-Nick, ¿podemos hablar un momento?- la vos de James me sobresalto, él casi siempre estaba en su estudio o incluso de compras pero no me esperaba verlo con una taza con café y leyendo uno de sus aburridos libros sobre medicina.

-claro ¿Qué ocurre colega?

- he pensado en hacerle estudios a Judy por su bien y el de las criaturas, tendré que hacer exámenes de todo tipo y si es necesario adelantar el parto

-¿y eso a que se debe?

- Como bien sabes tú eres un zorro y ella una coneja así que piensa un poco en lo que viene, de ser posible ella tendrá el ciclo natural de un conejo pero con tus genes es posible que las crias sean más grandes y, bueno tu comprendes que significaría.

James tenía encanto para hacer que me preocupara pero era cierto que ahora teníamos que pensar en lo que ocurriría de ahora en adelante.

Dile a Judy que la vere en 10 minutos en la sala.

Judy tenia antojos y era mejor que me apresurara antes de que su bella esposa despertara y no encontrara lo que quería.

"James, ¿podemos al menos tener intimidad?" James escupió su tibio cafe y se quedó mirando Nick.

"¿Qué acabas de preguntar?" se ahogó.

"¿Qué si al menos podemos tener intimidad? Sabes bien a lo que me refiero, por otro lado James a pesar de ser un medico profesional a veces Nick lo tomaba por sorpresa con todo tipo de preguntas sobre la intimidad.

"Ok. Por favor dime al menos que sabes usar un preservativo..."

"Y eso de que me serviría ahora, ¿o que opinas?"

Judy despertó de su siesta y sonrió. Ella no se sentía cansada en absoluto en estos momentos. De hecho, se sentía como una zanahoria fresca. Antes de que pudiera levantarse, Nick entró en la habitación. Parecía emocionado.

"Judy, tan hermosa como siempre!" dijo emocionado. Saltó y besó su nariz.

"y tu tan adorable como siempre dijo ella, la sonrisa de Nick la hizo notar algo perverso como solo el solia ser.

"Acabo de preguntarle a James si aun podemos dar lucha en las noches y nos ha dejado al menos 2 semanas mas!" Judy se echó a reír al ver a su esposo darle tan agradable noticia.

"Por cierto, James quiere verte en la sala"

Nick estaba en la puerta de su dormitorio y Judy que recién había llegado de su pequeña consulta de 3 horas ahora se miraba en el espejo. Ella tenía el ceño fruncido.

"Las estrías. Tendre estrías. Sobre mi trasero y mis piernas", que casi se quejó. "¿Cómo es esto posible?"

Nick no tenía idea de lo que eran las estrías, pero decidió no decir algo antes de que Judy tuviera otro de sus ataques aun así Judy maldecía a sus futuras estrías.

"Todavía eres hermosa, Zanahorias." cruzó la habitación y envolvió sus brazos alrededor de su estómago desnudo. "Siempre serás cinco millones de veces más hermosa que la salida del sol más hermoso." ella sonrió y se inclinó su cabeza en su pecho.

"Gracias, Nick, al menos te queda algo de sentido del humor."

"De nada, zanahorias". Mordisqueaba el lóbulo de la oreja. "Te amo."

"Yo también te quiero." su expresión cambió entonces, a disgusto. Nick sintió una oleada de pánico.

"Estoy algo preocupada, Nick. Sólo de pensar en lo que vendrá."

"¿Sobre qué?" se aventuró. Ella suspiró.

"Estoy pensando en lo grande que será mi vientre en tan poco tiempo, seré tan gorda y pesada que pensaras que soy una pelota de playa."

El embarazo fue muy confuso. Él estaba agradecido de que al menos las nauseas y los vómitos habían parado y sus estados de ánimo podría decirse que estaban más estables (lentamente, añadió internamente como su expresión cambió de nuevo), pero todavía tenía que lidiar con su cuerpo cambiante.

James le ayudaba a Nick en sus tareas diarias, recibir las visitas por parte de los padres de Judy, las amistades que habían hecho pero sobre todo de Fru Fru quien ayudaba a Judy dándole consejos mas íntimos, sin duda alguna les esperaban noches de pasión antes de que acabara durante un tiempo.