Quiero agradecer a todas(os) y cada uno (as ) de ustedes por cada comentario que he recibido en esta historia así como las alertas. Espero seguir contando con su apoyo para seguir en esta locura.

Este capítulo está un poco más fuerte que los anteriores, así que si son algo susceptibles (como dicen en la tv) les recomiendo discreción jajaja.

¡Espero lo disfruten!

Capítulo 7 Abriendo la puerta

Esa noche cuando la chica se presentó obediente como siempre en su habitación cubriendo su desnudez por esa pequeña bata, se quedó ahí de pie junto a la cama como si esperase su siguiente orden, el solo la miro intensamente observando la pasión contenida en esos ojos chocolate, coloco sus manos sobre los hombros deslizando la bata dejándola desnuda; aparto su pelo y comenzó a besarle el cuello ocasionando que la castaña emitiera un excitante gemido, haciendo que el rubio sonriera orgulloso. Sabía que dentro de su nuera existía un fuego abrazador y que solo bastaba una simple chispa para que la pasión que yacía en su interior emergiera y por Merlín que el seria esa chispa.

Las manos de Lucius bajaron y acariciaron sus pechos pellizcando los pezones los cuales se pusieron erectos al contacto con sus dedos, mientras besaba y lamia suavemente sus orejas le susurraba con una gruesa voz llena de deseo.

- Quiero que a partir de ahora Hermione, cada que te posea, que te acaricie y te bese no te reprimas, te ordeno que externes libremente todo el placer que sienta tu cuerpo de la manera que tú lo desees. ¿Quedo claro?

-..Si…- dijo la chica con voz entrecortada mientas una de las manos de su suegro fue bajando por su cuerpo en busca de su vagina.

- Eres MIA Hermione Granger…me perteneces….puedo hacer contigo lo que me plazca y tú no opondrás resistencia, al contrario…..disfrutaras hasta la locura cada cosa que te haga y que te diga– le dijo sintiendo como el cuerpo de la chica se estremecía entre sus brazos - tienes el mejor culo que he visto en mi vida….me he dado cuenta que lo tienes muy cerrado ¿No lo has hecho nunca por detrás?

-No.

-¿Quieres hacerlo?

-No

-¿Por qué? ¿Tienes miedo?

-No.

-¿Entonces? ¿No te lo ha pedido nunca?

-No, él no es el tipo de hombre que trataría a la mujer que ama como a una puta– le dijo temblando mientras su suegro seguía excitando su clítoris con una mano mientras la otra acariciaba sus tetas

-Pues que desperdiciada estas linda, una hembra como tu esta para disfrutarse ¿Solo has follado con él?

- Si, él ha sido el único. El hombre que más amo y deseo en este mundo- Al escuchar esas palabras Lucius sintió una punzada de celos atravesándolo haciéndolo enfurecer

- ¡¿Draco te folla como yo?!- grito mientras jalaba de su pelo para que lo viera a la cara

- No, mi marido me hace el amor de una manera tierna, amorosa y apasionada. Me hace sentir la única mujer que existe para él. En cambio tú eres un bruto salvaje libidinoso y pervertido que me toma como si yo fuera su puta.

-Créeme que no he estado ni cerca de ser eso que dices linda, pero si eso crees de mi te demostrare que tan libidinoso y pervertido puedo llegar a ser con una puta como tú. Por qué eso eres linda, eres una gran puta. MI puta

-Eso no es verdad- Dijo temblando sintiendo como su cuerpo la traicionaba con cada roce que las expertas manos le prodigaban

-¿No? Entonces dime gatita ¿Por qué estás tan mojada? – Le dijo hundiendo su dedo medio en su interior-… ¿quieres que te folle yo?

-Si – contesto con voz temblorosa cerrando los ojos por la vergüenza de las sensaciones que estaba experimentando

- ¿Por qué quieres que te folle este bruto libidinoso y pervertido?

- Porque me gustó mucho como lo hicimos la otra vez- dijo casi en un susurro

- Pues hoy vas a sentir lo que es ser verdaderamente follada y te sorprenderá lo mucho que disfrutaras de ser poseída por un verdadero macho - un escalofrío de placer recorrió el cuerpo de la castaña desde los pies a la cabeza al escucharle susurrar esas palabras en su oído

- ¿Le chupas la polla a Draco?

- No

- ¿Por qué?

- Porque no sé cómo hacerlo, además no quiero que piense que soy una mujerzuela

- Precisamente eso eres tu….una gran PUTA, así que desnúdame y chúpame la polla

La castaña volteo pegando sus senos al cuerpo de su suegro acariciando sus manos subiendo por sus brazos para llegar a su cuello bajando por su pecho desatando la elegante bata dejando el torso del rubio desnudo. Parándose de puntas beso su mandíbula y bajo a su cuello mordisqueándolo y lamiéndolo dueña de una sensualidad hasta ahora desconocida; bajo por su pecho deteniéndose un momento en sus tetillas para lamerlas y mordisquearlas haciendo círculos con su lengua. Bajo por su vientre llegando al pantalón de su pijama deteniéndose en el elástico bajándolo hasta sus pantorrillas dejando su erección solo cubierto por el bóxer. Llevo sus labios a su entrepierna y comenzó a besar y morder suavemente el miembro por encima de sus calzoncillos sintiendo el calor y el olor de aquel macho que gemía con cada caricia y cada roce que la chica le prodigaba. Tomo el bóxer por los laterales liberando aquel miembro que salto vigoroso estrellándose en su cara.

- Ahora si putita, se una chica obediente abre esa linda boquita y cómetela toda- La Castaña obedeció metiendo el palpitante miembro de su suegro en su boca. El rubio inmediatamente se dio cuenta que no tenía experiencia, pero él podía ser un excelente maestro y la fue indicando lo que le daba placer y ella como buena alumna lo complacía.

Lucius sentía la calidez de esa boca envolviéndolo, sin que se lo ordenara su lengua de la chica empezó a jugar con su miembro mientras su pequeña mano acariciaba sus testículos electrizando el cuerpo del rubio. Tomando a Hermione por sorpresa sujetándola del pelo intensifico la penetración llegando a su garganta sintiendo la falta de aire provocándole unas terribles arcadas. Ya no era una simple mamada, Lucius se follaba intensamente la boca de la castaña entrando y saliendo de su garganta dejándola apenas minutos para respirar. Lucius podía sentir las contracciones de la faringe de su nuera sintiendo un enorme placer lo que provocó que explotara en un potente orgasmo derramando parte de su simiente directamente en su garganta y la otra parte lo hizo en la cara y tetas de la esposa de su hijo. - Así es como se debe ver una verdadera puta – le dijo con la respiración entrecortada- Ahora échate en la cama y abre las piernas

Hermione se acostó en la cama como se lo ordenaron sintiendo el cuerpo de Lucius echándosele encima. El rubio atrapo sus labios besándola de manera salvaje adentrándose en su boca, a lo que la chica correspondió con mayor ímpetu entrelazando su lengua con la de su suegro. No era para nada un beso de amor, no como los suaves y cálidos que su marido le prodigaba mientras le hacia el amor, Este era un beso diferente lleno de lujuria, de ira, de ferocidad, de barbarie, como una competencia de ver quien dominaba a quien.

Las manos de Lucius se apoderaron de esas perfectas tetas amasándolas y estrujándolas casi rallando en lo brutal jalando los pezones de la chica hasta hacerle deño mientras sus gritos eran acallados por su boca que no soltó solo hasta que el aire fue necesario en sus pulmones.

Mordió y chupo cada milímetro de ese perfecto cuello dejando su marca a su paso, bajo a los turgentes senos que en ese momento se encontraban rojos del pasado trato con que habían sido objeto. Tampoco fue suave con las montañas que pronto amamantarían a su nuevo hijo, al contrario mordió y trituro los pezones de la chica hasta la saciedad mientras ella no paraba de gritar pidiéndole más y retorciéndose del infinito placer que ese trato le estaba causando.

Bajo por su vientre acomodándose en medio de sus piernas abriéndoselas echándole suavemente el aliento en los labios del coño produciéndole un nuevo gemido a su amante, sin dejar de mirarla se fue acercando poco a poco hasta que su boca tocaron los carnosos labios vaginales de la castaña frotándolos muy suavemente, sacó la lengua pasándosela por todo el coño desde abajo hasta arriba, saboreando los líquidos que emanaban de ella. Dejando la suavidad atrás casi con furia lamía y relamía la intimidad de la chica, lo mismo se comía el clítoris que le daba chupadas en la entrada de su vagina, succionaba sus labios menores y metía la lengua tan dentro como podía. Movía la cabeza de un lado para otro sin apartar su cara de ese casi virginal coño como un poseso arrancándole alaridos de un placer nunca antes experimentado a la castaña llevándola a un brutal orgasmo que la hizo arquear el cuerpo y hundir aún más la cara de su amante en su intimidad

Lucius saboreo toda la corrida de la chica sin moverse de su puesto continuando con su torturante tarea. Tomo los tobillos de la chicha obligándola a abrirse más para él, metió su cara en aquel coño lamiendo hasta el último rincón de aquella raja. Metía y sacaba su lengua follándosela sin darle tregua. Escupía en el sensible clítoris y relamiendo todo lo que podía parecía que no tenía la menor intención de parar en ningún momento.

-¡YA NO AGUANTO MAS! ¡METEMELA! ¡FOLLAME YAAAA!- grito la chica. Aquel concierto de gritos y gemidos lo estaba llevando al éxtasis y queriendo oír mucho más metió dos dedos en el interior mientras mordisqueaba su clítoris provocándole un nuevo orgasmo a la castaña- ¡QUIERO TU POLLA DENTRO! ¡FOLLAME YA CABRON!-Sin darle descanso metió tres dedos y luego cuatro y entonces comenzó a masturbarla bestialmente mientras chupaba nuevamente el clítoris provocando que la chica se corriera salvajemente una vez más suscitando que emanara con gran fuerza de su cuerpo un gran chorro de flujo que baño la cara y la cama del rubio.

Su respiración era agitada reponiéndose del último orgasmo cuando el rubio tiro de su pelo incorporándola apoderándose furiosamente de su boca hundiendo su lengua en su interior obligándola a probar su propio sabor entre dulce y salado mientras apretaba furiosamente esas tetas que tanto lo enloquecen. Su cara y su barba olían a hembra en celo enardeciendo a un más a Hermione respondiéndole aquel beso de la misma forma mientras su mano se apodera del miembro masturbándolo furiosamente.

Violento la lanzo a la cama poniéndola a gatas en el borde entrando de un solo golpe, era glorioso el poder disfrutar de su interior tan húmedo y caliente que estuvo punto de estallar de solo sentirla; aun con lo mojada que se encuentra Hermione grito al recibir a su invasor. Podía sentirlo tan grande llegando donde su marido jamás lo hizo. El rubio no tiene piedad se hunde una y otra vez soltando golpes en aquellas perfectas nalgas, encerrando sus dedos casi con saña en la tierna carne marcándola. Por fin es suya de la manera que siempre deseo, tan suya que quiere dejar una huella indeleble en aquel joven cuerpo para que nunca pueda olvidarlo.

-¡MAS! ¡FOLLAME MAS!- grito suplicando y el impacto una vez más su mano con fuerza en su nalga tomándola del pelo antes de entrar tan profundo que Hermione se sintió perdida. Salía casi por completo solo para entrar con más fuerza. La estaba llevando al orgasmo, faltaba tan poco pero para su sorpresa su suegro cambio tanto el ritmo como la profundidad de sus penetraciones y su inminente orgasmo se difumino, al cabo de un rato volvió a pasar lo mismo, luego otra vez y unas cuantas veces más, cada vez que el rubio percibía que se aproximaba al orgasmo cambiaba el ritmo o hacia algo que la alejaba incrementando la excitación de la chica - ¡YA NO PUEDO MAS! ¡POR FAVOR TE LO SUPLICO! ¡HAZME VENIR!

-¡Di que eres mi puta o no te correrás! ¡Suplícale a este viejo pervertido que no deje de follarte!

-¡SOY TUYA! ¡FOLLAME COMO SI NO HUBIERA MAÑANA! ¡TE PERTENEZCO HAS LO QUE QUIERAS CONMIGO SOLO NO DEJES DE FOLLARME! ¡TE LO SUPLICO!– ante aquella palabras Lucius se enardecía entrando como un pistón frenético en la chorreante intimidad de su nuera - ¡ASÍ! ¡ASI CABRON NO PARES! ¡FOLLAME MAS!¡MAAAASSSS!- El rubio podía sentir como las contracciones en su miembro le indicaban que la chica estaba a punto de correrse - ¡ME CORRO!- grito mientras un nuevo chorro de flujos bañaba el miembro de su suegro quien empujo tres veces más derramándose dentro con un rugido salvaje perdiendo las fuerzas y desplomándose sobre la espalda de su nuera, quien no teniendo fuerzas para sostenerlo se dejó caer con el encima.

Lucius escuchaba su agitada respiración mientras cada poro de su piel podía percibir el calor que emanaba aquel de la castaña. El rubio metió su mano por debajo de su cuerpo y sin salir de su chorreante vagina llena de su semen masajeo una vez más su clítoris hasta que logro nuevamente que se corriera dejándola vacía y plenamente saciada.

Lucius no permitió que Hermione abandonara su habitación solo hasta que el trino de los pájaros anunció el amanecer de un nuevo día. Llamo a su elfo para que le preparara la tina para un baño relajante y una vez a dentro dejo que el agua caliente y las sales aromáticas hicieran su trabajo. Cerró sus ojos recreándose con los recuerdos vividos solo unos momentos atrás sintiéndose pleno. Jamás en lo que tenía de vida se había sentido totalmente satisfecho sexualmente como en ese momento. Esa chiquilla era todo lo que él deseaba en una mujer. Hermione era bella, inteligente, talentosa, elegante pero sobre todo era una diosa del sexo. Una enorme sonrisa dibujo su rostro solo de imaginar las maravillosas noches que le esperaban esos días.

Antes de meterse a la cama para dormir un par de horas se bebió la poción revitalizante perdiéndose de inmediato en los brazos de Morfeo feliz por ser el único propietario de una hermosísima joya.

OoOoOoOo

Hermione se despertó muy entrada la mañana, por fortuna era sábado y no tenía que presentarse a la oficina. Había dormido muy bien pero de manera extraña se sentía cansada y somnolienta; le apetecía seguir en la cama un rato más pero lamentablemente tenía que encargarse de llevar a su suegra a San Mungo para que le quitaran el yeso. Así que casi arrastrándose se dirigió a la ducha con la esperanza de que un buen baño la reactivara.

Pasaba la esponja por su cuerpo cuando sintió un pequeño dolor al llegar a sus senos sintiéndolos más hinchados y turgentes que de costumbre, el solo roce de la esponja en sus pezones le produjo un gesto de dolor, lo mismo paso cuando la esponja llego a su intimidad, Podía sentir los labios de su vagina hinchados y demasiado sensibles por lo que curiosa se enjuago y envolviéndose en una toalla salió rumbo al gran espejo que tenía el vestidor. Dejo que la toalla callera quedando completamente desnuda, reviso minuciosamente sus senos en busca de algún moretón que le indicara el porqué del dolor que sentía pero no había nada, la piel trigueña de sus senos era tersa sin ninguna imperfección; bajo a su intimidad y salvo un pequeño enrojecimiento y una leve hinchazón en los labios de su vagina estaban igual que siempre. Paso los dedos sobre ella como una leve caricia pero al llegar al clítoris sintió un pequeño pinchazo de lo hipersensible que lo tenía.

- Bueno, seguramente esto también es producto de las hormonas –dijo sin darle importancia, había leído todo lo referente al fármaco que estaba tomando y uno de los efectos secundarios que mencionaban era la hipersensibilidad en sus áreas erógenas así que sin más se dirigió al armario para buscar la ropa más cómoda y holgada que pudiera tener porque estaba segura que sujetador definitivamente ese día no podría usar.

Bajo a desayunar y por fortuna no se topó con su suegro por lo que se sentó alegremente a comer todo lo que en ese momento los elfos le ofrecían; se sentía verdaderamente hambrienta. Estaba por terminar cunado el patriarca de la familia hizo su aparición.

-Buenos días muchacha, hoy desayunas tarde

-Sí, me quede dormida- dijo sin darle importancia a la observación de su suegro

-¿Te encuentras bien? Te veo un poco desmejorada

-Solo estoy un poco cansada, eso es todo.

-Truddy- llamo el rubio y de inmediato el pequeño elfo hizo su aparición- Tráele a la señora un poco de poción revitalizante, tu sabes donde esta- ordeno y haciendo una reverencia el elfo desapareció- Supongo que tendrás muchas actividades este día y es mejor que te encuentres al cien o no rendirás en ninguna.

-Gracias –Fue su única respuesta ante la sorpresa ya que nunca espero que su suegro pudiera preocuparse por su bienestar alguna vez.

OoOoOoOoO

- Muy bien señora Narcisa, ahora va a tratar de mover su pierna izquierda muy lentamente ¿entendido? – dijo el joven medimago una vez que hubiera retirados los yesos de sus extremidades inferiores

-¡Aahh! No puedo, duele –se quejó la rubia

- Es normal señora por todo el tiempo que se han mantenido inactivas ¿han disminuido los dolores de cabeza?

- Solo un poco, aún tengo ataques de migraña

- Después de la contusión que recibió eso también es normal, se le irán quitando poco a poco, pero para estar más tranquilos me gustaría realizarle algunos estudios por lo que sugeriría que pasara esta noche aquí para hacerlos mañana temprano

-¿Es necesario? –riño la dama

- Yo lo aconsejaría, pero es su decisión señora Malfoy

-Considero suegra que debería hacerle caso al sanador, sé que no le gustan los hospitales pero estaríamos más tranquilos todos el que nos confirmen que sus piernas y su cabeza están sanas ¿no cree? si gusta me puedo quedar esta noche con usted para que no se sienta sola

- Gracias linda pero no es necesario. Si no hay más remedio me quedare. ¿Serias tan amable de traerme un par de cosas y avisarle a Lucius que hoy dormiré aquí por favor? Te lo encargo mucho porque últimamente lo he notado algo desmejorado

- No se preocupe, yo me encargo de todo.-le dijo no muy convencida de que su suegro deseara de sus cuidados

-Sígame por acá señora Malfoy, necesita llenar unos documentos para la admisión de su señora suegra – le indico el sanador mientras un par de enfermeras se encargaban de trasladar a Narcisa a lo que sería su habitación por esa noche.

Hermione llego a la mansión esperando no encontrarse con su suegro, a pesar de la poción revitalizante aún se sentía cansada y lo único que deseaba era llegar a dormir sin tener que lidiar con la incomodidad que le causaba estar cerca de Lucius y más estando solos.

Por desgracia sus ruegos no fueron escuchados ya que en cuanto arribo uno de los elfos le informo que el rubio mayor la esperaba en su despacho, así que sin haber más remedio se encamino hacia allá sin tener la más remota idea de lo que seguramente le esperaría esa noche.