Zootopia no me pertenece yo solo tomo prestado a los personajes para fines de esta historia. Karoll y el argumento de este fic son enteramente de mi autoria.
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Coartada.
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—Deberías rendirte amigo.
Nick dejó a un lado su bebida tan solo para mirar al sujeto que tenía al lado suyo, Finnick. ¿Acaso había dicho que se rindiera? ¿Que desistiera de su postura de ir tras la oficial rabo de algodón? ¡Por favor! Hopps era un reto personal para él, no mentiría al decir que le parecía bastante atractiva -para ser una coneja- pero ¿y eso qué? Nada estipulaba que estuviese mal… esperen, sí, de hecho si había algo que dictaba cierto orden natural en la ciudad, aunque éste no estuviera explícitamente escrito sino que fuese más por sentido común.
— ¡Oye te llamé para que me dieras apoyo moral como el buen amigo que se supone que eres, no para bajarme los ánimos!—reprochó el zorro, la idea en general era pedir un par de consejos a Finnick pero ahora era cuando realmente reconsideró el haberlo invitado a tomar unos tragos mientras le contaba su decadente situación.
—Nunca me dijiste que tendría que ser la doctora corazón Wilde—una socarrona sonrisa terció la comisura del hocico del zorro del desierto. Una cosa era aceptar una buena ronda de tragos de manera gratuita y otra muy diferente era ser el consejero sentimental de Nick, así que él no tendría por qué quejarse de no desempeñar de manera adecuada su papel.
La triste realidad le abofeteó en la cara a Nick, engatusar a Finnick no mejoraría en nada su situación, las cosas con la oficial no avanzaban con el pasar de los días, de hecho era todo lo contario, desde el día en el que ella le detuvo por manejar a exceso de velocidad y tras lanzar su advertencia -más bien amenaza- Judy hacía todo lo posible por evitarlo, así que cuando el vulpino trataba de avanzar un paso, ella retrocedía unos cinco y ciertamente para Nick la situación estaba resultado desesperante ¡solo quería una maldita cita con ella! pero ella era tan testaruda al no querer aceptar.
La mirada de Nick se reflejó en el líquido que contenía su vaso, ¿Dónde se encontraba la astucia y sagacidad que lo representaba? Ahora solo parecía un recuerdo lejano de lo que fue y todo gracias a una pequeña coneja, su linda presa.
— ¿Acaso espera a que le ruegue de rodillas? ¿Qué me arrastre por el suelo con un absurdo cartel que diga "di que sí pelusa"?—Nick se imaginó aquel panorama así como otros en los que él era el protagonista de tan humillante escena. Imágenes de absurdas películas de romance vinieron a su mente; él de pie frente a ella con un ramo de zanahorias absurdamente enorme - por cierto nada ortodoxo para una coneja-, él sosteniendo en alto una grabadora y cantando una tonta canción, él desde un espectacular con un altavoz gritando a todo pulmón su propuesta.
En algún momento Nick perdió la noción del tiempo y con ello el hilo de la conversación con Finnick, quedando en un estado de letargo bastante notable para su amigo. "Este idiota" pensó el pequeño, ¿Quién sería la desafortunada y pobre victima de Nick? Realmente la compadeció por tener que cargar con semejante pelmazo.
Finnick empuñó las patas para asestarle un certero golpe a su amigo, su silencio comenzaba a desconcertarlo, Nick callado era más estresante que cuando soltaba aquella labia. Un quejido fue la única respuesta que obtuvo del susodicho.
—Escucha galán—el pequeño zorro se acomodó en su asiento, estar prácticamente en un banquito sobre la silla no era precisamente cómodo o placentero, más bien podía calificarlo como algo humillante hasta cierto punto, "un mal necesario"—no trates de entender a las hembras, si algo he aprendido en todos estos años niño, es que ellas desechan aquello que está a su alcance y añoran lo que no pueden tener—era bastante banal suponer eso de las hembras pero era algo que ni él mismo podía explicar, un axioma de la especie femenina.
"Añoran aquello que no pueden tener" esas palabras rondaron la mente de Nick por unos segundos, sopesando el verdadero significado. Pudiese ser que Nick fuese un estafador consagrado pero en cuanto a asuntos de mujeres era apenas un novato, no importaba que pasara de los treinta años, su confianza al hablar con Hopps no era más que una fachada, una simple coartada ¡por favor ya no era un zorrezno! Su última relación no había salido precisamente de las mil maravillas. Su naturaleza encantadora y juguetona le daba puntos a favor pero al parecer no era suficiente.
— ¿Entonces qué le propones a papi doctora corazón?—ignorando la estoica mirada de Finnick, Nick recompuso su postura adquiriendo un nuevo aire de frescura y picardía. Sus orbes brillaron ante la expectativa de las palabras de su amigo, prácticamente gritando "ilumíname Finn".
—Tienes suerte de que estos tragos eviten que te muela a golpes con mi bate de beisbol Wilde—Finnick entornó los ojos en dirección a Nick mientras sorbía lentamente de su bebida, en verdad consideró propinarle un par de golpes al vulpino pues odiaba que éste lo llamara con molestos sobrenombres, para nadie era un secreto lo creativo que Nick resultaba para asignarlos—si yo fuese ella créeme que también te querría a kilómetros de distancia idiota.
—Eso me dolió Finn, no puedo creer que ese sea el cariño que le profesas a papi, tu mejor amigo y por si fuera poco, a tu mejor socio—la pata de Nick voló en dirección a su pecho, sobándoselo por unos segundos—auch.
La única respuesta de Finnick fue tenderle su vaso vacío, una indirecta para que Nick lo rellenara de nuevo ¿Cuántos eran ya? ¿Siete u ocho? La verdad no le importaba en absoluto, solo se limitaba a disfrutar de la bebida que quemaba de vez en cuando su garganta. Captando casi de inmediato, Nick le sirvió, llenando el recipiente hasta el límite para después proceder con el suyo.
—Por cierto—Finnick dejó colgada esta frase al aire esperando captar la atención de su amigo; aun había algo que no terminaba de cuadrar en aquella ecuación que involucraba al zorro. La táctica dio resultado, la atención de Nick se centró de lleno en él— ¿Quién es la pobre victima esta vez?
Nick había dejado en claro que estaba interesado en alguien, sin embargo el vulpino no especificó en ninguna ocasión de quién se trataba, a esas alturas del partido la identidad de la pobre hembra aun se mantenía en el anonimato ¿Por qué él no había mencionado siquiera algún nombre? Simplemente se limitaba a llamarla "Pelusa" delante de Finnick; viniendo de Nick aquel sobrenombre no debía ser del total agrado de la hembra.
—Es un secreto—fue la única respuesta de Nick, aun no se sentía preparado para hablar abiertamente de Judy frente a Finn, no por el hecho de que él fuese un zorro y ella una coneja sino por el aspecto de "oficial de policía".
Las burlas del pequeño zorro del desierto no se harían esperar, una tras otra caerían sobre Nick como una avalancha aplastando su propio ego.
Instintivamente los ojos de Finnick rodaron. "Reitero, es un pelmazo" caviló—Espero que al menos sea una hembra real y no estés liado con una de tu motocicleta, Wilde—su escepticismo era totalmente fundamentado, conocía a un montón de perdedores que se inventaban a una hembra con el único propósito de no ser la burla entre sus amigos.
"Si supieras" contestó mentalmente, tal vez no fuese la preciosa Cherry u otro objeto como una almohada, pero ciertamente si Hopps cerrara esa pequeña boquita y lograra quedarse lo suficientemente quieta podría hacerse pasar por un peluche de aparador. El pensamiento en sí resultó bastante gracioso para el zorro no por el hecho de ver a Hopps como un adorable adorno sino por imaginarla quieta y callada ¿acallar esos chillidos? Sí claro, como si eso pudiese ser posible, aunque la única vez que la había dejado petrificada -aunque fuese por un segundo- fue cuando le mencionó sobre la cena. Nota mental: en caso de tener éxito y conseguir algo con Hopps, mantenerla a raya con propuestas inesperadas. Las sorpresas parecían dejarla en un estado de estupefacción momentánea.
—Te sorprenderías amigo…
Una molesta vibración se instaló en los bolsillos de Nick, impidiéndole agregar cualquier otra cosa a Finnick. Con el pasar de los segundos ésta solo se acrecentó hasta hacerle cosquillas crispando levemente su rojizo pelaje ¿Quién era el inoportuno que se atrevía a llamarlo en ese momento? Levantó la pata en dirección a Finnick dejándole en claro que esperara un segundo, sacó el aparatejo y oteó la pantalla.
"Llamada perdida" rezaba el mensaje sobre el icono. Nick inspeccionó con cuidado el número, uno que le resultó bastante conocido. "Simplemente genial" se dijo de manera sarcástica. Optó por ignorar la llamada como muchas veces lo había hecho en esos meses, estaba más que dispuesto a guardar de nuevo su celular o en todo caso a colocarlo en modo avión para evitar llamadas entrantes, pero de un momento a otro Finnick le arrebató el aparato de las patas.
—Esto sí que es jodido amigo—Finnick no se limitó a mirar solo el numero de la pantalla sino que entró a la bandeja del celular de Nick encontrando el listado de llamadas perdidas con el mismo número—creí que tú eras el enfermo pero creo que ella te supera y por mucho—una cosa era tener una aparente fijación y ser insistente como Nick parecía serlo y otra muy diferente era ser un obsesivo con las llamadas rayando en el acoso telefónico.
El zorro le arrebató el celular a Finnick, no necesitaba que le recordaran cuan jodido estaba. Y solo hasta ese momento se dio cuenta de lo irónica que resultaba la situación; Nick trataba por todos los medios de atraer la atención de la oficial mientras una loca trataba de tener la suya.
—Esta situación está tornándose insoportable, es decir, sé que soy irresistible pero esto—señaló el celular—es rayar en lo absurdo, Karoll me llama todo el tiempo, me envía mensajes de texto y la única razón por la que no me la he encontrado fuera de mi departamento es porque me he cambiado de lugar al menos dos veces en este año ¿ser un zorro bien parecido es mi maldición?
—Eres un idiota eso es todo—si Nick trataba de sonar gracioso con aquel comentario entonces no estaba dando resultado—como sea solo ignórala y se cansara.
¿Ignorarla? Eso era lo que Nick estuvo haciendo todo ese tiempo, ignorando sus mensajes e incesantes llamadas, pero al parecer eso solo avivaba el deseo de aferrarse a él, de querer que él la notara. Hembras. Justo como Finnick había dicho. "Añorar algo que no pueden tener" ¡bingo! A eso se refería el pequeño zorro del desierto. Algo brilló en la mente de Nick, por supuesto ¿Cómo no lo supo antes?
—Eres un genio galán—Nick levantó la botella en dirección a Finnick para después dar un largo trago, la respuesta a su problema estaba bajo sus narices y recién se percataba de ello.
Finn se limitó a encogerse de hombros sin saber exactamente a qué se refería Nick, el zorro era un ente al que no sabía cómo interpretar el ochenta por ciento del tiempo, pero el renovado brillo en la mirada de Nick le indicó que se traía algo entre patas ¿Qué podría ser? no tenía la remota idea de lo que podría ser y solo restaba esperar por el resultado de lo que la mente de Nick maquilaba.
…
"Solo un par de días más Judy, solo espera un poco más" se dijo la coneja tratando de calmar su estado de aparente aburrimiento. Repartir multas era un trabajo que dejaba mucho que desear cuando se era policía, y más siendo una enorme ciudad en la que estar en movimiento era una constante.
Judy era una policía, sí, por supuesto que lo era. Pero hasta el momento únicamente se limitaba a cumplir con la tediosa tarea de entregar multas en las ajetreadas calles de Zootopia, no obstante y tal como ella se había dicho, solo quedaba esperar. En un par de días un nuevo agente arribaría a la metrópoli y entonces un nuevo departamento se abriría en las instalaciones de la ZDP, esa era la oportunidad de Judy para convertirse al fin en una verdadera oficial de policía.
Bogo había sido bastante explicito en el asunto, ella sería una de las oficiales que integraría este nuevo departamento. No es que el búfalo dudara de las habilidades de la coneja como una oficial, más bien, ésta sería la oportunidad perfecta para desarrollar las capacidades de los nuevos reclutas y rechazar la oferta no era una opción.
Naturalmente para Judy aquella noticia fue como el trago de agua que ella necesitaba en aquel desierto que resultaba ser su carrera de policía -la que aun despegaba- su pequeño oasis en medio del escepticismo de una ciudad entera, demostrar que un animal pequeño, en especial un conejo era tan capaz como cualquier otro mamífero en la ciudad. Estaba segura que con suficiente esfuerzo llegaría lejos, ahora lo único que podía hacer era esperar.
Detuvo su andar cerca de un parquímetro con toda la intención de utilizarlo, siendo honesta, incluso ella necesitaba un pequeño descanso de al menos un par de minutos para recobrar ánimos e ir por algo de comer; Judy no podía llamar "alimento" a los litros de café que ingería al día, sumándole a eso las esporádicas veces en las que Garraza compartía una dona con ella, su dieta se reducía a alimentos chatarra y sabía que a la larga eso le cobraría factura.
La coneja decidió ir por un aperitivo, tal vez un emparedado vegetariano y un licuado de zanahoria serían la opción perfecta, algo ligero pero que cumpliera con los requisitos de una dieta, sí, parecía ser lo ideal. No obstante Judy detuvo su andar al ver una figura familiar al otro lado de la calle, cruzando la acera se encontraba aquel zorro, Wilde.
Un extraño sentimiento se arrastró a través de Judy, una sensación que ella no supo si identificar como felicidad o incomodidad ¿la razón? El zorro no había cruzado camino con ella los últimos días, una semana para ser más exactos, fue como si la tierra se lo hubiese tragado, simplemente un día ya no apareció más.
Durante los primeros días fue un alivio para la coneja. Wilde era bastante persistente en sus insinuaciones y eso ciertamente no hacía más que desconcertarla a ella, ¡él era un zorro! Y era Wilde, el animal que constantemente la acechaba como el depredador que era, aguardando en alguna esquina para después abordarla con una excusa absurda, creando cualquier situación para llamar su atención.
"Es solo un zorro charlatán" trató de convencerse un millón de veces, la persistencia de Nick en el asunto de la cita no hacía más que crisparle los nervios, llevándola por un torbellino de emociones al borde del abismo de la incertidumbre, aun cuando Nick hubiese dejado del todo claro sus intenciones, para Judy eso no quería decir absolutamente nada, más bien adjudicaba la actitud del zorro al afán de querer fastidiarla y entorpecer su trabajo.
Ahora él estaba a unos metros de distancia ¿sabía siquiera que ella estaba ahí y ese era otro de sus "fortuitos encuentros"? ¿Era otra de sus coartadas para querer engatusarla? No podía asegurar nada a ciencia cierta. La mente de un zorro y en especial la de ese sujeto actuaban de una manera indescifrable. Siguió observándolo por unos minutos más, él en cambio se limitaba a seguir su camino con aire despreocupado.
"Típico en él" caviló Judy, la actitud de Nick era singular, como si nada en absoluto le preocupara, como si todo Zootopia estuviera en las almohadillas de sus patas, su egocentrismo solo se comparaba a su cinismo.
— ¡Nicky!—la voz de una hembra se alzó al otro lado de la calle captando la atención de la coneja.
Judy enfocó de nuevo la mirada, despertando del letargo en el que estaba sumergida gracias a sus pensamientos. Sus orbes amatistas le regalaron la visión de una hermosa zorra; pelaje rojizo igual al de Nick, con una figura estilizada, unos preciosos ojos ámbar y una esponjosa cola moteada con un toque de blanco al final, un tono peculiar que no concordaba con el resto del pelaje de sus patas y orejas.
Atendiendo al peculiar llamado, Nick se dio la vuelta para mirar a la recién llegada. Desde su posición lo único que Judy podía observar era cómo la hembra se precipitaba hacia el zorro en un efusivo abrazo, como si no lo hubiese visto en décadas ¿serían conocidos o algo por el estilo? Es decir, Judy supuso que para que él dejara envolverse en tan incómoda muestra de afecto algún parentesco debieran tener.
—Karoll—escuchó mascullar a Nick.
Sí, definitivamente él la conocía. Entonces algo dentro de Judy pareció calmarse, sus orejas decayeron y su nariz dejó a un lado su agitación para dar paso a una sonora exhalación ¿estaba conteniendo aire sin siquiera percatarse?
Como un acto reflejo la coneja se escondió tras un auto, procurando en todo momento mantener la vista en la pareja de zorros al otro lado. Su oído se agudizó lo más que pudo, tratando de captar cualquier sonido en la conversación. "Eres patética Hopps" se dijo en un vago intento por patear esa necesidad de saciar su curiosidad. ¿Por qué le interesaba lo que Nick estuviese haciendo? Se suponía que su presencia era prescindible para ella y que esa última semana sin él fue la gloria absoluta, un descanso para sus nervios -y sus ilusiones-, pero ahí estaba, detrás de un auto espiando una conversación que no le incumbía. Patética.
—Te he extrañado Nicky—habló de nuevo la zorra, a quien ahora Judy conocía como "Karoll".
Judy no pudo evitar retorcerse ante el empalagoso tono de voz de la hembra. "¿Nicky?" ¿Qué era eso? Para la coneja el apelativo en aquel tono de voz sonaba igual a un par de garras rasguñando una pizarra, molesto al punto de querer cubrirse las orejas.
— ¿Qué haces aquí Karoll?—insistió Nick.
Judy esperó una respuesta contundente a la interrogante de Nick, pero simplemente ésta nunca llegó, el silencio se hizo presente. Hasta ese momento la coneja se encontraba con la mirada en el suelo, tratando de encontrar algún sentido a su actuar, no obstante al levantar la mirada su cuerpo quedó prácticamente petrificado ante la sorpresa de la escena que se suscitaba frente a ella.
Nick besando a la zorra ¿o es que acaso ella estaba besándolo a él? Y si era así ¿entonces por qué él no hacía nada para apartarla? La comprensión cayó cual peso muerto en la mente de Judy, la idea de algún tipo de parentesco como hermandad fue rápidamente desechada. Era muy evidente que Karoll era la pareja de Nick.
Algo dentro de Judy se quebró, creyó entonces que habían sido sus ilusiones que comenzaban a resquebrajarse. Muy en el fondo y aunque se negara a admitirlo, la presencia del zorro se convirtió en una constante en su vida, no importaba cuánto intentara patear esa sensación de afinidad que comenzaba a cristalizarse.
Nick le había dado esperanzas con su atrevida declaración y las alimentaba con su constante insistencia. Ahora Judy comprendió que aquello no era más que una broma por parte del zorro, una mera forma de diversión de su parte, ella no era más que una divertida distracción para él, nada más. Pero que tonta había sido.
Judy desapareció del lugar tan sigilosamente como había llegado, sin perturbar la escena de los enamorados, prometiéndose que no dejaría a Wilde meterse con ella de nuevo.
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— ¿Qué te sucede?—Nick apartó a Karoll sin ningún tipo de sutileza en su actuar—te he dicho que no lo nuestro acabó Karoll—sin poder evitarlo se limpió el hocico con el dorso de la pata sin importarle si aquel gesto molestaba o no a la hembra.
Karoll no pareció ofendida en absoluto, en cambio intentó acercarse a Nick de nuevo pero él retrocedió un paso fuera de su alcance. Algo irónico, él un depredador siendo acorralado por otro depredador, en este caso una depredadora.
—Nick no puedes decidir esto por tu cuenta ¿no importa lo que yo sienta?—interpeló la zorra.
El vulpino negó con la cabeza dejando salir una pesada exhalación que más bien podía interpretarse como cansancio, y no era para menos, le había explicado infinidad de veces la situación.
—Karoll—la llamó cual padre tratando de explicar algo a su cachorro—esto se acabó entiéndelo, no me busques ni me llames.
Había situaciones en las que Nick dejaba a un lado su personalidad juguetona y se comportaba como el zorro adulto que se suponía que era. Definitivamente esta situación lo ameritaba.
—Pero Nicky—insistió Karoll ¿Por qué Nick no comprendía sus sentimientos?
—No—fue tajante y contundente—he dicho no Karoll, estoy seguro que ahí afuera hay alguien para ti y simplemente yo no soy ese alguien—recalcó Nick señalándose con ambas patas.
—No voy a rendirme—Karoll pensaba erróneamente que si perseveraba lo suficiente entonces podría hacer cambiar de parecer a Nick.
—Entonces es una lástima que sigas luchando por alguien que se rindió hace mucho— al menos Nick era más realista en ese aspecto, para él la relación con Karoll se había desvanecido en el aire hacía ya bastante tiempo atrás, él simplemente dejó que la brisa se llevara los últimos vestigios, convirtiéndose en un mero espectador.
Los ojos de Nick no reflejaban más que determinación, muy diferente a la que empleaba en su trabajo. Una determinación para dejar en claro el asunto y zanjarlo de una vez por todas.
—Adiós Karoll.
Nick metió ambas patas en los bolsillos de su pantalón dándole la espalda a la zorra, sentía la imperiosa necesidad de salir de ahí cuanto antes y así lo hizo, sin mirar atrás se alejó arrastrando las patas en el asfalto, sin ser del todo consciente que minutos atrás unos ojos curiosos habían observado la imprudente acción de la zorra.
Su plan inicial se vino abajo en aquel momento y pronto se daría cuenta del fatídico desliz.
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Continuará…
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Bien, no pensaba hacer una continuación de este Shot, pero las ideas solo vienen y no puedo ignorarlas, he de admitir que esta historia aun no tiene una trama concreta así que ya veremos qué resulta…
Gracias por los reviews chicas.
Estrella: ya he descargado el fic que me recomendaste y la voy a leer, ese lado masoquista que tengo me dice que lo haga. Gracias por tomarte el tiempo de leer esta historia, aquí está la pequeña continuación, creo que me faltó aclarar que esto es un universo alterno y sí XD creo que me faltó el apodo de "oficial tup tup" pero como Nick y Judy no se conocieron en las mismas circunstancias pues ese apodo nunca se dio.
Aloanime42: pues aquí está la continuación ;)
Demonocracy: jajaja la información suficiente para enviarlo a prisión… oye pero si eso no suena nada mal 7u7 gracias por tomarte el tiempo de leer la historia y comentar.
choMi-ChoMi: gracias! No sé de donde salió esa loca idea pero he de admitir que también me gustó el resultado. En el Shot anterior creo que si me acerqué a las personalidades en esta ocasión me salió algo Ooc, una Judy algo pesimista y un Nick serio. Bueno aquí está la continuación espero fuese de tu agrado.
Yoli: tranquila mujer aquí tienes tu continuación XD ¿Cómo no amar a Nick? Gracias por pasarte a leer esta historia 7u7
Allison Doolin: tengo algunas ideas para continuarlo con unos dos capítulos más así que aún queda algo por escribir XD. No sé solo me imaginé a Nick siendo insistente y molestando a Judy hasta el punto en el que comenzara a mostrar algún interés en ella. Gracias por tomarte el tiempo de leer el fic hasta la próxima.
Hasta la próxima chicas…
