Aclaración: Algunas lectoras cuestionaran lo de Bella amamantar a Maddie, chicas, no iba a escribir algo si no tuviera un fundamento médico y psicológico sobre el tema, aunque si quisiera poner este dato mismo que en la vida real tal cosa no pudiera suceder, lo podría hacerlo, pues eso se trata de una FICCIÓN. Hay algo en literatura que se llama licencia poética, o sea, es una licencia para la creatividad, que permite el autor utilizar su imaginación sin tener que estar siempre de acuerdo con el mundo real. Por ahora les digo que, sí, una mamá adoptiva puede amamantar a su bebé, tanto en la ficción como en la vida real, jejeje. No les daré más detalles porque lo hará nuestro querido Doctor Carlisle Cullen en el capítulo 6, de esa manera lo planeé, tengan un poquito de paciencia ;)

Gracias por los reviews, alertas y favoritos. LEAN LA NOTA AL FINAL, LES TENGO UNA SORPRESA ;)

Capítulo sin beteo, así que, de antemano, disculpen cualquier error que se me haya escapado.


Disclaimer: La saga Crepúsculo pertenece a Stephenie Meyer, yo solamente me divierto con sus personajes, ya que me enamoré de ellos. Esta historia es una idea mía y ahora la comparto con ustedes.


Capítulo 3 — Haciendo revelaciones

Al día siguiente, cuando bajé las escalares para reunirme con mi familia, encontré que todos ya se encontraban allí, hasta Ethan en su silla de bebé para comer.

— ¿Mala noche, Eddie? — Indagó Emmett utilizando el sobrenombre que siempre odié.

— No me llames así — le gruñí.

— Tranquilo, no precisas gruñir — dijo con cara de niño bueno.

— Deja a tu hermano en paz, Emmett — me defendió mi madre. — Buenos días, cariño — me habló ella, dejando un beso en mi mejilla mientras pasaba por mí para dejar un cuenco lleno de bollos sobre la mesa.

— Buenos días, mamá, buenos días a todos — los saludé.

Una ronda de saludos se siguió, me senté a la mesa, en el sitio junto a mi sobrino, que desde su silla para comer me regaló una hermosa sonrisa, ya con muchos pequeños dientes, formando en sus mejillas los mismos hoyuelos que mi hermano tenía, acaricié sus rizos castaños oscuros.

— Entonces, Edward, ¿vas a decirnos por qué viniste a Forks con tanta prisa? — Cuestionó Emmett, lleno de curiosidad, el niño que llevaba en sus adentros estaba ansioso por descubrir el misterio.

— Me dijiste ayer que todos tenían la mañana libre a los martes — quise confirmar, evadiéndome de su pregunta.

— Yo no tengo guardia hoy — respondió mi padre.

— Hoy sólo tengo algunas consultas por la tarde — dijo Jasper.

— Yo también sólo tengo algunas consultas de revisión por la tarde — dijo Emmett.

— La pregunta vale para nosotras también — cuestionó Rosalie.

— Por supuesto, cuñada.

Ella asiente con una sonrisa.

— Puedo entrar más tarde en el taller — contestó Rosalie, que es dueña de un taller mecánico, "Taller de mademoiselles"* (N/A: mademoiselles, señoritas en francés*), así se llama, sus funcionarios son todas mujeres, entrenadas por la propia Rosalie y su clientela en gran parte estaba constituida por mujeres, fue toda una novedad para la pequeña Forks.

— Yo también puedo abrir la boutique más tarde — contestó Alice, que es dueña de una pequeña tienda de ropas de diseño en el centro de Forks.

— Entonces, me gustaría hablarles después del desayuno.

— Me estás asustando, Edward — dijo mi madre.

— ¿Tan serio es lo que tienes para contarnos? — Quiso saber mi padre.

— Es algo complicado — suspiré.

— Pareces preocupado — observó Alice.

— Lo estoy, Alice. Pero no se preocupen, no es nada relacionado a mi salud o a mi empresa, les contaré todo, sólo necesito oír sus consejos sobre un determinado asunto. Es mejor que comamos, luego hablaremos.

Desayunamos y gracias a mi sobrino que mientras tomaba su papilla de frutas sonreía a todos logrando relajarnos y hacernos disfrutar de la comida.

Ethan adivinando que íbamos a tener una conversa importante ya cabeceada en su silla al final del desayuno, estaba un poco gruñó por unos nuevos dientes que le estaban saliendo, hasta tenía un poco de fiebre, por eso Rose había decidido no llevarlo a la guardería, era la parte buena de ser la jefa y tener a funcionarios de confianza, además que en su oficina en el taller ella tenía un sitio para cuando necesitaba llevar a Ethan allí por algún motivo.

— Se despertó a las cinco de la mañana hoy y no volvió a dormir después — nos explicó Rosalie, mientras tomaba a mi sobrino en brazos. — Lo dejaré en su cuna y les encuentro en la sala.

Cuando mi cuñada bajó las escaleras ya estábamos acomodados en la sala, Carlisle y Esme sentados en el sofá de tres plazas, Alice se sentó al lado de mi madre, Jasper sobre el brazo del sofá al lado de su esposa, Emmett esperaba a Rosalie en el sofá de dos plazas, cuando ésta se acomodó todos me dieron una mirada interrogativa. Yo estaba de pie con mis brazos apoyados sobre el respaldo de un sillón, salí de atrás del mueble y me senté en él.

— Desembucha, Edward — solicitó un impaciente Emmett.

Soltando el aire que retenía en mis pulmones empecé a relatarles.

— Cerca de un año y medio atrás me envolví con una mujer, nos llevábamos bien, no teníamos nada formal, nos encontrábamos cuando queríamos pasar un buen rato juntos, ella era soltera, así como yo, y ninguno de los dos teníamos la intensión de empezar una relación más allá de lo que teníamos, sin embargo, tres meses después de que empezamos a salir ella me dijo que estaba embarazada — oí un jadeo colectivo.

— ¿Tengo otro nieto? — Indagó incrédula mi madre.

— Una nieta, pero hay cosas que necesitan saber, dejen que termine de contarles todo — pedí.

— Deberías haberlo hecho meses atrás cuando te enteraste de que ibas a ser padre — me reprochó mamá, y lo tenía merecido.

— Lo sé, y lo siento, mamá. Hubiera sido más fácil lidiar con todo si hubiera tenido el apoyo de ustedes, pero no quise preocuparlos con lo que sucedió, en realidad ustedes no iban a poder hacer nada además de ganar muchas preocupaciones e intentar consolarme.

— Íbamos poder hacer lo que hace una familia, apoyarte en las buenas y en las malas — siguió mamá, enojada.

No le contesté, era justo oír su enojo, pues me había equivocado al ocultarles mi problema.

— Termina de una vez, hermano, ¿lo que sucedió? — Preguntó un calmado Jasper.

— La mujer quería que yo me casase con ella, le dije que cuidaría a mi hijo, sin embargo no iba a meterme en un casamiento sin amor solamente para salvar las apariencias. Un casamiento así no sería bueno para nadie, mucho menos para el bebé, que con el tiempo se daría cuenta de lo falso que resultaba ser la relación de sus padres. Ella se transformó en otra persona al oír eso, me amenazó diciendo que si yo no me casaba con ella tampoco iba a tener acceso al niño, que ella y su hijo estaban en el mismo paquete, si uno no estaba, tampoco el otro. Pedí que ella se calmara, e intentara pensar en el mejor para todos los involucrados en la situación, principalmente en lo mejor para nuestro hijo que no merecía vivir una mentira.

Miré a todos y dije:

— Si tuviera la más mínima posibilidad de que yo pudiese sentir por ella algo más que una atracción física, me hubiera casado con ella, pero sabía que era imposible, desde algunas semanas antes de su anuncio ya pensaba en dar por terminada nuestra aventura.

— Fuiste sincero con ella, hijo — me dijo mi padre —, un casamiento no se basa solamente en atracción, es mejor para un niño que sus padres estén separados pero manteniendo una buena relación de amistad o por lo menos que sea respetuosa, a ver a sus padres peleándose, porque eso sucedería con el tiempo, pues las peleas y las crisis suceden en matrimonios donde el amor los unió, la diferencia es que la gente que se ama tiene un buen motivo para intentar comprenderse — terminó intercambiando una mirada cómplice con mi madre.

— ¿Qué pasó después, Edward? — Preguntó mi madre.

— Ella me preguntó si aquella era mi última palabra, le dije que no cambiaría de opinión y reiteré que la iba a ayudar financiera y emocionalmente mientras estuviera embarazada y que después iba a ser un padre presente en la vida de mi hijo, ella asintió y me dijo que necesitaba pensar, que hablaríamos por la noche del siguiente día y fue ahí cuando empezó mi pesadilla. La siguiente noche fui hasta su apartamento como habíamos acordado, pero ella no estaba, el conserje me informó que ella había salido temprano por la mañana llevando un equipaje, también me entregó un sobre que ella dejó para ser entregue a mí, en él había una nota con pocas palabras, " Si no quieres a la madre en tu vida, tampoco puedes tener a tu hijo en ella" — recité las palabras que por meses me atormentaron la vida.

— ¡Dios mío! — Exclamaron las tres mujeres presentes a la vez.

— La busqué — seguí explicando —, contraté a un investigador privado, el mejor, pero él no obtuvo señal de ella hasta esta semana.

— ¿Qué descubriste? — Fue Alice quien se manifestó.

— El nombre de Tanya apareció en un proceso de adopción, ella sufrió un accidente de tráfico y concedió la guarda de la niña a una mujer joven poco antes de morir.

Mi padre me miraba espantado, él estaba conectando los hechos, pero no podría creer en ellos, podía ver la incredulidad en sus ojos.

— Vine a Forks porque fue aquí que Tanya sufrió el accidente y es aquí donde está mi hija.

— ¿Estás seguro, Edward? — Cuestionó mi padre, queriendo confirmar sus sospechas.

— Totalmente, la niña adoptada por la doctora Swan es mi hija, la nieta y sobrina de ustedes — dejé salir la verdad.

— ¡Santo cielo! — Suspiró mi madre llevando una mano a su pecho.

— Hice el parto de mi nieta sin saberlo — musitó mi padre anonadado por la noticia.

— ¿Qué piensas hacer ahora? — Me preguntó Jasper, sin alterarse.

— No lo sé.

— La niña es hija de Bella, no importa quien la concibió, no puedes apártalas — declaró una angustiada Rosalie.

— Estoy de acuerdo con Rosalie, no puedes apartar a la niña de Bella, aunque sea su padre biológico — se posicionó mi madre, luego de asimilar la noticia.

— ¿Piensas solicitar la custodia de Madeleine? — Indagó Alice, en tono receloso.

— En un primer momento esa idea se me pasó por la cabeza, a fin de cuentas soy su padre, la quiero y tengo condiciones financieras y emocionales para hacerme cargo de ella, además la adopción se hizo sin mi consentimiento, no sería fácil anularla, pero con buenos abogados… — empecé a explicar dejando sobrentendido el final de la oración. — Pero al ver la relación que se estableció entre Bella y mi hija… No sé qué hacer, solamente deseo hacer parte de su vida, ser un padre presente para ella — confesé, sintiéndome perdido.

— Puede ser que tengas condiciones financieras y emocional para encargarte de ella, sin embargo, no tienes tiempo, vives para tu trabajo, Madeleine se quedaría con una niñera gran parte del tiempo — expuso Jasper.

— Bella es una madre maravillosa, y si yo hubiera podido elegir una madre para un hijo tuyo la habría elegido a ella, porque es una mujer increíble; como viste ayer, ella es como una hija más para tu padre y para mí — la defendió mamá.

— Me parece que no tengo el apoyo de mi propia familia — puse de manifiesto.

— Esa no es la cuestión aquí, hijo — empezó a justificar mi padre —, lo importante es hacer lo que sea mejor para Madeleine, y está obvio para todos que seguir al lado de su madre es lo mejor para ella. Sí, su madre, es lo que Bella es, porque así lo siente tu hija — completó cuando erguí mi rostro al oír que la nombraba madre de mi hija, no es que no creía que ella fuera su madre, pero ver a toda mi familia de su parte y en mi detrimento, yo que soy el hijo y hermano de ellos, terminó por sacar a la luz mi lado inmaturo. — Tú mismo fuiste capaz de percibir el vínculo que hay entre ellas, no lo niegues ahora — terminó mi padre.

— Aunque lo intentaras, ningún juez te iba a devolver a la niña, si nosotros que somos tu familia concluimos que lo mejor para Madeleine es quedarse con Bella, dudo que un juez pensara distinto a nosotros — se manifestó Emmett por primera vez.

— Gracias, hermano — le devolví la estocada que me dio con ironía.

— No lo tomes a mal, Edward — empezó a decir Rosalie, justificando a su marido —, estamos siendo realistas, y como dijo Calisle, pensando en lo mejor para Maddie.

— Estamos olvidándonos de una parte importante de esta historia — llamó la atención Alice —, Bella ¿Cómo se sentirá ella al saber la verdad? Piensen en el miedo que sentirá de ser apartada de su hija.

— Y yo — les acordé —, ¿ustedes no piensan en la angustia que viví todos esos meses, sin saber si encontraría o no a mi hija?

— Claro que sí, Edward, pero elegiste no compartir tu dolor con nosotros, ahora la situación es distinta, tal vez si no estuviéramos tan familiarizados con Bella pensaríamos de otra manera, pero al conocerla y saber la hermosa mujer que ella es, nos hace imposible no pensar en el daño que esta noticia puede causarle — puso de relieve mi madre —, a ella y a mi nieta.

— Bella necesita saber la verdad — opinó Rosalie.

— Tengo que decidir lo que haré antes de contarle algo — suspiré cansado.

— Tu idea original era ayudar a la madre biológica de mi nieta con apoyo financiero y ser un padre presente, aunque sin vivir sobre el mismo techo, siendo así sigues en la misma situación, lo que cambió fue la madre y creo que Bella, después del susto inicial, será mucho más razonable de lo que Tanya fue contigo — razonó mi padre.

— Carlisle está en lo cierto, Edward — estuvo de acuerdo mi madre.

Suspiré.

— Me parece una solución razonable — acepté —, sin embargo, yo vivo en Seattle, y quiero a mi hija junto a mí, su madre ha muerto yo soy su padre, Tanya no tenía parientes en primero grado, encontré algunos primos y tías que no tenían contacto con ella y no demostraron interés en tenerlo, así que soy su único vínculo consanguíneo además de ustedes, ella y yo tenemos derecho a establecer nuestros lazos.

— En este caso, volvemos a la misma cuestión — señaló Jasper —, aquí además de una madre presente y amorosa, Madeleine tendrá a sus abuelos, tíos y tías cerca, contigo pasaría el día con alguna niñera y la vería por algunas pocas horas por la noche, probablemente cuando llegues a casa mi sobrina ya esté durmiendo. Y nosotros no la veríamos, excepto en algunas pocas ocasiones durante el año, nosotros no podemos ir siempre a Seattle y tampoco tú puedes venir con mucha frecuencia a Forks.

— ¿Entonces qué hago? — Pregunté mirando a todos con desesperación.

— Si deseas ser parte de la vida de tu hija, tendrás que repensar tus prioridades, porque la única manera para hacerlo es si vienes a vivir aquí — opinó mi padre.

— Papá tiene razón, hermano — lo secundó Emmett —, tendrás que decidir entre ser un arquitecto famoso en Seattle o ser un buen padre para tu hija en Forks. Desde que Ethan nació, percibí que nosotros como padres tenemos que hacer muchas concesiones en nuestra vida para encajar a los pequeños y a sus necesidades, y todo vale la pena.

— Tienes que pensar, hijo, ya sabes nuestra opinión, y Bella necesita saber la verdad pronto. — Aconsejó mi madre, levantándose del sofá para pararse delante de mí y tocando mi cabeza continuó: — Estamos aquí para apoyarte, pero sobretodo tenemos que pensar en lo mejor para nuestra nieta y lo mismo te aconsejo a ti, como padre que eres ahora, debes priorizar las necesidades de tu hija por encima de las tuyas, tú eres el adulto, quien necesita cariño, protección y un hogar estable es Madeleine. Quédate toda la semana aquí, piensa en todo lo que te fue dicho, reflexiona, y nos avisas cuando tengas tomando una decisión, no puedes hablar con Bella antes de eso, ella merece conocer tu posicionamiento delante de los hechos, pues lo que vas a decirle cambiará su vida y la de su hija.

Asentí. Tenía muchas cosas en que pensar y esperaba que al final logrará hacer la mejor elección para la vida de todos los involucrados en la situación, principalmente para mi hija.


Ya sabemos la verdad, Tanya era el tipo de mujer que por tener resentimientos en contra de su pareja, decide hacerlo sufrir negándole acceso al fruto de la relación, aunque cuando el hombre será o es un buen padre. ¿Qué creen ustedes que decidirá Edward? ¿Seguirá él viviendo en Seattle e intentará conseguir la custodia total de Maddie o encontrará una manera para hacer su vida en Forks e intentar un acuerdo con Bella? Amó leer sus conjeturas, ya les dije, lo sé, pero es que de verdad me encantan, algunas personas están en el camino correcto de lo que va a suceder jejeje.

¿Les gustaría tener una actualización extra? Pues como este capi es algo corto y nos deja con muchas dudas, subiré un capi extra el domingo ;)

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Saludos llenos de cariño, ¡gracias por leerme! Hasta el domingo ;)

Jane