¿Cuánto me ausenté?, perdí la cuenta…
¡Hola a todos y a todas!, los extrañé muchísimo…

Bueno, mis disculpas por la excesiva demora, no hondaré en los detalles ni motivos de esta, solo comentaré que el mes pasado y el inicio de este fueron días muy difíciles para mi, lo cual me desapegó de la historia por completo… pero ya ahora que las cosas se tranquilizan un poco retomo la misma, pasando a comentarles, como siempre, de que trata.

¿Recuerdan los días en que mis escritos eran más "normales"?, es decir, contar más un día común y corriente, bueno, este capítulo es así, pasamos la historia de aproximadamente 12 horas del día, donde se vivirán altos y bajos en todos los aspectos.

Parto con lo primero, el texto en cursiva, bueno, este es un escrito que hice hace algún tiempo atrás y está en mi blog de poesía, lo encontré "ad hoc" para este capítulo, espero que les guste, y sino, óbvienlo xD por que en si muuucha relación con SM no tiene, es más bien personal.

Después pasamos por la despedida de Serena con Darien tras su romántica noche juntos, algo liviano, (quiero dejar la profundidad de los sentimientos para el próximo capítulo, ya sabrán por que)
Posteriormente veremos a Serena en un día de universidad, tratando de retomar su vida como estudiante con todo lo que ello conlleve, pero en esto se llevará una gran sorpresa, la casualidad de un encuentro que le ayudará a abrir los ojos y empezar a ver que su separación con Darien es algo casi al punto de lo ilógico.

Más tarde veremos que Haruka y Michiru se enteran de lo que hizo Serena con Génesis, como reacciona cada una y que deciden hacer por el bien de su protegida.

La reunión precede este hecho, todas las chicas llegan y se debatirá que hacer y como, pero esto se verá interrumpido por una de las noticias más desalentadoras que pudieron recibir, más cuando Serena pensaba decirle a Darien que volvieran a estar juntos…

Para finalizar entrego información sobre el enemigo, Black Moon y Génesis, pero ojo, una pista sin mayor claridad la he dejado, será el contexto de la tercera parte de la trilogía, ya que "el mal" se insertará muy cerca de nuestros queridos personajes…

Eso sería por hoy, en mi País son las 23:17Hrs, por lo cual, ansiosamente, subiré el capítulo sin respuesta a los reviews, pero a lo largo de las horas que vengan después iré respondiendo y actualizaré el capítulo, ahí podrán ver lo que les escribo de manera personal a cada una de ustedes.

Dato rosa por actualizar también… jejeje
¡Ah!, espero que tengan MUCHO ánimo de leer, ya que son nada más ni nada menos que 48 planas (junté lo que pensé que serían dos capítulos), ¿Para qué?, simple, el próximo será sobre la esperada reconciliación (L)
Hasta pronto!

ACTUALIZADO:

Abajo ya se encuentran mi respuesta a los reviews del capítulo anterior =)
y sobre el dato rosa… mmmm, déjenme escarbar un rato en mi cerebro…

"Lo tengo" xD
Es un dato casi inútil, de hecho ni siquiera alcanza a ser dato, es más bien una anécdota o un vil detalle… que aunque sea ínfimo para mi cambia muchas cosas…

No sé ustedes, pero yo siempre pensé que faltó mucho romanticismo entre Darien y Serena (En el doblaje español latino), si bien soy una fiel admiradora del trabajo Mexicano, debo decir que en Sailor Moon las cosas no estuvieron del todo bien…

En TODO en anime, Darien se refiere tiernamente a Serena solo una vez mediante un sobrenombre, capítulo 101, "Unas zapatillas de cristal como regalo de cumpleaños", ahí Darien le dice "Princesita", es muy tierno, pero poco a mi gusto…

En la versión original, es decir, la Japonesa, pequeños detalles hicieron de nuestra pareja una aún más hermosa…

No todos saben, pero Mamoru (Darien), después de ser oficialmente novio de Usagi (Serena), se refiere a ella como Usako, y ella se refiere a él como "Mamo-chan", si quizás saben un poco sobre el uso de honoríficos en Japón entenderán la importancia de estos tratos ya que marcan mucha cercanía.

También hay otro detalle… Darien en la primera temporada fue un chico muy molestoso y grosero con Serena, en la versión original es bastante distinto, ya que se muestra claramente un coqueteo, especialmente por parte de él, por ejemplo la llama por el sobrenombre "Odango Atama", lo cual para nosotros puede ser tomado como el "Cabeza de bombón" como le dice Haruka, ya que los odango son bombones dulces de arroz (parecido al peinado de Usagi), además de que en el capítulo donde Darien le entrega el anillo de compromiso (olvidé el número), Mamoru le dice Ai Shiteru, Usako, (Te amo, conejita), claro, Darien también le dijo "Te amo" a Serena (incluso dos veces), pero en la cultura Japonesa el decir "Te amo", es sinónimo de un compromiso muy grande, ya dando por hecho que la pareja permanecerá junta por muchísimo tiempo…

Bueno, dejo leer tranquilos a quienes todavía no lo han hecho y a quienes ya lo hicieron solo me queda recordarles que el romance tocará pronto a este fic, el momento tan esperado llegará y no falta mucho para aquello…
30 de junio, próxima fecha a leer.
Besos!


A veces todos caemos ante la presión de quienes nos rodean y tomamos erradas decisiones, resulta más fácil seguir lo moralmente correcto en vez de dejarnos llevar por nuestros propios anhelos, resulta más sensato huir ante un peligro inminente en vez de quedarse en un solo lugar, luchando por nuestros sueños… ¿A quien le importará todo después?, dos palmadas en la espalda y un "felicitaciones, has hecho bien", el mundo sigue su ritmo y ahí quedamos solos con nuestros dolores en el alma, los únicos siempre presentes amigos vuelven a ser las suspiros y los lamentos, una cómplice almohada que disimula los gritos de amargura y un poco de agua que nos devuelva algo de frescura en la garganta, quizás también alguna triste canción que componga la sinfonía acorde a nuestro pesar, ¿Qué mas queda después de eso?, el fervor candente de nuestras pupilas irritadas por las lágrimas, un mundo mental donde solamente existe confusión, sentir que hemos perdido los caminos imaginados y ahora solo ver oscuridad… "Vaya, aquella persona si que te ha hecho mal, estás mejor a solas, date cuenta, da lo mismo que pase con aquel ser, te tienes a ti y con eso basta", ¿No te has cansado de escuchar esto cuando has perdido a "esa persona" que creíste la correcta?

No quisiera sonar pesimista, no quiero sentirme malagradecida, pero si vamos a hablar con la verdad pues que sea de corazón y si ya me encuentro en todo este dilema quisiera partir por el motivo de todas mis tal vez absurdas palabras… ¿Qué es en realidad una pareja?, ¿Con que fin buscas una?, ¿Por qué debemos sufrir tanto ante algo que solo promete alegrías?, inicio por la primera interrogante…

El buscar una pareja real, a la cual llamamos "la media naranja" o "el alma gemela" es más simple de lo que parece, si vemos la raíz de todas las metáforas para una relación como esta veremos que estamos buscando aquel complemento perfecto de nuestras propias vidas, encontrar a aquella persona que tal vez ha pasado por tu lado y no has sabido reconocer, pero que en el momento en el cual cruzaste una primera mirada y una superficial conversación logras entender que existe alguien totalmente afín con tu forma de vivir, te das cuenta que "tan loco no estabas", que si, ¡si!, hay alguien en este mundo que ve las cosas como tú también lo haces, alguien "simplemente perfecto", que no era un mito, que si había alguien indicado para ti, alguien con el cual poder compartir tus mejores y peores momentos, alguien con quien sonreír y también llorar, alguien con el cual discutir sabiendo que tarde o temprano te entenderás y seguirás caminando a su lado, alguien que simplemente selle aquel vacío con el cual nacemos y nos decore con rosas el camino hasta el fin de nuestra existencia…

¿Por qué se busca?, no puedo negar que hay quienes deciden no seguir en esa idea, no se si verlos como cobardes o como personas realmente fuertes para soportar la soledad, pero creo que como yo hay muchas más, aquellas personas que hemos nacido para buscar el amor, aquellas que lo sentimos tan necesario como respirar, somos quienes necesitamos quizás dar mas de lo que pretendemos recibir, por que creo que a la larga todos imaginamos el como poder alegrar a nuestra persona especial, como apoyarlo, como consentirlo… una entrega llena de satisfacción que nos hace sonreír, así le das un nuevo sentido a todo esto, el amanecer tiene un motivo, las horas no pasan en vano, ¡hay algo por lo cual luchar!, gratificante, ¿No?

Pero... y es ahora cuando me pregunto el motivo de tanto dolor… Si hemos nacido en búsqueda de la ilusión y creemos en la maravilla de aquella decisión, ¿Por qué siempre somos los que recibimos más daño?, es decir, ¿Alguna vez imaginaste que en una noche algún último suspiro te arrancaría la vida?, vas perdiendo la razón y ya nada comienza a ser igual, cada respiro cuesta más, los segundos se profundizan junto al vacío, ya ni siquiera las lágrimas pueden desahogar tu interior, ¿Es justo?, solo pensábamos en colorear el cielo con nuestros matices del encanto, queríamos hacer de cada día uno lleno de perfección, ¿Por qué todo se vuelve tan complicado?, ¿No era acaso una bendición encontrar a aquella persona?, maldices al amor y juras no volver a seguir sus cretinos dictámenes, ¡Al diablo con todo, esta noche me transformo en piedra, nada ni nadie podrá herirme, nunca más!, crueles juramentos ante la luna llena que intenta darte algo de luz en la oscuridad, pero es tanta nuestra indignación que su luz permanece oculta ante nuestros ojos, ¿Qué queda ahora?, intentar conciliar el sueño… ¿Y para qué?, para extender tu infierno terrenal a despiadadas pesadillas que te atormentarán hasta el amanecer…

Déjame decirte a ti, persona que ha llegado ante mis errantes párrafos, que si estás en este renglón es por que he tocado tu conciencia, es por que has vivido lo mismo que viví yo, déjame también estrechar tu mano y felicitarte por seguir luchando en este mundo, tan resplandeciente como sombrío. Somos pocos quienes podemos observar cara a cara la verdad y reconocer nuestros parajes más desencantadores, quienes hemos encontrado el valor para seguir, darnos cuenta de nuestros errores y así permitirnos otra oportunidad, por que si hemos pasado por altos y bajos se debe a que aún tenemos que aprender, darnos cuenta que el amor no existe solo en un solo ser sino que habita en el aire, susurra todos los días en nuestro oído y nos conforta aunque no lo sepamos bien… Y si algo he aprendido yo es que en realidad "el alma gemela" en su totalidad no existe, ¿Perfección?, somos imperfectamente perfectos, todos caemos, todos erramos, no esperes que la promesa del amor no caiga también en esta contradicción, si una persona nos hirió es por que realmente algo nos dejó, si, nos dejó dolor, y eso nos sirve aunque creamos todo lo contrario, sino me crees y miras con escepticismo mi declaración solo respóndeme un par de preguntas… ¿Cómo sabrás apreciar la felicidad sino has conocido su antónimo?, ¿Si llega a ti la valorarías como merece?, ¿Sabrías entender que cada caída trae consigo una recompensa?

Ahora escúchame bien… si tienes a alguien a tu lado en este preciso instante y te hace sentir bien contigo mismo, lucha por él, ¿Qué no siempre es como tu quieres?, pregúntate si también tú eres lo que aquella persona siempre quiere, pero en realidad pregúntate algo mejor, ¿Vale la pena romper un sueño por cosas superficiales?, date un respiro y un poco de paciencia, debes sobrepasar los obstáculos impuestos, por que si esa persona es realmente la mejor para ti cualquier sacrificio valdrá la molestia.

Y si tu caso es el contrario, si la soledad embiste cada rincón de tu habitación, ¿Qué estás esperando?, ¿Acaso me dirás que te has resignado?, si me dijeras que si, sabría comprenderlo, pero también te diría que estás cometiendo un grave error… ¿Recuerdas que dije que a veces hemos jurado convertirnos en piedra para no sufrir más?, bueno, yo también lo he jurado, pero me di cuenta de que el verdadero infierno es esperar sin esperanza, que la dureza impuesta solo me hacía materia muerta en el universo, que yo mantenía vivas aquellas crueles pesadillas, que la luna seguía observándome desde lejos y aún brillaba para mi, que el abismo que creí infinito tenía un final y que ese final lo dictaba mi voz a tono valiente de una nueva oportunidad… si yo he podido despertar de aquel letargo, ¿Por qué tu no?, vamos… se que la sinceridad de tu sonrisa es capaz de enamorar, no te dejes llevar más por el que dirán, tu tiempo está aquí, ahora, no existe el mañana y el pasado ya murió, tu oportunidad es hoy, este segundo, no permitas que la amargura siga oscureciendo los colores de tu alma, cada lágrima nos ha enseñado una verdad, si las hemos tenido que soportar y somos capaces de seguir aquí demos justa batalla, que no todo pase sin tener motivo y valor, no tenemos que darle más vueltas a nuestras tristezas, debemos entender que ya han pasado y que en nosotros está la decisión sentarnos en una nube y poder tocar el cielo.

Siente, respira, sueña, duerme, despierta, ama, sonríe, llora, grita, cállate, camina, detente, observa, cierra tus ojos… todo esto es solo una cosa… saber vivir.


—Prefiero que no me veas marchar… ¿Si?, no quiero decirte adiós… —Susurra al punto de lo inaudible, Serena, mientras acaricia suavemente a quien le acompaña, su aún marido, Darien, el cual sigue descansando después de una noche de intenso amor.

El reloj mural marcan las 7:00AM, los pajarillos mañaneros comienzan a ulular la canción que da la bienvenida a un nuevo día, el mundo comienza a despertar e iniciar las acciones cotidianas, el rugido de los autos se elevan poco a poco, todo indica que ya se debe seguir con la vida en todas sus facetas, que ya el tiempo de descanso se ha acabado y es momento de producir momentos del día, pero aunque Serena capta muy bien las señales sabe que no quiere marchar, entiende también que su huída será el inicio del fin entre ella y su marido, con el cual pudieron al menos darse una cálida y mutua despedida llena de afecto, pero esta debería considerarse de ahora en adelante solo como un lindo recuerdo, pero dentro de su corazón una voz clama oportunidad, su conciencia sabe que es incorrecto, una batalla silenciosa surge entre las dos fuerzas en su interior, lo cual la lleva irremediablemente a confesarse una reflexión privada, sin dejar de observar al dueño y causante de tal conflicto, "su amado Darien", el cual se mantiene durmiendo plácidamente, entregado al mundo de los sueños, sin la más mínima reacción de querer salir de este.

¿Sabes?, nunca he sido una de esas mujeres que piden hasta lo imposible, no me gusta obligar al destino darme más de lo que ya me ha dado, pero esta vez quisiera que un milagro ocurriera, que el tiempo se detuviera y el universo completo entrase en un eterno letargo, así podría quedarme sin miedo aquí, sin tener que pensar en todo lo que debo enfrentarme al salir de esta habitación, no más explicaciones, no más dudas ni recriminaciones, solo tendría la vida entera para dedicártela mientras custodio tus sueños, mientras acaricio con suavidad tu mejilla y siento como exhalas tranquilidad…

La luz del sol me atrapa, me apunta y acusa, dice que he pecado, que he sido una insolente y deberé pagar, ¿Te cuento un secreto?, sonrío al haber burlado al destino, la recompensa la llevo en la piel, mis labios aún mantienen la calidez de tus besos, todos mis sentidos están puestos y hechos para ti, ¿He hecho mal?, pues no me importa ni me importará, ya lo hecho, hecho está y no me arrepiento ni lo haré jamás…

Tendría que poder llevarme este momento y guardarlo por siempre en mí, inmortalizar cada uno de tus movimientos en mi memoria, grabar tu voz en mis recuerdos para poder sonreír cuando ya no estés conmigo, decirle al destino que ganó todo y ahora solo me marcharé sin decir palabra alguna, pero en realidad quisiera gritar en su cara que todo cambiará y no te llevaré como una sombra, sino que serás la luz que acompañará cada uno de mis días, que su juego será jugado con mis reglas y que me arriesgaré incluso a perder, ¿Pero como hacerlo ahora?, las cartas ya están tiradas, la jugada fue hecha y siento que perdimos más de lo que podríamos haber ganado, creo que si tan solo hubiese sido capaz de enfrentar con mayor ahínco todo esto ahora habría una certera esperanza para los dos, que esta mañana solo sería una de las tantas que viviría a tu lado, que el día sería contigo y que al anochecer volveríamos a unirnos en el mismo lecho bajo la suavidad de un abrazo.

¿Mi consuelo?, si, dije que mi consuelo sería poder verte tranquilo aunque fuera lejos de mí, ¿Estoy siendo egoísta de nuevo?, mi amor, no quiero dejarte ir… es decir, ¡Míranos, por favor!, ¿Te imaginas un mundo donde solo existiéramos los dos?

Después de la última interrogante Serena fantasea con un mundo de soledad compartida, uno donde realmente no existieran las limitaciones para vivir intensamente su amor, uno que tal vez podría haber formado si hubiera contado con la fuerza para alejar toda la maldad que acechaba de cerca, si bien sabe que Darien ya le dejó en claro que él entendía perfectamente su postura, después de haber estado con él de forma íntima la ha llevado a pensar que tal vez fue un error el querer alejarlo, pero también sabe que el pacto ya fue concretado y que un solo paso en falso podría poner en extremo peligro al ser que ama, es esa la mayor motivación por la cual plasmó su sangre en aquel documento maldito, pero entendió también que Darien se siente seguro solo a su lado y que ella le ha arrebatado ese deseo de bienestar, que tal vez su impetuosa necesidad por ver el bien ajeno la ha llevado a hacer todo lo contrario, esta idea hace tambalear sus decisiones y motivaciones, ya no cuenta con el mismo coraje que hace 24 horas atrás, ahora derechamente piensa que un mundo sin su marido es la agonía completa, pero nuevamente recae el eco de las palabras mencionadas en la pasada noche junto a su ancestral cómplice, la cual cuenta con una fuerza muy por sobre las de ella, una que en este momento no puede combatir y quizás jamás lo logre, por lo cual la idea de permanecer al lado de Darien vuelven a alejarse cada vez más, si tan solo tuviera la certeza de que pudiera defender su amor tiraría lejos aquel pacto, pero no hay cabida para fantasías ni aspiraciones, solo hay una realidad que asumir, la cual comienza a hacer su llamado con mayor fuerza a medida que pasan los minutos.

Serena se levanta en sigilo, intenta moverse lo menos posible para no despertar a Darien, así que comienza a buscar sus cosas para preparar la marcha que la llevará lejos de él, partiendo por la ropa que llevaba puesta, los pergaminos y lo que se llevará por el momento, entonces se decide a buscar alguna maleta para poder llevar estas, le hacen falta para poder estar un poco mas cómoda con su nueva faceta de vida, cosas tan esenciales como productos personales, documentos, vestuario, etc. Todo lo que comienza a guardar de forma rápida pero sutil, la idea es salir rápido y sin ser vista por su esposo, pero a medida de que va terminando por completar su equipaje se da cuenta que una desaparición como tal no tiene razón de ser, algo debe hacer para dejar registro de que la velada fue sincera y real, por lo cual ya al mismo tiempo que Serena cierra su maleta, busca algún papel y lápiz para así poder dejar un mensaje.

"Darien, no me queda más que agradecerte infinitamente por todo lo que hemos vivido, hace unas horas atrás todas mis amarguras desaparecieron, me has dado el valor para poder seguir con mi vida sabiendo que yo siempre viviré en la tuya, no dudes por un segundo que tu te mantendrás en la mía a cada segundo, que siempre estaré feliz por haber podido compartir una vida contigo, que me hiciste muy feliz y ese sentimiento jamás podrá desvanecerse.

Cuídate mucho, procura sonreír cada vez que puedas, vive con intensidad, no vale la pena llorar por lo que nos está pasando, debemos verlo como algo que nos dará la oportunidad para estar seguros, aunque te confieso una vez más que de seguro ya no tengo mucho, solo la intensidad de mi amor hacia ti, la fuerza que me moverá de hoy en adelante, aunque también te ofrezco una disculpa por lo que será mi próximo actuar, será contradictorio y muy difícil, pero espero que no olvides que es por un buen mayor.

Te amo, por siempre y para siempre.

Serena".

Firmada la nota y puesta en un lugar clave para su observación, Serena toma su maleta, su bolso y lo demás, le da una última mirada a Darien y camina en dirección a la puerta, la cual abre despacio y cierra de la misma forma, despidiéndose así del lugar que tantas veces cobijó su mundo.

Al salir del edificio Serena se enfrenta al mundo real, uno que cada vez se agita más debido a las obligaciones del día, esto la lleva a recordar sus propias obligaciones, por lo cual se hace necesario encontrar rápidamente un taxi que la lleve hacia el lugar donde se hospeda, una vez allí comenzará con una de las promesas que le hizo a Darien, la cual consiste en seguir con sus estudios a costa de lo que sea.

Después de algunos minutos de viaje Serena llega a la casa de Haruka y Michiru, paga al conductor el precio de la carrera y este se aleja, dejando a Serena sola en frente de aquella amplia casa donde seguramente ya sus habitantes se encuentran despiertas. Esto llena de pudor a Serena, el tener que pensar como lidiar con una decorosa presentación matutina la incomoda, pero no le queda más que hacerse la idea de que deberá entrar y saber desenvolverse como sea, así que una vez más toma sus cosas fuertemente y entra a la casa, donde efectivamente, Haruka, Michiru, Setsuna y Hotaru se encontraban en la mesa tomando desayuno.

—Hola chicas… —saluda forzadamente casual, Serena, mientras cierra la puerta tras su espalda.

—¡Hola, Serena!, has llegado justo para desayunar con nosotras, ¿Quieres? —ofrece Michiru atentamente, a la vez que termina de acomodar todo lo necesario en el comedor.

—Claro, muchas gracias —responde Serena entre risas—, pero primero pasaré a mi habitación para dejar estas cosas —señala, tomando su maleta.

—¿Qué cosas? —pregunta Haruka, escondida tras su periódico diario.

—Cosas mías, ropa sobre todo, pero también he traído mis cuadernos de la universidad —responde Serena.

—Ah, mira tú —comenta Haruka a tono sarcástico—, te debió costar muchas horas encontrarlos, ¿No es así? —cuestiona con seriedad, disimulando a la vez la risa que le provoca bromear con su amiga.

—Si, o sea, no necesariamente… bueno, lo que pasa es que… —intenta responder titubeante y avergonzada, Serena.

—No seas imprudente, Haruka —susurra Michiru, molesta, pero a la vez tentada a reír.

—No te preocupes, Michiru, no ha sido imprudente, se que está bromeando —dice Serena con urgencia.

—De todas formas, además se hace obvio el por que te demoraste y no hace falta señalarlo —responde insólitamente Michiru, haciéndose partícipe de la broma que inició su novia, haciendo que Setsuna y Hotaru no aguanten la risa.

—Entonces si no hace falta señalarlo, con permiso —contesta Serena en risas nerviosas, marchándose rápidamente a su habitación.

—Me imagino que Darien debió tener una noche fantástica —comenta Michiru a todas, con picardía.

—Bueno, aún son esposos, no hay nada de malo que hayan pasado una noche juntos —señala Setsuna, dándole un toque más maduro a la conversación.

—Lo malo sería que cabeza de bombón termine sufriendo más aún —comenta Haruka, dejando de lado las bromas.

—Esperemos que no… ya es una mujer adulta, sabe lo que hace —añade Michiru, tomando también postura más seria.

—Ella extrañaba mucho a Darien, me lo dijo, así que no nos sorprendamos por el hecho de que pasó una noche con él —comenta Hotaru, con espontaneidad y madurez.

—Si, sabemos que lo extrañaba, al menos se ve contenta, ¿no creen? —pregunta Setsuna a todas.

—Se ve bastante feliz —responde Michiru, con una sonrisa.

—Pero bueno… si debemos saber más del tema será ella misma quien nos diga algo —dice Haruka, dejando el periódico a un lado para comenzar a endulzar su café.

En ese momento llega Serena, se nota que aún está algo avergonzada y que su pudor es innato, pero al ver que las cosas están un poco más normales se sienta a la mesa con tranquilidad, tomando asiento al lado de Michiru, quien la esperaba con su típica cordialidad.

—¿Jugo? —pregunta la mujer cabellos aguamarina, tomando la jarra de este.

—Si, gracias —responde Serena, con una sonrisa.

—Es de naranja, lo preparé hace poco así que está riquísimo —comenta Michiru, mientras sirve un poco de jugo en un vaso para Serena.

—Se ve muy delicioso —halaga la rubia, con simpatía.

—Bueno, también hay té, café, tostadas, mermelada y otras cosas, elige lo que quieras —finaliza su atención, Michiru, para dedicarse a tomar su desayuno.

—Decías que trajiste tus cuadernos de la universidad, asumo que seguirás adelante con tus estudios —comenta Haruka, dando por iniciada la hora de desayuno.

—Si, no creo estar muy atrasada y si lo estoy tendré que enfocarme 100% a los estudios para ponerme al día —responde Serena mientras se sirve un poco de té.

—Eso es muy bueno —comenta Setsuna, con cordialidad.

—Debes esforzarte para mantener tus calificaciones, son muy buenas —dice Haruka, a tono orgulloso.

—Gracias, la verdad es que la fotografía ha llenado mi mundo, nunca pensé estudiar algo como eso, pero al conocer bien la carrera simplemente me enamoré de ella —comenta Serena, feliz.

—No hay nada mejor que dedicarse a lo que realmente te gusta, no cabe duda entonces de que debes seguir la carrera —halaga en comentario, Michiru.

—Sin duda—asiente Serena, con tranquilidad, pero decide cambiar el tema para dejar algo en claro, sabe que debe dar algún tipo de explicación por su estadía en el hogar de sus amigas, así que esta ocasión le parece perfecta para hablarlo—, chicas, quería conversar con ustedes sobre el seguir quedándome aquí o no —señala Serena, cambiando a seriedad.

—¿Si? —pregunta Haruka, interesada en lo que dirá su amiga.

—Bueno, como ustedes ya se lo deben imaginar anoche estuve con Darien, hablamos sobre nuestra situación y como se darán las cosas de hoy en adelante, acordamos que él me prestaría dinero para poder mantenerme hasta que logre encontrar trabajo. Pensaba quizás en mudarme de aquí para ya no ser una molestia, ocupo espacio que no debería y creo que ya es hora de que me vaya —dice Serena, decidida.

—¿Irte?, ¿No te ha gustado estar con nosotras? —cuestiona Hotaru, con tristeza.

—Claro que si, por supuesto que he disfrutado estar con ustedes, pero no puedo quedarme aquí por siempre, tengo que buscar mi propio rumbo —le responde Serena, inmediatamente.

—¿Y quieres ir a vivir sola? —cuestiona Michiru, a tono preocupado.

—Tengo que hacerlo —responde Serena, resignada.

—¿Y tu matrimonio?, creí que habías arreglado las cosas con Darien —comenta Michiru, sorprendida.

—Entre nosotros las cosas están bien, bueno, dentro de lo que cabe decir que estamos bien, pero en realidad nos divorciaremos, yo ya estoy viendo con un abogado todo ese asunto, no puedo seguir con él —revela Serena, dejando a todas boquiabiertas.

—¿Qué?, ¿Te divorciarás de Darien? —pregunta Setsuna.

—Es lo mejor para los dos, ya está hablado —contesta la rubia, con leve tono nostálgico.

—Vaya, no me lo hubiera imaginado —comenta Haruka, seriamente.

—Pues yo tampoco —añade Michiru, sorprendida por la noticia.

—Chicas, ya sabemos que el mundo del futuro no se verá afectado por nuestras acciones, en esta era las cosas son distintas, me hubiera gustado que no lo fueran, pero nos enfrentamos con otras circunstancias que al menos a mi me han llevado a tomar decisiones que jamás pensé tomar —explica Serena, mientras bebe un sorbo de té.

—Comprendo, tienes razón —dice Michiru, más calmada.

—Bueno, aún así no veo motivo por el cual debes irte de aquí, nosotras no tenemos problemas con que vivas acá, la casa es amplia y no estorbas en lo más mínimo, te lo dejo en claro por si llegas a pensar esa tontería —comenta Haruka, retomando su desayuno, específicamente su café.

—Gracias, Haruka, pero los días de huésped creo que ya pasaron, ¿No crees? —pregunta Serena, con seriedad.

—A que te refieres —dice Haruka, igualmente seria.

—Estar aquí gratuitamente, soy un gasto, por favor no me digas lo contrario, es cosa obvia, entonces la verdad es que no quiero seguir importunando —explica nuevamente, Serena.

—Si te sientes así, no sé, quizás podrías colaborar con los gastos comunes, por que como sabes esta casa es propia y no hay que pagar más que las cuentas, si eso te acomoda, hazlo, por que realmente no me gusta la idea de que te vayas a vivir sola —confiesa Haruka, cambiando seriedad por preocupación.

—¿Por qué no?, ya no soy una niña —replica Serena.

—No me mal entiendas, no digo que seas una niña, pero toda tu vida has vivido con alguien a tu lado, ¿Tienes idea de lo que es enfrentarse a una casa vacía?, no es algo que te gustará, te lo aseguro —responde Haruka, haciendo uso de su experiencia.

—Haruka tiene razón, creo que si quieres vivir sola al menos por ahora no es el momento, menos si retomarás de a poco tu vida y además te divorciarás, serán momentos duros, lo mejor es que tengas a alguien contigo —añade Michiru, respaldando las palabras de su novia.

—¿De verdad no les molesta que siga acá? —pregunta Serena, con timidez.

—Claro que no, cabeza de bombón, quédate con nosotras el tiempo que quieras —responde con una sonrisa, Haruka.

—Si, Serena, quédate con nosotras —complementa Hotaru, con alegría.

—Está bien, muchísimas gracias a todas, intentaré comportarme como se debe —bromea Serena, para volver un poco a la espontaneidad del relajo.

—Entonces está decidido, Serena oficialmente es parte de esta familia, ¡Bienvenida! —comenta Michiru, llena de entusiasmo.

—Gracias, Michiru —responde sonriente, Serena.

—Supongo que no debo darte el mismo trato que a Hotaru y ordenarte a hacer tus deberes —dice Haruka entre risas, pero después cambia su postura al recordar otro punto—, por cierto, Hotaru, ¿Ordenaste tu habitación?, ¿Hiciste todos los deberes de la escuela? —pregunta Haruka, con seriedad paternal a la menor.

—Si, ya tengo todo listo —responde con simpática incomodidad, Hotaru.

—Está bien, entonces vámonos ahora o llegarás tarde —ordena Haruka, dando un apurado sorbo de café mientras se pone de pié, revisa sus bolsillos para saber si lleva las llaves del automóvil y el dinero que le dará a Hotaru para su almuerzo en la escuela.

—Si, con permiso —se excusa Hotaru, levantándose para ir a buscar su bolso e ir a estudiar.

—¿Necesitas que te lleve a algún lado? —pregunta Haruka a Serena.

—No, no te preocupes, primero tomaré un baño e iré a la universidad, me demoraré un poco así que vete tranquila —responde la rubia, agradeciendo con sus ojos la proposición.

—No te demores, si llegas muy tarde probablemente deambularás por la universidad mucho tiempo antes de que alguien te atienda —aconseja Haruka, la que después toma del hombro a Hotaru y se prepara para salir.

—¡Nos vemos en la tarde, hasta pronto! —se despide la joven, con una sonrisa.

—Que te vaya bien —le dice Michiru en voz alta.

—Nos vemos —responde Setsuna.

—Hasta pronto —añade Serena, a la despedida.

—¡Ah!, Michiru, se me olvidaba, hoy debo ir a ver al mecánico para que haga mantención al automóvil, después pasaré a ver si mi motocicleta está arreglada, me demoraré más de lo que había creído —señala Haruka, a segundos de irse.

—No te preocupes —responde Michiru, cordial.

—Está bien, nos vemos, preciosuras —Se despide con galantería, Haruka, echándose al hombro su chaqueta y saliendo de casa con una pícara sonrisa.

—¿Qué harán ustedes, chicas? —pregunta Serena después de sentir el cierre de la puerta.

—Revisaremos con más atención los pergaminos restantes, no olvides que hoy también habrá reunión —responde Michiru, de forma calma.

—Vaya, ya se me había olvidado —confiesa con torpeza, Serena.

—No te preocupes, Serena, para la hora que llegues supongo que alcanzarás a ayudarnos con el tema de los pergaminos o al menos llegarás a tiempo a la reunión —supone Setsuna.

—Me haré el tiempo para llegar, no lo dudes —responde Serena, de manera comprometida.

—Setsuna, ¿No olvidas algo?, sería bueno que le dijeras ahora —dice Michiru a tono cómplice.

—Es verdad —corresponde la Morena—, Serena, la pequeña dama te ha mandado un mensaje —dice Setsuna, levantándose de la mesa sin previo aviso.

—¿Rini? —pregunta Serena, emocionada y a la vez entristecida.

—Si, dame un momento —pide Setsuna, yendo a buscar lo que fue enviado para Serena y Darien. No es mucho lo que se demora en encontrar el objeto, vuelve con este y se sienta nuevamente en la mesa, sin preámbulos le hace entrega de esto a Serena, quien lo toma con algo de temor y observa primeramente de reojo, pero a pesar de que el mensaje es corto en el va mucho sentimiento, a la vez mucha ignorancia por lo que pasa en la vida actual de Serena y Darien, algo que a ciencia cierta Rini no ha sabido.

"Darien, Serena, no tienen idea de cómo los he extrañado, a veces quisiera volver al pasado aunque fuera un pequeño momento para estar con todos ustedes, espero poder hacerlo algún día, de verdad siento que lo necesito.

Espero que estén muy bien, que sus días de matrimonio sean felices a cada segundo, se lo merecen, espero también que algún día puedan formar la familia que alguna vez fuimos nosotros en el pasado, serán muy buenos padres, ténganlo por seguro.

Los quiero mucho, gracias por todo.

Rini."

El momento en el cual Serena voltea lo que tiene en sus manos, un gran sentimiento de incluso culpabilidad la atormenta, ver la fotografía de Darien, Rini y ella la llena de melancolía, saber que esa fue la oportunidad de ellos como familia y ahora solo quedará como una ilusión la hace decaer, la hace dudar y la obliga a disimular su tristeza ante los ojos de sus observadoras amigas, así que con aparente tranquilidad deja la fotografía de lado, con mucho cuidado la deja a su diestra, se da un respiro y prefiere no hondar mayormente en el contenido de este mensaje.

—Ustedes vieron a Rini, ¿Se encuentra bien? —pregunta Serena, tras tomar una gran cantidad de aire y retenerlo.

—Si, lo está —responde Setsuna.

—Me alegro… me alegro —contesta Serena, tranquila.

—Ella se puso muy contenta al saber que podría mandarte un mensaje —comenta Michiru, con una sonrisa.

—Lástima que no pueda respondérselo —dice Serena, borrando la sonrisa en Michiru y también la que comenzaba a nacer en los labios de Setsuna.

—Serena, todo saldrá bien, confía en nosotras, en algún momento todo volverá a la normalidad —dice Setsuna, demostrando su afecto y apoyo hacia la rubia.

—Gracias —responde con cierta esperanza, Serena.

Después la conversación cambia de dirección, esto es lo más correcto si se pretende seguir con optimismo los días que vendrán, por lo cual Serena da un nuevo paso para que todo sea mejor, este es volver a la universidad, enfrentarse con su mundo de estudiante y basar sus energías en algo mejor que seguir lamentándose por los obstáculos que ha habido hasta ahora.

Tras un ameno y nutritivo desayuno Serena se prepara para salir, una ducha rápida junto a la preparación de los detalles indicados, toma su bolso y se dispone a hacer de su día uno que valga la pena.

Esta vez y acomodándose más a su presupuesto actual, Serena toma el autobús, en el camino repasa en su cabeza todo lo que hará en las siguientes horas, pero su vaga reflexión se disipa en el momento en el cual su celular repica con insistencia.

—¿Si? —pregunta Serena confundida, ya que contestó a la rápida, sin siquiera fijarse en el número que aparecía en pantalla.

—Hola, Serena, habla Osamu, Osamu Urogataya —le contestan del otro lado de la línea.

—¡Osamu!, buenos días —responde cordial, Serena—, ¿Cómo has estado?

—Bien, gracias —comenta agradecido—, te llamaba para darte una buena noticia —revela.

—¿Cuál? —dice Serena, intrigada.

—Primero respóndeme algo, ¿Seguirás adelante con tu divorcio? —interroga Osamu.

—Si, si… claro —admite Serena, con un dejo de molestia.

—Bueno, lo que sucede es que ayer me detuve para ver bien tu caso, llamé a un par de colegas para ver si puedo acelerar un poco el proceso, tu sabes, la influencia de los contactos, pero bien, lo que pasa es que podría llevarse a cabo el divorcio antes de lo que yo mismo hubiera pensado —responde y se jacta, Osamu.

—Supongo que si, es una buena noticia —contesta Serena, a voz bastante baja.

—¿Qué?, perdón, no te oigo con claridad —dice Osamu, apegándose al auricular.

—Que es una buena noticia —repite Serena, con voz un poco más alta.

—¿Puedes pasar hoy a mi oficina?, así hablaremos más a gusto —ofrece Osamu, ya que el sonido del autobús lo incomoda un poco.

—¿A que hora?, por que ahora voy camino a la universidad —dice Serena.

—Cuando puedas, ojalá antes de las 5 de la tarde —responde Osamu.

—Haré lo posible, te llamo para confirmar —contesta Serena, analizando vagamente su horario.

—Bueno, te espero, cuídate —dice Osamu, cordial.

—Hasta pronto —responde con la misma amabilidad, Serena, escuchando el silencio que indica que la llamada ha terminado.

Después de esto Serena se envuelve en la idea del divorcio, siente como si ya no le importara tanto seguir adelante con este, que incluso es erróneo, pero bien sabe también que ya es algo que se deberá llevar a cabo como sea, así que para no retomar nostalgias y recriminaciones decide sacar el tema de su cabeza, solo lo retomará cuando sea el momento, por ahora se enfoca en lo que será su reinserción al mundo universitario.

Estando cerca de la parada correspondiente, Serena se pone de pie y espera hasta que las puertas se abran, sucediendo así ella baja cuidadosamente y camina la corta distancia entre ese punto y la ubicación de la universidad, llegando a los pocos minutos después. Una gran tranquilidad la nutre al ver la gran edificación de la misma, como el mundo gira en torno al conocimiento donde también se desarrolla el compañerismo, Serena se siente ansiosa por estar rodeada de sus pares y así vivir gratos momentos, volver a tomar una cámara y buscar el ángulo perfecto para captar tras un lente algún momento mágico, pero antes de poder retomar con cualquiera de estas cosas debe pasar por el área administrativa, después deberá encontrar y hablar con el profesor Mitsukuri para ver la mejor forma de estar al corriente una vez más con todos sus deberes, algo que será lo primero en discutir ya que el profesor se encontraba tomando un descanso a las afueras de la universidad, viendo a Serena casi de forma instantánea, alegrándose por el mismo hecho.

—Vaya, vaya… pero si no es Serena Tsukino, nuestra propia estrella fugaz en la carrera de fotografía —bromea el hombre, con gracia.

—Profesor, que gusto verlo nuevamente —le dice Serena, muy contenta.

—Lo mismo digo, jovencita —responde el profesor, estrechando su mano con la de su alumna.

—Creo que al fin puedo volver a clases más tranquila —le comenta Serena, posterior al saludo.

—Si es así, llegas en un momento crítico —advierte Mitsukuri.

—¿Por qué? —pregunta preocupada, Serena.

—Ha comenzado el periodo más demandante de este tiempo, muchos exámenes y proyectos que aprobar, estás bastante más atrasada que tus compañeros, así que si decides retomar bien tus estudios te recomiendo concentración profunda, de lo contrario te recomendaría posponer el retorno hasta más adelante, aunque presiento que no es tu idea —responde su profesor, seriamente.

—De hecho no lo es, aunque me demande mucho tiempo deseo seguir con la carrera —responde de manera comprometida, Serena.

—Está bien, te daré la lista de los profesores con quienes tienes que hablar principalmente rápido, si se muestran reacios a ayudarte no te sorprendas, las cosas están muy tensas por acá y para todos, quizás deberás pedirle a alguno de tus compañeros ayuda, ya que dudo que los demás maestros te den plazos excepcionales aunque les expliques motivos sobre motivos —dice de manera un poco amarga, el profesor Mitsukuri.

—Vaya… lo entiendo —comenta resignada, Serena, añadiendo una pregunta—, ¿Cuánto tiempo es el aproximado para cumplir con todos los deberes en las distintas materias?

—No más de dos semanas, es decir, el prontuario se dio hace tiempo, sino me equivoco deberías tenerlo o al menos haberlo recordado un poco, pero si no es así, bueno, tendrás que conseguirte las fechas y los temarios indicados, pedir o buscar los deberes que se han dado, tendrás muchísimo por hacer, así que vete haciendo el ánimo —ordena Mitsukuri.

—Si, ánimo es lo que más tengo —dice optimista, Serena.

—Muy bien, en ese caso vamos a mi oficina, intentaré ayudarte con lo que pueda —ofrece Mitsukuri, volteando para ir hacia el interior de la universidad, seguida por su alumna.

Una vez en la oficina el profesor de Serena revisa entre sus cuadernos y libros, le dice a Serena que es lo que él ha pasado en su clase y cuanto es lo que debe priorizar para el próximo examen, también le da los nombres de los profesores con los cuales debe hablar ahora mismo si fuera posible, junto a otros datos más que le serán de ayuda.

—Te recomiendo aclarar todos tus deberes el día de hoy, para así mañana retomar las clases sabiendo a lo que te deberás enfrentar, pues tendrás que estudiar materia pasada y la actual, todo esto hoy mismo no sería conveniente, sería una sobrecarga sin mayor fruto —explica Mitsukuri, echando su espalda para atrás, al respaldo de su silla.

—Bien, andaré dando vueltas por la universidad a la espera de los demás maestros, tengo que ver bien si mis horarios calzarían con algún posible empleo, lo que me recuerda que debo pasar a ver el asunto de los pagos, creo que estoy un poco atrasada en eso también —confiesa con gracia, Serena.

—Entonces apresúrate y ve todo lo que debas hacer, si te interesa hoy tienes tu última clase conmigo, si te acomoda pasa a ver si te sientes nuevamente a gusto —ofrece el maestro.

—Trataré, de lo contrario lo veré mañana, sino me equivoco —responde Serena, divagando en su propio horario de estudios.

—¿No recuerdas bien tus clases? —interroga con ironía, Mitsukuri.

—Pues la verdad… no mucho —responde con sinceridad, Serena.

—En ese caso primero ve a conseguir nuevamente tu horario, después buscas a los demás maestros, pasas a administración y para terminar a mi clase —recomienda, Mitsukuri.

—Si, tiene razón, gracias maestro —dice Serena, mientras se pone de pié con urgencia.

—Nos vemos —se despide también él, estrechando una vez más su mano con la de Serena.

Así, ella comienza a hacer todo lo necesario para retomar sus deberes, primero consigue tener nuevamente en sus manos el horario, lo revisa mientras camina y acomoda su bolso en el hombro, decide rápidamente el orden de la lista de profesores para hablar con ellos, cosa que va haciendo a medida de que los mismos se encuentren disponibles, algunos se han mostrado muy amables con ella y le han dado toda la información necesaria para su reinserción, otros más ásperos de carácter han puesto resistencia a mostrarse amables del todo, dándole a Serena un par de regaños por irresponsabilidad y aparente falta de compromiso, lo cual ella debe escuchar sin mayor posibilidad de reproche, aunque después de esto es ayudada de igual forma y queda satisfecha con el resultado, ya que ahora tiene un conocimiento más profundo sobre la realidad de sus deberes atrasados, cuanto es lo que hay que estudiar y cuales fueron los días designados para rendir los exámenes más importantes.

Entre tanto quehacer, Serena se encuentra casualmente con dos de sus más grandes compañeras de carrera, ellas son Izumi y Akemi, la última fue quien le prestó ayuda aquel día en que Serena tuvo una crisis de pánico en el laboratorio fotográfico, cuando tuvo la primera revelación de lo que era "el lado oscuro de la luna".

—¡Serena! —exclama con alegría, Akemi.

—¡Hola!, tanto tiempo sin vernos —dice con la misma alegría, Serena, dándole un abrazo a su amiga.

—Si, pero no importa, lo bueno es que ahora te ves mucho mejor —comenta Akemi, adulando el semblante de su amiga.

—Creo que si, lo estoy —responde satisfecha, Serena, cambiando ahora su atención hacia su otra amistad—, Izumi, ¿Cómo has estado? —pregunta con cordialidad.

—Un poco estresada con todos los deberes, pero bien —contesta la chica, con optimista resignación.

—¿Qué cuentan? —pregunta Serena, mientras camina por los pasillos de la universidad en compañía de sus amigas.

—Podríamos conversar más a gusto en la cafetería, ¿vamos? —propone Akemi.

—Si —responden Izumi y Serena, al unísono.

Una vez en la cafetería, el trío de chicas piden algo para tomar, Izumi y Akemi encargan una malteada de chocolate mientras que Serena ordena un refresco, con estos ya servidos en la mesa, comienzan a conversar con más tranquilidad.

—Chicas, necesito que me ayuden para ponerme al corriente con los estudios, según puedo ver estoy bastante atrasada —comenta Serena, a la vez que de la un vistazo a los papeles que ha conseguido a lo largo de la jornada.

—Si quieres pasamos a fotocopiar nuestros apuntes y te los llevas a casa, también las guías y otras cosas —ofrece Izumi.

—Sería de gran ayuda —responde Serena, tras un desgastado suspiro.

—Tranquila, te irá bien, solo deberás ponerle muchísimas ganas al estudio —consuela Akemi, con voz calma.

—Eso espero —responde con optimismo a medias, Serena.

—¡Vaya!, se me había olvidado, Akemi, después tengo que ir a dejarle unos apuntes a mi hermano, se le olvidaron en casa —comenta Izumi a su amiga.

—¿Y en un día como éste?, tu hermano si que es un cabeza de chorlito —dice a tono burlón, Akemi.

—¿Un día como éste?, ¿Qué pasa? —pregunta Serena, sin entender la conversación.

—¿Recuerdas que mi hermano está en la carrera de Medicina? —le dice Izumi.

—Si —responde concisamente, Serena.

—Lo que sucede es que hoy ellos tienen programada una charla en la sala de audiencia, una doctora de Estados Unidos con mucho renombre —comenta Izumi.

—Mira que bien —dice con entusiasmo, Serena.

—Mejor voy a dejarle sus cosas a mi hermano ahora, ¿Me esperan acá? —pregunta Izumi, angustiada por la urgencia.

—Anda tranquila, te esperamos —responde en nombre de las dos, Akemi.

—¡No me demoraré mucho! —exclama Izumi, mientras se aleja del lugar.

—Bueno, que te parece si te explico lo que tendrás que hacer cuando llegues a casa —dice Akemi a Serena, sacando un par de cuadernos de su bolso.

—Claro —responde Serena, enfocándose en lo que será la atención hacia lo que su amiga le diga.

De esta manera pasan los minutos para ellas, Serena se va poniendo al corriente y se da cuenta que con solo su esfuerzo como ayuda podría salir bien de todos los exámenes, que si bien es mucha la materia no es imposible de estudiarla en dos semanas, además del ánimo y ayuda que le da Akemi para que lo logre, diciéndole los datos más importantes pasados en clase, los cuales Serena escribe en su cuaderno.

Izumi vuelve alrededor de 20 minutos después, la fatiga del recorrido es obvia en su jadeo, pero aunque su cuerpo lo anhele, un descanso es imposible en este minuto.

—¡Akemi!, a que no adivinas con quien hablé recién —entrega la duda, Izumi.

—¿Quién? —pregunta extrañada, Akemi.

—El chico que te gusta me preguntó si estabas bien, que no te había visto en todo el día y le extrañó, se me hace que tú también le gustas —dice con coquetería, Izumi—, anda, vamos a encontrarlo, le dije que estabas acá y que vendría por ti —ordena.

—¿Hiroaki? —interroga ruborizada, Akemi.

—¿Quién más? —replica su amiga.

—Pero… ¿No íbamos a fotocopiar los apuntes para Serena? —le pregunta Akemi a Izumi.

—Anda tranquila, antes de que tu Romeo escape —aconseja Serena, entre risas.

—Está bien, juntémonos aquí mismo en un rato más, ¿bueno? —pide Akemi, levantándose de su asiento con entusiasmo.

—Si, si, si, vete ya —dice Serena, apresurándola.

—Nos vemos, Serena —dicen al unísono Izumi y Akemi, desapareciendo del lugar muy rápido.

Ya que Serena se encuentra sola, decide ir a ver el asunto de los pagos de la universidad, así que toma sus cosas, las retira de la mesa y se va al área administrativa para ver aquel asunto, cuando llega, espera pacientemente hasta que alguien pueda atenderla, cuando así pasa se acerca al mesón y habla con la encargada de ver todo el tema financiero de los pagos.

—Tsukino, Serena Tsukino —le comenta nuevamente Serena, nombre que es escrito nuevamente en la barra de búsqueda del programa que vigila los pagos.

—No, no tienes ninguna deuda, todo el año figura cancelado —le repite la secretaria, ladeando el monitor de la computadora y apuntándole con el dedo donde sale la información.

—No es posible, yo no lo he pagado —medita Serena a baja voz, pero resulta lo suficientemente fuerte como para ser oída por la secretaria.

—Hoy vino una persona y dejó un cheque pagando todo —le comenta la mujer a Serena, dejándola con la sospecha inmediata del autor.

—¿Un hombre? —pregunta Serena.

—Si —afirma la secretaria, la cual busca en un cajón aquel cheque, el cual encuentra, lee y muestra a Serena—, Darien Chiba, vino muy temprano y me preguntó el monto completo de los pagos para el resto del año, los cuales dejó resueltos en totalidad —explica de manera casual.

—¿Me lo puede dar?, no quiero que él pague mis deudas —comenta inocentemente Serena, sin esperar la respuesta que recibirá.

—Imposible, solo él puede venir a retirar este cheque —niega la secretaria, guardando el documento en el cajón, al cual pone llave.

—¿Al menos podría hacerme el favor de no cobrarlo todavía? —suplica Serena, con orgullo.

—Lo siento, en solo unos minutos más alguien irá a cobrar todos los pagos —explica con resignación, la secretaria.

—Está bien, hablaré con esa persona para que de orden de no pago, después volveré para resolver yo misma la deuda —anticipa con un dejo de prepotencia, Serena.

—Como quieras, pero recuerda que no falta mucho para que el encargado vaya al banco, si quieres hacer algo hazlo luego —aconseja la secretaria, volcándose a sus asuntos.

—Gracias —dice Serena en forma de agradecimiento y despedida, largándose del lugar.

Ya fuera de la sala, Serena camina hacia la cafetería nuevamente, supone que sus amigas no están a mucho de llegar, así que prefiere estar ahí en el momento que ellas lleguen para así ir a fotocopiar lo que necesita, pero mientras esto no suceda aprovecha el tiempo a su favor, saca su celular y pretende llamar a Darien para hablarle sobre el asunto del cheque, pero en una circunstancia poco usual Serena recibe en sus manos la llamada entrante del Sr. Urogataya, la que contesta ahora más tranquila.

—Buenas tardes, Osamu —dice Serena, anticipada.

—Hola, ¿Interrumpo algo? —pregunta el abogado.

—No, nada —contesta Serena, tranquila.

—Muy bien, bueno, te llamaba para pedirte un número celular de Darien, llamo a su casa y nadie contesta —Explica, Osamu.

—Si, lo más probable es que esté trabajando —dice Serena, dándole explicación a la ausencia de respuesta de su marido hacia Osamu—, pero si quieres dime para que lo necesitas y yo le digo, de hecho pretendo llamarlo ahora.

—Está bien, dile por favor que necesito verlo lo antes posible, él sabe donde está mi oficina, tú puedes decirle a que hora puedo atenderlo, si fuera hoy o mañana mismo sería excelente, pues la verdad tuve que acomodar bien mi horario para cumplir con tu asunto, así que entre más rápido salga todo, mejor —explica Osamu.

—Le daré tu mensaje, por cierto, ¿Será necesario que yo también vaya? —pregunta Serena, acordándose de que había prometido ir hoy a la oficina del abogado.

—Mira, si te acomoda venir sola sería lo más oportuno, pero en realidad quiero que sepas que lo que le diré a él es lo mismo que te diré a ti, así que no sé, si quieres venir con él mañana para reunirnos los tres, es tu decisión —responde Osamu, con seriedad.

—Resulta que hoy acá en la universidad me han bombardeado con quehaceres, además tengo que llegar a una reunión muy importante es unas horas más, no creo que pueda pasar a tu oficina hoy —dice Serena, desgastada.

—Está bien, entonces mañana los veo a los dos —afirma Osamu, anotando la cita en un papel.

—Te llamaré más tarde para decirte a que hora podemos ir, ¿te parece? —pregunta Serena, acomodándose anticipadamente al horario de Darien.

—Ningún problema —responde Osamu.

—Bueno, ¡Hasta luego! —dice Serena, despidiéndose.

—Nos vemos —dice Osamu, del otro lado de la línea, cortando la llamada.

—Veamos… ahora a llamar a Darien… espero que no esté muy ocupado —dice Serena mientras digita el número del teléfono móvil del pelinegro, el cual contesta a los 3 tonos después.

—¿Hola? —saluda en duda, Darien.

—Soy yo —le dice Serena, un poco arrebatada por escuchar la voz de su esposo.

—Hola, Serena, ¿Cómo estás? —pregunta Darien, alegremente, haciéndose un tiempo para atender bien la llamada, dejando sus quehaceres de lado.

—Bien, te llamo desde la universidad, donde prometí que volvería —comenta orgullosa, Serena, pero a la vez recuerda todo el asunto del cheque que dejó Darien para cubrir el pago de sus aranceles.

—Me alegra oír eso —comenta con toque de emoción, Darien.

—Y que sorpresa me llevé cuando supe que has dejado un cheque para cubrir los pagos —dice Serena, a toque sarcástico.

—Tómalo como parte del préstamo que habíamos hablado, solo que adelanté algo —dice Darien, tentado a reír.

—No me parece chiste, de verdad habíamos discutido el tema, yo vería como me las arreglo acá —replica Serena, sólida en su postura.

—¿Llamaste para regañarme?, que mala eres —contesta Darien en defensa, sin perder el humor.

—Un poco —dice Serena, contagiándose de risa disimulada, la cual cambia para dar la otra noticia—, pero además te llamo para decirte que el Sr. Urogataya pidió verte mañana en su oficina.

—Supuse que también era algo por el estilo —responde Darien, dejando escapar un suspiro de molestia—, ¿Dijo alguna hora específica?, recuerda que estoy trabajando —argumenta, dando motivos de un estrecho horario.

—No, de hecho se que podemos ir hasta las 5 o 6 de la tarde —contesta Serena.

—¿Podemos? —cuestiona Darien, el término plural.

—Si, iremos juntos, al menos que te moleste hacerlo —dice Serena a tono tímido, dándose cuenta que la idea pudo incomodar a Darien.

—No, nada de eso, o sea… bueno, será algo incómodo pero deberá vivirse, no queda otra opción —argumenta Darien, sobrecogido por la sensación de tristeza que experimenta.

—Iría hoy yo sola para no vernos ahí, pero la verdad es que tengo tantas cosas que hacer hoy que no doy abasto —explica Serena, hondando en la decisión.

—Tranquila, también imaginé que el retorno a la universidad te sería un poco abrumador —contesta Darien, poniéndose en el lugar de ella.

—Hasta el momento no tanto, pero el estudio que vendrá después si será un poco abrumador —relata Serena, recordando la cantidad de cosas que tiene que estudiar.

—Bueno, date el ánimo para poder cumplir con todo, se que podrás —le dice de manera optimista, Darien.

—Gracias, pero otra cosa, ¿recuerdas que hoy hay otra reunión en casa de Haruka y Michiru? —cuestiona, Serena.

—Lo había olvidado, gracias por acordarme —confiesa Darien, sorprendido por su poca memoria.

—Ya te imaginarás que hablaremos esta noche —dice en disimulo de información, Serena, bajando el tono de su voz para no ser escuchada por alguien más.

—Si, si, ahora recordé —contesta también con disimulo, Darien.

—Eso era, te dejo, debes estar ocupado —argumenta Serena, suponiendo que su afirmación es certera.

—Demasiado, de hecho, estoy solo en la consulta y tengo pacientes que atender, después tengo que hacerme el tiempo para pasar a la universidad y seguir con los estudios, tal vez incluso me demore en llegar a casa de Haruka y Michiru, si llega a suceder así, por favor, diles la razón —pide Darien, mientras ojea con apuro los documentos que tiene sobre el escritorio.

—No hay problema, yo les digo a las chicas —ofrece cordial, Serena.

—Bueno… nos vemos más tarde, cuídate mucho —comienza a despedirse, Darien.

—Nos vemos, hasta pronto —finaliza Serena, cortando la llamada.

Serena pierde su vista en la pantalla del celular, medita a la ligera la sobrecarga de cosas que le ha llegado de un momento para otro, la reunión, lo del divorcio, los exámenes, los estudios, los altos de guías y materias que deberá aprender, tener que pasar en algún momento a hablar con su Papá para ver si puede conseguirle empleo donde él trabaja, etc. Cosas que sin duda la hacen sentir un poco débil, con un toque de inseguridad adquirido ya que comienza a sentir las primeras señales de soledad, pensar que tal vez la conversación sostenida con Darien podría ser una de las últimas la deja con un sabor amargo en la boca, sintiendo como de a poco una nueva visión de su mundo la descoloca, algo que ella ya conoce pero aún así deberá comenzar a ver de otra forma, le resulta muy extraño tener que asumir el peso de sus decisiones, creyendo incluso que no podrá mantener la fuerza necesaria para llevar a cabo con éxito todo lo pensado.

Los minutos de soledad para Serena se acaban al menos por ahora, sus dos amigas ya han llegado a la cafetería y van camino a acercarse a la mesa donde está ella, ya estando ahí las dos permanecen de pié y le piden a Serena hacer lo mismo para ir de inmediato a la sala de computación, donde están las máquinas fotocopiadoras.

Cuando llegan ahí, Izumi y Akemi sacan sus apuntes, hablan con Serena para recordar cual es realmente todo lo que le falta, con este punto ya resuelto, Serena pide sacar fotocopia de todo lo que necesite, algo que llevará sin duda, más de un par de minutos, entre tanto el trío de amigas charlan, Izumi por ejemplo comenta lo que le ha dicho su hermano sobre aquella plática que dará la anteriormente mencionada doctora, explicando que ella se había especializado en ciertas patologías muy extrañas, siendo más bien investigadora sobre los mismos hechos, perfeccionándose en la atención hacia quienes padezcan enfermedades poco conocidas, por lo mismo debió cumplir con sus estudios universitarios en Estados Unidos, siendo aprendiz de un doctor con mucho renombre a nivel mundial, volviendo después a Japón para seguir perfeccionándose y establecerse en el lugar por un tiempo. Akemi y Serena escuchan con atención, pero siendo Akemi una chica muy parecida a Mina, cambia el tema para hablar ahora sobre el chico que le gusta, haciendo enojar a Izumi, la que tiene carácter parecido al de Rei, al sentir que su tema ha sido despojado por uno sin mayor importancia, pero en este trío Serena se comporta como Amy, la conciliadora de todas las disputas solucionables, logrando que estas se disipen sin dejar mayores enojos entre amigas.

Entre charla y charla las fotocopias están listas, Serena las toma agradecida y a la vez un poco espantada, deben ser al menos doscientas hojas en total, ya que es la suma de toda la información que le faltaba en todas las clases, pero la resignación nuevamente se hace presente, toma el lote de papeles y guarda en su bolso, agradeciendo a sus amigas por la buena voluntad de facilitarle todo.

Saliendo de la sala de computación, Akemi le pide a Izumi acompañarla a merodear por aquí y por allá antes de entrar a la nueva clase, la cual coincidentemente toman juntas, también es invitada Serena, pero esta rechaza la oferta para en cambio ir a la biblioteca y así poder avanzar algo en lectura, lo cual es entendido por sus amigas, las cuales se despiden con mucho cariño de ella, prometiéndose ver quizás a la salida o mañana, ya que de ahora en adelante las responsabilidades vuelven y todas deben estudiar, Serena se despide de ellas diciéndoles que lo más probable es que se verán mañana, ya que duda incluso asistir a la última clase, la cual está a cargo del profesor Mitsukuri, debido a la cantidad de cosas que tiene por hacer hoy, así que con eso hablado, Izumi y Akemi toman camino distinto al de Serena, la cual se va inmediatamente a la biblioteca para poder leer tranquila. Llegando ahí, Serena entra en silencio para no interrumpir la lectura de los demás presentes, elige una mesa desocupada y alejada del resto, para así estudiar tranquila, se sienta y pone sobre la mesa su bolso, de allí saca las fotocopias y organiza según materia e información, apartando las guías de los apuntes de sus amigas, los últimos son los elegidos para leer primero, cosa obvia, ya que solo así entenderá mejor lo que son las guías restantes. Así, Serena pasa un par de horas en silencio y concentración, saca alguno de sus cuadernos para anotar sus propios apuntes y complementarlos con los que ya tenía, logrando de esta forma poder ordenarse entre tanta información nueva y otra ya pasada, logrando también entender que con esfuerzo y dedicación probablemente recuerde todo lo necesario y aprenda bien para rendir sus exámenes. El tiempo ha volado para ella, ya han pasado tres horas y media desde que entró a la biblioteca, comienza a sentir el olvidado dolor de cabeza tras tantos minutos de concentración pura, el cansancio de querer retomar todo lo antes posible termina por vencerla, dándose tregua a si misma por un momento, el cual elige para salir de la biblioteca en busca de aire fresco el cual pretende encontrar a la salida de la universidad, pero lo que jamás pensó es que su camino sería interrumpido y su dolor de cabeza sería uno más amplio, al solo escuchar un particular tono de voz sus sentidos se agudizan, su corazón late fuertemente y voltear le resulta difícil.

—¡Serena! —exclama una mujer, con urgencia.

—¿Tú?, ¿Qué haces aquí? —cuestiona Serena, con enojo al ver una amplia cabellera roja, batiéndose entre los apurados movimientos de la mujer.

—Eso no importa, ¿Podríamos hablar un momento? —pide la joven, agotada por su rápida carrera hacia Serena.

—No creo que tengamos mucho que hablar, Tetsuya —niega firmemente, Serena, tomando su bolso fuertemente mientras voltea para marcharse de ahí.

—¡Por favor, solo unos minutos!, déjame invitarte un café, de verdad necesito charlar contigo —ruega apenada.

—Déjame tranquila, ¿Quieres?, tengo mejores cosas que hacer en vez de hablar contigo —Solo escúchame una vez, prometo no volver a molestarte… por favor —ruega nuevamente al punto del sollozo, Tetsuya, enterneciendo a Serena al ver esa reacción.

—Vamos —responde con menor prepotencia, Serena, caminando pausada e incómodamente al lado de su ahora, compañía.

Para la suerte de ambas un buen café se encuentra a las cercanías de la universidad, allí ambas toman asiento y Tetsuya es atendida por la mesera, la cual toma la orden de ambas rápidamente y va a buscar lo pedido.

—No creo que tengamos que alargar mucho este encuentro, dime que quieres rápido, por favor —dice Serena, mostrando su incomodidad al no querer siquiera a su acompañante.

—Es obvio el tema, ¿No crees? —le responde Tetsuya, con tristeza.

—Obvio que si, pero lo que quieras decirme solo dilo rápido —contesta sarcástica, Serena.

—Quizás sea un poco tarde para decirte cuanto lamento todo lo que pasó, Darien me dijo que te divorciarás de él, me dio mucha tristeza pensar que yo fui la culpable, pero… —intenta explicar Tetsuya, acallada por la interrupción de Serena.

—Tú no tienes la culpa, si decidí divorciarme es un tema mío, muy por sobre la estupidez que pasó entre Darien y tú —argumenta Serena con celoso enojo.

—Podrá ser cierto, pero en tus palabras es evidente el rencor que guardas por lo que pasó aquel día y creo que en algo influyó tu decisión —evidencia Tetsuya, avivando el fuego de ira en Serena.

—¿Acaso crees que es magnífico recordar que tu esposo pasó una noche en casa de otra mujer y además la besó?, ¡Por supuesto que aún tengo rabia por eso!, me sentí amenazada por ti, por tu altitud, tu belleza, tu madurez, tu posición social, ¡Por todo!, es como si mi peor pesadilla tomara nombre y apellido, ver que si había alguien que me podría quitar a Darien, alguien que me ganaría en todos los aspectos y yo solo tendría que resignarme ante su valor, aparte no es fácil olvidar todo lo que sentí esa noche que pasé sola, sin tener idea que el estaba a tu lado, además de tener que aceptar la idea de que estarían juntos en el día, que te diste el lujo de salir con él a un concierto tomada de su brazo, Tetsuya, ¿Puedes entender como me sentí al verlos juntos?, una cosa es imaginarlo, otra cosa es verlo y vivirlo, fue como si hubieras abofeteado mi cara y orgullo, no tienes idea el dolor que sentí al ver que mi mundo se venía abajo gracias a tu aparición en nuestras vidas —explica de forma desplayada, Serena, sacando una extraña risa en Tetsuya.

—¿Dices que te gano?, ¿Qué yo lograría hacer tambalear lo que él siente por ti?, me resulta raro pensar que tal vez yo conozco más a Darien en ese aspecto que tú —responde Tetsuya, sacando chispas en Serena.

—¿Conocerlo tú más que yo?, no me hagas reír —dice llena de molestia, Serena.

—Si —afirma segura y con una sonrisa en los labios, Tetsuya, quedándose callada para que la mesera pusiera ante ellas la orden anteriormente pedida, ya con eso listo, la mesera se marcha del lugar.

—¿Me puedes explicar con que cara me dices que lo conoces más que yo? —cuestiona Serena, al borde de la furia.

—Si vieras como a Darien le hace falta azotarse la cara en el escritorio cada vez que ve tu foto, la que tiene siempre a su lado, sabrías que lo que estoy diciendo es verdad —lanza la explicación, Tetsuya, dejando atónita a Serena—, Creo que si él pudiera retroceder el tiempo habría ido hasta el día antes de aquella convención. Yo tuve que escuchar después como me decía, educadamente, que había sido un error en su vida, que te ama más que a nadie, que sueña todos los días el momento en que le digas que volverán a estar juntos, he tenido que ver como llega en la mañana con el rostro demacrado por la pena, por sus ojos hinchados asumo que ha llorado muchísimo, me entristece verlo así y no poder hacer algo para cambiarlo, por que odio sentirme la mujer que a la vez más odio en esta vida. Se que tu has sufrido mucho y tienes toda la razón, que deberías tirarme aquel café caliente en la cara y disfrutar ver mi rostro dolorido, pero créeme, jamás hubiera hecho lo que hice si hubiera sabido que Darien era casado, ¡Menos sabiendo que tú eres su esposa!, recuerda que sentí gran estima por ti aún conociéndote solo unos minutos, provocaste un muy lindo sentimiento en mi, por eso me duele tanto sentir que fui la causante de tu amargura, una amargura que ya vi antes en una persona que amo con todo el corazón, por eso ahora me odio, no se como diablos tratar de enmendar mi error, pero de verdad, Serena, créeme cuando te digo que jamás hubiera hecho algo así a conciencia y voluntad —explica, rompiendo en emoción.

—¿Amargura que has visto antes? —interroga Serena, con pesar.

—¿Crees que sentirme la prostituta que destruye un matrimonio es lindo?, ¿Qué me siento orgullosa de encarnar la mujer que ayudó a matar mi familia?, Serena, veo en tus ojos el mismo dolor que vi en los de mi madre, ella también vivió el desamor y yo fui su único consuelo, ambas sabíamos donde estaba metido Papá hasta tarde, sus excusas eran reiterativas y a la larga imposibles de creer, yo también se lo que se siente cuanto tu mundo se desmorona ante tus ojos, que no puedes hacer algo, que el daño ya fue hecho y ya nada será igual, pero la gran diferencia es que la amante de mi Papá sabía perfectamente lo que estaba haciendo, que estaba opacando el lugar de una esposa con su coquetería barata y que alejaba a un Padre de su hija —relata Tetsuya entre lágrimas, pero entre estas se da un respiro para retomar el punto exacto de la conversación—, Es por esto que quería hablar contigo, decirte que yo no soy nadie ni nada en la vida de tu esposo, que él te adora a más no poder, que no vale la pena que arrojes tu mundo a la basura solo por que aparecí yo, de verdad, Serena, no dejes escapar el amor si tu lo has conseguido, para Darien eres todo, por eso me no puedo evitar reír al escucharte decir que yo podría usurpar tu lugar, de hecho soy yo la que podría sentirme amenazada por ti, ya que he podido conocerte gracias a lo que me dijeron tus amigas, con que amor me contaban sobre quien eres y lo que haces, que tan importante eres para ellas, como si fueras su luz de inspiración y fuerza para seguir adelante en todo, alguien que sensibiliza de esa forma la vida de los demás es simplemente un ángel, por eso me siento como un verdadero demonio a tu lado, tú, llena de amor y esperanza, yo, que importa mi título, mi supuestamente brillante carrera, el dinero, mi casa o mi auto, si soy una mujer que vive aferrada al rencor de los traumas de su niñez y le grita a la vida su desprecio, intentando ocultar su frustración bajo elegantes peinados y ropa de alta costura, ¿Qué saco con eso?, ni siquiera he conseguido que alguien me quiera, en cambio tu con una sola sonrisa has sido capaz de tener todo un mundo a tus pies, ¿crees que eso el dinero lo compra?, la esencia no tiene precio, no desperdicies eso, son pocas las personas que son capaces de brillar con naturalidad, para la gente como yo queda el vacío de suplir su pena con tonterías que nos hacen sonreír un minuto, aquellas personas que ya tenemos la vida hecha trizas y nunca podrá reconstruirse —concluye con tristeza, Tetsuya.

—Creo que si realmente estuvieras tan vacía como dices, no estarías diciéndome todo lo que me has dicho, no se que más decirte, es raro tomar una postura definida ahora, lo siento —replica Serena, con toque más humano.

—Serena… creo que la oportunidad de ser tu amiga ya la he perdido, que haberte tenido en mi mundo de una mejor forma es imposible, me hubiera gustado que las cosas se dieran de otro modo, de verdad, pero ya que no fue así al menos me gustaría que olvidaras que alguna vez aparecí en tu vida, que ojalá hicieras borrón y cuenta nueva, se que lo necesitas, Darien también, ahora más que nunca, ya que comienza a ver como te alejas cada vez más y más… —dice Tetsuya, queriendo ser intermediaria entre ellos.

—Soy capaz de creer en tus palabras y buena voluntad, te lo agradezco, Tetsuya, pero vuelvo a decirte que mi divorcio con Darien va más allá de algo que puedas comprender —reafirma Serena, aludiendo silenciosamente al pacto que hizo con Génesis.

—¿Tendrá algo que ver todo lo que pasó aquel día en el teatro?, y disculpa si te sueno demasiado entrometida en cosas que no debería siquiera hablar, pero no te voy a mentir, recuerdo gran parte de lo que pasó y tus amigas terminaron por confirmármelo, se que eres aquella luz que cuida nuestro mundo, ¿Cómo permitir que te apagues? —le dice Tetsuya, con ternura.

—Discúlpame, pero no puedo hondar en ese tema contigo, es demasiado personal, aunque quisiera compartir detalles no creo que sea prudente, podría traerme aún más problemas —explica Serena, con seria cordialidad.

—Te entiendo y tranquila, no tienes por que darme explicaciones de nada, menos algo que realmente no conozco bien, por mi lado solo queda darte quizás una palabra de aliento, que a pesar de toda la oscuridad que amenace este mundo, si estás al lado de quienes quieren y te quieren cualquier obstáculo podrá ser vencido, si has vivido luchando por un universo donde valga la pena vivir me daría mucha tristeza ver que la heroína más poderosa se deja vencer por la incertidumbre, por los errores, además de no ayudarse a si misma… tu también eres parte de este mundo, Serena, no sacas nada con proteger algo que sientes ajeno, es decir, si vives protegiendo un lugar que a fin de cuentas estará vacío para ti ¿con que fin lo harás?, ¿merece la salvadora de este lugar vivir en soledad y tristeza?, ¿Cómo serás capaz de luchar por el amor y la justicia si es lo que te has arrancado del corazón? —cuestiona Tetsuya, tocando la fibra más privada de Serena.

—Con saber que los demás estarán bien me doy por satisfecha, no necesito pensar siempre en mi, para mi todos son importantes, desde un pequeño pajarito hasta una vida humada, una flor, un árbol, el mar, las montañas, si todo eso está a salvo me sentiré bien, a pesar de todo —le intenta explicar Serena, sin ser capaz de convencer a su acompañante.

—¿Y donde estás tú dentro de ese mundo?, ¿No crees acaso que todos también quieren verte bien?, si tu corazón está lleno de dolor y recriminaciones no podrás sonreírle plenamente a la vida, es simplemente ilógico, y lo peor es que aún tienes en tus manos la felicidad pero la estás dejando escapar sin hacer algo para detenerlo… Darien sigue ahí para ti, tus amigas, el mundo entero, no es justo que una mala jugada del destino te haya cegado tanto. Piénsalo bien, por favor, yo se que no puedo ayudarte realmente como quisiera, que si un solo ser de los que te atacan a ti me atacara a mi moriría al instante, por que hay quienes nacemos para estar en un cierto lugar y solo somos uno más en el montón, tu naciste en un lugar mágico, no permitas que esa magia te abandone, no te conviertas en un ser amargado como yo, te prometo que estás cambiando vida por muerte, ¿Con que fin te haces tanto daño?, además lo peor de la historia es que aquel mundo entero que has jurado proteger y cuidar está siendo destruido por tu postura, es un efecto dominó que sino se detiene pronto terminará por desmoronar todo, ¿eso es lo que quieres?, ¿Qué el mundo que tanto cuidaste ahora caiga por la ausencia de esperanza?, no creo que la gran Sailor Moon merezca ver el fin de sus sueños —concluye Tetsuya, logrando sacar lágrimas en Serena.

—¿Sabes?, es tan extraño oír a alguien hablar con tanto amor sobre la vida que me tocó vivir, no tienes idea de cuantas veces he deseado ser "una más del montón" como dices tu… una chica normal, con preocupaciones y miedos normales, no tener que vivir con el recelo de la destrucción que acecha en cada lugar, el no querer fallarle a nadie por miedo a que todo termine… y tal vez si, a fin de cuentas soy una chica normal, una que se dejó llevar por sus temores más grandes y no resistió más… hay un punto en que las cosas cansan, Tetsuya, por más que intente sonreír a veces es imposible, hay muchas cosas que están por sobre mi y no puedo combatirlas y si me atrevo a enfrentarlas solo podría causar más dolor, creo que en ciertas ocasiones rendirse en algunos puntos es la alternativa más sana, es lo que vivo ahora, cambié mi felicidad con Darien por saber que nada malo debería ocurrirle a este mundo en estos días, además Darien podrá estar más tranquilo, ese es el verdadero motivo de mi divorcio… já… terminé por decírtelo, ahora fuiste tú quién sacó las palabras de mi boca sin que me diera cuenta —alude Serena a un hecho específico, cuando conoció a Tetsuya ella le hizo el mismo comentario, en esta ocasión se lo ha devuelto.

—Quizás era algo que tenías guardado en ti y deseabas sacarlo, comentarle a alguien que pueda ver de un punto externo e intentar comprenderte —dice Tetsuya, amablemente.

—Puede que tengas razón… me hacía falta contacto con alguien "más normal" —bromea con sutileza, Serena, riéndose un poco.

—¿Ves?, esa sonrisa es la que debes mantener a pesar de todo… anda, date una oportunidad, que no te importe el que dirán ni como tomarán los demás el como tu manejes las riendas de tu vida, creo que es mejor tributo que puedes darle a este mundo que amas tanto —le dice Tetsuya, con una amena sonrisa.

—Ojalá fuera todo tan sencillo como para decir ahora mismo que todo cambiará… pero lo que pasa es que… —intenta proseguir Serena, quedando silenciada por la abrupta intromisión de Tetsuya.

—¡Ya no pongas más excusas!, ¿Esperas que otros te den la aprobación para estar con quien quieres y de la forma que quieras?, no puedes permitir eso, ¡te convertirías en una marioneta, actuando al antojo de los demás! —exclama con ímpetu, Tetsuya.

—Pero… si fallo a lo que prometí habrán problemas —justifica en parte, Serena.

—Problemas que podrás enfrentar si estás en equilibrio contigo misma, ¡no hay otra forma!, solo estando bien podrás hacer el bien —argumenta Tetsuya, segura de sus palabras.

—Se que tienes razón, pero a veces hay un punto de no retorno, incluso aunque quiera volver a tomar las riendas de mi vida ya es tarde, solo me queda la resignación de pensar que lo he hecho por un bien, pensar en mi ya es imposible, ya todo está hecho —argumenta al punto del desconsuelo, Serena.

—No puedo comprender como alguien como tú deje que las cosas sigan su curso negativo… pero no sé, algo me dice que recapacitarás, quiero tener fe en ello —le dice Tetsuya, con esperanza.

—¿Y por que tienes tanta fe en mi?, ¿Tanta esperanza en que mis asuntos se solucionen? —cuestiona Serena, escéptica debido a la dureza autoimpuesta.

—Por que tú eres todo lo que creí imposible… —confiesa Tetsuya a tono infantil—, cuando era pequeña y Mamá se consolaba entre cigarrillos y whisky yo estaba sola en mi habitación, las pesadillas me seguían noche a noche y creí que jamás desaparecerían, pero un día asomé mi vista hacia la ventana, vi una hermosa luna llena, una más grande de lo que habitualmente se ve, entonces comencé a pedirle desde lo alto pudiese ayudar de mi Madre, que por favor nos protegiera ya que estábamos solas la mayoría de las noches, me sentía tan vulnerable y despreciada que solo conseguí consuelo pensando en que algún milagro ocurriría y las cosas iban a mejorar… los años pasaron y en realidad nada cambió, mi Mamá después se volvió una mujer muy superficial, no puedo culparla, buscó desahogo en una vida consumista, creo que de cierta forma se vengaba de mi Papá al aumentarle hasta el cielo la factura de la tarjeta de crédito, pero a medida de que fue metiéndose en ese mundo también me metió a mi, es por eso que ahora tengo la mala costumbre de buscar satisfacción en cosas materiales, me volví una mujer ordinaria que busca cosas sin importancia, una noche de juerga con finos licores, andar en un buen coche, tener una casa envidiable, ser esclava de la peluquería y de las boutiques más exclusivas… cuando decidí cambiar un poco fue el momento en que me especialicé en la investigación de patologías peligrosas y extrañas, así al menos le daría una mano a quien necesitara ayuda especializada en temas complicados, pero aún queriendo hacer el bien volví a caer en el vacío, me encantaba jactarme de mis buenas calificaciones y de mis grandes ascensos en el estudio, los cuales también se me comenzaron a dar en mi vida profesional, pero después de hablar con el último paciente volvía a estar sola, llegaba la noche y la única compañía era la luna… recordaba entonces que cuando pequeña soñaba con que había una Diosa que velaba por todos nosotros, que si yo hubiera nacido en su mundo no hubiera tenido que vivir tantas amarguras, que podría haber viajado por el universo en resplandor de una estrella, así no tendría que quedarme en un solo lugar viviendo rodeada de tristeza, pero los años pasaron y con ellos también mis fantasías, era absurdo creer que había alguien protegiéndonos como humanidad, que simplemente estamos aquí por la evolución de nuestro planeta y todas las especies, me volví frívola y escéptica, por eso no me costó irme de Japón sin mirar atrás, pero cuando volví nunca creí posible conocer a aquella diosa de la luna con la que tanto había soñado y más saber que había estado protegiéndonos a todos sin pedir algo a cambio, ¿Entiendes ahora?, como voy a poder vivir tranquila sabiendo que hice daño a alguien más y esa persona es justamente aquella que me salvó, por eso no quiero que sufras, Serena, estoy convencida de que no lo mereces, que de ti depende tomar la felicidad y no dejarla escapar, que ya has dado mucho por los demás sin detenerte un minuto a pensar en ti, no encuentro razón para que te castigues de aquella manera —finaliza Tetsuya, pudiendo llegar a Serena de forma poderosa, haciéndola reflexionar mucho sobre todo lo que ha escuchado.

—Tal vez tienes razón… —medita Serena, de manera muy introvertida—, pero ya incluso Darien está convencido con el tema del divorcio, tampoco puedo ir día en día cambiando de opinión, sería jugar con sus sentimientos —expone.

—No lo sé, solo hace un par de días me comentó lo del divorcio, siendo infidente te puedo comentar que prefiere pasar sus horas entre sus quehaceres sin conversar mucho, se encierra en la oficina, atiende a los pacientes y con suerte toma su hora de colación afuera, ha estado demasiado callado, pero cuando ha querido conversar algo con alguien siento que lo hace conmigo por que a la larga soy la única persona más conocida que hay en el lugar, a ratos se sincera bastante pero después se queda callado otra vez, lo único que me da a pensar es que está muy atormentado con el cambio que ha dado su vida, es decir, de aquel hombre que vi aquella noche en la convención al que es ahora ha habido un cambio importante y por desgracia no para bien —comenta Tetsuya, más sobrepuesta de su momento nostálgico.

—Y… —titubea Serena, avergonzada—, ¿Qué te ha dicho de mi? —pregunta tímidamente.

—Me ha contado mucho sobre ti, me dijo que comenzó una relación contigo cuando eras muy pequeña, catorce años sino me equivoco —pide corrección sutil, Tetsuya.

—Si, yo tenía catorce —afirma Serena, con una sonrisa melancólica.

—Me ha dicho que crecieron juntos en todos los aspectos, que en ti ha visto a una amiga, pareja, confidente, amante, todo, que tú eres su familia y que a pesar de todos los problemas él seguirá viéndote de esa forma, de hecho dijo que aunque te divorciaras de él y le habías dicho que buscara otra mujer probablemente no lo hará, que prefiere retornar a su soledad en vez de estar con una mujer que jamás podrá complementarlo a como lo haces tú —responde Tetsuya con seguridad, afirmándose de la verdad de sus palabras para poder hablar con precisión.

—Vaya… —dice Serena, limitándose a dejar sus apreciaciones en privado.

—Por lo mismo pienso que estás cometiendo un error, eres muy joven como para echarte a morir y resignarte a vivir de la manera que no quieres ni con quien quieres, si has de amargarte que sea después, no ahora que estás en tus minutos más lindos —comenta Tetsuya, otro punto.

—Lo dices como si tu te sintieras muy vieja —comenta entre amable risa, Serena.

—Es que ya sabes como yo tomo las cosas, me amargué antes de tiempo quizás, pero tal vez más adelante las cosas cambiarán para mi, al menos pensaré darme aquella oportunidad, eso si, después de pensarlo muy bien y reestructurar mi vida, por que así como voy solo tengo tiempo para mi carrera —explica Tetsuya, de manera casual.

—¿Eras tú la doctora que dio una charla en mi universidad? —pregunta Serena, curiosa.

—Si, me invitaron hace algunos días y me pareció buena idea asistir, así pude complementar un poco a los alumnos de la carrera de medicina en sus estudios, ahora que me dijeron estar en un periodo bastante complejo de la misma —responde Tetsuya, muy profesional.

—Algo así supe, una de mis compañeras tiene a un hermano en medicina, me comentó sobre lo de la charla pero no creí que serías tú la que estaba ahí —dice Serena.

—Tal vez la supuesta casualidad nos puso en el mismo lugar por algún motivo —refiere Tetsuya, acreditando que el encuentro de ellas estaba predeterminado de alguna forma.

—Supongo que tienes razón —responde más tranquila en su voz, Serena.

—Quiero pensar que todo lo que hablamos no será en vano, que algo de todo lo que hemos conversado te sirva, pero para bien —comenta Tetsuya, temerosa.

—No lo sé… si te sirve de algo podría decirte que en algo de ha disipado la mala opinión que tenía sobre ti, pero de ahí a que vayan a cambiar mis planes sobre lo que pase entre Darien y yo es otra cosa —responde con sinceridad, Serena.

—No quiero parecer insistente, pero te diré solo una cosa más —anticipa Tetsuya.

—Dime —contesta Serena, de forma calma.

—Si existiera alguien en este mundo que me amara de la forma en que Darien te ama a ti, créeme, haría todo lo posible para estar junto a él… aunque el mundo se acabase al día siguiente, me quedaría con la sensación de estar junto a quien realmente quiero —argumenta Tetsuya, logrando dejar pensativa a su oyente.

—Pero dime, si sabes que esa persona corre peligro al estar a tu lado y la única forma de asegurar su bienestar es saber que está mejor sin ti, ¿te quedarías con esa persona? —contraataca, Serena.

—Si esa persona me ha demostrado que yo soy la persona más importante para él sabría que su bienestar es que esté a mi lado, y si yo lo quiero de igual forma, lo más justo es que estemos unidos, no separados —responde Tetsuya, firme en sus dichos.

—No sé… ya no se que pensar… te confieso que hace un par de días sentí que mis decisiones eran las correctas, que podría estar bien con lo que pasaría más adelante, pero de nuevo todo se vuelve tan complicado, ya no se que decir o que hacer, según yo tenía todo tan bien calculado que no tendría que pasar por dudas una vez más, pero no puedo estar tranquila ahora que me has dicho todo esto… incluso creí que mi sucesora en la vida de Darien serías tú, que harías todo lo que estuviera en tus manos para estar con él una vez soltero, de hecho si fuera así no me extrañaría en lo absoluto, pero… —explica Serena, acallada por una interrupción.

—Nunca seré yo, nunca habrá otra mujer en su vida, te lo podría asegurar con certeza, Darien nació para estar contigo y tú para estar con él, tú y yo lo sabemos, no sigas anteponiendo excusas y explicaciones para no aceptar de una vez por todas que pase lo que pase ustedes deberían estar juntos —argumenta insistentemente, Tetsuya, abalanzándose sobre la mesa para enfrentar su rostro al de Serena.

—Entiendo que deseas darme ánimos para volver con Darien, pero ya no puedo seguir hablando de esto, me cansa, me fatiga, me confunde demasiado, no quiero seguir hondando en el tema, por favor —pide Serena, con un leve sofoco de desesperación.

—Discúlpame —pide avergonzada, Tetsuya, sintiendo que sus últimos comentarios estuvieron fuera de lugar.

—No es tu culpa, no te sientas mal… pero es que han sido días tan difíciles para mí que siento que en cualquier momento desfalleceré —explica abatida, Serena, tomándose la cabeza con una de sus manos, en señal de fatiga.

—Me imagino… —comenta temerosa y cauta, Tetsuya.

Un silencio incómodo se produce tras las últimas palabras de la pelirroja Tetsuya, Serena bebe un sorbo de café para matar un par de segundos, su acompañante repite la acción, se miran de reojo de manera peculiar, una suerte de simpatía y aún algo de recelo se deja sentir, "limar asperezas" de un momento para otro no resulta fácil, menos cuando un simple beso causó un sinfín de estragos cada vez mayores para la vida de la rubia joven, la cual no es capaz de escapar aún del caos que habita en su mente y corazón, el cual deberá intentar disipar aunque sea un poco para dar fin a tal incómodo momento.

—Creo que me queda agradecerte por el tiempo que te has tomado para decirme todo lo que me has dicho —dice Serena, cortando el silencio.

—No tienes por que agradecerlo, sabes mis motivos —responde con cordial seriedad, Tetsuya.

—Aún así, creo que no todas las personas que estén pasando por tu situación harían lo que tu hiciste —explica Serena, dejando un poco incómoda a su oyente.

—Dilo como es, Serena, la situación de una mujerzuela —exclama con enojo, Tetsuya.

—No te sigas tratando así, no sacas nada —replica Serena, con seriedad.

—Imposible, mientras no vea que Darien y tú están juntos me seguiré sintiendo como tal —dice Tetsuya, firmemente.

—No lo tomes a mal, pero no va en ti el si Darien y yo volvemos, ya ni siquiera está en mis manos, ni en las de él ni en las de nadie de nosotros… mi destino le pertenece a una sola persona, si le fallo le fallaré al universo completo… no puedo ser egoísta, si salvo lo de Darien conmigo todos correrán peligro, no es una opción que pueda tomar… no… ¡Definitivamente no! —exclama Serena, sucumbiendo ante en cansancio de tan ajetreado sobrecargo mental.

—Podría apostar mi vida a que realmente lo único que quieres es correr hasta donde está él y tomar su mano, olvidarse de todos y de todos y ser felices… lo puedo sentir en tu desesperación, te estás dejando llevar por lo que podría pasar pero no realmente por lo que dicen tus sentimientos, estás mal, Serena, date cuenta, si aquel peligro del que hablas es tan grande, ¿Crees que tu separación con Darien bastará para garantizar la paz de la tierra? —interroga Tetsuya, dejando boquiabierta a Serena.

—No… no lo sé… quisiera creer que si, pero no puedo estar segura… quizás ningún… sacrificio… de mi parte bastará para que el mal se detenga… —reflexiona Serena, dudando más aún sobre sus decisiones anteriores.

—¿Entonces?, ¿Hiciste una apuesta a ciegas?, ¿Qué pasaría si pierdes a Darien y también la garantía que te hacía estar segura de que todo estará bien?, ¿Te das cuenta?, créeme, Serena, los ojos del mal jamás dejarán de escudriñar por aquí y por allá para cumplir con sus fines perversos, por eso creo que es tan ilógico que la resistencia del bien comience a fraccionarse… ¿no será que incluso le has dado más energías a tu enemigo para que cumpla con lo deseado?, pregúntate eso y reflexiónalo, creo que aún estás a tiempo para tomar la decisión realmente correcta —insiste Tetsuya, provocando una confusión aún más grande en Serena, pero esta misma también se transforma en una certera posibilidad.

—Puede ser… —susurra la rubia, buscando en cada recoveco de su conciencia algo que la lleve a la claridad.

—Creo que ya no hay nada más que yo pueda decirte al respecto… la decisión final es tuya, solo me queda esperar que tomes la mejor —dice Tetsuya, bebiendo en último sorbo de su café.

—Gracias por todo, Tetsuya… de quién menos creí contar con alguna palabra de aliento es justamente la que me lo ha dado, me ha servido, así que no creas que toda la conversación fue en vano —comenta Serena, a discreta sonrisa.

—Espero que algún día nos crucemos nuevamente en algún lugar y estés siendo feliz, lo deseo de corazón —responde Tetsuya, expeliendo sinceridad en sus ojos.

Después de esto la pelirroja mujer se levanta, deja en la mesa el dinero que cubrirá el pago de lo anteriormente pedido, se despide de Serena con una cordial sonrisa, la última lo recepciona poniéndose de pié para darle al menos la mano en señal de tregua, pero en una acción espontánea Tetsuya no resiste más, le da un abrazo a Serena con lo que pareciera ser un gran afecto, ella queda atónita por la conducta pero algo en su corazón la llama a hacer de este abrazo uno recíproco, el cual queda plasmado en un ligeramente distante pero lo suficientemente cercano abrazo entre ambas, lo cual termina por sacar una última sonrisa a Tetsuya, la cual se comienza a alejar poco a poco, dejando a Serena a solas al lado de la mesa de café. Recobrándose del asombro, Serena toma asiento nuevamente, comienza a reflexionar sobre todo lo que habló con Tetsuya, que tan ciertas pueden ser sus predicciones y observaciones respecto a lo que es su vida con la de Darien, comienza a encontrar bastante lógica en sus dichos y eso la hace viajar a un nuevo lado de su conciencia, uno que puede ser tomado quizás como un poco más egoísta, pero en realidad solo comienza a ver que el balance y equilibrio necesario para que todos estén bien está mas cerca de lo que ella misma cree, este pensamiento la lleva a pensar que su pacto con Génesis pudo haber sido una acción desesperada que a la larga puede ser un arma de doble filo, da por entendidas nuevamente las razones que la obligarían a cumplir con lo prometido, pero es su corazón el que comienza a sentir que no hay nada que pueda realmente limitarla, que las promesas pueden romperse, que un error lo puede cometer cualquiera, que el pago excede por sobre mucho lo que realmente puede ganar para si misma y los demás, que Génesis no es alguien de fiar y que a pesar de sus muestras de simpatía hacia Serena, no hay nada de cordura y sanidad mental que le aseguren que Darien jamás será atacado, puesto que Génesis ha dejado en claro su desprecio hacia la estirpe humana, siendo el pelinegro el antiguo príncipe de la misma.

—Mejor me largo ya… —dice en voz alta, Serena, tomando sus cosas con rapidez, saliendo apresurada del lugar para volver a la que ahora es su casa.

La rutina de su movilización se presenta nuevamente, esperar que algún taxi disponible pase por donde está ella, tomarlo y así dirigirse a su destino, no son muchos los segundos que pasan sin que esto suceda, de esta forma ya es poco lo que queda para que al fin pueda tomarse un respiro de tan ajetreado día, el cual promete traer aún más preocupaciones.

Un saludo casual y la evidente fatiga son los que acompañan a Serena en el momento en que se encuentra con Setsuna y Michiru, las cuales se ocupan de leer los pergaminos o más bien repasarlos y así poder guiar lo que será la segunda y final reunión con los demás por estos días. Serena se excusa y se marcha a su habitación, lanza sus deberes sobre la cama con un poco de rabia, sus dedos se abren paso entre las apretadas coletas que lleva hechas, las aligera un poco para sentirse más libre, apaga su celular para no ser molestada por nadie y posteriormente también lo lanza sobre la cama y en un acto digno de recordar en su niñez, Serena se sienta en el suelo y apega sus rodillas al pecho, quizás sea esa la posición que la lleva a una reflexión más profunda sobre todo lo que cruza por su cabeza, aunque lo principal solo tiene un nombre "quizás estoy haciendo mal", pero a esta altura, ya con trámites en marcha y la noticia dada a la segunda víctima de todo esto resulta casi imposible echar todo atrás, eso dice el lado racional de todo, pero el corazón implora una nueva oportunidad, Serena siente la necesidad de arrojar todo el pasado tal y como lanzó todas sus cosas sobre la cama, algo tan simple como despojarse de lo que te lleva una sobrecarga que llega a ser asfixiante.

Una única y certera forma de dar final a toda confusión reclama al autor de los sentimientos de amor en Serena, mirar una vez más cara a cara a Darien y saber bien de una vez por todas que pasará realmente entre ellos.

Las horas pasan, el reloj marca las 6 de la tarde, después de que Serena fijase su mayor prueba por venir ha decidido tomar en sus manos todos los apuntes obtenidos hoy, solo ha conseguido leerlos a la ligera y adaptar un esquema de estudio que compatibilice con los pendientes y los que vendrán, pero en esto se interpone el toque de puerta que no cesa, es Michiru, preocupada por el silencio que emerge de la habitación de su amiga, algo muy extraño si viene de la joven rubia.

—¡Serena!, ¡Serena!, ¿Estás bien? —pregunta Michiru, con insistencia.

—¡Si!, ¿Qué pasó? —pregunta Serena, abriendo la puerta apresuradamente, debido a la sorpresa de los gritos.

—Nada, disculpa si te asusté, solo que llevabas callada mucho rato y me preocupó —explica Michiru, tranquila al ver bien a su amiga.

—Me distraje con lo que debo estudiar, ¿Qué hora es? —interroga Serena, volviendo poco a poco a la realidad.

—Pasado de las seis, no queda mucho para que todos comiencen a llegar —comenta Michiru.

—Cierto… ¿Necesitas ayuda en algo? —ofrece Serena, saliendo de su habitación.

—Si quieres ayúdame a preparar algunos bocadillos para ofrecer cuando las chicas lleguen —propone Michiru, adelantando su paso hacia la cocina—, pensaba en preparar algunos refrescos con fruta y algunas salsas para quien tenga ánimo de comer algo —explica.

—Quizás un guacamole —propone Serena, siguiendo a pocos pasos de distancia a Michiru.

—Buena idea —dice Michiru.

—¿Setsuna donde está? —pregunta Serena, al ver su ausencia.

—Fue a buscar a Hotaru a la escuela, al parecer no se sentía muy bien y Haruka no puede pasar por ella ya que está viendo el arreglo de la motocicleta —responde Michiru, tomando los primeros ingredientes necesarios para lavarlos.

—¿Alcanzaron a leer algo más sobre los pergaminos? —pregunta Serena, interesada en el tema.

—Si, no es mucho más de lo que ya supimos ayer, creo que ahora solo nos bastará con formar alguna estrategia… pero lo que más nos llamó la atención a Setsuna y a mi fue el asunto de que nosotras como Sailors Scouts aún no hemos alcanzado el máximo de nuestros poderes —confidencia Michiru, un tanto preocupada por ese punto.

—Creo que debe ser algo parecido a lo que me pasaba a mi cuando podía transformarme, quizás en cierta situación sus poderes aflorarán sin que se den cuenta, probablemente después podrán manejarlos sin mayor problema —ofrece como teoría, Serena.

—Puede ser… pero si es así, creo que ya hemos vivido bastantes momentos difíciles en los cuales aquel poder pudo haberse manifestado, tal vez haya algo más allá —dice pensativa, Michiru.

—¿Cómo que? —pregunta Serena.

—Quizás algún tipo de nuevo artefacto de transformación… no lo sé —responde Michiru, incierta en sus ideas.

—¿Ninguno de los pergaminos habla sobre como poder encontrar ese nivel de poder? —pregunta Serena, de manera inocente.

—Por desgracia, no… el pergamino que hablaba sobre los poderes de todas como Sailors parece ser el único, no tenemos ninguna pista clara sobre como poder llegar a ese nivel de energía, solo sabemos que ahí está —responde Michiru, desanimada.

—Al menos eso es algo… ustedes aún pueden transformarse, para mi ser una Sailor Scout ya es parte de los recuerdos y momentos que jamás volverán —dice con tristeza, Serena.

—Buscaremos alguna solución para eso, te lo aseguro, cuentas con el apoyo de todos —responde Michiru, en un intento por transmitir ánimo hacia su amiga.

—Gracias —contesta agradecida, Serena.

—Pero bien, cambiemos el tema por ahora, mejor cuéntame sobre como te fue en la universidad —propone Michiru, retomando el quehacer.

—Bien, me encontré con un par de amigas que no veía hace mucho… pero también me encontré con alguien que jamás pensé ver en ese lugar —confiesa, Serena.

—¿Algún encuentro inoportuno? —cuestiona Michiru, interesada en el tema.

—Al principio creí que si… pero después se transformó en una plática necesaria… —reflexiona Serena, repasando levemente sobre su encuentro con Tetsuya.

—¿Con quién te encontraste? —pregunta sin retener más la curiosidad, Michiru.

—Con Tetsuya, la mujer que estaba con Darien en el teatro aquel día —responde Serena, con ligereza.

—¡Vaya!, ¿Y que hacía en tu universidad? —interroga, Michiru.

—Estaba dando una charla a los estudiantes de medicina, me encontró a la salida de la universidad y me pidió hablar, lo hicimos y sinceramente me dio bastante lástima… me comentó cosas de su niñez y casi me suplicó volver con Darien, diciéndome que ella no fue más que un error en su vida —resume Serena, dejando sorprendida a Michiru.

—Creo que no cualquier mujer hace eso… no creas que me estoy poniendo de su lado ni nada de eso, solo creo que es una actitud valorable —comenta Michiru, con madurez.

—Pienso lo mismo… de hecho creo que me sirvió bastante todo lo que me dijo —responde Serena.

—Eso es bueno… —comenta con cautela, Michiru, sin querer sobrepasar más allá el tema.

—Incluso he llegado a pensar que separarme de Darien no es lo correcto… pero… Michiru, si te cuento algo, ¿prometes mantenerlo en secreto? —pregunta Serena, ad portas de hacer una confesión.

—Claro que si, confía en mi —anticipa Michiru, deteniéndose en lo que hacía para prestarle atención a su amiga. Sin darse cuenta ninguna de las dos que de manera silenciosa, Haruka ha llegado, yendo en dirección discreta hacia la cocina, pudiendo escuchar la complicidad de la conversación.

—Cuando ustedes viajaron al futuro y después de que Hotaru se quedara dormida, salí de casa en busca de un encuentro con Génesis —explica Serena, provocando inmediata irritabilidad en Michiru.

—¿Qué hiciste qué cosa?, Serena, por favor… ¡Como fuiste sola, pudo ser muy peligroso! —exclama Michiru a voz alta, haciendo aún más fácil la presencia incógnita de Haruka.

—Escúchame por favor —pide Serena, con urgencia—, lo que pasa es que la decisión de divorciarme de Darien también pasó por la idea de darle tranquilidad… para esto hice un pacto con Génesis, ella no podrá hacerle nada a él y así también sirve como distracción para que principalmente ustedes, que aún tienen poderes, puedan hacer algo para combatirla… espero que me entiendas, no fue una opción que tomé de un día para otro, lo planeé hace mucho, creo que era lo más justo para Darien y todos nosotros… —explica Serena, quedando petrificada en el momento de escuchar una ronca y molesta voz.

—¡No puedo creer semejante irresponsabilidad de tu parte! —exclama Haruka, obligando voltear a Serena y Michiru.

—¡Haruka!, ¿Qué hacías escuchando? —pregunta molesta, Michiru, considerando esa acción como una errónea.

—Da igual… lo importante es que escuché —replica de inmediato, Haruka—, Serena, dime que demonios pasaba por tu cabeza en el instante en que decidiste ir sola y sin decirle a nadie que te verías con Génesis, ¡Anda! —exige con ímpetu.

—¡Haruka!, escúchame bien por favor y no te enojes, entiende mis motivos, yo solo creí que… —intenta explicar, Serena, interrumpida de inmediato.

—¿Creer que?, ¿Qué hacer algo así de delicado a escondidas de todos es un gran acierto!, ¡Como puedes ser tan ilusa! —exclama Haruka, con enojo.

—¡Ya cálmate!, no le hables así a Serena, ella es adulta y si quizás se equivocó, bueno… al menos no le pasó algo malo, está sana y salva con nosotros —dice Michiru, intentando detener un poco a su novia, mientras que Serena siente el tono de regaño por parte de su otra amiga.

—¿Y crees que eso es motivo para estar tranquilos?, Michiru, no digas tonterías, te has vuelto demasiado benevolente con los temas del enemigo a través de los años, no tienes la misma perspicacia de antes —señala con apatía, Haruka.

—No pelees con ella, la que fue a encontrarse con Génesis fui yo —argumenta sagaz, Serena.

—¿Por qué, cabeza de bombón, con que fin te arriesgas tanto a ti y a los demás? —cuestiona Haruka, un poco más tranquila.

—Perdóname si te ha molestado pero ya lo hice, no hay como cambiarlo, solo me queda asumir con lo que le prometí a esa mujer —dice Serena, esquivando la pregunta planteada por Haruka.

—¿Cuál fue exactamente el trato? —interroga Haruka, calmada pero seriamente.

—Que si yo me divorciaba de Darien ella no volvería a atacarlo, ya que su mayor ambición es vengarse de su familia y también impedir la formación de Tokio de Cristal… ella aceptó cumplir con lo que le pedí —explica vagamente, Serena.

—¿Sacrificio por amor o egoísmo con el mundo entero? —cuestiona, Haruka.

—¿Con el mundo entero? —pregunta Serena, confundida.

—Quizás no se te ha cruzado por la cabeza la importancia de la formación de Tokio de Cristal, cuan importante hubiera sido que tú y Darien subieran al trono para traer paz a la humanidad, tal vez no solo pactaste una tranquilidad para él, sino que la desgracia de todos nosotros… —añade perpleja, Haruka.

—No entiendo bien —confiesa Serena, tímidamente.

—No quería decírtelo por que de hecho creí que jamás iba a ser posible… pero estoy comenzando a creer que tu incapacidad para transformarte en Sailor Moon o asumir cualquier otro rol va exclusivamente por tu falta de equilibrio espiritual, Darien se transformó en una pieza tan importante para todos nosotros que ni siquiera nos dimos cuenta de ello hasta ahora… él es el único que lleva el linaje del reino de este planeta, es quien puede manejar el cristal dorado que se esconde en el mundo de Illusion y no solo eso, sino que es el único complemento para que tú estés bien… si uno de los dos cae, caen los dos, si los dos caen probablemente caeremos todos… debo confesar que me golpeó tu noticia del divorcio con él, ahora siento un gran miedo que invade cada espacio de mi conciencia, más aún ahora que escucho que prácticamente has firmado nuestro final y por eso Génesis aceptó el trato de buena gana, es una mujer bastante inteligente y no se hubiera sometido a tu petición si realmente no le conviniera, debió haber jugado con tus ideas y hacerte creer que estabas haciendo algo correcto —argumenta Haruka, sometiendo a Serena en gran temor.

—No se que decirte… tuve miedo, discúlpame, creí que hacía bien, pero puede que tengas razón y haya hecho todo lo contrario —explica Serena, ocultando sus ganas de llorar.

—Solo dime que te separas de Darien por que ya no sientes amor por él y créeme, no estaré molesta y te apoyaré en lo que pueda —dice Haruka, dejando a su amiga en una calle sin salida.

—Aún lo amo… nunca dejaré de hacerlo —confiesa Serena, tristemente.

—Tendremos que buscar la forma de impugnar aquella promesa que hiciste o al menos protegerte de lo que podría venir en tu contra —analiza Haruka, molesta.

—Serena… ¿Estar lejos de Darien es lo que realmente quieres? —irrumpe Michiru, preocupada.

—Ya no importa lo que realmente yo quiera… —responde Serena, con su mirada clavada en el piso.

—Como se complican las cosas… —susurra Haruka, reflexiva.

—¿Qué ha dicho Darien sobre esto?, ¿Se lo dijiste? —pregunta Michiru.

—Si, le dije lo que había hecho y por supuesto no lo tomó bien, pero terminó por aceptarlo ya que el ahora teme lo que me pueda pasar a mi, de hecho ya hablamos sobre como llevar los trámites de divorcio y que lo mejor será es que ninguno implique un riesgo para el otro, que él haga su vida y yo la mía, es lo más sano —responde Serena, más tranquila.

—Entonces si ya ustedes decidieron eso, no nos queda más que asumirlo y ver como vivir con ese nuevo acontecimiento —comenta Haruka, resignada.

—Haré lo posible para combatir con el enemigo, no lo duden un segundo, pero entiéndanme, en mi vida personal con Darien opino que lo mejor es que estemos lejos, no quiero más daños ni peligros hacia él —pide Serena, una vez más.

—Te entendemos, Serena, uno hace cualquier cosa por amor y por ver bien a la persona amada, pero también compréndenos a nosotras, nos resulta difícil ver como todo está cambiando en esta era —explica Michiru, compasiva.

—Quizás no haya un Tokio de Cristal con nosotros al mando ni un nuevo milenio de plata en la tierra, pero no hemos desaparecido, todavía tenemos algo que hacer con nuestras vidas, yo nunca dejaré de sentir la responsabilidad de cuidar este planeta —dice Serena, volviendo un poco a la tranquilidad.

—Espero que mantengas aquella energía, será útil más adelante —dice de manera capciosa, Haruka.

—Claro… —responde cortantemente triste, Serena.

—Voy a salir un momento, volveré antes de la reunión —dice abruptamente, Haruka, tomando las llaves del automóvil y saliendo de inmediato de casa.

En soledad, Michiru se detiene a ver a Serena, la cual quedó bastante decaída después de la conversación, pero aún así se decide a hablarle.

—Serena… ¿Qué es lo que realmente quieres? —pregunta Michiru, cautelosa.

—¿Respecto a que? —pregunta Serena, sabiendo a lo que se refería su amiga, pero evadiendo el mismo punto.

—Con Darien, se me hace la idea de que realmente quieres estar con él pase lo que pase —dice directamente, Michiru.

—Si lo quisiera ya no importa, ahora no tengo el privilegio de elegir sobre eso —argumenta Serena.

—¿Ves?, lo único que quieres es volver a su lado… —comenta Michiru, con cómplice sonrisa.

—Ya sabes por que no puedo —responde Serena, obstinada.

—Siempre hay una opción, nunca falta una salida, si quieres volver con él no hagas caso a ese tal pacto que hiciste, pase lo que pase todos estaremos para protegerte, pero incluso en esa promesa te puedo decir que estarás triste, por que sabrás que algo no está bien en tu vida, te sentirás vacía y sin rumbo, tú amas a Darien con todas tus fuerzas y él a ti, son la energía más poderosa y linda de este mundo, cualquier obstáculo podría ser vencido si permanecen juntos, más si se quieren de la forma en que lo hacen —dice Michiru a Serena, en una faceta cercana de amiga.

—¿Y que pasará con Génesis? —pregunta Serena, dejando entrever que la opción de volver con Darien está más cerca.

—No importa que pase con ella, no por que te haya hecho caso en un pacto se ha transformado en alguien en el cual confiar, ella nos volverá a atacar y buscará venganza sea como sea, el mal jamás ve puntos medios, siempre querrá arrasar con todo, no ofrendes tu vida entera a un supuesto bien que incluso jamás podría concretarse, ve por tu vida, que es lo que realmente Serena Tsukino desea, aquella chica que entregó su vida a Darien desde pequeña y juró estar con él hasta el final de sus días… esa Serena no ha desaparecido, solo sucumbió ante el pánico que obviamente es entendible, pero ahora que puedes pensarlo mejor, hazlo —propone Michiru.

—Creo que si… tienes razón… incluso Tetsuya me lo dijo… quizás si deba recapacitar sobre todo esto —reflexiona Serena, a tono optimista.

—¿Por qué no le dices hoy mismo a Darien la verdad? —propone Michiru.

—¿La verdad? —pregunta Serena, inocentemente.

—Que quieres estar con él a pesar de todo, que no se deben separar aunque se lo hayas prometido a quien fuera, en la unión está la fuerza, Serena, además tu amas a Darien, cualquier cosa que pase podrán afrontarla si están juntos, al menos eso creo yo —responde Michiru, transmitiendo valor y confianza a su amiga.

—Siendo sincera… anoche mientras le decía a Darien sobre todo lo que pasó con Génesis sentí un enorme deseo de decirle "no me hagas caso, sigamos adelante, olvida todo lo que he dicho", incluso esta mañana pensé en decírselo pero él ya tiene la idea fija de que no habrá un cambio en esta decisión, por eso mejor callé y solo me fui del departamento, no quiero que piense que sigo siendo una niña indecisa que habla por hablar y después se retracta sin previos avisos —explica Serena, entre sonrisas tímidas.

—¿Y tú crees que eso le importaría?, ya me imagino la cara que pondría Darien si le dices que deseas estar con él otra vez, lo harías muy feliz y también a ti, ojalá sucediera, sería muy lindo —dice entre risas, Michiru, sacando un lado más juguetón e infantil.

—Si, sería lindo —corresponde al comentario de igual forma, Serena—, pero no se que tan real pueda ser… no creas que lo digo por testaruda, Michiru, pero el asunto con Génesis me complica demasiado, yo no puedo defender a Darien si le pasa algo, no puedo hacer que corra un riesgo tan grande… ya sabes que me encantaría retroceder el tiempo y que todo fuera distinto, pero por desgracia no se puede hacer y ahora solo queda enfrentar lo que es la verdad… aunque deba vivir con este dolor en mi pecho para siempre, sabiendo que nunca podré estar otra vez con Darien —explica, mientras pone su mano fuertemente en el pecho, como si con esto pudiera contener un poco la agonía que ahora la acompleja nuevamente, con fuerza.

—¿No sientes como tu corazón se llena de energía al hablar de él?, si pudieras ver el brillo que sale de tus ojos cuando nombras a Darien quizás comprenderías que la raíz de todos tus problemas fue esa misma barrera que formaste entre ambos, que solo llevas, que, ¿Un par de días con la idea definitiva de separarte?, y mírate, a penas conteniendo el dolor. La verdad es que no creo en el dicho que dice que las heridas las cura el tiempo, pienso que uno aprende a llevar ese dolor y tarde o temprano renace y nos hace decaer nuevamente… si ese va a ser tu caso me daría mucha tristeza, aunque también entiendo tus motivos para seguir en pié con la idea de divorciarte, más aún con lo que le prometiste a Génesis, pero confío en que la grandeza de tus sentimientos y corazón pueden vencer cualquier obstáculo si así lo deseas, puede que volver con Darien sea una apuesta arriesgada, pero ten presente que tienes la opción de ganar si es que te decides a estar junto a él nuevamente y debes tener en cuenta que si así lo decides todas nosotras estaremos para apoyarte, en especial Haruka, lo que viste hace un rato no fue más que una muestra de su malestar por lo que hiciste y eso se debe a que se preocupa mucho por ti, aunque sepamos que Darien no es precisamente alguien de su completo agrado Haruka entiende que él es el hombre de tu vida y que la forma en que se complementan en todos los aspectos es simplemente hermoso… incluso aunque haya pasado lo de Tetsuya y lo de ustedes haya comenzado a fallar, creyó que superarían sus problemas tarde o temprano, no hace mucho lo hablamos, ya que como te dijo, cree que tu incapacidad para transformarte pasa justamente por no estar con Darien —confiesa Michiru, dejando pensativa a su amiga.

—¿Qué hago?, estoy tan confundida… —pide orientación, Serena, abatida por la red de ideas en su cabeza y corazón.

—Tienes la respuesta, solo que no terminas por convencerte que es así —responde Michiru, sabihonda en sus palabras.

—Hablaré con él esta noche… espero tener el valor para decirle lo que siento, que me entienda e intentemos volver a la normalidad… ya después veremos que hacemos con todo lo de la reina Génesis, pero no me puedo mentir más, mi vida sin Darien es simplemente imposible, cada vez lo extraño más y entiendo que mis sentimientos hacia él siempre estarán conmigo, quiero seguir formando una vida a su lado, a pesar de nuestros problemas creo que podríamos salir adelante, si tan solo hubiese tenido más confianza en nosotros no habría hecho lo que hice, pero después de todas las señales y reflexiones que he tenido ante el tema entiendo que lo mejor es que me olvide del divorcio y vuelva con él… —confiesa Serena, entre nerviosas risas y sonrojo.

—¡Me alegra oír eso, Serena!, creo que has tomado la mejor decisión, Darien y tú están hechos el uno para el otro, todos lo sabemos, especialmente ustedes —comenta llena de alegría, Michiru.

Después de esto ambas siguen conversando a la vez que preparan algo para recibir a quienes llegarán más tarde, Serena experimenta el nerviosismo de esperar a Darien unas horas más y decirle lo que realmente desea, el pánico se hace dueño de ella pero es uno de los momentos más esperados, pensar que podrá estar con él nuevamente y que seguirán adelante la llena de optimismo y la libera al fin de sus temores, pues ya han sido muchos los motivos que la guían a tomar la opción de seguir con su esposo, clave en esto fue Tetsuya con sus confesiones y buenos deseos, también el apoyo de Michiru, pero por sobretodo, aquellos besos y caricias de la noche anterior compartidas en un lecho de encanto y ternura, sensación que no deja de recorrer cada centímetro del cuerpo de Serena, dejándole en claro que le pertenece a Darien en cuerpo y alma y lo más lógico es que esas sensaciones perduren y sean vividas junto a quien las produce.

Aproximadamente una hora después y siendo ya las 7 de la tarde llega Haruka, se nota un poco más tranquila pero aún así su arribo es bastante discreto, Michiru le pide a Serena dejarla a solas con ella por un minuto, ella lo hace y se va a su habitación, ocupará el tiempo también para prepararse a la reunión de más tarde, creyendo que un buen baño será la primera parte para una relajación física que la ayude a soportar lo que vendrá. Michiru le explica a Haruka lo que ella y Serena han conversado, Haruka se sorprende por el repentino cambio, haber salido sabiendo una cosa y ahora enterarse de otra la deja algo confundida, pero sin duda se alegra por saber que Serena al parecer ha tomado la mejor decisión, pero por sobretodo su optimismo y fe aumentan, ya que en el sentido más mágico de todas sus vivencias, lo más correcto es que el Príncipe Endymion y la Princesa Serena estén juntos para proveer tranquilidad y respaldo a sus guardianes, haciendo de todo ese aspecto uno más seguro después de todos los cambios que parecían apoderarse cada vez más de la situación. Una promesa de silencio ante el tema queda pactado entre Haruka y Michiru, creyendo que no es necesario mencionar lo hecho por Serena y Génesis en esta ocasión, Michiru señala que si alguien tiene que decirlo deberá ser la directa involucrada, Haruka por otra parte anticipa que si la circunstancia lo amerita ella dirá lo que realmente pasó, pero quedan de acuerdo al menos que en esta reunión no se hablará de eso entre todos los presentes, pero aún así como la cautela está siempre presente en esta pareja, han decidido utilizar la circunstancia para avisar la preparación de todos ante un supuesto ataque, uno que tendría nombre claro: "Génesis", pero no el motivo, el cual sería la traición del pacto por parte de Serena, para este caso también han decidido optar por custodiar cada uno de los pasos de ella de hoy en adelante, quizás recordando viejos tiempos acechantes donde ambas, en roles de Sailor Neptune y Uranus, se escondían en cada esquina y lugar a la espera de que algún corazón puro apareciera.

A los pocos minutos llegan Hotaru y Setsuna, la primera llega cansada y aparentemente un poco enferma, motivo por el cual Setsuna cree que lo mejor será es que se recueste y si es necesario un descanso más extenso, no obligarla a estar en la reunión, Haruka cree que es lo mejor después de ver el cansado semblante de la joven, pero sabe que la delicadeza de Hotaru es algo típico en ella, su frágil y delgado cuerpo es capaz de ser vencido por cualquier mínimo obstáculo, así que concuerda en la idea de hacerla descansar lo que necesite.

Ya no falta mucho para que el reloj marque las 8 de la tarde, tampoco hace falta ese hecho tan puntual para que ya se asomen las primeras personas en llegar a casa de Haruka y Michiru. Esperan en la puerta Amy y Lita hasta el momento aparentemente solas, Setsuna las recibe con cordialidad y las invita a pasar, ya adentro Michiru y Haruka saludan, las invitan a tomar asiento nuevamente al comedor y les son servidos algunos bocadillos para la espera de la llegada de los demás citados, entre tanto Haruka se sienta a hablar con ellas para sostener alguna conversación liviana, pero para Amy y Lita es imposible, ya que han llegado demasiado serias e interesadas en el motivo puntual de la reunión, sobretodo Amy, quien al parecer ha traído consigo información vital sobre la situación que viven.

Al escuchar las voces conocidas Serena se apresura por salir pronto de su habitación, dos toques de rubor y un sutil labial color rosa la hacen sentir lista para salir, una última coqueta mirada al espejo la separan de la puerta, con la esperanza viva de que en solo unos minutos más volverá a cruzar mirada con su esposo y probablemente vuelva a sus brazos y no se aleje nunca más. Mientras ella sale de su habitación y se dirige a la sala, Rei ha llegado a solas, también es recibida por Setsuna e invitada a pasar, Rei saluda con respeto a la madura mujer a través de una reverencia, poco después entra y se encuentra con las demás, la primera en saludarla en el interior de la casa es Serena, Rei se alegra al ver el semblante más radiante de su amiga, haciéndola sentir un poco más tranquila dentro del temor que ha llevado consigo a lo largo del trayecto hacia el lugar, temor que contará posteriormente, el cual está ligado a su don de adivinación y predicción, el cual en esta ocasión le ha servido de ayuda en los temas del enemigo.

Haruka se levanta del lugar y deja a solas a Rei, Serena, Amy y Lita, Setsuna también lo hace, quedando ella junto a Haruka y Michiru en la cocina, allí ellas hablan sobre como exponer los puntos más importantes que ellas desean transmitir en esta conversación, más que nada posibles formas de enfrentar a lo concreto que tienen por ahora, buscar debilidades en Génesis para poder combatirla, además de planificar un buen esquema de defensa infalible en caso de ataque.

Pasadas las 8 por bastantes minutos de diferencia y como era de esperar, Mina llega atrasada, ahora no es Setsuna quien recibe a la visita sino que es Serena, la cual sale a su encuentro y entrega un cálido abrazo a su amiga, la cual también, al igual que Rei, queda contenta al ver a Serena más tranquila.

Estando todas las mujeres la inmediata duda surge, "¿Dónde está Darien?", pregunta Lita, Serena aprovecha la oportunidad para comentar que él probablemente llegaría un poco más tarde debido a sus quehaceres, Haruka, de manera un poco inflexible, dice que no hay motivos para tardanzas de esa magnitud en esta situación, por lo tanto Serena decide comunicarse con el por vía telefónica, logrando esta, Darien le responde bastante cortante y hasta un poco molesto, le dice que va en camino, que se encuentra conduciendo y no le gusta hablar por celular cuando lo hace, Serena decide cortar rápidamente la llamada y solo transmite el mensaje importante, "pronto llegará".

Exactamente a las 8:30 y ya con una general conversación casual que no aguanta por mucho más, Darien finalmente ha llegado, Serena siente como sus piernas tambalean discretamente y sus palpitaciones aumentan peligrosamente, un ligero temblor de manos la obliga a anudar sus dedos entre sí para que pase desapercibido su nerviosismo, el rubor artificial de sus mejillas aumenta debido al natural, se muerde los labios y mira de reojo y con sutil paranoia de izquierda a derecha, respira hondo y exhala pausado, un sorbo de jugo la ayuda a acabar con la sequedad de su boca, pero cuando siente los primeros pasos de su esposo tras su espalda y el sonido de su ronca voz sabe que no hay jugo ni gestos que puedan tranquilizarla. Darien, ya más calmado y nuevamente amable saluda a todas, le es imposible intentar hacer pasar por desapercibido su cariño hacia Serena, la cual no ha sido siquiera capaz de voltear su cabeza o moverse un centímetro de la silla, así que con caballerosidad, respeto y complicidad, Darien pone ambas manos en los hombros de su esposa, él ha logrado sentir el pequeño saltito que ha producido su acción, por lo cual y para no incomodarla mayormente, solo acaricia su mejilla con la mano derecha y la obliga a voltear ligeramente, haciendo que sus miradas de crucen y dando la oportunidad a Darien que a través de este encuentro, el dulzor de sus ojos transmitan mil y una palabras sin necesidad de pronunciarlas, pero que bien sabe, deberá decírselas al final de la velada pues el también ha traído hoy un secreto por revelar, pero a diferencia de los otros, este solamente le pertenece a él y su esposa.

Ya todos sentados nuevamente en la amplia mesa del comedor y curiosamente ubicados donde mismo fue ayer, Michiru parte por saludar a todos los presentes, agradeciendo el que regresaran y se tomaran el tiempo para estar ahí, todos asienten amablemente ante el gesto de anfitriona, pero el protocolo no aguanta permanecer por mucho más y ya se nota necesario indagar en lo más profundo del motivo de la reunión. Haruka es la que poco a poco comienza a dar un sentido más serio a esta noche, parte por comentar que lo hecho por ella, Setsuna y Haruka fue básicamente releer los pergaminos ya conocidos, tratando de absorber mayores detalles de ayuda para todos, al escuchar esto Amy se siente con el valor de irrumpir y permitirse hablar para entregar su información, esto es muy bien recibido por parte de todos ya que ayudaría a complementar lo ya conocido, así que Amy, haciendo uso de su computadora móvil, repasa los detalles de su exhaustiva investigación.

—Chicos, el día en que Génesis se presentó ante nosotros en el teatro fui capaz de notar a través de mi visor un nuevo punto de energía maligna entregada a la ciudad, anoche después de llegar a casa necesité volver a ese lugar, fui sola en busca de aquel punto del cual les hablo, podría decir con certeza que se trataba de una especie de portal creado con una discreta energía, como si el enemigo no quisiera que no notáramos en lo más mínimo, pero no es eso lo que me llamó la atención, sino que al parecer ese punto no estaba conectado con lo que podría ser el lado oscuro de la luna, no fui capaz de saber la conexión exacta de ese portal con algún otro, no se si será debido a su baja frecuencia o es por algún otro motivo, como no pude investigar más decidí marcharme, pero no se si será paranoia o algo concreto, pero creo haber sentido que una fuerza maligna presente me vigilaba, no se si físicamente presente, pero sentí que cada uno de mis pasos estaba siendo observado… me detuve un instante y busqué alguna señal que me indicara que estaba en lo correcto, pero al parecer esta misma acción hizo desvanecer aquella presencia de la que hablo, volví a sentirme más tranquila y sobretodo sola, aproveché la ocasión para transformarme y poder utilizar nuevamente el visor, la sorpresa fue que aquel portal que creí escondido ahí se desvaneció por completo, lo cual me da a entender que el punto creado, más que ser una vía de transportación era una de vigilancia —comenta Amy, aliviada por poder hacerlo.

—No me extrañaría que haya dejado alguna forma para poder observar que sucede acá, o tal vez era alguna especie de señuelo en espera de su víctima y esa no eras tú —dice Lita, reflexionando lo contado por su amiga.

—Sabemos que Génesis no puede irrumpir nuestro mundo por largos periodos, el castigo dado por la Reina Serenity aún no se desvanece y la obliga a permanecer en el lado oscuro de la luna, quizás Lita tenga razón y en esa ocasión Génesis aprovechó para dejar algún tipo de trampa temporal, probablemente pensada para Darien —adjunta Mina, volviendo a la seriedad que le da ser la líder de las sailors del sistema solar interno.

—Claro —asiente Haruka, seria al igual que Mina—, pero Amy, ¿Dices que no quedó rastro alguno de esa energía maligna?, ya que si lo hubiera sería oportuno el que todos fuéramos a ese lugar —propone.

—Haruka, toda fuerza maligna escapó de ahí, no quedó un solo vestigio de que esta alguna vez estuvo, fue muy extraño —responde Amy, haciendo descartar la idea de Haruka inmediatamente.

—Ustedes dicen que puede ser Génesis, yo siento que no es así en totalidad —irrumpe Rei, dejando a todos silenciados y expectantes de más información.

—¿A qué te refieres? —pregunta Serena, olvidando por un momento cualquier asunto con Darien, logrando enfocarse en el tema expuesto en esta ocasión.

—Los antiguos espíritus me han advertido de un peligro que renace, algo que ya hemos visto anteriormente y atacará de manera distinta a lo que conocíamos… presiento que es un enemigo al cual ya habíamos intentado combatir antes, tal y como ocurrió cuando debimos combatir contra el Caos en el cuerpo de Seiya, pero… si, creo que la diferencia radica en que será un tipo de ataque no esperado, es decir, no se presentarán horribles monstruos atacando a los civiles o batallas campales de energía del bien y del mal combatiendo, creo que ya las tácticas van de manera mental, una guerra psicológica que ya ha comenzado a escarbar en uno de nuestros pilares como grupo… Serena, Darien, hablo de ustedes, ambos han sido nuestras mayores fortalezas pero en esta ocasión representan nuestra debilidad, es como si su permanencia como pareja pudiera traer un gran peligro al mundo, una desobediencia que podría desencadenar un verdadero infierno en el planeta. Cuando pregunté al fuego sagrado algo sobre ustedes la imagen de la separación los describió, una espada ensangrentada los separa y promete acabar con ustedes sino se cumple así, ¿Tienes idea de lo que puedo hablar? —pregunta llena de temor, Rei, como si en realidad no quisiera saber la respuesta.

Un gran silencio tiñe la sala, Haruka y Michiru quedan boquiabiertas al ver la capacidad visionaria y mística que posee Rei, sabiendo perfectamente el motivo de lo que sus predicciones han dicho, por otra parte Darien queda perplejo al tener la respuesta a sus dudas y no saber si entregarla, una mirada de reojo surge de inmediato con destino a Serena, la cual yace petrificada ante los dichos de su amiga por dos motivos, el primero es que se está viendo obligada a confesar algo que no quería volver a hablar y también el hecho de que sus peores miedos y obstáculos han sido señalados por la adivinación de Rei, la destrucción innata del planeta si es que decide volver con Darien a pesar de lo pactado con Génesis, viendo truncados sus sueños de retomar su vida marital junto al hombre que ama. La realidad avasallante la obliga a tomar la decisión de romper el silencio, no tiene excusas para ocultar la verdad un solo segundo más…

—No hace falta darle mayor especulación a lo que has dicho, Rei —anticipa Serena, de manera decaída.

—Cabeza de bombón… —susurra Haruka, sintiendo gran pesar por la chica.

—Serena, recuerda lo que hablamos —intenta decir Michiru a baja voz, pero no lo suficientemente inaudible como para que las demás no escuchasen.

—¿Qué cosa? —interroga Mina de inmediato, molesta por la complicidad y aparente omisión de información.

—Les diré a todas lo que pasó hace un par de noches atrás, pero les pediré de antemano una sola cosa, vean mi acción solo por el lado del enemigo, no mi vida personal, asumiré cualquier responsabilidad que conlleve lo que hice, pero no puedo soportar cualquier otra explicación que deba dar hacia mi vida más íntima, espero que me comprendan, valoro el que siempre se preocupen por mi y estén interesadas sobre lo que me pasa, pero esta vez no quiero comentarios, por favor —anticipa Serena, recibiendo visto bueno por parte de los demás, así comienza a describir con detalle todo lo que pasó con Génesis aquella noche, explica las principales motivaciones para hacerlo, como puede repercutir eso en el día de hoy, además de comentar que Darien ya está al tanto y ha decidido colaborar con la causa ya que ahora él teme por la seguridad de ella a como ella temía por la de él. La noticia es recibida de manera áspera y amarga, especial revuelo para Rei y Setsuna, las cuales están demasiado identificadas y sometidas a todo lo que refiera al tema de dinastía real del milenio de plata, Amy comienza a crear un abanico de posibilidades positivas y negativas sobre el actuar de Serena, una acción digna de ella debido a su capacidad de análisis objetivo, Mina por otro lado siente mucho que la vida amorosa de su amiga se haya ido en picada y al parecer no tenga salvación, Lita es la que más piensa en Darien, ya que gracias a que es la novia de Andrew se ha permitido conocer más al mejor amigo de su pareja, no deja de pensar en Serena, claro está, pero también intenta ponerse en el lugar de quien se ha convertido en un muy buen amigo personal de ella, sabiendo que sin duda es una cruel realidad la que lo azota.

Terminadas las explicaciones y con una tensión cortable con navaja, Serena se suma al silencio tras dar un exhausto suspiro, la sobrecarga emocional al tener que relatar una vez más todo lo que pasó entre ella y Génesis, aumentada por el remordimiento se sentir que las ventajas de esto pudieron ser mucho menores que las adversidades que puedan provenir, pero en esto le será de ayuda el apoyo de Darien, quien sale a dar explicación y respaldo hacia la rubia.

—Al enterarme también quedé como ustedes, sin palabra alguna, pero está demás decir que todos sabemos como es la esencia de Serena, el querer proteger a otros por sobre ella es algo admirable… no voy a negar que siento muchísima tristeza por todo lo que ha pasado, pero creo que la jugada ya fue hecha… —explica con resignación, Darien.

—Bueno, después de lo que tú le hiciste no entiendo por que Serena haya tenido que sacrificarse por ti —comenta con mucha apatía, Rei, sacando comentarios furiosos inmediatamente.

—No seas inoportuna, no es momento para hablar sobre eso, la misma Serena lo pidió, ten un poco más de conciencia por favor —pide Lita, mostrando autoridad en su voz.

—Rei, mis motivos no son los que están en la palestra, lamento demasiado que esto pueda traer complicaciones, pero lo que ocurre es que… —intenta explicar, Serena, pero es acallada por el ímpetu de su amiga.

—¿Pensaste aunque sea un minuto en lo vulnerable que estás?, ¡Como pudiste tomar una decisión tan tonta, Serena!, ¿No ves que ahora Génesis te tiene entre sus manos?, sino haces las cosas a como ella le guste la única que sufrirá su ira serás tú —argumenta la pelinegra.

—No lo creo —dice tajantemente, Setsuna.

—¿No? —pregunta desafiante, Rei.

—Has escuchado bien, creo que si algo tenemos a favor es aquella simpatía que posee Génesis hacia Serena, sabemos cuan importante fue para ella su descendencia familiar, el nombre de su reino y las vidas de su mundo, es algo que ni el poder de la oscuridad ha logrado corromper, el que haya accedido a una petición de ella incluso debemos verlo como una ventaja, piénsenlo bien, Serena pudo haber sido atacada por Génesis en ese mismo segundo ya que ella sabía que no puede transformarse, creo que al menos podemos tener la tranquilidad de que Serena no será atacada —señala Setsuna, dando paso a la opinión de Amy.

—Creo que con la promesa hecha por Serena tenemos algo más de tiempo para pensar que hacer, tenemos protegidos al menos a ella y a Darien, pero no podemos creer que esto será definitivo, algo hará Génesis, estoy segura —señala la erudita, Amy.

—Yo creo todo lo contrario y perdónenme si les molesta, lo que hizo Serena no representa en ningún caso alguna ventaja sobre el enemigo, recuerden que Génesis nos demostró cuan poderosa es, ella es la creadora del Caos y quien maneja el poder maligno del lado oscuro de la luna, en ningún caso podemos pensar que tenemos ventaja —recalca Rei, sin dar brazo a torcer.

—Lo único seguro que tenemos es que ella está contenida por lo que hizo la Reina Serenity, pero si Génesis es tan poderosa como creemos probablemente buscará la forma para poder vencer esa barrera o al menos idear otra forma para atacarnos —señala Mina, preocupada.

—Si fuera así, creo que lo que dice Rei tendría bastante sentido, debemos encontrar la manera de saber que tan poderosa es aquella barrera que separa a Génesis de nuestro mundo, pero también pensar que ha podido idear alguna estrategia no pensada por nosotros para combatirnos —comenta Lita, haciendo sacar la voz de Michiru.

—¿Será Black Moon quien vuelva a atacar?, recuerden aquel día en que Génesis apareció en la habitación de Rei, estábamos hablando sobre eso cuando ella se presentó ante nosotros. Todos ustedes comentaban sobre lo que el Rey Endymion les había dicho sobre Némesis, comenzaron a unir pieza tras pieza y todo parecía indicar que estábamos en lo correcto, por desgracia todo después se tergiverso y perdimos atención sobre eso… recuerda, Mina, nos dijiste que las hermanas de la persecución desaparecieron de un momento a otro, también se dijo que una fuerza extraña comenzaba a emerger desde las lejanías —cuando termina de decir esto la mujer de cabello aguamarina, Amy vuelve a utilizar su computadora portátil, comienza a verificar ciertos datos y para esto requiere de la ayuda de Darien, el cual se sienta al lado de ella para poder investigar mejor.

—Incluso en televisión han dicho que "energías planetarias atípicas" se han presentado, creo recordar la ubicación del planeta Némesis, veamos si concuerda una información con la otra —sugiere Amy, concentrada en la búsqueda.

—No me extrañaría que así fuera, quizás por eso Génesis está tan tranquila, sabe que está buscando apoyo por otro lado y eso le da tiempo para planear bien sus próximos pasos; si ya utilizó más de una vez el Caos, no sería raro que también lo hiciera con el antiguo clan Black Moon —comenta Darien.

—Sería lo más lógico, en ese caso deberíamos enfrentarnos directamente con ellos en Némesis, viajar hasta allá y… —intenta decir Lita, interrumpida por Haruka.

—No pueden utilizar la teletransportación, sin cabeza de bombón no pueden hacerlo —señala concisamente, Haruka.

—Es verdad, lo había olvidado —resopla resignada, Lita.

—¿Entonces qué?, ¿Solo nos quedaría esperar? —cuestiona Serena, entristecida.

—Creo que si, si realmente es Black Moon quien irrumpirá de nuevo en este planeta necesitaremos al menos algún tipo de canal de comunicación entre su mundo y el nuestro —responde Haruka, seria.

—Tal vez repitan cierto patrón de conducta y vuelvan a utilizar los puntos de energía de lo que sería Tokio de Cristal, recuerdo eso —comenta Mina, dando una buena idea.

—Nos quedaría la opción de vigilar bien esos puntos, aunque algo me dice que deberíamos poner atención en donde Sailor Dark Star Fighter arrojó el Caos al centro de la tierra, ya que si ese poder pertenece a Génesis y es ella también quien utilizará a Black Moon, podría haber alguna especie de conexión, ¿No creen? —Comenta Michiru.

—Tienes razón —dice Lita, ante el comentario anteriormente dicho.

—¡Chicos!, todo indica que estamos en lo correcto, al parecer aquel punto de energía extraña de la que hablaban los científicos corresponde también a la ubicación de Némesis, no hay imágenes disponibles que nos pudieran confirmar esto, pero la energía desatada ahí tiene muchos rasgos parecidos a lo que vimos anteriormente, recordemos que Némesis permanecía oculto gracias a ciertos poderes que así lo permitían —exclama Amy, tras su descubrimiento.

—Pero si es así, ¿Cómo Génesis pudo recobrar a los antiguos aliados a ese clan?, ¿Serán ellos otra vez u otro grupo? —cuestiona Rei, confundida.

—Eso no lo sabremos hasta que lo veamos —responde Mina, a nombre de todos.

Después de lo dicho se crea un debate de especulaciones y tácticas de defensa, pero estas resultan algo vacías al momento de enfrentarse a la mayoría desconocida del problema, si bien es la ubicación de Némesis lo que da una pista, el resto no son más que ideas que puedan dar mayor fundamento, no hay más indicios de lo que pasa, no saben si son el antiguo clan de Black Moon quien podría reaparecer o serán otros seres, incluso esto se descarta un poco después de que llegan a la idea de que Génesis puede estar utilizando aquel planeta llego de energía maligna como algún señuelo de distracción, esto deja perplejos a todos quienes debaten sobre algo que realmente desconocen, así que después de largos minutos de conversaciones y propuestas llegan a ciertas metas claras y más reales.

—Bien, sino podemos conocer perfectamente a nuestro enemigo tendremos que pensar en como protegernos de lo que venga, sea esto lo que sea —dice Haruka, pensativa.

—Lo primero será cuidar de Serena, para esto me he ofrecido yo, ya que ella estará viviendo con nosotras y me parece lo más sensato, Haruka creo que piensa igual que yo —dice Michiru, recibiendo respuesta afirmativa por parte de su novia.

—Otro punto que no debemos olvidar es lo que hemos averiguado gracias a los pergaminos del milenio de plata, nosotras como Sailors Scouts aún tenemos un nivel superior de energía, debemos encontrar la forma de hacer presente ese poder —dice Setsuna, abriendo las posibilidades de cómo conseguirlo.

—Creo que al igual a como lo hicimos con el poder del Caos, nuestros viejos tiempos de entrenamiento deberían volver, deberíamos vernos un día a la semana de noche e ir al mismo lugar para poder hacerlo con privacidad, tal vez así podamos estar más cerca de aquel nivel de Sailors Scouts que nos espera —sugiere Haruka, recibiendo el apoyo de todos los presentes—, Darien, lamento decirte que no sería conveniente el que tu vinieras con nosotros, si Génesis llega a sospechar algo sobre ti nos podría ir muy mal, además tu ya tienes buenas tácticas de combate, quizás tu preparación pueda ser a un nivel más espiritual, algo que te ayude a aumentar tus energías, pero no por esto debes creer que quedarás exento de nosotros, sigues siendo el Príncipe Endymion y por ende debes contar con nuestro apoyo —concluye.

—Si, lo sé, pero si Génesis está tan obsesionada con destruirme lo mejor será es que no se nos vea juntos, ya tomé una decisión sobre eso, pero me gustaría primero hablarlo con Serena para saber si está de acuerdo conmigo —comenta Darien, pidiendo sutilmente un momento para retirarse con ella.

—¿No es algo que todos deberíamos saber? —cuestiona, Rei, enojada por tantas dudas y confusiones, sumando esta.

—Lo sabrán, pero primero quiero hablarlo con Serena, ¿Nos permiten un momento? —pide ya más claramente, Darien.

—Vayan tranquilos, nosotros idearemos ya una idea definitiva de que hacer —contesta Michiru.

—¿Vamos? —pide Darien a Serena, levantándose él primero.

—Si, claro, con permiso —se excusa la rubia ante sus amigos.

—No se vayan muy lejos —pide Setsuna, cautelosa.

—Lo llevaré al jardín trasero, ¿Se puede? —pregunta Serena a las dueñas de casa.

—Por supuesto, vayan —responde Haruka, sin mayor problema.

De esta forma, ella, Michiru, Setsuna, Lita, Amy, Rei y Mina comienzan a planificar alguna meta más ordenada, incluso sin Darien y Serena presentes se sienten más libres de comentar lo que pasa específicamente con ellos, pudiendo así escarbar todos los puntos necesarios para tener una idea más clara sobre lo que hacer.

Serena, por otra parte, conduce a Darien hacia el jardín, él ya sabe la ubicación pero se deja guiar por su esposa; una vez allí Serena toma asiento, retuerce sus labios ansiosamente al querer decirle lo que desea, el poder volver con él ahora más que nunca para combatir al enemigo, siente las energías para poder enfrentar eso junto a su esposo y grupo de amigos, pero la desalienta la expresión facial que trae el pelinegro, mostrándose ahogado y deprimido.

—Leí la nota que me dejaste esta mañana… gracias —inicia la conversación de alguna forma, Darien, dando una torcida risa, algo decaída, por cierto.

—No debes agradecerme eso… simplemente es verdad, sabes que mis sentimientos hacia ti no han cambiado y bueno… lo que pasó entre nosotros fue muy lindo, me ha hecho pensar bastante en lo que nos ha pasado este último tiempo —responde Serena con evidente nerviosismo, jugando con sus dedos para sentirse un poco más tranquila.

—¿En que has pensado? —pregunta Darien.

—Que… —Serena se detiene a si misma debido al temor de pronunciar las palabras clave, lo mira de reojo y sonroja, mira sus pies, sus manos, juega con un mechón de su cabello, todo lo posible para intentar desviar su nerviosismo, el cual por desgracia no cede lugar.

—¿No quieres decir algo? —interroga el pelinegro.

—Si, pero primero dime tú lo que querías decirme, por algo estamos aquí a solas, te… te escucho —titubea Serena, creyendo que Darien podría dar la antesala para hacer su propia confesión.

—Pensé todo el día en lo que me dijiste, cuan peligroso es para ti el estar cerca de mí, siendo sincero no creo que eso funcione, no podemos estar en un mismo lugar sin querer estar juntos, bueno, al menos eso siento yo —comenta Darien, logrando hacer sentir un poderoso nudo en el estómago a su esposa.

—¡Tienes tanta razón!, no podemos estar en un mismo lugar sin querer vernos —dice llena de ilusión, Serena, algo que pasa desapercibido por su marido ya que él mantiene la mirada gacha, clavado en sus propias manos enroscadas por la molestia de su decisión.

—Por eso hablé hoy con el Doctor Hideki, le dije que renunciaría a la consulta y pasé a la universidad para avisar que me iría de ahí —confiesa Darien, dejando petrificada a su mujer.

—¿Qué… qué has dicho? —cuestiona atónita, Serena.

—En ambas partes recibí propuestas distintas, pero decidí detener mi posgrado y buscar otra opción después, por otro lado, hablé con el doctor Hideki y me ha dicho que tengo una vacante disponible en otra de sus consultas, en Shimane, está a cargo de un antiguo estudiante de él y me ha dado la opción de hacer el mismo trabajo que hago aquí —revela apenado, Darien.

—No puedes estar hablando en serio… ¿Te irás de Tokio? — cuestiona al borde de las lágrimas, Serena.

—¿Qué más puedo hacer?, dime tú —responde angustiado, Darien.

—¡Quedarte! —exclama Serena, con urgencia.

—No tiene sentido… no tienes idea cuanto me dolió despertar y no verte a mi lado, no puedo imaginar como sería vivir toda una vida en el mismo hogar que nos vio como marido y mujer, además es lo más seguro para ti, no puedes evadir aquella maldita promesa que hiciste, podría pasar cualquier cosa… Serena, no creas que esto no me duele, pero cualquier acercamiento entre tú y yo de ahora en adelante puede ser increíblemente problemático, ya escuchaste y viste como reaccionaron todos al saber lo de Génesis y tú, ¿Quieres llevar la culpa de un combate perdido a causa de nosotros?, imagina lo que pasaría con todos —señala Darien, con un nudo que asfixia su garganta.

—¡No me importa el resto, No me importa nadie más que tú!, Darien, no cometas esa locura, no me dejes aquí sola, ¡No me dejes sin ti! —suplica Serena, rompiendo en llanto.

—No llores por favor… —pronuncia Darien antes de ponerse de pie, toma de las manos a su esposa y la abraza con fuerza, ella hace lo mismo, deposita su mejilla en el hombro de su marido y enreda sus dedos con su oscuro cabello, aplaca sus gritos dolientes apretando su boca al cuello de Darien, él logra sentir la gran agonía que acongoja a su esposa, solo le queda seguir tomándola con fuerza e intentar darle más motivos, esperando que estos sirvan de consuelo para después— Perdóname, Serena, pero esta es nuestra realidad, tú hiciste la primera parte de un sacrificio y yo lo terminaré, así es como siempre hemos hecho las cosas, esta será nuestra última y más importante misión, pero aunque sea a distancia deberemos cumplir con el mismo objetivo —finaliza.

—No quiero… —responde entre pausas, Serena—, no puedo conformarme con esto… Darien, ¿Qué haré sin ti? —pregunta entristecida.

—Seguirás con tu carrera, estarás acompañada de tu familia y amigos, deberás buscar a alguien que te pueda hacer feliz, eso harás —le responde Darien, sin poder ocultar las lágrimas que han brotado de sus ojos.

—Yo… Darien, nunca seré feliz sin ti, no importa que pase, yo siempre te amaré —le dice Serena, tratando de abrir paso a su voz entre tanta pena.

—Deberás ser muy fuerte, Princesita, ya que probablemente esta será la última vez que nos veamos. Yo hablaré con tu abogado y veré como llevar los trámites del divorcio, sobre el préstamo que hablamos te aviso que deposité el dinero en tu cuenta esta tarde, sobre las cosas que te queden en el departamento las vendré a dejar cuando tu estés en la universidad, no quiero que tu debas hacer eso pues te dará demasiado disgusto y tristeza; lo que si te voy a pedir es que no intentes provocar un encuentro entre los dos, solo nos va a hacer más daño, quedémonos con lo hermoso que pasó anoche entre tú y yo, esas sonrisas y momentos nos ayudarán a soportar lo que venga de ahora en adelante… solo con este distanciamiento podré estar tranquilo de que nada te ocurrirá, si llega a pasar cualquier cosa todas las chicas estarán para cuidarte, si algo me pasa a mi me defenderé, yo estaré bien, no te preocupes por eso, intentaré hacer mi vida lejos de ti aunque la sola idea me destroza, pero cada vez que sienta que las fuerzas se me van pensaré en que tu estarás a salvo sin mi… pero no olvides jamás que mi corazón siempre llevará grabado tu nombre, guardaré nuestros recuerdos como el tesoro más preciado de mi existir, siempre serás mi mujer, a la única que he amado con tal fuerza, siempre te estaré agradecido por lo que hiciste por mi, ya que fuiste la única que comprendió y amó a este loco ermitaño —intenta bromear Darien, entre lágrimas.

—No… yo… no, no puedo… —intenta hablar Serena, sintiendo los indicios de lo que parece un desmayo por la grave emoción.

—Tranquilízate, respira hondo y piensa con claridad… al igual como tu me reclamaste el no querer comprender los motivos por los cuales hiciste lo que hiciste, yo ahora te pido comprender los que te doy hoy y las razones más importantes, no es fácil, para ninguno de los dos será fácil, pero a la larga será lo más sano y seguro —explica Darien, sujetando a Serena con fuerza por la cintura, ya que ella comienza a mostrarse cada vez más débil.

—Sé que tienes razón —contesta la rubia tras unos segundos de profunda respiración—, no puedo pedirte que te quedes si fui yo misma quien nos alejó, discúlpame —en ese momento Serena entiende que Darien a fin de cuentas solo la obedeció en todo lo que ella misma pidió, ahora al verlo tan decidido a cumplir con esto no le queda más que aceptarlo—, pero no soy capaz de dejarte ir, no quiero acabar con este abrazo, como me gustaría que este momento fuera inmortal… —finaliza entre anhelos fantasiosos.

—No sigamos con esto… será mejor que me vaya —dice Darien, intentando contener la inmensa pena que le provoca pronunciar estas palabras.

—Mi Darien… yo… —dice Serena sin finalizar la frase. Toma la cara de su esposo entre las manos y lo observa detenidamente, él levanta la mirada y la cruza con la de Serena, ambos expresan el dolor contenido a través de los vidriosos espejos del alma, chocan sus frentes y se unen en un último abrazo, sus labios no se tocan a pesar de la mínima distancia que los separa, ninguna palabra más es pronunciada, solo los últimos segundos de un adiós es lo que se siente, pero utilizando todas sus fuerzas de voluntad, Darien da el primer paso para la separación, se distancia un poco y acaricia una vez más las mejillas ardientes de Serena para después hacerle entrega de un tierno y profundo beso en la frente, ella al sentir esto cierra sus ojos y ahoga el llanto en espasmos silenciosos, los cuales terminan siendo más poderosos que cualquier cosa y la obligan a huir inesperadamente del lugar, separándose abruptamente de Darien sin decir palabra alguna.

Quienes permanecían en el interior del hogar quedan sorprendidos al ver a Serena cruzar por la sala envuelta en un llanto inconsolable, la primera reacción de las cuatro amigas más cercanas a ellas es levantarse e ir a acompañarla, pero Haruka y Michiru toman postura dominante y les impiden el paso, sabiendo que si Serena se ha marchado para encerrarse en su habitación es por que realmente desea estar sola. No son muchos los segundos que pasan hasta que Darien se presenta en la sala, es victima de las atónitas miradas de todas y se ve obligado a responder la no pronunciada pregunta, para todos resulta una noticia estremecedora y sumamente triste, pero Michiru siente aún más lo que está escuchando ya que conocía los deseos de Serena por volver con él, pero siendo este el mismo que explica los motivos de su decisión, Michiru entiende que de manera sacrificada y madura Darien está viendo por la seguridad de su esposa, aún así no deja de ser una noticia que la conmueve hasta lo más profundo. Haruka por otro lado comienza a experimentar una confianza jamás antes sentida hacia el hombre de cabellos oscuros, logra identificar la agonía de él en cada una de sus palabras, pero valora con que honor ha pensando en el bien de todos y del mundo en general, prometiendo a viva voz ser quien velará por Serena día y noche, siendo capaz de entregar su vida por esta razón, ofrece todos sus dotes de Sailor Scout para llevar en alto su promesa, a esta se suma Michiru y Setsuna, también las demás, haciendo que la carga emocional de Darien disminuya aunque sea un poco.

Después de explicado el tema, Darien coordina aspectos menores sobre lo que pasará los próximos días, cuenta con el apoyo de Lita en lo que se refiera a ayuda en su casa como guardar las pertenencias restantes de Serena en ese lugar, Haruka se ha comprometido a buscarlas para que así no haya necesidad de que Darien vuelva a donde estará su esposa, Mina se ha ofrecido como mensajera en cualquier caso que lo amerite, Rei promete sus rezos más profundos deseando el porvenir de su amigo, Amy se compromete a velar por el rendimiento académico de su amiga, asegurándose de ayudarla en lo que pueda, Setsuna por otra parte es la que ha decidido guardar silencio, para ella no resulta fácil aceptar como esta era al parecer cambiará definitivamente, ahora comprende mejor el miedo de los reyes de Tokio de Cristal, asumiendo que eligieron bien a la hora de separar los dos mundos.

Pasado esto, Mina le explica a Darien lo que se habló en su ausencia y en la de Serena, el plan defensivo a sido reducido a la cautela de lo que pueda pasar, serán vigilados los puntos que puedan representar un canal entre el mundo de Génesis y el suyo, extremo cuidado a cualquier cambio que muestre Némesis, atención a Serena para que no vuelva a repetir el presentarse a solas ante la enemiga, cuidados para ella y así pueda buscar la forma para defenderse por si misma en caso necesitado, pero queda dicho que ahora la responsabilidad de protegerla como guardianas cercanas lo llevarán las Sailors del sistema solar externo ya que las otras velarán aspectos más generales, como es el cuidado de la ciudad en el caso de que cosas extrañas sucedan. Mina explica que es lo único que pueden hacer por ahora ya que no poseen más información sobre ningún otro aspecto del enemigo que se deba combatir, la teoría del reencuentro con Black Moon aún no pasa de ser eso aunque las señales indiquen que se deba tomar como una verdad, ya que se ha deducido incluso que esta manipulación de energías en Némesis puede ser un señuelo de distracción y que inclusive otro poder, tan grande como el Caos, pueda intentar embestir contra la tierra. Darien asiente mientras toma suma atención a lo que le es explicado, al terminar esta misma él expone lo que hará si el enemigo lo persigue, informa que en ningún caso se desligará de lo que le corresponde por ser el Príncipe Endymion, asumiendo que si en algún momento su presencia se hace necesaria volverá pero en forma de este o tuxedo mask, dejando a "Darien Chiba" exento de todo asunto, solo así siente que Génesis permanecerá tranquila al menos hasta que la balanza se incline hacia el grupo de guerreros y no del mal.

Posterior a esto Darien se despide, su cuerpo comienza a experimentar los primeros rasgos de una crisis emocional que prefiere asumir a solas, todos los presentes entienden el motivo aunque no se les haya dicho, sabiendo que para él también resulta abrumador todo lo que está pasando, es por esto que se despiden de forma cordial y tranquila sin siquiera querer indagar más allá de lo que se les fue contado. Haruka y Michiru se ofrecen para llevar a Darien a la salida aunque este se haya negado, así terminan saliendo los tres en dirección al automóvil del pelinegro, el cual queda de pie al lado de este en espera de que algo se le diga, pues sabe que ese es el motivo por el cual fue acompañado.

—De verdad siento mucho que te vayas de la ciudad, Darien —dice Michiru, dando inicio a una corta plática.

—Es verdad, para todos la noticia fue un golpe, no nos imaginamos que algo así pasaría —añade Haruka, rodeando a su novia por los hombros.

—¿No opinan que es lo más sensato? —cuestiona Darien, dando un leve acceso ante algún punto de vista que lo haga deshacer su postura.

—Si vemos el lado racional y más correcto, claro que lo es, pero sinceramente algo así no es una opción que hubiera visto de ti o por parte de Serena, ambos han cambiado mucho en su pensar, ustedes mismos decían que todo se podía superar si la gente se mantiene unida, es extraño ver que ya no sienten como antes —responde Michiru, angustiando, sin querer, aún más a Darien.

—Yo sentía que aún eso era posible hasta que Serena confesó lo que había hecho, no crean que es rencor el querer irme de este lugar, pero una relación amorosa se compone por dos partes y ella optó por nuestra separación a solas, si fue lo suficientemente madura para tomar una decisión como esa no me queda más que respetarla, no saco nada con decirle que me quedaré, solo sería exponerla innecesariamente —argumenta Darien, dolido.

—Te noto muy seguro de querer seguir adelante con todo el divorcio —comenta Haruka, seriamente.

—Aunque sea doloroso, si, lo estoy, no se bien que será mi vida de ahora en adelante pero ya es una realidad innegable, al menos cuento con la seguridad de que el mundo del futuro no se verá afectado por lo que ocurra acá, las cosas aquí se dieron de otra forma y solo queda asumir, no se puede tapar el sol con un dedo —finaliza, Darien.

—Lo siento, es realmente desalentador todo esto, no se que más decir —comenta perpleja, Michiru.

—Solo me queda pedirles que la cuiden mucho, ella saldrá adelante después, sé que tiene la fuerza para hacerlo, pero necesitará mucho cariño y comprensión para poder lograrlo, espero que se los den —dice Darien, entre una sonrisa marchita.

—No te preocupes, velaremos por el bienestar de ella pase lo que pase —responde Haruka, comprometida.

—Muchas gracias… buenas noches —dice Darien en forma de despedida, abriendo la puerta del automóvil para iniciar su retirada, dejando poco a poco a Haruka y Michiru como solo un reflejo en el espejo retrovisor.

Haruka y Michiru vuelven al interior de la casa, Setsuna y las demás han permanecido calladas, nadie sabe como reaccionar ante esta situación, incluso ya el tema del enemigo parece estar demás ante lo que están viviendo ahora, lo cual conmueve en un aspecto mucho más íntimo y sentimental a todos.

Lita piensa que sería oportuno ir y acompañar a Serena a su habitación, Rei opina todo lo contrario y es apoyada por Haruka, explican que lo mejor para ella será al menos tener unos momentos a solas, sin embargo todas quedan preocupadas por lo que podría pasar, ya que en un arrebato de dolor cualquier posibilidad resulta ser válida, por esto y para el bienestar de Serena, Michiru les ofrece hospedaje a todas por esta noche, al menos así la mayor afectada podría verse acompañada en el inicio del día siguiente, sin embargo Rei nuevamente pone un obstáculo, explica que, conociendo a Serena tal y como es, la presencia de todas le molestará y solo aumentaría la ausencia de Darien, además de quizás pasarla a llevar en el aspecto de que pueda creer que todos piensan que no se puede valer por si misma, todas concuerdan en este hecho, así que deciden que por esta noche solo será Mina la que se quede, Amy propone el quizás verse en la tarde y conversar en el templo Hikawa, esa idea concuerda más con el pensar de Rei, la cual da su respaldo ante esa idea, también quedan invitadas Haruka, Michiru, Setsuna y Hotaru, pero Haruka, siguiendo el hilo de acción de Rei, recomienda que si se van a ver solo sean las cinco, además de que ella tarde o temprano la verá ya que viven en la misma casa, nuevamente todos concuerdan con la idea, pero a los segundos una de las chicas desentona con todo el plan, ella es Lita, la romántica del grupo, expone sus argumentos más sentimentales y dice que no habrá mucho que se pueda hacer para que Serena se sienta mejor por ahora, que será necesario algo de soledad para que pueda pensar tranquilamente y que si necesita lo contrario todas deberán estar alerta a las señales y recién intrometerse más y ofrecerse como compañía; con este argumento los improvisados planes se desmoronan, decidiendo en grupo que lo mejor será ver en primera instancia, cual es la reacción que tendrá Serena desde mañana en adelante, para esto no será necesario que Mina se quede en el lugar ni que haya una reunión en el templo Hikawa, pero si estarán todas muy preocupadas por el bienestar de su amiga en común, para este fin concuerdan mantener contacto telefónico seguido, así ante cualquier eventualidad todas podrán comunicarse, crear una reunión, una salida que las distraiga, etc.

Debido a la hora ya se hace necesario el que las cuatro visitantes se vayan a sus respectivas casas, Haruka ofrece ir a dejarlas para así quedar tranquila de que han llegado bien, todas aceptan y agradecen el gesto, se despiden de Michiru y Setsuna, agradeciendo también las atenciones entregadas.

Setsuna opta por ir a su habitación, se excusa ante Michiru y pide entendimiento, ella se mantiene en estado de shock por la noticia entregada por Darien, sabiendo también que se le aproxima un viaje hacia Tokio de Cristal, donde probablemente deberá comentar lo que ha pasado en esta era, Michiru le dice que no hay problema alguno, que vaya y busque su propia tranquilidad, lo cual hace yéndose de la sala para primero pasar a ver a Hotaru y después retirarse a sus propios aposentos.

Michiru en soledad es vencida por sus ganas de saber sobre Serena, por esto se decide y va a su habitación, golpea suavemente tres veces la puerta y no recibe respuesta, lo cual la obliga a sacar voz.

—¿Estás bien? —susurra Michiru, con delicadeza.

—Si —responde a los segundos, Serena, a tono casi inaudible

—¿Quieres algo?, ¿Un té, un poco de agua, un refresco? —pregunta Michiru, para mantener la conversación.

—Si quieres pasar, hazlo —ofrece Serena, determinada y directa, pero sin perder cordialidad.

Un crujido se escucha a medida de que Michiru desliza la puerta hacia un lado, asoma su cabeza y ve tendida a Serena en su cama, boca abajo y aferrada a una almohada, la acompaña solo la sutil luz de una lámpara situada en la mesa de noche, luz que se refleja en el rostro de la joven dejando en evidencia el rastro de las lágrimas ya secas, ojos entreabiertos y la mirada perdida en el espacio.

—Solo quería ver como estabas… —explica Michiru, después de ver la decaída manera en que se encuentra su amiga.

—Ya ni siquiera sé como estoy, solo siento un vacío en el pecho, no puedo creer que Darien se vaya de esta ciudad —explica entre discretas pausas, Serena.

—Lo comprendo, nadie quedó bien tras la noticia —comenta Michiru, manteniéndose en la puerta para no importunar más a Serena.

—Sé que yo lo busqué, yo soy la que tiene la culpa de que esto esté pasando, no tengo como exigirle a Darien que se quede acá, no puedo seguir jugando con sus sentimientos… si él se quiere ir será mejor que lo haga, tendré que resignarme, no me queda nada más por hacer… —explica la rubia, a tono aletargado.

—De verdad lo siento mucho, me angustia verte mal, nadie imaginó que la historia terminaría así —dice Michiru tras un cansado resoplo.

—Habrá que ir acostumbrándose a la idea —dice Serena, mostrando fortaleza sarcástica entre la debilidad.

—Será mejor que te deje dormir, mañana será otro día, hay que seguir adelante, no lo olvides —comenta Michiru, tratando de transmitir ánimo.

—Lo sé, gracias… buenas noches —responde una desganada Serena, dando fin a la conversación, por lo cual Michiru cierra la puerta lentamente y se aleja de la habitación para ir a la propia, esperando la llegada de Haruka para poder conversar a solas y planear algo por el bien de Serena.

Así, en un plano del universo una etapa parece llegar a su fin, pero sin embargo en otra recién está comenzando.

—Reina Génesis, mi familia y yo hemos llegado a salvo a Némesis, ya pronto comenzaremos a adecuarnos más a este lugar, solo será cosa de tiempo —dice Diamante a través del canal de conexión que mantiene con ella.

—Excelente noticia, Príncipe Diamante, me complace saber que ya se encuentran en su planeta —responde la malvada emperatriz, Génesis.

—¿Alguna novedad digna de mención? —pregunta con cierta arrogancia, Diamante.

—Solo positivas, una en especial, una muy importante para ti y para mí, ya la sabes, no te hagas el tonto —comenta con malicia, Génesis.

—¿Te molestaría recordarme sobre que hablas? —cuestiona con curiosidad disimulada, Diamante.

—Has tenido mucha suerte, tu sueño de amor podría cumplirse ahora… Serena, quien fuera la futura Neo Reina de un imperio terrestre del milenio de plata, se encuentra en sus últimos instantes como mujer sometida ante el antojo del príncipe de la tierra —revela Génesis, produciendo sorpresa en su oyente.

—Algo me habías comentado, pero te pediré que seas más clara en esta ocasión —pide Diamante.

—Serena ya no estará con Endymion, me ha jurado solemnemente su separación, pero sin ir más lejos debo confesarte que las palabras de esa chica me parecieron quebrantables, por lo cual te pediré que tu primera tarea sea establecer una fuerte conexión entre Némesis y la tierra en caso de que necesitemos una intervención rápida, ya sabes el punto que ha quedado facilitado para ti, la grieta que abrió Sailor Dark Star Fighter cuando lanzó al Caos al centro de ese planeta, como recordarás ese lugar está ligado al cristal obscuro que tienes nuevamente en tu poder, asegúrate de usar bien su energía antes de que se te escape de las manos —explica Génesis, llamando la atención de Diamante.

—¿Palabras quebrantables? —cuestiona Diamante, retomando como tópico sobre lo que hizo Serena.

—Puedo creer en Serena, en que ha prometido separarse de Endymion y cumplir con esto a cambio de lo que ella me ha pedido, pero si su amor es realmente tan obstinado como creo, cualquier cosa podría cambiar de un momento a otro… yo no tengo forma de supervisar que Serena cumpla con su palabra, por supuesto que no he le dicho eso ya que se hubiese sentido tranquila para engañarme, pero la verdad es que para poder presentarme ante ella y validar nuestro pacto gasté la poca energía que tenía a mi disposición para estar conectada a ese mundo, ni siquiera sé en cuanto tiempo lo recuperaré, así que necesitaré de tu ayuda para supervisar que Serena no se salga con la suya, ¿Estarías dispuesto a ayudarme? —pregunta Génesis.

—No hay problema, en ese caso sería adecuado enviar a las hermanas de la persecución de retorno a ese planeta, ya que ellas no levantarían duda alguna —propone Diamante, intuitivo.

—Construye tu plan con tranquilidad, no las envíes sin una buena carga energética del cristal obscuro, recuérdale a Zafiro volver a crear los aretes, solo así sería oportuno enviarlas al planeta tierra una vez más —recuerda Génesis, muy analítica.

—Muy bien —asiente Diamante, satisfecho por la idea.

—Por un buen tiempo todo quedará en tus manos, yo no puedo irrumpir más en la tierra por un considerable periodo de tiempo, si bien no es mucho, es lo suficiente como para que las cosas cambien de estar a mi favor a totalmente en contra, por ello tan solo podrás contar con mi consejo y apoyo bajo esta vía, cualquier ataque a la tierra deberá ser proporcionado por ti y el poder del cristal obscuro, al cual alcancé a dar suficiente energía para que cumplas con este fin, espero que lo uses sabiamente, serás quizás la fuerza más poderosa que exista en todo el universo, utilízalo bien, esta pobre vieja ya te ha entregado todo lo que pudo —explica Génesis, mostrándose bastante cansada.

—No te preocupes, Reina Génesis, nosotros idearemos algún buen plan para poder tomar el control del planeta tierra, además me permitiré un gusto olvidado, conquistar el alma y cuerpo de Serena y hacerla mía cueste lo que cueste, más ahora si dices que Darien no representará un obstáculo ante mis deseos —comenta lleno de malicia y lujuria, Diamante.

—No lo es, querido Diamante, ese insecto ya no es nada en comparación contigo —responde Génesis, sonriente, avivando el fuego de la egolatría del caprichoso príncipe.

—Me alegra escucharlo… su tiempo para ser el hombre que dominara a aquella hermosa criatura ha llegado a su fin, Serena será mía, tomará el reinado de Black Moon a mi lado y los días de la tierra como se conocen pronto llegarán a su definitivo término —habla muy seguro, Diamante, enceguecido por el retorno de sus poderes.

—Ahora dedícate a establecerte bien en Némesis, tómate el tiempo necesario para sentirte a gusto en el retorno a tu morada, en algunos días más volveré a comunicarme contigo, por ahora será todo, ocúpate de tus asuntos y yo me ocuparé de los míos, si tienes algo importante que decirme no olvides hacerlo, estaré al pendiente de cualquier novedad —dice Génesis, ya en forma de retirada.

—Lo haré, hasta pronto —responde cortante y altanero, Diamante, terminando la comunicación con Génesis.

Ella, en el plano del lado oscuro de la luna, cambia su aspecto cansado a uno totalmente vibrante de energía, tras ella se encuentra la doncella de hielo, tan sonriente como su ama.

—¿Se ha creído lo que usted dijo? —pregunta la doncella de hielo, entre risas.

—Claro que si… dale a un egocéntrico un punto para seguir alimentando esa obsesión y te creerá cualquier cosa —responde satisfecha, Génesis.

—No debe sospechar ni por un minuto que usted los está utilizando para ganar tiempo, permítame alabar nuevamente su inteligencia, Reina mía —adula exageradamente, la doncella de hielo.

—Gracias, gracias —responde de forma astuta, Génesis.

—Déjeme comentarle que el punto de conexión creado en la tierra ya lo he localizado en su definitiva posición, ya está todo listo para iniciar la siguiente fase de su plan —comenta la doncella de hielo, sintiéndose feliz por cumplir con las ambiciones de su ama.

—Perfecto, solo falta hacer un par de maniobras más para poder concretar lo que deseo, la barrera que me separa de la tierra está cada vez más deteriorada, con Serenity fuera de este plano y la debilidad de Serena todo me está resultando más fácil, no sabe el gran favor que me ha hecho al jurarme la separación con Endymion, si tan solo sospechara que mis planes tienen una debilidad tan básica jamás hubiera pactado conmigo lo que hizo, todo se complicaría si ella volviera con su amado maridito ya que así los poderes del cristal de plata volverían a conectarse con su espíritu sano, pero como está sumergida en un mar de miedos e incertidumbres no lo puede hacer… el cristal de plata siempre ha necesitado a un dueño lleno de convicción, seguro de si mismo y sus propósitos, ella tal vez lograría destruirme a mi y a Black Moon solo estando de nuevo en paz consigo misma, pero como su talón de Aquiles es justamente Endymion, el miedo que siempre sentirá al pensar que si me falla yo lo mataré la restringirá por completo, ese es el problema del amor, cometes estupideces sin pensar en cuanto daño realmente te haces, ¿Y para que?, para el conformismo barato de que tu persona amada está a salvo… ¡vaya tontería!, con ese mediocre pensamiento solo ha hecho que mis propósitos se faciliten, dudo que ose tentar mi voluntad para volver con Endymion, sabe que le irá mal si así lo hace, por que lo peor para ella es imaginar como me deleito al ver correr la sangre fresca de ese maldito entre mis manos, así que puedo sentirme tranquila… el trabajo sucio lo harán Diamante y su tropa de ineptos, si no pudieron vencer a Serena una vez, ¿Qué les hace pensar que ahora si podrán?, son tan patéticos, dignos de seres con linaje terrestre… pero no es eso lo que me importa, incluso si llegan a resultar victoriosos en su contienda no tendré problemas al acabar con ellos después pues serán un estorbo, ya que mi sueño es ver explosionar aquel sucio planeta y acabar para siempre con el —relata Génesis, llena de maldad.

—Me llena de alegría saber que tiene sus ideas tan claras, su majestad, ya no falta mucho para que el verdadero fin del planeta tierra llegue de una vez por todas. Si tan solo todos supieran sus reales planes estoy segura de que se retorcerían por el pánico —comenta maliciosa, la doncella de hielo.

—Es verdad, pero no debo confiar tanto en mi posible victoria, aún están las Sailors Scouts, se que ellas tienen mucho por entregar aún, además el peligro de que Serena se de cuenta de su error es un riesgo que no puedo dejar de considerar, es mínimo, lo sé, pero aún así está presente… me queda pensar que el miedo podrá ganar sobre el amor, que la paranoia haga perecer cualquier luz de esperanza —confiesa Génesis, de manera mucho más seria.

—Por ahora cuente con la tranquilidad de que estoy haciendo todo lo posible para cumplir con mi trabajo como usted lo ha pedido, me ha costado un poco y no prometo suma velocidad para cumplirlo lo más rápido posible, puesto que las fuerzas que custodian el planeta tierra son muy fuertes, pero entre la ventisca nadie podrá sospechar lo que hago, más ahora que Némesis ha sido entregado como señuelo, toda la atención se la llevará ese planeta, así nadie podrá imaginar que el verdadero peligro estará más cerca de lo que todos creen —comenta la doncella de hielo, sin abandonar sus sonrisas malvadas.

—Ten mucho cuidado, un solo paso en falso y no tendré nada por hacer para salvarnos, necesito tu máxima discreción, no importa si tu trabajo toma tiempo, llevo esperando muchísimos años el momento de mi victoria, no me urge apresurarme un par de días, todo trabajo resulta mejor cuando es planificado detalle a detalle, vigilando sus pros y contras, así que no te sorprendas si la batalla la ganamos mucho después de lo que pensamos, el tiempo no es relevante para mi, solo el objetivo, tú me conoces bien y sabes de lo que hablo —le dice Génesis a su secuaz

—Claro que si —responde en complicidad, la doncella de hielo.

—Pero basta ya de pláticas, debo volver a mi cometido, reabsorber el poder que me tiene presa en estas sombras y seguir ocupándolas a mi favor, la brecha que me separa de la libertad es cada vez más pequeña, en cualquier momento termina por desaparecer y así comenzará "el principio del fin" para todos en la tierra. Tú sigue con tu trabajo, cualquier paso, por mínimo que este sea, será uno grande el día de mañana; te pediré también estar atenta ante cualquier cosa que pase en Némesis, sabes como hacerlo, cualquier movimiento extraño infórmamelo de inmediato, ya que si en algún momento Diamante no hace las cosas como quiero utilizaré el cristal obscuro y lo haré explotar, con ellos todos morirían en un segundo… ¿No es gracioso?, la gema que les da poderes también resulta ser una bomba a mi completa manipulación —finaliza entre carcajas, Génesis.

—Son todos unos estúpidos, no tienen idea que sus vidas penden de su voluntad —comenta nuevamente de manera zalamera, la doncella de hielo.

—Pero bien… suficiente, vete y has tu trabajo, yo estaré en el quiebre de la barrera mágica, sino vuelvo en el tiempo correcto sabes que debes ir por mi, ya que aún los poderes del lado oscuro de la luna no son de mi pleno conocimiento, todavía corro riesgo de sucumbir ante la inmensidad de estos y la maldición arrojada por Serenity —ordena Génesis.

—Si, su majestad —tras una reverencia, la doncella de hielo se retira, dejando a Génesis a solas en su gran trono.

"Dentro de poco podré corromper por completo el hechizo que dejó el cristal de plata en este lugar, mis verdaderos planes están recién comenzando, pero sé que darán resultado si las cosas se mantienen tal y como están… solo necesito que Serena siga con su promesa, que Endymion se retuerza en su soledad y que las Sailors Scouts den todo por perdido… esperaré el día en que con un solo sonido de mis dedos todo el planeta tierra se quiebre en mil pedazos, cueste lo que cueste lo lograré, estoy segura"

El eco de una sonrisa nacida bajo el odio se escucha en cada recoveco del trono de Génesis, su confianza resulta extrema y la entereza que posee la lleva a sentirse triunfante desde ya, da todo por seguro y terminado, que nada ni nadie representará un obstáculo para sus fines, aunque la conciencia que posee a la hora de verificar todos los aspectos de sus planes la obligan a ser cautelosa, por que como ya se lo explicó a su subordinada, si Serena llegase a encontrar la forma de romper o impugnar su pacto con ella sus problemas comenzarían a aumentar, pero confía casi a ciegas en que el miedo se apoderará de su heredera y no hará nada para cambiarlo.

En otro espacio del universo, específicamente en el planeta tierra, En Tokio, Japón, dos corazones palpitan a desorientado ritmo, las dos fuerzas principales de este lugar comienzan a marchitarse tras cada minuto, la esperanza yace extinta en el olvido y el fuego de sus sonrisas fue aplacado por las saladas lágrimas que brotaron en uno de los momentos más difíciles vividos para ambos, Darien y Serena, aquella unión de nombres que jamás se pensó ver desfallecer, Darien y Serena, símbolos de amor sin barreras ni limitaciones, hoy comienzan a sumarse a la historia de los recuerdos que tendrán que ser vistos desde las lejanías de un camino inconcluso. Soledad y oscuridad, habitaciones distintas con un mismo sentir, el abismo a solo dos pasos de distancia, el vacío más grande que puede sobrellevar el alma es vivido en su esplendor más desesperante, un dolor que ya no posee mayor descripción y menos cura, solo la resignación de dar por sellada una de las historias que pudo ser la más linda de todas.

Darien vuelve a absorber aquellos recuerdos que se encierran en cada rincón de su hogar, imagina por un segundo ver a Serena en la cocina buscando algún bocadillo para satisfacer su infantil gula, o quizás esperándolo en el sofá con una gran sonrisa y un abrazo por entregar, pero cuando sus ojos se abren más aquella silueta tan amada para él termina desapareciendo, solo quedan las sombras de lo que alguna vez fue, aquellas sombras que gritan en su cara el que jamás volverá a estar con ella, que nada será igual, lo cual a la vez lo ayuda a mantenerse firme en su decisión, irse de ahí será lo mejor para él y su futura ex esposa, ya que aquel lugar comienza a perder todo valor tras su ausencia.

Serena, encerrada en su burbuja protectora intenta no desvanecerse por completo, busca las razones más lógicas para seguir respirando por algún motivo, pero ni siquiera todas las verdades de este universo la ayudan a despojar tanta amargura en su corazón, el sentirse tan sola y desorientada, sin saber que paso dar o que palabra pronunciar, ya todo parece haber perdido completa cordura y en cambio solo queda un desorden poco práctico de sobrellevar, ya ni siquiera le vale algo el buscar explicaciones que le den alguna razón lógica para esperar el próximo amanecer, ya que en silencio ha decidido no preocuparse más por nada ni por nadie, necesita el momento egoísta para ver solo por si misma, sin consejos ni apreciaciones ajenas, solo ella y su conciencia, poniendo a prueba sus ganas de seguir adelante o quedar estancada en el camino, eso ya será algo que verá después, en este preciso instante lo único que dimensiona es cuan grande es la tristeza que la sofoca al saber que Darien se alejará de su lado, que este puede ser solo el primer paso para no volver a verlo nunca más, obligándola a recordar la perfección del rostro del hombre al que tanto ama solo como una proyección mental, una silueta ajena e intangible, ahora Darien solo será del viento…

Una foto en común es tomada por ambas personas sin que el otro lo advierta, un tierno recuerdo antaño de sus tiempos como novios, el marco recibe la presión de ira en las manos mientras el vidrio protector recibe las noctámbulas lágrimas de estos dos amantes, las primeras de las muchas que vendrán esta noche y en las que vendrán…

Será solo cosa de tiempo para que todo cambie en forma definitiva, este es el comienzo del fin para Darien y Serena, la historia de amor hoy dice: "Adiós".


JanellaBround: Hola, Janella! Me alegro que te haya gustado el capítulo pasado, en especial el lemon que entregué en esta ocasión ya que deseaba que fuera algo más sutil que en ocasiones anteriores =) ya se vendrá uno más "pasional", no falta mucho. Por cierto, ¿Cómo es Mendoza?, siempre he querido ir para allá, tengo muy buenas referencias, espero algún día poder cruzar la cordillera e ir a visitar tu lindo País. Un abrazo!

Lara: Muchas gracias por tus felicitaciones n_n y si, ya se cumplirán 20 años del nacimiento de nuestra querida serie Sailor Moon, espero ansiosa que para esa fecha TOEI animation y Naoko nos den algún regalito. Por otro lado, no, Rini no fue concebida en esa noche romántica, eso ya es material para la tercera parte de esta trilogía, besitos!

gigichiba: No falta nada para la reconciliación! De hecho ya me encuentro escribiéndola, espero no demorarme más allá de dos semanas. Tu querido Mamo-Chan dejará de sufrir, jijiji, un abrazo!

Usagi13chiba: Hola, Linda!, Bueno, me disculpé por msj privado el hecho de haberte olvidado por este medio, no fue mi intención u_uº ya que siempre me dejas reviews muy lindos y no me gusta dejar de responderte. Espero que hayas guardado entusiasmo hasta esta altura y el capítulo entregado haya sido de tu agrado =) ya pronto se viene lo mejor, el comienzo para nuestra tercera parte del fic. Un beso enorme!

sailor mercuri o neptune: Me alegro muchísimo que te haya gustado el capítulo, siempre me reconforta saber que puedo entregar pequeños momentos de alegría por este medio, se vienen muchos más! Solo es cosa de tiempo… que estés bien, besos!

paolac78: Así es, todo se arreglará entre ellos y muy pronto, no queda nada! Así que espero tenerte presente ahí, cuando llegue el momento, abrazo!

vivisp: Se que este capítulo pasado te gustó pero el actual quizás no mucho, claro, ha sido un cambio rotundo desde la entrega pasada a la presente, pero recuerda que "no las abandono mucho" u.u actualizo cada vez que mi tiempo me lo permite, además escribir más de 20.000 palabras por capítulo toma mucha dedicación y paciencia xD así que bueno, al menos quédate tranquila por que las cosas mejorarán, ya veremos donde se da la reconciliación y todo eso, besos!

srnkiki: Ya que me siento tan observada xD haré hincapié en tu review pasado y el presente, partamos por el (primero, espero) del capítulo actual…

ME DIGNO (jajaja) a responder los reviews ahora ya que así lo puedo, estuve muy ocupadita antes así que me fue imposible, pero ahora gracias a un buen insomnio y la tranquilidad necesaria, aquí estoy. Sobre la demora del mes, en realidad fue más, fue mes y medio, no me hizo gracia alguna retrasarme tanto, pero como expliqué brevemente tuve bastantes problemas las semanas pasadas, un bajoneo mah o menoh así que apenas tenía ánimo para escribir de a poco, pero lo bueno es que ya pasó y vuelvo a tener todas las energías para actualizar lo más rápido posible =)
Bueno, sobre el review pasado: "Esas cosas" que escribí en el cap. Pasado también me las imaginaba, así que fue un gusto poder escribirlas en este fic, un amor más maduro, tal y como vimos más en el manga, por que a pesar de que amo el anime siempre he sentido que "algo faltó", el amor de Darien y Serena podría haber sido explotado de una manera mucho mejor.

La faceta más hogareña, como dices tú, de Darien también es algo que me gustó incluir, me cuesta un poco sacar eso pero al menos hago el intento, no sé cuanto más pueda, eso si, ya que lo que se viene será un poco más de acción, pero intentaré no perder esas partes aunque la historia lo demande así.

Sobre los párrafos en cursiva, bueno, cosas que pasan n_nU no siempre te gustará la totalidad de algo así que no hay problema ^^
Y el cumpleaños, obvio, 30 de junio, ya no aguanto más así que ese será el día descrito en el próximo capítulo, ya he hecho sufrir demasiado a la parejita así que no más, (bueno, un poquito, pero ya no será necesariamente culpa de ellos) :P no sé si logre lucirme en esto, por que de hecho será una narración bastante simple, o sea, el contexto lo es, pero intentaré detallar lo más posible para que la emoción llegue.

Y me queda agradecerte mucho por tus ánimos, me faltaron a decir verdad, a veces la realidad es tan dura que hasta las sonrisas se extinguen, lo bueno es salir de eso y volver a tener optimismo, cosa que estoy tratando de hacer…

Bueno, ahora si espero tu review del capítulo actual o la castigada serás tú!, no sé como pero buscaré la forma (haré que Seiya vuelva y Serena se enamore de él, muahaha), jajaa, broma, no haría eso ni en mis peores pesadillas…

Un gran abrazo, mi namber wan, apuesto que si supiera la trilogía completa no estaría tan enojada conmigo, jajaja, pero será algo que deberás esperar como todas quienes no han querido saberlo, (creo que ya son… mmm… 3 de mis lectoras quienes saben la historia completa), lo que te puedo decir es que se viene poweeer! Más en la trilogía, ahí se me saldrá todo lo sádica, xD jajaja, nos leemos pronto! (no más allá de dos semanas), besos!

Midwiccagirl: Encantada de que te haya gustado el cap. Pasado, ya se vienen las próximas actualizaciones, ojalá más rápidas, besos!

Lexie: Mi querida y perdida Lexie, espero que andes bien, hace mucho que no sé de ti, solo me queda mandarte un gran abrazo y esperar que estés mejor…
Ay, querida, no eres la única que hubiese querido ver que pasaba con Darien y Serena en el milenio de plata, así que al menos espero haber cubierto esas ganas de saber "que hubiera pasado, quizás", en aquella época.

También me alegro de que te haya gustado el poemita, =)
Los pergaminos, jajaja, tal vez un día me encuentre con photoshop y haga algo entretenido, un pergamino ficticio, sería loco, no? xD
Sobre la confesión de Rei, bueno, quería explicar de alguna forma por que ella también sintió atracción por Darien en "el presente", tal vez como para no dejarla tan mal en faceta de amiga, no lo tengo claro, pero creo que fue un plus interesante en este relato pasado…

Sobre la frase que te gustó, déjame decirte que esa frase la llevo como forma de vida, sería ideal que siempre se cumpliera, bueno, hay que tener fe sobre todo :D
la respuesta por e-mail no te la envié pero te respondo por acá, te envié otro de todas forma, lo leíste? Es más que breve (disculpa por eso), pero tenía el tiempo contado y me acordé de ti, así que quise saber como estás…

Como siempre agradecerte la simpatía y cariño que sientes hacia mi fic y hacia mi, sabes que es recíproco, espero verte conectada pronto para así poder leer más sobre tus fics, bueno? Un gran abrazo nena linda! Tkm, xoxo!

LUNA: Hola!, jajaja, si, aparte de romántica fue una excitante noche (muahaha), quien tenga novio tiene que hacer leerlo ese capítulo PARA QUE APRENDA LO QUE ES BUENO XD, lo de Rei, bueno, fue un detalle pero me pareció atractivo para el relato… y sobre la bipolaridad no eres la única, me pasa algo parecido mientras escribo, jajaja, cosa que cuesta, o sea, pasar del drama a lo gracioso no es fácil, pero vale la pena probarlo x) espero verte nuevamente en el área de review, besos!

BERE: Mi querida Bere, sé cuando te gustó el capítulo pasado y el actual, gracias por tu confianza hacia lo que escribo y permitir llegar de manera tan cercana a ti, las conversaciones que hemos tenido han sido muy agradables ya que tú lo eres =) además siempre me das ánimos y te preocupas por esta escritora enfermiza n_nU, eres muy simpática y eso se agradece!, lo que si te pediré es que lleves en secreto lo que sabes de la trilogía, ya que a pesar de que te la sepas por completo todavía te queda mucho por saber, los detalles que irán saliendo más adelante, obviamente, los cuales sé que disfrutarás.
Un gran abrazo para ti y gracias por todo!

LITA JAPON: Mi querida Poly Poly! Te extraño demasiado!, quizás ni siquiera leas esto (de hecho te atrasarás con los capítulos pero sé que te pondrás al día cuando puedas *-*), que te puedo decir?, ya me da miedo hablar contigo, siempre sales con alguna frase loca, jajaja, pero una locura hermosa digna de ti!, como ha ido todo?, espero que súper bien y estés tirando para arriba (como se dice acá, en mi País), y nada ni nadie te detenga en eso!, y para ti, mi pervertida favorita, ya vendrá el lemon acalorado, jajaja, pero ojo, a leerlo con altura de mira, ya que te prestaré a Darien solo un momento (sabes que es mío, aunque siempre pelees por él), te quiero mucho, preciosa!, un beso enorme!

smfanatic: Hola, Amix!, te prometo que el uso de kleenex se acabará pronto!, así que tranquila, jejeje, gracias por estar siempre presente dejándome tus lindos comentarios, ya se viene la verdadera reconciliación, espero por ti y las demás el poder cumplir con sus expectativas =)
ya actualizaré lo más pronto que pueda, de hecho, el capítulo de reconciliación ya está en camino, un abrazo!, cuídate mucho!

MartithaJimenez: Hola, Martitha!, agradecida también de ti por estar siempre presente en mi rinconcito lleno de fantasía, ya pronto se viene todo lo que quieres, la reconciliación, los poderes de las demás Sailors y todo, aunque eso es algo que todavía estoy pensando muy analíticamente para que salga bien así que se demorará un poco, pero no mucho en realidad…

Un besito, cuídate mucho, nos leemos pronto!

adoore: De nada, un gusto saber que te gustó el capítulo, pronto se vienen los demás, abrazo!

Princess Mko: Gracias por tus palabras, los pergaminos resultaron ser un recurso más poderoso de lo que yo misma creí, así que también estoy muy contenta con ellos, además de que se me dio la oportunidad de relatar cosas del pasado, lo cual me dejó satisfecha.

Me retrasé mucho con la entrega pero espero que la espera haya valido la pena… n_nU
besitos, espero seguir viéndote cap tras cap, cuídate!

usako tsukino de chiba: Si, celebré muchos las fiestas, demasiado de hecho, jajaja, espero verte comentando el capítulo actual y saber que te pareció, besitos!

chibi-rukiacherry92: Gracias por tu comentario!, el nuevo capítulo es más extenso por la gran demora que tuve así que espero que también te haya gustado, los lemon vulgares, bueno, creo que también me han quedado así de vez en cuando xD o quizás muy literales, algo que a la mayoría de mis lectoras disfrutan, espero que cuando venga el próximo también te guste =) besitos!

Roomi: Sé que esperaste mucho tiempo y te agradezco la paciencia, espero de ahora en adelante poder actualizar más rápido, Gracias por tus comentarios y tu dedicación al leer las hojas tras hojas de mi imaginación, espero verte muy seguido por acá y así saber que opinas siempre, bueno?, siempre serás bienvenida. Besitos!

Bueno mis queridas lectoras, ya estoy al día con las respuestas de review, espero que quieres no lo hayan dejado se animen a hacerlo, para mi siempre es importante saber que opinan =)
Gracias a quienes ya me han dejado review en el capítulo actual, las respuestas de ese vendrán después de manera más detallada, por ahora solo les doy las gracias de manera general y les recuerdo que la reconciliación viene en la próxima entrega.

Espero que nos podamos ver pronto, besos y abrazos para todas, nos leemos, Sayo!