfecta música ambiental para ese par de amantes que estaban comiéndose a beso y que no deshacían la conexión que mantenían con la mirada, sintió como las manos de ella fueron al borde de las bermudas negra que traía puesta, esas manos quería tocar su punto débil pero no se lo dejaría fácil, de un momento a otro cambio de posición ahora quedando él arriba.
Repartía su peso sobre sus brazos que estaban colocados estratégicamente, uno estaba ubicado a la altura del rostro de ella mientras que el otro estaba acariciándole la pierna hasta el trasero. Dejo de besar esos adictos labios para atacar ese atractivo cuello y darle leves mordiscos.
Las manos de ellas no dejaban de rozarle la cintura y de en vez en cuanto lo empujaban hacia abajo para que sintiera como se movía serpenteantemente para provocar a su "amiguito" y lo estaba consiguiendo.
Ante esa actitud traviesa por parte de ella Horo no pudo evitar el sonreír a la hora de recordar cuando hacían el amor cuando eran novios, lo hacían durante todo el día en el departamento que compartían.
El calor comenzaba aumentar en ambos al mismo tiempo que la necesidad de quitarse esa poca ropa que tiene, ese calor únicamente se aliviaría no nadando ni bebiendo agua fría sino el funcionarse; el satisfacer sus deseos de sentirse completa por parte de ella y de él el sentir la opresión que envolvería a su miembro hasta hacerlo temblar a la hora de sucumbir.
Se apoyo con las rodillas en medio del hueco de las piernas de ella para así poderla hacerla sentarse, sin dejar de mirarla y de sonreírle de forma sensual llevo la mano al nudo de la parte de arriba del bikini, no aparto la mirada de esos ojos a pesar de tener a esos senos al descubierto.
Se acerco a ella a gatas hasta quedar nuevamente encima, por esa acción hizo que ella se recargara con los antebrazos, le acaricio la cadera mientras que con la otra mano tomo con violencia uno de sus senos, él no era tan brusco como Hao pero tenía lo suyo.
La calidez de ese seno eran muy diferentes a de su sexy Anna que es mas embriagador por su suavidad que exuda a la hora hacerle el amor; dejo de hacer comparación y ejerció presión hasta el punto que ese pezón estuviera en punta y así fuera más fácil lo siguiente; su otra mano dejo de acariciarle la cadera para ir a tocar el agua de la piscina y después dejar caer un par de gotas en ese pezón, ante la atenta mirada de ella le dio un breve lengüetazo, escucho como suspiro pesadamente y vio como se mordía el labio inferior.
Dejo de mirarla para ver ese pequeño rosado y puntiagudo pezón que después cubrió con la boca, coloco una mano en la espalda de ella para evitar que se alejara, sentía como ella le jalaba del cabello y gemía sutilmente, cada dulce gemido que hacia lo calentaba más y provocaba que la chupara con mas veneración.
Mientras chupaba desvió su mirada atrás de esas cámaras para encontrarse a esa sensual rubia que estaba con los brazos cruzados y que tenia puesto un corto vestido negro que remarcaba cada curva que ya ha tocado pero lo que lo volvía loco eran esas sensuales piernas que ha besado centímetro a centímetro; succiono como desquiciado al momento que la mirada de Anna hallo la suya y le sonreía con arrogancia. - Maldita sensual mujer que tengo –cerró los ojos para dejar de verla y concentrarse en el personaje.
Se alejo de ese pecho y al momento de abrir los ojos se le ocurrió una traviesa idea al ver ese vaso con hielos que descansaban en la mesa, sin dudarlo se levanto y la ayudo a incorporarse.
La guio hasta uno de esas sillas playeras para después obligarla a sentarse mientras agarraba el vaso, soltó una risita ante la ocurrencia que tenía, la presiono a que se recostara para tener la facilidad de colocar cada rodillas a la altura de la cadera de ella, se inclino lo suficiente para tocar ese excitado pezón con el hielo.
Ella se retorcía del placer por el contraste de temperatura, conocía muy bien a ese hombre que tenía cada idea tan lujuriosas que la hacía desvanecerse de la excitación como esa vez en que se le ocurrió utilizar los famosos juguetes, había tenido tanto placer que quedo tan agotada; gimió fuertemente al percibir como movía en círculos el hielo en todo su pezón y el seno, lo dejo todo húmedo pero el muy cretino no solamente se conformaba en rozarle con el hielo sino que ahora tortuosamente pasaba la lengua por toda la piel húmeda para saborearla profundamente – Delicioso – dijo con demasiada altanería que la sonrojo.
Tiro el pedazo de hielo para que su mano le acariciar la pierna e ir subiendo, paso por la rodilla después por muslo hasta llegar a la ingle en done jugó con la tela del bikini, la miro burlonamente para después escurrir el dedo índice debajo de la tela, lo que sintió le aumento más la sonrisa, ella estaba en exactamente como pensaba, tan húmeda que le daba ganas de lamerla y saborearla pero contuvo sus ganas porque primero pensaba en divertirse torturándola para que le exigiera que entrara en ella.
Al tocar sutilmente el clítoris como resultado obtuvo que ella se moviera impaciente, remarco los pliegues hasta que su dedo se humedeció, le pareció que era el mejor momento para que se colaran los dedos medio y anular para ayudar al índice, con los tres dedos dio otra arrebatador caricia en todo la extensión de esa línea vaginal pero ejerciendo presión especialmente en el centro.
Damuko mantenía fuertemente cerrado los ojos, apretaba los dientes, respiraba pesadamente, se retorcía cada vez que él le acariciaba tan salvajemente, agarraba fuertemente los bordes de la silla como si fuera su salvavidas en esta marea de placer.
Horo se acomodo correctamente sobre ella, en toda esa acción no despejo su mano de ese lugar que estaba ardiendo, acomodo sus piernas en medio de las de ella y el brazo que tenia libre se ubico en la nuca de Damuko como si fuera una almohada, lentamente sus dedos se movían impacientemente para que después su dedo "medio" se introdujera en esa cavidad, automáticamente cerró los ojos para grabarse la sensación de esas paredes de internas que vibraban al ritmo que ella respiraba, se dejo llevar en ese frenético movimiento de meter y sacar, pasaron unos minutos para que metiera el dedo anular y ejercer presión.
Detuvo su respiración ante la segunda intromisión, se mordía la parte interna del labio, se le había olvidado que Horo sabía cómo le gustaba que la tocaran, a ese ritmo semi rápido pero duro y profundo; al ver ese rostro se quedo fascinada que tuviera los ojos cerrando porque era seguro que estaba disfrutando como se sentía el interior de su cuerpo.
Aumento la velocidad de sus dedos porque el interior de ella se lo expresaba con esa presión que deseaba retener sus dedos, su amante estaba a punto de tener el orgasmo y así que abrió los ojos para ser testigo de cómo ella alcanzaba el clímax.
No tardo en ver como ella cerraba los ojos con tanta presión, estiraba el cuello, su cuerpo se encorvo, arrugaba la frente y tenía la boca media abierta; se sentía orgulloso por ser el hombre que le provoco esas reacciones y su premio era el sentir sus dedos húmedos.
Quito sus dedos de ella porque ahora era su turno de sentir placer, se levanto para tener la disposición de bajarse y quitarse el bañador para que así quedara en libertad su mayor orgullo como hombre, su viril miembro que estaba más que listo para entrar en acción.
No se sintió cohibido ante la mirada de su amante porque sentía todo lo contrario, le encantaba ser objeto de tales miradas tan llenas de curiosidad mezcladas de deseo como la que Damuko tenía.
De alguna manera le excitaba lo tan descaro que era Horo al mostrar esa sonrisa arrogante mientras se tocaba parte del abdomen y su miembro, era su forma de provocarla y claro que lo conseguía; vio expectante como él se volvía a acercar a ella y se preparaba para quitarle la única prenda que la alejaba de la desnudes.
Los dedos los tenia resbalosos y le costaba deshacer ese molesto nudo pero sintió las manos de ella que agarraron las suyas para ubicarlas lejos de la prenda - Antes que tengamos sexo – lo agarro del rostro con ambas manos, lo miro detenidamente - Dime la verdad… – a pesar de que están actuando noto en ese hermoso rostro un autentico dolor, Horo sabía que era legitimo ese sentimiento por esa mirada triste que le recordó ese día en que rompió con ella para ir con su actual novia - ¿Sientes algo por ella? – el cómo le susurro le helo la sangre como esa vez.
Por unos segundos cerró los ojos para retomar como era su personaje y evitar el contestar como esa vez - No – abrió los ojos - Ya la olvide – junto sus labios con ella para evitar más preguntas y porque así venia en el libreto.
Llevo nuevamente sus manos a ese nudo que se deshizo ante sus maniobras, se alejo de esos labios porque se sentía extraño besarlos después de tanto tiempo y porque también sus labios ya están acostumbrados al igual que son únicamente propiedad de Anna.
Le quito completamente la tela, le abrió un poco más sus piernas para que así pudiera tener el espacio necesario para lo siguiente, bajo hasta ese centro para darle una larga lamida, con la ayuda de los dedos separo esos húmedos pliegues para otra jugosa lamida e introducir su deseosa lengua que simulaba la penetración, tocaba cada pared interna que enloquecía a Damuko.
Ella lo empujaba más cerca de esa cavidad, pronunciaba palabras incoherentes por causa de esos endiablados movimientos de esa lengua que parecía querer probar todo lo que ofrecía lo profundo de su ser, su cuerpo ya no resistía más y se dejo llevar a otro delicioso orgasmo.
Horo gustosamente saboreo esos jugos, se relamió los labios, se separo de esa zona para colocarse nuevamente sobre de ella y colocar en la entrada su "amiguito", la miro traviesamente e inicio a restregarse, no solamente las mujeres eran las que sabían como "restregar" también los hombre se sabe la técnica; Damuko quería abrazarlo pero él alejo sus manos para dejarlas sobre los costados de su cuerpo.
Horo reía levemente ante la evidente desesperación de ella de querer atraparlo pero también esa risa era por la sensación de esos senos apretarse con sus pectorales y de cómo le rodeaba la cadera con sus largas piernas, ante tanto roce le comenzó a dar una urgencia de entrar.
Considero que su fiel "amiguito" era su turno de hacerse notar a lo grande y de un empujo se introdujo; la tomo de la cadera y empezó a bombear sin misericordia, la dejo que le abrazara el cuello y le mordiera el hombro; Horo estaba concentrado en no terminar antes que ella, aumento la velocidad al igual que la fuerza, se movía como un demente.
Giro los cuerpos para que ella ahora estuviera arriba y trabajara para su placer, Horo se llevo ambos brazos a la nuca y con actitud arrogante – Te toca, cielo - miraba como Damuko subía y bajaba, le excitaba ver como rebotaba ese par de senos, como respiraba con dificultad y como esas mejillas estaban tan sonrojada por la acción pero de un momento a otro su vista fue hasta conectar con Anna que tenía una actitud ecuánime, y con mucho descaro le envió un beso que hizo que Anna lo mirara indiferente.
Él necesitaba que Damuko fuera más violenta así que llevo ambas manos a esa cadera para obligarla a que cayera con fuerza; cada vez que bajaba le quitaba el aliento pero no lo detenía para besar esos senos y ese ombligo que tenía un sexy piercing que atropo con los dientes para estirarlo levente.
Ese gesto excito tanto a Damuko que aumento la velocidad de sus caderas y cambio ese arriba/ abajo para moverse en forma circular que por breves segundos le quito la sonrisa a Horo para morderse los labios.
Horo empezaba respirar pesadamente así que se levanto con ella para sentara en la mesa e inicio sus rápido movimientos de cadera, apoyo sus manos sobre la mesa mientras que ella lo abrazaba por el cuello y le mordía la oreja, así siguieron por minutos hasta que ella grito de placer no tardo en seguirla, la abrazo y apretó sus dedos sobre esa suave piel hasta el punto de que le dejaría marca, cerró los ojos como los dientes con excesiva fuerza mientras que su cuerpo era absorbido ante la sensación de su eyaculación.
- Eres increíble – su labios viajaron hasta los de él para depositarle un beso pero no conto que él girara el rostro para que sus labios se estampara en la mejilla.
- Lo sé – respiraba entre cortado – Sé que soy… increíble – le contesto sin dejar su actitud arrogante junto con esa sonrisa socarrona, le tomo del rostro para besarla en la sudorosa frente y al último sus labios de forma suave pero tremendamente sensual – Me llamas cuando quieres otra ronda conmigo – le guiño con coquetería.
- ¡Corte y se graba! – grito Jeanne que salto de gusto de su asiento para ir con esa pareja – Fue más que perfecto la escena –le dio un fuerte palmeada a Horo – Ustedes son cadente cuando se lo proponen –
- Así es – entre risa dijo él.
- Otra vez me lavare mis ojos con ácido –se escucho con voz chillona, Horo busco con la mirada a la dueña de ese comentario que curiosamente no dejaba de abrazar a ese moreno – Consuélame, Choco – no se dejo llevar por los celos de hermano al ver como Pilika abrazaba de forma posesiva al chico y le acariciaba la espalda.
- Si te consolare pero cuando estemos a solas – con ese oído súper desarrollado que sale a relucir a los hermanos celosos escucho claramente la insinuación tan descarada de ese hombre.
Sin importarle ir desnudo con ellos, tomo de los hombro al moreno - ¡Chocolove, ella es mi hermana! –
Él le sonrió con soberbia tan encantadora que le gusto a todas las mujeres que estaban en esa locación - Con más razón lo hare –
Cuando le iba a dar un puñetazo alguien lo obligo a girar y le aventó un toalla - Yo también quiero que me consueles –
Se le seco la garganta al escucharla hablar con tanta sensualidad que dejo atontado a Chocolove - Anna –consiguió pronuncio con suavidad ese nombre una vez dejado su estado de idiotez.
Fue testigo como su novia abrazaba del brazo izquierdo a ese moreno y su hermana hacia lo mismo en otro brazo, noto el sonrojo de ese tipo malditamente afortunado que se deja guiar por esas mujeres que lo alejaba del set para ir a la Mansión - ¿Qué les pasa a las mujeres? – cuestiono con tanta rabia, nadie le contesto porque estaban guardando el equipo, Horo suspiro pesadamente y se amarro la toalla – Aun está enojada conmigo, se está vengando de lo lindo –
Damuko que traía puesto la bata lo abrazo – No te desanimes – le toco la mejilla que lo hizo sonreír, a lo lejos Anna vio ese gesto tan amoroso por parte de la chica como Yoh.
…-…..-…-
En sábado por la noche y estaban por cenar el elenco como los de producción, estaban esperando la comida que pidieron mientras lo hacían cada uno estaba entretenido, Chocolove platicaba con Pilika a la orilla de la piscina; Lyserg con Hao aumentaba la apuesta ahora con dinero mientras que estaban en las aguas termales; en el estudio se encontraba Jeanne con Tamao haciendo cuentas del presupuesto y reescribiendo el itinerario.
Los camarógrafos limpiaban la lente, guardaban el material que necesitaría para la próxima escena, esto lo hacían en el patio entre risas. El trío Hana-Gumi estaban en la mesa jugando póker con el resto de producción que eran encargados del maquillaje, luces y vestuario, ellas llevaban ganando gran cantidad de dinero.
En la sala estaban Damuko y Horo recordando viejas aventuras, no paraban de reírse divertidamente. Esas risas se escuchaban hasta las escaleras donde estaba Anna irritada ante el buen ambiente que tenía su novio con su ex.
-Últimamente están muy juntos – dijo una voz atrás de ella, era cierto, llevaban cinco días sin cruzar palabra con su novio y que no dejaba de estar con Damuko.
- No soy ciega, Yoh - se sentó en el escalón y sintió como ese gemelo le hizo compañía.
-¿Tienen problemas? –
- Si –
- ¿Qué paso? –
- Niñerías por parte de él – solamente menciono eso Anna porque la verdad no tenía ganas de explicar con detalle que involucraban a Yoh.
El timbre de la puerta anunciando la llegada de la comida hizo que todos se acercaran a la puerta, Horo al momento de mirar rápidamente a su novia que estaba con Yoh y que al parecer le quito el mal humor no le agrado.
Reunidos en la mesa cada quien devoró sus pedido, se escuchaba la música de los cubiertos y una que otro comentario respecto la comida.
- Fue muy gracioso – comento alegremente el Usui a su amiga que estaba a su lado derecha que simplemente le susurro y aumento su diversión pero que también incomodo a cierta rubia.
-¿De qué hablan? – Horo alzo la mirada del plato a su novia que le volvía hablar después de cinco días de no hacerlo.
- Sobre nuestra primera cita – se limpio la comisura de los labios, estiro el brazo para alcanzar la soda y miro retadoramente a su novia.
Damuko se dio cuenta de la tensión que había entre los novios - Cuando se intoxico con la comida – dijo alegremente para que ellos la miraran pero no ocurrió.
- Si, nuestra primera cita – acaricio la mano de la peli negra que aumento el ceño fruncido de Anna - Se veía muy buena y no olía tan mal –
- Nos quedamos todo la noche en el hospital – Damuko retiro la mano de esa caricia para no enojar mas a esa rubia que prácticamente con la mirada quería matarla.
Una risa tímida pero que no deja de ser molesta a la hora de interrumpir una guerra de miradas - Que gracioso y descuidado de tu parte – vio a Yoh que alzaba el vaso con agua - Seguramente fue tu peor cita que has tenido Damuko –
- Estas equivocado - miro con repudio al gemelo- Estuvo deliciosa la cena - haciendo ese cumplido se levanto de la silla - Si me necesitan estaré en los baños termales – Yoh noto como Horo observo detenidamente a su ex que se iba cabizbaja.
El Usui se regañaba por involucrar a Damuko en su disputa con Anna, no le gusto ver ese rostro afligido, después de diez minutos se levanto de la mesa sin siquiera terminar la cena, dicho hecho desconcertó a todos sus compañeros -¿A dónde vas Horo? –
- A caminar, comí demasiado – secamente le contesto a su novia y en silencio se fue de la cena para no molestar mas a esa rubia que no dejaba de apretar los palillos.
Dos horas después la mayoría de los residentes estaban dormidos, Anna que estaba vestida con su yukata color gris caminaba de un lado a otro porque Horo aun no llegaba de su caminata nocturna.
Cuando vio la hora pasaba de la media noche, bajo las escaleras hasta ir a la sala en donde se topo con Hao que estaba viendo la tv - ¿Has visto a Horo? –
- Fue a las termales –
- Ahí está Damuko – chaqueo la lengua al recordarlo, controlo sus celos – Ella seguramente ya salió - giro sobre su talones – Gracias por la información –
- De nada – se le hizo extraño la actitud agradecida de la rubia pero no le hizo mucho caso, miro con ternura como se iba esa maldita mujer que quiere mucho.
- Escuche mucho ruidos en la zona de aguas termales – hablo fuertemente porque sabía que Anna lo podía escuchar por su cercanía - Como gemidos –
Hao no captaba porque comentaba eso Yoh - Yo no escuche nada –
- Es que tú estás viendo la televisión por eso no has oído nada – miraba incrédulo ese gemelo mayor a su familiar - Eran gemidos de una mujer –
Hao al ver como aumentaba esa sonrisa malvada y al escuchar esos pasos acelerados en las escaleras entendió la forma de actuar de su gemelo - Yoh ¿de verdad no te importa hacer sufrir a Anna y arruinar su relación? - lo agarro agresivamente de la camisa pero ni con ello obtuvo su atención.
- No me importa hacerla sufrir si con ello la tengo de vuelta - Hao reconoció en esos ojos el reflejo de la tristeza y desolación porque seguramente su hermano recordó esos años de dolor por el amor de Anna - Está sufriendo poco a comparación de lo que yo pase cuando se enamoro de Horo – se zafo del agarre, se acomodo en el sillón y abrió la cerveza.
.…-….-….-…
Eran las 3 de la madrugada cuando volvió a la recamara, tenía el cabello mojado y enrollada la cintura con la toalla, camino sin prisa, sin hacer ningún ruido al momento de cerrar la puerta, luego fue hasta los cajones por la ropa interior que se coloco rápidamente.
Despacio descubrió la parte de la cama que le correspondía y se acomodo -¿Dónde estuviste? –
Se incomodo con la pregunta tan dicho con agresividad.- Fue a caminar como te dije -
- ¿Por qué tardaste en regresar? – Anna se recrimino por esa actitud de novia exigente de saber lo que hace su amado, no quería actuar así pero los celos.
Horo se acomodo la cobija y la almohada - Ya había llegado hace rato sólo que me demore en bañarme–
La palabras de Yoh aun las tenia presente que le hacía dudar de su novio - Tardaste mucho en el baño –
- Es que me quede dormido –
…...-….-…-….
Los días pasaban y se cumplía el primer mes de grabación, muchas cosas pasaron pero lo más destacable era que Anna estaba con actitud fría con Horo y muy cercana con Yoh, sabía que no era lo correcto pero era una forma de hacerse sentir bien a la hora de ver el rostro rojo por los celos a Horo-horo, en cambio el gemelo menor estaba feliz de mal momento de la pareja porque se lo estaban poniendo fácil en poner el poder destruir su relación y así conquistarla.
Hao estaba preocupado por Anna, no quería que saliera herida por las estupideces de su hermano, quería intervenir pero no podía porque está amenazado por Yoh que le diría a sus padres que no termino la universidad.
Por otra parte, Chocolove empezaba enamorarse de esa Usui tan coqueta y que desde se conocieron la atrae tremendamente, deseaba invitarla a salir pero la voz se le cortaba por la timidez; Pilika estaba muy emocionada con él, cada día que pasaban se conocían más, empezaba a sentir más que atracción por ese hombre exótico y eso le agradaba.
Lyserg que ha seguido muy de cerca a esa pareja ha notado el problema del moreno e ideo un plan para ayudarlo avanzar con su amiga y así ganar la apuesta.
….-…-….-…
Después de cerrar la puerta tras de ellos la agarro de la mano para hacerla girar y así besarla con ternura.
El contacto que hicieron sus labios con los de ella fue tan mágico que parecía tan irreal a pesar de que ya los conocía por esas tantas noches que fueron suyos pero la vida fue cruel con él porque ella se alejo con su nueva pareja y por esos años en que tomaron distancia hizo que olvidara sus besos, y que anduviera pasando varias noches en vela intentando recordar la sensación de esos delineados, sutiles pero carnosos labios que por fin el día de hoy los volvía a probar.
Atrapo el labio superior entre sus dientes mientras le acariciaba la cintura, con tanta sutileza le acariciaba esa pequeña parte descubierta que gracias a que la blusa es holgada se alzaba por los movimientos que ella hacía.
Sentía como las manos de ella se enteraba en la cabellera provocando que el beso se tornara apasionado, el cómo apretaba el cabello y sentir sus uñas que sin querer ejercía presión más de la cuenta le fue tan excitante.
Pero él no se quedaría atrás a la hora de acariciarla, así que puso en acción sus dedos que iban de lado a otro como si fuera una brocha emocionada de pintar cada trazo en ese lienzo blanco que es esa tersa piel, ella se tenso ante esa caricia familiar que despertó cada fibra de su piel, no era de extrañase que la buena memoria sensorial de su cuerpo aun recuerde esas caricias tan provocativas por quien fue su amigo pero también su amante; ese amante que sabe cómo hacerla vibrar de excitación como ella sabe con él, se conocen perfectamente a pesar de esos años en que anduvieron separaron, es algo fascinante pero peligroso que aun se reconozcan sus cuerpos.
Él no paso de percibido la tensión que en ella emanaba, no era bueno para la escena ni para su orgullo de hombre que se sintiera de ese modo y tenía que hacer algo para que se relajara, así que tuvo que dejar esos labios para besarle atrás de la oreja en donde también lamio para después atrapar sensualmente ese suave lóbulo, beso y jugueteó con él, escucho como suspiraba y estaba seguro que tenía los ojos cerrados para estar concentrada en la sensación de como chupaba el lóbulo, era de mas decir que es su punto débil.
Dejo ese lóbulo para acunar entre sus manos ese angelical rostro para acariciarlo meticulosamente, observo cada rasgo y toco cada centímetro, rozo con su pulgares eso labios que lo hechizan.
Se miraron detenidamente y él sin apartar la vista condujo sus manos a los botones de esa blusa blanca para comenzar a desabrocharla, abrió de par en par hasta exponer ese brassier blanco, acaricio el borde de la tela de costado a costado, sus dedos terminaron colocados en medio de sus divinos senos, le sonrió con ternura.
Con los dedos bajo sin prisa la tela de enfrente del sujetador hasta ver esos rozados aureolas, él juraría que podía sentir que en cualquier momento la nariz le sangraría por ver semejante montes suaves que años atrás dormía placenteramente sobre de ellas.
Se relamió los labios dos veces, miro fijamente esas delicias de senos y con las palmas de las manos únicamente rozo esas puntas rosadas de forma circular, en el instante que hizo contacto sintió un cosquilleo tan placentero. Delineo el contorno de esos senos con las yemas de los dedos mientras que los dedos pulgares estaban entretenidos acariciando de forma circular ese pezón que empezaba a erguirse.
Acero el rostro para soplar todo ese segmento del cuerpo entretanto sus manos apretaban esos suaves montes, sintió como la mano de ella se recargo en su hombro mientras que la que tenia libre le acariciaba la mejilla y parte del mentón, alentándolo que siguiera.
Con la punta de la lengua acaricio el centro de esas maravillas femeninas, después dio un lengüetazo.
Sus manos dejaron sueltas esas suaves y tan cálidas "amiguitas" para posar sus manos en la cadera para que se pegara más a su caliente cuerpo, su boca inicio un caminito de besos cortos, centímetro a centímetro dejo rastros de saliva, desde la clavícula hasta alojarse en el cuello para mordisquearlo.
Ella gimió sobre el hombro de él al momento de sentir como esas manos le acariciaba con tanta urgencia la cadera y parte de la espalda, con esas caricias sutiles entendió que esas manos estaban tan deseosas de tener más contacto con su piel y ella le daría esa satisfacción; agarro fieramente la camisa de él como forma de controlar sus impulsos de empujarlo hasta el lavamanos y atacar fieramente ese cuerpo que conoce muy bien pero debía de controlarse porque el personaje que representaba que era sumisa y también porque aunque sea en estas escenas le dará la libertad de que la tocarla como desee.
Junto los labios para besarla apasionadamente, sintió como le rodeo el cuello con los brazos, era el momento, sin ningún esfuerzo él consiguió elevarla y que automáticamente ella le enredara las piernas alrededor de la cadera, ante esta cercanía era seguro que ella sintiera como lo tenía tan excitado y también para que olfatear la colonia que siempre la volvía loca; camino hasta sentarla en el lavamanos.
La acomodo en la orilla de ese amplio lavamanos de mármol beige, mentalmente agradecía que estuviera bien diseñada porque se veía tan solida que resistiría los futuros movimientos bruscos; le abrió un poco más las piernas y se pego hasta que su excitado miembro rozara ese húmeda, ese contacto tan intimo le robo un suspiro a ella.
Anna se despejo de ese agradables labios, guio sus manos para bajarle el cierre de esa costosa chamarra para después alzar lo suficiente esa playera naranja, sonrió levemente al ver ese color que tanto le gusta a Yoh, se mordió el labio inferior a la vez que rasguñaba suavemente esos pectorales hasta ese ombligo, no tardo en desajustar el cinturón para después desabrocharle en pantalón y bajarle el cierre, le ahorro ese trabajo.
Yoh aprovecho que ella recargaba la frente sobre su pecho para olfatear ese fino aroma mientras la olía sus manos acariciaba la parte externa de esos tersos muslos que lo tenían atrapado, sus manos no eran nada tímidas porque fueron a parar en ese firme trasero.
Él beso esa perlada frente después la punta de la nariz y termino la boca en medio de los senos, donde succiono, pellizco entre sus dientes y lamio, mientras que su boca hacia magia sus manos jugaron con el resorte de la braga e hizo que se adentraran, sintió directamente la piel desnuda de ese maravilloso trasero.
Las manos de Anna rodearon el cuello de ese tan gentil hombre, le ponía atención a cada gesto que hacía, como fruncía el ceño como muestra de concentración, se mordía los labios por el deseo y como dejaba escapar de en vez en cuanto suspiros cortos como largos.
El golpeteo que escucharon los alerto y pero también les provoco una excitante adrenalina que aumento la intensidad de las caricias mutuas.
Yoh se separo lo suficiente para quitarse la chamarra y la playera porque ya se sentía tan incomodo por causa del calor, subió el rostro hasta atrapar nuevamente esos labios tan apetitosos mientras que las manos de ella se entretenía con los bordes del pantalón.
Nuevamente el sonido del golpeo sobre la puerta la fastidio- Ocupado – grito con agonía ella al sentir como él apretaba el trasero a la vez que besaba la mandíbula.
A Yoh no le molestaba esos golpes porque estaba concentrado en lo suyo y tanto lo estaba que una de sus manos fue a la zona del vientre para descender, hizo a un lado las bragas para acariciar directamente esa sensible franja rosada que estaba muy húmeda y sin titubear introdujo de golpe dos dedos, la vio morderse los labios para no gritar por ese atrevimiento.
Verla con las mejillas sonrojada hacia latir su corazón rápidamente, movió despacio sus dedos, entraba y salida al ritmo de esa respiración profunda por parte de esa pequeña boquita, la beso para apaciguar sus sonidos pero en ningún momento dejo de mover los dedos, es más, aumento el ritmo por la excitación de ver cuánto se resistía en no gemir.
Anna se alejo de esos labios porque le costaba mantener en control sus gemidos, vio ese rostro que siempre le ha otorgado tranquilidad como también placer, de cierta manera le fascinaba como él tenía esa mirada traviesa que le recordaba esas apasionadas noches juntas.
Dejo de tocarla íntimamente para subir más la falda, desvió su mirada que mantenía en ese angelical rostro para ver esas ternuras de bragas color beige, con maniobra se bajo el pantalón hasta la mitad de muslo, la sujeto firmemente de la espalda para evitar alguna negativa en su contra.
Él sentirse libre de la opresión de esos molesto pantalones le dio el atrevimiento para arrimarse más a ella hasta el punto de ejercer presión entre sus cuerpos, flaqueó levemente al sentir esa tela humedad que era lo único que le impedía que su excitado miembro entrara a esa cavidad.
Con la fuerza necesaria le destrozo las bragas, rozo con las yemas el interior de los muslos y parte de la ingle, estaba tan embelesado con esa rosada entrada que necesitaba estar dentro de ella y pronto, agarro su pene para iniciar a rozar con la punta esa entra, sintió como ella se sacudió y le encajaba las uñas en la nuca, noto como respiraba trabajosamente, eso le elevo el orgullo.
Ella tenía los ojos cerrados, se pasaba la lengua sobre los labios tan resecos y sus manos acariciaban todo lo que podía de esa ancha espalda trigueña; sintió como él capturo entre sus dientes el lóbulo mientras su pene seguía rozando de forma circular esos húmedos pliegues.
Lentamente se acerco a la entrada hasta que solamente la punta se introdujo, sintió esa calidez tan erótica que lo embriago hasta el punto que la vista se le nublada por el deseo de sentir más, y sin hacer más larga la espera, de un golpe se introdujo completamente.
Ese arrebato pasional le quito el aliento, apretó los dientes pero sonrió con sutiliza por sentirlo nuevamente, ¿Cuánto tiempo había pasado?, ¿Era malo sentir felicidad el poder sentirlo de ese modo?, esas cuestiones se le borraron de la mente al momento de ver como la miraba dulcemente.
Él acerco la frente hasta recargarla sobre la de ella, rodeo con un brazo la cintura mientras que con el otro se sostenía se mármol, y sin despegar su ojos de ese dulce demonio que muchas veces lo ha golpeado empezó a mover la cadera a un compas lento.
Ante la cercanía de sus rostro sus respiraciones chocaba, sentía la capa de sudor del pecho de él rozando sus senos, movía la cadera hacia él para que el contacto fuera más intenso, estaba desesperada por más velocidad pero lo conocía que él no lo aumentaría porque le gusta hacerlo lento pero con vigor al menos que lo estimule - Eres fascinante – él le susurro suavemente sobre los labios para después besarla con ternura que le provoco que se le agitara el corazón, no podía rechazarlo y le correspondió del mismo modo hasta que empezó ser la dominante; escabullo su mano a esa nuca y ejercer presión en el cuero cabelludo para así evitar su lejanía, aprovecharía el beso para estimularlo para que sea un poco más salvaje.
Sabe como enloquecerlo con tan solo la boca, era su especialidad, así que atrapo su labio superior para succionarlo y morderlo sin nada de sutiliza porque no es lo que la caracteriza e hizo lo mismo con el inferior para terminar en darle una lenta lamida a esos hinchados labios.
Mientras que su boca torturaba la de él la mano que antes estaba quieta sobre el hombro empezó a entra en acción, con las puntas de las uñas acaricio por donde pasaba, rasguño el hombro para después rozar ese sudoroso pero musculoso pectorales hasta llegar a la punta de esas excitadas tetillas que no dudo en atraparlo entre dos dedos para ejercerle presión, al escuchar como gimió de gusto ante su atrevida caricia la calentó.
Dejo su boca para besar su cuello entre tanto su mano siguió bajando hasta esa zona que deja a las mujeres suspirar por tocar, delineo cada línea abdominal hasta se atrevió en enterar las uñas escucho como él suspiro pesadamente.
Su mano aun deseaba explorar ese cuerpo impactante, jugueteo con ese ombligo para luego pasar a esas cardera ancha y seguir esa línea marcada que llevaba hasta la ingle, bajo la mirada para ver la unión entre sus cuerpo, había una palabra que podría describir semejante imagen y esa palabra era "Excitante". Se atrevió en tocar ese no tan velludo vientre y rozar la poca piel expuesta del miembro, sintió como él retuvo el aire y como es tan malvada lo rozo otra vez.
Una vez harta de jugar con él, con las piernas lo acerco más sintió una punada deliciosa que la hizo morderse los labios, comenzó a ondularse para que el rozar su esponjosos senos, escuchaba como suspiraba y como la mano que la tenia rodeaba ya no le ejercía presión, fue en ese instante que se dio cuenta que él ya no se movía, eso no le agrado para nada y sin remordimiento le dio un jalón de cabello para que la viera – Muévete más rápido – cuando se miraron noto algo distinto en la forma que la veía, sonrió descaradamente porque sabía que a partir de ahora él sería más salvaje.
No tardo en obedecerla, aumento la velocidad y la fuerza, tanto era la dureza de las estocadas que Anna toco con la espalda el espejo, descanso el mentón en el hombro de éste y susurraba incoherencias.
De poco a poco se estaba envolviendo en el frenesís de querer estar en lo más profundo de ese cuerpo frágil y para conseguirlo no se podía en esta postura, así que la agarro del trasero para elevarla, ella mantuvo sus piernas ordenado su cadera y le rodeo el cuello, gracias a la fuerza que obtuvo con tanto entrenamiento no le dificultaba que estando de pie siguiera penetrándola duramente, mientras que le ayudaba a subir y abajar, era una exquisita muestra de toda fuerza física que tiene un hombre en todo su esplendor.
Ella junto los labios para otro beso apasionado mientras que le rasguñaba los hombros y parte del cuello, él sentía ese ardor pero no le impedía en continuar.
Sus piernas empezaba a flaquearle así que decidió retroceder hasta toparse con retrete y con mucho cuidado sentarse sin descuidar la conexión con ese maravilloso cuerpo, acomodo bien Anna, coloco las manos en la cadera de ella para ayudarla a impulsarla y poco a poco empezó a darle el control, sintió como ella coloco sus manos sobre sus hombros que también le auxiliaría con la tarea de impulsarse ardientemente en ese sensual movimiento de subir y bajar.
Yoh se mordía los labios ante tal impactante imagen, nunca pensó que el tener sexo con ropa fuera tan excitante hasta en este momento en que veía como ella tenía la blusa descubierta de par en par que mostraba ese brassier mal acomodado y que exponía esos senos que tenían una leve capa de sudor que hacia brillar eso pezones excitados, esa falda tan arremangada que exhibía su excitante unión, en donde esos deliciosos pliegues que tenían atrapado a su "amiguito"
Dejo de ver como ella desaparecía con su cuerpo su miembro para prestarle atención como esos senos rebotan por causa de esos movimientos certeros, esos montes se le notaba que estaban tan excitados y se veía tan apetecibles por esa capa de sudor, tan apetecible se veían que lo invitaba nuevamente a ser besados, succionados y uno que otra mordida, sin reprimir el deseo atrapo uno con la boca pero sin dejar de ayudarla, de en vez en cuando subía la cadera cuando ella bajaba, ese contraste de movimientos para ambos le resultan placentero.
Anna dejos esos hombros para abrazarlo por el cuello, mordió fieramente el labio inferior hasta sentir un poco de esa sabor metálico – Un poco más – susurro con pesadez, estaba a unos cuantos roces para llegar a ese clímax, empezaba a sentir ese agradable entumecimiento.
Por cómo ella se comportaba junto a esa sensación de como las paredes internas comenzaba ejercer presión alrededor de su miembro, ese era el momento para aumentar la fuerza, se levanto para estampar a su amante a la pared más cercana, no le importo su quejido y que la este lastimando porque él deseaba que a la hora de la culminación fuera tan satisfactoria; y sin piedad aumento la velocidad, le beso el cuello hasta se atrevió a morderlo, sintió como ella alcanzo el clímax y dio un fuerte gemido que fue tan sensual que le inspiro para seguir con el vaivén hasta que sintió que ya estaba a punto de explotar.
Esa sacudida que empezó a expandirse en todo su cuerpo, ahí estaba su ansiado premio, junto sus labios con lo de ellas - Te amo – susurro al momento en que ambos lentamente se deslizaron sobre la pared.
-Perfecto –grito extasiada Jeanne que salto de la silla, Anna e Yoh se miraron detenidamente para que después ella empujara -¿Qué demonios pasa? – no le hicieron caso y solo fue testigo de cómo hablaban.
-Anna, tranquilízate –
-No vuelvas a decirme… eso – en ese momento no le importo su desnudez, estaba enojada por esa palabra que él menciono – Nunca lo vuelvas hacer –
-Así va en el guion – y agradeció Yoh que así fuera, la abrazo para que siguiera viendo ese espectacular cuerpo, la abrazaba como solía hacer cada noche.
Sitio como su corazón se rompió al ver esa escena y como su novia se dejaba abrazar por el cretino de Yoh - Que no te afecte ese cariño - Horo únicamente sonrió, tiro las flores que era para pedir su perdón por su actitud infantil y le dio una beso a la mejilla a Damuko para después salir de esa habitación – Te has convertido en un canalla – pensó tristemente al ver a Yoh abrazando a una Anna algo desanimada.
…..-….-…..
Tres días después de la escena entre Yoh y Anna estaban en otra locación de lujo, que era una enorme jacuzzi dentro de un Hotel que se ubicaba en la limitaciones de la cuidad, la producción estaba en discusión de cierto tema delicado para los hombres de ese elenco de actores.
- ¿Cómo decidiremos? – cuestiono Hao que era el más indignado entre los chicos.
- Ustedes elegirán – la encantadora Tamao se le notaba tímida ante el enojo de sus amigos.
- Chocolove – sugirió Hao junto con una sonrisa malvada que puso nervioso a ese lindo moreno.
- Él no, porque no tiene mucha experiencia y también porque ya tuvo suficiente con Anna - la explicación precisa de Tamamura desalentó a Hao, Yoh, Lyserg y Horo – ¿Otra sugerencia? -
- Que sea Lyserg – propuso rápidamente Horo que estaba nervioso a la reacción del susodicho.
- El hecho que haga películas gay´s no te da derecho a proponerme – el peli verde estaba de brazos cruzados y miraba intensamente a Tamao - Esto no es justo, ustedes mencionaron que no iba filmar escenas gays – entre dientes hablo ese nada caballeroso ingles – Me mintieron -
- No te mentimos, esta escena lo acaba de agregar Jeanne para el disfrute de nuestros fan gay´s – se apresuro a decir ella que no dudo en ir hasta estar frente de ese actor, lo tomo de la mano y con su mejor mirada tierna logro apaciguar el enojo de él – Lo siento -
- No me mires de esa forma porque me dan ganas de abrazarte y aceptar tus disculpas -
Tamao lo obligo a que la abrazara, ella recargo la frente en el pecho de él - Amigo tu eres el mejor en tener sexo con hombres – entre suspiros le habló, comenzaba – Tienes un gran público gay y de mujeres – despego la frente para mirarlo, le rodeo el cuello e hizo que bajada su rostro hasta que rozaran nariz con nariz - Te adoran por tus lindas expresiones, tu rostro es tan lindo que encanta a todos, ellos se enamoran de ti por la escena que Jeanne creo y adiciono para la orgía– le rozo los labios para tentarlo y lo estaba consiguiendo porque escucho como él dejo escapar un suave gruñido – Lo harás –
- Lo hare – él termino el perverso juego que ella comenzó, la beso con lentitud
- Que excitante beso se dan – hablo de forma exaltada Jeanne.
- No te pongas celosa – le dijo Lyserg una vez que dejo en libertad esos finos labios femeninos – Hare la escena –
- Bien – movía la punta de pie de arriba y abajo, tenía la mirada en el piso y se mordía las uñas - ¿Quién te acompañara? –
Tamao abrazo por la cintura a la directora, despejo el cuello de sus lindos rizos plateados para así tener la libertad de darle delicados besitos - Aun no lo hemos decidido – Jeanne lentamente dejo escapar el aire que retuvo por culpa de esos muy bien colocado besos que le dio esa sensual peli rosa. - ¿Puedo continuar? – arrastro las palabras entre suspiros de una forma que hizo pensar a esa francesa que su sexy Tamao no le estaba hablando de elegir quien acompañaría a Lyserg sino de esas caricias tan erótica que eran ese beso que le estaba dando atrás del oído y como esos suaves dedos que rozaban su cadera, ese modo de tocarla la estaba haciendo que imaginara miles escenario que le gustaría estar con esa peli rosa si estuvieran a solas.
Tamao le mordió sensualmente el lóbulo que hizo que esa peli plateada empezara a reír nerviosamente, esa era su señal que Jeanne estaba a punto de perder el control y por eso no siguió con ese tipo tratamiento a ese oído - Te dejo que sigas – con esfuerzo dijo Jeanne como también el poder retirarse del encierro de eso brazos. – Me voy – los hombres que vieron ese espectáculo que definieron tan erótico.
- Entonces ¿Cómo decidirán? – con esas palabras obtuvo la atención de esos hombres.
- Yo tengo una idea de cómo decidir – dijo ese moreno que traía entre las manos palillos de maderas – Tiene que escoger uno de estos palillos y el que tenga el más corto será la pareja de Lyserg – estuvieron de acuerdo Hao, Horo e Yoh, cada uno eligieron un palillo, Tamao como Chocolove observaron atentos a cada palillos hasta que uno de esos hombre grito de forma desgarradora.
…-…..-….-….
En un lujoso habitación de baño, con azulejos de color beige que combinaba con el blanco de las paredes y el retrete dorado como el lavamanos al igual que la regaderas.
En esa muy amplio jacuzzi se encontraba tres excitante mujeres de diferente complexión, una era de larga cabellera azul, tez blanca, no tenia grande pechos pero si largas piernas, en el brazo tiene un tatuaje tribal de un dragón con las alas extendías, la segunda mujer de melena anaranjado recogido en dos coletas que la hacía ver delicada; la ultima de cabello rubia de ojos azules, no tenía mucho busto pero tenía muy bien definido las curvas de la hacía ver tan inocente pero que no lo era.
Ese trío de mujeres se mojaba entre ellas e iniciaron a enjabonarse de forma tan erótica que estimula a todo hombre y mujeres, sus manos se deslizaban sobre y entre eso tan perfectos y suculentos pechos que no se quedaron mucho tiempo en se sitio porque viajaron a la espalda baja mientras comenzaban a darse cariño mutuo, Matilda besaba apetitosamente a Marion mientras que Kanna se tocaban íntimamente viendo como ellas se devoraban entre ellas.
El azote de la puerta asusto las chicas pero se relajaron a ver a dos hombres que tenían alrededor de la cintura la tolla que le cubrir su glorioso instrumento de concebir hijos…Ellos se acercaron a ellas como lobos que van con su presa…
Marion fue la primera en reaccionar e ir por ese gemelo tan sexy para tomarlo de la mano para así jalarlo y abrazarlo, clavo la mirada sobre de él, le ofreció los labios que por supuesto él los acepto, la beso con deseo desbordante, Hao sonrió altaneramente al sentir esos pechos res balizó sobre de él.
Lyserg también tenía su atención por parte de esa dos mujeres, Kanna le mordía la oreja y le tocaba el abdomen entre tanto Matilda era la que estaba adueñándose de los labios de ese joven ingles que no paraba de tocar a cada mujer la cintura, ellas no paraban de restregarse con él para encenderlo más.
En el jacuzzi Marion se sentó en la orilla, Hao se coloco entre sus piernas para clavarse en ella… mientras besaba los duros pezones de Kanna, ésta le alborotaba el cabello.
- Eso sí es estar sincronizado – susurraba Tamao a esta Anna que no paraban de admirar las esculturales figuras de sus compañeros.
- Ahora que lo veo desde este ángulo a Hao – se relamió los labios - Acepto que si tiene buen físico – le encanto como esa espalda masculina se flexionaba por el esfuerzo de cargar a la chica - Mucho mejor que su hermano y Horo juntos –
- ¿Y este Lyserg? – cuestiono la peli rosa, ambas mujeres inclinaron sus rostros sin perder a detalle como ese peli verde cambio de posición para darle placer a Matilda.
Anna fijo la mirada a esa figura masculina que estaba entre las piernas de Matilda que no dejaba de gemir por las traviesa lengua de ese hombre – Él está en la categoría de hombre delicado –
- Explícame esa categoría –
- Lyserg es de esos hombre que no exuda rudeza masculina sino esa delicadeza, elegancia y hermosura que hace pensar que si se viste de mujer se le podría creer que lo es sin problema alguno – Anna como Tamao volvieron su rostro al estado normal porque ahora ese ingles cargaba a Matilda - Es un hombre con destellos delicados pero un cuerpo elegantemente marcado –
- Tienes razón y tiene buen trasero – ambas mujeres se rieron levemente para no arruinar la grabación, Tamao detuvo su risa - ¿Qué opinas del cuerpo de Chocolove? –
Anna hizo memoria de su encuentro sexual con ese moreno - Lo poco que vi de él no está nada mal – observo sus manos y cerró los ojos al momento de mover los dedos porque así activo su memoria sensorial, sus dedos recordaron muy bien cómo le acaricio ese moreno torso y sintió su "herramienta" - Lo que pude sentir de su miembro te puedo asegurar que el mito respecto a la ese tipo de hombres es cierto –
Tamao estaba pensativa hasta que llego a su lado esa Usui con su café - Pilika ya ve con todo con Choco - señalo al moreno que estaba entretenido aprendiendo movimientos de sus compañeros - Deja de perder tiempo –
-¿Por qué me lo dices? – Pilika estaba sonrojada por la especie de orden de su jefa.
- Porque se nota que quieres tener sexo con él –
- Ohhh… ¿creen que debo de apresurar las cosas? – asintió la peli rosa al igual que Anna.
– Hazlo antes que se termine de grabar la película – le sugirió Anna. – Porque se te puede escapar.
…..-…..-…
Después de la escena tan agotadora pero que le dejo una gran sonrisa por lo placentero que lo fue Lyserg estaba bebiendo jugo de naranja para rehidratarse rápidamente.
- ¿Qué tal mi escena? – le pregunto ese ingles a una Pilika muy desconcentrada que le daba la bata sin mucho ánimo - Pilika – la joven mujer miro a su amigo y le dedico una sonrisa - ¿Qué tienes? –
- Mi jefa noto que tengo interés en Chocolove –
- ¿Qué tiene de malo? –
- Que me sugirió que me apure y tenga sexo con él – le respondió enojada – Es humillante que me diga eso mi jefa –
- Ella sabe porque te lo dice – dejo el vaso en el piso, se levanto para colocarse la bata - Hazle caso a tu jefa -
- Pero me da pena –
- Tu puedes, no te intimides y te tortures de la respuesta de Choco, tu ve con todo – dejo el vaso sobre la mesa – Yo te ayudare - ese hombre noto que consiguió convencerla pero cierto gemelo se acerco aceleradamente para arruinar su plan de acelerar a Pilika
- ¿Qué haces Lyserg? – en tono duro hablo ese gemelo.
- Nada –
Hao analizo a su amigo pero al girar el rostro para ver a la chica se quedo sorprendida al verla andar directo al moreno, tenía una actitud decidida y valiente mientras que Lyserg estaba un poco nervioso pero también alegre - No hagas trampa y no te entrometas con ellos – lo poco alegre que tenía ese ingles se desvaneció.
- Yo puedo hacer lo que me plazca aparte no hay reglas en nuestra apuesta –
- Si es así –Hao se alejo de ese hombre para ir a paso rápido a interponerse en el camino de la menor Usui - Pilika –
- ¿Qué sucede Hao? – la chica movía la cabeza para tratar de ver a Chocolove que estaba con Damuko contándole un chiste.
- Te quiero invitar a cenar –
-¿De verdad? –
-Sí – la abrazo sobre los hombros.
Chocolove que escucho claramente esa invitación sintió una malestar en la boca del estomago y no le agrado eso - Hao – dijo con cierto resentimiento al ver como Hao abrazaba a Pilika y se iban a los camerinos.
- Eres un maldito tramposo, Asakura – murmuro Lyserg.
…-…..-…-….
Anna que estaba entretenida observando como Damuko y Horo reían juntos, eso no le agradaba para nada, apretó el libreto para intentar apaciguar los celos pero no podía así que dejo de verlos y trato de concentrarse en su próxima escena
- Se están divirtiendo mucho –
- ¿Quiénes? -
- Tu novio y su ex – Yoh se recargo en la pared - Al verlos como interactúan me recuerda lo buena pareja que eran, casi no discutían y siempre había risas – dio fugaces miradas al rostro irritado de esa mujer - Sus temperamentos son ideales el uno para el otro, y eso se nota cuando realizaron esa escena de sexo – sonrió perversamente porque su palabras estaban surtiendo efecto - Wow, tiene esa mirada de cómplice –
- ¿Qué mirada? – alejo la vista del libreto para ver a Yoh
- Hablo de esa mirada que teníamos tu y yo después de tener sexo - Anna no pudo evitar el sentir arder las mejillas al recordarlo - Ese jugueteo secreto – acaricio su cabello sutilmente.
- Basta – alejo de un golpe esa mano. – Es hora de trabajar – él únicamente observo cómo se iba al área de maquillaje.
La luz de la mañana se colaba por la ventana de ese lujoso baño, el espeso humo caliente que opacaba el espejo como el vidrio de las puertas corrediza que adornaba el cubículo de la ducha.
El sonido de la regadera fue lo que lo despertó, se estiro de brazos para quitarse esas molestos nudos, se lamio los labios y soltó un par de bostezos profundos, aun estaba agotado por la noche que tuvo con esa rubia.
Se sentó en la orilla de la cama, no reconocía esa habitación ni recordaba donde se encontraba pero lo que sí recordaba era con quien estuvo ayer en cerrado en la habitación del baño en el departamento de su hermano.
Le encanto esa experiencia tan erótica y de tan sólo recordado sus hormonas despertaban para pedir más acción como esa, sacudió la cabeza para olvidar ese deseo pero nuevamente presto atención al sonido de la regadera.
Como si ese sonido le diera el impulso necesario para levantarse y no darle importancia al cansancio al igual a su desnudez, siguió hasta adentrarse la habitación y ser testigo de lo más excitante espectáculo.
Vio como ella se frotaba como esa tan dichosa esponja que viajaba por ese vientre plano para después ir a esa cadera para deslizarse en esas largas y bien torneadas piernas, si pensaba que termino estaba muy equivocado porque lo siguiente lo dejaría sin aliente y lo calentaría al no más poder.
Esa maldita esponja ahora se restregaba revoltosamente en ese par de suaves montes, rozo esos pezones pero eso no fue lo que lo volvió loco sino que fue como ella juntaba los senos hasta el punto en que se viera esa la línea divisora, ver como desparecía ese caminito para formar una línea profunda se le antojaba meter la lengua entre ellas.
Ver como ella se colocaba bajo la regadera y como se escurrían esas gotas en todo ese glorioso cuerpo… esas piernas, ese abdomen plano y tan delicioso para pasar por ese pequeño ombligo…, sin pensarlo fue directamente a la regadera.
- ¿Qué haces? – la cara de sorpresa que tenia le pareció tan encantador, dio un gran paso hasta estar bajo la regadera junto a ella, la tomo del rosto para juntar los labios.
La hizo retroceder hasta la pared, alzo una pierna en forma de escuadra hasta que tocara su cadera, para que el roce fuera más intimo.
Él estaba listo para acción pero ella no, así que utilizo el dedo medio para rozar toda esa línea vaginal, que estaba húmeda pero no por la regadera sino por la excitación tal vez por el atrevimiento que inicio, metió el dedo para continuar con el tradicional mete y saca, luego metió un segundo hasta un tercero que se humedecieron.
Le dio un corto beso, recargo la frente sobre la pared, le rodeo la cadera con un brazo para, ella abrazo su cadera con las piernas, con todo preparado se impulso a corromper ese cavidad cálida.
Fue fuerte a la hora de entrar como a ella le gusta, su movimiento de cadera fue lento para gozar esa calidez pero ella requería más violencia y también él lo quería – Más fuerte – el sentir el agua le fue lo más sensual, escuchar como jadeaba a cada estocada, sus cuerpos juntos y sintiendo la sudoración pegajosa a pesar del agua,
Lo caliente del agua no le hacía competencia a ese par de cuerpos que buscaban el exquisito clímax.
Él sintió como le mordía sin considerar si le dolería, como sus uñas rasgaban su piel a la hora de enterarse, estaba tan caliente que nada le importaba de esas pequeñeces únicamente le importaba percibir a la hora que empezara las deliciosas contracciones que oprimía su pene a la hora que ella llegara a su ansiado orgasmo, nada le importaba, ni las cámaras, ni el libreto, ni que su hermano estuviera en el set observando, únicamente esas contracciones que afortunadamente empezaba a sentirlas.
Una… dos… tres… hasta en la cuarta estocada llegaron al mismo tiempo a sus orgasmos.
Sus respiraciones iban al mismo ritmo como sus corazones agitados, se miraron sin nada de deseo únicamente con ese mismo cariño que les identificaba desde que se hicieron amigo.
- Es mi imaginación ¿o solamente yo me excite al verlos? – cuestiono una muy alegre Jeanne que no dejaba de frotarse las manos ante la mina de oro que acaba de grabar.
Yoh con cuidado dejo esos deliciosos pliegues para cargarla entre sus brazos hasta dejarla en la cama para después taparla con la sabana.
En la habitación se escucharon pesadas exhalaciones al término de la grabación de esa escena, pasó media hora para que todos se tranquilizaran y olvidaran lo que grabaron.
- Terminamos por hoy – anuncio por medio del megáfono Jeanne - Mañana tenemos el día libre pueden hacer lo que les plazca –
- Entonces tendrás tiempo para nuestra cita, mi querida Tamao – ese modo de hablar le dio escalofríos a Tamamura.
- Ren -
El hombre dio dos pasos, la tomo de la cintura y la beso - ¡Suéltala Tao Ren! – exigió la peli plateada que lamentablemente el chino no le hizo caso pero a lo que si fue a ese jalón de pelo.
- ¿Cuándo llegaste? –
Ren la soltó - Hace dos horas - miro de mala gana a Jeanne - Salimos hoy en la noche, ya reserve una mesa –
- Por supuesto – Tamao se limpio los labios con mucho asco.
- No –
Esa contestación berrinchuda era por parte de la francesa, así que de forma imponente le cuestiono el hombre - ¿Algún problema? –
- No - Maiden que estaba en un rincón oscuro y trazando círculos sobre el suelo.
No le gusta hacer sentir mal a su amiga pero tenía que hacerlo, tener esa cita con Ren- Pasa a esta dirección por mí como a los 8pm –
- Ok – atentamente leyó la dirección para después dársela a Bason que es su guarda espaldas y chofer.
Jeanne se levanto como si fuera un resorte - Tamao no puede salir contigo porque tiene que revisar el libreto – era su última esperanza para evitar esa cita.
- Lo puede hacer otro – no se imaginaba que ella, su amante le contestara tan cortantemente - Tendré la cita con Ren aunque no te guste – le robo un beso y se alejo de ella para ir con él.
- Uy… se enojo contigo –
- Cállate, Hao – le aventó el libreto en el rostro al hombre que únicamente se carcajeo por ese acto infantil.
Yoh que estaba con los pantalones excepto la camisa - ¿Qué te parece si salimos tu y yo mañana? –
- No lo sé – se llevo la mano al mentón y observo a su novio - Lo voy a consultar a Horo – ella ya no quería tener más conflicto con él por eso se lo estaba pensado.
- La Anna que yo recuerdo hace lo que le place – se puso la camisa - Aparte creo que tu novio no se dará cuenta de tu ausencia porque… - señalo donde estaba - Está muy entretenido con Damuko -
Anna apretó los labios al verlos abrazados y susurrándose entre ellos, guiada por celos - Está bien, pero pagas todos mis caprichos –
- Como siempre ha sido – se cruzo de brazos - Horo me lo estas dejando fácil el tenerla –
.….-…-…..
Al día siguiente en la mañana todos los actores estaban reunidos en el comedor que compartían tras regresar a Tokio para grabar el último mes de la película, a pesar de regresar aun estaban juntos y vivían en la misma casa, todos preguntaron a Jeanne "¿Por qué vivir juntos?", y ella les contesto: "para convivir más", y no les desagrado la respuesta.
Volviendo con los actores, se les veían exaltados e indignados hasta enojados por la noticia que le daba sus jefas de último momento.
- ¡¿De verdad tenemos que ir?! – un iracundo Hao que estaba tan bien arreglado para ir de salida de su primer día y único de descanso pero no había descanso porque tendría que ir a una estúpida firma de autógrafos que organizaron la producción.
- Si, está estipulado en sus contratos y si no cumplen esa parte no se les pagara lo acordado – con una fluidez que cualquier abogado le envidiaría a esta sexy peli rosa – Así que vayan al estacionamiento porque los están esperando la limosina –
- Pero no estaba en mi contrato cuando lo leí esa vez en el foro – dijo este Lyserg que leyó ese documento – Nos están estafando –
- Por supuesto que no y si estaba cuando lo leíste – Tamao saco el contrato de ese ingles y con un lápiz encerró esa diminuta clausula - Únicamente tienes que ser mas observador - se lo entrego a ese hombre.
- No lo puedo creerlo – le devolvió la hoja y recordó que si había visto esos garabatos que pensó que era sólo adorno – Que estúpido soy por no preguntar -
Hao que estaba de brazos cruzados se fijo con Anna vestía de forma elegante - Vas a ir con nosotros ¿verdad? – la sonrisa que ella le dedico, esa sonrisa que le decía "inocente por creer semejante barbaridad" – Ok, ya entendí que no iras –
Horo la miro breve momento, estaba decepcionado que su novia aceptara salir con Yoh, después puso su atención en Damuko que estaba discutiendo con el trío de Hana-gumi – ¿Por qué ella no va con nosotros? –
A Anna le dolió que su pareja no le preguntara directamente sino a Tamao – Porque no está mi contrato – le contesto tajantemente – Yo si leí cada detalle de mi contrato no como otros – al momento que dijo eso hizo contacto visual con ese hombre.
- ¡Hermano! – el exclamo de Hao tuvo el impacto de que esa pareja que esta peleada dejaran de verse. – Tu sabes de la…
- ¿Convención? – Hao asintió – Por supuesto que lo sé y no iré porque cancele esa clausula –
- ¡¿Por qué demonios no me advertiste de esto?! – ese gemelo le aventó la hoja al rostro de Yoh - ¡Eres un mal hermano! –
- Tu eres un estúpido – con elegancia se la devolvió - ¿Nos vamos, Anna? – extendió la mano a dirección de ella que no tardo en sentir ese contacto suave.
…-…-….
En un moderno edificio había muchas personas entrando a ese lujoso lugar, ahí dentro había diferentes puestos con diversos productos que iban desde películas, juguetes, posters de los actores, instrumentos para el Sadomasoquismo como mascaras de piel, látigos, esposas de peluche y etc.…
En la explanada principal estaban arriba de un escenario nuestros sexys actores que estaban firmando cada playera, fotos o parte del cuerpo que les pedía sus excéntricos fans, Hao estaba con la mano adolorida y no por gusto, Lyserg estaba cansado por tanta fotos que le pidieron, Chocolove estaba triste que no dio muchos autógrafos como sus amigos, Horo estaba con el alma en un hilo por la angustia de saber que estarían haciendo Yoh y Anna, Matilde no dejaba de arreglarse el cabello, la rusa Kanna fumaba tranquilamente, Marion le susurraba a Damuko que estaba harta de recibir halagos tan vulgares por parte de los adolescente.
- ¡Ya me quiero ir! – a Lyserg no le importo decirlo enfrente de un hombre sumamente exquisito que no le dejaba de guiñarle coquetamente el ojo.
- ¡Yo también! – de forma berrinchudamente infantil entono Hao que en ese momento era abrazado por una hermosa mujer que descaradamente le dio su número telefónico.
- Falta media hora así que les pido que aguanten – les dijo Pilika que estaba atrás de ellos, los notaba fastidiados y agotados pero su atención estaba más centrada en ese moreno que no dejaba de sonreírle cada vez que cruzaban miradas.
- Odio las convenciones –
- ¿Por qué? – le cuestiono el que lleva menos tiempo en ese mundo de la pornografía.
Horo giro a ver al moreno – Porque siempre hay loco o locas que quiere quitarte la ropa o se quitan la ropa para que hacer cierta escena con ellos –
- No lo puedo creer –
- Soy su fan número uno – ese tipo de comentario era de los más comunes que ha escuchado durante esa mañana y parte de la tarde.
- Gracias – cortésmente correspondió ese gemelo a esa mujer de buenas piernas, le firmo una playera y una foto que era de su imagen.
- ¿De verdad hacen esas escenas? –
- Así es – la sonrisa que le regalo a ese admiradora la hizo temblar de deseo.
- Me podría enseñar –
Hao ensancho la sonrisa por causa de ese tono tan sugerente - Me gustaría hacerlo pero no puedo –se recargo completamente en el respaldo de la silla se llevo ambas manos atrás de la nuca, ese movimiento hizo que su camisa blanca marcara sus perfecto pectorales.
-Por favor, haz esa escena conmigo –
- No puedo – le dijo pero esa mujer no acepto esa segunda negativa y por eso se lanzo sobre el sexy Hao - ¡Auxilio! –pidió desde el piso a sus compañeros que estaban divertidísimo viéndolo sufrir por un ataque de una loca fan - ¡Seguridad! –
Horo se acero al moreno para poder susurrarle – Te lo dije – Choco asintió convencido.
Una vez que la loca fan dejo a nuestro lindo gemelo todos nuestros actores estaban en una habitación privada, habían terminado con su sesión de firmas, a Hao se le podía ver que tenia arañazos y aun rastro de labial rojo - Amigos, a partir de ahora son libres, pueden pasear por la convención o irse a la casa – festejaron al unisonó y cada uno salieron pero cuando el moreno iba a seguirlos la mano de esa Usui lo detuvo - Chocolove, me acompañas –
- ¿A qué? –
- Es que… necesito tu opinión – con leve tartamudez hablo y por eso no lo miraba a los ojos por timidez.
A Chocolove le encantaba ver ese sonrojo en el rostro de Pilika y esa actitud tímida - ¿Sobre de qué? –
- Un… juguete –
Ahora él estaba seguro de estar sonrojado - Mmm…un juguete – trago forzadamente saliva por el impacto pero le generaba curiosidad por saber qué tipo de juguete deseaba comprar pero le daba pena el ir acompañarla en esa compra - Puede ir Damuko contigo –
- No – repuso rápidamente y lo miro fijamente - Necesito la opinión de un amigo –
- Que tal Lyserg o Hao – señalo a los chismoso que estaban al pie de la entrada.
- No, yo quiero sus opiniones – Hao le iba a responder pero Lyserg le tapo la boca para que no echara a perder ese momento.
- Pero Pilika yo no…
- Vámonos – no lo dejo continuar porque si lo hubiera dejado perdería la valentía que ha reunido durante ese tiempo de grabación, lo tomo de la mano y se fueron de esa habitación dejando a su paso a ese par de amigos.
- Pilika no pierdas esta oportunidad – ese murmuro lo alcanzo escuchar la chica por parte de Lyserg que tenia alzado el pulgar de forma positiva.
Lyserg como Hao decidieron seguirlos a cada tienda hasta entrar a la tienda de artículos sexuales, entraron con agilidad para que no los vieran y se colocaron en la zona de disfraces que estaban uno metros atrás de ellos.
Hao noto como ese moreno se veía incomodo pero este Lyserg estaba orgulloso de que su amiga se viera tan confiada porque no paraba de pedirle opinión a ese tímido Choco.
Pilika no dejaba de agarrar la mano de ese hombre que no se oponía a ese contacto, se pasaron a ver a la sección de masoquismo con esos aparatos de tortura pero tiene su certificado de seguridad a la hora de usurarlo en la intimidad del acto; ella como niña pequeña soltó la mano de él para ir a tomar un látigo y tomar un disfraz – Voy a probármelo – el chico la siguió hasta los vestidores en donde ella ingreso, se sentó en la silla y no pasaron más de diez minutos hasta que la vio salir y su boca se quedo abierta ante tan imagen tan erótica - ¿Cómo me veo? – él tuvo que reprimir un gemido al verla y por ese giro que hizo, con el látigo enredado en el cuello, la escaneo de pies a cabeza… esas zapatillas negras, subió la mirada por esa piernas y cuando llego a la altura de los muslos noto esa mini falda, siguió sus ojos ascendiendo hasta toparse con ese pequeño ombligo que gracias a esa diminuta camisola ajustada lo dejaba a plena vista y que retaba a ese moreno a pasar su lengua sobre de ese hermoso punto medio, a duras penas siguió su camino hasta llegar a ese hermoso rostro.
Mientras que esa Usui estaba entretenido acomodándose el sobrero de policía no se fijo que prácticamente Chocolove la estaba comiendo viva y que se acercaba a ella como león enfrente de una deliciosa presa – Te ves para…comerte de pies a cabeza - Pilika dejo de batallar con el sombrero al momento de sentí esas masculinas manos en su cadera, al momento de ver esa mirada gris que a leguas se notaba que estaba deseoso y eso era una señal en favor a lo que ella quiere de él - Mmm…- acerco el rostro hasta esa lindo cuello en donde aspiro profundamente el perfume de ella – Demonios necesito una ducha - susurro con pesadez mientras que se relamía los labios.
- Pero todavía no – se quito esas mano para así volver al probador pero antes coloco una dedo sobre los labios de él para delinearlos de modo provocativa.
- Pilika – Chocolove al sentirla imagino cómo sería el experimentar como esas uñas largas le rasgara la piel al momento de estar dentro de ella, tuvo que reprimir otro largo y fogoso gemido ante ese hermoso anhelo, guiado por esa excitación se atrevió el decirle – Llévate ese disfraz –
Ella con esfuerzo dejo de sonreír y volteo a ver como si fuera una niña inocente - No podre comprármelo porque no tengo dinero suficiente –
- Yo lo comprare para ti –
- Pero…
- No me discutas porque es un regalo que te hago –
- De acuerdo – ella le lanzo un beso antes de ir rumbo al vestidor, Chocolove se restregaba las manos sobre los jeans para quitarse ese sudor que le produjo la excitación al verla vestida de esa manera.
Una vez saliendo del vestidor fueron a la sección de juguetes en donde había: estimuladores de clítoris, anillos, dedales, succionadores, mini vibradores, bolas chinas y consoladores de diversos tipos al igual de colores como de funciones.
Chocolove estaba controlando sus enojo mientras que su amiga le enseñaba cada consolador de diferentes tamaños -¿Qué te parece este? – le enseño de color plata con negro que vibraba también - He visto que le gusta mucho a las actrices – a él de cierta manera le enojaba que ella comprara un consolador para que se autosatisficiera pero no comprendía ¿Por qué sentía ese enojo que más bien parecía celos?- Mira este tiene liquido que disimula el semen, tiene buena textura y buen tamaño – al ver como ella acariciaba ese consolador con mucho cuidado y con una presión exacta. - ¿Te gusta? -
- Si – con dureza le respondió, él tenía las manos apretadas por el enojo que sentía.
La contestación que fue más bien un rugido le agrado – No te creo – dejo sobre la mesa cercana ese consolador - ¿Qué te pasa? –
- Es que no entiendo por qué quieres un juguete –
Le parecía enternecedor como él tenía el ceño fruncido - Porque tengo necesidades que cumplirme –
- Entonces búscate una pareja que te cumpla –
- Es fácil decirlo – sujeto nuevamente el vibrador.
- Lo es – le quito ese juguete para que le pusiera atención – El primer paso es buscar alguien que te interese – Pilika lo miro desinteresadamente – ¿Hay alguien que te interese? -
- Si lo hay – esa respuesta le dolió mucho.
- ¿Quién? – se quedo de piedra.
Pilika aprovecho que su amigo tenia la guardia baja para tener nuevamente ese consolador - Me voy a llevar este consolador porque me imagino que así es el tuyo – ella movió las cejas de manera sugerente, Chocolove no se creía lo que escuchaba - Sera de tu tamaño –
- Pilika paso de tímida y virginal a atrevida y sensual mujer – comento ese ingles que le daba felicidad ver la actitud descarada de su mejor amiga.
- Hasta me dan ganas de tener sexo con ella –
- No, Hao, ella es de Chocolove – Hao suspiro tristemente por lo dicho por Lyserg.
- No creo que sea de tu tamaño – ella desvergonzadamente comparo entre el juguete con el "armamento" de Choco - Ahora sabes quién me interesa – pronuncio con mucha sensualidad al oído de éste.
- Gracias por decírmelo - él sabía que era momento de actuar y dejarse guiar por su instinto, tomo esa mano que sostenía el juguete – Si me lo pidieras yo podría satisfacerte –
- ¿Por qué pediría eso? – ella se quería divertirse por eso disimulo inocencia.
- Porque así no malgastarías tu dinero en un consolador que ni cerca le llega a mi tamaño - se coloco atrás de ella y rodeo entre sus brazos esa pequeña cintura - Es mejor tener el original que es más placentero – le susurro muy cerca del oído, la giro para tenerla de frente, coloco una mano atrás de la nuca de Pilika, acerco su rostro hasta besarla dulcemente y con lentitud, saboreo cada centímetro de ese carnosos labios, sintió como ella le rodeo el cuello y como se ponía de puntitas para tener un poco mas de alcance, esas manos masculinas viajaron a esa cintura para darle estabilidad.
Esa forma que se besaron surgió en ellos el deseo de conocer sus cuerpos, Pilika le agarro la mano para salir de la tienda e ir al almacén que vio a lado de la sala de conferencia, no le importo dejar el disfraz porque había un asunto más delicioso que atender.
Entraron a esa pequeña habitación sin prender la luz, lo obligo a sentarse en esa pila de cajón y sin apartar la mirada uno del otro nuevamente besaron con gran pasión, las manos de él se deslizaron por toda la espalda y cintura de ella, se alegraba que tuviera solamente un vestido que para su consideración es fácil de quitar.
Sintió como le rodeo el cuello y le instigaba a que le siguiera devorando los labios al ritmo de sus jalones de cabello, él nunca pensó que ella tuviera esa faceta salvaje que le encanto.
- ¿Te gusto hacer la escena con Anna? –él no comprendía porque esa pregunta que era fuera de lugar y le hacía perder tiempo para escucharla su respirar pesado que lo estaba encendiendo como nunca pensó que una mujer lo haría.
Se mordió los labios al percibir como esa manos que viajaron del cuello para estar debajo de su camiseta y que empezaba magullarle sensualmente el abdomen – Si – entre suspiro le empezó a responder - Fue un honor a pesar de no terminar como lo esperaba pero aun así me gusto sentí su cuerpo - eso ultimo no le gusto a Pilika pero lo vio como un reto hacer que se olvidara de Anna, era un reto difícil pero no imposible.
- Pero únicamente se restregaba sobre de ti, se tocaba los senos de manera provocativa y te hizo su sumiso - actualmente esas pequeña manos que son tan agiles que estaban desabrochando el pantalón y bajándole el cierre.
- Es cierto pero fue muy sensual – tomo ese bellísimo rostro – Me excito que me doblegara con su actitud domadora – esperaba que ella entendiera lo que quiere de su parte.
Ella restregó sus labios sobre el cuello, en donde dio breves succiones que logro que él gimiera levemente - Pero te torturo que no la tocaras –
-A mi me gusto, y si quieres también lo puedes hacer – dijo eso para terminar la conversación y concentrarse en lo que hacían -
- A mi no me gusta copiar – susurro, le guiño el ojo para después hacer que sus manos tocaran sus senos – Es hora de jugar – él sonrió para luego besarla nuevamente.
Esa pareja que se tocaba como si fuera el fin del mundo no contaban que eran espiados por dos hombres - Esos pillines – susurro juguetonamente ese peli verde que se restregaba las manos.
- Lyserg, no es justo porque la ayudaste - con el ceño fruncido le reclamaba a su compañero - Hiciste trampa -
- Ni te quejes porque tu impedías que lo consiguiera nuestra amiga – ese gemelo susurro un "tiene razón" a lo lejos vieron como ese par empezaban a desnudarse únicamente lo necesario – Sera mejor el cerrar la puerta –
- Si -
…..-…..-….
Regresando de la convención cada actor estaba exhausto y se iban a sus habitaciones, unos acompañados otro solos, Horo jugaba con Damuko pero ella aprovechaba para aventarle bolitas de papel, así siguieron hasta ir a la cocina para prepararse algo de comer.
Escucharon ruidos en la sala y fueron para ver quien los hacía, se encontraron con un enojada Jeanne que vestía con unos jeans negros y una pegada blusa de igual tonalidad pero lo que le hacía ver sexy eran esas zapatillas negras que resaltaba su elegancia y sensualidad.
Sacudió la cabeza para evitar devorándola con la vista pero más por lo que ella le dijo mientras estaba en trance viéndola - ¡Que salieron otra vez Anna e Yoh! –
- Así es, regresaron para cambiarse de ropa – se pintaba los labios de color negro al termino guardo su maquillaje - Ella se veía hermosa y él muy elegante – se colocaba la bolsa, tomaba las llaves de la camioneta. – Escuche que iban a ir a cenar -
Vieron como la directora salió de la casa apresuradamente - ¿Por qué, Anna? ¿Por qué saliste con Yoh?–
- Por lo que me comentaste – Damuko supo por la voz de Horo las intenciones de Anna con Yoh y las respetaba. – Quiere recuperar la amistad de Yoh y tener algo similar a lo que tenemos –
- Pero no lo tendrá porque él esta aun muy enamorado de ella – se apresuro a ir a la puerta, se coloco nuevamente la chamarra.
- ¿A dónde vas? -
- A buscarla, no lo dejare con ese idiota – y de un azote cerró la puerta.
…..-…-…
En ese moderno restaurante que era la última novedad se encontraba Ren y Tamao, estaban sentados en medio del jardín del restaurante, donde había linternas de papel y un domo de cristal para ver las estrellas; ellos no platicaban y se dedicaban a leer la carta como al escuchar la música que salía del violín.
- Gracias por acompañarme – por fin dijo Ren después que ordeno el platillo al mesero.
-. Gracias por la invitación – correspondió de cortésmente ella, le sonrió gentilmente.
Otra vez no hubo palabras, ya estaba harta Tamao de actuar tímidamente así que fue directo - Dime qué pretendes Ren –
- Nada –
- Nada – burlonamente repitió, hizo una pausa por la llegada de los platillos, espero hasta que se fue el mesero pudo continuar - No te creo, se nota que quieres fastidiar a Jeanne –
- Por supuesto que no – se ofendió ante esa tan deprisa conclusión, Tamao no se lo creo, iniciaron a cenar.
Atrás de unos arbustos que estaban enfrente de esa pareja se encontraba gateando Horo hasta que se encontró a cierta chica. - ¿Qué haces aquí, Jeanne? –
- Igual te pregunto Horo-horo – la mujer bajo los binoculares.
Tuvieron una batalla de miradas para ver quién era el primero en hablar, por la tensa batalla fue él que hablo - Estoy examinando estos arbustos, es mi trabajo en mi tiempo libre – con leve tartamudeo dijo esa mentira - ¿Y tú?-
- Tengo un hobbie que es el examinar… - volteo la cara en varias direcciones hasta que la fijo abajo - Los suelos… ¡eso es! de examinar los suelos de los restaurantes de moda –
Él soltó una risa incrédula - Yo pensando que espiabas a Tamao –
-. Algo similar pensaba pero referido a tu sexy novia – ambos rieron escandalosamente pero se toparon la boca del uno al otro para no llamar la atención de sus amores.
- Que romántico – comento una vez que esa risa que se le hizo conocida cesara.
- Si lo es – la música romántica la entristeció porque deseaba tener frente de ella a su loco novio, dejo escapar desanimados suspiros.
-¿Qué tienes? – la tomo de la mano delicadamente, al ver como tenía el rostro compungido - ¿Es por horo que tienes ese gesto de tristeza? –
- No es por él –
Yoh sabía que mentía por eso insistió a pesar que no era de su agrado – Cuenta que te ha hecho –
-Es algo loco y seguramente es por mis celos pero… - ella ahora se atrevió tomar la mano libre de él, e inicio acariciarla - Siento que Horo se está alejando de mi y se está acercando nuevamente Damuko –
Yoh que trataba concentrarse en lo que ella decía pero le era difícil por culpa de ese sutil cariño - No es loco que pienses así al ver como se la pasan juntos y como han compartido escenas candentes que les ha vuelto recordar lo que tuvieron - le sonrió, era el momento de Yoh para dejar mas cizaña entre la pareja - Seguramente está reviviendo su conexión -
-No lo creo – dejo de tocarlo para cruzarse de brazos.
- Es verdad, se están reconectando como nos está pasando – la observo gentilmente.
- Te estás confundiendo –
El gemelo se levanto para ir a esa silla vacía que tenia ella al lado – No lo niegues – le acaricio el rostro hasta el punto de sentir la respiración de ella - Has sentido un chispazo desde que te toque, has recordado como te hacía sentir - murmuro cerca de los labios - Admítelo – Anna no comprendía porque no lo empujada y le daba una bofetada por atreverse estar tan cerca pero estaba hipnotizada por ese varonil rostro y esos hermosos ojos - Aun te amo – no le permitió que le replicara y la beso con devoción, con un cariño y calidez que ella recordaba muy bien, se permitieron cerrar los ojos para concentrarse en el movimientos de labios.
-¿Qué? – Tamao tuvo que escupir el agua. - ¿Me amas? -
- Así es - la agarro de la mano - Te amo –
- Tú no sabes lo que dices – empezaba a hiperventilarse, a pesar de saber hace años que él está enamorado de ella lo tomo con normalidad pero era muy distinto el escucharlo de él tan seriamente.
- Sé lo que digo y siento - llevo la mano al bolsillo derecho del saco - Cuando te vi cruzar me enamoré perdidamente de ti – apretó la caja que tenía - Desde antes que Jeanne te viera –
Respiro profundamente para centrar en lo que debería decirle - Yo amo a tu amiga –
- Ella no es mi amiga – se enfado ante ese calificativo que ya no le era correcto ponerle a esa francesa que le quito a la única mujer que se veía en un futuro formar una familia con ella pero ese futuro aun tenia posibilidad porque Tamao es libre porque su ser amada no ha aclarado que tipo de relación tiene y ni que siente realmente por ella - Se mi esposa y te prometo que te tratare como reina –
- Estas loco –
- Por ti si – mostro la caja de terciopelo negro – Jeanne no te dará los lujos que yo si puedo -
- No la dejare por lujos – se levanto indignada – Yo la amo – se iba a ir pero él no se lo permitió.
- Tienes que ser mía –
- Ni muerta los seré –
La soltó para arreglarse la corbata – Entonces no me dejas opción - lo miro intensamente, quería descifrar en que estaba pensando - Olvídate de la película, la cancelare al menos que aceptes mi propuesta – sonrió maliciosamente.
- Eres un hombre nefasto –
- Lo soy – sintió la presencia de cierta persona, por eso viro levemente el rostro para ver como Jeanne estaba parada, sin tentarse el corazón y utilizando toda la fuerza atrajo a Tamao, y la beso desesperadamente.
Tamao no podía usar los brazos por el abrazo, intentaba desviar la cara pero no resultaba, sentía como él movía los labios que únicamente le llenaba de saliva, estaba empezando a desesperarse y desear no haber aceptado la propuesta de Ren pero lo hizo por amor hacia Jeanne.
- Déjala – el bramido que reconocieron ambos, no consiguió que él dejara de besarla pero al sentir algo cremoso en la cabeza consiguió suspender el beso pero no el agarre – Acepta que ella no quiere estar contigo porque está conmigo –lo miro seriamente - Te repito que la dejes porque ella es mi… -
- ¿Tu qué? – clamor fieramente pero no logro que esa francesa se cohibía - Eres tan cobarde en no definir lo que tienen y no te arriesgas en expresarle lo que sientes –
Se trono los dedos de las manos, contemplo a Tamao - Ella es parte de mi vida – se acero a ella sin importarle que aun estuviera entre los brazos de ese hombre - La amo más que mi vida y es lo que importa – Ren aflojo el agarre y así consiguió salir Tamao para abrazar a Jeanne - Yo te amo y quiero que seas mi novia ¿aceptas? – Tamao asintió y recibió un beso en la mejilla, aprovechando la aproximación le murmuro - No quería que fuera así mi confesión –
- Te salió lindo – le hablo de igual modo pero dándole ese cariño en el lóbulo que erizo la piel de la francesa - Yo también te amo –
- Olvídense de la película – dijo iracundamente. – Me jodere sus carreras – se arreglo el cabello y con un andar calmado salió del restaurante.
- Estúpido - dejo de abrazarla para sentarse y terminarse el postre de chocolate de Tamao - ¿Ahora qué hacemos?, él sí cumple sus amenazas –
- No te preocupes, tengo un as bajo mi manga – sintió el amoroso masaje sobre los hombros que le otorgaba Tamao.
- Por eso te amo – el mesero llego a la mesa y dejo una pequeña bandeja, Jeanne tomo la hoja - ¡Ese cretino nos dejo con la cuenta! ¡Maldito seas, Ren Tao, Mil veces maldito! –
En el otro lado el sonido del vasos quebrándose interrumpió el beso, se despego lentamente de él y visualizo en donde se originaba ese escándalo pero se llevo una sorpresa, ahí estaba parado su novio con un rostro arrugado por el dolor que ella le ha proporcionado.
Anna fue hasta él - Horo, no es lo que parece – el Usui evadía esas manos dando pasos hacia atrás, sacudía la cabeza como queriendo despertar de esa pesadilla que estaba sumergido pero lastimosamente no lo era.
Yoh actuó tristemente y muy apenado bajo los ojos de ella mientras se acercaba al Usui - ¿Cómo se siente? – con mucho rencor le susurro.
-Horriblemente aplastante – logro decir a pesar del nudo en la garganta.
Aprovecho el estado estoico que seguramente estaba sumergido en los sentimientos de celos, tristeza, enojo, decepción mezclado por sus inseguridades - Ella aun me ama y lo has visto por cómo me beso – Horo se separo del gemelo y se apresuro alejarse de ellos, salió rápidamente del restaurante.
- Horo-horo –
- Déjalo – la abrazo por la cintura - Necesita estar solo -
Jeanne como Tamao que vieron todo se quedaron en silencio, la primera no reconocía a ese gemelo que generalmente es gentil pero que ahora se comportaba vengativamente, quería pararle esa actitud pero no podía por el miedo que si se involucra él la dejara de hablar, así que tenía que aguantarse esa ganas - Hay que irnos – dijo suavemente.
….-…..
En medio de una sala rustica que tenía el fuego como testigo de esas leves respiraciones y uno que otra palabra, la nieve azotando afuera de esa lujosa cabaña daba un toque romántico a esa pareja que estaba entretenido dándose cariños.
Un hombre de cabellos rubios y que es de tamaño pequeño pero sin importarle su estatura estaba sobre esa sensual mujer, él no dejaba de tocarle la cadera a la vez que besaba fervientemente los labios hasta ponerlos rojos - Te amo tanto – con voz profunda y tan cargada de deseo él le susurro, mordió el lóbulo de su mujer hasta sentir como le alborotaba el cabello como reacción por ese gesto que le hizo.
Bajo la mirada atentamente a esa bella mujer que comenzó a desabotonarle la camisa blanca, lo que le estaba excitando era ver como ella provocativamente se mordía el labio inferior, le abrió completamente la camisa para llevarse una decepción - ¿Por qué tanta ropa? – él se encogió de hombros y sintió como le rasgo la camiseta para ver ese cuerpo que está en etapa de moldearse con esos exigentes ejercicios del gym, la mano de ella acaricio su pecho hasta quedar a la altura del corazón - No me importa si no tienes un cuerpo espectacular, yo me enamore por tu personalidad -
- Lo sé pero quiero estar a tu altura - lo dijo con tanta seriedad pero al escuchar la discreta risa por parte de ella lo irrito, se sintió ofendido - No te rías, Jun-
La mujer paro de reírse - Es que fue irónico lo que dijiste, porque si estas a mi altura pero no de estatura – otro leve risita soltó pero al ver como su novio se levanto para ir al sofá tuvo que enfriar su diversión - Manta no te enojes – se levanto para ir a sentarse a su lado y abrazarlo, le llegaba por los hombros - ¿Qué puedo hacer para en contentarte? – Manta no se doblego a pesar de sentir como ella le beso atrás de la oreja.
- Déjame solo -
Jun lo obligo a que la mirara – Tú no quieres estar solo y menos en tu estado – él sabía a lo que se refería.
- Yo me las arreglo – se cruzo de piernas a pesar de lo incomodo que se sentía, se tapo su zona caliente e inicio sus ejercicios respiratorios para tranquilizarse pero ella no se lo dejaría fácil porque lo abrazo y descaradamente le restregaba sus generosos pechos.
- Manta, te amo y te deseo tanto – él nunca creyó que era posible que unas palabras fueran lo suficiente para excitarlo nuevamente, se había equivocado y se alegraba de estarlo.
La peli verde aprovecho el estado estoico de su novio para hacer que girara completamente para tenerlo frente a frente, atrapo entre sus manos ese rostro varonil que aun tiene destellos de rasgos infantiles, acerco su rostro para rozar sus labios con los de él para luego traviesamente pasar la punta de su lengua sobre ellos.
- Deja de jugar – ella sonrió ampliamente al escuchar la voz ronca porque era una buena señal de que él está cambiando su poca cordura por la locura del deseo. – Bésame – escucho el tono exigente en su voz.
Ella lo abrazo por el cuello, le mordisqueo la oreja para después soplarle - A mí nadie me ordena - a él le fascinaba que su pareja demostrara esa actitud desafiante que es característico en la familia Tao
- Tendré que obligarte – desapareció la distancia que había entre sus rostros, llevo una mano a tras de esa nuca para acercar más el rostro de su amada, la beso suavemente pero con una sensualidad, atrapo el labio inferior y ejerció poco de presión e hizo el mismo tratamiento al superior, saco a jugar la lengua para pasarla sobre los dientes para después explorar esa boca, rozo levemente la otra lengua que aumento el calor en ambos cuerpos.
Poco a poco Jun estaba robando el mando de ese beso, sus manos viajaron a la cadera de él para ejercer presión y comenzó a obligarlo a recostarse; a Manta no le sorprendía ni le disgustaba lo tan dominante que puede ser ella porque es lo que más le excita que haga.
Con las uñas acaricio ese expuesto torso para después ir rápidamente para desabrocharle el cinturón y bajarle el cierre del pantalón, detuvo el beso para tocar el borde esos bóxers azul marinos, noto esa abultada zona, su hombre estaba lista para ella.
Manta se percato como se lamia los labios y lo tan concentrada que estaba en su hombría, él no quería ser el único expuesto así que puso manos a la obra, la agarro de las manos y la jalo hasta que estuviera encima de él, sus manos acariciaron cada provocadora curva, alzo un poco la parte baja de ese vestido chino que era demasiado entallado hasta exponer sus muslos en donde toqueteo y rasguño, eso no le bastaba porque su cuerpo pedía tocar mas piel así que llevo ambas manos a esa espalda para bajarle el cierre del vestido con una lentitud, en todo momento mientras le bajaba el cierre compartían una juguetona sonrisa.
Al deslizarse el vestido vio ese brassier blanco con encajes negro que hacia apetitosos esos senos, reprimió el gemido al imaginarse lo que le haría a ese par una vez que los liberara, acaricio la piernas largas hasta toparse con el borde de las bragas.
En esa posición de horcajadas empezó a mover oscilantemente sus caderas, la fricción de sus cuerpos aumentaba su calor, ella inevitablemente se mordió el labio inferior y se acariciaba los senos tan seductoramente que hipnotizaba a Manta y lo hacía gemir por desear ser él que la tocara de ese modo.
Se mordió los labios para evitar de mostrar la sonrisa arrogante de ser quien alterara de esa manera al tan inquebrantable Manta Oyamada que ahora mismo gemía con sus tan provocadoras caricias junto con su mirada tan llena de pasión.
Trago en seco ante tan bella tortura por parte de Jun que no dejaba de estar con ese incesante meneo de cadera, sabía que era momento de tomar las riendas de la situación. A pesar de su pequeña complexión tenía fuerza como la inteligencia de invertir la situación, obligo a Jun estar de espaldas sobre el sillón, con movimientos tan dignos de una serpiente seductora se quito la camisa como la camiseta después le siguió los pantalón como la ropa interior que por fin estaba libre de opresión su miembro.
Con maestría deslizo sus manos a la silueta femenina, le quito completamente el vestido hasta ver todo el conjunto de ropa interior que se coordinaba perfectamente, sonrió por ser el que poseería ese sexy cuerpo, centro su mirada en ese par de senos tan regordetes, tan esponjoso, tan suaves que lo invitaba a que los besara, succionara lamerlos y también morderlos.
Sin nada de recantación le bajo la parte delantera del brassier y fue a poseer ese rosado pezón, con lentitud paso la lengua como si estuviera lamiendo un delicioso helado de fresa, se dio el tiempo de lamer cada centímetro de todo el contorno de la teta como la punta del pezón para después hacer lo mismo con el otro seno, al hartarse del pezón se dedico en lamer ese tan atractivo pasillo que siempre se le antoja cuando ella viste semejantes escotes tan provocadores.
Paso la punta de la lengua en ese pasadizo pero la lengua no paró ahí porque empezó a bajar por abdomen, se entretuvo en el ombligo en donde le dio un sonoro besito, siguió bajando hasta estar por breves segundos en vientre plano en donde delineo la comisura de las bragas blancas para después seguir bajando a esa parte tan intima de toda mujer, en donde aspiro levemente para después darle una lago lengüetazo, saboreo esa humedad pero no le fue suficiente hacerlo una vez, lo hizo una, otra y otra vez hasta que la tela estuviera tan húmeda antes de subir a esos senos le dio un beso profundo que le quito el aliento a su mujer.
Ella no paraba de acariciar su espalda como forma de agradecimiento ante esos mimos y dejaba escapar suspiros por cada vez que él lamia, por culpa de esas caricias era objeta de esos exquisitos escalofríos que le pedía por mas contacto y como si él fuera advino le quito rápidamente las bragas, noto su desesperación.
Se coloco entre sus piernas, para él no había tiempo que perder ni para colocarse el condón, situó la punta del pene en la entrada pero antes de introducirse en esos húmedos pliegues se inclino justo a la altura de eso esponjosos senos para empezar a mamar como si fuera su bebe con urgencia de leche, eso era lo bueno de su corta estatura. Ella gemía por las succiones tan salvajes, le acariciaba la nuca y le daba palabras de alientos de que continuara con esa faena.
El seguía chupando ese pecho mientras que lentamente empezaba interrumpir en ella con un vigor pero extrañamente también tenía delicadeza, una deliciosa delicadeza.
A pesar de la diferencia de estatura Oyamada lo recompensaba con mucho dinamismo, - Manta – susurro al momento de tenerlo completo dentro, lo abrazo con las piernas la cadera y lo incito a que se moviera.
Él sonrió sobre el pecho con algo de arrogancia, se despego de esa delicada piel – Suplícame –
Jun se mordió la lengua por el disgusto que su novio fuera tan exigente y tener esa sexy sonrisa que le derretía, no podía creer que le exigiera eso, ella un Tao y los tao no suplican pero Manta hizo un fuerte empujo que le hizo recapacitar que a veces es bueno bajar las defensa. – Por favor, Manta, muévete – él inclino la cabeza levemente y le sonrió gustosamente.
-Sera un placer –meció la pelvis sin nada de fuerza que hizo desesperar a Jun y que iniciaba a incitarlo, se le ocurrió mover de lado contrario para que así a la hora de coincidir les generaba mucha placer.
Ante ese embate por parte de ella aumento la sonrisa como su fuerza que se podía categorial como violenta, le agarro de la cadera y bombeo a ese cuerpo, no se salía completamente de ella para no perder tiempo.
Ella se apoyo con los codos para alzar la cadera y ayudar así a su novio con su cometido. Al ver la forma de arco del cuerpo de Jun, como ese abdomen se contrae con sus embestidas, como se sacudía esos senos y el cuerpo sudoroso lo excitaron se sobremanera.
Siguió su bombeo hasta sentir como las paredes vaginales hacían presión alrededor de su pene hasta el punto que estaba a poco segundos de alcanzar la gloria del placer.
Al dar la última embestida se libero completamente, se sintió tan débil pero a la vez tan fuerte, eras sensaciones tan contrarias pero tan reales que es tan imposible de entenderlo.
Jun dio un grito de satisfacción que momentos después le surgió una alegre sonrisa que contagiaba a su amado, dejo caer su cuerpo a la cama por lo tan exhausta que estaba pero también sintió un peso extra, bajo la mirada para encontrarse con la excitante imagen que entre sus senos se localizaba el rostro ya nada infantil de su hombre que tenía los ojos cerrados, con algunos cabellos pegados en la sudorosa frente, sentía como respiraba con pesadez y su corazón acelerado.
- El hacer el amor contigo es lo mejor – las palabras de Manta la enamoraron más.
- Te amo - lo beso en la frente y comenzó arreglarle el cabello.
- También te amo – la abrazo como teniendo miedo que ella desvaneciera una vez que despertara de ese sueño tan perfecto porque para él cada vez que le hacía el amor era un sueño.
No sabían cuantos minutos pasaron ni les importaba porque estaban tan pacíficos después de esa tormenta de pasión hasta que el sonido incesante del cel de Jun los interrumpió - Aló – se sorprendió de la voz del otro lado de la línea telefónica que estaba algo enojada, escucho todo lo que le narraba - No te preocupes voy a ir ayudarles, te veré mañana – termino la llamada pero rápidamente empezó a marcar hasta que por fin le contestaron – Quiero que prepares el jet para que dentro de una hora viajemos – colgó, empezó a buscar su ropa.
- ¿Qué sucede amor? –
Agarro todo su ropa y se dirigió a la puerta del baño - Me regreso a Japón –
- ¿Por qué? – cuestiono afligidamente del hombre que se tapaba con la sabana.
-Por Ren –
- Ahora qué hizo – Manta exhalo sonoramente.
- Cancelo la película de Jeanne y Tamao –
- ¡No puede hacer eso! –
Al verlo enojado le pareció tan tierno - Ya lo hizo, mi duende – se sonrojo ante el apodo - Tengo que arreglar ese asunto –
- Te acompaño –-
- No, tú quédate y continúa con tus vacaciones –
- No vale la pena mis vacaciones si tú no estás conmigo – eso la conmovió hasta la médula - Y esa película trata de mi historia - se hizo el hombre rudo pero no consiguió que Jun dejara de verlo como si fuera la cosita más linda y tierna como un conejo - Además quiero ver cuando regañas a tu hermano porque te ves tan sexy al hacerlo – Jun le lanzo un beso.
….-…-….
Hao que se estaba desvistiendo mirando detenidamente a esa hermosa mujer que estaba sobre la cómoda cama, admiro sus rasgos delicados, esos ojos verdes y esa melena rubia, no paso de apercibido esa coqueta sonrisa que lo invitaba a continuar.
Se quito la camisa negra, la chica se quedo fascinada por eso músculos definidos por las largas horas de ejercicio, no perdió detalles como se quitaba el cinturón y se lo colocaba en el cuello, bajaba el zip del pantalón de mezclilla y lo dejo caer hasta revelar esos calzoncillos ajustados de color rojo sangre, le gusto ver esas piernas musculosas y tan atléticas.
Él subió a la cama, gateo hasta quedar a un lado de ella e hizo que se hincara; ella se dejo hacer, le acomodo le agarro del cabello y lo hizo que estuviera en un lado, sintió como esos dedos le acariciaba en la curva del cuello hasta llegar al hombro en donde le deslizo los tirantes del vestido como del brassier, realizo el mismo procedimiento en el otro pero ahí él le beso el hombro e inicio otorgándole un caminito de besitos que terminaba en el lóbulo derecho. – No hay que perder el tiempo – le murmureo incitadoramente, le atrapo el lóbulo con los dientes – Marion ¿Me deseas? –
Ella se sujeto del elástico de los calzoncillos y procedió en descender la prenda – Tu qué crees - sus traviesos dedos tocaron la poca tela que cubría esa gruesa virilidad, sonrió al escucharlo gruñir.
-Nena, estás jugando con fuego… - coloco sobre su mano sobre esos dedos para que se quedaran justo ahí y empezó restregarse esos suaves dedos de arriba/abajo -…Y te vas a quemar –
Marion aprisiono ese miembro, esa agilidad tan sensualmente ruda le quito el aliento a Hao y le provoco sonreír - A ver quien se quema primero – le guiño un ojo para en seguida deshacerse del vestido y quedar únicamente en ropa interior de color negro con rojo, ante el estado quito de él agarro ese cinturón que tenía en el cuello y lo jalo hasta que estuviera tan junto a ella que su senos se rozaba ese pecho fornido.
Hao le impuso girar hasta darle la espalda, él la abrazo desde esa posición, manoseo el abdomen como ese vientre plano, su toques estaban consiguiendo que Marion se dejara guiar por la pasión; le desabrocho el brassier pero no dejo que se bajar por completo, le beso el cuello que le aumento la respiración. – Eres el mejor - sonrió soberbiamente el hombre.
-Lo sé, nena – dijo cerca de su oído.
Atrás de las cámaras estaban todos muy concentrados es ese acto tan erótico que deja sin respirar a varios y que alborotaba las hormonas.
-Increíble– susurro Jeanne a su novia – Ellos derraman pasión – al no obtener respuesta inmediata de la peli rosa tuvo que desviar su mirada hacia ella que se estaba mordiendo el labio inferior, tenia fija sus ojos en los actores pero lo que le gusto fue ver esa mirada de deseo - Amor –
Tamao se sorprendió de como la nombro pero le gusto - ¿Qué pasa? –
-Tu dime - la sonrisa socarrona de Jeanne hizo que captara que sabía que realmente le pasaba e inesperadamente se sintió algo nerviosa la peli rosa– Quieres que te baje la calentura - que la francesa fuera la primera en ser la provocadora le impacto porque siempre era Tamao la que era la atrevida. – Tan caliente estas que no me puedes responder - rio ligeramente, se levanto de su asiento y se paro enfrente de Tamamura, coloco ambas manos en el descanso brazos, se apoyo en ellos para acercar el rostro y así frotar sus labios contra de ella. – Quiero bajarte lo hormonal, dame permiso para hacerlo – suplico entre gemidos, lamio eso carnosos bordes que se entreabrieron, metió su traviesa lengua y junto los labios, el beso lentamente con un poco de saliva, sintió como las manos de Tamao jalaban de los hombros, se situó entre esas piernas – Quiero tocarte –el lloriqueo que le pareció tierno a Tamao. – Deseo pasar mis manos sobre tu cuerpo desnudo y saborear tu piel –
-Yo también lo deseo – Maiden llevo la mano a esa nuca y forzó que se estamparan nuevamente esos labios.
-Jefas – interrumpió una tímida Pilika a esas desenfadadas mujeres que era notorio que habían olvidado que tenían público y que estaban a unos pasos de tener sexo enfrente de ellos, por eso la peli celeste tenia frenar ese deseo sexual – Creo que deben controlarse –
La primera en reaccionar fue la directora - Cierto – se separo de esa adicta mujer, se arreglo la falda café, se sentó nuevamente es su silla - ¡Uff! – se dio leves cachetadas para recobrar la razón y centrarse en la escena que iba más que bien.
Tamao estaba roja por semejante arranque hormonal, alzo su bolso del piso, saco su pequeño espejo, visualizo sus hinchados labios y desaparecido brillo labial de cereza – No puede ser – saco su labial.
-Me encanta ese sabor y mas sobre tu boca – la peli plateada se pasó el pulgar encima de los labios para después chupárselo.
Al otro lado de la habitación y con un ambiente tenso, Yoh empujo con el hombro a Horo pero que le respondió con un golpe en el rostro, se canso de ser el calmado Usui que soportaba las leves provocaciones, hoy le iba a dar otra vez la lección de no meterse con él a ese gemelo.
Lo agarro de los hombros para hacer que se inclinara y así darle un rodillazo en el estomago, Yoh atrapo entre esa rodilla y lo tumbo al suelo, inicio a golpear en todo el torso pero Horo también le devolvía el gesto pero arremetiendo en las costillas. Al mismo tiempo los dos se pegaron en la boca, el gemelo por el impacto se sintió mareado y se hizo a un lado, se levanto con dificulta.
- Deténganse – ordeno Chocolove que agarraba a su futuro cuñado que se levanto rápidamente al ver desorientado a Yoh.
- ¡Suéltame! – se sacudía del agarre del moreno, no le importo sentir el ardor en el labio porque él solamente quería romperle la cabeza a ese castaño.
Yoh una vez recuperado del golpe se llevo la mano al sangrentado labio, hizo presión y le dolió bastante, ese dolor lo enfureció – Eres un bastardo – volteo la cabeza para saber si Anna rondaba por aquí pero se alegro que no estaba porque así podía hablar con todo el rencor que ha tenido guardado - Te odio por robarme a mi prometida -
Horo se carcajeo - Tu ya la habías perdido sin que yo me entrometiera – se soltó de Chocolove, camino hasta Yoh - La dejaste sola por tus incesantes películas, la perdiste por tu codicia de generar más dinero, tu arruinaste la relación como ahora lo hiciste con la mía –
No le gustaba reconocería que tenía razón Horo porque su orgullo no se lo permite - Idiota – le pico el pecho con dos dedos - Tu eres un sinvergüenza, no te importo dejar a tu novia por irte con Anna –
- No digas nada si no sabes la verdad – alejo con un manotazo esos dedos - Lo que paso entre Damuko y yo fue algo natural, ya no la amaba como antes –
- Dilo por ti mismo porque si le preguntamos a Damuko me asegurara otra cosa –
- ¡Yoh, detente! Deja de recordarnos ese pasado doloroso que hemos podido superar - exigió Damuko que exploto ante tanto veneno de ese gemelo, observo ese labio – Ven Yoh, te llevare con el doctor para que te cure el labio – el hombre se negaba.
- Yo la amaba, mas bien, la sigo amando – con voz melancólica expreso, se llevo una mano justo donde está el corazón - Y seguiré arruinando tu relación hasta hacerla polvo, hasta que ella te odie – Damuko lo agarro de la mano y lo obligo salir de la habitación.
Anna que había escuchado todo, se sentía tan estúpida que no se reconocía porque había mentido a Horo al decir "que Yoh no sentía nada y él mismo se lo dijo" pero lo peor de todo es que dudo de su novio; salió del baño – Horo – él se detuvo.
Al oírla se le olvido como respirar, se armo de valor para voltear a verla, sonrió con un deje de ternura pero rápidamente se puso serio – No tengo ganas de hablar –
Pero Anna si tenía ganas - Tenias razón –
- Y eso que – se cruzo de brazos, bajo la mirada porque no soportaba verla porque sentía vergüenza por haber sido vencido por sus propias inseguridades y por Yoh - Él lo consiguió arruinar con unas simples palabras o con tan solo su presencia en desequilibrar esta relación - cada palabras hacia sentir débil – Que futuro tendremos si tan sólo una simple persona o únicamente nombrarlo nos desquicia, ya no sé si tu podrás confiar en mí y yo en ti –
- Estas tratándome de decirme que se acabo – ella a veces no le gustaba ser tan perspicaz en captar las verdaderas intenciones en ese discurso.
- ¿Te di esa impresión? – ella asintió – La verdad no sé, tal vez o tal vez no estoy terminando contigo pero la realidad es que estoy confundido - dejo escapar un pesado suspiro, alzo la mirada y la conecto con la de ella – Pero dentro de esta confusión he comprendido que nuestro amor es muy frágil pero lo tu que sientes por Yoh es más fuerte de lo que sientes por mí, tú confías más en él que en mi - Anna no sabía cómo debatirle porque en el fondo sabia que él tenía razón así que simplemente lo miro en silencio.
El estruendo de la puerta ser abierta violentamente hizo que todos observaran a los que entraban pero sin dejar de atender lo suyo - Paren todo - exigió Ren que tenia a sus costados a sus guardaespaldas - Nada de grabar ni tener sexo – Jeanne fue con Peyote para que siguiera grabando pero no conto que Basón tapara la lente de la cámara - Así que Hao retira tu pene de Marion – ordeno Ren.
Hao rechino los dientes, miro de mala gana al chinito - Se dice fácil, idiota - pero siguió moviendo la cadera ante los gestos de Tamao de que continuara para la cámara que ella sujetaba – Falta poco - aumento la velocidad de las embestidas, acerco su boca a esa linda oreja – Yo nunca dejo las cosas a medias - escucho como ella gemido gustosamente, en la última estocada la beso brevemente y se dejo caer, miro de reojo a Tamao que alzaba el pulgar.
- Sostengo lo que dije anteriormente – Marion lo tomo del rostro para acariciarle los pómulos – Tu eres el mejor - él le dio un rápido beso sobre los labios.
-Porque esa irresponsable interrupción, Ren –
Observo a Tamao – Porque les cancele su película –
-¿Por qué la cancelas? – pregunto Hao que estaba cubriéndose el cuerpo con las sabanas.
-Porque ella no quiere ser mía – señalo a la peli rosa que estaba agarrada de la mano de Jeanne.
-Hubieras aceptado – ese comentario bromista por parte de su pareja no le pareció graciosa así que le pellizco el brazo - De acuerdo, hiciste lo correcto y por eso te amo – en tono amoroso hablo Jeanne.
- ¿Qué hacemos, señor Tao? – pregunto Basón.
Él heredero con enojo ordeno – confisquen lo que llevan grabado, las luces, las cámaras y llévense a los actores –
- ¿Cómo nos van a llevar? – dijo muy intrigado Choco que lo sorprendieron cargándolo sobre los hombros – Ahhhh… ahora ya entiendo -
-Ahora qué –
-Espera – le pido a Jeanne que se estaba mordiendo las uñas.
Todos ponían atención como se llevaban las cámaras y las películas, Tamamura que ahora observaba el cel sonrió ampliamente al leer el mensaje que le llego - Porque la sonrisa, Tamao – alzo la voz - Te alegra que arruine su posibilidades de ser grandes en la industria y que destruiré el sueño de tu linda Jeanne –
Se levanto del asiento, se acomodo su falda color beige y el saco de la misma tonalidad, camino de forma sensual a ese hombre, Jeanne se quedo maravillada la decadencia de esa cadera pero no agrado que su amante estuviera cara a cara con ese desagradable hombre pero tenía que soportar los celos porque conoce a Tamao y lo que sabe es que cuando saca esa actitud segura trae algo entre manos – En unos minutos sabrás porque sonrió - saco una paleta de dulce del bolsa y se la llevo a la boca.
Ren se quedo incrédulo ante esas palabras pero al escuchar el sonido de tacones a su espalda le dio escalofríos - ¿Que sucede aquí? – cuestiono con voz de mando esa sexy mujer de vestido chino que tenia lentes oscuros que se los quito para ver a cada persona que habían en ese lugar.
- Por eso sonrió – le susurro delicadamente para después darle un sonoro beso en la mejilla que le dejo la huella de sus labios rojos, Tamao camino con la despampanante mujer – Jun, me alegra de verte –
- Hola, Tamao – se abrazaron, la peli verde no dejo de ver acusadoramente a su hermanito. – Al parecer llegue justo a tiempo para detener a mi caprichoso hermanito - Ren frunció el ceño.
-Atrás de Jun también llegaba su pareja que venía agotado- Manta, tanto tiempo sin verte – lo saludo Hao.
- Buenas…- observo el reloj de la habitación – Tardes, ¿Cómo están? – hubo un silencio espectral porque no sabían si decir "bien" o "mal" - ¿Y cómo va la película? – interrogo el pequeño rubio a la francesa que no dejaba de ver a Jun, Ren y Tamao que estaban conversando.
- Íbamos bien pero lo cancelo Ren –
- Que malo, pero no te preocupes porque la hermosa de mi novia lo arreglara –
- Junto con la mía –agrego, Manta miro sorprendido a esa mujer y sin siquiera pronunciar palabra Jeanne comprendió su felicitación.
-Ren, ahora mismo me explicas porqué motivos cancelas la película – se llevo las manos a la cadera – Y que sea un buen argumento -
- Lo cancele porque… - Ren no soportaba presenciar la actitud recia de su hermana porque se parecía tanto a su madre – Porque… porque… –
Por tardar mucho en inventar buenos argumentos Jun supo que no había motivo alguno - No tienes, sólo lo cancelas porque ella te rechazo – él observo a Tamao porque no se creía que le haya dicho a su hermana - Ahora mismos envías un informe que era una broma y que renuevas la película –
- Pero hermana –
- Y les aumentaras el salario – el hombre se llevo ambas manos al rostro como respuesta a esa orden – Llama y hazlo – señalo el teléfono de la habitación y refunfuñando fue hacerlo, Jun hizo un giro de 360 grados para ver a cada empelado y dijo con tonalidad suave - Discúlpenlo, a veces es tan cabeza hueca y tiene unos arranque de autoridad terribles – todos aceptaron la disculpa - Pueden continuar con la grabación –
- Ya terminamos de grabar – le informo Jeanne y vio la cara de decepción - Pero te invitamos mañana a las dos últimas escenas que nos faltan –
- Es un honor – aplaudió felizmente hasta que examino a esa joven mujer y después a su amiga Tamao.
- ¿Por qué me miras mucho? – con nerviosismo hablo.
-Tamao que es de ti –
Exhalo tranquilamente – Es mi pareja –
- Eso quiere decir que es tu novia ¿verdad? – Tamao se acero a Jeanne y se miraron detenidamente.
- Así es, es mi novia –
Jun percibió amor en los ojos de cada una y esa forma de tomarla de la mano como impidiendo que se vaya - Por fin lo escucho, me alegra mucho por ustedes –
…..-…..-….
Más tarde en la casa en que estaban reunidos era la hora de comer pero Anna no tenia apetito, se encontraba en el jardín trasero recostada a la sombra del árbol, vio a lo lejos como Yoh caminaba hacia ella, apretó las manos y puso un alto su deseos de iré o de darle una cachetada.
- ¿Puedo sentarme a tu lado? –
- No – con mucha dureza lo miro - ¿Por qué Yoh?, ¿Por qué tuviste el hacerme dudar de Horo? –
- Yo no te hice dudar – noto que ella no le creía su modo de hablar inocente, ella quería la verdad y que dejara la máscara - Solamente dije algunas palabras es tu culpa dejarte llevar por los celos –
- Pero bien que tú te aprovechaste, ¿Por qué lo hiciste? –
Ante los reproches no podía pensar con claridad porque esa actitud agresiva, antes de llegar con ella había considerado que iba estar destrozada por lo sucedido y le lloraría en el hombro pero todo muy lejos de la verdad - Para recuperarte – empezó a sincerarse - Él arruino lo nuestro, ahora yo lo hice porque te amo y te necesito a mi lado –
- Horo no arruino nada porque ya estaba perdido lo nuestro – ella le haría recordad la realidad de cómo estaba su relación en esa época - Era monótono, sin nada pasión y estábamos acostumbrados el uno al otro por los años de convivencia pero lo que echo a perder fue tus salidas muy seguidas de grabación porque me ignorabas y me tratabas como una extraña –
- Grababa mucho para tu conveniencia porque así podríamos tener nuestra propia casa y… - se detuvo al ver cómo le alzo la mano para que no continuara.
- Pero ya no importa el pasado porque lo que si es que no te volveré a ver después de grabar la última escena – de tono de juramento hablo - Nunca te perdonare que me arruinaras mi segunda oportunidad de ser feliz otra vez -
…-…..-…
Al día siguiente estaba en una hermosa mansión estilo victoriano, con colores como rojo, dorado y blanco. Era una hermosa mañana, Anna estaba al lado de esa cama de forma de corazón y traía puesto una transparente bata blanca que se podía ver el liguero blanco que hacía ver muy apetecible.
- ¿Qué hicieron para conseguir tu historia? – pregunto curiosamente Lyserg que ya termino sus escenas estaba ahí de metiche como los demás actores.
Manta tenía una mueca pervertida y salivaba mucho - Se besaron enfrente de mí y fue tan intenso que me salió sangre de la nariz –
- ¿Eso es todo? -
- También se abrazaron y se decían cosas bonitas - con ojos brillantes siguió relatándole.
- Dios mío santo – dijo con claro sarcasmo el Lyserg - Manta debes de mejorar tus peticiones, me decepcionas – se cruzo de brazos - Debes ser más estricto y más pervertido – el enano asintió ante esa sugerencia.
Cuando se sentaron Jun junto a Tamao y Jeanne, esta ultima grito "Acción" salió del baño Yoh que tenia pantalones negro de seda, el pecho al descubierto y una bata negra, al enfocar el rostro de él no había ninguna marca de la golpiza y eso se lo debían a la excelente maquillista.
- Por fin solos nuevamente - se mordió el labio, abrazo de la cintura a la rubia. – Te he soñado día y noche – le beso la frente - Te he imaginado desnuda entre mis brazos y susurrándome palabras de amor – con sentimentalismo hablo.
Anna como la gran actriz que es, le sonrió amorosamente - He esperado mucho por ti – y sin más lo beso, él apretó más el cuerpo.
Mientras que la escena se desarrollaba Hao se paro justo atrás de Horo que no dejaba de ponerle atención a esa sensual mujer que tal vez terminando este rodaje ya no la volvería a ver y eso le dolía como nunca.
- De verdad dejaras ganar a Yoh – Horo no estaba de humor para escucharlo por eso se iba a levantar pero el gemelo se lo impidió – Tu la amas –
- Así es –
- ¿Entonces? –
- Confió mas en él que en mi - cerro fuertemente los ojos ante el recuerdo que lo invadía - Y lo beso -
- Sólo por esa tontería estas así, pensé que era por algo grave – abrió los ojos ante la poca sensibilidad de Hao.
- Te parece tan poco esos argumentos qué piensas de esto - se enfrento al castaño - Se hizo notable la fragilidad de nuestra relación con sola presencia de Yoh, me saco lo peor de mi y ella no se merece eso – la señalo y ambos la contemplaron - La hizo dudar y la engatuso tan fácil, este factor se podría repetir en próximos años -
- Es humana y cometió su errores como tú también has cometido, este problema lo tienen que superar juntos como pareja que son - lo tomo de los hombros aprovechando que Horo analizando las palabras de Hao – Durante estos años he sido testigo como han superado cada problema que ha tambalearon su relación y esta ocasión no es la excepción, no dejes que la inseguridad te quite lo que te hace feliz – este discurso le hubiera encantado decirle a su hermano esa vez pero no pudo porque Hao estaba en un largo viaje de dos años; abrazo de lado al Usui y empezaron a caminar – Respecto a la confianza, tu las tienes de perder porque ellos se conocen desde pequeños - caminaron de ese modo hasta estar en atrás de las cámaras - También Anna la tiene difícil tener semejante confianza como la que tienes con Damuko, y por eso es su deber es trabajar para construir la confianza ciega entre ustedes - el gemelo se ubico atrás de él - Ve por ella, no dejes que termine así – si alguien lo escuchara seguramente le preguntaría ¿Por qué alentaba a Horo?, era fácil la respuesta, él deseaba que Anna fuera feliz sin importar con quien porque para Hao ella es como la hermana que siempre tuvo tener pero que sus padres se lo negaron.
El Usui se movió pausadamente hasta llegar donde está la puerta en donde la abrió y fingió que apenas entro, corrió hasta Anna, aventó la chamarra de piel y empujo a Yoh sobre la cama. La agarro de la cintura y la beso de forma lenta, con la mano libre le acaricio la mejilla, ella lo miraba de forma interrogante.
Por largo tiempo se besaron pero todo inicio tiene su fin pero antes de separar sus labios sobre de ella la abrazo firmemente, retiro sus labios e hizo que se juntara su frente sobre de ella, ambos actores estaban respirando pesadamente y centraron su mirada uno sobre el otro - ¿Por qué?– intercalo la mirada entre ese hombre con la directora y esta última con ademanes le pedí que continuara - ¿Por qué estás aquí? ¿Cómo nos encontraste? - fue lo que se le ocurrió con más lógica porque el personaje de Horo esta buscándola para impedir el encuentro con Yoh pero el final no lo consigue.
- No importa el cómo lo que sí es que te encontré - Horo dejo de abrazarla, dio un paso hacia atrás – Necesitaba probar tus dulces labios – la rubia sonrió a medias – Y quiero otorgarte esa fantasía que siempre me hablabas – la fantasía del personaje de Anna era un trío entre sus mejores pretendiente que eran Horo e Yoh, pero fuera de la actuación Horo no le gustaba los trió y Anna le daba igual. – Si es que él quiere, no quiero cohibirlo con mi experiencia – sonrió arrogantemente.
- No me cohíbe tu "experiencia" – se quito la bata - Con gusto participare -
- Eso me gusta escuchar porque ahora sabernos quien le da más placer– esto era una declaración era para darle punto final a esa duda que ambos hombres poseían, Horo se quito la playera negra, se desabrocho el pantalón y se notaba el inicio de sus bóxers.
Anna empezó a ponerse nerviosa, miro a sus jefas para ver una señal de querer detener la escena pero nada - Chicos – el peli celeste levanto la playera y la paso por la cintura de Anna para acercársela, aspiro profundamente su perfume y bajo el rostro para besarle el hombro.
- ¿Qué esperas? – le hablo a Yoh que camino hasta ellos, coloco atrás de ella y alojo ambas manos en esa definida cadera, le dio un pequeño beso en la nuca.
- Horo, ¿Por qué haces esto?, tu odias los tríos – entre suspiro le pregunto al oído.
La acaricio la espalda - Porque no quiero que él se quede con la última escena y crea que ha triunfado - eso lo dijo al ver a los ojos de Yoh. – Pero también porque te amo y quiero que tengas un recuerdo de mi – Anna deseaba preguntar sobre su relación pero Horo le descubrió el hombro para besarlo y morderlo – Disfrútalo -
- Así no va la escena – Manta reclamo a ese trío de mujeres – Deténgalos – pero no le hicieron caso y continuaron grabando ese candente sexo.
…-…-…..-…..
Horas después de la grabación aun la producción estaban con los efectos por culpa de esa buena sesión de sexo que fueron testigos, varios estaban comiendo helado y trataban no pensar en ello pero cada vez que veía a Anna, Horo e Yoh inmediatamente esas escenas le llegaban a la cabeza.
- No puedo dejar de pensar en ellos – una muy sonriente Jeanne le decía a su novia.
- Yo hare que se te olvide – le encanto escuchar ese comentario e inmediatamente se paro, se quito el chaleco y empezó desabrochar la blusa – Espera, no hacía referencia que tendremos sexo -
- Ahhh… - se fajo la blusa, se cruzo de brazos como niña berrinchuda.
- En la noche te bajare esa calentura pero ahora tienes que saber que descubrí que nos falta una mujer –
- ¿Cómo es posible? – sentó en el sillón y abrazo la almohada.
- Se nos olvido ese personaje que se queda con el de Chocolove –
- Demonios – aventó al pequeña almohada que adornaba la sala.
- Hay que suspender la grabación y realizar las audiciones –
- No hay tiempo, ya rentamos esta habitación sólo por este día y además tenemos en el itinerario que la próxima semana comenzaremos con la edición –
Ambas mujeres se quedaron en silencio, Tamao observo a los lejos como Pilika le entregaba un vaso de agua a Chocolove, noto un ligero coqueteo y atmosfera de cómplices -Se me ocurrió una idea, espero que te guste – Jeanne miro hacia la misma dirección, la peli rosa se inclino y le susurro la idea que tuvo.
- ¡Estás loca! –
- No tenemos otra opción – se cruzo de brazos.
- Es verdad - con pesadez se alzo - Iré a platicar con ella –
Con el atardecer como el escenario perfecto para esta última escena se hizo presente todos estaban en espera de ver quien era la actriz que contrataron apenas.
- ¿Sabes quién es la actriz que realizara la escena? –
- Ni idea – le respondió Lyserg a Horo-horo.
Todos estaban a la expectativa de conocer la nueva actriz que llego de último minuto, observaron cuando Jeanne la traía abrazada a la actriz que estaba con capa y capucha – Es tu momento de brillar, déjate guiar por tus instintos – la guío hasta quedar enfrente de la chimenea y la invito a rodillas.
-¿Y si lo hago tan mal la escena que arruinara la película? – miro a la gente reunida – No sé si podre con personas observándome – la directora le acaricio el rostro para calmarla.
- Tu olvídate de la película y de toda la bola de metiche – lo ultimo lo dijo fuertemente y señalando a sus compañeros –
- Estoy súper nerviosa –
- Es exactamente lo que quiero - le dio un besito en la nariz que molesto a Tamao pero que sabía que era necesario. – Imagínate que estas a solas con él y si ese método no funciona lo que puedes hacer es concéntrate en el placer – se alejo de pulcro escenario y tomo asiento en su silla especial.
- ¿Era necesario darle un besito? –
- No te pongas celosa – vio su lindo fruncido ceño de su amada – Pensándolo bien te ves muy linda celosa – agarro el megáfono cuando ella giro el rostro al lado contrario por la vergüenza de esas comentario que se podía clasificar como tierno. - Esta es la última escena, así que les pido silencio y respeto, Ahora que salga Chocolove – el moreno que venía muy bien trajeado, se le notaba algo inquieto y eso era por no saber con quién trabajaría. – A mi señal le bajas la capucha y la besas – Choco asintió - Luces, Cámara… Acción –
Sonrió al momento de hincarse enfrente de esa misteriosa mujer - Por fin solos – le bajo la capucha y le quito la capa, al ver ese rostro aumento la sonrisa que tenía un particular brillo, rozo con sus dedos esos labios, la punta de la nariz y dejo descansando la mano en la mejilla – Me alegra el al fin encontrar al amor de mi vida – lo dijo con tanta sinceridad.
- El sentimiento es mutuo – lo agarro de la corbata y jugueteo con él para que tiempo después se lo quitara.
La producción estaba con la quijada abierta pero más el familiar que esa mujer quería matar a quien se le ocurrió involucrar a su hermana en la película.
Horo como un rayo con sus jefes – Corta la escena – pero no lo hicieron - Aleja tus manos de mi hermanita – grito al ver como Chocolove empezaba a quitarle el sostén y acariciar esos senos con amabas manos.
- Nunca – susurro sobre el suave pezón que comenzó a saborear lentamente y miro con descaro a Horo – Es deliciosa – Pilika estaba avergonzada por esas palabras como ser vista por su hermano.
- ¡Eres un desgraciado! –
- Noqueen a Horo – pidió Tamao antes que Horo diera un paso para ir acabar con Chocolove.
Hao como Lyserg que estaban discutiendo sobre la apuesta hasta quedar en total de acuerdo que es un empate fueron que detuvieron al furioso hombre y se lo llevaron otra habitación, Jeanne se reía burlonamente de la situación tan irónica – Estos hermanos Usui son algo especial –
Con un enorme bostezo y tallándose los ojos por culpa de esos rayos de sol que se colaban entre las cortinas que le provocaba un fuerte dolor de la cabeza – Maldito alcohol – susurro con voz rasposa, elevo poco la cabeza y abrió lentamente los ojos, no reconocía la habitación y eso le preocupaba pero dicha sensación se desvaneció al ver a ese chico, al principio le dio ternura verlo tanta tiernamente dormido pero esa ternura desapareció al darse cuenta que él la abrazaba por debajo de la ropas y al saber eso le genero pánico - ¿Qué haces en mi cama? – lo empujo fuera de la cama.
Horo abrió los ojos por el dolor y miro de mala gana a su amiga que lo despertó de su magnífico sueño erótico - Número uno, es mi cama y dos, estaba durmiendo cómodamente – se estiro de brazos. – Eres muy ruidosa, Anna -
Anna no le hizo caso y observo su propio atuendo que se podía clasificar como tentador, ahora sentía pánico porque no recordaba con exactitud como llego a tener ese atuendo - ¿Qué hice?, mas bien, ¿Qué me hiciste? – él rio nerviosamente ante el enojo de ella, ese gesto no le agrado a ella - Si me hiciste algo pagaras con tu sangre –
- No te hice nada - se levanto y señalo su pantalón – Si eres muy lista habrás notado que estoy vestido – Anna se agarro la sabana fuertemente - Y para que te tranquilices – Horo acerco el rostro hasta la de ella - Tú no eres mi tipo – sonrió arrogantemente.
- Estúpido – le iba a dar una bofetada pero un breve flash back la detuvo.
él rápidamente se alejo para evitar ese golpe que se quedo suspendido sobre el aire - Idiota – fue hasta la entrada - Te dejo para que te cambies – salió de la habitación.
Anna miraba la puerta, se paso dos dedos sobre los labios que sentía muy hinchado - ¿Habrá pasado en realidad? – se agarro con ambas manos la cabeza - No, tal vez fue un sueño pero uno muy malo y estúpido – se tumbo sobre la cama.
Horo realizo el desayuno, estaba de muy buen humor y se notaba por como tarareaba sutilmente cuando preparaba los wafles ante la mirada roja de Pilika y Tamao que estaban hechas un desastre.
-¿Puedes dejar de tararear? – pregunto la Usui que se tapaba los oído. – Me molesta que lo hagas – el chico negó el pedido de su hermanita.
- Por favor, Horo, deja de hacer ese infernal ruido – suplico la peli rosa que estaba temblando de sueño.
Horo dejo el sartén fuertemente que produjo quejas de ese par - No dejare de hacerlo sólo porque USTEDES tienen resaca – le sonrió malvadamente – Es su castigo por irse sin avisarme y beber hasta estar tan borrachas -
- Que cruel eres – chillo Tamao que se tapo la cabeza con la servilleta de tela, en ese instante entraba una muy fresca y bien vestida Anna, llevaba unos lentes negros para ocultar sus feas ojeras.
- Aquí tienes – le ofreció el plato cuando ella estaba sentada en la cabecera de la mesa – Es lo que más te gusta –
- Wafles con jugo de naranja – miro a su amigo - ¿Tengo cara de que tengo 8 años? –
- La cara no pero tu actitud si lo es – de mala gana le dio analgésicos que se lo tomo rápidamente después se sentó al lado derecho de ella y comenzó a comer ruidosamente para hacer sufrir más a sus hermana y Tamao - Dime ¿recuerdas algo de lo que paso? – él tenía que saberlo para tener un plan de como actuaria de ahora en adelante con Anna.
- No recuerdo nada, ¿debería recordar algo? –
Horo se sentía decepcionado y feliz pero no la culpo por su falta de memoria porque estaba muy pasada de copas - No - vio como Anna jugaba con el desayuno - Si no lo quieres me lo como por ti –
- Si me lo comeré, no estoy tan mal como otras – ese comentario hirió a ese par de jovencitas que iban a replicarles pero no tenían la fuerza necesario para hacerlo - Nos iremos de vacaciones juntos como en los viejos tiempo – comento después de media hora de comer.
- Así es – dejo los cubiertos, se levanto para retirar los platos sucios - Por cierto, llame a Manta para que viniera por ti –
- ¿Por qué lo hiciste? – la queja tan llena de enojo no le dio miedo a Horo que estaba de tan buen humor, Anna paso la mano sobre el cabello como símbolo de disgusto.
El sonido del timbre hizo que él dejara los platos en el fregadero y observara el reloj que había en la cocina - Llego puntual - Horo camino, Anna no se quedo sentada y le fue acompañarlo.
- Prima, te ves terriblemente mal – fue lo primero que dijo al verla de pies a cabeza, Manta tenía una sonrisa traviesa.
- Nada mas espera cuando este muy bien y te quitare esa sonrisa, Cabezón estúpido – empujo a su primo al momento de salir de la casa.
- Mientras tanto aprovecho – ese murmuro genero risa a Horo como a Manta, vio como Anna llego a la camioneta - Gracias por hospedar a mi mala educada prima–
- Descuida lo hice con gusto –
Examino a su amigo desde el rostro hasta lo corporal, tenía los ojos relajados, respiraba profundamente para después exhalar largamente con cierto actitud soñadora, también tenía una sonrisa traviesa y tierna - Horo –
- Que sucede, Manta – y agrego a la lista que no paraba de sonreír.
- Nada, nos vemos en el aeropuerto- se alejo de la puerta, daba un par de vistazo y se impresiono que Horo no aun no cerrara la puerta como era habitual cada vez que se iban, no dejaba de mirar la camiones con cierto aire de tontees - Por la forma de mirar se percibe que aun siente algo por ella – esa idea no le desangraba tanto pero le dolía por su amigo Yoh. - ¿Qué pasara en las vacaciones? – esa era la pregunta del millón para él.
Hola, sip, así es, no es una ilusión he vuelto con este fic y con semejante capítulo que es el más complicado, exigente, divertido, ocurrente, hormonal y muy delicado como largo (149 hojas), me tarde meses en poder concluirlo, hubo muchos desvelos, trabajos de la Universidad, mucha música, falta de inspiración o exceso de inspiacion (jeejejeje), hice otros fics para aligerar mi tensión, algunas distracciones (que me ayudaron para este fic, que hermoso XD) también tuve problemas porque se me borro más de la mitad del capítulo en Octubre (tengo una testigo que me dio ánimos y me acompaño cada desvelada hasta este día de publicación)
Ahora sí que hubo sangre, sudor y lagrimas ¬¬
Discúlpenme si ven mala ortografía o una incoherencia.
He aquí el lemon que algunos me han pedido y que ya me había saboreado desde que empecé con el fic, espero que les guste y tal vez mas adelante lo haga fic largo pero todo a su tiempo.
Este capítulo está dedicado A: los lectores que siguen a este fic, Annasak2 (gracias por tus palabras de aliento que me das día y noche, te quiero mucho y gracias por ser mi amiga, te admiro mucho, te respeto y me alegra mucho el conocerte, PS: este año será nuevamente de Mercedes jajajaja) y también me lo dedico por tener paciencia ¬¬
Ahora sí que va ver drama entre nuestros personajes, no hay nada de malo darle algo de drama. Después de meses de tensión por fin concluí este capítulo, ahora en adelante no hare tan largos los capítulos y tratare de actualizar más seguidos, los invito a leer mis otros fic.
Gracias por los Reviews en el capítulo capitulo, les deseo un grandioso como exitoso año 2015 y que los reyes vagos les lleven muchos juguetes jajajaja o lo que quieran. (yo deseo que gane Pumas y el disco de Fergie cuando salga)
Nos vemos.
"Music is my medicine that my doctor prescribes me to go on living ... in this world and that makes!"
by DjPuMa13g.
