Los personajes de Gakuen Alice no me pertenecen, ni tampoco la historia.

Mikan, una chica de 17 años, vive con sus padres y su hermanita en Tokio. Un día sus padres le informan que deberán viajar por algunos meses, ella se emociona, ya que le encantan los viajes, pero sus padres le dirán que ella no ira, sino que se quedara en casa, pero con lo que no contaba, era con que sus padres la dejarían a cargo de un… ¿niñero?

El niñero.

Capitulo 3

POV Mikan

— ¡Hey Mikan! —me saludo Keichi, mi ex novio, Keichi y yo éramos los mejores amigos junto con Sumire. Pero una tarde él creyó que la relación entre nosotros dos, podía ir a más. Y lo acepte, me llevaba muy bien con él, pero nos comenzamos a distanciar y quedamos que mejor sería volver a ser los buenos amigos que éramos.

Un mes después comenzó a salir con Luna.

Flash Back

—Mi amor ya te dije que no me gusta que le hables a esta…— le susurro en el oído mí, digámoslo así, 'Peor enemiga' fue un susurro hecho intencionalmente para que yo lo escuchara

—Tu mejor que nadie se sabe mi nombre…— le dije fulminándola con la mirada —Así que vuélveme a decir 'Esta' y veras como…— me puse de pie pero Luna me volvió a sentar.

—Creo que será mejor que nos vallamos… — le dijo Keichi a Luna.

—Es lo mismo que yo pienso…— me miro burlonamente y se fueron tomados de la mano.

—Tienes que tranquilizarte— me dijo Sumire.

— ¡Es que Sumire me pone mal verla!— le dije aun asqueada —Además tu mejor que nadie sabes, que ella solo está con él porque piensa que me lastima…— ambas reímos.

End Flash Back

Ya habíamos intentado decírselo a Keichi, más este nunca nos creía y prefirió seguir con su 'barbie'

Keichi es muy atractivo, cabello color negro, ojos azules, sonrisa encantadora y con unos sentimientos hermosos, pero que la bruja de su novia ah ido haciendo todo lo posible por desaparecerlos, así que solo nos saluda de vez en cuando.

Entramos a las últimas clases, se pasaron rápido, entre algunos regaños para que guardara silencio y risas junto con los del salón. Digamos que soy 'algo' sociable. Y hablo con todo el salón. Solo en clase de Biología, con la única que no hablo es con la señorita ''soy la más hermosa del mundo''.

— ¡Es que no entiendo cómo puede estar con ella!— me dijo Sumire cuando llegamos a su casa.

—Lo sé es tan… tan ¡Hueca!— reímos y ambas bajamos del auto.

— ¿Hey y tú a dónde vas?— me dijo cuando vio que le puse alarma al auto.

—Es que no tengo ganas de ir a mi casa…— le dije con cara de suplica.

— ¿Que no tienes ganas de ir a ver por atrás a tu niñero?— soltó una carcajada.

— ¡Eres una tonta Sumire!— le dije también soltando una sonora risa.

—Anda ven…— me dijo, entramos a la casa. Ya la conocía más que bien, ya que cada dos semanas me quedaba a dormir o si no Sumire iba a mi casa.

— ¡Tía!— salude feliz a la mamá de Sumire.

— ¿Como estas Mikan?— me dijo mi tía con cariño.

—Muy bien…— le conteste sonriente.

—Me dijo tu mamá que saldrían del país…— me dijo haciendo una cara de angustia.

—Si…— le dije igual.

—Si necesitas algo Mikan, ya sabes que cuentas con nosotras— me abrazo.

—Si… muchas gracias— le agradecí.

—Como quiera no creo que necesite nada— rió Sumire —Le contrataron un niñero…— levanto ambas cejas rápidamente. Yo solo la fulmine con la mirada. —Bueno estaremos en mi habitación…— le dijo Sumire.

—Está bien…— contesto y subimos a la habitación de Sumire.

No la pasamos hablando de cosas sin sentido, sobre el colegio y cosas triviales.

— ¡Y luego viste como te miro!— soltó una carcajada.

—Si…— reí junto con ella —El día que le desfigure la cara estará contenta…— pelear no era lo mío, pero Luna me sacaba de mis casillas, con ella es una constante lucha… día a día. Y la verdad es fastidiante.

— ¿Tú crees que Keichi se enoje contigo si le haces algo? — me pregunto intrigada.

—Pues no lo sé…— le conteste indiferente —Pero no solo porque es su novia voy a estar soportándola.

— ¡Mikan son las siete de la noche!— me dijo asombrada.

— ¿Qué?— pregunte igual de sorprendida.

—A alguien la van a regañar…— canto y yo solté una carcajada.

—No me importa…— le dije desinteresadamente.

Aun me quede más tiempo ya que me habían invitado a cenar, y no podía rechazar la invitación así que acepte, salí de la casa de Sumire a las nueve de la noche.

Llegue a la casa y estacione el auto, tome mi bolsa y como si nada entre a la casa.

— ¿Que parte de, a las tres en la casa no entendiste?— me dijo caminando desde la sala.

— ¿Y tú que parte de no me interesa, no entendiste?— le conteste y camine hacia las escaleras, para después dirigirme a mi habitación pero este en cuestión de segundos me alcanzo a mitad de las escaleras.

—Mira… déjame te explico por si no te quedo claro… tus padres me dejaron a cargo, así que si te digo que a las tres… tu llegas a las tres.

—Y si no quiero ¿que…?— le desafié mientras ambos nos fulminábamos con la mirada

—Muy fácil…— subió otro escalón para quedar en el mismo que yo, comenzó a acercarse mientras que yo retrocedía, hasta que el barandal de las escaleras me lo impidió, su cercanía era demasiada, tanto que nuestras respiraciones se mezclaban…

Continuará.

Notas de la adaptadora:

Espero que les guste esta historia.

Dedicada a Laura-Sempai que me pidió la adaptación.

Nos leemos.