Y como las promesas están hechas para cumplirlas, heme aquí, en un tiempo más corto de entrega y con buenas noticias =)

¡Hola a todas/os!, espero que estén con muuuchas ganas de leer, el capítulo no es tan extenso como los otros, pero si está cargado con muchas emociones.

Parto por comentar que desde ahora lo más probable es que los capítulos vuelvan a ser más cortos, 40 y tantas páginas de una sola vez es algo que me está cansando y retrasando mucho en la entrega, así que por hoy les dejo solo 31 y algo, de a poco comenzaré a exponer mas situaciones específicas, como lo que se vendrá ahora respecto al enemigo y la parte "acción" del fic.

Como ya todos deben saber este capítulo trata sobre la esperada reconciliación, espero poder cumplir con sus expectativas y que sientan lo que yo sentí al escribir estas líneas, lo que si advierto es que no hay lemon por hoy, lo pensé mucho y creí que desentonaba en el capítulo, quise plasmar más emociones que otra cosa, pero el tema romántico y más pasional es algo que no me gusta dejar fuera de mis historias, por lo tanto el próximo capítulo contará con un ¿Especial?, por decirlo así, sobre Darien y Serena en su retorno como pareja EN TODOS LOS ASPECTOS, (no solo lemon), sino que veremos como vuelven a retomar su relación, si volverán a vivir juntos de inmediato o probarán otra cosa, todo eso lo veremos en la próxima entrega…

Otra cosa MUY IMPORTANTE que les quería decir es que recomiendo que para este capítulo escuchen una canción específica mientras leen, quienes deseen busquen en youtube o donde prefieran la canción "Hoshitachi ni mamorarete" esta forma parte de la banda sonora de Sailor Moon y son 9 minutos con las melodías más románticas entre Darien y Serena, obviamente escúchenlo cuando lean "el momento especial", ya que antes no le encontrarán gracia. Para el próximo capítulo también recomendaré una canción, pero es para "el área lemon" (ea-ea-ea 1313), que al menos en lo personal me encanta escuchar cuando escribo sobre eso ya que es una melodía llena de pasión.

Para esta ocasión quise cambiar los párrafos en cursiva, quise dejar una canción de SM muy linda, se escuchó en el capítulo final de la primera temporada y para mi gusto queda muy bien en este capítulo del fic.

Dato rosa por ahora no hay, me duele el cráneo en todo su esplendor… (anoche salí con unos amigos y bueno… cosas que pasan xD)
Disfruten el capítulo
Nos leemos abajo!


You're just my love

Miro hacia el cielo iluminado por la luna
y veo como flotas allí
Cierro los ojos
y el susurro de tu nombre

Las lágrimas son como ondas en el cristal
llenando mi corazón con la soledad

Por ejemplo, no importa cuán distante sea nuestra separación, mi amor
Nuestros corazones ahora pueden brillar como uno solo
No eres más que mi amor

Quiero estar a tu lado, para mirarte fijamente
Por favor concédeme este deseo ...

Quiero quedarme dormido
sosteniéndote entre mis brazos

En la misma noche, compartimos el dolor
Porque quiero creer en el amor

Por ejemplo, no importa cuantas heridas nosotros llevamos
que nos hacen llorar, mi amor
Porque si estamos juntos, somos capaces de sonreír
No eres más que mi amor

No importa cuan distante sea nuestra separación, mi amor
Nuestros corazones ahora pueden brillar como uno solo

No importa cuantas heridas tenemos
que nos hacen llorar, mi amor
Porque si estamos juntos, somos capaces de sonreír
No eres más que mi amor

Una nueva noche ha llegado, la luna danza en el horizonte, las luces hogareñas comienzan a desaparecer y el movimiento comienza a cesar, los cansados habitantes de la ciudad buscan un merecido relajo después de un día lleno de movimiento, el cerrar los ojos se transforma en una victoria y es la señal inicial para poder adentrarse al mundo de los sueños, pero en la vida de otras personas es lo que no ocurrirá, ninguna calma llegará en este periodo, menos cuando el automático repaso de lo sucedido en el día se visualiza como una película en sus memorias, recordándoles la aflicción que debieron sobrellevar.

Serena al borde de un colapso emocional inaudible, ya las lágrimas se encuentran secas en sus maltratadas mejillas, la respiración es débil y apenas necesaria para mantener su vida, sus ojos hinchados y ardientes apenas reciben la cortina de un pestañeo, uno que otro suspiro escurridizo y un lamento profundo por su desafortunado destino la acompaña esta noche, además de un sobrecargado estado de conciencia sometido a las contradicciones de cada cosa dicha, hecha y pensada.

Darien, abatido por su propio actuar y su nuevo camino entra con violencia a su departamento, lanza las llaves de este con ira sin saber donde caerán, su espalda se apoya en la puerta que soportará su puño enroscado por la rabia, ya que la clamada resignación necesaria está muy lejos de llegar, hoy solo existe furia e impotencia, recriminaciones y masoquistas recuerdos, todo lo necesario para hacer de estas horas las peores de su vida.

Buscando un relajo, el joven sale hacia el balcón que en ocasiones anteriores ha sido cómplice de sus reflexiones más profundas, hoy nuevamente lo acompaña en un camino de introversión silenciosa, dándole además el espacio para recibir alguna brisa que lo ayude a respirar, pero ni siquiera las salidas que anteriormente mostraron efectividad hoy son lo suficientemente útiles, no hay instancia ni palabra, pensamiento o acción que haga de este hombre uno tranquilo, solo le queda ladear su cabeza de lado a lado en señal negativa mientras fija su mirada hacia abajo, dejando caer una lágrima hacia el vacío.

Nadie ve más allá de lo que sus ojos permiten observar ahora, ni Darien, Serena o los demás, pero en esta noche compartida también se ha compartida la tristeza, para nadie ha pasado desapercibida la amargura de esta ocasión, cada uno en su lugar y con sus propias formas para combatir este sentimiento se encuentran unidos mentalmente, todos fijados en una misma idea, en un mismo sentir, en un mismo miedo y una misma incertidumbre, el pesar por los cambios venideros y lo ponzoñoso que puede resultar a veces el destino, el cual puede comenzar a sentirse triunfante por haber logrado el objetivo de separar en tantos ámbitos a personas que jamás parecieron estar predispuestos a este fin.

Las amigas más unidas y cercanas a Serena desde tiempos memorables se llenan de impotencia al no poder acompañar a su protegida, quisieran que las cosas fueran como en el pasado y con un simple llamado telefónico pudieran ayudarla de alguna manera, poder confiar que la risueña rubia de coletas largas recibirá un nuevo día con una sonrisa renovada, que ella misma será quien le dará ánimos y esperanza a todos quienes la rodean para así confiar en que la tranquilidad llegará tarde o temprano, pero una de las tantas cosas que han cambiado es justamente esto, el optimismo que distinguía a la legendaria Princesa de la luna parece haber marchado por obligación, de sus ojos ya no brota el mismo enternecedor brillo de antaño, hoy su mirada es tan vacía como la de cualquier desafortunado ser, suprimido por la cruel realidad que lo embiste y sin mayor energía de hacer algo por cambiarlo o detenerlo, es como si ya nada ni nadie valiera la pena para ella.

En el nuevo hogar de la joven ya mencionada, el rugido de un solitario automóvil se detiene al llegar a su destino, es Haruka, quien después de haberse ofrecido para ir a dejar a Rei, Mina, Lita y Amy, llega a su hogar con la seriedad viviente en su rostro, una reflexión la ha acompañado a lo largo de su camino por las calles de la ciudad, una que solamente ha nacido para buscar el método de hacer de Serena una mujer que pueda sentirse protegida y con esperanzas, pero la búsqueda no ha arrojado ninguna alternativa viable, solo ha sacado en conclusión que la más perjudicada deberá tratar de valerse por si misma, obviamente contando con la ayuda de ellas y sus demás amigas, pero la piedra angular para cambiar cualquier cosa deberá ser la propia Serena, en la cual se depositan todas la confianza de su nueva protectora cercana, para que así lo logre.

Tras entrar a casa con discreción y respeto, Haruka pasa al baño para cumplir con su rutina nocturna, cepillarse los dientes y beber un buen vaso de agua es lo protocolar antes de su descanso, el cual deberá esperar al ver que Michiru se encuentra recostada en la cama a la espera de su novia, mientras leía un libro para así matar los minutos.

—¿Pudiste verla? —pregunta Haruka sin mayor preámbulo.

—Si, está devastada, lo mejor será dejarla descansar —se anticipa Michiru ante cualquier intención que tenga su novia por visitar a la mencionada.

—¿Qué haremos con ella?, no podemos dejarla caer… desde mañana mismo deberemos hacer algo para que cabeza de bombón siga adelante, los días que vendrán serán muy crudos, cualquier paso en falso y no quedará nada de ella, solo un tumulto de desolación y sombras —comenta Haruka, mientras se desprende de sus ropajes.

—Creo que hay que estar enfocadas en que Serena no viva ninguna escena de depresión profunda, es decir, una mujer tan dolida al igual como está ella es capaz de hacer cualquier cosa por zafarse del dolor —sugiere Michiru, con alerta en su voz.

—Quizás no sea correcto que siga con sus estudios, no tendrá cabeza para eso, solo perjudicará su carrera y podría estancarla aún más en el fracaso —analiza Haruka, sentándose en la cama, dándole la espalda a su novia, mientras se despoja de su calzado.

—Pienso todo lo contrario, si Serena realmente ama tanto su carrera como ella dice, lo mejor será es que siga con ello, le podrá servir de escapatoria y liberación, pero en el caso que veamos que comienza a fracasar tal vez podríamos sugerirle tu idea —responde Michiru, no descartando la opción.

—Por lo pronto solo se me ocurre ir a dejarla y buscarla a diario, claro, si es que ella accede —comenta Haruka, ya de pié para buscar su pijama.

—Quizás sería bueno, pero debemos tener cuidado con no hacerla sentir poco menos una inútil, Serena ya no es la misma jovencita que conocimos hace años, primero debemos saber que piensa y después buscar formas de actuar, no podemos pasar a llevar su autonomía —alerta Michiru, explicando un buen argumento, real y sólido.

—Tienes razón… antes que nada debemos saber como estará ella, algo que solo podremos ver por la mañana… —contesta Haruka, sacudiéndose sus castaños cabellos rápidamente, mientras levanta su cabeza y cierra los ojos, como si buscara la forma de ordenar sus ideas.

—Por ahora ven a dormir, ya veremos que hacer, intentemos descansar… —propone Michiru, acomodándose entre las mantas de su cama, acción imitada por su novia.

En esta compartida habitación la conversación se detiene, presumen que a estas alturas de la noche son las únicas que permanecían despiertas, algo equívoco ya que aún existe alguien que no consigue conciliar el sueño, obviamente se trata de Serena, quien a pesar de sus intentos por lograr descansar no lo ha logrado, solo ha conseguido ser un capullo de sábanas que se retuerce en un colchón, con espasmos nerviosos y aleatorias imágenes que llevan por común una sola razón de ser, "Darien", su rostro, sus cabellos, su mirada, su piel, su voz, los recuerdos que llevan grabados su nombre y el sentimiento de amor que le pertenece, son los únicos objetos que se posan en la mente de Serena, la cual atesora estos mismos y a la vez maldice, ya que de ahora en adelante serán sus dulces memorias y a la vez sus remordimientos.

"Ya no saco nada con desear retroceder el tiempo, el consuelo de pensar en lo que pudo haber pasado pero no sucederá, quien deseé ser y quien realmente soy, ya no son más que calmantes temporales para este dolor que será inmortal…

Me pregunto el porque de todo esto, es decir, por que tuvo que pasar así, de esta forma tan cruel, como no fui capaz de darme una oportunidad a tiempo y solo conseguí empeorar las cosas, es como si todos los años que han pasado han sido en vano, ¿No maduré en lo absoluto?, ¿Pretendí que alguien más solucionara mis problemas, mis malas acciones?, ¿Qué me pasó?, tuve por años el corazón de Darien en mis manos y no fui capaz de protegerlo como tendría que haberlo hecho, debí ser fuerte, no tan arrebatada y llevada a mis ideas, no fui capaz de dimensionar la magnitud de mi actuar y cuan profundo repercutiría en todos quienes me rodean… aunque si, es verdad que todo partió por la idea de que Darien pudiera ser feliz, no me arrepiento al sentir y pensar eso pero ahora es cuando entiendo que la forma no fue la mejor, él me repitió una y otra vez que solo estando conmigo sería feliz, que yo era su familia y lo que más ama, pero el paradójico egoísmo de mis buenos sentimientos solo hicieron que Darien ahora deba escapar de aquí para no observar los recuerdos vivientes de nuestra vida juntos, cambié remedio por enfermedad, cambié tranquilidad por miedo, todo varió por lo que hice, no solo para él y para mi sino que en todo mi entorno, cambié el destino, la leyenda de una misión que parecía no poder modificarse, todo por que no actué como debería haberlo hecho, ahora las heridas de mis decisiones están abiertas, las desconfianzas que existen por querer doblarle la mano una vez más a este camino son demasiado profundos, ¿Qué obtengo ahora con lamentarme tanto?, nunca borraré el dolor que he causado en la vida de quien mas amo y amaré por siempre, ese dolor que siente al pensar que si vuelve a mi lado yo correré peligro, ese mismo dolor que siento yo al pensar que lo mismo puede ocurrir con él…

De lo más profundo de mi corazón saldrán los rezos que me lleven a pensar que estarás bien, Darien, solo espero que al menos tu vida salga con la victoria de algún mérito tras tanta amargura, no sabes cuanto lamento haber sido yo quien la provocara, ser la culpable de haberte arrebatado el orden de tu vida, yo sé que si te vas es por que estás asustado e inseguro, pero aún así estás buscando la forma para poder hacer algo el día de mañana, pero por sobretodo sé que si te vas es por mi, por que ya no soy tu seguridad sino que tu mayor miedo, que ni siquiera nuestro amor es capaz de protegernos del peligro que corremos de ahora en adelante…"

Ya ni siquiera los pensamientos de Serena son precedidos por las lágrimas, estas se secaron en su dolor, solo tiene un par de ahogados suspiros para concluir con su reflexión nocturna, la cual comienza a debilitarse por la precaria fuerza existente en su propio cuerpo, el que entrega una tregua en tanta desdicha y ordena el cerrar los ojos para así dormir de una vez por todas, una ayuda de sobrevivencia que se deja sentir por el cansancio físico y espiritual que se han tomado de la mano.

Los minutos corren a distinta velocidad para todos, ya al menos los habitantes de la gran casa de Haruka y Michiru se encuentran en los brazos de Morfeo, también Rei, Lita, Mina y Amy, pero aún hay un protagonista de esta noche que aún no es visitado por el mundo de los sueños, este es Darien, quien quizás de forma autoflagelante ha decidido empezar con las primeras acciones de despojo de recuerdos en su hogar, unas cuantas cajas vacías como su corazón aparecen y la vidriosa mirada se presenta mientras observa las cosas que pasan por sus manos, vestidos, chalecos, zapatos, etc., todos aún impregnados con el aroma fresco y particular de Serena, los cuales poco a poco son ordenados y guardados para así desaparecer del lugar lo más pronto posible, pero este orden trae consigo la ahora nefasta reacción de los recuerdos inminentes, cada cosa tiene una historia detrás, sea simple o compleja logra llevar a Darien hacia momentos en su pasado, como el haber encontrado la primera tenida que le regaló a Serena cuando esta aún era su novia, un coqueto diseño juvenil que en alguna ocasión lo dejó con su billetera vacía, todo esto se vuelve un recuerdo que roba una sonrisa y las ganas de una lágrima por escapar, ambas terminadas al momento en que las prendas se apilan con las demás ya que se debe seguir adelante, dejando espacio para un nuevo recuerdo tangible que llegará al tomar otra cosa. Darien termina con la primera caja, la cierra precariamente ya que no tiene mucha conciencia sobre donde está la cinta de embalaje, pero en la busca de la misma Darien remueve la superficie del amplio closet que adquirió tras haberse casado con Serena, uno que ahora le parece demasiado grande para él solo, encuentra dicha cinta pero también encuentra una caja alargada y no muy alta, le parece extraña ya que no recuerda que fuera de él y por ende desconoce su contenido, la toma y baja con cautela por miedo de que sea algo frágil, pero en si su interior no contiene nada que pudiera romperse con facilidad, pero si logra estremecer las últimas fuerzas de Darien al ser embestido por el aún contenido resplandor que yace ahí, no hace falta ser genio para darse cuenta que ahí era conservado el vestido de novia de Serena, el cual parece haber sido doblado con mucho cuidado y dedicación para que se mantuviera a través del tiempo; lo toma con delicadeza por los hombros, lo estira a la vez que sus brazos se extienden, recorre cada detalle de las costuras e imagina el cuerpo de su amada vestido con este ropaje, es como si en un minuto pudiese abrazarla como lo hizo el día de su boda, como si aún pudiera sentirse en aquellos minutos llenos de gloria y felicidad, como el aroma en cada fibra de la tela se mantiene vivo y lo seguirá estando por siempre, llevándolo hacia atrás para recordar uno de los momentos más preciados de su existir, el que de ahora en adelante solo serán recuerdos marchitos… Darien pasa minutos con la mirada clavada en el blanco vestido, pero sabe que es tiempo de dar un paso adelante y comenzar a verlo solo como una prenda más por guardar, por lo cual lo devuelve a su lugar, le da un último vistazo y lo cierra, apilándolo con la caja ya terminada, la cual es llevada hacia el pasillo cercano a la puerta para que así Haruka se las lleve después.

Darien pasa horas en esta labor, la sensibilidad de cada recuerdo se acumula en su alma, pero con fuerza de voluntad sigue con todo lo necesario e intenta no quitarle tiempo a esta misión al rememorar lo que fue el ayer, por lo cual todo comienza a transformarse en una acción mecánica de orden, lo necesario para que no caiga irremediablemente en el martirio que lo espera en cada cosa que pasa por sus manos.

El sonido de la cinta de embalaje al ser cortada le dice que ya ha terminado, son las 4:30AM, la madrugada solitaria parece haber llegado al fin de una etapa, ya todo está guardado, ropa, fotografías, cosas misceláneas y todo lo demás ya se encuentran a la espera de ser sacadas del departamento, Darien sabe que contaba con la ayuda de Lita para este fin pero obviamente decidió hacerlo por él mismo, ya que de una u otra forma le ha servido para dar un paso definitivo para que su conciencia asuma que este es el fin entre él y Serena, el próximo paso será ordenar sus propias cosas para marcharse de Tokio, iniciar el proceso de guardar lo propio, ver sus asuntos en la universidad y comenzar a planificar lo que será su trabajo, pero eso ya son cosas que vendrán después, por ahora Darien se rinde y decide obligarse a dormir aunque sean algunas horas, no pretende posponer sus labores matutinas a pesar de todo lo que pueda ocurrir con su estado emocional, una vez más el hombre responsable se hace presente y no da relajo para nada, todo sea por el fin de hacer de todos los procesos lo más cortos y menos dolorosos posibles, tanto para él como para la que aún es su esposa.

8 de la mañana, un sol más bondadoso que el visto en otros días comienza a iluminar las calles, Darien despierta tras ser interrumpido por el insistente sonido de la alarma, la apaga y se levanta sin ánimos, su rostro demacrado por el mal sueño y la extinta alegría lo acompaña en esta hora, por lo cual y por autodefensa Darien actúa nuevamente de forma mecánica cual robot programado, unos cuantos pasos hacia el baño para tomar una ducha seguida por un escuálido café un tanto insípido, el periódico del día para distraer la mente y el repaso de lo que tendrá que hacer a lo largo de la jornada.

Serena también se levanta y recibe el nuevo día, su rostro está tan dañado como el de su esposo, los ánimos son los mismos y la acción muy parecida, todo por inercia y sin mayor sentido es realizado, lo rutinario de la mañana, una ducha fresca y posterior desayuno, el cual ya es vivido por Haruka, Michiru, Setsuna y Hotaru, la cual se encuentra a esa hora ya que es sábado y no debe ir a la escuela.

Serena es víctima de las miradas de todas las presentes en la mesa, eso la incomoda profundamente pero entiende de sobra el motivo de estas, no actúa con repelencia por esto pero tampoco con su esperada simpatía, solo se digna a tomar el jarro de jugo y servirse un poco mientras saluda a sus acompañantes, se sienta en la mesa y espera cualquier comentario esperado para la ocasión, pero estos ya fueron suprimidos tras una conversación entre las presentes, las cuales acordaron no inducir la conversación de Serena hacia el tema con Darien, pero si se encuentran dispuestas a hablarlo en el caso que sea ella misma quien de pié para esto.

—Hoy Michiru y Hotaru prepararon pastel de fresas, tengo entendido que te gusta mucho, ¿Quieres un poco? —pregunta Haruka, para romper el hielo presente en la mesa de alguna forma.

—Se ve delicioso, tomaré una rebanada —contesta Serena, entre una ligera sonrisa cansada.

—Y dime, Serena… ¿Tienes algún pendiente hoy en la universidad? —pregunta Michiru, dándole una nerviosa mirada a Haruka, ya que como anoche acordaron, estarían muy atentas ante cualquier comentario por parte de Serena en este aspecto.

—Más que nada iré a ver que puedo sacar a mi favor, aún no me acostumbro al retorno de mis estudios así que deberé ver que ocurre con todo eso —responde Serena, esquivando todas las miradas.

—Si quieres paso a dejarte, más tarde tengo que pasar por ahí cerca para ver un asunto pendiente que tengo, así que no sería molestia alguna llevarte a la universidad, sino que todo lo contrario —miente en parte Haruka de forma amable, ya que aquella cosa que dice que debe hacer en realidad no existe.

—Hoy lo agradecería, no tengo ánimos para esperar que un taxi pase por acá cerca y bueno… todas esas cosas… —responde Serena sin ánimos, mientras se pierde en un gran sorbo de jugo.

—¿No sería mejor que hoy te quedaras acá?, podrías descansar, dormir lo que quieras, por ejemplo —sugiere Michiru, mantenida en el nerviosismo.

—¿Dormir más para después despertar y ver como he perdido parte del día?, no gracias, quiero ir a la universidad para distraerme un poco aunque sea, no tengo ganas de hacer nada más que no sea volver a mis libros y perderme en ellos —responde opacamente Serena, mostrando su mal genio, el cual es entendido sin más.

—Tal vez podríamos estudiar juntas cuando vuelvas, tú con lo tuyo y yo con lo mío, podríamos hacernos compañía —propone Hotaru dulcemente, pero no ha hecho más que darle sospechas a Serena por un comportamiento tan dirigido hacia ella y nadie más.

—Quizás podríamos salir a pasear más tarde a algún parque, ir al cine, a un restauran, lo que tu quieras, Serena —agrega Setsuna, dándole la seguridad a Serena de saber que es lo que está pasando.

—No hagan esto, por favor… —pide Serena, apretando sus dientes hasta el punto de hacerlos sonar.

—¿A que te refieres? —interroga Haruka, mirando a todas sus acompañantes.

—No me hagan el centro de su día, a eso me refiero —responde tajantemente, Serena, dándole una certera mirada a quien le dio la pregunta.

—No queríamos molestarte, discúlpanos —explica sentida, Hotaru.

—No me malentiendan, pero esto ya lo he pasado antes, el sentirme la razón y motivo de todas las personas que desean preocuparse por mi no me hace sentir bien… en el pasado las chicas hicieron lo mismo, no pude aguantar ser el centro de todo para ellas, no al menos en la vida cotidiana, no sé si me entienden. Yo buscaré que hacer de mi vida, no se preocupen, tengo pensado ir a la universidad y pasar a casa de mis padres, los extraño, he sido muy ingrata con ellos estos días y deben estar preocupados por mi, si voy estaré tranquila y así también ustedes se distraen un poco de mí y descansan, incluso pensaba quedarme esta noche con mi familia, necesito el abrazo de mi madre, la protección de mi padre y las tonterías que me pueda decir Sammy para levantarme el ánimo —explica Serena, tratando de ser más amable.

—Tienes razón, discúlpanos si fuimos muy obvias contigo, pero es que de verdad nos preocupa que será de ti, no queremos verte mal —se sincera, Michiru, logrando así despojarse del nerviosismo que acarreaba.

—Se los agradezco de todo corazón, pero no sacarán nada con estar siempre pendientes de mi, ya soy una mujer, tengo que asumir mi vida ahora tal cual es y no puedo hacerme la tonta con esto, de alguna forma tengo que seguir adelante y sino soy capaz de hacerlo por mi misma realmente me sentiré mal, déjenme al menos probar esto, si me ven mal y no me doy cuenta les agradecería el ayudarme con tanto esmero… les prometo que daré mi mejor esfuerzo para que lo que deba pasar sea lo menos traumático para todos, habrán días más malos que otros y será normal, pero sino lo vivo y siento como se debe solo será para peor —explica Serena, mostrando una madurez que deja tranquilas a sus oyentes.

—Me alegra escucharte hablar así, cabeza de bombón, esa es la mujer fuerte que todas deseamos bien, principalmente para que tú misma estés mejor —dice con optimismo, Haruka, dibujando una sonrisa en sus labios.

—Es verdad, verte dispuesta a seguir adelante es algo que nos deja más contentas a todas —añade Michiru, más tranquila.

—Pero para esto es necesario que dejen de verme como una niña que no se puede cuidar por si sola, sé perfectamente que sus miedos también pasan por todo lo que pueda pasar con el enemigo, créanme que ante la más mínima sospecha de que algo anda peor se los diré de inmediato, no pretendo seguir actuando por las mías sin decirle nada a nadie, ya aprendí la lección y me ha salido muy caro por pagar, sería una completa estúpida si lo sigo estropeando todo —explica Serena, con un dejo de tristeza.

—Bueno, si nos pides eso nosotras te pedimos que dejes de ver todo con tanta negatividad, si quieres seguir adelante no te quedes estancada en lo que ya pasó, cada día tiene que ser uno que valga la pena vivir, si vives con los fantasmas del error nunca podrás cumplir con lo que quieres —contraataca Michiru, dejando a Serena sin argumento para replicar.

—Lo intentaré —responde con una sonrisa más sincera, Serena.

—Pero bien, se mantiene el ir a dejarte a la universidad, ¿Cierto? —pregunta Haruka.

—Claro, termino de desayunar, llevo lo necesario y vamos, ¿Si? —responde Serena, mostrándose un poco más fuerte dentro de tanta debilidad.

—Entonces apurémonos, no vayas a llegar tarde —contesta Haruka, tomando su típica taza de café matutina, para empezar el día.

Así este pasa, Serena cumple con lo dicho y prepara lo que será su media jornada en la universidad, primero prepara un pequeño bolsón donde llevar cosas personales y así poder quedarse en la casa de su familia, solo serán una noche o dos, por lo cual lo que deberá ser llevado no es mucho, obviamente también sus cuadernos y notas, ya que pretende estudiar dentro de lo que se pueda aún en casa de sus padres.

Llegando a la universidad y despidiéndose de Haruka, la joven inicia su recorrido en las instalaciones de su casa de estudios, el día es más relajado que otros, no se ven muchos alumnos y los profesores se ven más desocupados, ya que el día en si no es de estudio sino que de cosas específicas que se mantengan pendiente, dentro de este rango se encuentra Serena, la cual le saca provecho a su estancia en el lugar y comienza a estructurar un orden más concreto en estos quehacer estudiantiles. Terminada esta jornada se dirige a casa de sus padres, decide caminar para así intentar volver a observar los pequeños y hermosos detalles que ofrece la vida, el baile de las ramas de un árbol en el viento, los pajaritos que cantan su melodía y cosas por el estilo, todo esto la ayuda a sentirse un poco más fuerte y agradecida por estar viva, ya todos saben cuan grande es el amor que Serena siente por el mundo que tantas veces protegió bajo el nombre de Sailor Moon, el cual por ahora goza de una tranquilidad que se deja ver en cada ser humano o animal que vive y explora el planeta de distintas formas.

Todo va bien hasta el momento, Serena se da un relajo y se detiene en una pequeña placita dedicada a niños, muchos de estos corren y se divierten gracias a los juegos que hay en el lugar, ella sonríe al ver la felicidad ajena e intenta absorber la misma, sabe que cualquier ayuda para su estado anímico es bien recibido, así que después de alimentarse espiritualmente por los sonidos felices de este lugar Serena opta por seguir su marcha, toma sus cosas y comienza a caminar en dirección a casa de sus padres, pero las cosas cambian de un segundo a otro, aquella diminuta paz que había conseguido su corazón es desanimada por la visión que tiene en frente de ella, una silueta conocida se acerca sin que esta misma lo advierta, aquellos pasos y movimientos son totalmente identificados, sin duda es Darien, la casualidad o el destino ha decidido juntarlos, pero Serena, en una reacción demasiado alterada rehúye a la posibilidad de una aproximación, sabe que sería muy duro volver a hablar con él más cuando pidió que no hubieran más encuentros entre ambos, por lo cual Serena se esconde rápidamente en una tienda de ropa que estaba a su izquierda, se ubica detrás de un maniquí que posaba glamorosamente en la vitrina principal, su corazón palpita con urgencia y un sudor frío recorre su espalda, experimenta la sensación de estarse desmayando, sus piernas no responden, su respiración es agitada, sus ojos se abren y cierran en movimientos poco coordinados, todo esto llama la atención de las trabajadoras del lugar y una se atreve a preguntar que es lo que le pasa a la joven, ella solo pide perdón y asegura que se irá pronto de ahí, la dependienta de la tienda se queda callada y se retira a discreta distancia, susurra entre sus compañeras el que le podría estar pasando a la desconocida mujer, la cual asoma la cabeza a ratos sobre el hombro del maniquí para saber si Darien ya ha pasado, pero este no aparece, Serena comienza a pensar que quizás tomó otra dirección, pero de un momento a otro observa el cabello oscuro de su marido y su reacción inmediata es agacharse, dos segundos ahí y Serena decide nuevamente levantar la cabeza, puede ver como Darien pasa frente a sus ojos sin que el lo sepa, puede ver que va aparentemente distraído de su entorno y ensimismado en sus asuntos, pero por sobretodo pudo ver que el rostro de su esposo demostraba amargura, lo cual la deja con una sensación en el corazón igual de amarga. Saliendo de este lapsus nervioso Serena se retira avergonzada del lugar, va en dirección opuesta a la de Darien y corre apresuradamente hasta llegar a la esquina y doblar, se detiene un minuto para apoyar su espalda en la pared y poder tomarse un respiro, pero la vida ha decidido hacerla ver a gente conocida, Lita aparece a su lado sorprendiéndola al punto de dar un brinco, la mira aturdida y despabila tras unos segundos.

—¡Hola, Lita!, no esperaba verte —explica Serena, entre risas nerviosas.

—Así veo, hasta un susto te hice pasar —bromea la castaña, sorprendida por la reacción de su amiga.

—¿Cómo estás?, ¿Todo bien?, espero que si… espero que si —dice Serena, manteniendo el nerviosismo.

—Yo estoy bien, pero tu estás demasiado exaltada, ¿Qué pasó? —pregunta Lita, intrigada.

—Es que… acabo de ver a Darien pasar por aquí y me llevé una gran sorpresa, no esperaba verlo —explica la rubia, un poco más tranquila.

—Vaya, ¿Te dijo algo? —pregunta interesada, Lita, a la vez un poco preocupada.

—No, no alcanzó a verme… ¿Por qué?, ¿Tendría que haberme dicho algo? —interroga Serena, sabiendo que la pregunta de su amiga fue por algo.

—Verás… lo que pasa es que quedé con Andrew en juntarnos y pasar al departamento de Darien, nos pidió ayuda con tus cosas, me llamó hace algún rato diciéndome que le habían quedado cosas pendientes por guardar y se dio cuenta de esto recién antes de salir, dijo que son pocas ya que la mayoría las guardó él, pero cuando buscó que ropa ponerse hoy se dio cuenta que quedaba alguna de la tuya y quiere terminar con todo el empaque lo más rápido posible —explica con espontaneidad, Lita, en una sinceridad muy típica en ella que en esta ocasión no resulta muy para bien.

—Vaya… está muy apresurado con sacar todo lo que me pertenezca de ahí —comenta de forma capciosa, Serena.

—En realidad no solo lo tuyo sino que también la de él, Andrew me comentó que Darien pondrá aviso de arriendo al departamento y para esto quiere que se vea lo más desocupado posible, al menos las cosas más personales —explica Lita, sin darse cuenta aún la intención oculta en los comentarios de Serena.

—Eso significa que ya debe tener donde llegar cuando se vaya de Tokio, es decir, en algún lugar deberá guardar sus cosas, no sé, parece haber arreglado lo más posible para cuando eso ocurra —dice Serena, desanimada.

—No lo sé bien… pero no pienses demasiado en ello, te hará mal —le dice Lita, tratando de darle un poco de apoyo.

—Si llegas a saber cuando se va de Tokio dímelo por favor, prométeme que lo harás —pide Serena, con urgencia.

—Pero es que… —replica titubeante, Lita.

—¡Por favor!, solo quiero saberlo, estar lista para cuando ese día llegue —pide nuevamente Serena.

—Está bien… si Darien me llega a decir cuando se irá te lo diré, quédate tranquila —dice Lita, poniendo una de sus manos sobre el hombro de su amiga.

—Gracias —dice agradecida, Serena, también un poco más tranquila.

—Ahora debo irme, prometo decirte cualquier cosa que te sea importante, ¿Bueno?, cuídate mucho por favor y mantengo en lo que te pedí hace un rato, no pienses demasiado en todo lo que pase con Darien y en su vida aparte, no es bueno para ti —reitera Lita, preocupada por el bienestar de su amiga.

—Si, no te preocupes —responde Serena, sin saber si cumplir realmente con la promesa.

—Cualquier cosa que se te ofrezca pasa a mi casa esta tarde o cuando quieras, te haré algo rico de comer, ¿Si?, nos vemos, Serena —se despide de esta forma, Lita, sin decirle que su próximo paradero es el departamento de Darien.

—Tal vez mañana si pase por tu casa, ahora voy a estar con mis padres, te llamo para confirmar, cuídate —dice Serena ya a distancia, agitando su mano para despedirse de su amiga.

Después de esto y con una calma tensa, Serena retoma su camino hacia el hogar de sus padres, intenta despejarse un poco sobre el tema de Darien y decide pensar mejor en cual será el asombro de su madre al verla ahí, los lindos y reconfortantes momentos que pasará a su lado, al de su hermano y padre, una reunión familiar que le resulta vital para poder estar un poco más en paz consigo misma. Tras la caminata y como lo pensó, Mamá Ikuko la recibe con asombro y una gran sonrisa, abre la puerta de la reja y le da un gran abrazo a su primogénita, le da la más calurosa bienvenida y la invita a pasar, propone inmediatamente que la ayude a preparar el almuerzo, Serena acepta feliz por poder volver a ocuparse en algo cotidiano como esto, allí hablan de la vida en general pero tarde o temprano llegan al tema de Darien, Serena le pide a Mamá Ikuko hablar esto en otro momento, por ahora solo quiere disfrutar de su compañía y eso es lo que Ikuko hace, dejar el tema de lado para darle a su hija toda la atención y cariño de madre que ella necesita, sacándole las más sinceras sonrisas que Serena ha dado a lo largo de muchos días.

Poco después llega Sammy a casa, saluda a su hermana con mucho entusiasmo y agrado por verla ahí, Serena le da un gran abrazo y busca un infantil pleito entre ellos pero de manera simpática, ahora que Sammy es mayor entiende estos juegos y se hace partícipe de forma más madura, haciendo que su hermana se sienta mucho mejor.

Los tres pasan el almuerzo juntos y hablan sobre cosas variadas, disfrutan la rica comida que preparó Mamá Ikuko, como siempre luciéndose en lo que respecte al quehacer de platillos deliciosos, más después en su final de oro como lo es un kuchen de durazno y piña, el cual es disfrutado por los tres. Ya después de esto Serena se siente lista para hablar el tema que quedó en el aire, explica su situación con Darien bajo todos los detalles necesarios, sus oyentes no quedan muy felices al enterarse de la noticia ya que temen por el bienestar de Serena, pero ella les deja en claro que siempre al sentirlos cerca ella podrá sentirse mejor, que son parte clave para que ella esté tranquila y pueda sobrellevar todo con más calma, nuevamente recibe el afecto de su familia lo cual la reconforta hasta lo más profundo, dándole esa tranquilidad que tanto escaseaba en sus días.

Las horas pasan y Papá Kenji llega al hogar, se pone muy contento al ver a su hija consentida, ella de igual forma siente esa alegría al ver a su padre y se estrechan en un tierno abrazo; él ya estaba al tanto sobre la situación de su hija con respecto a su matrimonio pero se entera de los detalles gracias a ella, Kenji escucha con bastante recelo y sobreprotección a su hija pensando en su bienestar, se compromete en velar por ella de ahora en adelante pase lo que pase, incluso le ofrece el volver a casa y vivir con ellos, pero Serena no quiere dar pasos atrás y le explica que lo mejor será es que busque su propio camino, por lo cual seguirá quedándose en la casa donde está, su padre acepta la idea pero aún así le recalca que ante cualquier cambio de opinión él estaría feliz por tenerla de vuelta, Serena agradece el gesto con una sonrisa y le propone cambiar el tema, por ejemplo hablar sobre la fotografía, ya que Kenji es fotógrafo de una revista muy conocida en Japón, así que bajo ese concepto pasan el rato hablando entre ellos, mientras Sammy mira un rato la televisión e Ikuko prepara la habitación de Serena para su hospedaje.

Llega la noche y el día se da por acabado, Serena llama a casa de Haruka y Michiru para avisar que está bien, la noticia es bien recibida y tranquiliza a quien inicialmente le contesta, que es Haruka, la cual no revela que hace un rato atrás habló con Darien para sincronizar horas de encuentro para que pase a buscar las cosas de Serena, prefiere omitir el detalle ante la voz calmada y dulce de ella, la cual mantiene tras acallar este hecho. Después de esto la rubia vuelve a entrar a su antigua habitación, intacta como siempre, mantiene aquella infantilidad de los años anteriores, un arma de doble filo que devuelve algo de nostalgia en ella, más al ver que se mantenía el portarretrato con una foto de si misma y Darien en sus tiempos de noviazgo, pero esta vez ya no es tanta la desdicha que siente al recordarlo sino que comienza a atesorar lo vivido a su lado, por lo cual y en una especie de ofrenda a este amor Serena toma aquella fotografía entre sus manos, se acuesta para descansar y deposita al lado de la almohada aquella imagen de tiempos mejores.

Las horas pasan, los días pasan, próximamente las semanas también, muchas cosas comienzan a pasar dando un toque distinto a la vida de todos, por ejemplo Serena ha decidido pasar con su familia los fines de semana y de lunes a viernes en casa de Haruka y Michiru, se mete de lleno a sus estudios, pequeños logros de madurez y virtud, estos se los lleva Serena por sobretodo, quien a pesar de estar sometida ante una de las circunstancias más difíciles que le ha tocado vivir se ha dado el ánimo suficiente para seguir adelante con su vida en todos los aspectos posibles, imposible queda uno, todos saben cual es, todo lo que involucre el tema amoroso para ella sigue teniendo solo un nombre, una figura, una sonrisa, todo lo que no ha sido capaz de marchitarse aunque la separación lo haya dictado, simplemente su amor hacia Darien se niega a morir, se sujeta con fuerza y rehúsa salida, pero a la larga no será nada más que un recuerdo.

En estos días, como se había mencionado, Serena se ha dedicado de lleno a sus estudios universitarios, los complejos exámenes que amenazaban su carrera fueron superados sobresalientemente, logrando figurar como una de las alumnas con mayor puntuación en su área, siendo el modelo a seguir para algunos y la envidia de otros. También ha dedicado mucho más tiempo a su familia, se ha reconectado con sus padres y hermano, también ha vuelto a hacerse cargo de Luna, la cual permanecía hace semanas atrás con Mina, hoy ya estando con su dueña, vuelven a ser los seres unidos que eran antes, Luna suele ser el pañuelo de lágrimas de su humana amiga, la ayuda en lo que puede e incentiva a seguir con sus estudios, evita el tema de Darien al punto de la omisión extrema, ese es el estilo de la peculiar gatita, no crear mayores ilusiones, sino más bien basarse en lo que la realidad impone a gritos, por lo cual Luna también ha hecho sucesivo hincapié en que Serena debe buscar el método para que pueda volver a defenderse por si sola en caso de ser atacada por un ser maligno. Otra cosa que ha cambiado en la vida de la joven es que ahora se encuentra trabajando, por las mañanas va a la universidad y por la tarde se desempeña como fotógrafa aprendiz al lado de su padre, el cual le consiguió empleo en su mismo rubro, ambos se desempeñan como fotógrafos para la revista en donde Kenji trabaja; Serena lo ayuda en las áreas más técnicas del trabajo, la labor de captar un buen momento tras el lente se lo lleva su padre, el cual ahora también sirve de maestro hacia su propia hija, la que encuentra consuelo y forma de matar tiempo entre fotografías por revelar y organizar, incluso las que necesiten retoques mediante programas de diseño, todo lo que ayude a acortar minutos y así poder llegar pronto a casa, caer "en coma" al tocar sus sábanas y lograr perderse del mundo al menos ocho horas. Las cosas para ella en casa de Haruka y Michiru han andado bien, tal vez no tan bien como hubiera deseado pero si está muy conforme, su principal amargura es seguir sintiéndose ajena al lugar a pesar de los esfuerzos enormes que hacen sus amigas por hacerla sentir a gusto, pero más allá de todas las atenciones y buenos tratos para con ella, Serena no deja de pensar que su lugar perteneció en otro hogar y con otra persona, que su vida no debería estar marchando en esta dirección y menos tener que conformarse con ello, pero tras solo echar a andar la memoria y recordar cuantos han sido los días sin ver a Darien la devuelven a la realidad, él ya probablemente se fue de Tokio para no volver en absoluto.

En los días pasados Serena solo ha sabido de Darien gracias a lo que sus propias amigas le han contado, por ejemplo Lita, la que le ha descrito una y otra vez como fue el proceso de guardar sus cosas restantes en aquel departamento, que Darien prefirió solo apartarlas y dejar todo preparado para que Lita hiciera lo demás, ya que sin necesidad de que él dijera algo se podía sentir la profunda tristeza de tener que soportar ver como su departamento se vaciaba poco a poco, demoliendo todos los recuerdos que yacían plasmados en cada rincón de ese hogar.

Lita se da la paciencia para darle la mayor cantidad de detalles exigidos a su amiga, a la vez pidiéndole que deje de torturarse tanto con ellos y solo los deje pasar, pero comprende la necesidad de Serena por saber cualquier acción o palabra de Darien, por lo cual vuelve a contarle la historia una y otra vez, hasta que la rubia parece estar satisfecha al escuchar lo mismo más de dos veces, pero en la pregunta que Serena no ha obtenido respuesta es sobre el día en que Darien se iría de Tokio, Lita ni nadie lo sabe, él fue muy reservado en esto y ya hace una semana y algo más nadie sabe de él, la última en verlo fue Rei, Darien pasó al templo Hikawa a rezar sobre su porvenir y el de Serena, algo que fue informado en confidencialidad a ella, lo cual la enterneció a más no poder.

Haruka también se ha llevado la investigación de Serena, ya que fue ella quien se comprometió a ir por las cosas de Serena sin necesidad de que ella misma tuviera que hacerlo o Darien tener que ir a donde vive su ya casi ex esposa, pero la diferencia radica en que Haruka ha accedido a solo contar la parte superflua del asunto sin mayor detalle, dejando en claro que no hondará más allá por el mismo bien de su protegida, la que debió solamente resignarse ante esto y no saber más.

Amy también ha cumplido su promesa, ha estado muy al pendiente sobre los estudios de Serena, claro, dentro de lo que su mismo ajustado tiempo lo permite, pero aún así se ha hecho el espacio para verse al menos una vez por semana y así guiarla en lo que más pueda, sobretodo darle incentivo a que siga con sus deberes y no se rinda, algo que no ha hecho Serena y con excelencia se mantiene de pié en este aspecto, ya que sus calificaciones están por el cielo debido a que el estudio se ha transformado en una sana salida que la ayuda a desconectarse de todo lo que la rodea.

Mina ha decidido darle aquellos relajos más liberales a su amiga, la lleva de compras o a algún recital de algún artista famoso, Serena disfruta de estos momentos pero aún los recuerdos de Darien están muy presentes, por casualidad le pregunta a Mina si ha sabido algo de él, con lástima ella le responde en negativa sin saber que más decir, Serena se resigna ante la falta de información que rodea estos días sobre Darien, haciéndola sentir más segura de que él ya se ha ido de Tokio. Al término de una de estas juntas con Mina, Serena regresa a casa de Haruka y las demás, las amigas se despiden amablemente pero dentro de tanta simpatía Serena sospecha que algo oculta Mina, es como si quisiera decirle algo que no puede, se mueve con ansiedad y se ríe sin mayor motivo, pero después de un par de vueltas al asunto Serena da por hecho que la naturaleza de su amiga es extraña, así que elimina todas sus sospechas, aunque realmente haya estado equivocada, pues Mina si tiene algo que ocultar, nada malo obviamente, sino que está a cargo de los preparativos del cumpleaños de Serena, el cual se celebrará en exactamente una semana, coincidentemente cae día viernes, lo cual facilita a todos y todas para asistir ya que es un día más relajado, en especial para la cumpleañera ya que no tiene trabajo ni estudio pendientes para la ocasión.

—¿No sospecha nada, verdad? —pregunta Mamá Ikuko a Mina, vía telefónica.

—Nada de nada, hoy estuve con ella y creí que tal vez me comentaría sobre su cumpleaños ya que está tan cerca, pero no dijo nada —responde Mina, con entusiasmo.

—¿Hablaste con las demás chicas? —interroga Ikuko, cómplice de los preparativos.

—Con todas. Lita prometió preparar el pastel preferido de Serena, será uno muy grande y delicioso y además llevará a Andrew ese día, Amy y Rei están buscando algún regalo especial para ella ya que queremos darle algo que le guste mucho, Haruka y las demás están pensando como poder llegar a su casa sin que Serena se de cuenta, probablemente Setsuna y Hotaru saldrán primero y después Haruka y Michiru. Creo que no hace falta invitar a más gente, ¿O si? —cuestiona Mina, pensativa.

—Recuerda que este será el primer cumpleaños que pase mi hija sin su marido, tal vez resulte para peor invitar demasiada gente, lo mejor será es que sea algo más íntimo, con las personas precisas, bueno, esa es mi opinión —responde Ikuko, dejando satisfecha a su oyente.

—Tiene razón Sra. Tsukino, una reunión sencilla pero llena de ánimo es lo que necesita Serena —agrega Mina, sin perder su optimismo.

—Para ese día Kenji, Sammy y yo hemos preparado un regalo muy lindo para Serena, un álbum familiar especialmente para ella, como ya no vive con nosotros será especial el que tenga en sus manos algo que la haga sentir conectada con su familia y sus recuerdos, algo que nunca la haga olvidar que nos tiene siempre a su lado —comenta Ikuko, feliz.

—Es un muy buen regalo, yo pensé en escribirle una canción, Rei se unió a la idea así que todos tendrán el placer de escucharnos, bueno, no sé que tan placentero será escuchar a Rei pero si siéntanse seguros de que me escucharán a mi y no los defraudaré —bromea Mina, con su simpático egocentrismo.

—Mientras Sammy ni Serena no tomen un micrófono puedo estar segura de que los vidrios no se me quebrarán —comparte el chiste, Ikuko.

Las dos charlan un rato más y hondan en los detalles de la fiesta, esta se dará en casa de los padres de Serena, sus amigas más cercanas estarán allí, también Luna y Artemis, los cuales ya pueden ser parte audible de una reunión puesto a que no es un secreto el que ellos pueden hablar, aún es algo raro para la familia Tsukino, no se acostumbran al hecho de que estos dos gatitos tengan esa facilidad para comunicarse, pero lo importante es que Serena se sienta a gusto con quienes la acompañarán, Ikuko presiente que en algún momento se puede llegar a hablar temas más personales en lo que respecta a las Sailors Scouts, así que le parece una buena medida el que nadie que no sepa esto esté presente. Por otra parte, Mina se siente muy feliz al poder ser la co-anfitriona de esta ocasión, junto a Lita harán todo su esfuerzo por adornar la casa de los padres de Serena para que se vea muy linda y acogedora para la ocasión, muchos colores, globos, comida, refrescos, etc. Todo siendo preparado por Mina especialmente, la que al igual que todos se encuentra muy ansiosa por hacer de ese día uno muy ameno para la rubia.

En otro lugar y sin las más mínimas sospechas de algo, Serena se encuentra reposando en su habitación tras haber tomado once con las demás, ya después de tres semanas desde la última reunión entre todos las cosas están más tranquilas, Michiru ha vuelto a retomar sus asuntos y ha dejado de lado un poco su faceta más de dueña de casa, ahora se encuentra dando clases de violín a niños pequeños a través de un programa social impulsado por el gobierno en conjunto con distintas entidades, fue ubicada a través de su red de amigos músicos, los cuales también la invitaron a ser partícipe de otras actividades. Haruka también ha retomado un poco su vida en lo que es la carrera de autos, en cada fecha que ha tenido hasta el momento ha logrado tener una participación brillante llevándose en más de una ocasión el primer lugar. Setsuna se ha hecho cargo de la mantención general de la casa mientras sus dueñas en si se ausentan, mientras que para Hotaru sus obligaciones se mantienen y estas son básicamente los estudios, además periódicamente visita a su padre, el cual aún se mantiene hospitalizado debido a su delicado estado de salud, el mismo que la joven Hotaru ha comenzado a superar a través de los años.

En la vida de las demás se pueden sacar cuentas iguales, Lita está pensando en establecer un negocio propio, sus facilidades artísticas son varias, dentro de estas se encuentra su amor hacia los arreglos florales, por lo cual la idea de tener una tienda bajo esta temática es cada vez una opción más real.

Rei mantiene sus clases de canto y las disfruta mucho, pero a través del tiempo se ha dado cuenta que el ser sacerdotisa del templo Hikawa no es un mal camino, contando también con la certeza de que ella es la única heredera de aquel lugar; además el romance a tocado la puerta de su corazón y Nicholas le resulta cada vez más interesante.

Por otra parte Mina sigue en busca de aquella gran oportunidad que la hará estrella, por ahora se encuentra trabajando como extra recurrente en algunas telenovelas nacionales, no es la gran cosa pero al menos la ayuda a conocer más el ambiente artístico de la televisión, además su paga la conforman tanto el dinero como el poder ver chicos guapos.

Amy sigue con sus estudios de medicina y como era de esperar se luce en estos, por si sola y sin que nadie supiera, ella ha buscado los medios para saber de Darien ya que comparten un mismo rubro, incluso pasó por la consulta donde trabajaba pero al parecer el no se encuentra más ahí, tampoco en la universidad, lugar que compartían y a veces solían verse cada cierto tiempo, pero es como si la tierra se lo hubiera tragado, Darien no aparece en ninguna parte, algo que si, Serena se lo pregunta, le revelará.

Los días siguen pasando para todos en distintos aspectos, los generales se encuentran bien, sus vidas son llevabas en la simplicidad de lo cotidiano, dando algo de tranquilidad en estos tiempos tan adversos, pero aún en este cese de especulaciones sobre cosas relacionadas con el enemigo nadie ha olvidado el mismo, cada cual se toma el tiempo para reflexionar al respecto y todas están muy atentas ante cualquier cambio perceptible en la ciudad, hasta el momento nada indica mayor preocupación inminente, lo cual es clave para recibir el esperado 30 de junio, el cual solo se distancia por algunas horas.

La noche del 29 del presente mes es vivida con tranquilidad, Serena mira su reloj y este marca las 22:00Hrs, ya la cena fue compartida y cada quien está en su habitación. Serena se encuentra en su recámara frente a su escritorio lleno de papeles, Haruka fue quien puso este para que la joven gozara de más comodidad al estudiar, lo cual se encontraba haciendo en este mismo instante hasta que su mente la desvía de la atención; mientras escribía ciertos apuntes y repasaba los mismos Serena ha dibujado un corazón en la esquina de la hoja, lo dibuja una y otra vez mientras sus ojos se mantienen fijos en este, piensa nuevamente en el amor de su vida, Darien, preguntándose si quizás el también la recuerda o está inmerso en alguno de sus libros, si estará durmiendo o viendo televisión, disfrutando de un té o simplemente haciendo nada, pero lo que más piensa es que si él recordará el día venidero, 30 de junio, el cumpleaños de la aún su esposa, incluso imagina como si esto pudiera ser cierto y en cualquier momento aparecerá frente a ella, su risueña reacción fantasiosa la lleva a divagar entre un mar de anhelos, el cual se acaba abruptamente gracias al sonido del celular de la rubia.

—¿Si? —responde Serena, sorprendida por la llamada.

—¿Te desperté?, discúlpame si lo hice —dicen desde el otro lado de la línea.

—Osamu, como estás —contesta Serena, tranquila al haber reconocido su voz.

—Bien, gracias… perdona el llamarte a esta hora, pero me fue imposible hacerlo en otra ocasión, he estado muy ocupado con todo, incluido tu asunto, del cual por cierto te tengo noticias —anticipa Urogataya.

—Dime —le dice Serena, tragando un poco de saliva con nerviosismo.

—Sabes que Darien se entrevistó conmigo en las últimas semanas, creo habértelo dicho —comenta primeramente, Osamu.

—Si, lo recuerdo —contesta afirmativamente, Serena.

—Me informó que se iría de Tokio, pero antes de eso dejó lo más posible adelantado respecto a trámites, será solo cosa de tiempo que ustedes dos se divorcien —prosigue Osamu, deprimiendo a Serena.

—Ah… —responde monosílaba, Serena.

—Lo que ahora resta es que vengas a mi oficina para informarte más sobre lo que pasa, como por ejemplo la separación de bienes o tratos extraoficiales —comenta más allá, Osamu.

—No quiero quedarme con nada de él, todo le pertenece y no tengo por que tomarlo —explica Serena, decidida.

—Si, lo mismo me dijo, pero eso lo verá el juez que tramite tu divorcio, Darien solo se limitó a firmar lo que debía, aunque algunos papeles se los llevó a su casa, dijo que me los mandaría por correo también firmados —añade Osamu.

—¿Cuándo fue eso? —pregunta curiosamente, Serena, tratando de investigar más o menos cuando se pudo haber ido Darien de la ciudad.

—Poco más de una semana sino me equivoco, pero no es un papel que necesite suma urgencia, por eso dejé que se lo llevara para que lo leyera con tranquilidad, de todas formas le di la dirección de mi casa por sino alcanzaba a verme en la oficina, pero lo más seguro es que me lo mande desde la ciudad donde vivirá de ahora en adelante, algo me lo dice así, ya que si Darien siguiera en Tokio probablemente ya me habría entregado el papel del cual te hablo —explica Osamu, aniquilando toda idea de que Darien permanezca en la ciudad.

—Entiendo… —responde tristemente, Serena.

—¿Podrías pasar mañana por mi oficina para que termines de ver lo necesario? —pide Urogataya.

—Mañana no, es mi cumpleaños, no quiero saber nada del divorcio al menos por ese día, no quiero amargarme más —responde en negativa, Serena.

—Disculpa, no me había fijado que será tu cumpleaños, espero que sea uno lindo, bueno, dentro de lo que quepa —le dice Osamu, con simpatía restringida.

—Muchas gracias, pero en realidad creo que mañana solo pasaré a la universidad para después encerrarme en mi cuarto, de hecho te confieso algo, tengo la sensación de que nadie se ha acordado de mi cumpleaños, es como si junto con Darien se hubieran ido las ganas de celebrar ese día, no culpo a nadie por tener los ánimos bajos y no querer hacer algo, de hecho tal vez sea mejor así, es el primer cumpleaños que pasaré sin Darien en mucho tiempo, el primero del resto de mi vida —confidencia Serena, melancólica.

—No te desanimes, tienes toda una vida por delante, ya llegará el tiempo donde todo te resulte mejor, ten fe en eso —ofrece una palabra solidaria, Urogataya.

—Gracias, ojalá sea así —agradece con una tenue sonrisa, Serena.

—Está bien, entonces te espero en mi oficina la próxima semana, avísame cuando puedas, porque también tengo otras cosas que decirte, las que no tienen que ver con el divorcio —dice Osamu, dando inicio al fin de la llamada.

—Si, me pondré en contacto contigo, gracias por todo, buenas noches —se despide Serena, escuchando un igualitario "adiós", seguido por el corte de la comunicación.

Tras esto Serena deja su celular en el escritorio, da un largo y gran suspiro desconsolado, ya la idea de que Darien no está en la misma ciudad que ella es algo casi definitivo e innegable, lo cual le indica que los primeros procesos de acostumbrarse a esta nueva realidad comenzarán desde este mismo segundo, así que en una forma para asumir esto Serena vuelve a sus estudios, llena su mente con información para así esperar no pensar más en quien le quita el sueño. Pasada una hora y media se rinde, el sueño la vence y decide descansar, preparada para todo y a la vez nada, solo entregada a lo que el destino depare para ella.

A la mañana siguiente todas las habitantes de aquel hogar se levantan, es día viernes por lo cual Hotaru debe cumplir con la asistencia de su escuela, Haruka se sienta en el lugar de siempre, con el mismo tazón de café y el periódico matutino, Michiru también toma desayuno y se prepara para ir a sus nuevas actividades, por otro lado Setsuna acompaña a todos en la mesa, a la cual se suma Serena, la que tendrá que vivir la actuación de las demás ya que harán como si no saben que ella está de cumpleaños.

—Buenos días, ¿Cómo estás? —Saluda cordialmente, Michiru.

—Aún con sueño, pero debo ir a la universidad —comenta Serena, entre bostezos.

—Pero debes ir sea como sea, te ha ido demasiado bien como para que te quedes aquí por pereza —dice con seriedad fingida, Haruka, escondida en su periódico.

—Lo sé, lo sé, iré igual —contesta a tono infantil y molesto, Serena.

—Ah, Serena, te iba a decir que en la tarde nadie estará acá en casa, saldremos por ahí, si quieres te unes a nosotros, bueno, si es que quieres —comenta con cierta petulancia, Michiru.

—¿Dónde irán? —pregunta Serena, sintiéndose un poco triste al pensar en que ninguna de ellas se acordó de su cumpleaños.

—Tenemos una reunión social —confiesa camufladamente, Haruka—, algo casual, nada de etiqueta o algo por el estilo, si quieres vas con nosotros —propone.

—No sé, tenía pensado pasar a casa de mis padres, quizás ellos me esperen hoy —comenta Serena, a tono triste.

—Bueno, es tu decisión —añade con apatía falsa, Michiru.

—¿Están enojadas?, se escuchan extraño —comenta Serena al sentir tanta frialdad.

—Quizás solo estamos tan cansadas como tú, ya sabes, día viernes, un día muy pesado dentro de la semana, al menos nos queda la tranquilidad de que mañana es sábado y podremos descansar un poco —comenta a nombre de todas, Haruka.

—Claro… —responde sin saber que más decir, Serena.

—En fin, yo ya me voy, Setsuna, me acompañarás ¿cierto? —pregunta Michiru a la morena.

—Si, vámonos ya —responde Setsuna, levantándose de la silla.

—Nosotros también debemos irnos, Hotaru, anda a buscar tus cosas, se hace tarde —ordena Haruka a la menor.

—Si —responde concisamente, Hotaru.

—¿Te voy a dejar hoy también a la universidad? —pregunta Haruka a Serena.

—No te preocupes, hoy entro un poco más tarde, primero pasaré al trabajo para ver unos asuntos pendientes —contesta Serena, rechazando la propuesta.

—Está bien, cualquier cosa llámame al celular, si cambias de opinión y decides verte con nosotros solo avísame, aunque si quieres pasar donde tus padres no está mal —dice Haruka, levantándose de la silla a la vez que deja abruptamente su tazón de café.

—Si, no te preocupes… —responde Serena, resignada ante la sensación de olvido por parte de todas.

—Nos vemos, cuídate —se despide Haruka, tomando por el hombro a Hotaru para sacarla de casa, tras ella van Michiru y Setsuna, haciendo abandono de la casa todas al mismo tiempo.

—Vaya… al parecer no saben que día es hoy… que lástima —comenta Serena estando a solas, mientras mueve la cuchara en su taza de té.

A los pocos minutos ella también se va de casa, toma un taxi y le da la dirección necesaria, al llegar cerca le pide al conductor que se detenga, paga la carrera y se baja. Después pasa a su trabajo como lo había dicho, es saludada con cortesía por parte de sus compañeros laborales, pero al parecer nadie de ellos sabe que este día ella celebra su natalicio, algo que no la sorprende ya que lleva poco tiempo trabajando en ese lugar, así que sin molestia ni enojo alguno va directo hacia su pequeña oficina, se sienta y acomoda en su escritorio para revisar los quehaceres pendientes programando algunos de estos para la próxima semana, pero lo que se necesite hoy mismo serán hechos, como revelar las fotografías que dejó su padre en espera, además le son asignadas otras tareas para hoy gracias a su jefe, por lo cual y calculando el tiempo Serena piensa que tendrá que apurarse si desea llegar a la hora a la universidad. Todo el trabajo de hoy debe hacerlo sola ya que Kenji tiene otras cosas que hacer, debe sacar las fotografías necesarias a un evento que se realizará para la bienvenida de algunos mandatarios extranjeros que se encuentran de visita en Japón, se dice que aquellas importantes personas fueron citadas por los principales poderes del País, se rumorea que la visita es de carácter amistoso pero por otra parte también se dice que el verdadero motivo de la visita se sabrá en los próximos días gracias a un vocero de gobierno. Por este mismo misterio Kenji Tsukino en conjunto con un periodista se encuentran expectantes por llevarse la exclusiva tanto en imágenes como información, por lo mismo Serena es informada de que se necesitará de su presencia en el lugar de trabajo la mayoría del día, ya que en el instante en que llegue su padre las fotografías deben estar listas lo mas rápido posible para posteriormente poder imprimir el nuevo número de la revista que saldrá mañana temprano.

Pasadas algunas horas, el jefe de Serena observa determinadamente con cuanto entusiasmo y esmero trabaja ella, a pesar de ser solo una estudiante de fotografía pareciera ser una total profesional, como si ya hubiera egresado de su carrera pues denota muchos conocimientos y ética laboral, algo que le llama mucho la atención a él ya que no suele ver a una persona tan joven y con tantas aptitudes para su posición, incluso comienza a pensar que el trabajo que desempeña es básico para lo que realmente sabe, pero será necesario que pase algún tiempo más en este antes de pensar en algún tipo de ascenso, aunque siempre pueden haber sorpresas a mitad de camino...

Después de algún rato llega Kenji junto a su compañero periodista, han regresado con mucho material que debe ser optimizado rápidamente. Serena saluda a su Padre con esperanza de que él recuerde que día es hoy, pero Kenji se muestra tan sometido por la carga laboral que solo deja la cámara fotográfica sobre el escritorio de su hija y ordena que traspase todas las fotografías a la computadora lo antes posible para poder vaciar la memoria, le indica también cuales deben ser reveladas e impresas ya que una será incluida dentro de la revista como un regalo adicional al reportaje, de esas debe consultar a su jefe para que elija la mejor y esa sea mandada a replicar miles de veces. Serena comprende los motivos por los cuales su papá podría haber omitido por el momento cualquier tipo de saludo especial, ya que fue informado de que debe salir nuevamente para fotografiar otro material de reportaje, esto le pasa por ser el fotógrafo estrella de esta revista, pero aún en su apuro Kenji promete volver lo antes posible para llevar a Serena a un "lugar especial", eso le da a la joven energías para esperar lo mejor para más tarde, por lo cual se despide de su padre y le entrega todo lo necesario para que cumpla con lo que debe hacer.

Nuevamente pasan los segundos, Serena se enfoca muchísimo en sus deberes, sobretodo por que significa mucho para si misma y también para ayudar a su papá, sabe que a mayor éxito que él tenga el beneficio también lo recibirán su mamá y hermano, ya que espera que Sammy pueda cumplir con sus estudios y pase a los universitarios tal y como ella e Ikuko poder estar tranquila con sus responsabilidades hogareñas.

Siendo las 14:00Hrs al fin llega Kenji, se le nota más relajado por el momento, ahora saluda a Serena más tranquilo, pero los papeles se invierten y ahora es ella la que debe salir pronto para no llegar tarde a la universidad, Kenji le pregunta su horario de salida y Serena le responde, este día saldrá a las 19:40Hrs, hora a la que queda comprometido su padre para ir a buscarla y llevarla al lugar especial que le había mencionado anteriormente, Serena sospecha que tal vez él y la demás familia irán a algún restauran o algo por el estilo, lo que menos se imagina es que su padre la llevará a casa para darle su fiesta de cumpleaños junto a sus amigas, algo que Kenji se asegura por mantener en secreto.

La nueva parte del día comienza para Serena, su presencia en la universidad es como la de cualquier otro estudiante, entre dictados y apuntes, recesos cortos y mucho por estudiar, pero como lo ha sido hasta ahora Serena se esfuerza en esto y basa todas sus energías, pero entre apuntes que ya conocía un poco se da el lugar para pensar nuevamente en un solo hombre, Darien, el gran ausente de este día. A escondidas del profesor Serena toma su celular, lo revisa con la esperanza de que quizás Darien pudiera haberle mandado un mensaje de texto, tal vez uno de voz o dejar una llamada, pero después de un rápido chequeo se da cuenta que nada de esto existe, al menos no uno de Darien, algunos de sus amigos se tomaron el tiempo para saludarla de alguna forma, entre ellos Molly, Kevin, Akemi e Izumi, la sorpresa se la lleva al momento de ver un número extraño que ha dejado un mensaje de texto, se trataba de Tetsuya deseándole un feliz día, nada más que eso firmado con su nombre, un gesto que provoca simpatía en Serena ya que sigue siendo alguien que se acordó de esta fecha, ¿Cómo lo supo ella?, un misterio, pero no es uno que se pueda meditar en este minuto. Tras un llamado de atención por parte del profesor, Serena vuelve a la realidad de sus libros y cuadernos, esperando que la jornada universitaria termine pronto para así poder tener un merecido relajo este día.

La hora al fin llegó, Serena sale de clases y encuentra a su padre, él le sonreía a distancia y escondía algo tras su espalda.

—Ni creas que he olvidado este día tan especial, feliz cumpleaños, hija mía —dice Kenji, revelando ante los ojos de Serena un lindo ramo de lirios.

—¡Papá!, que tierno eres, muchas gracias —dice Serena feliz, recibiendo el ramo de flores para después abrazar a Kenji.

—¿Vamos? —propone Kenji, indicándole donde está estacionado el automóvil.

—¿Dónde? —cuestiona Serena, ansiosa por saber la respuesta.

—Ya sabrás —se limita a contestar Kenji, guardando la sorpresa.

En el camino ambos conversan sobre el día de Serena, ella le comenta cosas sobre el trabajo y lo que tiene por estudiar para la universidad, esto es música para los oídos de Kenji, la niña que alguna vez vio tan perezosa hoy es una mujer responsable y entusiasta en lo que respecta a su superación personal, algo que sin duda lo llena de orgullo, ya que sabe cuan difícil ha sido para ella poder conseguir estos logros a pesar de la tristeza.

Cuando el auto se detiene y Serena se da cuenta de que han llegado a casa queda extrañada, pensó que irían a otro lugar, pero de todas formas le resulta grato pensar que ahí estarán Sammy y su madre para saludarla, por lo cual baja del auto tranquila en espera del momento.

Kenji abre la puerta para Serena, la cual es recibida por la explosión del cotillón colorido, algo que la sorprende sin duda alguna, más al ver que Rei, su Abuelo, Nicholas, Mina, Amy, Lita, Andrew, Haruka, Michiru, Setsuna y Hotaru están ahí, también de manera obvia Sammy e Ikuko, todos esperándola para celebrar su día.

—¡Muchas felicidades por tu cumpleaños! —se escucha al unísono, tras una capa de papel picado de variados colores.

—¡Chicos, Mamá, Sammy!, que linda sorpresa —expresa Serena, con alegría—, Papá, no me diste sospecha alguna de que todos ustedes estarían aquí —comenta emocionada.

—Queríamos que así fuera, una sorpresa —dice Mamá Ikuko, contenta al ver que el plan dio resultado, tras esto todos reciben con un aplauso a la cumpleañera, la cual entra encantada al ver la hermosa decoración de la sala.

—¡Mira!, tu amiga Lita preparó toda esta comida, especialmente para ti —señala Ikuko, apuntando hacia la mesa.

—Si, Andrew me ayudó, así que si algo no tiene un sabor muy rico ya saben a quien culpar —bromea Lita, sacando la risa de todas, también la de Andrew, quien posee un buen sentido del humor.

—Gracias, todo se ve delicioso —elogia Serena, mostrándose feliz.

—Felicidades, Serena —dice Mina a nombre de ella, Rei, Amy y Lita, entregándole el regalo

—Esperamos que este presente te ayude mucho —dice Amy, antes de que Serena sepa que es.

—A ver, a ver… —dice Serena mientras abre su regalo, quedando atónita al verlo— ¡Chicas!, no debieron gastar tanto en esto —comenta, mientras toma una costosa cámara fotográfica profesional, un sueño para cualquier persona que se desempeñe en esta área.

—Ojalá te guste y sirva para tus estudios y trabajo, felicidades, Serena —agrega Rei, de manera amorosa.

—Muchísimas gracias, claro que me servirá, cuidaré mucho esto —responde Serena, totalmente agradecida.

—Toma esto también —dice entusiasta, Amy.

—Discúlpala, Serena, ya sabes como es ella —se disculpa anticipadamente, Mina.

—¡Cds de distintos programas de retoque fotográfico!, me serán muy útiles… y esto… ¡Ah!, pruebas y ensayos hechos por Amy Mizuno sobre cultura universal de la fotografía e imagen —lee en uno de los cds, riéndose por el hecho de que siempre su amiga peliazul le regala cosas para estudiar—, gracias, me servirá para complementar todo lo que debo —comenta entre risas y agradecimientos.

—Por mi parte te he traído algo más relajado, no es mucho quizás, pero tengo la colección completa del cómic de Sailor V, aún recuerdo cuanto te reías con el videojuego así que conseguí todos los tomos para que recuerdes aquellos años, bueno, aunque ahora sabes que es Mina —dice Andrew mientras entrega su regalo.

—¿Qué no es mucho?, ¡Es un regalo fantástico!, gracias, Andrew, como olvidar que seguía a Sailor V y que decepción me llevé cuando supe que era Mina, ¿Cierto? —bromea guiñando un ojo, Serena.

—¿Qué dijiste? —interroga graciosamente molesta, "Sailor V".

—Que fue un gran honor saber que eras tú —miente Serena, entre risas.

—En realidad sé que no dijiste eso pero haré como que si, ¿Bueno?, ¡Ah!, yo te compuse… ¡una canción! —exclama Mina, entusiasta, extendiendo sus brazos con alegría.

—¡Ambas!, no te lleves todos los créditos —regaña Rei cruzando los brazos, sin hacerse esperar.

—¡Mentirosa!, a penas me ayudaste con algunos acordes y nada más —replica Mina, impetuosa, enfrentándose a Rei.

—Ya terminen —ordena Lita, avergonzada, ladeando la cabeza de derecha a izquierda.

—No peleen más, lo importante es que la hicieron juntas, espero escucharla después, gracias —comenta Serena, sin disimular la risa.

—Si, pondré karaoke para que todos quienes se animen a cantar lo hagan —responde Mina, entusiasta.

—Bueno, yo te traje un amuleto muy especial —explica Rei, sacando una pequeña bolsa de terciopelo—, es uno que hicimos solo para ti, Serena, se llama el amuleto del porvenir, esperamos junto a mi abuelito y Nicholas que te ayude en todos los aspectos de tu vida, que seas muy feliz sobre todo —después de la explicación se lo entrega, recibiendo también las cálidas sonrisas del abuelo de Rei y Nicholas.

—Que significativo… muchas gracias por su dedicaciones y deseos —responde Serena, emocionada.

—Feliz cumpleaños, mi querida Serena —dice llena de emoción, Luna.

—Ven aquí —ordena Serena, tomando a su gatita para abrazarla.

—Espero que sea un año lleno de dicha para ti, ¡Sé que estarás bien! —Añade Artemis, sonriente.

—Te lo agradezco mucho —le dice Serena, agachándose para acariciarlo, posteriormente Mina lo toma entre sus brazos.

—Yo también te tengo algo, Serena —dice Sammy, abriéndose paso entre la gente—, pensé y busqué algo que pudiera representar todo lo que siento por ti, de lo que ha sido el ser tu hermano y cuan orgulloso me siento de que así sea, discúlpame por que mi regalo no es muy especial, pero creí que es una linda forma para demostrarte lo que realmente quisiera decirte —explica el joven, sacando ruborizado una carpeta envuelta en papel de regalo.

—¿Qué es? —pregunta Serena, curiosa, abriendo su regalo mientras escucha a Sammy.

—Cuando era pequeño mi súper heroína favorita fue Sailor Moon, admiraba su trabajo leal y honesto, el cuidar a todos sin pedir algo a cambio… fue por eso que hice muchos dibujos sobre ella e incluso escribí poemas pensando en su labor, bueno, o algo parecido a un poema y bien… eh… ahora se lo estoy entregando a ella misma, mi heroína favorita de pequeño y de hoy también —finaliza nervioso pero a la vez contento.

—Mi pequeño demonio… no sabes cuanto significa esto para mí —le responde a su hermano, Serena, dándole un gran abrazo muy apretado.

—Hijita, mi regalo es parecido en algún modo al que te hizo Sammy, también es algo personal, toma —dice Mamá Ikuko, entregándole el álbum que creó para ella.

—¡Mamá!, que fotos tan hermosas… ¡Mira!, aquí estamos todos en el primer paseo que hicimos a la playa después de que naciera Sammy… y acá… ¡Mi primer día de escuela!, que recuerdos… mi graduación, la fiesta de gala, mi primer día en la universidad, ¡Y esta!, cuando salí de conejito en una obra… también está la fotografía del momento en que por primera vez hiciste los chonguitos en mi cabello… que lindo —dice Serena mientras le echa un vistazo rápido a todo, acordándose en secreto que también, en otro momento, hubiese estado la foto que se sacó con todos el día de su boda.

—Espero que te haya gustado —dice Mamá Ikuko, sonriente.

—Claro que si, gracias, Mamá —responde Serena, dándole un beso mientras también le toma la mano.

—No quiero quedarme fuera de este momento, yo también tengo algo para ti, te quiero mucho mi muñequita —comenta Kenji, haciéndole entrega de su regalo.

—¿Y este sobre? —interroga Serena, confundida.

—Solo ábrelo —ordena cariñosamente, Kenji.

—Veamos… —comenta Serena mientras abre el sobre, saca un papel y se sorprende poco a poco—, no puede ser… ¿Es en serio? —pregunta a su padre.

—Si, le hablé a mi jefe sobre tu gran talento para la fotografía y accedió a darte la tarea de cubrir el avant premiere de la próxima película de Ren Iwakura que se estrenará la próxima semana, si lo haces bien podrían quizás darte un ascenso. Me dijo que te entregara esto lo antes posible para que te prepares, quien sabe, después podríamos salir juntos a trabajar en terreno, ¿Qué te parece? —pregunta Kenji, ansioso.

—¡Es magnífico!, una oportunidad así para este trabajo es un honor… gracias, papá —responde feliz, Serena.

—Me alegra saber que te parece bien —comenta satisfecho, Kenji

—Ya que es la hora de los regalos ten el nuestro —agrega Haruka, entregándole a la celebrada una cajita mediana.

—Discúlpanos por haber hecho como que no sabíamos que hoy es tu cumpleaños, como puedes ver todo era parte del plan —comenta Michiru, con una sonrisa.

—Es cierto, ¡felicidades, Serena! —agrega Hotaru, con mucho ánimo.

—Esperamos que la magia inunde tu corazón este día tan especial —añade Setsuna, afablemente.

—Te queremos mucho, cabeza de bombón, que tengas un feliz cumpleaños —dice Haruka, con galantería respetuosa.

—No debieron molestarse… ¡Aunque tampoco debieron hacer como si hoy no pasaba nada!, realmente lograron hacerme sentir mal, en algún momento me vengaré de ustedes —contesta Serena graciosamente, mientras se dispone a abrir su próximo regalo—, ¡Es bellísimo! —comenta mientras levanta una cadena plateada, la cual lleva consigo la figura de un ángel sentado en una luna nueva.

—Como puedes ver hay un resplandor en el pecho de este ángel —dice Haruka, indicándole a lo que se refería al ponerse a su lado y apuntar la figura—, esa luz es tu corazón puro, el que a pesar de la adversidad siempre estará brillando junto a la luna —finaliza.

—No sé que decir… —dice perpleja por la emotividad, Serena, pero aún así decide dedicar algunas palabras para Haruka y las demás—, solo puedo decirles que estoy muy agradecida por todo lo que han hecho por mi, me recibieron en su hogar en un momento muy malo de mi vida, cuando todo empezó a empeorar aún más se dedicaron a no dejarme caer… a lo largo de este tiempo me han demostrado cuan importante soy para ustedes, como también para todos quienes están en este momento aquí, me dan la energía que necesito para seguir pase lo que pase… mi familia, mis queridos padres y hermano, los pilares de mi vida entera, mis fieles amigas de siempre, Rei, Mina, Amy, Lita, no sé que haría sin ustedes, siempre las querré y necesitaré, simplemente las adoro, tampoco sé que haría sin las bromas tuyas, Abuelo, y la cordialidad y respeto de Nicholas… mis queridos Artemis y Luna, como no mencionarlos a ustedes también siendo que los quiero tanto, ¡aunque a veces me regañen demasiado eh!… Haruka, Michiru, ustedes también, sus cuidados y atenciones me hacen sentir halagada y agradecida por tener tan buenas personas en quienes confiar, por supuesto que tu también Setsuna, junto a Hotaru alegran mis días. Gracias a todos por sus lindos regalos, pero el mejor que puedo tener en este momento sin duda es que estén acá conmigo. Para nadie es un secreto que este día es muy difícil para mi, son demasiados cambios en mi vida a los cuales aún no puedo acostumbrarme —mientras Serena habla todos permanecen en respetuoso silencio, sobretodo cuando saben que la joven se está refiriendo especialmente a su próximo cambio de estado civil—, pero con esfuerzo cualquier cosa es posible, sé que tengo el apoyo y cariño incondicional de todos, eso me alienta para seguir adelante… gracias por estar conmigo siempre, muchas gracias, de verdad… —finaliza Serena con emotividad al borde de las lágrimas mientras Luna se refriega en su mentón para acariciarla y los demás presentes dan un aplauso.

—Nosotros también te queremos mucho, Serena, no lo olvides —comenta Lita, igualmente emocionada.

—Siempre estaremos contigo, en las buenas y en las malas —añade Amy, contenta.

—Eres nuestra personita especial, ¡Como no estar a tu lado! —dice Mina, alegremente.

—Nunca te dejaremos sola —promete Rei, sonriente.

—Chicas… —susurra Serena, sin poder ocultar sus lágrimas.

—Sin duda todos sentimos un gran cariño por ti, somos tus amigos —dice Andrew a Serena, mientras abraza a Lita.

—Todos te queremos ver bien —añade el Abuelo, de manera respetuosa.

—Mientras podamos acompañarte siempre lo haremos —complementa Nicholas, entregando una sonrisa.

—Gracias… —agradece a los tres, Serena, dándoles una cálida mirada a cada uno.

—Recibe el cariño de todos quienes te queremos —comenta la pequeña Hotaru, cariñosamente.

—También nuestros respetos, te lo mereces —añade Setsuna, a tono calmo.

—La vida te sonreirá mientras en tu corazón existe amor, siéntelo —comenta Michiru, alegremente reflexiva.

—Tu luz es la que ilumina a todos, nunca la pierdas —añade Haruka a voz baja, pero lo suficientemente audible.

—Reitero, gracias por todo —dice a voz también baja, Serena, mostrando sus respetos.

—Nosotros como tu familia estamos muy orgullosos de ti, siempre estaremos contigo, te amamos —habla a nombre de la familia Tsukino, Kenji.

—Yo también los amo, son la mejor familia del mundo —halaga Serena entre risas y lágrimas.

—Tienes que salir adelante, Serena, sea como sea… costará, lo sé, pero todos estamos contigo —comenta Luna a voz quebrada.

—Luna… —dice Serena, abrazando con cariño a su gatita.

—¡Ya no más lágrimas, esto es una fiesta! —exclama Artemis, para subir los ánimos.

—¡Así es!, bien dicho, Artemis, es raro oírte diciendo cosas coherentes —comenta Mina, de manera sarcástica.

—No comiences con tu "humor distinto" —regaña el felino, con su ceja arqueada.

—¿Les parece si traigo el pastel? —propone Lita, entusiasta.

—¡Si! —responde feliz, Hotaru, sacando su lado aún infantil.

—Yo te ayudo, Lita, hay que prender las velas —dice Mamá Ikuko, yendo hacia la mesa para hacer lo dicho.

A los pocos segundos Mamá Ikuko viene con el pastel en sus manos, Sammy apaga las luces para que las velas den su luz de manera protagonista. Todos rodean a la celebrada para cantarle la canción característica para este momento, mientras Serena escucha alegremente mientras mira a todos, su corazón se llena de felicidad por sentirse tan querida y acompañada, haciéndola sentir mucho mejor a pesar de sus penas.

—¡Pide un deseo! —exclama Rei.

—¡Qué sean tres! —dice Mina, interrumpiendo la idea de su amiga.

—¿Qué acaso importan cuantos sean? —regaña Rei, de inmediato.

—Claro, si pide tres veces el mismo se le cumplirá el deseo tres veces más deseado y más fuerte y más… no sé… ¿O no? —cuestiona Mina, confundida.

—Los que sea, solo tienen que pedirse antes de que las velas se consuman —comenta Mamá Ikuko, entre risas.

—Vamos Serena, pide lo que quieras —anima Andrew.

Deseo… tener las fuerzas para agradecer de alguna forma a todos quienes están conmigo dándome su amor… pero también deseo que Darien, esté donde esté, se encuentre feliz… — Piensa Serena mientras mantiene cerrados sus ojos, abriéndolos después a la par sopla las velas.

—¡Que se cumpla lo pedido! —exclama el abuelo, deseando que así sea.

Después de esto Mamá Ikuko vuelve con el pastel hacia la mesa, corta rebanadas para todos mientras Lita y Amy entregan a los invitados, por otro lado Mina lleva una bandeja con refrescos y Rei toma todos los regalos de Serena y apila por el momento en el sofá. Haruka, Setsuna y Michiru se mantienen de pié mientras beben algo, Hotaru y Sammy ya se encuentran más distraídos viendo los cómics de Sailor V mientras nadie los vea, Nicholas charla con Andrew y el abuelo con Kenji, mientras Serena se dedica unos segundos para ver como todos se divierten, además observa todos los adornos puestos en la casa, globos hermosos de los colores favoritos de ella, sabe que el momento es perfecto, o más bien casi perfecto… aún hay algo en su corazón que se encuentra vacío, siente que le falta el aire, no es más que melancolía, ver a tantas personas pero entre ellos no está Darien, eso sin duda la entristece un poco y es muy difícil disimularlo, por lo cual hace un anuncio inusual.

—Pongan atención un momento, por favor —pide en voz alta, Serena—, discúlpenme por la barbaridad que haré, no crean que desagradezco todo lo que prepararon para mí, pero… todos se imaginarán que estoy extrañando mucho a una persona en este momento, no quiero estar aquí mientras tenga esta cara de amargada, estaría mal… por lo tanto saldré un momento para tomar aire, despejarme un poco y estar más tranquila… volveré para disfrutar y celebrar con todos, les pido perdón por si les llegase a parecer incorrecta mi actitud, pero pido comprensión, todos entienden mis motivos, al menos eso creo, entonces… —intenta explicar mas allá, Serena, siendo interrumpida.

—Anda tranquila, todos entendemos —explica Rei, a nombre de todos.

—Es verdad… sabíamos que este día sería un poco complicado, es obvio que quieras despejarte un momento —añade Lita, con cordial seriedad, mientras mira de reojo a Andrew, el cual queda apenado al ver la reacción de Serena, ya que sabe quien es el impulsor de la misma.

—No te preocupes por nosotros, nos quedaremos hasta que llegues —comenta Haruka, comprensiva.

—Te hará bien tomar un poco de aire… solo cuídate y vuelve pronto —pide Mina, entendiendo el dolor de su amiga.

—Gracias a todos, prometo volver luego, no demoraré mucho… solo una caminata y estaré mejor —explica Serena mientras toma su chaqueta, para poder salir pronto.

—Nos vemos, hija —le dice Ikuko, un poco decaída al ver como está Serena, la cual cierra suavemente la puerta y sale de casa.

La caminata es suave y pasiva, Serena pone sus manos en los bolsillos de la chaqueta y camina con la cabeza gacha, la melancolía y pena la están matando, la necesidad de ir en busca falsa para encontrar a Darien en algún lugar la hace decaer, más que en cualquier momento del día completo desearía estar a su lado, el extrañarlo de esta forma simplemente quiebra poco a poco su corazón, el cual se encuentra en la contradicción de la felicidad y la amargura, del entusiasmo y el desanimo, un tumulto de sentimientos que combaten en busca de estabilidad, la cual parece no querer estar al lado de ella.

Después de varios minutos caminando Serena toma conciencia sobre donde está, por inercia ha llegado a un lugar que la invita a la reflexión tras su fresca brisa, aquel lago donde ella y Darien tuvieron su primera cita como novios. La luna y estrellas se reflejan en las cristalinas aguas, las hojas bailan en zigzag al caer de los árboles, los botes descansan en la orilla y se mueven al compás de las suaves olas, mientras la soledad acompaña a Serena en este momento tan frágil para su corazón.

Serena se dirige hacia el muelle, se sienta poco a poco y exhala un suspiro, mueve los pies y observa como se reflejan en el agua, mientras sus manos descansan en las rodillas para darle un punto de apoyo.

En tanta soledad Serena se permite a si misma el botar un llanto oculto, uno que se encontraba escondido hace mucho tiempo en su pecho, el que la hace encarnar un dolor desgarrador e inconsolable, uno que necesita ser expulsado de su cuerpo ahora mismo, pero el llanto se convierte en risa, las lágrimas cambian de amargura a felicidad, tarde o temprano la vida pone todo en el lugar donde siempre debió estar, casualidades o decretos del destino, todo vuelve al punto de origen de alguna manera y las cosas cambian cuando menos así lo esperas, las sorpresas que da la vida bajo sus torcidos caminos son por algo, la verdad es que nada en esta vida ocurre por azar, todo tiene un porque y para quien, es difícil creerlo siempre o tener fe en ello, pero dicen que la esperanza es lo último que se debería perder, seguramente se debe a que con solo mirar atrás puedes darte cuenta de que tienes a tu alrededor, que se encuentra cuidando tu espalda y espera por ti, como solo con una mirada todo vuelve a cambiar, como puedes transformar tu tristeza en una felicidad sin límites, solo con mirar atrás, solo dándose un segundo, por que los sueños si se cumplen, los milagros ocurren y el verdadero amor triunfará por sobretodo, solo con mirar atrás, el rumbo que se creyó definitivo podría cambiar, solo con mirar atrás…

—No… esperaba verte aquí… —se escucha una voz profunda a corta distancia, una cauta pero sin duda sorprendida, la voz que le pertenece solo a un hombre, la voz que estremece por completo a Serena en un segundo, voz que toma identidad al momento en que voltea atónita.

—No puede ser… —susurra Serena mientras su corazón parece que se escapará en cualquier segundo, voltea abruptamente entre miedo, locura y frenesí, quedando sin palabras al ver lo que sus ojos contemplan.

—Hola, Serena… —saluda Darien, con una sonrisa torcidamente seductora, mientras su mirada transmite todo lo que su boca aún calla.

—¡Darien!... no puedo creer que estás aquí, pensé que nunca más te volvería a ver—exclama la rubia, poniéndose rápidamente de pie, quedando frente a frente con su marido, conteniendo la urgencia de su emoción.

—La verdad es que yo tampoco… pensé que estarías, bueno, haciendo otra cosa, no estar acá —confiesa entre risas nerviosas y un tanto tristes, Darien.

—No sé por que llegué hasta aquí… solo lo hice —comenta de manera simple, Serena, coordinando pobremente entre sus pensamientos, palabras y movimientos.

—Yo vine hasta acá para despedirme de Tokio… aunque debo confesarte que venía pensando en ti, necesitaba estar contigo de alguna forma este día, esperaba que entre los recuerdos de este lugar de alguna manera llegaras a mi lado… aunque fuera en un pensamiento… —confidencia Darien, con la mirada perdida en el cielo, como si buscara valor en este para poder seguir de pié ahí.

—No te olvidaste de mi cumpleaños —comenta de manera algo torpe pero llena de ternura, Serena.

—Como iba a olvidar que en un día como hoy nació la estrella más hermosa del universo —suspira Darien a tono enamorado, sin dejar de evidenciar los sentimientos que aún viven en él.

—Eso… eso es muy lindo —responde Serena, sonrojada en encanto.

—¿Cómo has estado? —pregunta nervioso, Darien, sin saber como manejar muy bien este momento. Se pone una mano en el bolsillo del pantalón y asiente con la cabeza sin motivo, como si intentase darle algo de comodidad a la conversación, de la forma que sea.

—Bueno… todo en mi carrera ha ido bien… además comencé a trabajar con mi papá, la próxima semana tengo que cubrir las fotografías para un reportaje —responde Serena, sumiéndose en un nerviosismo tan grande e infantil como el que siente su esposo, mira hacia abajo y tuerce uno de sus pies mientras que a la vez juega con sus dedos retorciéndolos, a ratos mira de reojo a su acompañante, después le quita la mirada, a momentos suspira en paz pero no deja de ser víctima de unos diminutos espasmos nerviosos.

—Me alegra escuchar eso… siempre he confiado en tus capacidades, me gusta saber que te está yendo bien en ese aspecto —contesta Darien, transmitiendo orgullo en sus palabras.

—¿Y tú? —pregunta Serena, mordiéndose el labio inferior por el temor a saber que ha sido de la vida de Darien en su ausencia.

—Bastante… como decirlo… ¿Aburrido?… el asunto es que he hecho todo lo necesario para establecerme en la nueva ciudad donde viviré, conseguí alquilar un departamento para empezar a ver que hago, lo único seguro que tengo es que al menos seguiré trabajando con el Doctor Hideki, sobre el posgrado no estoy claro aún, será algo que deba ver más adelante —comenta de manera fingidamente casual, Darien, tratando de mostrar seguridad en su implacable seriedad, la cual se mantiene solo como una medida de seguridad propia ante el momento que vive.

—Te irá bien, al menos eso deseo con todo mi corazón —dice Serena, dando un toque más íntimo a la conversación.

—No estoy seguro… ya no tengo la misma tranquilidad de antes, este cambio me ha dado miedo, creí que no sería tanto, pero ahora que sé que debo ir al aeropuerto y dejaré todo atrás no puedo dejar de sentirme inseguro, con algo de recelo… pero supongo que es normal —comenta Darien mientras se apoya en la manilla de la maleta que tiene a su lado.

—¿Eso es todo lo que llevas? —pregunta Serena, dándose cuenta de que Darien solo lleva una valija grande y un portafolio.

—Por ahora si, el departamento que alquilé tiene los muebles básicos, lo que necesite después Andrew me lo mandará dentro de estos días, ahora solo ropa, un par de cosas extras como mi computadora y algunos papeles que debo llevar, lo justo y necesario —responde Darien, echándole un vistazo casual a sus cosas.

—¿Debes irte muy pronto? —pregunta Serena, queriendo escuchar una respuesta negativa.

—Mi vuelo es dentro de varias horas más, pero con que llegue dentro de unas dos horas estaré a tiempo para tomarlo correctamente, ¿Por qué? —interroga Darien, confundido.

—Curiosidad… —miente Serena, sin atreverse a decir que quiere estar estos minutos con él.

—Si quieres nos sentamos un rato, podríamos charlar un momento —propone en pelinegro, de manera gentil.

—Claro, siéntate aquí —señala Serena con una sonrisa, volviendo a sentarse donde originalmente estaba, pero ahora es acompañada por el amor de su vida.

Ya una vez juntos se mantienen en silencio por algún rato, se miran y sonríen, pero aún la herida sobre esta separación está latente, ambos saben que este rato juntos es una manera cordial para despedirse, nada de recriminaciones ni rencores, malos recuerdos o malas palabras, no vale la pena estropear lo último que queda de ellos dos como pareja, menos en este lugar tan íntimo para ambos, el cual los recibe en su última instancia juntos.

—Este lugar sigue teniendo su mismo encanto, ¿No crees? —pregunta Darien, para cortar el hielo entre él y Serena, pero a la vez lo dice ya que se siente algo nostálgico por estar en el lugar donde ocurrió una de las cosas más lindas entre ellos.

—Es precioso, de día o de noche es igual, es un verdadero regalo entre el caos diario de una ciudad como esta, me encanta —responde Serena, con una gentil sonrisa.

—Fue por eso que te traje acá esa vez… tú sabes… —comenta pausado, Darien, regañándose mentalmente a si mismo por haber dicho algo aparentemente equivocado, ya que podría causar tristeza en su aún esposa.

—Nuestra primera cita, fue tan mágica… no podía creer que al fin podríamos estar juntos, después de todo lo que habíamos pasado… —responde Serena inicialmente feliz, pero después, bajo sus propias palabras, se siente un poco mal pues ha dicho que a pesar de los problemas de ese tiempo, pudieron estar juntos.

—Aún recuerdo tus exageraciones, todo lo que decía te parecía perfecto, sonreías en cada instante y el rubor de tus mejillas era algo que me enternecía de sobremanera, te veías dichosa, me encantó poder darte ese momento —responde Darien, sin ya ocultar lo que su corazón realmente desea transmitir.

—¿Recuerdas que casi me caigo?, me sentí una tonta, pero tu solo me miraste para después darme un beso, aunque creo que querías reírte, ¿O no? —cuestiona de manera juguetona, Serena, sacando una sonrisa en Darien.

—En realidad me asusté, no hubiera sido muy grato el que te tropezaras e hicieras daño, aunque tus caídas son algo graciosas, discúlpame por decirlo, pero hasta para eso tienes humor —contesta sin ocultar las risas, Darien, contagiando de la misma a Serena.

—Supongo que esa es una cualidad, no todos tienen el mismo estilo para aterrizar glamorosamente al suelo —dice Serena, contenta por poder compartir algunas risas con Darien.

—Una cualidad entre muchas, aunque ni tú misma lo creas… —halaga Darien, volviéndose un poco más serio, dándole una mirada segura a su esposa, la que queda agradecida por aquellos dichos.

—Siempre me lo has dicho, has sido quien más confió en mi todos estos años… sinceramente no sé que hubiera hecho sin tu ayuda, gracias a ti estoy dando lo mejor en la universidad y eso me dio fuerza para tomar la responsabilidad de un trabajo —comenta Serena, dándole crédito a Darien en sus éxitos como mujer independiente.

—Sin duda tus veintiún años se reflejan en la madurez que has conseguido, te felicito —comenta Darien, a tono orgulloso.

—¡Como pasa el tiempo!, ya son veintiún años… es como si solo ayer fuera la chica de catorce, desordenada, irresponsable y llorona, bueno, no creo que aún no sea algo de todo eso pero ya se ha pasado un poco —dice entre risas tímidas, Serena, sin saber que la conversación tomará otra dirección ahora, el inicio del fin de la misma.

—Mira… ya que estamos en el tema te diré la verdad… iba a tomar esto para lanzarlo al lago, una forma quizás tonta para simbolizar que deseaba regalarte algo por última vez —en ese momento Darien busca en el bolsillo interior de la chaqueta, sacando una fresca rosa roja con una cinta de igual color en su tallo, la cual lleva un pequeño corazón—, pero ya que el destino nos unió una vez más te la entrego a ti… feliz cumpleaños, Serena —el pelinegro extiende su brazo y le hace entrega de esta bella flor.

—Rosa roja de tallo largo, mi favorita… —dice Serena, extendiendo su brazo para tomarla, ya con ella la acerca a su rostro y huele, posterior a eso mira con timidez a Darien, el cual tenía su mirada fija en ella.

—Yo… solo quería decirte que… Serena, por favor, nunca olvides que a tu lado pasé los mejores años de mi vida, siempre estarás en mi mente, no habrá día que no lleve el resplandor de tu sonrisa ni noche a la cual le falte tu aroma… fuiste lo mejor que me pudo haber pasado, nunca dejaré de agradecerle a la vida el haberme hecho conocerte y poder estar contigo los años que pasamos juntos, tu nombre estará grabado en mi corazón hasta el día en que deje de latir, siempre serás mi princesita, mi cabeza de chorlito, la chica que me enamoró golpeándome con un papel o un zapato en la cabeza —confiesa y bromea, Darien, entre risas y lágrimas sinceras, haciendo en Serena lo mismo—, simplemente serás el tesoro más precioso en mi existir… discúlpame por todos los errores que pude haber cometido contigo todos estos años, nunca quise herirte y si lo hice es por que soy un idiota, nunca mereciste ni merecerás que un hombre te haga llorar lágrimas de dolor y sé que yo lo hice… pero créeme que los errores se pagan caro, tener que estar aquí contigo para decirte adiós es el peor castigo que he recibido, se que me lo gané, no cumplí con la promesa de hacerte feliz por siempre, incluso en nuestros últimos minutos juntos te estoy dando un mal momento, perdóname por favor —pide dolido, Darien, dejando sin reacción a su esposa.

—Este momento lo llevaré por siempre en mi, el destino me dio la dicha de poder verte una vez más… creí que te habías ido de aquí para siempre y que nunca podría cruzarme con tus ojos, aunque fuera por última vez… —responde Serena, aguantando el llanto con todas sus energías.

—Será mejor que me vaya… sino me voy pronto de aquí no podré seguir adelante, te tomaría entre mis brazos para no dejarte ir jamás pero sé que no puedo… ¡Maldita sea!, daría mi vida por poder llevarte a un mundo donde solo estemos los dos y nadie nos volviera a hacer daño… cuídate, Serena, hasta siempre —dice Darien, con rabia, frustrado por la situación, marchándose de ahí de manera apresurada, sin dar mirada atrás toma sus cosas, se levanta y camina rápido, no quiere alargar más el sufrimiento.

Mientras se aleja Serena lo observa, desea gritarle e implorarle que se quede, pero siente que ya no hay marcha atrás y Darien debe irse de Tokio para rearmar su vida, la contradicción la mata, no sabe que decir, lo único que da por seguro es el gran amor que aprisiona su pecho, el que sin que ella misma se de cuenta, vuelve a salir.

—¡Darien, espera! —grita Serena a viva voz, haciendo que se detenga la marcha de su esposo, al ver esto ella corre a su encuentro, pero a los pocos metros algo la frena, el susurro malévolo de quienes desean verlos juntos y el castigo que depara el destino si ella vuelve siquiera a tocarlo le impiden dar un paso mas allá.

—¿Si? —pregunta Darien, volteando esperanzado por alguna palabra que le gustaría escuchar.

Los segundos se hacen eternos, la batalla entre mente y corazón, sueños y realidades, razones, motivos, anhelos y deseos, todo un caos infinito que nubla por completo a Serena, la que solo se atreve a responder algo que ni ella pensó en decir en un momento como este.

—Cuídate mucho… —pide Serena a Darien, dejándolo atónito por la escasez de palabras.

—Claro —responde él con una amable pero triste sonrisa, volviendo a voltear para alejarse definitivamente de Serena.

Darien toma sus cosas nuevamente, inhala una gran bocanada de aire y se da el ánimo para seguir su marcha, Serena también voltea, cree que será mejor no verlo más, sabe que si sigue observando como Darien se aleja cada vez más su corazón terminará hecho añicos, pero aunque sus ojos no lo vea su alma lo siente, sabe que Darien está cada vez un paso más cerca del camino que no tiene retorno, que su historia de amor está agonizando en sus últimos segundos, que la línea entre el "somos" y "fuimos" es cada vez más real. En sus arrebatadas acciones Serena no cumple con su palabra impuesta, voltea para poder mirar a Darien, el aún está en su horizonte, acompañado solo por sus maletas y dolor, sus pasos son tortuosos y sin duda se nota afectado, no es el mismo hombre del cual Serena recuerda haberse enamorado, ahora es un hombre destruido y lleno de amargura, algo que probablemente será el resto de su vida, también Serena, ya que a cada paso lejano su identidad va muriendo poco a poco, es como si tomaran la esencia de su alma y la arrojaran al viento, se siente un cuerpo vacío, su corazón pierde razón para palpitar, sus ojos vidriosos parecen romperse a medida en que Darien va convirtiéndose solo en una sombra, todo esto la ayuda a despertar de una vez por todas, sabe que la miseria de sus sensaciones actuales serán para el resto de su vida, que está destinando a un hombre a sentir la misma agonía, algo que sin duda no está bien.

"¿Qué estoy haciendo?... ¿Acaso estoy loca de remate?, mi vida sin Darien será una maldición, no puedo… no puedo dejar que esto ocurra"

Sus piernas sienten la electricidad del apuro, la rosa que lleva en su mano la acompañará en la carrera más importante de su vida, no hay un segundo más que esperar, Serena comienza a correr a la máxima velocidad que puede para así impedir que suceda lo peor que podría pasar, ya nada le importa, al diablo con los problemas y miedos, nada tiene más valor que el amor que inunda su ser, el que sabe recíproco, el que no merece morir bajo ninguna circunstancia al cual dará justa batalla y reconocimiento, todavía no es tarde, nunca es tarde para darse y entregar una oportunidad, menos si esta misma puede cambiar para siempre el destino de cada uno.

—¡No te atrevas! —exclama Serena con enojo al llegar al lado de Darien, toma su brazo y lo baja con fuerza, ya que él pretendía ya tomar un taxi que lo llevase al aeropuerto.

—¿Qué estás haciendo? —pregunta sorprendido, Darien, al ver la agresiva reacción de su esposa.

—Dime, ¿Llevas en ese portafolio los trámites para el divorcio?, ¿Pasarás a casa de Osamu a entregárselos antes de irte de aquí?, ¡Respóndeme! —exige enloquecida, Serena, dejando nuevamente atónito a Darien.

—¿Cómo supiste? —pregunta el pelinegro, sin abandonar su asombro.

—No importa, dime si es eso lo que llevas ahí —contesta con prepotencia, Serena.

—Pues si… —responde coartado, Darien, desconociendo las intenciones de su mujer.

—Dámelos, yo se que hacer con eso —le dice Serena, estirándole el brazo mientras extiende su palma, manteniendo también su mirada fija y enojada en él.

—No te preocupes, yo ahora pasaré a dejar… —intenta explicar Darien, viendo como Serena se aproxima a él de tal forma en que quedan sus torsos unidos.

—Te dije que me los des… —susurra Serena, implacable en su actuar.

—To… toma… —dice Darien tras buscar los papeles mencionados, los cuales van en un sobre impecablemente conservado.

—Ajá… veo que lo llevabas muy bien cuidados —dice a tono casi demencial, Serena, dando un par de pasos atrás mientras observa el sobre.

—Insisto, ¿Qué te pasa?, ¿Por qué estás así? —interroga Darien, extremadamente confundido por el actuar de Serena.

—Mira… —señala Serena mientras desgarra el sobre, dejando sin palabras a Darien—, tú nunca le entregarás esto a Osamu, ¿Sabes por qué? —le pregunta, tomando la totalidad de los papeles, mientras se los enrostra a su esposo.

—¿Por qué si los llevo yo me matarás? —pregunta sarcástico, Darien, sin saber que más decir.

—No, es por que no permitiré que dejes de ser mi esposo, por que nada sin ti tiene sentido alguno, por que simplemente esto, ¡Esto si es una locura! —explica Serena mientras mueve los papeles con enojo—, así que mira bien, toda esta porquería no sirve, no dejaré que esta pila de basura me separe de ti, sé que yo fui la culpable de esto y me arrepiento, así que… —en ese momento los toma con ambas manos y comienza a hacer pedazos sin piedad, dejando boquiabierto a su marido, sin poder creer lo que está pasando—, ¡Listo!, sigo siendo Serena Tsukino, esposa de Darien Chiba, nunca quiero dejar de serlo, perdóname por haber sido tan estúpida hasta ahora y no haberte dicho la verdad, todas esas promesas de que estaría bien sin ti fueron mentiras, así que esto se lo puede llevar el viento —Serena hace una bolita con todos los trozos de papel y los lanza sin saber donde, con sus manos ahora libres toma una de Darien y con la otra sus cosas, lo aleja y obliga a caminar hacia el interior del parque, donde al estar mas solos Serena puede hablar con la seguridad de ser escuchada—, escúchame bien… sé que todo partió por lo que ahora mismo sentía, el miedo a perderte, a que yo dejara de ser importante en tu vida, que desde ese momento pasaron muchas cosas que jamás debieron ocurrir, nunca debí irme de nuestro hogar y dejarte solo, menos obligarte a firmar el divorcio, tampoco hacer ese pacto con el enemigo y nada de eso, te hice sufrir demasiado por pensar que estarías mejor sin mi, pero hasta este mismo momento me demostraste que siempre estoy en tus pensamientos, que nunca dejaré de estarlo, que si yo dejaba de ser tan tonta y me decidía a pelear por nuestro amor tu estarías a mi lado para defenderlo, quiero y te pido que nunca vuelvas a soltar mi mano, quédate por favor, sin ti mi vida no tiene razón de ser, nada ni nadie me dará la felicidad que siento al estar a tu lado… por favor no te vayas… —ruega Serena entre lágrimas, apretando la mano de Darien con mucha fuerza, el cual en todo momento ha mantenido la cabeza gacha sin mostrar su rostro, el cual está empapado por la emoción.

—Pero… ¿Qué haremos con el pacto que…? —intenta preguntar Darien, siendo silenciado por el dedo de Serena, el cual se posa en sus labios.

—Ambos defenderemos nuestro amor… ¿Si?, sé que tenemos la fuerza para soportar lo que sea mientras estemos unidos… nunca más dejaré que el miedo me haga tan ciega, no me importa si el destino dice que debemos separarnos, lucharé por ti con todas mis energías, te lo prometo… ¿Puedes confiar en mi? —pregunta Serena, esperanzada por volver a sentir a Darien totalmente propio.

—Serena… —susurra Darien, acariciando la mejilla de su esposa—, por supuesto que confío en ti, pero no tienes idea lo que significa para mí el que estés dispuesta a pelear por nuestra vida juntos —relata entre lágrimas, totalmente conmovido por sentirse valorado y amado otra vez.

—Jamás volveré a ser débil, tú me das el coraje que necesitaré siempre para ser quien soy, te juro por lo más sagrado que nunca más volveré a dejarte solo… somos una familia, somos el Príncipe Endymion y la Princesa Serena, pero lo más importante es que en esta vida como Darien y Serena el amor no debe morir, el mismo que nació hace tantos años y fue capaz de renacer en esta era merece permanecer vivo, ¿Por qué no defenderlo?, aún estamos a tiempo para no hacer de nuestras vidas un desastre, todas las heridas que tenemos sanarán si vuelves a tomarme entre tus brazos y si yo pudiera estrecharte entre los míos, por que quiero despertar día a día y encontrarme con tus ojos, necesito poder sentir el calor de tu pecho al abrazarme, saber que me amas, que estarás conmigo siempre… dime que te quedarás, te lo ruego —insiste Serena, aproximándose más a Darien, en espera de una respuesta.

—Serena… —un tierno abrazo nace a luz de luna, ambos se aferran al otro con todas sus fuerzas, pero Darien sabe que Serena solo desea escuchar algo que selle este momento, por lo cual la separa, la toma por los hombros y la aleja, entrelaza sus dedos entre los dorados cabellos de su mujer, la mira profundamente mientras su corazón palpita en plena dicha, la cual también sentirá Serena ahora—, tendremos la vida que tu quieras, solo necesitaba saber que querías lo mismo que yo, volver a estar juntos pase lo que pase… me quedaré a tu lado y jamás me iré, no volveremos a abandonarnos de esta forma, de ahora en adelante retornaremos a ser uno solo, como siempre debió ser.

—Mi Darien… —responde Serena, totalmente extasiada al saber que Darien estará con ella nuevamente.

—Te amo, Serena, te amo… —contesta Darien a baja voz, sumergido en el brillo de los ojos de su esposa, la que lo será para siempre.

Segundos de gloria son vividos para ambos, ahora solo basta con un simple gesto, un lazo que formaron muchas veces en su vida, un beso, uno lleno de esperanza y fe, con energías renovadas para seguir adelante a pesar de cualquier adversidad. Darien toma firmemente el mentón de Serena, ella se deja llevar por lo que él dicte, cierra sus ojos lentamente y espera sentir el dulzor de aquellos labios que adora, los que no se hacen esperar por mucho más tiempo, de esta manera Darien también cierra sus ojos y se entrega al momento, presiona sus labios con los de Serena y se estrechan en un abrazo apasionado, dando por terminadas todas las penas y amarguras de los días anteriores, hoy renovaron sus votos de confianza y amor entre la fresca brisa del 30 de Junio en esta noche, la más perfecta para estos dos amantes que nuevamente están juntos, los que lucharán por su felicidad a costa de lo que sea, ya que teniéndose el uno al otro serán simplemente invencibles.

En casa de los Tsukino ya todos comienzan a temer por la que hoy es celebrada, ha sido mucho el rato que ha estado fuera y esto provoca un poco de miedo en todos, principalmente por pensar que Serena pueda estar tan triste que ni siquiera con una salida ha podido recuperar el ánimo.

—Chicas… ¿No creen que Serena ha tardado demasiado? —pregunta Mina a sus amigas más cercanas.

—Estoy comenzando a pensar que algo le pasó —responde Lita, muy preocupada.

—Tal vez deberíamos ir a buscarla, ¿No creen? —propone Rei, ansiosa por saber como está su amiga.

—Haruka, ¿Crees que es una mala idea?, quizás sea bueno salir a buscarla —le dice Michiru a su novia, ya que también se encuentra muy atemorizada por el estado de Serena.

En ese momento se escucha el sonido de la puerta, la llave abre la cerradura y con esto el paso queda abierto, Serena entra primero las maletas de Darien, todos quedan sorprendidos al ver algo tan raro como esto en aquel momento, posteriormente entra Serena y deja las maletas a un lado, exhala cansancio pero no dice nada, solo se limita a acomodar el equipaje junto al canasto de paraguas que hay cerca, todos la observan extrañados a espera de alguna explicación, pero la impaciencia de una de las presentes se hace notar sin mayor preámbulo.

—¿Y esas maletas? —pregunta Mina, sumamente confundida.

—¡Ah, si!… bueno, lo que pasa es que en el camino encontré a quien raptar —bromea Serena antes de que aparezca su esposo detrás de ella.

—¡Darien! —dicen todos al unísono, sorprendidos al punto del silencio posterior.

—¿Me perdí mucho de la fiesta? —bromea él también, riéndose cómplicemente con su esposa.

—¿Qué pasa aquí?, Darien… ¿Tu no te habías ido ya?, ¡Y que haces con Serena! —pregunta Amy, exaltada por la sorpresa.

—¿Acaso volvieron? —pregunta Rei, con una sonrisa en su rostro.

—Hija, explícanos que pasa, por favor —pide Mamá Ikuko, tan sorprendida como todos los demás.

—Digamos que faltaba un regalo en este día de mi cumpleaños, casi se me perdió de vista pero alcancé a atraparlo antes de que se fuera, además prometimos no volver a alejarnos nunca más —explica en metáfora, Serena, mirando a Darien con alegría recíproca, mientras él mantiene sus manos en los hombros de su señora.

—Es cierto… Serena y yo estamos juntos nuevamente, esta vez nada nos separará —complementa Darien, sonriéndole a Serena con alegre complicidad.

—¡Qué gran noticia!, me alegro mucho por ustedes —comenta Michiru, mostrando el gusto que le causa esto.

—¡Los felicito!, se me hacía raro tener que empezar a ver que ustedes estarían separados —dice también Andrew, alabando la renovada unión.

—¡Es fantástico, es una gran noticia! —añade Lita, sonriente.

—Así es como siempre debieron estar, me complace ver nuevamente las cosas en orden —agrega Haruka, sonriendo sutilmente.

—¡Cuéntennos todo!, queremos saber como ocurrió esto, donde se encontraron, que pasó, ¡Todo, todo, todo! —exige Mina, tomando a ambos de las manos y obligándolos a ser el centro de la velada.

De esta manera y en pleno júbilo para todos Serena y Darien relatan como fue el momento en que se volvieron a encontrar, todos escuchan atentamente mientras se emocionan al ver a la pareja reunida nuevamente, los padres de Serena y su hermano gozan al que su querida niña posee nuevamente aquel hermoso brillo que resplandece de ella cuando está feliz, Haruka y Michiru sienten mucho orgullo al ver que Serena ha tomado plenamente las riendas de su vida y apostó por ser feliz, aparte de darles esperanza de que todo comenzará a ir bien, Rei en silencio se encuentra sumamente emocionada al ver a su mejor amiga tan dichosa, esperando que este día sea el inicio de una eternidad para ellos, los mismos deseos los sienten Nicholas y el Abuelo, Amy vuelve a sentir como todo vuelve a ser como antes y eso la hace sentir bien, por supuesto también comparte la alegría de todos al igual que Lita y Andrew, la pareja cercana a Darien y Serena, por otro lado Hotaru se llena de mariposas en el estómago al ver un amor tan lindo como el de ellos, Setsuna piensa en que el destino volvió a su lugar y de ahora en adelante las cosas serán como deben ser, mientras Mina se entretiene escudriñando en los detalles de esta noche tan romántica, lo cual celebra a gritos y aplausos, totalmente extasiada, también lo están Luna y Artemis, para todos esta noticia es sumamente fantástica, por lo que Kenji, como anfitrión y dueño de casa propone un brindis.

—Esta noche pensé en celebrar solo por el cumpleaños de mi hija, pero me complace poder decir que también lo hago por su felicidad matrimonial al lado de Darien, quien está con nosotros para disfrutar de este momento tan especial para todos los que estamos presentes, creo que hablo por todos cuando les deseo mucha felicidad a esta linda pareja, esperando que la alegría que los inunda dure por siempre, solo me queda por agregar que los quiero mucho y espero que la dicha no se les vuelva a escapar otra vez, todos sabemos que estando ustedes juntos las cosas irán mejor, por esto brindo, por la alegría, por el amor, por los veintiún años de mi hija y por su prosperidad… ¡Salud! —dice en discurso Kenji, entregando emotividad a todos quienes escuchan.

—¡Salud! —dicen todos los demás mientras alzan sus copas con alegría simbolizada en este gesto compartido entre los presentes, quienes beben de sus copas tranquilos y en paz, a la vez que observan como la pareja de Darien y Serena vuelven a tener un momento lindo entre ellos, más en un día tan especial como este.

Las cosas pueden cambiar de un momento a otro, la vida está llena de sorpresas, cuando menos creemos el sol vuelve a inundar con su luz cada recoveco del alma desconsolada, quienes más que Darien y Serena saben de esto, todas las amarguras han quedado a un lado y de hoy en adelante solo existe espacio para el amor y la esperanza, sus corazones rebosantes en alegría lo sienten, la leyenda que se dijo inmortal si lo era, aunque las cosas se tornaran difíciles y todo dictaba que el fin había llegado ellos vuelven a estar juntos, prometiendo con este nuevo lazo de unión un mejor mañana, cualquier adversidad será enfrentada con fuerza y nada podrá hacerlos caer, puesto que lo peor ahora forma parte de un sombrío recuerdo que se extinguirá cada vez que puedan mirarse a los ojos y jurar amor eterno.

Una noche mágica extiende sus minutos, todos vuelven a sentir como la normalidad se posiciona otra vez, entre brindis, sonrisas y conversaciones el cumpleaños de Serena sigue su curso, uno que sin duda pasará a ser uno de los días más importantes en su vida, puesto que el regalo más importante está a su lado, el que promete no volver a alejarse nunca más.

(Actualmente estoy respondiendo los reviews, si llegas a leer este mensaje significa que aún estoy en eso xD en minutos si deseas ver las respuestas actualiza la página =D)


chibi-rukiacherry92: Muchísimas gracias! :D ha sido un año muy lindo en esta página así que estoy muy contenta con eso n_n por otro lado ya llegó la reconciliación, espero que te guste! También se acerca la batalla y no falta mucho para el final de esta secuela… espero seguir contando con tu presencia para ese entonces, besos!

Misc2010: Creo haber respondido ya tu review por privado xD pero de todas formas te saludo por acá, espero que pases por este nuevo capítulo, que estés bien =) [Jajaja, ahora tal vez veas que si ya respondí los reviews xP], abrazos!

smfanatic: Hola, Amix!, si, me desaparecí mucho rato pero ya estoy de vuelta, espero no demorarme tanto como lo hice el cap. Pasado, pero por desgracia no era algo que estaba totalmente en mis manos… pero bueno, espero que brille el sol, como tu dices ^^
y como te dije este capítulo es la reconciliación, no más kleenex hasta un buen rato más creo… no al menos hasta la tercera parte de la trilogía, ahí prometo muchísimas lágrimas, incluso solo al recordar como será ese fic me da pena =(

Y Génesis claro que es malvada, pero lo peor se viene después, todo lo de ahora será mínimo en comparación con lo que viene, ahí si que todos terminarán odiándola, jajaja
Gracias por tu observación sobre mi escrito inicial, no sé si tenga alma de poeta pero al menos me gusta la idea de poder expresar sentimientos propios y compartidos, transmitiéndolos de alguna forma que llegue al corazón =)
Como siempre espero que te guste este capítulo, más si se trata de la esperada reconciliación n_n y te agradezco el "feliz cumpleaños", jijiji, un abrazo grande!

MartithaJimenez: Hola, Martitha, bueno, el capítulo pasado se vio como ya un fin irremediable, pero la reconciliación ya está aquí, espero que haya valido la pena la espera… por supuesto quedo contenta al saber que nuevamente te ha gustado la entrega, esperando que esta sea también así =) y sobre tu idea de que Serena puede ser la malvada de la próxima historia, bueno, realmente no es algo que esté considerado, no al menos por ahora, ya que siendo sincera el próximo fic ya está totalmente planeado en su esquema principal, aunque siempre hay sorpresas que puedo incluir por ahí, eso se verá después…

Sobre como las chicas sacarán su poder es algo que posiblemente veamos más adelante, no en este fic, ya que muchos datos que he entregado acá recién los explotaré, pero que algo avanzarán, eso si está claro, lo que es seguro es que la acción ya viene pronto, aunque quiero atacar un lado más psicológico en este fic, el próximo será la mitad de acción (en teoría), aún estoy media complicada con el orden, jajaja, en fin, gracias por pasar siempre, un beso!

Prisset: Jajaja, hace tiempo vengo diciendo que ellos se reconciliarían tarde o temprano ._. De hecho este capítulo trata sobre eso xD así que no me pasa nada en específico, solo alargué un poco el tema de que estuvieran separados, jajaja, gracias por el review, saludos!

salvygurl91: Hola!, un gusto leerte por primera vez (espero que no sea la última), bueno, la idea del capítulo pasado era esa, dar la luz de que tal vez volverían a estar juntos pero de un momento a otro todo cambiara, pero ya la espera terminó y la reconciliación ha llegado, espero que disfrutes de esta nueva entrega =)
Me queda agradecerte el tiempo por haberme escrito a pesar de que usualmente no lo haces =) también por tu reconocimiento y la alegría que me das al decir que resulto ser una de tus escritoras favoritas de este medio, espero que no te pierdas y podamos seguir compartiendo por este espacio de los reviews, cuídate tu también, abrazos!

Roomi: Buuu =( prometo no más lágrimas por un buen tiempo! Jijijij, espero que te haya gustado la reconciliación de este capítulo, gracias por esperar que mis temas personales andan mejor, puedo decir que si, un poco al menos =) gracias! Un beso!

mayilu: Si, ya te había perdido de vista y me preocupaba!, así que me alegra volver a leerte, ahora puedes ver que Darien se quedó junto a Serena y no volverán a separarse… no al menos hasta… no, eso se sabrá después, mucho después, jajaja, lo único que puedo decir por ahora es que no será culpa de ellos… pero si de alguien que ya conocemos en este fic… espero que estés muy bien, también cuídate mucho, abrazo!

srnkiki: Y mi namber wan donde quedó?, nunca llegó el review… buuu!, espero que haya sido por un motivo sin mayor profundidad y no por que algo malo te esté pasando… en fin, un abrazo como siempre poh mija! Cuídese mucho y espero leerla pronto!

Bere: Mi querida Bere!, días que no te veo por msn, espero que todo ande bien!, sobretodo que cuando leas la actualización quedes satisfecha y contenta, como me gusta que estés =) y gracias por llevar el secretito de cómo será la trilogía completa, aún hay cosas que estoy pensando mucho para poder llevar la idea de mejor manera, así que bueno, solo esperar que salga bien, no? xD jejeje, gracias por todas tus palabritas y ánimos, un besote inmenso!, estamos hablando, cuídate muchísimo!

luselene: Hola!, no pude cumplir con el lemon en este capítulo pero si se vendrá en el próximo, creo que leyendo la actual entrega entenderás por que lo hice así =)
Sobre los capítulos pasados lo que dijiste fue lo que quería expresar, cuando ya las ilusiones no solucionan mucho y solo queda enfrentar las consecuencias de lo que se hizo, que aunque se quiera desear echar el tiempo atrás a veces es tarde, pero alegremente eso ya acabó para esta parejita y al fin están juntos, veremos como será todo eso para las próximas entregas, más detalles románticos entre ellos el lemon, así que solo queda esperar que salga pronto ese capítulo.

Gracias por pasar! Un abrazo grande!

Princess Mko: Jajaja, no, nada malo con tu cuenta, solo que el tiempo no me dio abasto así que por eso me atrasé más de lo que hubiera querido además de que estaba pasando por un momento no tan bueno en mi vida, pero en fin, sobre los párrafos en cursiva, gracias por tu opinión, creo que en síntesis solo expliqué un poco lo que todos hemos sentido en algún momento, por eso me gustó incluir ese escrito aquí, me pareció correcto y más si sé que a ciertas personas les ha gustado ^^ espero que tus expectativas de la reconciliación no excedan el capítulo en si, es decir, espero que sea de tu agrado, un beso, gracias por pasar siempre ^^

xfa xfa xfa: Ay, no sé quien eres específicamente (o sea, por nick),, de todas maneras agradezco que hayas pasado a dejar tu comentario, por otra parte ya está cumplida tu petición, Darien no sufrirá más (al menos no "por culpa" de Serena), ahora estarán juntos hasta que el destino en si quiera lo contrario o algo más allá de sus fuerzas los obligue… por otro lado no actualicé en noviembre pero para ser diciembre 3 no es mala fecha tampoco, jajaja, espero seguir leyéndote, besos!

Maripoo Cullen: Muchísimas gracias por tu review, para mi siempre es grato conocer a más personas que disfruten de estas historias que como bien dices se han hecho buenas a lo largo del tiempo, costó un poco en su momento pero también me ha traído muchas alegrías, como el poder compartir el aprecio hacia una serie tan linda como SM y el este tipo de lectura que nos relaja y hace sentir =) pero bien, se me hacen pequeñas las palabras para agradecer las tuyas, me queda decirte que espero verte seguido para seguir compartiendo opiniones e ideas, además espero que te haya gustado la reconciliación y que tengas la paciencia para esperar lo que se viene de ahora en adelante, Un abrazo grande, desde el otro lado de la cordillera, cuídate mucho!

LUNA: Y la reconciliación llegó, ya he hecho pasar muchas penas a todos así que se acabó, suficiente! Jajaja, espero que te haya gustado y por otro lado que te esté yendo bien en la universidad! Gracias por pasar cada vez que puedas, y gracias! Espero que a ti también te vaya bien en todas tus actividades n_n ah, si, Génesis es un nombre lindo, por eso lo puse en el fic además de en sí su significado, jejeje, besitos!

Bueno, en mi País ya no falta mucho para que sean las 7 de la tarde, el dolor de cráneo del que hablé antes todavía no se va u_u parece que mi salida nocturna trajo consigo un nuevo resfriado así que me voy a la cama antes de ponerme peor…
un abrazo a todos quienes pasen, gracias también a quienes han dejado su review en el capítulo actual, la respuesta en si va en el próximo como siempre lo hago, pero desde ya agradezco el tiempo por pasar y dejar sus opiniones.

Abrazos y besos, nos leemos pronto, sayo!