¡Ni me lo digan!, sé cuanto tiempo me demoré u.u ofrezco mis disculpas a quienes esperaron tanto por este capítulo, pero si son tan amables como lo creo, leerán mis excusas…
Partiendo, ¡Felices fiestas a todos! (si, tuve que llegar al año 2012 para deseárselos, jajaja), espero que lo hayan pasado muy bien en compañía de quienes más quieren =)
Bueno, los motivos de mi ausencia son tantos que no sé donde partir… podría iniciar al contarles que, para variar, me enfermé de manera un tanto aguda, estuve mucho tiempo haciendo reposo para poder mejorarme, pero cuando por fin pude estar mejor, una fecha muy amarga arribó a mi lado, el aniversario del fallecimiento de un hermoso ser del cual llevo su apellido y sangre, hace años ya que me dejó en este mundo, pero aún así cada año recuerdo la prematura despedida y añoro volver a darle un abrazo. Para desgracia se fue una semana antes de navidad, por lo tanto creo que entenderán lo difícil que fue volver a ver la cabecera de una mesa sin su presencia, por eso me di el tiempo para superar una vez más la pena y así intentar vivir las fiestas con más optimismo, a pesar de que la tristeza se lleva cada día y solo se aprende a vivir con ella.
Ya con el 2012 llegado, continué con la historia, escribí y escribí borradores que me parecieron ineptos, me asombré por mi nula capacidad de seguir adelante, nada de lo que escribía era de mi gusto, me parecía superficial y paupérrimo, fue entonces que supe que me enfrentaba por primera vez a algo que no creí posible, me aburrí de mi propia historia, no sabía como seguir, me estanqué en una negatividad que no quise transmitirles, eso ayudó a que este día de entrega se retrasara tanto, pero tras días y días de pensar mucho en como continuar, tuve que recurrir a la base que nos une a todos, por eso, volví a ver Sailor Moon completamente, me dejé encantar nuevamente por la banda sonora y ordené la historia, porque si bien ya he comentado que tengo la trilogía lista, este momento de la historia me costó continuarla, tuve muchas ideas, muchas salidas, pero ninguna era de mi gusto, no sabía como abordar el tema del enemigo y la reconciliación de Darien y Serena, tomando en cuenta que pasé todo el fic escribiendo sobre problemas entre ellos, fue raro volver de cierta forma a "Una vida a tu lado", donde las cosas entre ambos personajes eran más simples y llevaderas, pero ya con todo claro y ordenado una vez más, espero seguir adelante capítulo a capítulo ^^
Bueno, después de tantas vueltas les cuento de qué trata este cap…
Partimos con el enemigo, veremos que todo lo bueno siempre puede tener algo malo de forma oculta, más cuando un espía vigila nuestros pasos… Esmeralda, en este caso, se lleva el protagonismo, también será la culpable de desatar el conflicto que esperamos para este fic, pero eso es algo que se verá más adelante.
Génesis por otro lado ya se encuentra casi lista para seguir con su plan, este aún se desconoce y de hecho les aseguro que no se entenderá bien en este fic, quizás ni siquiera en el próximo, a ver si alguien se atreve a dar alguna suposición sobre que pasará con este personaje…
Por otro lado, Darien y Serena viven sus primeros instantes como pareja nuevamente unida (si, lemon, sé que lo pensabas, jajaja), cumplo con mi promesa de antaño y les entrego mis humildes párrafos más eróticos, les cuento que ME CUESTA MUCHO hacerlos, incluso algunas partes las escribo a ojos cerrados para no ponerme roja xD espero que sean de su agrado, ya que en si la parte leeemon bien lemon no es tanta (bueno, creo que son 3 páginas y medias de detalle), más bien quise retratar toda una circunstancia romántica, con detalles simples y juegos que sirven para dar ciertas pícaras pistas de lo que pasará a medida en que transcurra la lectura… pero cuidado, ser "tan rosa" no es lo mío, ¿Nos olvidamos de los problemas?, NO, esto es solo el comienzo…


La celebración del cumpleaños de Serena se ha extendido por razones obvias, ya no solo es festejado el natalicio de la joven sino que también su reconciliación con Darien, son minutos de risas y buen ánimo para todos, cada momento difícil de este tema se desvanece a medida de que la vida parece volver a su orden normal, pero es en esta misma vida que puede traer tanta luz donde ciertamente existe la oscuridad, un balance justo según muchos, el verdadero orden normal es que siempre exista una batalla permanente entre el bien y el mal siendo este último la inspiración de tantas aberraciones y malos propósitos. Para Darien y Serena el mal latente de las sombras sigue presente aunque sus ojos nuevamente iluminados no puedan observarlo, más cuando dicho mal se esconde como vil rata tras cada rincón oscuro, atento a cada paso para hacer de este uno dado en falso. Para Black Moon la misión no ha acabado sino que recién es su comienzo, este clan no se ha quedado de brazos cruzados mientras el tiempo pasa, por lo mismo fue una de sus miembros la elegida para vigilar cada acción de estos dos seres, ella es Esmeralda, aquella ególatra y superficial mujer con toques demenciales de obsesión amorosa, la cual perseguía y observaba cada paso de Darien en estas últimas semanas, ¿Por qué él y no otra persona?, la verdad es que su motivación lleva muchos anhelos propios, ya que ha podido corroborar que aunque pase el tiempo el Príncipe Diamante sigue con aquella atracción fatal hacia la heredera del milenio de plata, no hay día en que él no la recuerde y desee con todas sus fuerzas, atrás quedó la epifanía que vivió con ella pocos minutos antes de ser vencido por el gran sabio, la maldad de Génesis no solo modificó al clan restante sino que también a quien lleva su liderazgo, volviéndolo incluso más frívolo y despiadado de lo que alguna vez fue; Es por esto que Esmeralda fijó cada una de sus observaciones hacia Darien, permaneció muy atenta ante cualquier cambio en su rumbo, en estos días pudo quedar satisfecha al saber que la dueña del oscuro corazón de su amado yacía en un dolor sin escapatoria, pero la alerta de cualquier mujer con rasgos psicopáticos llegó a su lado, si Serena seguía por ese camino la soledad sería su fin, algo que quizás Diamante hubiera ocupado a su favor al imaginar que en una situación así podría haber surgido una posibilidad para él, es por esto mismo que Esmeralda desobedeció la orden de acabar con Darien en el caso de que volviera a estar junto a su esposa, teniendo la oportunidad de hacer esto gracias a su presencia en aquel lugar donde él y su mujer volvieron a encontrarse. Para esta mujer resulta conveniente la unión entre ellos, al menos eso piensa mientras se encuentra en el relajo un baño de tina y bebiendo una copa de vino, instancia que la lleva a una reflexión sobre sus torcidos planes.
"¿Cuál es el mejor paso que puedo dar ahora?, la misión de espionaje fue entregada a mi para descartar cualquier sospecha mas allá, aunque ciertamente mi belleza es algo que sin duda puede llamar la atención de cualquier hombre… mi hermoso cuerpo es un veneno fascinante ante el ojo de cualquier mortal, incluso me sorprendió que el tal Darien no se percatase de mi presencia constante a su lado, debe ser que simplemente está loco por aquella mujer, la misma que sin saberlo sigue siendo la única dueña de los deseos más ardientes del Príncipe Diamante… ¡Como la odio!
Sé que mi adorado Príncipe lleva consigo la ilusión de poder posarse frente a los ojos de Serena para intentar enamorarla, una mujer tan sola y destruida era el blanco perfecto para que su caída fuera mucho más fácil, en el miedo de la soledad incluso podría haber sido socavada ante cualquier propuesta de compañía, pero ahora que no lo está puedo confiar en que no renunciará a su verdadero amor, eso me puede ayudar a lograr mis planes, sé que si paso el tiempo suficiente con el Príncipe Diamante podría enamorarlo, ¡Incluso obligarlo a estar conmigo aunque no quiera!, "por el orden y bienestar de nuestro clan, tómame por esposa", no me costaría mucho hacerlo caer bajo ese pretexto sin importancia, pero mi temor no va en mis propias capacidades para seducirlo, sino que me pregunto cual sería su reacción al saber que Serena ha vuelto con su esposo, ¿Intentaría atacarlos de inmediato para así separarlos?, ¿Se rendiría de una vez por todas y tomaría venganza con todos sin esperar más?, ¡Como poder saberlo para así tomar una decisión!, decirle la verdad ahora es una apuesta muy arriesgada, no me queda más que…"

—¿Tienes el tiempo para darte un baño pero no para informar que ya llegaste?, sigues siendo la misma mujer —dice a tono severo, Zafiro, apareciéndose ante Esmeralda sin previo aviso.

—Y tú sigues siendo el mismo voyeurista impertinente que husmea en cada rincón, ¡Vete de aquí! —responde agresivamente, Esmeralda, tapando sus senos con el brazo izquierdo mientras con el libre lanza su copa de vino hacia el intruso.

—No me importa lo que pienses de mí, solo me interesa que cumplas con tus deberes, preséntate lo antes posible ante tu Príncipe, debes informarle los resultados de tu misión, además si pasas mucho tiempo en el agua tu piel se arrugará y parecerás una anciana, así jamás te ganarás el deseo de mi hermano —bromea sarcásticamente, Zafiro, sacando su renovada faceta de maldad.

—Nadie te preguntó, ¿Por qué no vas a estorbarle a otra persona?, déjame tranquila, yo sabré cuando ir a hablar con el Príncipe Diamante, ahora estoy cansada y merezco un relajo, el cual ni siquiera tu molesta presencia podrá detenerlo —responde pedante, Esmeralda, sumergiéndose profundamente en el agua tibia, extendiendo sus brazos hacia los lados posándolos en los bordes de la tina, mostrando así su indiferencia ante lo dicho por Zafiro.

—En este lugar todos trabajan, tú no serás la excepción, querida Esmeralda. Las hermanas de la persecución están ocupadas custodiando las entradas de nuestro palacio a la vez que protegen la capa energética que nos cobija, yo estoy apunto de volver a crear los aretes oscuros para todos, mientras que mi hermano se encuentra potenciando el portal que dejó abierto el poder del Caos de la Reina Génesis en la tierra, con esto puedes ver que tu deber es insignificante, por lo mismo me parece inaudito que ni siquiera en algo tan básico seas capaz de actuar responsablemente, por lo tanto será mejor que sigas mi consejo y vayas a dar algún tipo de explicación coherente a tu existencia —replica Zafiro, mostrándose inflexible.

—¡Está bien! —responde llena de rabia, Esmeralda, haciendo que su compañía desaparezca prontamente del lugar.

Con enojo la mujer se prepara para dar notificación de sus tareas, improvisa cual será la mejor respuesta que dar, por ahora solo se le ha ocurrido distraer a Diamante con alguna excusa superflua que lo tranquilice, pero al presentarse frente a él sus dotes de actuación se ven entorpecidos por la alteración.

—Príncipe Diamante, ya estoy aquí —se inclina en reverencia ante el trono, Esmeralda.

—Dime, Esmeralda… que has conseguido saber —habla pausadamente, Diamante, manteniendo su postura calma y sin mayor perturbación, bebiendo una copa de licor.

—La verdad es que no tengo noticias… relevantes, por decirlo de alguna manera —responde Esmeralda, incapaz de poder mentirle al dueño de sus deseos.

—Quisiera creer que me estás diciendo la verdad, pero algo que llama a no confiar en ti… te preguntaré de nuevo, ¿Has conseguido alguna información que me importe? —reitera Diamante, deteniéndose para mirar fijamente a la mujer.

—¿No confiar en mi?, Príncipe Diamante, yo nunca le mentiría, sabe perfectamente que estoy entregada a su voluntad y arrodillada ante sus pies —responde con porción de verdad, Esmeralda, cubriéndose la cara con su abanico para no demostrar el tenue rubor que ha nacido de sus mejillas al hacer la declaración.

—Eso no da respuesta a mi pregunta, pero esta vez me dejaré llevar por lo que me estás diciendo entre líneas, creeré que no tienes nada importante que decirme —contesta Diamante, bebiendo un sorbo de su copa.

—Dígame, Príncipe… ¿Espiar al tal Darien será mi única misión? —interroga Esmeralda.

—Realmente no, he decidido que dejes de estar espiando a ese hombre, mientras no tengamos a nuestra disposición de manera completa el poder del cristal obscuro es mejor ser sigilosos en nuestras acciones, ya pronto Zafiro terminará los aretes con un poder bastante favorable para cada uno de nosotros, así que cuando eso ocurra tu misión será comandar la defensa principal junto a mi hermano —revela Diamante, su nuevo plan.

—¿Defensa principal?, no entiendo… —responde perpleja, Esmeralda.

—He hecho caso a lo que la Reina Génesis me recomendó, la forma de vencer a las Sailors Scouts será atacándolas con fuerza, para esto será necesario que todos lo hagamos coordinadamente… pero antes de que sepas más me gustaría que esperaras un momento —comenta Diamante, viendo como a los segundos sus demás aliados llegan al lugar.

—Las hermanas de la persecución ya estamos aquí —dicen al unísono, Karmesite, Berjerite, Kalaberite y Petzite.

—También yo, hermano —agrega Zafiro, presentándose de manera un tanto más informal ante el príncipe.

—Quiero que escuchen con atención —advierte de inmediato, Diamante, enfocándose en lo que dirá—, ya no falta demasiado para que el portal en la tierra que se nos fue confiado pueda ser utilizado por todos, tampoco falta mucho para lo que será nuestro ataque estratégico, para este he decidido que nos presentemos como una sola fuerza amenazante para aquel planeta, para esto necesitaré que ustedes, hermanas de la persecución, vuelvan a la tierra dentro de poco y se contacten con las Sailors Scouts, permanecerán allí hasta que estén seguras de que ninguna sospecha será advertida por nuestros enemigos, así, cuando ganen la confianza de todos una vez más, Zafiro, Esmeralda y yo llegaremos a su lado, para esto será necesario que ustedes lleven, en una fecha que les indicaré después, a todos quienes defiendan el planeta tierra, al lugar donde se desenvolvió la batalla entre Sailor Dark Star Fighter y ellos. La misión es clara, la meta es solo una, acabaremos con la vida de todos quienes se opongan a la realización de nuestros planes, pero en esta regla hay una excepción, quiero con vida a Sailor Moon, Serena, como se conoce en esta era… si alguien llega a desobedecer mi orden será castigado con severidad, ¿Está claro? —pregunta.

—¡Ella también es nuestra enemiga!, ¿Por qué no debemos acabar con ella? —cuestiona exaltada, Esmeralda, dando la primera señal de celos ante el Príncipe Diamante.

—Es lo que deseo, considera tu pregunta resuelta —contesta con prepotencia, Diamante.

—No preguntes nada más, Esmeralda —aconseja Zafiro, entregándole una cómplice mirada a dicha mujer, la cual obedece al consejo.

—Príncipe Diamante, ¿Cuándo mis hermanas y yo deberemos volver a la tierra? —pregunta Petzite, a nombre de todas.

—Muy pronto, por lo tanto prepárense para el día en que deban ir a ese planeta —contesta el líder de Black Moon.

—Lo haremos —añade Berjerite, con una sonrisa en sus labios.

—Por el momento es todo lo que debo decirles, retírense y sigan con sus respectivas labores, no hay tiempo que perder —ordena el Príncipe Diamante, cruzando sus piernas para volver a sus momentos de malvada reflexión, sentado en su trono.

—Si —responden de manera sumisa, las hermanas de la persecución, desapareciendo del lugar solo en segundos.

—Zafiro, no demores más con los aretes, los necesitamos pronto —añade el Príncipe Diamante, antes de que su hermano se vaya.

—Lo sé, ya no falta demasiado para que estén listos, después quedará pendiente que le entregues el poder necesario gracias al cristal obscuro —responde Zafiro, satisfecho por estar ad portas de cumplir su misión.

—Esmeralda, tu misión de hoy en adelante será hacer renacer algunos de nuestros mejores droidos del pasado, no sé como lo harás, solo sé que para esto tendrás que trabajar junto a Zafiro, ambos cumplirán esa tarea; no pido muchos, solo espero que sean efectivos, algo que sirva de antesala ante nuestra llegada a la tierra, ¿Me han entendido? —pregunta Diamante a Zafiro y Esmeralda.

—Si —responden ambos personajes al unísono.

—Yo seguiré potenciando el portal que tenemos con la tierra, solo cuando esté listo podremos cruzar sin peligro alguno. Más detalles sobre eso vendrá después, solo cuando ustedes cumplan con su parte del trabajo
—especifica el Príncipe.

—Como usted ordene —responde Esmeralda, sometiéndose a lo dicho por su autoridad.

—Ambos pueden retirarse —aclara Diamante, despachándolos de inmediato, lo cual hacen Zafiro y Esmeralda a la brevedad.

En soledad el malvado Príncipe se siente a gusto para poder hacer otra cosa que tiene en mente, hace ya un tiempo no se ha contactado con su villana aliada, cosa que ahora mismo retomará gracias a los medios que le fueron entregados para esto.

—Reina Génesis —dice Diamante al momento de ver el holograma de la malvada mujer, el cual sale del anillo que ella misma le entregó.

—¿Cómo ha ido la vida, querido? —pregunta con cercana maldad, Génesis.

—Preparando paso a paso lo que será el ataque al planeta tierra —responde satisfecho, Diamante.

—Que amena noticia, un real deleite para mis oídos —dice entre sonrisas maquiavélicas, Génesis.

—He decidido seguir tu consejo, el ataque será de manera potente y concreta, solo dividiré a mi gente por un momento, un señuelo para ganar tiempo y aminorar las sospechas de cualquier cosa, sabemos perfectamente que los defensores de la tierra tienen los medios para intentar descubrirnos —comenta Diamante, analítico.

—Pues te deseo la mayor suerte, Príncipe Diamante, como ya sabes no podré intervenir de forma directa en tu victoria, quedo al menos tranquila al haberte facilitado las cosas —contesta Génesis.

—Es algo que agradezco, lo sabes bien —responde con complicidad, Diamante.

—Si te pediré ser invitada a tu boda, cuando te cases con Serena —bromea entre risas, Génesis—, porque imagino que no has dado por olvidada aquella ambición.

—Por supuesto que no, ella será mía cueste lo que cueste… algún día la hermosa princesa de la luna se posará junto a mi trono y juntos gobernaremos una nueva era en la tierra —dice con convicción y lujuria, Diamante.

—Por cierto, ¿No ha ocurrido nada que entorpeciera aquel deseo que posees? —cuestiona Génesis, queriendo indagar en ese punto para saber si la promesa que hizo con Serena permanece vigente.

—Según Esmeralda, no, nada que pudiera alertar que algún cambio ha surgido, uno que pudiera pasar a llevar mis deseos de tener a Serena —responde Diamante, dejando tranquila a su oyente.

—Mmm… creo que de todas formas sería una buena idea que tú mismo pudieras verificar que ese punto sea cierto, bien sabes que en esta vida poca gente es digna de confianza —recomienda Génesis, llevándose una respuesta inesperada.

—¿Cuestionas la honorabilidad de mi gente? —interroga Diamante, molesto.

—Tómalo como desees, yo solo te doy un consejo —contesta falsamente altruista, Génesis.

—Cambiando el tema, quisiera preguntarte cuales son tus propios planes, dudo que hayas estado sentada en tu trono esperando alguna noticia mía —le dice Diamante, intrigado.

—Sosteniendo el peso de la maldición que me tiene encerrada en este mundo, ¿Qué más pensabas? —responde en ironía, la Reina Génesis.

—Permíteme dudarlo, no creo que una mujer con tu inteligencia y ambición solo esté de brazos cruzados esperando a que sus expectativas se cumplan por si solas —contesta con una sonrisa majadera, Diamante.

—Creo que más bien deberías enfocarte en lo que respecta hacia ti, Príncipe Diamante, lo que pase conmigo en este sombrío mundo no es algo que te afecte, al contrario, he sido una buena aliada, te he ayudado más que cualquier otro ser lo haría, no hay motivos para que dudes o desconfíes de mi, porque si es así creo que estaríamos hablando en otros términos —contesta con sutil prepotencia, Génesis.

—No será necesario, al menos eso creo —dice cauteloso, Diamante.

—Solo intenta decirme cuando será el día elegido para tu ataque, tal vez pueda estar de una forma más presente, aunque no lo aseguro —cambia el tópico, Génesis, para desviar la conversación.

—No te preocupes, compartiré contigo esa información… por ahora seguiré en mis asuntos —responde Diamante, dando inicio al fin de la comunicación.

—Espero saber de ti pronto, éxito —dice Génesis, sonriendo falsamente.

—Gracias —contesta Diamante de forma gentil, cancelando la vía de comunicación entre él y su aliada.
Génesis se siente satisfecha al saber que los planes andan bien, pero sin embargo su verdadera urgencia y atención están en los propios, donde su única real aliada es la gélida doncella de hielo, la cual se encontraba presente en todo momento mientras su soberana se encontraba dialogando con el Príncipe del clan Black Moon.

—Su majestad, el día se acerca… mientras todos los esfuerzos de la resistencia en el planeta tierra estén concentrados en un punto, podremos finalmente concretar lo que es su verdadero plan —comenta llena de satisfacción, la doncella de hielo.

—Así es… ya todo está listo, no puedo creer que el momento de mi victoria es un hecho inminente, el como he podido manejar todo para que mi venganza se concrete de una vez por todas —contesta llena de felicidad, Génesis—, ya pronto dejaré atrás estas malditas sombras, abrazaré mi libertad para así poder viajar a través del cosmos, sembraré el poder del lado oscuro de la luna a lo largo del universo y retomaré el lugar que jamás me debió ser arrebatado, nada ni nadie me vencerá —concluye, llena de convicción.

—Solo hay un detalle… con todo el despliegue que hemos hecho no somos capaces de vigilar atentamente que está pasando en la tierra —añade la doncella de hielo, con una pizca de temor.

—Como te dije una vez, confío en que nada ha podido reparar el miedo que lleva Serena en su corazón, este sigue siendo el arma más efectiva a la hora de creer que todo marcha sobre ruedas, si algo hubiera cambiado el Príncipe Diamante ya me habría alertado sobre esto, su obsesión por Serena juega un papel muy importante a la hora de saber la verdad sobre que pasa con ella y todos los demás, eso me deja tranquila… —responde Génesis, transmitiendo esa misma tranquilidad a su aliada.

—Confío en su presentimiento, su majestad —responde la doncella de hielo, tras una reverencia.

Génesis y su mayor aliada permanecen bajo la confianza de una inminente victoria, paso a paso han podido concretar una de las amenazas más grandes que tal vez deberá vivir Serena junto a sus compañeros, pero ninguno de estos tiene la atención enfocada en esto por el momento, ya que se encuentran aún disfrutando de la velada que ha resultado ser absolutamente perfecta.
La hora es avanzada y la noche comienza a mostrar su lado más fatigado, la celebración ha llegado a su fin dejando un agradable sentimiento de paz en todos los presentes, los cuales ya comienzan a hacer su retirada poco a poco, dando el espacio necesario para que la familia esencial, es decir, Serena, sus padres y hermano y también Darien puedan hablar un poco sobre la situación que se desenvolverá de ahora en adelante. Bajo el mismo punto, Serena promete a Haruka y Michiru avisarles cualquier cambio en su vida, específicamente el que pasará con su tema residencial, pero este detalle es algo que las mismas anfitrionas han desestimado en importancia por ahora, le recomiendan a Serena simplemente hacer lo que desee y que para saber que es esto es necesario que analice bien el cambio que ha surgido en su vida.
Después de una amena despedida y todos los agradecimientos correspondientes, la festejada se despide de todos quienes la acompañaron, lo cuales hacen su retirada al mismo tiempo; todos quedan tranquilos al saber que Serena se encontrará sana y salva en compañía de su familia más directa, por lo tanto se marchan sin mayor dificultad.
Quedando solos, Kenji le pide a Sammy retirarse a su habitación para así poder hablar seria y directamente con su hija y su esposo, incluso Mamá Ikuko toma una postura más bien alejada y deja a su esposo a cargo de la parte "más severa" de todo el giro que ha dado la vida de su primogénita, ya que a pesar de toda la dicha que inundó esta ocasión aún queda en el vacío varios aspectos que deberán ser discutidos.

—¿Me acompañan a la sala? —pide Kenji, a Serena y Darien.

—Si —responden ambos al unísono.

—Yo iré a dormir, estoy muy cansada… los dejo solos para que hablen, buenas noches a todos —dice de manera educada, Ikuko, retirándose de allí.

Ya los tres sentados, Kenji cambia un poco su postura y comienza a mostrar un aspecto más serio como Padre, ad portas incluso de dar un buen regaño a su yerno, con el cual no había tenido oportunidad de hablar de esta forma más íntima, desde que ocurrieron todos los problemas con su hija.

—Darien, espero que tomes a bien mis palabras, no pretendo jugar el rol del suegro molesto pero tampoco puedo dejar de lado todos los amargos recuerdos que me ha dejado el mal ánimo de mi hija en los días anteriores… quisiera ser lo más directo posible, me gustaría escuchar cuales son tus intenciones de ahora en adelante con Serena —explica Kenji, sin mayor tapujo.

—Papá, no hagas esto por favor —pide ella, totalmente incómoda.

—Tranquila, Serena, es obvio que él quiera algún tipo de explicación —interrumpe Darien, tomando la mano de su esposa para que se calme, después de esto mira cara a cara al padre de esta y declara—, creo que antes de poder dar grandes respuestas me es necesario hablar con Serena sobre lo que haremos de ahora en adelante, quizás sea un poco complejo hacer una especie de borrón y cuenta nueva, pero lo que me queda claro es que deseo retomar mi vida con ella en todos los aspectos, eso es algo que Serena debe tener más que claro —explica.

—Darien, hay cosas que por supuesto no entiendo ni sabré respecto a ustedes dos, solo espero que, sean cuales sean las dificultades, puedan superarlas sin volver a hacerse tanto daño, porque este tiempo fue muy crudo para Serena a pesar de que quisiera disimularlo. Ahora tú, como su esposo, espero sinceramente que no la vuelvas a dejar sola y si está muy desorientada intentes ayudarla o al menos nos digas a nosotros, que como su familia, también podemos tomar algún tipo de carta en el asunto. Reitero, no lo tomes a mal, no debes olvidar que tú también eres parte de esta familia y te queremos como si fueras nuestro hijo, es por lo mismo que sufrimos mucho al verlos tan mal a ambos, espero que se entienda mi postura —explica redundantemente Kenji, para evitar confusiones.

—Muchas gracias, el cariño es recíproco y créame que nunca imaginé darles un disgusto de estas magnitudes… pero quizás también era necesario que Serena y yo viviéramos esto para darnos cuenta que en realidad no podemos estar alejados —contesta Darien, manteniendo la calma en su voz y mirada.

—Lo sé, ninguno de ustedes pensó que llegarían a circunstancias como las que vivieron y también estoy conciente de que esto a la larga puede traer algún tipo de beneficio para ambos —responde Kenji, asintiendo, cambiando posteriormente el tema de forma leve—, Hija, ¿Hay algo que quieras decir ahora en presencia de tu Padre y Marido? —interroga.

—Papá, no sabes cuanto agradezco que siempre estés preocupado por mí y también por Darien, pero como bien dijiste, hay cosas que ustedes no tienen idea sobre lo que pasó y tampoco es algo que a esta altura quisiera recordar… lo único que te puedo decir es que estoy muy contenta por poder retomar mi vida, no sé como lo haremos, pero el tener el apoyo tuyo, el de Mamá, Sammy y todos los demás es algo que me alienta para seguir adelante —responde optimista y emocionada, Serena.

—Les recomiendo hablar pronto sobre todo lo que harán de ahora en adelante, es importante volver a tomar las riendas de su vida a la brevedad, me disgustaría demasiado saber que la tristeza pasará en vano… tomen mi consejo, discutan lo antes posible todo lo que pasará con ustedes, como aspectos tan simples en lo que sea volver a vivir juntos, trabajo, estudios, sus temas personales, etc. —expone Kenji, manteniendo su seriedad.

—Lo haremos —responde a nombre de ambos, Darien.

—Si quieren vayan a la habitación de Serena, aunque tal vez no se sientan muy a gusto para hablar tranquilos —propone Kenji.

—Aún es relativamente temprano… Serena, ¿Quieres que salgamos a dar un paseo? —pregunta Darien a su esposa, mientras echa una mirada rápida a su reloj.

—Una caminata por el parque no estaría mal —responde ella, sonriente.

—Bueno, cuídense mucho y no lleguen muy tarde, ambos saben que Mamá tiene un sueño muy liviano y despertarla no es una de las mejores ideas —bromea Kenji, a la vez que se para de la silla para ir a su habitación.

—Si, papá, no te preocupes —responde gentil, Serena, observando como Kenji les da una señal de despedida y se retira sin más.

Quedando solos, Darien y Serena se miran algo confundidos, si bien el cansancio les aconseja quedarse esta noche en casa, la misma sugerencia que hizo Papá Kenji los impulsa a orientar una improvisada salida, la cual se hace un poco más difícil ya que ninguno de ellos tiene automóvil disponible, pero Darien propone ir a buscar el propio al estacionamiento del edificio donde se encuentra su departamento, por lo cual le pide esperar mientras él lo hace. Mientras Darien no está, Serena se da el tiempo para un relajo a solas, se sienta en el sofá y mira a su alrededor todo el desastre que ha dejado la celebración de su cumpleaños, no es algo que la moleste sino que todo lo contrario, logra revivir los momentos felices que vivió junto a quienes más quiere y eso le roba una nueva sonrisa de su boca, pero a los segundos cae a la realidad, se da cuenta que ella está en el hogar que cobijó sus años de infancia, que pronto el hombre que ama llegará a tocar su puerta para ir en busca de ella, es como si los años donde ambos vivían sus citas de noviazgo volvieran otra vez, eso le provoca un cosquilleo nervioso a la rubia y la lleva a soñar que todo esto fuera realidad, que nuevamente tiene 16 años y espera el momento en que su príncipe azul aguarde por ella bajo una mirada seductora. De un brinco Serena se retira del sofá, va rápida pero sigilosamente a su habitación para no despertar a nadie, busca en la poca ropa que tiene disponible algo que sea ideal para la ocasión, ya que no sería malo sorprender a Darien con un nuevo look a su arribo, algo coqueto, sensual pero sutil, eso es lo necesario para la juguetona Serena de esta noche, algo que atraiga sus años infantiles pero a la vez conserve los maduros, todo esto es quizás difícil de conseguir en una prenda, pero tras husmear por cada rincón, Serena encuentra un sencillo vestido que podría cumplir con sus ambiciones, uno que define sus ganadas curvas de mujer pero aún así deja mucho para la imaginación; Se trata de un vestido corto de tela ligera, color negro pero con pequeños detalles en tonos rosa, el cual será acompañado con unas sandalias oscuras de taco moderado y con tiritas ascendentes que poseen una pequeña rosa a los costados, al atuendo se suma también una chaqueta bolero de uso más formal de negro encaje, conjunto que funciona a la perfección para esta noche especial para ella tras darse una mirada al espejo con todo esto puesto. Se añade también para esta noche, un maquillaje suave pero óptimo para la ocasión, haciendo que los ojos azules de Serena se luzcan gracias a la sutil sombra en sus párpados, también un labial que delinea con delicadeza su boca, el color elegido es un rojo suave, el cual da un perfecto balance de matices de pies a cabeza, logrando que Serena se sienta realmente lista para esta cita improvisada, de la cual espera que salgan bellos momentos para compartir.
Dos toques de bocina llaman a la rubia a salir de su habitación, lo hace nerviosa pero entusiasta mientras no olvida ser sigilosa para así no causar ruidos inoportunos, ruidos que no nacen de sus pasos y tampoco de la boca de Darien al observarla tras cruzar la puerta y cerrarla con llave.

—Te ves… ¡Hermosa! —exclama Darien, atónito por el cambio no previsto de Serena.

—Gracias —responde ella con coquetería, ofreciéndole un guiño.

—Asumo que no quieres perder esa apariencia solo saliendo a dar un paseo al parque… te invito a cenar, ¿Qué te parece? —propone Darien, mientras se acerca hacia su esposa para poder escoltarla hasta el automóvil.

—Me parece bien —contesta Serena, tomándose del brazo de su esposo.

—Conozco un lugar que te gustará muchos, vámonos pronto —dice Darien, mientras abre la puerta de copiloto, preocupándose de que Serena quede cómodamente sentada.

Darien posteriormente se va a su lugar, pone la llave para echar a andar el automóvil pero no escatima en dar miradas de reojo a las descubiertas piernas de su esposa para después recorrer su cuerpo completo, se detiene en su rostro, el cual se mantiene serio pero ofrece una frágil sonrisa, a la vez que sus ojos dicen lo que su boca no pronuncia, mientra un halo de sensualidad se escapa por cada poro de la rubia, sutilmente insinuante, algo que siempre ha sido la debilidad de Darien a la hora de dejarse encantar por una mujer y que mejor que esa mujer sea solamente quien despierta su corazón y pasiones.

—No logro entender como eres capaz de verte tan preciosa con solo un poco de vanidad… realmente no esperé verte así, al menos no esta noche —dice Darien, mirando a su esposa fijamente.

—Es que esta noche estamos en una cita, Darien, ¿Acaso no te diste cuenta? —bromea Serena, ruborizándose un poco.

—¿Una cita? —pregunta confundido, el pelinegro.

—¡Claro!, pasaste por mi y ahora me llevarás a un lindo lugar para así poder charlar un momento, después podemos caminar juntos por algunas calles mientras vamos tomados de la mano, o tal vez podemos hacer otra cosa, ¿Qué dices? —interroga Serena, mostrándose más juguetona para así guardar un poco de picardía para "más tarde".

—Si fuera una cita lo correcto habría sido llegar con un ramo de flores, pero no lo tengo —responde Darien, con una mueca torcida de risa.

—Tengo esta, ¿Sirve? —pregunta Serena, sacando de su pequeño bolsito la rosa roja que le regaló Darien hace horas atrás.

—Siempre pensando en todos los detalles —halaga la suspicacia, Darien, riéndose un poco.

—Apresurémonos, tienes que venir a dejarme temprano, de lo contrario Papá podría regañarte —Bromea Serena a tono juguetón, haciendo que su esposo se sume a esta suerte de actuación.

—Como digas —responde Darien entre risas, echando marcha de una vez por todas.

En el camino ambos van en silencio, una que otra mirada se cruza siempre y cuando la pausa de un semáforo en rojo lo permita, se sonríen y quieren a través de la mirada, sin duda la alegría brota entre los dos y hace de esta velada una llena de magia, la cual promete extenderse en las horas.
El lugar elegido por Darien se encuentra bastante cerca de la casa de los Tsukino por lo cual ya han llegado, un restauran que denota fineza y por ende bastante lujo y precios altos, algo que no le importa a Darien a la hora de consentir a su mujer, por lo mismo se detiene a las afueras a la espera de que un encargado tome las llaves del automóvil y lo lleve al estacionamiento privado, obviamente sin antes ayudar a la dama presente a bajar del automóvil con mucha gentileza, algo que advierte a Serena sobre el lugar en que están.
Cruzando las amplias puertas, el anfitrión del lugar recibe a la pareja, por suerte es un conocido de Darien desde hace mucho tiempo, esto le ayuda a saltar la burócrata necesidad de haber pedido una reservación e ir directo hacia una mesa adecuada, pero de favor, Darien pide a este hombre entregarles una especial que contenga esa magia que no quiere dejar escapar esta noche, un lugar romántico y privado, lo ideal para ellos, por lo tanto el anfitrión los conduce hasta el segundo piso y hace pasar hacia uno de los balcones, donde la pareja gozará de una linda vista hacia el jardín interior que posee el lugar. Ya sentados, un garzón de acerca para tomar la orden, para iniciar Darien pide el vino tinto más caro del lugar y los más finos aperitivos, los cuales serán entregados a la brevedad gracias a la excelencia de servicio que entrega este restauran.

—Vaya, será una gran noche al parecer, el lugar que elegiste está lindísimo —dice Serena mientras se acomoda bien en la silla y sonríe a su esposo.

—Ambos merecemos estar aquí para poder relajarnos aunque sea un poco, además estamos en una cita, tu misma lo dijiste —responde Darien, cruzando sus manos bajo su barbilla.

—Es verdad… —recuerda Serena, contenta al sentir que su marido mantiene aquella infantilidad para seguir sus juegos.

—Pero a pesar de que sea una cita creo que lo que dijo tu Papá es verdad, debemos hablar sobre que pasará con nosotros —explica Darien, volviéndose más serio en sus palabras.

—Tienes razón… —acredita Serena, de forma más calma y reflexiva

—Fuera de nuestra reconciliación y todo lo que pasó hoy, me gustaría saber que piensas sobre todo lo demás —explica Darien, interesado en lo que su esposa podrá responder.

—Sinceramente… creo que aún no asimilo todo con sus pros y contras, me imagino que sabes a lo que me refiero —interroga Serena, cerciorándose sobre el punto que desea hablar.

—Lo sé, temes por el enemigo —contesta Darien de manera breve, sin querer añadir más.

—Así es… no sé que pasará, ni siquiera cuando o como, pero algo en mi corazón dice que habrá una cruda batalla y a pesar de que ahora me sienta más segura estando a tu lado, no puedo dejar de pensar en lo que nos espera después —explica a grandes rasgos, Serena, haciendo reflexionar a su oyente.

—Tendremos que estar muy atentos a cualquier señal, ahora que has roto tu pacto con Génesis podemos esperar cualquier cosa… pero pase lo que pase deberemos estar juntos, más allá de lo físico e incluso de lo romántico, nuestras mentes deben ser una sola, sincronizadas y que se apoyen una a la otra, no podemos dejarnos caer nuevamente en manipulaciones exteriores ni malos entendidos… debemos hacer que todo lo que pasamos valga la pena y nos haga crecer como el matrimonio que somos. En lo personal, lo único que necesito saber es si confías plenamente en mí, sobre… tú sabes… —responde Darien tímidamente, logrando sacar una dulce mirada en su esposa.

—Por supuesto que confío en ti… lo que pasó entre Tetsuya y tú ya es parte de un pasado que no quiero mantener vivo… si ocurrió, bueno, que más da… lo importante es que estamos juntos nuevamente y así nos sentimos bien —contesta Serena, proporcionándole tranquilidad a su esposo.

—Sobre lo mismo… creo que lo más oportuno es renunciar definitivamente al trabajo que me ofrece el Doctor Hideki, no quiero que te sientas mal al saber que mi colega es justamente su hija —propone Darien, sorprendiéndose por la respuesta que recibe de inmediato.

—¿Sabes?, el destino quiso hacerme hablar con ella y me ayudó bastante… no sé si peco de inocente al creer en sus palabras pero algo me dice que no mintió, que realmente está arrepentida por haber dificultado las cosas entre nosotros y que en realidad nunca fue su intención, quizás en otra ocasión te cuente sobre todo esto, por ahora solo me interesa que entiendas que confío en ti y si quieres seguir trabajando con Tetsuya puedes hacerlo sin remordimientos… no olvides que sé cuanto te has esforzado siempre para conseguir lo que tienes ahora con respecto a tu carrera, es algo que nunca me he cansado de decir y ahora te entiendo más que nunca —explica ampliamente Serena.

—Lo sé, has madurado mucho en poco tiempo, ahora estudias y trabajas, eso me tiene bastante tranquilo, pero si en algún momento deseas renunciar sabes que no tengo problemas para seguir ocupándome de ti económicamente —responde Darien, a tono serio.

—Sinceramente no quiero renunciar… me ha costado hacer las dos cosas a la vez pero creo que puedo lograrlo, además ayudo mucho a Papá y eso también representa una tranquilidad para mi familia. Sammy necesitará dinero para poder estudiar en un buen lugar y mis Padres para tener más adelante; me hace sentir bien saber que los ayudo de alguna forma, tanto como ellos me ayudaron a mi —argumenta Serena, con suave madurez y seriedad.

—Es tu decisión, si quieres seguir trabajando, hazlo, sabes que cuentas con mi apoyo —contesta Darien, plasmando una orgullosa sonrisa en sus labios.

—Señor, aquí tiene su pedido —interrumpe el garzón. Primero deja los aperitivos en la mesa para después posar una copa en frente de cada cliente, pregunta si desean que él destape la botella de inmediato o después, Darien pide que sea ahora y el garzón así lo hace, después de que sirve un poco del vino en cada copa respectiva se retira con gentileza, ofreciendo su atención más adelante si así la pareja lo requiere.

—Bueno, princesita… toma por favor tu copa, haremos un brindis por nosotros y por esta noche que nos unió una vez más —dice lleno de galantería, Darien, tomando la copa con gran elegancia.

—Mi Darien, este brindis celebrará lo fantástico de esta velada, donde ambos volvemos a prometernos estar juntos por siempre —responde Serena, con sus ojos cristalizados por la emoción del momento.

—Así será, no volveremos a separarnos nunca —contesta Darien alegremente, haciendo chocar su copa con la de su esposa.

Un primer sorbo de vino a mirada cruzada, fija y llena de complicidad, miradas que hablan por si solas y enmarcan la dicha que inunda esta noche para ambos, la cual promete dejar ecos imborrables para el resto de la vida.
Ya ambos más relajados gracias al incluso efecto placebo de una ingesta tan mínima de alcohol, comienzan a charlar con soltura y simpatía, el coqueteo indiscreto y la sensualidad ceden lugar para las risas y los recuerdos personales, introduciéndolos en un mundo privado de anécdotas mutuas que rememoran años gloriosos del ayer, todo esto logra que la pareja se conecte nuevamente en lo más profundo de sus memorias y corazones, haciéndolos sentir como si el tiempo que estuvieron separados jamás hubiera existido y menos dejado huella amarga, un relajo que sin duda está más que merecido para quienes debieron saber sobrellevar tantos obstáculos antes de poder llegar a este momento.
Tras minutos llenos de cómplice paz y optimistas sonrisas, Serena comienza a dejarse llevar por un relajo más allá de lo previsto, no es malo y menos fuera de lugar, es solo que hace mucho tiempo no era capaz de sentirse como lo hace ahora, una Serena sin ataduras ni remordimientos, sin miedos ni impedimentos que la limiten a la hora de hilar la más corta frase, esta noche es solo una mujer que disfruta su vida sintiéndose plena, acompañada de uno de los pilares fundamentales en su vida, el cual no deja de observarla con ternura y devoción.

—Pensé que jamás podría volver a tenerte frente a mí disfrutando de una noche tan hermosa como esta, aún no puedo creer que esto no sea un sueño, es como si en lo más profundo de mi sintiera un temor a despertar y darme cuenta que nada de esto esté pasando… ¿Estoy muy loca? —interroga Serena en su declaración, entre risas y certeza.

—No digas tonterías… claro que esto no es un sueño y menos que estás loca, aunque entiendo que sean demasiadas emociones para un solo día y por eso aún no puedes asimilarlo por completo —contesta Darien, tierno en sus palabras pero sin perder la simpatía de una sonrisa.

—¿Cómo poder asimilarlo?, ¿Cómo puedo terminar de convencerme que estoy nuevamente junto a mi esposo? —cuestiona Serena, dando señales de que un toque más pasional se está haciendo presente.

—Si tienes alguna idea solo dímelo —responde de forma secuaz, Darien, creyendo comprender cual era el punto al que hace alusión su mujer.

—Quizás deberías sorprenderme de alguna manera, algo que me haga sentir segura de que no eres una ilusión —contesta Serena, introduciéndose a un peligroso juego de sutil sensualidad.

—Veremos que nos dice la noche más adelante, ¿Te parece?, aunque si estamos en una cita como en los viejos tiempos, lo más correcto sería llevarte de regreso a casa de tus padres ahora mismo —dice Darien, obstaculizando coquetamente el jugueteo verbal que inició su esposa.

—¿Eres capaz de hacerlo?, porque si lo estás deberíamos irnos ya, es decir, no puedes llevarme a casa tan tarde y menos si estoy con ropa tan ligera —responde desafiante, Serena, logrando hacer vibrar a Darien con la firmeza de sus insinuaciones.

—Entonces deberías haberte puesto algo más abrigado, no está bien que una niñita esté vestida así a estas alturas de la noche, menos si está acompañada de un hombre —argumenta Darien, dando pelea a este "tira y afloja" de indirectas.

—¿Niñita?, te equivocas, querido… tienes ante tus ojos a una mujer —responde Serena con seguridad, mientras bebe un sorbo de vino.

—Si es así y es una mujer a quien me dirijo, no deberías inducirme para ir a dejarte a casa, solo una niña inocente me daría esa opción, alguien que pareces no querer asumir como tal, pequeñita —responde soberbiamente seductor, Darien, imitando la conducta de su mujer al también beber un poco de vino.

—¿Vas a seguir diciéndome que soy una niña?, tengo muchas formas de demostrarte que no es así —contesta provocativa, Serena, bajo un enfado falso para añadir más picardía a la conversación.

—¿Cómo cuales? —cuestiona Darien, escondiendo tras sus ojos y sonrisa una pasión que comienza a arder.

—Me voy sola, si quieres seguirme hazlo pronto, de lo contrario no me verás en muchos días ya que me iré a casa. Buenas noches. —responde sorpresivamente, Serena, dando un energético y profundo sorbo a lo que restaba de su licor para después dejar la copa con fuerza, toma su pequeño bolso y se va rápidamente, dejando a su esposo boquiabierto.

—¡La cuenta, la cuenta! —grita Darien con urgencia mientras levanta una de sus manos para llamar la atención del garzón, el cual va rápidamente a buscar el recibo mientras Darien saca su chequera y comienza a escribir los datos más obvios como lo son la fecha y la firma. De manera apurada el pelinegro se levanta de la mesa, escribe el monto del costo en el cheque más la propina; baja rápidamente hacia el primer piso y le pide al anfitrión mandar a buscar las llaves de su automóvil, las cuales llegan casi instantáneamente. Con una despedida cómica y apresurada Darien se retira, sale hacia el exterior y ve a Serena detenida a un costado de la calle, como si fuera a tomar un taxi, pero esto es algo que él no permitirá bajo motivo alguno, por ende va a buscarla y la abraza por la espalda mientras toma fuertemente su cintura.

—¿Pensabas escapar? —susurra Darien al oído de su mujer, la cual instantáneamente cierra los ojos en un acto de inercia, dejándose llevar por esa sensación de dominada que la hace sentir su marido.

—¿Yo?, no, no, no… solo tomaba un poco de aire fresco —responde embusteramente, Serena, tratando de ocultar el despertar de sus instintos más privados.

—Vámonos —ordena Darien ejerciendo poder al tomar la mano de su esposa y obligarla a caminar a su paso.
Ambos van hacia el automóvil, sin perder la caballerosidad, Darien abre la puerta de copiloto para que Serena tome asiento, ella lo hace de manera tranquila, pero al aprovechar los momentos de soledad que le ofrece su esposo al haber cerrado la puerta, se dedica a mirar los apresurados pasos de él gracias al ángulo que le da el espejo retrovisor, algo que le causa gracia y a la vez le da seguridad de que su juego está funcionando y que no faltará mucho para que de el resultado completo. Darien al llegar al otro extremo y sentarse en su lugar da un suspiro parecido al de un alivio, es más bien la tranquilidad de tener a Serena con él y que realmente no se le haya escapado, ya que incluso un momento dudó en que fuera todo solo un juego, pero al cruzarse con los ojos de su mujer sabe que no es así, que todo ha sido una puesta en escena que haga despertar otra faceta que tiene el romanticismo y el amor, una más que obvia e incluso necesaria para ambos, haciendo valer el dicho de que "las noches románticas de una reconciliación son las más memorables", ya se verá si ese refrán se adapta a cualquier tipo de caso…

—Hablando en serio… ya es un poco tarde como para llevarte a casa —dice Darien con prudencia tras mirar asombrado su reloj, notando cuan rápido ha corrido el tiempo.

—Nunca esperé que me lleves hacia allá —responde de manera determinada, Serena.

—Pero… ¿Dónde quieres que te lleve?, el departamento es un desastre y… —intenta explicar ingenuamente Darien, siendo acallado por un sorpresivo y profundo beso por parte de su esposa.

—Llévame donde quieras —dice la rubia a tono suave, no dando más señales obvias de cuales realmente son sus intenciones para esta noche.

—Está bien… ¿Querías una sorpresa?, te la daré… pero te pediré de favor que no te enojes ni pienses mal de mi, ¿De acuerdo? —pide Darien, inundando a Serena de especulaciones y dudas sin mucha posibilidad de respuesta clara.

—¿Bueno? —responde Serena, confundida, lo suficientemente como para haberla obligado a dejar el papel protagónico del juego romántico que inició.

Tras echar a andar nuevamente el automóvil e iniciar el camino, Darien recorre las calles de Tokio con gran seguridad, una que le llama la atención a Serena, es como si su esposo hubiese querido recorrer ese camino hace mucho tiempo a su lado pero jamás lo hubiera podido concretar, ya que ve la seria concentración por parte del pelinegro que va acompañada con un poco de incomodad y vergüenza, la cual se hace notar en su máxima expresión a la hora de estacionar el automóvil a mitad de calle. El silencio es tenso por parte de Darien y confuso para Serena, quien no deja de observar el repentino cambio de humor que ha tenido su marido a pesar de un tiempo tan corto, pero no se hace esperar mucho la respuesta, aunque a decir verdad es una que Darien apenas logra modular debido a los rasgos de timidez y pudor que siempre ha tenido en su personalidad.

—¿Ve… ves ese lugar? —pregunta Darien, titubeante, mientras apunta en dirección diagonal desde su lugar.

—¿Allí? —pregunta Serena, apuntando el lugar que ella ha creído ser el mencionado.

—Si, ese mismo —responde afirmativamente, Darien.

—¿Qué tiene? —pregunta con sorpresa e inocencia, Serena.

—Es… un lugar que había visto hace mucho tiempo, digamos que es un hotel normal, pero es uno más bien dedicado para cierto tipo de hospedaje… —responde sonrojado, Darien, ocultando su mirada al mantenerla fija en el manubrio.

—¿Ah?, no entiendo… ¿A qué te refieres? —responde torpemente, Serena, obligando a Darien a dejar las metáforas e insinuaciones de lado.

—¡Un motel, Serena!, un motel… —exclama Darien, sumergiéndose hasta lo más profundo de su avergonzado rubor.

—Y… ¿Con quien lo habías visto hace mucho tiempo? —pregunta Serena haciendo rechinar sus dientes, evidenciando celos infantiles.

—Te dije que no pensaras mal… —responde Darien, mirándola de reojo hacia al lado—, lo que pasa es que alguna vez pensé en terminar una de nuestras citas de novios aquí, sabía que era una tontería y ni siquiera iba a insinuártelo, ¡En lo absoluto!, aún eras muy pequeña y no me habría atrevido a decirte algo como esto ni traerte hasta acá, era solo una descabellada idea que nació a la hora de ver que, bueno… quizás parecías preparada para algo más, aunque también me detuvo la idea de que "tu primera vez" fuera en un lugar como este, por lo mismo esperé tanto tiempo, lo mínimo que debía hacer era ofrecerte otro tipo de situación, no una noche de fin de semana para dos días después verte con tu uniforme escolar —explica Darien, sacándose un gran peso de encima al revelar el secreto.

—Darien… quizás te hubiera dicho que si, de hecho es lo más probable. Pasé mucho tiempo esperando a que tomaras la iniciativa, pero temí que me tomaras por una niña jugando a ser grande y que me rechazaras. Recuerda todas esas noches que pasé en tu departamento en las cuales me llevabas a tu cama y tú dormías en el sofá, ¿No crees que deseaba que durmieras a mi lado y me tomaras fuertemente mientras me dabas un beso?, yo quería estar contigo desde hace muchísimo tiempo, no me hubiera importado el lugar mientras fueras tú quien me llevaría a dar ese paso tan importante, pero bien… es algo que ya no pasó ni pasará —confiesa con un dejo de tristeza, Serena.

—¿Lo dices en serio? —pregunta Darien, antes de ofrecer una idea que acaba de ser concebida en su mente.

—Claro que si, ya me lo imagino… tú me hubieras llevado a un lugar, que de partida, no tengo idea como es, me habrías guiado en cada paso, me hubiera dejado llevar por tu seguridad y determinación mientras yo imaginaría a medias que es lo que estaba ocurriendo, o más bien sospecharía pero no lo diría algo para estropear tu sorpresa, entonces… —explica Serena siendo ella ahora la interrumpida al sentir la cálida mano de su esposo sobre su pierna.

—Eso aún puede ocurrir —susurra Darien, con esa seguridad que Serena explica en su fantasía.

—¿Cómo? —cuestiona Serena, sin saber a lo que se refiere Darien, sin darse cuenta que poco a poco está cayendo en esa ilusión romántica que su mente tenía contenida desde hace años.

—Estar sin ti fue una verdadera eternidad, creo que a ti te pasa lo mismo —responde Darien, a baja voz.
—Es verdad… —contesta ella, sincerándose con timidez.

—Si lo deseas, en solo unos minutos más volveremos a recorrer cada recoveco de nuestra intimidad, algo que creíamos no volver a hacer nunca más… es como si viviéramos una nueva "primera vez" —explica Darien, dándose el lugar protagónico de ahora en adelante, en lo que respecta a la situación.

—¿Lo crees? —pregunta Serena, con su voz ilusionada.

—Solo dame la respuesta que necesito, ¿Quieres ir? —pregunta de forma galante, Darien, dando una de las miradas más fijas y profundas a Serena.

—Si —responde concisamente, Serena, ya que la respuesta no necesita mayor explicación.
—Serena… —susurra Darien, subiendo su mano pausadamente desde la pierna de su esposa para llegar a su rostro, una invitación más que clara que ella logra entender.

Serena se abalanza hacia el pelinegro y lo embiste con un rápido y profundo beso, Darien responde ante la ágil incitación proporcionada por su esposa, ofreciendo la fuerza de sus labios en contra de los de su mujer, el beso se hace más y más profundo a la vez que también se vuelve más dinámico, los labios danzan al compás de su boca compañera, la respiración se hace honda y un poco dificultosa debido a la presión de los rostros, más cuando marido y mujer se estrechan en un abrazo cálido y lleno de fortaleza, factores que en conjunto no hacen más que dar a luz una quizás prematura pasión, casi incontenible. Aún en este descontrolado frenesí, Serena se da el tiempo para abrir uno de sus ojos y mirar las calles aledañas, la soledad de estas le ayuda para incentivar algo que jamás habría pensando, sin duda es un acto osado que puede culminar en algún mal rato si es que todo sale mal, pero de no ser así puede ser un estímulo poderosísimo antes de entrar al lugar que Darien había elegido para un primer encuentro entre ambos.
Con felina movilidad, Serena se desprende del casi opresor abrazo que su marido mantenía; con solo un poco de impulso y un pequeño salto la rubia queda acomodada en el asiento de atrás, su mirada permanece fija y un suave jadeo le dice a Darien más de lo que cualquier palabra haría, como resultado él sigue la invitación de su esposa y se hace espacio para llegar hacia atrás quedando frente a ella y de manera muy cercana, pero a la vez lo suficientemente lejos como para dar instancia a un pequeño diálogo.

—Serena… si alguien llega a pasar estaremos en problemas —susurra Darien con preocupación, pero sin poder ocultar a la vez sus intenciones de extender las caricias en este preciso instante.

—No te preocupes, nos detendremos antes de que pase cualquier cosa, es solo que no puedo resistir más sin besarte como quiero —responde Serena, explicando su urgencia.

—¿Y crees que yo si? —interroga prepotentemente, Darien, retomando el hondo abrazo y beso.

Darien se aproxima bruscamente hacia Serena, la abraza con fuerza y acomoda hacia su cuerpo haciéndola quedar sobre él, estando así recorre su espalda y retuerce su cintura con gentiles pero potentes presiones, mientras que ella prefiere dejarse perder en el abismo de un beso cada vez más asfixiante, liberando así la pasión contenida por poder volver a poseer aquellos labios de los cuales se siente única y absoluta dueña. Poco a poco y por reacción obvia ante provocaciones tan elocuentes, Serena comienza a sentir como la masculinidad de su esposo se vuelve cada vez más fuerte, señal clara para ella de que es tiempo de parar, lo cual hace de manera demasiado brusca, dejando a su marido sin habla.

—¿Vamos? —propone decidida, Serena.

—Siéntate ahí —ordena Darien, tomándola fuertemente para alejarla de él.

—¿Qué ocurre? —pregunta Serena, incluso preocupada.

—Si quiero entrar allá y no ser el hazme reír de quien nos vea, emm… dame un segundo —pide Darien, respirando profundamente para así poder controlar sus impulsos, algo que logra tentar de risa a Serena, quien observa el suplicio de su esposo mezclado con ansiedad y humor.

—Es mi culpa, lo siento, no quería provocarte algún tipo de "incomodidad" —dice ella, dejando escapar un par de risotadas.

—Siempre has sido la culpable de que esto me pase, no te hagas la inocente —contraataca Darien, intentando retomar la normalidad de su respiración.

—¿Listo? —pregunta Serena, tras esperar unos escasos minutos.

—Si… creo que si —contesta Darien, tras mirar de forma pensativa hacia arriba y los lados.

—Ya vamos —le dice su esposa, golpeándolo suave y graciosamente en el pecho, antes de volver tranquilamente hacia el asiento de adelante como si nada hubiera pasado.

Darien retoma su lugar y echa a andar el automóvil nuevamente, da un gran suspiro y mira con simpatía a su esposa, la cual lo observa de reojo mientras arregla el pequeño desorden que quedó en su cabello.
Solo unos cuantos metros distancian a la pareja de su próxima parada, Darien busca donde poder estacionar y se da cuenta de que hay una discreta entrada para autos, el cual no da muchas señales de la gran infraestructura escondida bajo el sutil señuelo de un aviso para un lugar como este, algo que sin duda sorprende a los dos, ya que no esperaban que el lugar fuera así de discreto y con muy buena apariencia.
Darien se estaciona tranquilo pero baja sin saber hacia donde ir, pero después de buscar alguna pista de que paso nuevo dar advierte la luz que deja escapar una amplia puerta de cristales claros. Serena toma la mano de su esposo y ambos se dirigen hasta ese punto, es él quien abre la puerta y deja pasar primero a su esposa, la que se encuentra con una gran sala de recepción, en ella un amplio mesón atendido por una mujer que denota confianza de privacidad para estos casos, unos ojos y sonrisa que dicen "tranquilos, no están en un lugar malo" y los recibe con simpatía.

—Buenas noches, ¿En que los puedo ayudar? —pregunta la recepcionista, por lo cual Darien va directamente a hablar con ella.

—Buenas noches, quisiera saber cual es la mejor habitación del lugar —explica Darien a tono soberbio de machismo galante, algo que le parece muy provocador a Serena.

—Tenemos distintos tipos, va desde lo clásico a lo temático. Si usted lo desea puedo señalarle cuales son —explica la recepcionista, dándole un problema de elección a Darien, ya que no quiere defraudar las que parecen amplias expectativas de su esposa.

—Serena, ¿Por qué no te sientas y esperas a que vea este asunto?, anda tranquila —propone Darien, para así poder tomar la decisión más tranquilo.

—Está bien —responde obedientemente, Serena, alejándose amplios metros para llegar hasta el sillón ofrecido para la espera.

—La escucho —dice Darien, evidenciando su total ignorancia en el tema.

La recepcionista comienza a explicarle a Darien algunos detalles sobre las habitaciones disponibles, todo con el fin de que elija la que esté más acorde a sus intereses del momento, pero para él, elegir una habitación específica le resulta algo complicado debido a que no quiere caer en la monotonía de una noche íntima normal pero tampoco quiere incomodar a Serena con algo muy estrafalario, pero gracias a la guía que le ofrece la amable recepcionista, Darien termina por elegir lo que creerá ser del gusto de su esposa, además añade ciertos detalles extras para que la velada siga manteniendo esa magia que no quieren dar por perdida, así y tras un par de llamadas por interno, la encargada ordena preparar la habitación lo más rápido posible mientras la pareja espere un tiempo corto en la sala de recepción. Con esto listo, se le entrega a Darien una llave especial, esta va unida a un pequeño llavero que consiste en un frasco con un polvo color rosa pastel en el, esta será la primera pista que tendrá Serena sobre el tipo de lugar que eligió su marido para ella, algo que ella por el momento no imagina.

—¿Ya? —pregunta Serena de manera tímida, al ver que Darien se acerca a ella.

—Si, toma —responde Darien, entregándole la llave a su esposa.

—Por aquí, por favor —dice la recepcionista en voz alta, preparándose para llevarlos al lugar específico.
Con ella de guía nuevamente, la pareja camina de manera silenciosa, el nerviosismo es algo innato pero Darien intenta ocultarlo como pueda, tratando así de mostrarse más seguro y confidente ya que a vivas luces Serena parece no del todo cómoda, algo que también es advertido por quien los guía hasta la habitación, por lo cual solo de limita a indicar que ya han llegado y se retira, no sin antes recordarle a Darien que si necesitan cualquier cosa se lo pueden informar por medio del citófono.
Ya solos, Darien y Serena se miran de manera extraña, ninguno sabe que decir ni como actuar, haciendo que la ilusión inocente y nerviosa de Serena cobre más fuerza a medida que pasan los segundos, "una cita", aquella peculiar cita que no ocurrió en sus tiempos de noviazgo hoy se hace presente, una "primera vez" después de tantas desdichas, todo esto ocurrirá de la mejor forma, Serena y Darien lo saben al momento en que ella abre la puerta de la habitación y observa su elegante interior.

—¡Es hermoso! —exclama llena de ilusión, Serena, despojándose de un momento a otro de aquella timidez que la embargaba, cambiándola por alegría y seguridad al momento de entrar a dicha habitación.

—¿Te gusta? —interroga Darien, mientras le da un vistazo general al lugar, bastante satisfecho por su elección.

—¿Bromeas? —responde Serena, totalmente contenta al comenzar a recorrer cada espacio de su temporal entorno.

—Me alegra saber que te agradó —dice Darien con una sonrisa plena—, Serena, dame la llave por favor —pide, para poder cerrar la puerta de forma segura.

—Toma, toma —contesta a tono despreocupado, Serena, entregándole la llave rápidamente para poder concentrarse en su recorrido y vista al lugar.

Darien cierra la puerta y deja la llave sobre un mueble cercano, después voltea y se deleita al ver como su mujer inspecciona cada rincón de la habitación. La elegida fue una llena de elegancia, también es muy amplia y bien equipada para todo el romanticismo que no se desea dejar escapar en esta ocasión, si bien es clásica y podría parecer una más, cada detalle instalado en la habitación da un toque de ensueño, como la cama que posee un dosel muy delicado, incluso enternecedor, es como si fuera una cama extraída de un cuento de hadas, algo que Darien quiso a la hora de elegir en que lugar pasarán la noche, un espacio donde Serena se sienta a gusto, respetada, consentida y protegida, algo que también le diera un toque de su calidad de Princesa, algo que Darien nunca deja de lado a la hora de complacer en cualquier aspecto a su esposa.

—¿Quieres champagne? —pregunta el pelinegro, tomando la botella que quedó dispuesta antes de su llegada.

—Solo una copa, no quiero que las burbujas se me suban a la cabeza —responde gentil y graciosa, Serena, saliendo de la inspección de la habitación para ir a la compañía de su marido.

—No te quiero emborrachar, por si es eso lo que piensas —bromea Darien, a tono falsamente sarcástico.

—Tonto, no estoy insinuando eso, pero sabes que el licor y yo no somos los mejores amigos —responde entre risas, Serena, mientras observa como el champagne termina de ser servido.

—Toma —ordena Darien, entregándole la copa, antes de tomar la propia.

—¿Un nuevo brindis por los dos? —propone Serena, levantando la copa.

—Por nuestra eternidad, la que nunca más volverá a flaquear pase lo que pase —responde Darien, chocando su copa con la de Serena, para sellar el brindis.

—Es cierto… nunca más seré tan llevada a mis ideas, por una equivocación este momento jamás hubiera sido posible… de solo pensarlo siento terror, no sé como pude pensar que estaría bien sin ti, fui tan tonta, Darien, no sabes como me arrepiento —señala Serena, entrando en vergüenza nostálgica.

—No digas más cosas como esas, olvida todo lo malo porque ya quedó atrás, de ahora en adelante estaremos juntos, piensa eso, nada más que eso —responde Darien, dándole consuelo a la amargura que se rehúsa huir en su esposa.

—Otra vez tienes razón, ¿ves?, tú eres lo que necesito para estar en pleno equilibrio, sentirme bien conmigo misma y saber que también hay felicidad en mi camino, no solo problemas —contesta Serena, en una cálida sonrisa.

—Y si hay problemas los enfrentaremos juntos, ya lo sabes —dice Darien, correspondiendo a la sonrisa de su esposa. Después de que ambos beben un sorbo de champagne, Darien nota una cierta incomodidad en Serena, es como si el licor la hubiera hecho sentir mal, algo que obviamente saca una pregunta por su parte—, ¿Te ocurre algo?, si quieres pido un jugo o una gaseosa para ti, no es necesario que bebas —explica.

—No es eso, es solo que está muy fría —responde Serena, riéndose.

—Eso es obvio, no iba a pedir champagne caliente —contesta Darien, a tono de mofa.

—Por supuesto que no —dice Serena, sin extinguir su sonrisa.

—Espérame, ¿Bueno?, iré al baño a refrescarme un poco —dice Darien, dejando la copa de lado para ir a lo que anunció.

En soledad, después de que Darien cerrase la puerta del baño anexado a la habitación, Serena da una última mirada a su alrededor, ahora es capaz de fijarse en la elegante cama que se encuentra ahí, la cual resulta ser de su total gusto, por lo tanto y obedeciendo sus ansias de niña, Serena se dirige de inmediato hacia esta, se sienta en ella de un brinco y comienza a rebotar una y otra vez, poniendo a prueba la resistencia de los resortes del colchón que dan digna batalla al juego de la rubia, ofreciéndole altos y a la vez profundos brinquitos, lo que termina por ser toda una atracción para ella. Terminado el juego, y solo ocurriendo así por otro ataque de sorpresa de Serena, la rubia encuentra a su lado un control remoto, lo toma y aprieta "play" en dirección desconocida, dándose cuenta de que este era el mando de un equipo de música ubicado en una de las esquinas de la habitación, el cual de ahora en adelante ofrece la música de fondo que faltaba, ya que, y como era de pensar, todo en esta habitación está fríamente calculado, la música que se escucha no es más que composiciones románticas, totalmente ad hoc para una velada digna de recordar.
Ya entrando en ánimos y con un suceso inminente por venir, Serena se saca la chaqueta bolero y la deja a un costado, también ocurre con su calzado, todo lo demás deberá ser desprendido después y no por sus manos, algo que se aproxima a la hora de ver que Darien sale del baño, en busca de su mujer, a la cual de primera vista no encuentra.

—¿Serena? —pregunta Darien, al no verla inmediatamente.

—¡No estoy! —bromea ella, escondida bajo las cortinas blancas del dosel.

—¿Te escondes de mi otra vez? —responde Darien, mirando de inmediato en dirección a la cama, mientras se deja seducir por la privacidad y borrosidad que dan las cortinas que ocultan a su esposa.

—Si, pero ya me encontraste, ¡perdí! —contesta Serena, usando un tono más seductor en su voz.
Darien se acerca, se detiene al lado opuesto de la cama y corre la cortina cercana, observa como Serena yace tranquila descansando sobre las suaves mantas, dejando reposar su cabeza en las tantas grandes almohadas que hay ahí; se alegra por verla a gusto, pero la amabilidad de un caballero se aleja a la hora de que Darien recorre las tentadoras curvas silenciosamente insinuantes del cuerpo de su mujer, las que lo invitan a dar un siguiente paso.

—Si tan solo pudieras verte a ti misma recostada aquí… creo que nunca entenderé como eres capaz de verte tan hermosa siendo tan natural, sin apariencias ni caretas, simplemente tú —relata Darien, mientras se sienta al lado de su esposa.

—Es porque tú me haces sentir así de linda, debe ser que la felicidad florece a través de cada poro de mi piel, eso es lo que provocas en mi —responde Serena, halagada por las palabras de su marido.

—Honrado —responde Darien, dándole una corta reverencia de agradecimiento.

—Pero aún así, a pesar de todo lo linda que puedas encontrarme, estoy incómoda —dice Serena, usando la treta de una mentira para darle a Darien esa invitación más clara a algo más.

—¿Por qué? —pregunta ingenuo, Darien.

—Antes de salir ajusté demasiado mis coletas, los broches están debajo de mis chonguitos, ¿Me darías una mano? —pide Serena, mientras da la espalda a su marido y mira de reojo coquetamente al ladear un poco su cabeza para observarlo de reojo.

—Claro… —responde Darien, tras una corta risa. Se acerca hacia ella cruzando la cama, queda de rodillas tras la espalda de su esposa y busca como aflojar el peinado de la misma, cosa que le resulta fácil a la hora de ya tener tanta práctica previa, haciendo que los chonguitos queden disueltos rápidamente; al sentir esto, Serena ayuda a aligerarlos más aún, pasa sus manos por debajo de estos y estira su cabello, lo cual imita para el resto posteriormente, dejando por resultado la totalidad de su cabellera suelta, algo que ya se conoce como uno de los puntos débiles de Darien, quien permanece anonadado al mirar la cascada de oro líquido que reposa en la espalda de su mujer—, ¿Así está mejor? —pregunta melosamente, dejando su barbilla sobre el hombro de Serena, mientras se deja atraer por el suave aroma que expelen cada uno de sus cabellos.

—Mucho mejor —responde Serena, dejándose encantar por la ternura del contacto obtenido con su marido en este preciso instante, por lo cual cierra sus ojos y se entrega al momento.

—¿Si? —cuestiona Darien, sumergiéndose poco a poco en un romanticismo más profundo, al comenzar a besar paulatinamente y con ternura, el cuello de Serena.

—Ahora mejor aún… —responde suavemente, Serena, sonriendo con dulzura a sentir los cálidos labios de Darien sobre su piel.

—Extrañaba esto —relata Darien, mientras abraza fuertemente la cintura de su esposa—, tu aroma, tu piel, tu voz… todo —concluye Darien, aprisionando más y más a Serena.

Ella no responde, solo se deja querer y desear a pasiva y romántica lentitud, sin embargo la velocidad de su corazón no sincroniza con esta tranquilidad, la velocidad de los latidos comienzan a agudizarse a medida en que las caricias se vuelven más absorbentes junto con los suaves e incluso temerosos suspiros que resopla Darien, rehén de la pasión que comienza a estremecer cada rincón de si mismo, lo cual también comienza a sentir ella, obligándola a voltear de manera audaz pero aún así sutil para poder quedar frente a aquellos ojos zafiro, que parecen brillar más al encontrarse con el azul más claro de los suyos.

—Gracias por devolver a mi corazón este sentimiento, no pensé que volvería a mí —dice Serena, con agradecimiento en su voz y mirada.

—Gracias a ti por hacer de esto una nueva realidad —responde Darien, ofreciéndole la suavidad de sus labios al acercarse a los de ella.

—Mi Darien… —contesta Serena, tras sentir el término del primer beso en privacidad.

—Serena… —susurra Darien, mientras acaricia la mejilla de la rubia con ternura, perdiendo su mirada en los labios que nuevamente vuelve a besar.

En el instante en que nuevamente se unen por un beso, ambos saben que los preámbulos y confesiones de amor han cedido lugar, ya no harán falta promesas ni sueños retratados en palabras, ahora los sentimientos darán su veredicto bajo el retrato de la unión íntima entre dos seres deseosos uno del otro, la cercanía de lo inaudible que es el amor palpitante de este segundo los atrae cual imanes en polos negativo y positivo, la fuerza atrayente del deseo y el sublime encanto que comparten los guía paso a paso en este momento, cuando ya la inercia de la cómplice pasión los acomoda a ojos cerrados, Darien y Serena comparten besos más profundos junto con imponentes caricias, despertando y aflorando el deseo de que el momento se agudice cada vez más.
Darien toma delicadamente la espalda de su esposa, ambos entreabren los ojos un segundo para volver a observarse, una cómplice sonrisa dice más que mil palabras, ya es momento de que vuelvan a poseerse en cuerpo y alma, por lo tanto, Darien recuesta a su esposa con suavidad y queda sobre ella, Serena solo es capaz de obedecer a los dictámenes de su esposo, en quien ya el deseo se desborda y se vuelve totalmente obvio el querer algo más, ese "algo" queda claro al momento en que Darien comienza a recorrer aquel camino construido por él en el cuerpo de su esposa, teniendo por inicio su frente, pasando por sus mejillas, labios y cuello, pero para que siga, y es algo que Serena sabe bien, ella debe hacer notar su pleno consentimiento, por la misma razón Serena abre sus brazos y recibe a su esposo, el cual ante esta señal comienza a descender poco a poco.
El oscuro vestido que cubre la piel de Serena es despojado con lentitud, para esto Darien toma a su esposa por la espalda y levanta un poco, ya desabrochado, el camino de salida para este es innato, quedando después reducido a solo una retorcida tela olvidada al ser lanzada en dirección desconocida. Serena también toma participación al momento de despojarse ambos de sus prendas, con destreza tenue pero determinación, Serena retira de cada ojal los botones que censuran el torso desnudo de su marido, el cual al momento de quedar expuesto despierta el frenesí absoluto de ella, haciendo que sus movimientos se vuelvan un tanto más bruscos, algo que ocurre de igual forma en él, haciéndolo retirar la ropa interior de su mujer de manera audaz y sin contemplaciones, lo que hace a Serena apresurar sus propias maniobras, logrando en solo unos segundos dejar en completa desnudez al hombre de sus sueños.
Incluso cuando el roce de sus pieles desnudas se hace más fuerte, Darien y Serena toman el momento para volver a sentirse, recordarse y desearse, todo pudor queda de lado al sentir la cálida compañía mutua. Ambos recorren el cuerpo contrario con suavidad, caricias que se creyeron muertas hoy renacen con el ímpetu del amor, el mismo que lleva a hacer arder cada zona recorrida por el ser amado, haciendo que ambos deseen seguir adelante sin miedos ni tapujos. Ambos se entrelazan en un abrazo más fogoso, anhelado y concebido, la respiración de los dos se hace más fuerte, dando bienvenida a los primeros jadeos totalmente hambrientos de pasión, algo que asegura que habrá mucho, mucho más.
Serena siente la electricidad en cada rincón de su cuerpo, sus mejillas toman el rubor que demanda la acalorada temperatura, los cabellos que recaen en su rostro son humedecidos por el mínimo sudor que recorre su frente y mejillas, mientras que sus labios se retuercen en una angustiante necesidad de acallar los quizás prematuros gemidos que claman salida, los que aún siendo censurados son totalmente audibles por Darien, ya que si bien no son exhalados, el agitado pecho de su esposa declara que se encuentran ahí escondidos, siendo estos tomados como iniciativa por él, deseosos de hacerlos escapar gracias a sus próximos pasos.
Darien contempla la completa desnudez de su esposa, pero en sus ojos quedó totalmente exiliada cualquier nota de morbosidad, ya que su mirada incluso tiene toques de admiración y respeto, es como si un artista viese su bella obra terminada y es hora de aplaudirla, la que se esculpió con paciencia y esmero, pero lo mejor para él es sentir que aquella obra de arte le pertenece por completo, por lo mismo guarda su urgencia para seguir maravillándose con la hermosura en frente suyo y acaricia con amor, recorriendo con sus manos la suave y diminuta cintura de Serena, pasando después a su pálido vientre para terminar en el terciopelo de sus piernas, ella al sentirse deseada de esta forma se pierde en un apetito pasional cada vez más profundo, en esta lenta mezcla de ardor y ternura Serena se siente al borde de la locura, ya que este mismo equilibro que le parece perfecto para una ocasión como esta, es su talón de Aquiles, ya que si bien el fuego del deseo suele encender de otras formas, Serena no se niega a si misma que es justamente el romanticismo jamás olvidado lo que realmente la desborda de ansiedad, dándose cuenta de que Darien y nadie más que él, es capaz de entender con exactitud las exigencias de una mujer como ella, encerrada en un mundo real y de fantasía, mundos que se hacen solo uno a la hora de que se siente poseída por su Príncipe azul.
Serena, ya completamente sodomizada por la lujuria que nace de su alma y cuerpo, invita silenciosamente a Darien para seguir adelante, en un nuevo beso lo obliga a seguir su rumbo descendiente, quedando nuevamente recostada a espera de su esposo, quien entiende y recibe la invitación entregada, reclamando su lugar entre las piernas de su mujer. Ya ahí, Darien vuelve a recorrer el camino inconcluso, entregando beso tras beso sobre la ardiente piel de Serena, llegando al valle oculto entre los pechos de la misma, poco después besa cada uno de ellos, degusta el dulzor y perfume de los erectos botones de rosa en ellos, lo que lleva a Serena, en una acción de inercia, a arquear su espalda en un retorcimiento eléctrico que viaja desde su cabeza hacia los pies, dando por fin salida a los gemidos que se encontraban ocultos en su pecho, los que incentivan a la vez a Darien para volverse más audaz, el cual ahora otorga suaves pero firmes mordiscos en los pezones de su mujer, mientras que una de sus manos desciende por el vientre de Serena hasta llegar a la intimidad de su género, el cual ya se encontraba humedecido por el néctar que expulsa su interior. Con sus dedos lubricados por el mismo, Darien recorre el cálido escondite de pasión de su esposa, sin perder el ritmo de los desenfrenados besos que embisten los pechos de Serena, mientras ella solo disfruta de los estímulos ofrecidos por él, quien no muestra egoísmo a la hora de satisfacer principalmente a ella en este punto, ya que lo sabe necesario al momento de querer empezar el propio.
Ya pasados algunos minutos, Darien siente que es momento de algo más, por lo cual desciende paso a paso mientras retira sus manos de donde se encontraban, ahora ambas se posan en los muslos de Serena, mientras su cabeza se pierde parcialmente para llegar a su entrepierna, iniciando un tenue e inicial jugueteo con su lengua para otorgar aún más placer en el punto clave y predilecto de una mujer, a lo cual Serena desprende su total raciocinio en gemidos cada vez más fuertes, acompañados con nerviosos y espasmódicos movimientos involuntarios ante los estímulos que suben y bajan en si misma. Las reacciones de Serena no pasan desapercibida en ningún caso para Darien, quien ya no puede retenerse más a si mismo un segundo más, haciéndolo tomar posición entre las piernas de su mujer para seguir adelante. Darien separa delicadamente cada una de ellas sin antes dar una mirada al ruborizado rostro de Serena, la cual poca conciencia ya sostiene de sus propios jadeos, pero aún en esta locura pasional, Serena cruza mirada con Darien, comparten una sonrisa apaciguadora y dan un respiro antes del siguiente paso, el cual Serena espera acomodando bien su espalda sobre las grandes almohadas, mientras Darien flexiona sus rodillas y queda imponentemente a altura de su esposa, a la vez sus brazos descienden y también se flexionan para mayor estabilidad, Serena lo recibe con un abrazo y atrae su cuerpo más hacia el de él, haciendo que su humeante aliento quede en compañía del oído que desea escuchar cada uno de los gemidos que nazcan de su esposa, la que ya más calmada, espera el segundo clave en que ambos volverán a unirse en su máximo esplendor físico, lo cual no demora mucho más allá.
En solo un par de maniobras, Darien vuelve a ser parte del interior de Serena, ambos dan un satisfactorio gemido de aprobación, el cual perdura gracias a la detención por parte de él al extender el periodo de esta primera embestida, la cual no resiste más tiempo y es secundada en un vaivén cauto pero firme por parte del pelinegro, quien además de poseer a Serena de esta forma, besa sin parar su cuello, sus mejillas y labios. Serena se deleita al sentir que nuevamente su privacidad recibe a la única compañía permitida, se deja encantar por los respetuosos y aún calmos movimientos de este, pero no todo para ella es recibir, también es momento de mostrarse más activa en el encuentro, por lo cual no solo sus piernas aprisionan el cuerpo de su esposo sino que también sus brazos, manos y labios, logrando que Darien se sienta cada vez más cobijado y apoyado para aumentar la velocidad de las embestidas, las mismas que no demoran en volverse más ágiles y potentes, lo cual es muy bien recibido por su receptora, demostrado está en sus gemidos subidos de tono, en la contracción de sus piernas y en la entrecortada respiración que nace por las sensaciones y presión del cuerpo de su marido sobre el de ella, haciéndola sentir presa totalmente cazada por su depredador, dejando que la imponente presencia de su marido no se detenga por motivo alguno, pero al momento en que Serena nota cierto cansancio en él, toma actitud aún más dominante, por lo tanto se separa de Darien un poco, lo toma por los hombros e inclina hacia un lado, él entiende esto y cambia de posición, es él quien ahora queda recostado boca arriba, pero Serena no toma su lugar de inmediato, prefiere jugar también, entregar lo que le fue recibido, bajo esta idea, Serena se recuesta parcialmente sobre Darien, acaricia su cabeza y enreda sus dedos en el oscuro cabello de su esposo, entrega también un profundo y coqueto beso en sus labios, desciende posteriormente hasta llegar a su marcado abdomen, hasta llegar finalmente a su miembro totalmente erecto, el cual recibirá ahora los labios y lengua de Serena, quien se sumerge en un propio vaivén sobre este, haciendo que Darien se estremezca al sentir la humedad y calor de la boca de Serena recorriendo su ser. Mientras Serena se esmera en otorgar otro tipo de placer a su esposo, él se deja seducir y amar por ella sin obstáculos, pero pasados algunos minutos, el sobre-estímulo que esta le entrega podría llevarlo a un desenlace aún no deseado, por lo mismo toma uno de los hombros de Serena y la obliga a tomar distancia, ella, sorprendida por esto, espera algún tipo de declaración de incomodidad por parte de su marido, pero pausado por sus jadeos, Darien aún no es capaz de hablar, solo da grandes bocanadas de aire en una súplica por volver a sacar la voz, cuando esto le es posible solo le pide a su esposa un segundo para tomar calma, llegada esta, Darien, de manera ágil, se levanta y conduce a Serena sobre él, necesita sentirla allí, poder observarla mientras comienza a subir y a bajar para continuar con la penetración, permitirse también el primer plano a aquellos pechos que fueron un regalo de los Dioses a la hora de ser creados para su deleite mortal, acariciarlos a viva fuerza y encantarse por la turgencia que poseen, lo cual Serena hace posible al recaer sobre Darien de un segundo a otro, haciéndolo dar un pequeño brinco de sorpresa pasional, lo que lo despierta y lleva a abrir sus ojos para contemplar la sensualidad de su esposa al ascender y descender sus caderas, con sus manos apoyadas en el pecho de él, mientras que sus dorados cabellos crean la dorada cortina que él tanto disfruta, la cual también hace un suave cosquilleo en su piel. Para ayudarla, Darien entrelaza sus dedos con los de Serena para darle soporte, esta cómplice acción los une más allá de lo físico, ya que la sensación espiritual que otorga este tipo de acciones los hace sentir más compenetrados en todos los aspectos, ya que no se deja de lado en momento alguno lo que es el cariño, apoyo, amor y pasión, perfectas mezclas que hacen de este momento uno excepcional para ambos, el volver a sentirse un solo ser, protagonistas de un amor esplendoroso en cada arista de su infinidad, los equilibra y hace consientes de que esta realidad es solo posible en compañía exclusiva de los dos, dos personas que viven y gozan todas las facetas de un sentimiento tan amplio como lo es el amor verdadero.
Los minutos siguen pasando, indefinida es su velocidad, todo el concepto del tiempo se transforma en una ecuación fallida a la hora de tildar su clara interpretación, solo es un momento experimentado sin inicios ni límites obvios, es tan solo el lapso de una unión necesitada y vivida, la que ya avanzada comienza a mostrar los primeros desgastes físicos de ambos. Darien, al percatarse de esto, flexiona su torso e invita a Serena a descansar sobre él, ella lo hace, solo algunos minutos pasan detenidos antes de que Darien vuelva a tomar guía de este momento, volviendo a buscar su lugar entre las tensas y cansadas piernas de su mujer, las que reciben una vez más al pelinegro entre ellas, quien vuelve a penetrar con suplicante pasión a su esposa, dándole embestidas cada vez más fuertes y profundas haciendo que sean de igual forma sus nuevos gemidos. Darien ahora toma las piernas de Serena al notarlas fatigadas en su actual posición, su pretensión era acomodarlas un tanto más arriba para que quedaran situadas en su espalda, pero entre tantos movimientos sin explicación, Serena pareciera quizás posarlas en otro lugar, por lo cual es ella misma quien con suspirante fuerza las sube un poco más, terminando reposadas sobre los hombros de su esposo, quien en esta posición se abalanza un poco sobre ella, su torso queda sobre los muslos de Serena haciendo que esta sienta la presión, si bien es fatigante no deja de ser muy excitante a la hora de experimentar algo más allá, decisión y apreciación bien conseguida en el momento en que Serena vuelve a sentir el vaivén de Darien, pero esta vez parece ser aún más profundo que antes, incluso pareciera provocar un poco de dolor, pero este no es nada si se compara con la inmensidad de placer que se apodera de ella al sentirlo cada vez más en su interior, sensaciones que también son disfrutadas por Darien, el cual aprieta los tobillos de Serena mientras la penetra una y otra vez, cada vez más fuerte y vigoroso, llevándolo a dar jadeos más cortos y seguidos, profundos y audibles, los que encuentran a su par los gemidos que Serena entrega, ella, totalmente rendida ante el sinfín de mariposas que recorren su estómago y la electricidad que inunda su cuerpo, llevándola más cerca del tan ansiado clímax. Para Darien es igual, las siguientes embestidas marcan ya el inicio del fin de estas, el calor que lo sumerge en el placer lo hace sentir ya totalmente extasiado, un camino sin salida es recorrido por ambos, los músculos se tensionan y comienzan a hacerlo en un ritmo palpitante, ritmo que termina por vencer primeramente a Serena, la cual lanza un final y agudo gemido a la vez en que su cuerpo se estremece, esto lleva a Darien a seguirla pronto, el saber que Serena ya ha conseguido el clímax le da el permiso a él para obtener el suyo, el que llega de forma potente y lo hace temblar en un gemido profundo, haciendo que Serena sienta el final calor que se cobija en su interior, señalando que ya ambos han dado todo de si mismos y son victoriosos de este encuentro. Darien, exhausto, cae sobre Serena de manera brusca, ella lo recibe en sus brazos para compartir los jadeos sobrantes, ambos se acarician cansados e intentan volver a la calma, se abrazan en un descanso tenue después de haber tocado el cielo tomados de la mano, ahora solo queda sellar el momento, sus miradas se encuentran y sus sonrisas se comparten, un romántico beso da por terminada la relación íntima recién sucedida, dejando así la suave tranquilidad de un retorno que no se creyó posible, ayudando a que los fantasmas del pasado y los rencores se esfumaran de una vez por todas, hoy, esta noche, Darien y Serena vuelven al equilibrio perdido, se reafirman como pareja en todos los aspectos y con esto por sellado, dan inicio a un nuevo camino en su vida, el retorno de la misma que promete una infinidad de nuevas experiencias.
Pasados algunos minutos y ya con la mesura de compañía, Darien y Serena permanecen fuertemente abrazados sin pronunciar palabra alguna que no sea para describir el amor que sienten el uno por el otro, pero el cansancio evidente de tantas sensaciones vividas el día de hoy terminan por acabar con toda energía de Serena, pero ella bien sabe que no tendrá solo esta noche para poder seguir viviendo su amor a flor de piel, esto es solo un nuevo comienzo, una nueva oportunidad, por lo mismo y de forma tranquila se posa en el pecho de su marido, recibe con gratitud las caricias que él le proporciona, las mismas que la ayudan para sentirse a salvo en sus brazos, logrando cerrar lentamente sus ojos para así visitar el mundo de los sueños, donde probablemente también sea Darien el gran y único protagonista. Él, por otra parte, aprovecha esta instancia de parcial soledad, es ahora cuando vuelve a enmarcar en su mirada cada detalle, se pierde una vez más en los suaves cabellos dorados de su mujer, enreda sus dedos a través de ellos y acaricia, dedica sus segundos para sentir su piel metafóricamente una seda sobre la propia, la siente y escucha inhalar, exhalar, se adueña de la tranquilidad de su esposa y vanagloria mudamente por ser el causante de esta, mientras que en su propio corazón las cosas vuelven a estar en orden, los temores hacen retirada y juran no volver, las inseguridades viajan a un plano externo y lejano de su conciencia, hoy solo hay tiempo para la calidez de un amor que jamás fue capaz de extinguirse, sino que incluso en los problemas fue lo suficientemente valiente como para seguir palpitando, toda esta seguridad lo lleva a hacer compañía a Serena hacia el lugar donde ella viajó, acomoda su cabeza sobre la de ella y cierra sus ojos, se acomoda perfectamente para perpetuar el abrazo que quedó sellado, suspira profundamente y se da la oportunidad de descansar, pero incluso entre tanta felicidad la amargura parece seguir estando presente, su corazón se estremece al momento de visualizar algo en su plano sensitivo de los sueños, su lado conciente recrimina el estar viviendo una vez más aquellas similares imágenes que algún día tuvo que soportar, ¿Por qué nacen hoy estas premoniciones?, ¿Son, con seguridad, premoniciones?, de no ser así, ¿Qué lo lleva a testificar el horror que se esconde tras sus párpados?
Una luz hermosa brilla con intensidad, a ratos con más fuerza, a ratos con más tranquilidad, poco a poco esta toma figura y dominio, es el poder y corazón de Serena, vestida en su épico traje de heredera del reino de la luna, la gran diferencia radica es que en ella los rastros juveniles toman distancia, hoy Darien la ve en sus sueños como una imponente emperatriz coronada por un dorado símbolo de fortaleza y coraje, pero incluso esta supremacía de poder parece estar amenazada, lo peor, amenazada por algo que ya fue vivido y hoy resulta nuevamente de temer.

—¿Serena? —pregunta Darien, visualizando a su mujer en un plano oscuro, el único resplandor es ella misma, quien se mantiene detenida frente a su cara y observa con seriedad.

—Escúchame bien… a quien ves ahora ante tus ojos es una identidad oculta, aunque sepas quien soy y que represento aún me encuentro reprimida por las cadenas que me unen al pasado, mi debilidad supera las energías que pueda tener para querer protegerte a ti y a todos, además no apareceré nuevamente ante ti sino es en una cruenta batalla, ayúdame, por favor —pide Serena en el sueño, notablemente preocupada.

—¿Cadenas?, dime que pasa, explícame como puedo ayudarte… ¡no entiendo que tratas de decir! —explica Darien, atormentado por su ignorancia.

—¿Crees que realmente seremos siempre felices, Endymion? —cuestiona Serena, haciendo que con la última palabra dicha Darien se percate que él encarna a este antiguo príncipe de la tierra.

—¿Por qué lo preguntas? —interroga Darien, ansioso por saber la respuesta.

—Por esto… —responde Serena tras mover uno de sus brazos ampliamente hacia un lado, es como si presentara una obra de teatro frente a ellos, es ahí cuando el plano oscuro tras su espalda refleja al fin una imagen, esta es la ciudad de Tokio totalmente destruida, posteriormente todo se torna en sombras y la luna creciente de igual color se apodera de cada espacio, se puede ver también como cada una de las Sailors Scouts yacen en el piso sin vida, junto con su misma presencia y la de él, totalmente derrotados.

—¡Qué es todo esto! —pregunta horrorizado, Darien.

—Este es nuestro futuro cercano, al que en otra ocasión pudimos optar hoy solo es una esperanza vagabunda, ya no hay nada que asegure que vivamos la vida del mañana tal y como la creímos posible, el poder que nos azotará está plagado de venganza y demencia, sin contar con que la renovada energía maligna es un nocivo regalo que nace desde el lugar que me vio nacer hace siglos atrás. Debemos estar alerta, la majadera estrella susurrante informará cada uno de nuestros pasos, en un acto de locura abrirá los portales oscuros que arrasarán con nuestras esperanzas, ya pronto se sabrá que traicioné al infierno con tal de tocar tu corazón una vez más y sino eres capaz de despertar en mi algo más que no sea el amor, juro hoy que nuestro fin está cerca —sentencia Serena, dejando caer una solitaria lágrima en su mejilla.

—¡Eso es imposible!, Serena… —Exclama con impotencia, Darien, tomando el brazo de su esposa para atraerla hacia su cuerpo y protegerla, pero en el instante en que lo hace, la frágil figura de una Reina que peligra su nacimiento, se rompe en mil pedazos, como si se tratase de una estatua de cristal que se arroja con fuerza hacia un abismo infinito— No… no… ¡No! —replica Darien, escapando del trance en el que se encontraba.

Un sudor frío recorre su espalda, su respiración ahora es agitada debido al gran tormento que se retrató en un sueño, es la misma agitación que obliga a Serena despertar de golpe, preocupada por las negaciones que escuchó salir de la boca de su esposo.

—¿Qué ocurre? —pregunta somnolientamente preocupada, Serena.

—Fue… solo una pesadilla, no te preocupes… disculpa por haberte despertado, vuelve a dormir, mi amor —explica Darien de manera embustera, dándole a su esposa una sonrisa de consuelo con el fin en que crea su piadosa mentira.

—Cuéntame —exige Serena, despertándose a si misma, cueste lo que cueste.

—Otro día, ¿Está bien?, ahora solo descansa, descuida… —responde Darien, tratando de recomponerse de manera rápida.

—Prometido, ¿Bien?, no quiero que me ocultes algo… te conozco bien, Darien, tus ojos me dicen que no fue solo una pesadilla común y corriente, algo más te pasa —contesta Serena, incrédula de que solo haya sido un mal sueño.

—Te prometo hablarlo después, ahora solo quiero tenerte entre mis brazos, no dejemos que un mal sueño nos arruine la noche, luchamos mucho por conseguirla y no dejaré que se nos arrebate porque sí —explica Darien, bajo una pronunciación llena de valentía mezclad con enojo, mientras hace posesión del delgado cuerpo de su mujer, al que abraza con aún mayor fuerza.

—Darien… —susurra Serena, manteniendo su preocupación.

—¡Anda!, no pienses más en esto, por favor, Serena, puedes estar tranquila, yo estoy contigo —responde Darien en nerviosas risas, queriendo apaciguar el mal rato.
—Está bien… buenas noches —responde Serena, moviéndose lo necesario para poder besar nuevamente a su esposo.

—Buenas noches —responde él tras recibir el beso, volviendo después a como se encontraban antes de que tuviera esa "pesadilla".

Serena vuelve a acomodarse bien sobre el pecho de su esposo, más se resigna a dormir y permanece callada a la espera de que quizás Darien susurre algo, pero él, con ágil inteligencia, sabe que su esposa no lo ha obedecido del todo y aún está despierta, por lo mismo intenta tomar tranquilidad y así tal vez transmitírsela a ella, todo con el fin de no arruinar la bella noche en que ambos pudieron reencontrarse, aunque se vea amenazada una vez más por la mala fortuna que promete manifestarse.
Blanco y negro, alto y bajo, sonrisa y lágrima, todo tiene su lado opuesto y esto es ley en la vida, como puede olvidarlo Darien si es en este mismo instante cuando vuelve a estar seguro de que es así, incluso cuando él mismo haya prometido que nada opacaría esta noche, Darien repasa tormentosamente una y otra vez lo que la visión de la Neo Reina Serena dormida quiso decirle. Las pistas fueron confusas, más la consecuencia de un error quedó bien descrito, la tranquilidad nuevamente pende de un hilo, un paso en falso desconocido podría marcar la total destrucción, ¿Cómo saber cual es la forma de combatir algo sin cara, sin nombre?, ¿El amor es incluso un arma inútil a la hora de que otras fuerzas prometen ser superiores?, ¿Cómo poder si quiera dormitar si se es amenazado de esa forma?, no hay manera…
Especulaciones, respuestas vacías, temor e incertidumbre, eso, además del amor de Serena, estarán presentes en Darien las horas siguientes, solo le queda la esperanza de descubrir el acertijo entregado, pensar bien las cosas y recurrir a toda la ayuda posible en caso necesario. Esta no es una batalla que deba vivir solo, lo sabe bien, pero también sabe que al confesarlo abrirá nuevamente heridas que apenas pudieron cicatrizar en estos años, ¿Cuál es la salida correcta?, quizás solo el sol naciente de un nuevo día pueda traer consigo la respuesta necesaria.


Julio.C Matheus: Jajaja, lamentablemente algunas promesas si son hechas para ser rotas… "Te regalo una estrella", es algo difícil de cumplir, no?, jaja, muchas gracias por el review, saludos!

Misc2010: (Actualmente estoy respondiendo los reviews, si llegas a leer este mensaje significa que aún estoy en eso xD en minutos si deseas ver las respuestas actualiza la página =D) es como la típica frase "Nos encontramos en mantención, trabajando para usted", jajaja, y siii, al fin están juntos de nuevo, ya era hora! Que estés bien y gracias por tu review ^^

LuKuran: Se demoró el capítulo pero ya está aquí, por otra parte me alegra saber que te gustó la reconciliación, fue esperado por mucho tiempo y por lo mismo traté de hacer lo mejor posible =) muchas gracias por disfrutar mi fic, espero que sigas alerta a las actualizaciones y compartas tu opinión de las mismas, cuídate mucho!

mepi: Hola!, de ahora en adelante comenzará la trama sobre el enemigo, pero no quedará de lado todo lo que sea vida personal de Darien y Serena. Si leíste "Una vida a tu lado" sabrás que a pesar de los problemas que escriba siempre tomo el tiempo para que sigan existiendo aquellos detalles lindos de la historia ^^ nos estamos leyendo!

sailor mercuri o neptune: Ya era hora de que Serena diera "brazo a torcer", fue demasiado el dolor, jajaja, espero seguir viéndote por el sector de reviews, gracias por pasar, un abrazo!

Srnkiki: Mi namber wan, la que debe ser la más ofuscada por mi ausencia xD bueno, dejé parcialmente los motivos, sé que comprenderás =)
Sobre el cumpleaños de Serena, bueno, siempre tuve premeditado que así pasara, contar un poco lo que fuesen sus días sin Darien, que haría para sentirse mejor, etc. Tenía la opción de "hacerla emo" y que se tirara a la cama a llorar y llorar, pero recordando bien cual fue su actitud en Sailor Moon R no podía hacerlo, a pesar de que ella no estaba con Darien siguió haciendo de su vida algo que valiese la pena, lo mismo quise mantener en el fic. Y su actitud de "si, yo te dije que te fueras a la /%&$|#|! Pero no te vas a escapar" era una de las partes más esperadas por mi, tenerlo en la mente es una cosa, poder al fin escribirlo y compartirlo con todos fue algo que me dejó sumamente contenta, más al contar con el apoyo de quienes ya sabían que sería así la reconciliación, ya que me dieron todo el "visto bueno" para que así fuera y me dio seguridad, me alegra también que sea una de las partes que más te gustaron =)
Sobre el rapto, ummmm, quien no se raptaría a ese "manso mino" xD me boto a la vida delictual si se tratase de él en carne y hueso, jajajaja
y finalmente, EL acontecimiento ya está aquí, espero que te haya agradado, no sé si será el último lemon de esta historia, quizás me baja lo pervertida un día de estos y alguna experiencia ajena y pecaminosa me de la inspiración necesaria para escribir, porque bueno, mi "talento" para escribir este tipo de cosas es netamente imaginación (A), si, ok, ni yo me la creí… n_nU
¿Cómo te fue con la tesis?, espero que GENIAL y ahora estés disfrutando de tus logros, mucho éxito en ello, espero también que ahora estés descansando en este periodo de vacaciones, que no te estés achicharrando acá en Stgo porque hace un calor de los mil demonios… bueno, sea donde sea que estés espero que todo vaya bien en tu vida ^^
Un abrazo grande mi namber wan!, extrañé nuestra vía de conversación review/respuesta, a ver si ahora la retomamos bien y más seguido, se me cuida un montón!

RESPUESTA ACTUAL:
Acabo de leer el review de ahora mientras escribo la respuesta de los pasados, así que aprovecho la instancia para responderte a ti también.
Si bien puede parecer que claro, está "muy pasado a anime" esa parte, creo que poco me creerás si te digo que intenté saltarme toda esa parte de la temporada de Sailor Moon R, ¿por qué?, muy simple, Rini tiene mucho que ver en eso y no puedo dejarme llevar por una temporada que está netamente basada en la búsqueda del "conejo", si fue superficial, si!, claro que lo fue, es porque no podía entregar en este cap lo que tengo guardado para el próximo xD ya que tengo previsto que para ese al menos el 50% del total sea dedicado al enemigo, ahora solo me quedaba dar datos superfluos de lo que podría estar ocurriendo, pero ya para la próxima entrega entenderás que dato quise entregar específicamente para "la palanca" de esta, algo que se explotará a totalidad pero cuando amerite, de todas formas mi namber wan, siempre bien recibida sus críticas constructivas, eso es lo que me gusta, ya que si bien podemos tener diferencias creativas como dices, siempre mantienes un respeto por lo que entrego a todos y eso es muy valorable =)
Salto a lo del motel, extraño, cierto?, fue una de las trabas que tuve para seguir el capítulo, pero las circunstancias del mismo me limitaron las opciones, porque mira, tenía estas:
Lemon en casa de los padres de Serena (fue algo que ya hice y no creí correcto para esta ocasión)
Lemon en el departamento de Darien (¿Con todo patas para arriba?, que fooome! Jajaja)
Lemon en casa de Haruka y Michiru (¿No será mucho el abuso de confianza?, O sea, Serena, ven a dormir y todo eso, pero no a ESO xD más respeeeto! Jajaja)
Lemon en el auto de Darien (Medio incómodo a mí parecer… como que… no, mejor me ahorro la broma obscena que iba a decir xD)
Lemon en la casa de Darien y Serena (La que relaté en "Una vida a tu lado", ya casi ni recuerdo en que estado está esa cosa, si mal no recuerdo quedó dañada tras el ataque de Dungeon Barbarian, y como puedes dejar para mañana lo que puedes hacer hoy xD aún no han arreglado las cosas por allá.
Entonces, como puedes ver, las opciones para un lemon eran pocas, de hecho lo hablé con una de las niñas que me dejan review y tengo contacto por msn, ella sabe que me estanqué y no sabía como ni donde hacer esta parte, entonces recordando, recordando, recordé (valga la redundancia), que hace años leí un primer fic (que ni tenía idea que era) y resultó ser lemon, ahí Darien llevaba a Serena a un motel pero fue de una forma demasiado erótica, es decir, sin tanto detalle romántico, y como me pareció "la veintiúnica" alternativa, mezclé por aquí y por allá. Puede que haya desentonado con el Darien presentado en el fic, por eso escribí que él temía que pensaran mal de su persona xD pero entiendo que no te haya parecido del todo bien, en la variedad está el gusto, para ser sincera a mi tampoco me apasionó mucho que fuera ahí y me costó hacer un lemon a base de esto, pero "era lo que había".
Sobre lo del sueño de Darien, fue algo que se me ocurrió solo hace unas horas, tenía otra idea en mente pero no me gustó, así que le dí permiso a mis deditos para que escribieran cualquier cosa y salió esto, me agradó bastante ya que abrió ante mi muchas posibilidades para el próximo capítulo, que de ahora en adelante ya veremos todo lo que es la existencia de Tokio de cristal, porque si, nos hemos dado más vueltas que trompo, pero ya comienza la historia en picada hacia ese punto, siempre imaginé que sería por los capítulos 25 o 26, así que no quedé tan desfasada.
Y para terminar, si, ya me está costando escribir, he basado este hobbie netamente a esta historia y ninguna más, de hecho mi UA quedó detenido hasta nuevo aviso. Llevo más de un año escribiendo solo esto y tarde o temprano me desgastaría, además que tuve muchos problemas y malos ratos, de verdad incluso se asomó la idea de dar por terminado el fic, explicar en un "mega capítulo" todo lo restante de esta historia y la otra, pero no, no era justo para ustedes como lectores ni a mi como escritora, así que aquí vamos a seguir no más. =) gracias por los ánimos! Se necesitan a esta altura ^^
Un gran abrazo mi namber wan, no se preocupe por sus críticas, como dije siempre son bien recibida mientras sean con ánimos de respeto y superación para el fic, que es justamente lo que haces ^^
Sino lees esta respuesta la copiaré para el próximo capítulo, así me aseguro de que sepas "la réplica", ajaja, cuídese mucho!
(mega "actualización": me dieron las 4:48 AM y aún no subo esto xD y te llevaste la respuesta de review más larga de la historia, jajaja)

chibi-rukiacherry92: Wow! Muchas gracias, saber que superé tus expectativas es un gran halago, ya que como escritor siempre se tiene la duda si lo que presentarás será bien recibido, saber que fue eso y más me alegra sin duda, gracias!, espero que el nuevo capítulo también sea de tu agrado, la siguiente parte de la trama y todo lo que vendrá. Espero poder contar para entonces con tus opiniones, besos!

maripo Cullen: Hola!, gracias por estar presente nuevamente, muchísimas gracias por tomarte el tiempo de leer esta historia y dejar tus opiniones, asumo que la demora de la actualización no fue muy agradable para ti, pero ahora que estoy de regreso espero seguir contando con tu apoyo y opinión =)
Tanto tus palabras como las de los demás me sirven como incentivo permanente, saber que juntos pasamos un buen rato de entretención, ilusión, emoción, etc. Es algo que me anima para seguir escribiendo aunque a veces resulte muy complicado.
Ahora se nos viene lo más crudo del fic, el enemigo, las pistas para lo que será la tercera parte de la trilogía, problemas y eventuales soluciones, veremos que dicta mi imaginación para esas alturas.
Un abrazo desde el otro lado de la cordillera, ansiosa por cruzarla y conocer los hermosos parajes que allí se ocultan, cuídate mucho y nuevamente te envío mis agradecimientos =)

adoore1: No cumplí con el pronto pero al menos ya está aquí, espero que lo disfrutes y me dejes tu impresión, ahora ya con Serena y Darien juntos las cosas serán más soportables, bueno, eso creo, jajaja, un abrazo!

Roomi: Hola! ^^, si, una Serena más decidida es algo quizás extraño, pero creo que también es un factor que muchos de nosotros quisimos ver en el pasado y como la imaginación de esta escritora no tiene límites lo hacemos realidad y punto!, aunque fue algo visto en el manga, en el anime Serena era demasiado pasiva a la hora de ser directa, pero bueno…
Quedo totalmente feliz al saber que te gustó la reconciliación, espero que sea así con lo que viene de ahora en adelante y por supuesto el poder contar con tu opinión será ideal. Mucha suerte para ti también en todo, gracias por pasar, besos!

Paola: Jajaja, ahora quedó resulto quien era el xfa xfa xfa xD, como estás, Paola?, espero que todo bien =)
Leer que actualizabas todos los días para ver si había subido capítulo me dio pena, me demoré mucho y no era mi intención, espero que no te hayas alejado del fic y lo retomes con las mismas ansias y cariño que lo has hecho hasta ahora, todo con el fin de seguir disfrutando de esta historia que es tan mía como de ustedes, todos mis queridos lectores.
Sobre tu pregunta no sé si leíste la respuesta que dejé en review, por si no te la dejo acá… Todo ese material está en youtube, encontrarlo en español latino o Europeo por el momento es imposible, excepto por uno que está en Catalán, lo que podrías encontrar son los ovas en japonés subtitulados al español =)
Un abrazo grande!, cuídate mucho!

MartithaJimenez: Hola, nena!, jajaja que bueno saber que seguiste mi consejo, esas melodías son preciosas y eran más que indicadas para el momento =)
Sobre tu pregunta, este fic tendrá final específico, pero también habrán cosas que quedarán como antesala para el siguiente, tengo una idea general sobre lo que será esto, pero el veredicto final solo lo veré cuando esté enfrentada a ese capítulo. Sobre las chicas, bueno, hay dos alternativas: Sacan todos sus poderes en este fic tras la pelea del mismo o solo quedan preparadas, creo que es más probable que se cumpla la primera.
Por otra parte quedo contenta al saber que, aunque no hubiese lemon en el capítulo pasado, te gustó de igual forma, muchas gracias por valorar eso =) y claro, tus palabras me han servido como las de los demás, tu constancia y fidelidad al fic me hace siempre esperar tu opinión y ánimos, lo llevo muy presente n_n gracias por todo! Un mega abrazo para ti también, espero que la vida te sonría =) besos!

mayilu: No te preocupes, la vida es absorbente y demandante, entiendo la lejanía, pero aún así te tomas el tiempo para leer mi fic y eso se agradece. Me alegro al saber que te gustó el capítulo, la reconciliación tan esperada… ahora solo queda la parte final de este fic que se viene cargado de emociones, espero contar para entonces con tu lectura y opinión, besos!

vivisp: Muchas gracias por tus felicitaciones. Me deja contenta saber que también te ha gustado el capítulo como a los demás, ahora como bien dices queda la reacción del enemigo, eso lo veremos de inmediato en la próxima actualización, cuento con tu lectura y opinión para ese entonces, un abrazo!

GIGICHIBA: Jajaja así es, se decidieron y al fin están juntos, ahora mamo-chan y usako no volverán a sufrir, al menos por consecuencias que ellos mismos deben asumir por acciones propias, ahora falta la dificultad del enemigo, así que atenta!, gracias por tu review, un abrazo!

LUNA: Quedo contenta al saber que te emocionaste con el capítulo, esa era la idea, llegar al corazón de todos y emocionarnos con la tan anhelada reconciliación =) ahora estando juntos enfrentarán los problemas, vamos a esperar que todo salga bien ^^ un abrazo! Cuídate mucho n_n

salvygurl91: Nada que agradecer, respondo cada review con el mismo ánimo que me lo dejan, la reciprocidad es una de las cosas más lindas que hay en el mundo y es bueno practicarlo ^^ y bueno, tardé con el capítulo, pero espero que haya valido la pena tanta espera y lo disfrutes tanto como el capítulo anterior, besos!

Usagi13chiba: Jajaja, no te preocupes, entiendo que todos tenemos responsabilidades y no podemos estar siempre alerta a un fic =) pero lo importante es que estás y me dejas tu opinión, siempre es bueno saber cual es la perspectiva que se llevaron los lectores.
Ahora se viene todo lo de la bruja génesis y los tontos de Black moon como los llamas xD espero que puedas pasar a leer lo que se viene y que por supuesto me des tu punto de vista, siempre estoy atenta a eso, Un abrazo grande, cuídate mucho!

smfanatic: Hola, Amix! ^^ Que bueno saber que disfrutaste el capítulo con todo!, yo también me emocioné mucho al escribirlo y más con esa música de fondo, quedé muy satisfecha con el resultado y más al saber que fue del agrado de todos =)
Y bueno, con la trilogía, lo siento, los haré sufrir mucho, pero todo estará en el final de ese fic, (te contaré en secreto esto, que nadie más lo lea xD), ese fic será muy "normal y suave" al principio, al igual que "Una vida a tu lado" y "Tokio de Cristal, amor en el siglo 30", pero la diferencia radica es que cuando menos lo esperen, vendrá el máximo problema de un instante a otro, intentaré hacerlo lo más confuso que pueda para que no sospechen si quiera por donde reventará el obstáculo más grande, al menos no hasta que necesite comenzar a mostrarlo de a poco… uuuh!, vieras como me siento ahora, me dan ganas de escribir ese fic ahora ya!, pero no, todo en orden será mejor, jejeje, un abrazo, Amix, cuídate mucho, besos!

Bere prin: Linda! Muchas gracias por tu alegría para conmigo y los ánimos que me das… ambas sabemos que sabías este capítulo al revés y al derecho, pero aún así me dijiste que ya presentado sería distinto y parece que lo fue, superé tus expectativas, jijiji, seguimos hablando por MSN, un beso enorme!

Princess Mko: Muchas gracias por tu saludo de año nuevo, espero que este 2012 traiga a tu vida todo lo que deseas =) sobre el fic me alegro que te haya gustado la ternura de este, la reacción de Serena que quise plasmar y se ha llevado los aplausos, pero como dices ya viene Génesis, ¿O se va?, no lo sé… jajaja, el fic dirá más adelante… besos!

Lexie: Mi querida Lexie, sabes cuanto te extrañé, pero comprendo perfectamente el por qué te alejaste y comparto lo mismo, ahora que estás de regreso solo me queda agradecer nuevamente tu fidelidad hacia esta historia, todos tus ánimos y bellas palabras, como tu correo lleno de alegría y buenos deseos, de verdad gracias!
y bueno, acá en mi País ya es viernes 27 de enero… así que…
Cumpleaaaaños feeeeliz
te deseeeo a tiiii
Cumpleaaaaños, querida Lexie
Qué los cumplas feeeeliz
(así lo cantamos acá xD jijiji)
Revisa el mail! Besos!

•Lita Japon: Sé que no escribes reviews, sé que te cuesta incluso poder leer el fic ahora, de hecho no sé si podrás leer esto pero aún así quise dedicarte unas palabras, mi linda y bella Poly Poly, gracias por tu eterna alegría, por tus palabras y bromas que me sacan una sonrisa, por tu apoyo incondicional en todo lo que sabes de mí, desde lo más superfluo hasta personal. Sin duda este lugar (FF) hizo que conociera a personas hermosas como tú, llevo siempre en mi memoria a cada una de las personas que a distancia me dedican su tiempo, la primera fuiste tú, eso siempre lo tendré presente ^^
Este año se viene con todo, querida!, vamos! Sé que podrás superarte en todo y alcanzar aquella felicidad que ha parecido alejarse un poco, no olvides que entre más esfuerzos hagas mayor será la recompensa!, tu puedes =) te quiero mucho!

A TODOS LOS DEMÁS: A quienes ya me dejaron su review en el capítulo actual, a quienes llegarán después, a todos les mando un afectuoso abrazo y mis agradecimientos, también a todos quienes se tomaron el tiempo para explicarme bien sobre el talk box, *_* gracias al datito de todas y el de Srnkiki pretendo comprarlo en una semana más, así que muchas gracias! Porque además de escribir sobre Sailor Moon soy coleccionista xD tengo cosas con más 12 años de antigüedad, artículos de Argentina, España, etc., películas en VHS, tarjetas de Estados Unidos, láminas de álbum que se dieron en mi País, agendas, posters, broches, de todo lo que pueda! y las guardo como un tesoro, así que el talk box se sumará a mi cajita fantástica
Les cuento también que desde hoy mismo ya estoy escribiendo el próximo capítulo, así que este viene sin tanta demora, atentos!
Besos a todos, nos leemos luego, sayo! ^^