Los personajes de Gakuen Alice no me pertenecen, ni tampoco la historia.
Mikan, una chica de 17 años, vive con sus padres y su hermanita en Tokio. Un día sus padres le informan que deberán viajar por algunos meses, ella se emociona, ya que le encantan los viajes, pero sus padres le dirán que ella no ira, sino que se quedara en casa, pero con lo que no contaba, era con que sus padres la dejarían a cargo de un… ¿niñero?
El niñero.
Capitulo 23
POV Mikan
—Para que irme corriendo si tu lo estás haciendo…— le dije firmemente sin moverme del lugar en donde estaba.
— ¿Yo?— soltó una carcajada se dio nuevamente media vuelta, para quedar frente a mí, solo que ahora a unos metros de distancia —No lo creo… yo aclaré— remarco la última palabra —Las cosas antes de irme… cosa que tú NUNCA— volvió a remarcar —Pudiste hacer…
— ¡Pero lo intente… y tú decidiste ignorarme toda la semana!— volteé hacia la cocina y pude ver que todas las de limpieza, cocina e incluyendo al jardinero miraban la escena. Natsume volteo y los fulminó con la mirada, inmediatamente todos volvieron a realizar sus tareas. —Es mas… tienes razón hagamos de cuenta de que no 'aclare' nada y olvida todo…— le dije ya desesperada, me di media vuelta y comencé a subir los escalones.
—Lo ves…— me gritó subiendo detrás de mi —Esa es tu 'maravillosa' forma de resolver problemas— yo seguía subiendo sin voltear atrás —Solo te interesas por ti misma.
— ¿Y tú?— me detuve para enfrentarlo —Intentaste conmigo… viste que no funcionó, te fuiste con la otra…— le dije ya que él, era el menos indicado para decirme esas cosas —Y ahora que… terminaste con ella, vienes conmigo y quieres que actúe de lo más normal… no me hagas reír…— le dije para volver a retomar mi camino.
— ¡Y ya te lo dije! ¡Me equivoque y por eso termine con ella!— se quedó parado donde mismo —Ves… ni siquiera me escuchas…— reprochó —No sé cómo me pude fijar en una egocéntrica, engreída y chiflada como tu…
—Te falto inmadura y malcriada…— le dije antes de entrar a mi habitación y cerrar de un fuerte golpe la puerta.
Me fui directamente a mi cama, para esconder mi cara en una de las grandes almohadas, para poder sacar todo mi enojo y frustración con un fuerte grito, que gracias a la almohada solo fue audible para mí.
Ya que estuve más tranquila me recosté mirando hacia el techo, era inútil que Natsume y yo pudiéramos mantener una plática sin gritarnos u ofendernos, y aún más ridículo era pensar que él y yo podríamos tener una relación sentimental. Nuestros caracteres son tan parecidos que chocamos horrible.
— ¿Qué?— me preguntó Sumire impresionada.
—Si…— le conteste sin ánimos —Llevamos una semana sin hablarnos…— le conté —Bueno él no me habla desde hace dos semanas, solo un día discutimos y desde entonces parece que ni siquiera nos conocemos.
— ¿Y porque discutieron?— me preguntó.
—Por una estupidez…— le dije sin interés, la verdad no tenía muchas ganas de hablar sobre el tema.
— ¡Cuéntame!— me dijo ansiosa yo solo reí.
—Me dijo que le gustaba…— le dije rápidamente.
— ¿Qué?— pregunto sorprendida y emocionada — ¿Y su novia? ¿Y porque pelearon?
— Me dijo que había terminado con su novia… me beso y yo no supe qué hacer ni que decir, y nuevamente hui…— le conté mientras jugaba con mis dedos.
— ¡Es que tú estás loca! ¿Sabes?— me dijo casi gritando, ignorando que estábamos en plena clase de biología.
—Shh…— le dije riendo para evitar que nos regañara el profesor.
— ¡Es que Mikan ese hombre es igual o incluso más orgulloso que tú!… ¿tienes una idea de lo que le debió haber costado decirte eso?— susurró mientras se ocultaba para que no se dieran cuenta de que hablábamos.
—Pero…— pensé pero ninguna escusa llego a mi mente, claramente no la había. Yo había exagerado. Suspire —Tienes razón…— le dije apenada, pero agradecida, Sumire siempre me hacía pensar antes de actuar, pero en esos días no estaba conmigo para tranquilizarme.
— ¿Y qué harás?— me preguntó aunque claramente conocía la respuesta.
—Puede ser que considere pedirle dis…disculpas— Sumire automáticamente sonrió...
Las clases como de costumbre pasaban más que rápido, solo que ahora iba algo atrasada debido a las dos semanas en las que no asistí a clases.
—Sumire tienes que prestarme todos los apuntes…— le dije en tono de suplica ya cuando llegamos a su casa, ya que Natsume no me había devuelto mi auto habíamos ido caminando.
—Si…— me dijo abriendo su bolsa para sacar unas libretas.
—Gracias…— le dije feliz —Te las regresare mañana.
Nos despedimos para después yo seguir el camino hacia mi casa -Hablare con él- pensé segura, bueno no del todo, ya que la última vez que dije que hablaría con el… terminó en pelea.
Llegue a mi casa, saque las llaves de mi bolsa para poder entrar, recorrí el living hasta llegar a la sala buscando a Natsume, más no estaba. Llegue a las escaleras y lo encontré, venia bajando, llego al último escalón y me miro.
—Quiero hablar contigo…— dijimos al unisonó.
Continuará.
Notas de la adaptadora:
Espero que les guste esta historia.
Dedicada a Laura-Sempai que me pidió la adaptación.
Nos leemos.
