Seré más que breve porque la verdad es que este capítulo me ha dejado muy triste…

Bien, ha llegado la hora de llevar a cabo una de las ideas que tenía pensadas para los últimos capítulos del fic, sé que el tema es sensible, pero ya con esto vamos a ir uniendo los puntos para dirigirnos a la tercera parte de la trilogía, la que está cada vez más y más cerca.

En esta ocasión y como el título señala, hablaremos de Hotaru y lo que le ocurrió después de la batalla con black moon, como así también algo que sucede con su padre, el profesor Tomoe.

Solo haré una recomendación para la lectura de este capítulo: Si quieren llenar sus sentidos de emotividad, les recomiendo buscar dos canciones del OST (Original Sound Track) de Sailor Moon. La primera es "Where is that person" y la segunda "Yureru Kokoro", podrán encontrar ambas al poner estos nombres en youtube tan solo agregándole "Sailor Moon"

Recomiendo que la primera canción (Where is that person) sea escuchada en el momento en que todos se reúnen en la habitación de Hotaru y si se quieren joder la existencia (disculpen la frase xD pero a mi me pasó eso) y la segunda (ALERTA DE SPOILER) la escuchen en el momento en que todos vayan hacia el cementerio.

Sin más que agregar, los dejo con el nuevo capítulo.


—Muy bien. Así como tan dorado es el prometedor sol que ilumina nuestras vidas, también lo fue aquel reino que quedó escondido a través del tiempo. Tu estirpe, Darien Chiba, es una de las más nobles que nuestro planeta pudo ver. El gran imperio dorado de la tierra, aquel prometedor imperio que luchó por llevar a este lugar a su esplendor, la cuna que te cobijó hace ya tanto tiempo, al que fuera el último descendiente de este reino. Tu corta vida marcada por el valor, pudo así también marcar lo que pasaría en ya este avanzado futuro, ya que tu eterna devoción hacia Selene, la diosa de la luna, hizo florecer el amor que hoy se traduce como la inmortalidad empírica. Ahora bien, Endymion —habla con gran seguridad, el emperador, algo que deja sin aire a sus acompañantes—, sé que has divagado en esta vida sin saber un sinfín de respuestas, que nuevamente has sido marcado por el dolor, por ausencias, confusión, más todavía con el constante peligro que conlleva el ser quien eres, pero, y es aquí cuando creo que estarás de acuerdo conmigo, es que cada dolor sufrido en el pasado, hoy es solo un recuerdo que se empaña gracias a la inmensa dicha que sientes al por fin estar con la princesa Serena.

—Estoy… sin palabras —es todo lo que puede decir por ahora, Darien.

—Sobre ti, dulce Serena —dice el emperador, observando detenidamente a la rubia—. Sé cuan cruel fue tu final así como también el de tu príncipe y también a quien te dio la vida, la Reina Serenity. Tal vez no creas en mis palabras, pero dime sino es ella una hermosa mujer de cabellos platinados y de profunda mirada azuleada, la diosa que te llevó en el vientre.

—Así es —responde Serena, totalmente emocionada.

—He perdido la cuenta sobre cuantas veces soñé con su rostro, pero si recuerdo la atención con la que escuché cada uno de los pasajes de su memoria, aquella valiosa leyenda que quiso compartir conmigo, haciendo que me diera cuenta de lo que es realmente mi propia existencia en este mundo, pero antes de decirles esto, quiero hacer justicia a lo que son sus vidas en el presente —anticipa el emperador—. Sailor Moon, Tuxedo Mask, a nombre de mis ancestros y el propio, quiero agradecerles todo el esfuerzo empleado por resguardar la vida de cada ser viviente del universo. No crean que sus aventuras han pasado desapercibidas ante mis ojos, al contrario, he sido testigo de cada uno de sus valerosos actos, quizás como un ser silencioso escondido en el anonimato de la presencia, pero les dejo en claro que todo lo que han hecho, aunque emplearan diversas triquiñuelas por mantenerlo en secreto, ha sido informado hacia mí y esto me ha ayudado, a lo largo de todos estos años, a unir las piezas de este épico rompecabezas, que adopté como mi propia misión de existencia —al notar el abismante silencio en que se encuentran Darien y Serena, el emperador prosigue—. Permítanme cumplir con mi misión, dar el merecido respecto hacia ustedes y sus compañeros, quienes son realmente las personas más dignas de un profundo respeto. Sin más preámbulos, quiero que tomen este hecho como lo que es, no como una locura, a pesar de que así me lo hayan "hecho saber", pero creo que no es solo necesario, sino que justo. Serena Tsukino, Darien Chiba, espero que de mis manos nazca una nueva era para ustedes y que esta misma haga renacer la esperanza desde este lugar hacia el mundo, que su leyenda sea una realidad, que sus mágicos seres inunden de luz cada rincón del planeta y que lleven a todos a lo que será la era dorada del milenio de plata… quiero que de ahora en adelante, sean ustedes los dueños de este imperio, que resurjan como la familia real y hagan prevalecer el amor y la justicia a todo el universo.

El desconcierto de Darien y Serena es evidente y compartido, de esto se enteran ambos cuando cruzan sus atónitas miradas entre si, no hace falta pronunciar una sola palabra para expresar lo particular de este momento, el cual si bien ambos sospecharon debido a las míticas leyendas que se contaban como parte clave de la unión de ellos, vivir y mirar que esto se está concretando es sin duda un paso decisivo de lo que podría ser su historia de ahora en adelante.

El emperador observa la escena con cierta ternura paternal, entiende que sus jóvenes acompañantes estén atónitos al escuchar todo lo que él les dice, sabe que no es fácil para ellos el que alguien les hable con tanta naturalidad sobre algo que permanecía resguardado celosamente en la vida de ambos y por este mismo motivo, el emperador es quien retoma la palabra.

—Les mostraré algo interesante —señala. En ese instante, el emperador se mueve hacia el costado y toma un gran libro de aspecto casi andrajoso, poco después lo deja sobre la mesa con sumo cuidado, posa sus manos sobre este y ofrece a sus acompañantes una cálida sonrisa—. Lo que ustedes ven aquí puede parecerles solo un viejo libro, pero en realidad es una recopilación de todos los sueños que tuve a lo largo de mi vida —revela.

—¿Es como un diario de vida? —pregunta a tono inocente e infantil, Serena.

—Podríamos decir que si —responde el emperador, esbozando una sonrisa—, tómalo, Serena y observa con tus propios ojos todo lo que pude conocer de tu vida, como así también la de tu marido.

—Por supuesto —responde la rubia, alzando sus manos para recibir lo que le están entregando. Deposita el libro frente a ella y lo abre con cuidado para después dar un vistazo general a su contenido—, estos dibujos… —susurra suavemente, tras haberse detenido en una de las páginas.

—Es el milenio de plata, ¿no es así? —interroga con orgullo, el emperador.

—Exactamente… —responde Serena, asintiendo lentamente mientras intenta razonar entre lo que ve, piensa y siente.

—Aquel reino fue lo primero que vi en mis sueños, debí tener diez años cuando dibujé su hermosura —comenta con tranquilidad.

—Discúlpeme pero… aunque vea todo esto sigo sin entender exactamente qué es lo que está pasando —confiesa Serena, evidenciándose sin tapujos.

—¿Qué más puedo añadir, niña querida? —contesta el emperador mientras se encoje de hombros con un toque de conformidad—, no necesitas que yo siga contándote sobre tu historia como así tampoco lo necesita Darien, son ustedes quienes llevan aquellos épicos pasajes del pasado incrustados en su historia, yo solo fui bendecido al poder conocerla, llegar hacia donde estoy para así darles la oportunidad de que ustedes asciendan al trono como el astro rey lo hace cada mañana.

—¿No es un problema para usted tener semejante idea?, me imagino que el resto de la monarquía no debe estar de acuerdo con usted, es decir, lo que usted nos propone es cambiar el orden del mundo tal y como lo conocemos hasta el día de hoy —irrumpe Darien, sin poder acallar más lo que pasa por su mente.

—Ustedes cambiaron este mundo hace mucho tiempo, así que no puedes acusarme a mí de hacerlo pues ambos son la piedra angular de esta nueva era y aunque si, entiendo tus inquietudes y las comparto, pues más de alguna vez he sido señalado al creer que esto es solo producto de la demencia, estoy seguro de que todo lo que vi a lo largo de mi vida no fue una farsa, ustedes son la muestra tangible de lo que digo. Darien, mi paso en esta vida como ser mortal jamás podrá igualar lo que tú y tu esposa son, ¿de qué me sirve ostentar un trono si no soy yo el heraldo de la paz en este planeta?, dímelo, por favor —pide el emperador, volviéndose serio.

—Comprendo cada una de sus palabras y es un honor que usted haya podido descubrir lo que nosotros realmente somos, pero aun así, mi esposa, nuestros amigos y yo vivimos una vida común y corriente, jamás peleamos por la paz de este mundo por querer llegar al reconocimiento mundial, solo lo hicimos porque esa era, es y será nuestra misión, en cambio usted es la continuación de una monarquía que ha existido durante muchísimos años, ¿Cómo pueden dos personas "normales" poder tomar el lugar que su familia ha forjado a lo largo de la historia? —pregunta con humildad, Darien.

—Estoy consciente de que lo que les pido es algo sumamente difícil de aceptar, que no es fácil estar frente al emperador de tu País y menos que te diga las cosas que te está diciendo, es por eso que les propongo retomar lo que eran en totalidad. Darien, tú eras quien debía continuar la herencia del reino dorado mientras que Serena era quien estaba destinada para hacer prevalecer su milenio de plata, ¿no lo comprendes? Esto es lo que el destino escribió para ustedes, lo que les propongo no es más que continuar la tarea inconclusa que dejaron hace tanto tiempo. Si llego a recibir una respuesta negativa ante mi petitoria lo entenderé, pero debo señalar que una eventual negación de ustedes no sería más que inundar mi vida con un triste y vacío final, te lo digo real y sinceramente, tómenme por loco, créanme un ser insensato que solo se dejó maravillar por lo hermoso de una leyenda, pero para mi esto es la misión de mi vida. Tú tuviste la tuya, ahora déjame cumplir con la mía —pide cercano a tono de súplica, el emperador.

—Darien… —susurra Serena, mientras toma la mano de su esposo en señal de apoyo.

—No tengan miedo de tomar el lugar que siempre les perteneció —irrumpe el emperador, tras notar que Darien y Serena siguen incómodos ante todo lo que está ocurriendo.

—Lo que pasa es que… —dice Serena, reflexiva en totalidad. Su esposo lo nota, es por eso que aprieta su mano con fuerza porque sabe que Serena ahora abrirá su corazón en totalidad.

—Dime, niña… —pide el emperador, absolutamente concentrado ante la inminente confesión de la rubia.

—¿Sabe? Yo siempre he sido una chica que si no tuviera la cabeza pegada al cuello probablemente la perdería —inicia Serena, emotivamente—, ante la menor circunstancia siempre me ponía a llorar como loca y huía de lo que creía un problema, me dedicaba a comer dulces y ver televisión para relajarme, nunca le tomaba el peso a nada… ¿Cómo puede pedirle a una mujer como yo el tomar semejante responsabilidad? —cuestiona al borde del llanto—, porque aunque hace años supe que un momento como este llegaría, algo siempre me susurraba que tan solo sería lo que hubiera podido pasar conmigo pero no se llevaría a cabo, jamás me he puesto en la situación de ser lo que usted me pide, reina de este imperio, con suerte he madurado al punto de no tener más problemas con Darien y poder rendir de manera óptima en mi trabajo. Sé que fui la princesa de la luna, sé que si mi vida anterior no hubiese tenido el final que tuvo, yo hubiera sido la reina del milenio de plata en aquel entonces, pero ahora soy solo Serena Tsukino, una mujer llena de defectos y repleta de tareas pendientes para que me hagan madurar, no soy lo que usted soñó —finaliza, sin poder contener el llanto.

—Estás equivocada —sentencia el emperador, atreviéndose a depositar su mano sobre la de Serena y por ende ahora a la de Darien—, si fueras lo que me dices, jamás podrías haber podido llegar hasta donde estás ubicada ahora, ¿acaso no lo ves? Eres la heroína de este planeta, has puesto en riesgo tu vida con tal de que otras personas estén a salvo, ¿eso no dice nada? —pregunta con ternura.

—¿Y usted piensa que una mujer que comienza a llorar en un momento como este es lo suficientemente fuerte para asumir la responsabilidad que me pide? —replica Serena, sin embargo en su voz no hay desafío sino que todo lo contrario.

Tras dicha confesión, Hiroto Masuyo, o sea, el emperador, entiende que la tarea que toma como su misión será más difícil de conseguir de lo que imaginó, es por eso que se da el tiempo para explicarle detalladamente a Serena lo que él cree necesario, como así también para Darien, quien a pesar de entender y asumir el momento de una forma más tranquila, sus sentimientos son idénticos a los de su mujer.

Mientras tanto, Haruka vuelve a casa con una gran sonrisa en los labios, sabe que llevará "buenas nuevas" para Michiru y Hotaru, pero en especial para Setsuna, quien se ha mantenido en el más hermético silencio desde la batalla que se llevó a cabo con la familia black moon.

Haruka se detiene a las afueras de su hogar, apaga el motor de su auto y baja de este, posteriormente saca las llaves con extrema ligereza y por cierto, sin deshacerse de aquella sonrisa que la ha acompañado. Una vez dentro de casa se deja sorprender al ver que está siendo esperada, ahí están Michiru y Setsuna, sentadas en el sofá a la espera de poder conversar lo que las tres saben perfectamente.

—¿Serena creyó que todos acá estábamos dormidos? —pregunta Michiru, sonriendo de manera cómplice con su novia.

—Aún no deja de ser inocente —contesta Haruka, negando con su cabeza de forma cómica.

—Seguramente debió estar nerviosa —comenta Setsuna, con su tan conocida calma.

—¡Ambos! —aclara Haruka mientras se incorpora al sofá—, ¿pero quien no estaría así en su lugar?

—Espero que no se molesten con nosotros cuando descubran que siempre supimos lo que ahora pasaría —comenta Michiru, a la vez en que acomoda un mechón de cabello tras su oreja.

—Merecían descubrirlo por si solos, no creo que se enojen —contesta Haruka, calmadamente.

—No debemos confiarnos, ellos aún pueden desistir de todo, recuerden eso —señala Setsuna, un poco más alerta.

—Es verdad, ahora el futuro y el presente no están ligados, cualquier cosa puede pasar —reacciona Haruka, mostrándose inquieta.

—¡Yo no lo creo! El mar se mece con calma en este segundo, quiero creer que el motivo se debe a que Serena y Darien reclamarán su lugar —comenta Michiru, totalmente optimista.

—¿Estás segura de que la Neo Reina Serena y el Rey Endymion subieron al trono de la misma forma en que está ocurriendo ahora? —interroga Haruka a Setsuna, necesitando la aclaración una vez más.

—Así es —responde Setsuna, dejando la taza de té que bebía sobre la mesa—. Todo está ocurriendo como debe ser. Los reyes del futuro Tokio de Cristal asumieron el mando una vez que el mundo se hizo consciente de la realidad de sus historias, desde entonces, ambos han llevado a la tierra a una nueva era de paz.

—Espero que bombón no olvide eso, le han pasado tantas cosas en el último tiempo que no me sorprendería si desiste de la idea de tener el futuro que alguna vez se le predijo —comenta ahora una preocupada Haruka.

—¿Por qué ese miedo, Haruka? —pregunta intrigada, Michiru.

—No es miedo, es solo incertidumbre —responde a baja voz.

—No sacas nada con mentirnos —aclara Michiru, sonriendo sutilmente.

—Es que me cuesta imaginar que Serena renunciará a lo que ha podido conseguir hasta ahora —confiesa Haruka, tras una breve reflexión.

—¿De qué hablas? —pregunta ahora, Setsuna.

—Sabemos que ella siempre ha querido ser "una chica normal" y ahora que la familia black moon fue derrotada y aparentemente Génesis desapareció para no volver, puede ser que cabeza de bombón al fin encuentre ese punto de equilibrio que quería, piénsenlo, podría dedicarse de lleno a su trabajo como fotógrafa y Darien seguiría ejerciendo su profesión en medicina, sin contar con que las chicas también tendrían oportunidad de desenvolverse en lo que a ellas les guste, eso también siempre ha sido un sueño para Serena, ver a todos poder desarrollarse en lo que soñaron —explica Haruka, logrando el temporal silencio de sus acompañantes ya que también se hacen partícipes de esta reflexión.

—Pero… ahora que Serena vuelve a tener sus poderes tal vez decida asumir lo que esto conllevaría en un eventual cambio de rumbo, o sea, siempre estuvo presente para ella que en el futuro ella sería la reina de Tokio de Cristal, de hecho por muchos años lo tuvo como un designio irrevocable en su destino, este solo se alteró con la aparición de Génesis y el periodo en que el cristal de plata no funcionaba —añade Michiru, intentando mantenerse lo más optimista ante el tema.

—Por otro lado también tenemos a Darien —señala Setsuna—, él todavía está consciente de la vida que podía esperarle junto a Serena en el futuro, además él se ha vuelto más fuerte junto a ella, no creo que todo lo que pasó anoche no tenga alguna influencia en lo que decidirán.

—Bueno, supongo que solo nos queda esperar para saber que es lo que pasa —dice con desgano, Haruka.

—Vamos… no quiero verte así —dice Michiru, levantándose del sofá para sentarse al lado de su novia.

—Será mejor que llame a las chicas, Serena me lo pidió, quiere que todos nos reunamos hoy en la tarde —comenta Haruka, levantándose abruptamente del sofá mientras busca su celular en el bolsillo del pantalón.

—¿Qué le ocurre? —pregunta Setsuna a Michiru, tan solo a susurros.

—Ha estado bajo mucha presión, además le preocupa demasiado lo que pase con Serena, recuerda que mientras vivió con nosotros, Haruka se sintió muy responsable por querer protegerla y querer lo mejor para ella, es como si ahora viera que su prácticamente hermana está en una situación difícil —responde Michiru, simpatizando con el pensamiento de su novia.

—Entiendo —analiza Setsuna.

—Pero estará bien, después hablaré con Haruka al respecto —comenta Michiru, confiada en poder levantarle el ánimo.

Después de escuchar esto, Setsuna intenta volver a su centro de calma, confiando en que todo "ocurrirá como debe ser", eso es lo que resuena en su cabeza mientras vuelve a tomar su taza de té. Por otro lado, Michiru observa a discreta distancia como Haruka intenta también volver a estar con mayor tranquilidad, esto lo sabe Michiru en el instante en que ve como su novia mueve su cuello de lado a lado para descontracturarlo mientras espera a que contesten la llamada que acaba de iniciar, obviamente a alguna de las demás chicas para poder coordinar una necesaria reunión en el día de hoy. Con quien Haruka intenta comunicarse es con Mina, sabe que hablando primeramente con ella no habrá necesidad de llamar a las demás, ya que será la propia "diosa del amor" quien lo haga, ya que si bien la rubia pareciera alguien que se quedó clavado en el periodo de inmadurez, cuando se trata sobre asuntos importantes que estén ligados a su misión con líder de las sailors scouts del sistema solar interior, su personalidad cambia drásticamente, tomando responsabilidad absoluto sobre el tema. Tal y como Haruka lo planeó, la misma Mina se compromete en tomar contacto con las demás para así ir a la reunión ya explicada, la hora queda fijada y esta es a las 4:00Pm y con esto dicho, Mina se despide temporalmente, prometiendo estar ahí con las demás a la hora exacta.

Cuando Haruka queda libre, vuelve a incorporarse al sofá para así seguir charlando, entre tanto, Michiru le ha dejado una taza de café en la mesa que está en medio.

—¿Quieres café? —pregunta Michiru, una vez que Haruka ya está sentada.

—Te lo agradezco —responde cordialmente, mientras toma su taza.

—¿Hablaste con Mina, cierto? —pregunta Setsuna.

—Si —contesta Haruka de manera breve, al sentir el calor del café tan cercano a sus labios.

—¿Qué dijo? —pregunta con cierta ansiedad, Michiru.

—Quedamos en que ella y las demás estarán aquí a las cuatro de la tarde —responde su novia tras haber bebido un sorbo de café.

—Perfecto —dice Michiru, tranquila—, pero… ¿Qué haremos con la familia black moon? ¿crees que será oportuno que ellos estén presente en la reunión? —cuestiona con algo de incredulidad.

—Yo creo que si, tal vez ellos puedan orientarnos con respecto a Génesis, no olvidemos que tuvieron contacto directo con ella y aunque el poder del cristal de plata los haya purificado, sus recuerdos permanecen intactos —señala Haruka, con seriedad.

—Tienes razón —dice Michiru, esbozando una orgullosa sonrisa.

—Discúlpenme, yo me retiraré, quiero ver como se encuentra Hotaru —comenta Haruka, dejando la taza de café sobre la mesa para después levantarse del sofá.

—No te preocupes, la fui a ver poco antes de que llegaras, ella está bien, se nota más tranquila —irrumpe Michiru, haciendo que con esto su novia se detenga.

—¿Qué es lo que pasa con ella? —pregunta con preocupación, Setsuna.

—Despertó anoche en medio de la madrugada, estaba sumamente afiebrada y parecía estar sufriendo de espasmódicos ataques —responde Michiru, con voz triste.

—Tal vez sea gripe —comenta Setsuna, con ligereza.

—Ella había estado bien hasta lo que pasó anoche, he llegado a pensar que la energía del cristal de plata le hizo daño —agrega Haruka, cruzándose de brazos a la vez en que frunce el ceño.

—¿Daño? —cuestiona pasmada, Setsuna, a la vez en que Michiru asiente con resignación.

—Es muy raro… —susurra la mujer de cabellos aguamarina.

—Recordemos que Hotaru nunca ha vivido una vida acorde a la realidad, su fisionomía fue nuevamente alterada desde que Neherenia regresó a la tierra gracias al poder de Sailor Galaxia. Pensamos que en algún momento volvería a la normalidad, tal y como el poder de Sailor Moon hizo que ella renaciera como una bebé, pero no olvides, Setsuna, que Hotaru tuvo un abrupto crecimiento en muy poco tiempo —señala Haruka.

—Lo había olvidado —reconoce Setsuna, asombrada—, Hotaru era una bebé cuando comenzó a vivir con nosotras, pero debido a la batalla con Sailor Galaxia, ella creció de un momento a otro. Lo más probable es que eso lo produjo la guardiana que habita en su interior, es decir, Sailor Saturn.

—Así es —acota Michiru—, pero una vez que derrotamos a Galaxia, Haruka y yo pensamos que Hotaru volvería a su estado normal, pero no fue así… si te fijas, ella ahora tiene el aspecto de una niña adolescente cuando en realidad debería tener 5, según después de que Serena la salvara de la batalla con el Faraón 90 —añade a modo reflexivo.

—He imaginado que Hotaru no volvió a la normalidad debido a la batalla que debíamos enfrentar ahora con black moon, que Sailor Saturn debía poder entrar en acción cuando así se necesitase, pero ahora que el enemigo nuevamente fue derrotado ella comenzó con esta inestable situación, es como si la energía del cristal de plata le recordase que debe volver a su vida normal, pero que Sailor Saturn se resiste a la idea debido al temor de que Génesis irrumpa en nuestro mundo —explica Haruka, siendo escuchada atentamente por Setsuna y Michiru.

—Tengo miedo de que Hotaru enferme como lo hacía en el pasado… solo deseo que ella esté bien, estoy realmente angustiada —dice Michiru, evidenciando su pesar.

—Deben informarle esto a Serena, quizás pueda ayudarla con el poder del cristal de plata —acota Setsuna, esperanzada.

En medio de la conversación, se escucha un estruendoso grito proveniente de la habitación de la joven Sailor Scout, ante esto, Setsuna, Haruka y Michiru corren hacia allá de inmediato. Quien abre la puerta es Haruka, posteriormente se dirige hacia Hotaru lo antes posible y la toma con fuerza.

—¡Hotaru, qué ocurre! —exclama con gran preocupación.

—Dinos que es lo que pasa, por favor —secunda Michiru, arrodillándose frente a la cama de la joven.

—¡Papá! —exclama con cierta dificultad, Hotaru. Su fiebre se hace presente una vez más, su pulso es inestable y pareciera que está sumergida en una profunda pesadilla.

—¿Será que…? —murmura Michiru, sumamente angustiada.

—Espero que no, sería devastador para ella —irrumpe Haruka, totalmente negada ante la idea que sabe, su novia tiene en mente.

Debido a lo delicada que se encuentra Hotaru, Haruka decide permanecer a su lado esperando a que se estabilice, mientras que Michiru concluye localizar rápidamente a algún doctor que pueda ir a visitarla a casa, hace esto por querer descartar cualquier "cosa normal" que esté pasando con ella sin necesidad de que esté ligado a lo que se refiera a su faceta de Sailor Scout, por otra parte, Setsuna se ofrece a ir a ver a la familia black moon, porque aunque sospecha que todos aún deben estar dormidos, le parece adecuado saber si se les ofrece alguna cosa para después y con suerte, poder charlar sobre cosas que aún no se sepan respecto a la interacción que todos tuvieron con Génesis.

Los minutos que siguen a todo esto son muy dolorosos para Haruka, Michiru y Setsuna, ya que para ellas, Hotaru es prácticamente una hija, bajo este motivo, la llegada del doctor que la revisará les da un poco de alivio, esperando de todo corazón que lo que aqueja a la pequeña no sea más que un cuadro de estrés manejable.

Setsuna recibe al médico y lo conduce rápidamente hacia la habitación de quien será su paciente, cuando este llega, saluda con familiaridad a Michiru, ya que la conoce desde hace muchos años debido a que ambos trabajaron en obras de caridad para niños que se encontraban hospitalizados, siendo Michiru parte de un equipo que promovía que una buena forma para levantar la moral y fuerza de los niños podía encontrarse en la música. Tras el saludo, Haruka se mantiene firme al lado de Hotaru, ya que por más que el médico esté presente para chequearla, su rol como "padre" de esta niña es algo que jamás abandona. El doctor procede a la revisión en frente de las tres mujeres presentes, puede notar de inmediato que la niña está con una fuerte fiebre pero aun sabiéndolo decide por hacer los chequeos protocolares, como tomar presión y temperatura. Una vez con estos datos conocidos, el doctor pide antecedentes sobre algún factor gatillante que haya podido causar algún tipo de problema pulmonar, ya que según su visión, el doctor cree que la joven padece de asma, a esto se suma el comentario de Michiru, contándole que los antecedentes familiares de Hotaru tienen un largo prontuario de enfermedades cardiacas. Con esto dicho, el doctor opina que lo mejor sería llevar a la joven a un hospital para así poder practicarle exámenes minuciosos, ya que él está imposibilitado para hacer algo más allá que implique suministrar algún medicamento para hacer descender la fiebre además de recomendar un periodo de reposo, para lo cual extiende un certificado médico que la justifique por ausencia escolar, de paso comenta que la niña también puede estar presentando un cuadro de estrés, opina esto tras conocer lo que ocurre con su padre ya que esto le es confesado por Haruka, sumado eso, el doctor reafirma su consejo de llevar a la niña para que sea vista por distintos profesionales de la salud, tanto en el ámbito cardiaco, pulmonar y psicológico.

Si bien Haruka sabía que la visita del doctor no sería una total solución para Hotaru, agradece la buena voluntad de haber ido a la casa aún en su ajustado horario; Michiru también le agradece el gesto ya que de paso es gratuito, por ser un favor que el médico quiso darle a ella. Ahora ya con una serie de recomendaciones básicas para el cuidado de la paciente, sumado con la receta de algunos medicamentos naturales que podrían ayudarla a mejorar, el doctor se despide y recalca que ante cualquier eventualidad, Michiru lleve a Hotaru al hospital donde él mismo trabaja ya que así podría hacerse cargo de las primeras observaciones hacia la menor. Con esto, el hombre termina por retirarse, sin antes haberse cerciorado de que el estado febril haya cedido a un punto razonable, algo que efectivamente ocurrió y ha logrado que Hotaru pueda permanecer dormida con algo más de tranquilidad.

Siendo ya las 12 del día en punto, Michiru se da cuenta de lo avanzado que va el día y decide ir a buscar a los miembros de la familia black moon, los cuales están aún alojados en dos de las piezas con las que cuenta la casa. Cuando llega a una de las habitaciones, toca la puerta con mucha suavidad para no causar molestias, pero ante la ausencia de una respuesta, Michiru abre un poco la puerta para saber si aún siguen ahí y efectivamente lo están, frente a sus ojos están las que se conocieran como "hermanas de la persecución", profundamente dormidas, algo que también ocurre con Diamante, Zafiro y Esmeralda en la habitación contigua. Prontamente Michiru vuelve a la sala para encontrarse con Setsuna.

—¿Todo bien? —pregunta la morena.

—Si, todos están dormidos, deben estar extenuados por todo lo que pasó —responde Michiru, con empatía.

—Deben haber pasado mala noche así que es probable que sigan durmiendo por varias horas más —acota Setsuna, pensativa.

—Además deben sentirse totalmente vulnerables y confundidos, que lástima —añade Michiru, agachando la mirada.

—¿Haruka sigue en la habitación con Hotaru? —pregunta Setsuna.

—Si, dijo que se quedaría ahí lo que fuera necesario, tiene una mala corazonada… cree que no debe dejarla sola ni por un segundo —responde Michiru, apenada.

—Definitivamente Haruka adora a esa niña —comenta Setsuna, esbozando una cálida sonrisa.

—Hotaru es parte primordial para Haruka. Desde que vencimos a Sailor Galaxia, ambas han formado un lazo familiar muy fuerte. Haruka es quien ha ido a dejarla a la escuela como así también recogerla, la ayuda a hacer la tarea, le da consejos, se ha hecho cargo de la gran parte de sus gastos económicos como así también ha pagado los fuertes costos hospitalarios del Doctor Tomoe, ya que después de que su laboratorio y casa se destruyeran, el padre de Hotaru quedó sin ningún respaldo económico, entonces en la práctica, Haruka es una figura paternal para ella, la niña la quiere como si le hubiera dado la vida —explica Michiru, sintiendo un gran vahído en su pecho debido a la angustia.

—¿Te sientes bien, Michiru? —pregunta alarmada, Setsuna.

—Un gran sentimiento de inquietud me tiene desconcertada, tengo un profundo mal presentimiento —responde con dificultad, Michiru, debido a sus inmensas ganas de llorar.

—Tranquila… —dice Setsuna a la vez en que se acerca a su amiga para rodearla en un abrazo, el cual es correspondido.

Aproximadamente diez minutos después la línea telefónica fija del hogar comienza a sonar, debido al estado anímico de Michiru, es Setsuna quien va a responder la llamada.

—Buen día —dice Setsuna, tras haber levantado el auricular.

Buenos días. ¿Podría comunicarme con la Srta. Haruka Tenoh o con Michiru Kaioh? —piden con formalidad desde el otro lado de la línea.

—¿Quién habla? —pregunta Setsuna, intrigada.

Llamo de parte de la Clínica Ikuryo, donde se encuentra interno el Sr. Soichi Tomoe. Me es urgente hablar con una de las dos personas que le he mencionado, por favor —reiteran.

—Un momento por favor —pide Setsuna antes de poner su mano sobre el auricular para bloquear el sonido—. Michiru, quieren hablar contigo, es de parte de la Clínica Ikuryo —especifica mientras entrega el teléfono a su amiga.

—¿Si?... habla Michiru Kaioh, ¿ocurre algo malo? —pregunta con extrema urgencia.

Srta. Michiru, buen día. Llamaba para informarle del lamentable deceso del Sr. Soichi Tomoe. Ocurrió hace pocos minutos, lo siento mucho. Para ayudar y guiarla en este doloroso momento, pedimos que por favor se acerque a las instalaciones de la clínica lo más rápido posible, aquí le diremos cual es el proceder en estos casos —explica con quietud la mujer que habla a Michiru, pero sin embargo esta ha quedado atónita ante lo que escucha, un gran sentimiento de pena embarga su corazón y no es capaz de pronunciar palabra alguna, sin embargo tendrá que hacerlo aunque cueste.

—Es Haruka quien está a cargo de todo lo que respecte al profesor Tomoe, le informaré de esto ahora mismo… gracias por avisar, buen día —responde Michiru antes de cortar la llamada, sin poder aguantar por un segundo más las lágrimas que ruegan por salir.

—¿Él…? —irrumpe suavemente, Setsuna, creyendo saber lo que pasó.

—Falleció… —responde a tono casi inaudible, Michiru.

—No puede ser —susurra Setsuna, abatida—, ¿Qué pasará con Hotaru?

—Ahora entiendo todo… ella se sentía así porque seguramente su corazón presintió que su Padre ya no estaría para seguir acompañándola —comenta Michiru, rompiendo en audible llanto, el mismo que logra atraer a Haruka a la sala.

—¿Qué ocurre? —pregunta, notablemente intranquila.

—El profesor Tomoe ha muerto —contesta Michiru, lanzándose a los brazos de Haruka en busca de apoyo.

—¿Qué has dicho? —pregunta de manera retórica, Haruka, boquiabierta ante la situación.

—Por eso Hotaru estaba tan mal —dice Michiru, aferrada al pecho de Haruka mientras tuerce su chaqueta fuertemente por la angustia.

—Michiru, quédate con ella, yo iré a la clínica ahora mismo —señala Haruka, tras haberle dado un fuerte abrazo a su novia.

—¿Está dormida? —pregunta entre sollozos, Michiru.

—Si, pero aun así no la dejes sola, ahora menos que nunca —concluye Haruka, notablemente afectada.

—¿Quieres que te acompañe? —propone Setsuna.

—Te lo agradezco pero prefiero que acompañes a Michiru, ya que ella estará con Hotaru, en caso de que la familia black moon necesite algo sería bueno que tú pudieras hacerte cargo de ello —responde con rapidez, Haruka.

—Si, tienes razón —secunda Setsuna, sabiendo que es lo mejor.

—Te llamaré en cuanto llegue a la clínica, ¿está bien? Si algo pasa no dudes en decírmelo cuanto antes —susurra Haruka a su novia, tomándole tiernamente el mentón para poder mirarla directo a los ojos.

—Está bien —responde Michiru, intentando mantenerse fuerte.

—Iré por mis cosas —anuncia Haruka, retirándose de la sala para ir a buscar lo que crea urgente para el caso.

En ese momento, Haruka se dirige rápidamente a su habitación para buscar la carpeta que posee con diversos documentos que están ligados a Hotaru, entre ellos, todo lo que refiere a la hospitalización de su padre, la legalidad de tener a la niña bajo su custodia que por extrema obligación, Haruka tuvo que mover algunas de sus influencias para así alterar ciertos datos, por los cuales ahora figura como la única pariente relativamente cercana de la niña y por ende, la única que puede velar por su seguridad. Entre tanto dicha mujer busca la carpeta, le es inevitable ahogarse con la asfixiante sensación que se ha alojado en su pecho, la tristeza que le provoca la situación es más de lo que puede manejar el orden de sus emociones, por lo mismo, Haruka aprovecha la soledad para desprenderse de un par de lágrimas. Por otro lado, Michiru cumple con lo que pidió su novia y ahora se encuentra al lado de Hotaru; la niña permanece profundamente dormida, pero en su rostro el dolor es evidente, ahora para lo cual Michiru ya atribuye una causa clara y que dista mucho de una enfermedad física, como así pudo creerlo en algún momento. También está Setsuna, que sabiendo en la situación que viven sus amigas, se ha dispuesto para hacer todo lo que haga falta en casa, esa es su forma de ayudar mientras la familia black moon siga en sus respectivas habitaciones.

Haruka sale de casa sin decir palabra alguna, solo vuelve a tomar las llaves de su automóvil y se retira, esto es visto por Setsuna, la cual prefiere extender el silencio al saber que es mejor mantenerlo así en momentos de presión como los de hoy.

En el trayecto, Haruka divaga entre todo lo que ha pasado en este relativamente corto tiempo, desde el día en que se enteraron de que un nuevo enemigo los amenazaba, de las inseguridades que todas vivieron en algún minuto y de que los temores, especialmente de Hotaru, hoy se conviertan en una realidad, ya que si bien ella comprendía que el deterioro de su padre era algo inevitable debido a lo que vivió años atrás, en ella siempre vivió la esperanza de que él mejoraría tarde o temprano, algo de lo cual Haruka le habló en muchas oportunidades en el sin número de veces que han estado a solas, como por ejemplo en el trayecto desde casa a la escuela. Haruka siempre le habló sobre la vida y la muerte, los ciclos naturales y la condición humana y mortal de cada ser del planeta, algo que Hotaru siempre escuchó con sumo respeto y atención. En esas tantas conversaciones, la única intención de Haruka era preparar a la niña ante el desenlace más obvio a ocurrir, ya que el progresivo empeoramiento del Sr. Tomoe dejaba ver que su vida llegaría a su fin con mayor anticipación de la que se hubiese deseado, pero su daño físico como también neuronal no presagiaba más que lo que se vive en este mismo segundo, es decir, su fallecimiento.

Al haber llegado al fin a la clínica, Haruka camina por los pasillos como si nada le hubiese pasado, su gracia natural para enfrentar óptimamente momentos como este sorprende incluso al doctor que la observa desde cierta distancia, siendo ese quien estaba a cargo del caso del Sr. Tomoe, pero lo que él ni nadie sabe es que en realidad Haruka solo desea que nada de esto hubiera pasado, que aquella niña a la cual juró destruir por ser representante del peligro en cierto momento de su historia, es ahora parte clave de su vida y que su dolor es como si fuera el de ella.

—Srta. Tenoh, muchas gracias por haber venido a la brevedad —dice el doctor que la esperaba, estrechándole la mano.

—Doctor Kajiwara —contesta, saludándolo.

—¿La hija del Sr. Tomoe ya está al tanto de la noticia? —pregunta Kajiwara, con cautela en su voz.

—Aún no lo sabe, ella ha estado un poco delicada de salud estos días así que ahora se encuentra en reposo —explica Haruka, con seriedad.

—¿Ya la vio un especialista? —interroga el doctor, mientras revisa los documentos que lleva en las manos.

—Hace solo unas horas ya la visitó nuestro médico de cabecera, pero descuide, en caso necesario la traeremos acá —contesta Haruka, intentando ver de reojo qué es lo que el doctor está leyendo.

—Está bien. Además se lo pregunto porque ahora necesitamos que alguien relativo al Sr. Tomoe verifique que se trata de él, bueno, usted sabe —comenta Kajiwara, incómodo al tener que buscar las palabras exactas para entregar su mensaje.

—¿Dónde se encuentra? —pregunta Haruka, sintiendo como un nudo en la garganta comienza a presionar.

—En la misma habitación que se encontraba, aún no he dado la orden de que sea dirigido a otra área —explica Kajiwara—, sígame por favor.

—¿Cuál es la causa de la muerte? —pregunta Haruka mientras camina junto al doctor.

— Infarto cardioembólico que derivó a un infarto al miocardio. Usted sabe que eso era una posibilidad —contesta el doctor.

—Si, recuerdo que lo hablamos y también de eso estaba consciente Hotaru, ya que usted mismo tuvo la oportunidad de hablar con ella cuando el Sr. Tomoe sufrió el infarto cardioembólico —añade con resignación, Haruka.

—Se sumó además una falla renal y así también pulmonar, en pocas palabras sufrió una falla mutiorgánica que concluyó en el infarto al miocardio. La verdad es que hicimos todo lo que estuvo a nuestro alcance, pero el Sr. Tomoe sufrió de muchas complicaciones después de la primera de estas, pero por un lado y discúlpeme la atribución, el Sr. Tomoe ya llevaba años luchando por su vida y estaba muy delicado —comenta con ánimos de hacer "un poco más liviano el momento", Kajiwara.

—Obviamente estaba delicado, por algo acaba de morir —responde con casi nula simpatía, Haruka.

—Bueno… —susurra el doctor, tras haber notado la tensión que vive Haruka—. Llegamos, antes de entrar déjeme decirle que él está siendo acompañado por la enfermera de turno, está en proceso de guardar las pertenencias del fallecido.

—¿Podrían darme un momento a solas con él? —pregunta Haruka, antes de entrar.

—No veo mayor impedimento —contesta empático, Kajiwara—. Enfermera, hágame el favor de esperar que esta Srta. pase y esté un momento a solas con el paciente, nosotros esperaremos acá en el pasillo —explica con voz de mando, haciendo que la enfermera detenga su trabajo.

—Muchas gracias —dice Haruka en el instante en que la enfermera pasa a su lado, esta le da una sonrisa y se retira en silencio, al igual que Kajiwara.

Estando sola, Haruka se acerca a los restos mortales del profesor Tomoe, este está cubierto por la sábana blanca de la camilla, mientras que a su lado permanecen apagadas las máquinas que lo ayudaron en estas últimas semanas a estar estable dentro de su gravedad y a discreta distancia, un pequeño bolso inconcluso por llenar con sus objetos personales.

Haruka se acerca un poco más y se detiene al llegar a los pies de la camilla, baja su mirada para posteriormente apoyar sus manos en las barandas. Después de algunos segundos de silencio, Haruka se decide a hablar, en honor a "rendirle cuentas" al fallecido profesor Tomoe.

—Sé que nos unió el ser enemigos, que un gran poder oscuro opacó la vida que tenía junto a su hija y fue por la propia existencia de ella que usted vendió su alma a ese ser maligno y aunque todo anunciaba que Hotaru debía morir en mis manos, el poder del amor y la esperanza los devolvió a ambos la vida, dejando atrás aquellos recuerdos de tiempos tan conflictivos. Imagino el amor que usted debió sentir por Hotaru para así haber hecho lo que hizo, no lo culpo, ya no… porque ahora que el destino me ha dado el regalo más preciado de mi existir, además de Michiru, conozco el sentimiento de querer dar la vida por esa persona amada. Dudo que algún día pueda comparar mi amor por Hotaru con el que usted sintió, pero le juro que ella vivirá a mi lado solo para ser feliz, no habrá día en que no la proteja, ya que ella es como la hija que jamás imaginé que podría tener, así que si usted, Profesor Soichi Tomoe puede escucharme en este momento, no se preocupe, Hotaru será amada por mí y por todos quienes la consideramos familia, ella no está sola, jamás lo estará. Honraré su amor de padre dándole a esa bella niña todo lo que merece, no lo dude ni por un segundo —concluye, observando el calmo rostro post mortem del Sr. Tomoe.

Dichas estas palabras, Haruka no retiene más la emoción que ha ganado terreno en su corazón, pero piensa que cada lágrima que ella derrame, la convertirá en una sonrisa por y para Hotaru, sellando así su compromiso de velar por ella hasta el último día de su vida.

Después de algunos minutos, Haruka se retira de la habitación y se encuentra con el Doctor Kijawara y la enfermera que lo acompañaba, ambos asienten en silencio, señal de que ya es momento de proseguir con el conducto regular de esta situación, por lo mismo, Haruka ahora acompaña al doctor para hacer los papeleos pertinentes, donde ella tendrá que dar fe de que efectivamente Soichi Tomoe es el fallecido, además de ver los detalles de su certificado de defunción, el parte médico que señala el motivo de muerte, como así también el método a darle los servicios fúnebres.

Siendo ya las 2 de la tarde, Serena y Darien han concluido su reunión con el emperador del país, si bien todo ocurrió en calma y finalizó mejor de lo que la propia pareja esperaba, algo en ellos los hace caminar en silencio, mientras se dirigen a las afueras del palacio.

—¿Qué ocurre, Serena? —pregunta Darien, rodeándola con su brazo tras notar su rostro de preocupación.

—No sé… hace algunos minutos un gran sentimiento de melancolía me invadió, siento ganas de llorar y no entiendo el motivo —explica Serena, con desgano.

—Creo que yo también estoy sospechando que algo ocurrió, algo no muy bueno —secunda Darien, tan melancólico como su esposa.

—Llamaré a Haruka —decide Serena, tras haber escuchado la confesión de su marido.

—Si —dice Darien, deteniendo la marcha para que así Serena pueda hablar con calma.

—No contesta… —comenta Serena, mientras espera que Haruka atienda la llamada.

—Quizás está ocupada —señala Darien, guardando silencio abrupto tras notar que su esposa pudo comunicarse con su amiga.

—¡Haruka!, hola, habla Serena —dice la rubia, a la vez en que tapa uno de sus oídos para poder escuchar mejor.

Hola, Serena —responde desganada, Haruka.

—¿Me llamaste Serena? —reflexiona, sabiendo que esa no es la manera usual en que su amiga se refiere a ella—, ¿Pasa algo malo? —pregunta con rapidez.

No es un tema para hablarlo por teléfono —señala sin demora.

—No me digas que el papá de Hotaru… —dice Serena, recordando que mientras ella vivió en casa de Haruka, pudo saber del delicado estado del profesor Tomoe.

Exacto.

—Que desgracia… —añade Serena, negando con la cabeza mientras baja la mirada, a la vez en que desata el sentimiento de angustia que había en su pecho, convirtiéndolo en una solitaria lágrima. Con esto, Darien ya imagina lo que pasó.

Necesito pedirte un favor, ¿puedes ir a mi casa ahora mismo? Michiru te explicará el por qué, se trata sobre Hotaru —explica sin hondar más, Haruka.

—Debe estar devastada con la noticia de que su padre falleció, entiendo —comenta Serena, con dulce voz.

Aún no lo sabe —especifica, Haruka.

—¿Qué es lo que le pasa entonces? —pregunta preocupada, Serena.

Oye, discúlpame pero no puedo seguir hablando contigo ahora, solo te pido que por favor vayas y le preguntes a Michiru todo, ¿está bien? Ahora debo seguir firmando algunos documentos aquí en el hospital —dice Haruka con urgencia, sintiendo que no quiere seguir con la conversación por ahora.

—No te preocupes, iré para allá ahora mismo —responde Serena.

Gracias, nos vemos después —contesta Haruka, cortando así la comunicación.

Serena le da una mirada a la pantalla de su celular para verificar que la llamada finalizó, cuando se cerciora de esto simplemente lo guarda en su bolso, mira a Darien y ve que este la esperaba en silencioso respeto, el cual ahora se transforma en un sentido abrazo.

—Le pediremos al señor Uemura que nos lleve a casa de Haruka ahora, ¿bueno? —propone Darien, lleno de ternura en su voz.

—Claro —susurra Serena, aferrada al pecho de su esposo.

Ambos permanecen un poco más de tiempo donde están, Darien quiere estar seguro de que Serena podrá seguir adelante para así ir a la casa de Haruka, ya que entiende la carga emocional que lleva ahora en su corazón, debido a que compartió íntimamente con todas quienes viven en ese hogar, sintiéndose parte de esta, Serena, al haber sido acogida ahí cuando más lo necesitó.

Serena toma la determinación de seguir adelante, no sacará nada con estar detenida ahí sin hacer algo, además ahora le debe cumplir lo que Haruka pidió, es decir, ir a acompañar a Michiru, enterarse de lo que ocurre específicamente con Hotaru en este momento, pero sin necesidad de conocer el motivo aún, sabe que se trata de algo delicado, de lo contrario Haruka no le hubiese pedido con tanta urgencia su presencia allá, así que con esto en mente, Serena reinicia la marcha y se dirige a las afueras del palacio, donde por ella y su esposo estará esperando Robert Uemura.

Ya estando en el interior del auto, Robert les pregunta a la pareja sobre la entrevista que acaban de tener con el emperador, por motivos obvios quien toma la palabra es Darien, comparte con Robert lo que encuentra pertinente por señalar y los detalles los mantiene en secreto, bueno, según lo que él cree, ya que en realidad Uemura siempre supo el motivo y fundamento de dicha entrevista con el emperador de Japón. Entre tanto, Darien solicita bajo el término de "asuntos de urgencia" que no los lleven al departamento, sino a la dirección que es entregada por Serena. Para Robert Uemura no es precisamente algo agradable el tener que cambiar de rumbo ya que su trabajo era llevar y traer sanos y salvos a la pareja "del punto A al punto B", pero él nota que la circunstancia en la cual se le pide este favor parece ser importante, así que deja su obligación de lado y le indica al chofer el nuevo rumbo a seguir.

Tras aproximadamente 45 minutos de viaje, la pareja arriba al destino que fue solicitado. Darien agradece el gesto y se despide amenamente de Robert Uemura, el mismo que promete con seguridad que en algún día próximo volverán a verse, Darien solo sonríe ante esto al igual que Serena, la cual también se despide ahora de dicho hombre.

Debido a que Haruka informó que Darien y Serena llegarían a esa casa, Setsuna los espera apoyada en la puerta de esta la llegada de ambos, los cuales la saludan discretamente debido a la ocasión. Una vez dentro, Setsuna les pide que ambos ingresen a la habitación de Hotaru, quien está siendo acompañada por Michiru.

—Que bueno ver que al fin llegaron —comenta la mujer de cabellos aguamarina, esbozando una melancólica sonrisa.

—¿Cómo estás? —pregunta Serena a Michiru a la vez en que sus ojos se inundan de tristeza al observar a Hotaru en su cama.

—Confundida, triste… todo esto es realmente difícil —responde Michiru, mientras acaricia suavemente la mejilla de Hotaru.

—¿Qué es lo que le pasa? Haruka no quiso decirme —comenta Serena, ingresando con mayor seguridad a la habitación.

—Hotaru cayó enferma desde anoche, tuvo fiebre, espasmos y seguramente pesadillas, de hecho poco antes de que recibiéramos la llamada desde la clínica, ella dijo "Papá", totalmente angustiada —explica, intentando contener el llanto.

—¿Y crees que se debió a que Hotaru presintió que todo esto pasaría? —pregunta Serena.

—Si, pero también creo que algo más sucede con ella, no es normal que esté así. Con Haruka pensamos que el poder del cristal de plata que liberaste anoche pudo tener algún efecto adverso en Hotaru.

—¿Por qué?

—¿Recuerdas que cuando la salvaste, Hotaru volvió en forma de una bebé y que en el momento en que Neherenia volvió a la tierra ella creció abruptamente? —pregunta ahora, Michiru.

—Si, lo recuerdo claramente —contesta Serena, asintiendo.

—Bueno, el crecimiento de Hotaru se produjo por las influencias negativas tanto de Neherenia como de Sailor Galaxia, por ende creemos que algo de ese poder oscuro, que la obligó a despertar como Sailor Saturn, pudo manifestarse en ella tras sentir el poder de sanación del cristal de plata y sea eso sea el motivo de que Hotaru se encuentre como está… viviendo un mundo lleno de pesadillas y dolores —concluye Michiru, con voz derrotada.

—Tiene sentido —comenta Darien, asintiendo discretamente.

—¿Y qué piensan que puedo hacer yo por ella? —pregunta Serena, entregada a cualquier cosa que se le pida.

—Queremos que una vez más devuelvas a Hotaru a la normalidad. Está claro que perderíamos a una valiosa sailor scout en caso de que debamos enfrentar una nueva batalla próximamente, pero esta vez ella merece vivir con tranquilidad de una vez por todas, ya no queremos verla sufrir más, es demasiado para ella, por eso junto con Haruka rogamos que no hayan más batallas al menos por un largo tiempo, que podamos guiar a Hotaru como Sailor Saturn desde un nuevo punto de inicio, ya nada más de estas formas, no más para ella… —explica Michiru, imposibilitada de contener el llanto.

—¿Y qué pasará con sus recuerdos de este minuto? ¿los perderá? —pregunta Serena, con algo de temor.

—Su historia no cambiará. Siempre le diremos quien fue su padre, nunca le ocultaríamos eso, pero si queremos que pueda comenzar una nueva y definitiva vida, que pueda crecer en armonía y no tenga que soportar extraños sucesos de un momento para otro, queremos darle la vida que cualquier niña pequeña debería tener. Por favor, Serena, ayúdame… ayúdala —suplica Michiru, mientras Hotaru solloza entre sus pesadillas.

—¿Quieres que lo haga ahora mismo? —pregunta Serena, acercándose a la niña.

—No, esperemos que lleguen Haruka y las demás, quiero que todas podamos despedirnos "de esta forma de vida" que tiene Hotaru. Espero que después todos podamos darle una familia a esta pequeña —responde Michiru, acariciando los oscuros cabellos de la niña.

—¿Estarán presentes también la familia black moon? —comenta Darien.

—No. Hace aproximadamente una hora Rei los vino a buscar junto a Lita y Andrew, los llevaron al templo Hikawa por el día de hoy y probablemente también mañana, bueno, hasta que todo se tranquilice un poco, así que solo estaremos nosotros y nadie más —contesta Michiru, haciendo alusión a que solo el grupo de Sailors Scouts estarán presente en la velada.

—Está bien, intentaré ayudar a Hotaru tal y como me lo piden —comenta Serena, con determinación.

—Muchas gracias —responde conmovida, Michiru.

—Darien, mientras esperamos que todas lleguen ¿podrías ocuparte de Hotaru?

—Claro que si —responde él, a su esposa.

Michiru se aparta del lado de Hotaru y permite que Darien tome su lugar, se sienta suavemente sobre la cama, toma la mano de la niña a la vez en que él se concentra al cerrar sus ojos. Lo que Darien está haciendo es mantener estable el espíritu y cuerpo de la pequeña mientras las demás lleguen a la casa, con esta ayuda, Michiru puede sentirse un poco más aliviada debido a que sabe los poderes que Darien posee por si solo, como es el canalizar sus energías para entregársela a otras personas.

Serena y Michiru hacen abandono de la habitación, saben que con los cuidados de Darien, Hotaru estará bien. Ya caminando hacia la sala, se dan cuenta de que Haruka acaba de llegar en compañía de Amy y Mina, ambas ya conscientes del deceso del padre de Hotaru, por lo mismo su arribo es discreto, solo toman asiento en el sofá y esperan a que Rei y Lita lleguen, acto al cual no le deben faltar muchos minutos.

Cuando el reloj indica que son las 3:39 de la tarde, las dos restantes compañeras scout llegan en el más hermético silencio, saludan a base de solo señas para no importunar. Estando todos juntos, Haruka y Michiru toman la palabra, le explican a Amy, Lita, Rei y Mina sobre lo que pasará con Hotaru dentro de pocos minutos, como así también revelan que la ceremonia de sepultura del profesor Tomoe será en el atardecer del día de mañana, ceremonia a la cual todas se comprometen a asistir. Dentro de este mismo tema, Haruka aclara que en este momento los restos del profesor Tomoe están siendo llevados a una capilla ardiente que está ubicada a las cercanías del cementerio donde reposarán los restos de dicho hombre. Si bien a Haruka se le especificó que la cremación era una opción más óptima debido a la diferencia económica de un servicio fúnebre estándar sumado con la carencia de familiares del difunto, a lo cual se le atribuyó como factor determinante para prescindir de un terreno en el cementerio, ella optó por darle a Hotaru la posibilidad, en un futuro medianamente cercano, ir a dejar una flor a su padre. Esta idea es ampliamente apoyada por todas las presentes, ya que se imaginan que para ella, el poder visitar al menos la tumba de su padre es un derecho irrevocable. Dicho esto, Haruka invita a todas las presentes a ir a la habitación de Hotaru, las chicas se ponen de pie y caminan con lentitud. Rei se acerca entre tanto a Serena y le pregunta si cree que tiene la fuerza necesaria para hacer lo que se le pidió, esta responde positivamente, entregándole a su amiga una de aquellas sonrisas que inspiran tanto a la sailor del fuego, haciendo nacer en ella también una sonrisa además de un amistoso y querido abrazo.

Haruka abre la puerta de la habitación de Hotaru suavemente, aun así Darien advierte la llegada de todas, abre sus ojos y observa con mucha pasividad, teniendo aún sostenida la mano de Hotaru.

—No veamos esto como una despedida, sino como una nueva oportunidad para Hotaru —señala Haruka, tras notar la tristeza que inunda el ambiente.

—Mi niña… —dice Michiru, caminando con rapidez para estar junto a Hotaru en este minuto— Te prometo que cuando seas grande cumpliré la promesa que te hice, te enseñaré a tocar violín y serás la mejor ¿de acuerdo? Además junto a Haruka te llevaremos a pasear cada fin de semana al parque más hermoso de Tokio, juro que te haremos muy feliz, la más feliz de todas las niñas de este mundo —predica Michiru, tomando la mano de la pequeña, la cual aún permanece dormida.

En ese instante, Serena, Rei, Amy, Lita, Mina, Setsuna y Haruka rodean la cama de la menor, se arrodillan frente a ella en señal de compañía, pero también para darle energías a Serena para que pueda llevar a cabo lo que le fue pedido.

—Ya verás que lo que te espera será maravilloso, Hotaru, será un gusto compartir contigo cada una de tus travesuras —añade Mina, sin perder su característica sonrisa.

—Solo tendremos que esperar a que crezcas y sabemos que, tu ahora familia, o sea, todos nosotros, daremos todo por ti —comenta Amy, intentando capturar el optimismo de Mina, algo que de transmite para las demás presentes.

—Te estaremos esperando, gracias por todo lo que nos has dado, Hotaru, eres fantástica —dice Lita, emocionada.

—Rogaré porque tu espíritu tenga la paz que siempre has soñado, sé que Serena te podrá dar ese hermoso regalo, Hotaru, ten fe en ella, como siempre la has tenido —añade Rei.

—Hotaru… eres todo lo que debe ser una Sailor Scout, tu compromiso férreo ante la misión de salvar el mundo no será en vano, mientras tú estarás viviendo tu niñez como debe ser, nosotras recordaremos todo lo que nos has enseñado como la valiosa Sailor que eres, ahora solo nos queda esperar a que un nuevo día ilumine tu vida para que nos volvamos a encontrar como defensoras de este mundo, al que tanto amas —dice Setsuna, llena de orgullo.

—Ten fuerza, pequeñita, tú no estás sola —susurra Darien a la menor, emocionado al ver la atmósfera que se ha creado.

—Así es, tú no estás sola —secunda Serena, tomando el broche de transformación que después transmuta al estado del cristal de plata por si solo—, vivirás una vida llena de amor y amistad, siempre estaremos a tu lado y cuidaremos de ti con todo nuestro corazón. Nos espera un hermoso futuro, no lo olvides, estoy segura de que tendrás muchos amigos, como Rini por ejemplo, será una gran amiga para ti y ambas vivirán muchísimas aventuras, solo ten paciencia, el tiempo pasará muy rápido y cuando menos lo creas todo será color de rosa —finaliza Serena, cerrando sus ojos para así concentrarse en concebir el milagro de haber renacer a Hotaru.

—Una nueva oportunidad para Hotaru… —vuelve a decir, Haruka, pero esta vez solo en susurros.

Después de esto, el poder del cristal de plata baña por completo el lugar. Un sinfín de destellos diamantinos cubren el frágil cuerpo de la pequeña Hotaru, esta magia también inunda a todos los presentes, los cuales cierran sus ojos y se dejan llevar por lo que experimentan cada uno de sus sentidos.

Ahora Hotaru ha detenido aquellos tortuosos sollozos, en cambio ríe con amplitud aun manteniéndose con sus ojos cerrados. Una gran luz se apodera de ella y tras regalar un gran suspiro de alivio, la niña se entrega también al poder del cristal de plata. Poco después y ahora ante los esperanzados ojos de los presentes, Hotaru vuelve a su etapa infantil, en este minuto ella reposa sobre la, ahora en extremo, amplia cama, casi perdiéndose entre las cobijas que la rodean, ya que ha vuelto a ser una pequeña y dulce bebé, frágil y vulnerable ante cualquier cosa que suceda, pero sin duda, Hotaru hoy ha ganado una familia completa, todos han prometido acompañarla en este nuevo renacer, soñando con que los tiempos próximos serán los mejores que se hayan conocido.

En la ambigüedad de la calma y la tristeza de todo lo que ocurre, este grupo de personas vive el duelo de haber perdido quien fuera parte clave de la historia de todos, ya que sin duda, el distinguido profesor Soichi Tomoe dejó una imborrable huella, porque poniendo a un lado, por obvias razones, todo lo malo que estuvo ligado a él en un momento, la enseñanza de entrega y amor que deja por su paso en este mundo resulta sencillamente inspirador para quienes conocen esta historia. A lo largo del día, el grupo repasa los pasajes de aquellos años con un indudable sentimiento de tristeza, pero a la vez felices por saber que Hotaru está en un mundo donde solo habrá amor para ella, así que con ese pensamiento, la mayoría de ellos se retiran para ir a la capilla ardiente en donde están siendo honrados los restos del profesor Tomoe. Michiru se queda en casa junto a la bebé y en esto la acompaña Serena, en una forma de quizás estar sobre-asegurada de que nada malo ocurrirá con ella y el poder del cristal de plata permanezca en Hotaru.

Por razones un tanto obvias, Haruka opta y ofrece que todos se queden a pasar la noche en su casa, debido a que la sala donde está siendo velado el cuerpo de Soichi Tomoe cerrará en un par de horas. Todos aceptan su propuesta sin mayor problema.

Sin que nadie haya previsto este detalle, varias personas concurren al lugar donde se está dando el servicio fúnebre. Muchos llegan compartiendo historias sobre lo que vivieron con el profesor Tomoe, en especial jóvenes científicos que tuvieron la oportunidad de aprender de él, así que en un punto entre pesar y satisfacción por poder despedirlo como corresponde, Haruka se siente tranquila de poder honrar a este hombre que tan solo pecó por haber querido lo mejor para su única hija. Antes de que todos deban retirarse del lugar, Haruka explica que la ceremonia en el cementerio será mañana pero es de carácter privado, principalmente por el hecho de ocultar de que la hija del profesor ahora es una bebé, sin duda esto causaría la curiosidad de quienes hayan conocido su historia, así que previniendo esto, se hace la aclaración de lo que pasará mañana, por supuesto la gente entiende y respeta que en la última despedida el profesor Tomoe sea solo acompañado por gente cercana, esto deja más tranquila a Haruka, la cual recibe el apoyo continuo de Setsuna, quien sabe, la ausencia de Michiru debe estar calando fuertemente en el corazón de su amiga.

Haruka, Setsuna, Rei, Lita, Amy, Mina y Darien vuelven a casa, allí los espera Serena con una cálida comida para todos, sabiendo que esto es más que necesario a estas alturas de la noche. Todos agradecen el gesto y se sientan en el amplio comedor, Michiru se suma a esto pero solo como una espectadora, ya que ella ya comió y ahora se encuentra con la pequeña bebé Hotaru entre sus brazos, así que se sienta en el comedor pero no participa más allá que no sea solo beber un poco de jugo. Por otro lado, Haruka, como la persona precavida que es, enseña a Michiru todo lo que ha traído para Hotaru, si, antes de volver a casa pasó a comprar lo más urgente para la pequeña, llámese pañales, biberón, leche, ropa, etc. Michiru se conmueve ante este gesto tan comprometido por parte de su novia, sonríe con amplitud al ver que sin duda a la pequeña Hotaru le esperan años y años de infinito cariño por parte de quienes ahora prácticamente son sus nuevos padres.

Antes de que todos vayan a dormir y por cierto, teniendo cada habitación lista gracias a la dedicación de Serena, Haruka indica paso a paso lo que ocurrirá mañana. Todos se programan para cumplir con diversas tareas, por ejemplo, Haruka se compromete a llegar al lugar donde está siendo velado el profesor Tomoe a las primeras horas de la mañana junto a Setsuna, por otro lado, Rei y Lita ofrecen ir a comprar diversos arreglos florales para entregarlos como ofrenda a la memoria del hombre, Mina propone ir junto a Amy a comprar más cosas necesarias para Hotaru, mientras que por otro lado, Darien señala que irá a buscar su automóvil apenas despierte para así llevar a Michiru y Serena al lugar donde será despedido el padre de la bebé.

Cuando el siguiente día anuncia su llegada, todo se lleva a cabo tal y como fue planeado por el grupo de amigos, cada uno desempeña su tarea de manera programada y óptima, haciendo que el momento sea al menos un poco menos doloroso de lo que ya es.

Pasan las horas y ya es momento de que el profesor Soichi Tomoe sea retirado de la capilla ardiente, dejan el féretro en la carroza y esperan a que los demás ya estén listos para iniciar el rumbo hacia el cementerio. Tres autos en total serán ocupados, el de Haruka, Darien y el que Andrew le facilitó a su novia, Lita, para llevar a Rei, Mina y Amy.

Al llegar al cementerio, el grupo de amigos camina en reflexión y silencio, teniendo delante de ellos a quien despedirán en este inusual y frío atardecer.

Haruka camina como líder de todos, a su lado va Michiru con Hotaru en brazos, ambas creyeron que lo más justo es que en este momento ella estuviera presente, porque aunque no se dará cuenta de lo que está pasando, lo más justo es que si el profesor Tomoe pudiese estar observando todo esto, es ver una vez más a su pequeña Hotaru.

Ante esta escena, Serena no puede evitar llorar, pero para su fortuna Darien está a su lado acompañándola en todo momento; lleva su mano tomada con fuerza y si es necesario esto se transforma en un abrazo, él haría todo lo que estuviera a su alcance para cuidar a su pequeña princesa y aunque él no suele dar muestras de cariño en público, en esta ocasión aquel pensamiento está descartado, Darien solo se preocupa de apoyar a su mujer como lo merece. Ante la emoción también sucumben las demás, más cuando llegan al lugar donde finalmente quedarán depositados los restos mortales del padre de Hotaru, así que habiendo llegado a este punto, un sacerdote inicia la ceremonia de sepultación, hablando sobre lo que esto significa a nivel espiritual.

Un quejumbroso silencio cala en todos, sumado a esto la inoportuna llovizna que se ha dejado presentar en este atardecer sombrío, al menos tuvieron la precaución de vestir de manera adecuada, todos llevan ropa abrigada de color blanco, ya que es ese el color simbólico que se usa para ocasiones como estas. Darien despliega un paraguas y lo comparte con su esposa a la vez en que la abraza con fuerza y como Serena también llevó uno, se lo ofrece con rapidez a Michiru para que así cubra a Hotaru, lo cual hace inmediatamente, porque a pesar de que la niña esté con la ropa que el clima amerita, por ningún motivo puede dejarla enfermar, es por eso que no solo la cubre con el paraguas, el cual por cierto toma Haruka en lugar de ella, ahora Michiru se aferra a la bebé y pareciera como si la quisiera esconder entre sus brazos para así brindarle mayor calidez, haciendo que Hotaru quede totalmente cubierta por los tumultos de abrigos que ha dispuesto la que es ahora, su simbólica madre. Por otro lado, las demás chicas también sacan sus paraguas mientras siguen escuchando lo que el sacerdote dice y es así como en un frío pero a la vez cálido ambiente de respeto y cariño, la ceremonia sigue su curso.

Cuando la tierra comienza a cubrir el féretro del padre de Hotaru, en una divina coincidencia el cielo se deja abrir en una pequeña proporción, dejando escapar así un halo de luz de sol que pega directamente a los ojos de la bebé, quien ante este estímulo, abre parcialmente sus ojos. Michiru le da un beso lleno de amor en su frente y mentalmente se dice a si misma que ella es la visión de Hotaru, que ella observará el momento como si la propia hija de Tomoe fuera quien mira, mientras que por otro lado, Haruka reafirma su promesa ante él en el más privado silencio, ofreciendo una vez más sus respetos hacia quien hoy recibe el eterno descanso.

Es así como en un frío atardecer, se despide el alguna vez odiado pero ahora querido y respetado Profesor Soichi Tomoe, quien deja una invaluable enseñanza de vida a todos quienes le dan el último adiós, además de haber dejado la continuación de su vida, su adorada hija Hotaru, quien en su inocencia lo despide entre suaves balbuceos de bebé.

—Nunca fallaré a mi promesa, profesor… porque amo a esa niña con todas mis fuerzas —susurra Haruka al ver que el último arrojo de tierra sobre el féretro.

Una solitaria lágrima se desliza por la mejilla de Haruka, pero en el momento de encontrarse con los grandes y bellos ojos de Hotaru, sabe que tendrá la fuerza para cumplir con el juramento que ha hecho para el resto de su vida.


Debido a que pasé dos noches consecutivas escribiendo este nuevo capítulo y con la jaqueca pertinente que esto conlleva, dejaré un gran pero siempre lleno de cariño, saludo general a todos quienes me dejaron su review.

Pame22 - yesqui2000 - MartithaJimenez - - Carmilla-devildoll – adoore - Patty Ramirez de Chiba – serena - Mellis Saiilors - Anny Mizuno – Guest - mirtiangis – Guest (2) – LUNA - Marie Mademoiselle Chiba – Guest (3) - 2510mari - Rinkalukushi Mafer Chiba – serenaquintana – SAKDYSERENITY.

Un beso gigante para cada una de ustedes y muchísimas gracias por esperar la actualización, espero que la hayan disfrutado a pesar de lo triste que es. (para quienes sus reviews quedaron con el nombre de "guest" les pido dejar algún nombre o Nick para poder referirme a ustedes de otro modo ^^)

Y para quienes no lo sepan o lo hayan olvidado, hace no mucho presenté mi primer UA original, este se titula "Mi 'segunda' primera vez" así que si se quieren encontrar con un fic en sus inicios (4to capítulo) los invito a pasar por esa historia, que está siendo acogida de una forma que me tiene llena de emoción.

Me queda agregar que en el próximo capítulo retomaremos el tema de Darien y Serena, como ven, solo hice alusión al tema al inicio del capítulo y es que si hubiera escrito sobre esto después de lo que pasó con Hotaru, la verdad es que creo que habría perdido consistencia, así que en la próxima entrega nos vamos con ese punto con todo.

¡Ah! por cierto… a mis queridas amigas del grupo de Patty Ramirez, les propuse la idea de que después de terminada la trilogía, podría hacer un "fic compilatorio" por decirlo de alguna forma, donde podría publicar "capítulos extra" de: Una vida a tu lado – Tokio de cristal, amor en el siglo 30 – y el 3er fic de la trilogía (el cual lleva por título el nombre de alguno de los capítulos de los dos fics anteriores) ¿les parece la idea? Si fueran tan amables déjenme su opinión ^^

Bueno, sería todo por hoy jejeje, despidiéndome cuando aquí ya son las 10:24AM, no, ahora 10:25 (xD) y mi cama demanda mi presencia, me retiro.

Gracias totales por estar aquí, en mi rinconcito de FF.

Nos leemos, Sayo! ^^