Naruto © Masashi Kishimoto

En el subterraneo 4


Al siguiente día asistió solo a la mitad de sus clases, pues una llamada del padre de Suigetsu lo hizo apresurarse al hospital. Su hermano Itachi había sido trasladado a la unidad de cuidados intensivos. Ambos, él y su padre esperaban a que se les informara del estado de su hermano. Su padre estaba sentado en una de las bancas, mientras que él esperaba junto a la puerta. Habían llegado hace una hora y ninguno se dirigía la palabra. Tan pronto el doctor les hubo informado el estado de su hermano, Sasuke se marchó al ver que su padre se acercaba para conversar con él. A parte de no querer hablar con él no tenía caso quedarse, pues no podía visitar a su hermano hasta el día de mañana. Al salir del hospital, se topó con Suigetsu, quien iba a buscarlo.

- Me dijo mi padre lo que paso… ¿Está todo bien?

- Vayamos al bar que está cerca de la escuela. Allí te lo contare todo. –al llegar al bar Sasuke se bebió una cerveza a prisas antes de empezar a contarle a su amigo –.

- Vamos Sasuke ya dime que paso…

- Recuerdas que hace unos días tuvo una cirugía en la rodilla. El golpe que recibió al caerse hace un mes hizo que el líquido sinovial se almacenara entre el cartílago y el hueso. Estaba causándole mucho dolor. Parece que después de que lo drenaron desarrollo una infección la cual con la inflamación comenzó a causarle bastante dolor. Así que tuvieron que darle analgésicos. Esto hizo que su pulmón debilitado terminara de colapsar por completo así que tuvieron que ponerle oxígeno. A pesar del estado de su pulmón, el otro hacia el trabajo de los dos, pero ya no es suficiente. Ahora necesita tener el oxígeno en todo momento. ¡maldición! Todo porque se le ocurrió salir a caminar por el hospital en la noche.

- Sasuke pronto cumplirá los tres años internado… claro que todo paciente que tiene la oportunidad de salir a caminar lo hace. No pueden estar encerrados todo el tiempo en su habitación.

- Lo sé, pero ahora más que nunca debía cuidarse. Ya es el segundo en la lista de espera… solo un poco más y podrá recibir su trasplante.

- Trata de estar tranquilo… conoces a mi padre. Es un excelente doctor todo estará bien.

- Tu padre nos advirtió que esto podía pasar. Pero tampoco podía dejar que Itachi estuviera aguantando ese dolor.

- Relájate… Todo estará bien –pasaron varias horas bebiendo, siendo Sasuke quien termino alcoholizado por completo. Suigetsu termino ayudanlo a caminar hasta que llegaron a la academia. Lo sentó en una fuente al escuchar que su móvil sonaba –espera Sasuke tengo una llamada –.

- Suigetsu no me lleves a mi cuarto… vayamos por otra cerveza –.

- Lo siento Sasuke es mi novia. Ha venido por algo… me está esperando en la cafetería que está a dos cuadras. Iré a los dormitorios por su libro de notas y de ahí se lo llevare. No me quedare con ella… en cuanto se le entregue regresare. Por favor no te muevas de aquí… por favor.

- Definitivamente no eres un buen amigo… me dejaras aquí solo –se quejó el pelinegro, pero su amigo no lo escucho había comenzado a correr. Se quedó un buen rato ahí sentado mirando al sol ocultarse, muy pronto el cielo estaría completamente oscuro. Entre el alcohol y la pseudo realidad, observaba el cielo grisáceo, pensando en su hermano. El en Okinawa divirtiéndose y su hermano sufriendo accidentes por dar paseos nocturnos. De pronto una figura sentándose junto a él lo hizo volver a la realidad. Al darse cuenta de quién era dio un fuerte suspiro. – ¿Qué quieres? –.

- Nada…no pude evitar venir a sentarme…sobre todo cuando vi esa mirada tan perdida…quizás si ya hubiera oscurecido te hubiera pasado de largo, pero aun con esta poca luz, puedo darme cuenta que algo te ha dejado un tanto vacío. –al ver que no le respondía continuo. – Era para que ni siquiera me hubiera molestado en venir… sobre todo cuando ayer en la mañana te portaste como el gran imbécil que conocí y que sigues siendo. Pero en fin…aunque sé que lo detestabas en el pasado te lo diré una vez más… tu y yo… compartimos esa mirada…aunque fue cosa del pasado, pues yo ya no la expreso en mi mirada… yo la he dejado atrás… pero en cambio tu… tu aun la tienes.

- Eres increíble Sakura…incluso completamente alcoholizado puedes hacerme sentir este fastidio. Déjame solo… deja de arruinar mi día… eso me faltaba. que alguien viniera a ponerle una cereza…vaya ironía con tu nombre… en fin ponerle una cereza a este grandioso y estúpido día… contigo aquí ya no puede ser peor…

- Antes… cuando tenía días como estos… solo había una cosa que podía tranquilizarme… una canción…alguien cantaba esta canción para mi… quizás funcione contigo también…

- Sakura con un carajo solo verte…. Ver que te marchas automáticamente me hará sentir mejor –la pelirrosa comenzó a cantar ignorándolo por completo –con un demonio Sakura cállate y deja… -al reconocer la letra de la canción guardo silencio automáticamente. Esa canción… era su favorita ¿Acaso ella lo sabría? Conociéndola era probable. Una canción ya muy vieja no podía ser coincidencia. – Su voz llena de suavidad hizo que se volviera a mirarla para ponerle atención. Las ganas de seguir antagonizándola se esfumaron por completo. Esa voz serenándolo. Y aunque la canción duro solo dos minutos logro tranquilizarse. Dejo de molestarle que Sakura estuviera allí, sentada junto a él.

- Aun no entiendo por qué eres tan amable conmigo… sobre todo si sabes que me molesta tanto tu presencia… detesto tu sinceridad y franqueza como no tienes una idea–le confió sin saber si era por hacerle platica o porque su alcoholizado ser había dejado escapar un poco de su pensamiento subconsciente. –

- Alguien me dijo que fuera honesta siempre con lo que siento. Esa misma persona me dijo que debía ayudar a todos aquellos que tenían la misma mirada que yo… esa es una de las razones por las que yo… a ti… porque me acerque a ti…

- ¿Por qué no me dirigiste la palabra en estos seis meses? –pregunto con la voz calmada al tiempo que se recostaba sobre la fuente. No sabía si había sido la canción, la voz de Sakura o su presencia, pero una extraña tranquilidad lo había invadido. –

- ¿Te pareció extraño que no lo hiciera?

- Solías molestarme todo el tiempo… me seguías a todas partes e intentabas seducirme cada vez que podías ¿Cómo no iba a parecerme extraño?

- Claro que nunca hice nada de lo que dices… bueno quizás lo último es lo único cierto…-le contesto con una sonrisa que él no pudo ver sin embargo, la percibió. –

- No te hable porque estaba tratando de respetar tu petición. Aquella noche me dijiste que te dejara en paz… que me alejara de ti. Y yo te dije… te dije que te dejaría estar solo… que te quedaras solo. Palabras inútiles en realidad… vaya estupidez… veme aquí hablando contigo un día en el que estas solo… que te sientes solo…

- No me siento solo…

- Claro que te sientes así –el pelinegro no le refuto nada tan solo permaneció en silencio. El agua que fluía de la fuente llevaba rato salpicándole el brazo mientras él yacía allí recostado. Fue hasta que sintió algunas gotitas golpear su frente que se decidió a hablar. Desafortunadamente el contenido etílico de su sangre no le permitió pensar antes de preguntar. Arrepintiéndose al instante tan pronto las palabras hubieron sido empujadas por su lengua hasta llegar a los oídos de Sakura –

- ¿Por qué desapareciste? –ya era muy tarde para arrepentirse, pues toda esa sinceridad parecía obedecer mas al alcohol de su sangre que a su razón –.

- Algo complicado… quizás te lo cuente después. Claro, si algún día nos llega ese momento.

- Y… el cambio de imagen no fue por lo que te dije esa noche ¿O, si?

- ¿Sobre no entonar en ese lugar por mi ropa?

- Si…

- Vaya que no cabe duda que la ebriedad te vuelve de pronto más interesante…al menos tus preguntas me reconfortan, pues veo que no me odias… realmente pensé que lo hacías…pero ver qué cosas como estas te interesan al menos me demuestran que no.

- No llegues a conclusiones tan rápido… y entonces ¿lo fue? ¿fue por lo que te dije?

- Por supuesto que no… creo que ya te lo había dicho aquella vez. A pesar de la atracción que sentía por ti… no es como que vivía para verte. Obviamente no cambiaría ni un aspecto de mi ser por agradarte… y menos seducirte que es lo que debes de estar pensando con ese cerebro tuyo. Nunca cambiaría por agradarle a alguien más… dejaría de ser autentica para convertirme en una persona falsa…

- Y entonces… ¿Por qué el cambio?

- Siempre quise vestirme así… desde mucho tiempo atrás… quizás tan pronto entre a la adolescencia… antes no tenía mucha libertad para hacerlo… pero ahora ya nada me lo impide… vaya que anocheció muy pronto. –cambio de tema al darse cuenta que debía marcharse – Lo siento Sasuke pero debo irme –

- No sé para qué te disculpas… desde hace rato estoy esperando a que te vayas…

- Tan dulce como siempre… la temperatura está bajando. Me preocupa dejarte aquí y en este estado.

- No debería importarte mucho lo que me pase así que termina de irte de una buena vez…

- Tienes razón no debería importarme que alguien tan nefasto y dramático se quede a la intemperie con este frio… pero al menos me preocupa tú talento. Sería una desgracia que tu talento desapareciera… tú y tu horrible personalidad pueden irse al carajo… pero tu talento no merece un fin tan catastrófico…

- Mi amigo Suigetsu vendrá por mi… lo estoy esperando…

- Iré a mi estudio a recoger mi material… si al pasar por aquí veo que sigues aquí, no me quedara más remedio que llevarte yo misma a tu habitación.

- No me toques –se incorporó el azabache temiendo que ella fuese a tocarlo –

- Vaya que exageras… no vaya a pegarte lepra o algo así… en fin... me voy. Espero no verte aquí cuando vuelva a pasar. – la pelirrosa se fue aun burlándose de su reacción al pensar que lo tocaría. Justo cuando regresaba vio que Suigetsu y Sasuke iban entrando al dormitorio de los hombres lo que la dejo tranquila. Mientras salía de la academia con sus pertenencias de nuevo comenzó a cantar esa canción que había logrado tranquilizar a Sasuke. –


Al sentir esa fuerte punzada recorrer su cuello para asentarse en ambas sienes, despertó de inmediato. Llevando ambas manos las masajeo insistentemente, pero fue en vano. Al ver la hora se puso de pie y fue rápido a la cocina, tomando una manzana. Se metió a bañar a prisas y comenzó a comerse la manzana, pues no podía tomarse la aspirina que llevaba en la otra mano con el estómago vacío. Terminándose la fruta la tiro en el cesto de la basura, para después abrir la boca y dejar que el agua de la regadera entrara en su boca. Se metió la aspirina y la trago. Quince minutos después la molestia se le hubo pasado. Mientras se ajustaba las agujetas de sus zapatos comenzó a pensar en lo que le había dicho Sakura. Muy a pesar de la borrachera recordaba todo a la perfección. De momento le daban ganas de ir a darse algunos topes en la pared, pues le había preguntado cosas que definitivamente no necesitaba saber. Se había puesto un poco vulnerable después de escucharla cantar, cosa que no le agrado.

A pesar de todo no es como que podía cometer eutanasia e intentar matar esas neuronas que ahora llevaban almacenada la conversación que había tenido con Sakura. No es como que podía dejar de pensar en la evasiva que le había dado al preguntarle por qué había desaparecido. Si tan solo supiera la localización de esa nueva memoria la borraría al instante. No quería pensar en ella… pero ahora que eran compañeros de equipo, con resignación acepto que sería imposible. Sería imposible no ir almacenando más momentos donde la pelirrosa estuviera incluida. Cada uno de los momentos que pasaran juntos se irían guardando en una área de su hipocampo…el gran país de las memorias. No podía decir que no lo había intentado, pues si le había pedido al profesor que lo pusiera con alguien más, pero ante la negativa no pudo debatir. Y menos cuando había tenido que irse de emergencia al hospital. Suspirando profundamente, la aceptación llego por voluntad propia y tras aceptar lo inevitable, se dirigió a iniciar sus clases.

No teniendo más remedio la siguió hasta su estudio, pues debían comenzar a pensar y planear sus proyectos. El viernes debían entregarle al profesor el listado de las primeras obras que realizarían. No estaba seguro si lograrían ponerse de acuerdo, pero deseaba tener un semestre tranquilo así que trataría de no discutir mucho con ella. Al llegar a su estudio Sakura se agacho para rebuscar en su mochila. Mientras revolvía a diestra siniestra, Sasuke se perdió observando la galaxia que estaba impresa como adorno, en los leggings de la chica. Finalmente pudo escuchar el leve sonidito del metal chocando con otro objeto; sonriendo satisfecha al insertar la llave en la puerta.

- Perdona el desorden… últimamente he estado trabajando en algunas piezas… así que no he tenido mucho tiempo para tenerlo todo en orden.

- Prefiero que trabajemos en tu estudio… -contesto el pelinegro con algo de fastidio –

- Lo se… si trabajamos en el tuyo sentirás que invado tu espacio personal…

- Vamos acabemos con esto de una vez –sentencio tras sentarse en la mesa de trabajo de Sakura. La pelirrosa se sentó del lado opuesto –.

- No creo que haya mucho que discutir. Como quiero que el semestre sea pacifico estoy dispuesta a adaptarme a algunos de tus gustos artísticos.

- ¿entonces que propones?

- Bueno el profesor nos ha dicho que dos de las obras deben ser clásicas y dos modernas… como empezaremos con la escultura y tomando en cuenta tu amor filial por todo lo griego se me ocurre una idea. Como el profesor no especifico… por clásico se refería a cualquier obra realizada antes del comienzo del modernismo, podemos basarnos en el periodo helenístico. Así podremos hacer esculturas basadas en cualquier tema que se te ocurra y basado en la mitología que tanto te gusta.

- Desde hace tiempo estaba pensando realizar unas esculturas de Tique y némesis… ¿Alguna objeción?

- No… pero yo hare a Tique…

- Da igual…

- Otra cosa Sasuke… como no quiero complicar mucho mi proyecto individual creo que también será un tema helenístico… hare una escultura de Argos…

- Tu tema para el proyecto individual me es irrelevante…

- Lo se… solo te avisaba para que no escojas al mismo personaje que yo…ambos sabemos que también te basaras en otro personaje mitológico para tu proyecto personal.

- ¿Y el tema para la pintura que es el que entregaremos primero?

- Siempre he querido pintar algo similar al periodo pre Rafaelita… y en las vacaciones vi una película que se ha convertido en una de mis favoritas. Hay una escena en particular al final de esta que me recuerda a la Ofelia de Millais. Me gustaría que pintáramos esa escena…

- ¿Cuál es el nombre de la película?

- Yume no ginga… ¿La has visto? Es algo vieja…

- ¿de Ishii Sogo?

- Si….

- No la he visto, pero mándame la imagen…

- Creo que debes verla para que entiendas la imagen…

- Bien entonces la buscare… bueno ya tenemos los temas… el viernes vendré para que empecemos a probar con los materiales para la escultura… y para que empecemos los dibujos preliminares de los diseños. –al ponerse de pie llamo su atención una pequeña cama que estaba cerca de la mesa. Volviéndose a su alrededor encontró un pequeño refri y no solo eso había un pequeño cuarto y la puerta estaba abierta. Era un baño. –Sakura le hablo al percibir sus dudas mientras su vista divagaba por su estudio –.

- A veces me quedo a dormir en este lugar… así que con el dinero de papi como tú le dices, mande a acondicionar el estudio para hacerlo más habitable.

- Para eso está tu dormitorio…

- No me quedo en los dormitorios… vivo en un departamento que está a quince minutos de la academia… pero hay veces que tengo mucho trabajo y me quedo a dormir aquí… y es por…

- No tienes que darme explicaciones –la interrumpió abruptamente. – debo irme… te veo en la semana –se despidió al tiempo que se marchaba –.


El profesor les dedico una amplia sonrisa después de aprobar los primeros proyectos que llevarían a cabo. Les había asegurado que estaría esperando sus obras con ansias, pues le parecía que serían grandes obras.

- Sasuke espera…

- ¿Qué sucede?

- Sé que quedamos en que hoy comenzaríamos a probar los materiales, pero no creo tener tiempo para hacerlo. ¿Te parece bien si nos vemos en mi estudio mañana?

- ¿Hora?

- Estaré trabajando todo el día… estaré allí desde temprano… tomate la libertad de pasar a la hora que te sea más conveniente.

- Bien te veo mañana. – la verdad es que el también pensaba cancelarle, pero por fortuna ella se le adelanto. Había quedado con Suigetsu en uno de los subterráneos así que aunque ella no lo hubiera hecho, él habría cancelado su reunión. Ironías de la vida se le presentaban a diario últimamente o, eso pensó al ver que Sakura también había atendido el subterráneo. Aparentemente había cancelado la reunión por el mismo motivo que él. No solo debía acostumbrarse a trabajar con ella, también debía verla en su ambiente. De nuevo su amigo Chouji la cargaba, mientras ella iba y venía disfrutando la música.

Al marcharse ya llevaba compañía para la noche. Solo que se iría directo a un motel y no a su estudio. Tenía demasiadas obras y temía que alguna sufriera algún daño. Eso y que no había espacio alguno para que pudiera tener sexo confortable. Justo cuando llegaba a la calle de los moteles se percató que Sakura caminaba frente a él. Iba acompañada por un chico pelirrojo y al cual reconoció al instante. Era el guitarrista de la banda que habían estado escuchando. Caminaban con mucha familiaridad y Sakura reía bastante fuerte.

- Así que también piensa pasar la noche en un motel –dijo en voz alta a lo que su acompañante se volvió a verlo –.

- ¿dijiste algo?

- No nada –le aseguro tras sentir un ligero pánico al darse cuenta que había hablado en voz alta. Para su sorpresa Sakura y su acompañante entraron a un café. Al ver que Sakura le daba un golpe juguetón en la frente y que este se agachaba a morderle la nariz mientras esta se quejaba y lo golpeaba en el pecho tras sobarse, reconoció la forma de caminar. Sin duda Sasori, si mal no recordaba su nombre… era la figura encapuchada con quien la había visto ya dos veces. Ambos se sentaron junto a la ventana. La pelirrosa estaba disfrutando tanto a su compañía que ni siquiera lo vio pasar a las afueras. No lo vio a pesar de que Sasuke se volvió a verla esperando ser visto. Al ser fin de semana no se vieron hasta el lunes, pues Sasuke no fue a verle como habían quedado.

- Te estuve esperando el sábado –comento la pelirrosa al darle alcance a fuera del salón –

- Estuve algo ocupado…

- Ya veo… entonces...

- La próxima clase es la última del día…. ¿tienes tiempo?

- Si… te estaré esperando.


Tenían trabajando ya dos semanas. Los diseños de las esculturas estaban completos, pero aún estaban haciendo pruebas con el material. En cuanto a la pintura. Sakura le entrego su dibujo preliminar.

- Y bien… ¿Qué te parece?

- Solo le agregaría un poco de luz… la luz que se cuela por las ventanas del autobús…

- ¿viste la película?

- Si…

- ¿te gusto?

- No me pareció buena ni mala… aunque debo decir que la cinematografía me dejo impresionado…

- Ya veo… yo no dormí en toda la noche… ese día que la vi. Pensé y pensé en el final… aún tengo ciertas dudas con lo que paso…

- A mí me parece bastante obvio…


- Sasuke ¿Cómo vas con tu proyecto? –le pregunto Suigetsu –.

- Bien aún no tenemos ningún retraso…

- Me refería al tuyo no al que debes hacer en equipo…

- También va bien…

- Vaya que suerte la tuya… de alguna forma u otra pienso que ambos están destinados…

- Guarda silencio… no digas estupideces…

- Bueno digo ya tienen un mes y medio trabajando y aun no se hacen pedazos el uno al otro… así que las cosas no deben ir tan mal…

- Y espero sigan así… no quiero complicaciones… y menos si son causadas por ella…

- Por cierto ¿no la has notado cansada?

- No le presto mucha atención…

- Si te había dicho que está conmigo en la clase de temas selectos en diseño gráfico ¿no?

- Si… -respondió cortantemente, pues quería evitar recordar cómo se había enterado de que estaba en la misma clase con Suigetsu. Últimamente sospechaba que su vida era una comedia. Debía serlo. Durante días anterioriores había ido a realizarse unos exámenes al módulo de salud. Durante la semana habían tenido pruebas de enfermedades de trasmisión sexual y él se las había hecho. Siempre era precavido, pero nunca estaba demás hacerse esos exámenes de vez en cuando. Al salir de la clínica venia leyendo los resultados los cuales resultaron normales, no indicando enfermedad alguna. De pronto choco con quien resulto ser Sakura. Quien rápidamente se agacho a recoger los papeles que se le habían caído. Al momento de entregárselos la chica le hablo –.

- Menos mal que diste negativo en todo…

- No tienes por qué leerlos….

- Lo siento fue inevitable… al entregártelos mi vista simplemente se movió por si sola… y mis ojos lo captaron… no fue intencional…

- Como sea… nos vemos luego….

- No te sientas tan mal yo también vine a recoger los míos…

- Como sea… no me importa.

- ¡Hey! ¡Hey Sasuke! Te estoy hablando –le grito Suigetsu –.

- Lo siento estaba algo distraído…

- Como te decía últimamente… bueno al menos en estas últimas dos semanas la he visto con unas ojeras que no son de este mundo.

- Seguramente pasa mucho tiempo en los subterráneos…

- Quizás tengas razón… es lo más probable… por cierto ¿quieres ir esta noche?

- No, hoy es mi turno de avanzarle a la pintura así que no podré hacerlo.

- Tú te lo pierdes… por ahí escuche que estará la chica que conociste la otra noche…

- Si lo se… ya le he dicho que no podré ir… quedamos de vernos el sábado. Así que más vale que le avance al proyecto si quiero divertirme con ella el fin de semana.


Al intentar entrar al estudio de Sakura, se encontró con que la puerta estaba cerrada. Ella le había asegurado que estaría allí, así que toco varias veces. Estaba a punto de marcharse cuando escucho que unos pasos se acercaban. Una Sakura bastante adormilada lo recibió. Su cabello estaba algo despeinado y sus ojos mostraban muestras de delineador negro. Como si se hubiese desmaquillado a prisas antes de dormir.

- Siento la tardanza… estaba dormida…

- De eso puedo darme cuenta… vengo por lo pinceles que olvide el martes….

- Si… claro pasa –la chica se hizo a un lado, permitiéndole pasar. La observo caminar con mucha atencion, pues la blancura de sus piernas lo distrajo al darse cuenta que andaba en ropa interior. Una enorme sudadera negra con la cara de Freddy Mercury era la única compañía de sus bragas azul menta. Sin despegar su mirada siguió todos sus movimientos centrando sus ojos en su espalda baja al agacharse a rebuscar en su bolso. Entre más revolvía la sudadera se le subía cada vez más revelando algo de su piel. Un brillo diminuto en ambos hoyuelos de venus, le pidió a sus ojos que se detuvieran allí. En todo ese tiempo nunca había visto a una chica con perforaciones en esa parte del cuerpo. Sabía que en algunos lugares era la moda, pero hasta ese momento no lo había visto con sus propios ojos. -¿ya tomaste tus cosas? –le pregunto aun adormilada mientras caminaba hacia él –

- No, pero … si aquí las tengo –le contesto al tomar sus pinceles de la mesa de trabajo de la pelirrosa –.

- Toma… llévate esto…

- No te preocupes no la necesito…

- Hazlo no siempre estaré aquí… así podrás entrar cada vez que lo necesites… es muy probable que en estos días tome siestas con frecuencia. Así que para no interrumpir nuestro ritmo de trabajo… tomate la libertad de ir y venir cuando quieras –le pidió al entregarle una copia de la llave de su estudio –

- Está bien… ahora que lo pienso necesito ver el dibujo que hiciste para ensayar la posición de las manos en la pintura…

- Lo siento Sasuke a penas y si puedo mantenerme despierta… estoy segura que debe estar en uno de esos dos portafolios. Búscalo… tomate tu tiempo… yo iré a dormir lo siento… tan pronto termines… no te preocupes solo cierra la puerta –le pidió sin mirarlo, para después recostarse en su cama y taparse hasta el cuello. En cuestión de segundos se quedó profundamente dormida y de esto se dio cuenta al escuchar su respiración rítmica y pausada. Tras encontrar el dibujo que buscaba se marchó en silencio no sin antes dedicarle otra mirada.

Tras cerrar la puerta de su estudio, fue a sentarse para analizar el dibujo de Sakura. Ella pintaría al hombre y el a la mujer. Sin embargo, para complicar la pieza, decidieron que cada quien dibujaría lo que el otro pintaría y copiaría en el canvas. A pesar de que Sakura había diseñado a la mujer el seria el responsable de plasmarla, siguiendo a detalle el dibujo de Sakura. De igual manera ella haría lo mismo con la pelirrosa plasmando el hombre que el dibujo. La mujer que Sakura había dibujado en el cuadernillo tenía los ojos abiertos. Mientras que el hombre de él los llevaba cerrados. Como siempre la anatomía que Sakura empleaba era visiblemente superior. Quizás ni los expertos podrían notar esa diferencia, pero el si podía verlo. Sonrió al ver el detalle con el que Sakura había dibujado los dedos sobre el pecho de la mujer. A simple vista era solo una mano reposando sobre un pecho, pero una ligera y apenas imperceptible curvatura en uno de los dedos, indicaba que en su mano había algo de dolor. Dolor causado por una lesión de la que el espectador no tendría idea.

¿Sería capaz de reproducirlo en el canvas detalle a detalle? Por su orgullo debía hacerlo… por ella ni se preocuparía. Estaba seguro que ella podría pasar su diseño del papel al canvas sin ningún problema. Incluso podría hacerle unas mejoras… claro anatómicamente hablando y hasta allí. Mientras practicaba el trazo, se detuvo al recordar a Sakura ondeando sus piernas mientras caminaba. Sus bragas azul menta y de material bastante revelador, pues a través de ellas había podido ver la piel de su monte de venus. Y si había podido hacerlo solo significaba una cosa. Que no había vello alguno en su intimidad. El piercing en su espalda baja…aun recordaba perfectamente cómo se veía… monte de venus… hoyuelos de venus. Con esfuerzo logro sacarlos de su pensamiento tras recordar que debía continuar trazando y practicando esa mano lastimada y tan perfecta.


Pronto lo hubo alcanzado el fin de semana y él sonreía satisfecho. Finalmente había logrado plasmar la mano en el canvas. No era del todo idéntica al dibujo de Sakura, pero sí muy cercana. Necesitaba avanzarle un poco más, pues en dos días era turno de Sakura de empezar a plasmar al hombre en el canvas. Antes de marcharse fue al estudio de Sakura, pero no la encontró allí. Decidió dejarle la pieza para que viera los avances cuando regresara. Después de hacerlo se marchó a su dormitorio no sin antes telefonear a la chica que vería esa noche para decirle que la vería a las 8 de la noche.

Aunque ya no debería ser motivo para sentir sorpresa no podía evitarlo cada vez que se topaba con ella en alguno de los subterráneos. Mientras él y su acompañante hacían la fila para comprar las entradas, se percató de que Sakura estaba formada junto a su amigo Chouji y otros dos chicos a los que estaba seguro haber visto pero no recordaba donde. Sakura llevaba unos shorts negros y bajo estos unas medias rotas. A pesar de ser febrero aun hacia un poco de frio, cosa que parecía no importarle, pues llevaba una blusa de tirantes muy delgada la cual dejaba entre ver su sostén verde. Del mismo verde que llevaba en los labios. Del mismo verde que adornaba uno de los mechones de su cabello. No paso mucho tiempo para que la pelirrosa se diera cuenta de la presencia del azabache.

- Hola Sasuke –le saludo a lo lejos, lo que provoco que sus acompañantes también se volvieran a verlo con interés. – Ante el saludo solo le ondeo la mano como respuesta. Le pareció que Sakura iba a decirle algo, pero al notar que iba acompañado por una chica se contuvo. Justo en ese momento el chico pelirrojo con quien la había visto varias veces se sumó a su grupo de amigos. Ya no la vio hasta entrada la noche. De nuevo sobre los hombros de Chouji. Empezaba a preguntarse si esta le pagaba por cargarla siempre. Porque si no lo hacía quizás debería empezar a hacerlo, pues sin duda en unos años su amigo terminaría sufriendo de dolor crónico. Al cabo de un rato la observo arriba de una de las enormes bocinas, ondeando su cabeza de lado a lado. Sonriendo con alegría al ver que su amigo pelirrojo se subía para hacerle compañía. El chico paso su brazo sobre el cuello de Sakura y después ambos empezaron a moverse al ritmo de la música. Parecía que Sakura le cantaba una parte de la canción y él le contestaba cantando la siguiente línea. De todos los presentes le pareció que ellos dos eran los que más disfrutaban de la música con sinceridad –

- ¿sucede algo? –le pregunto su acompañante al oído –

- No, todo bien…

- Te veo distraído…

- Lo estás imaginando –le contesto a pesar de que sabía que no era cierto. Se sintió como un idiota al darse cuenta que ya había desperdiciado bastante tiempo observando a Sakura. Así que una vez más haciendo esfuerzos que no deberían tener razón de ser, logro concentrarse en la música y se dejó llevar.


Unas horas después observo su reloj, percatándose de la hora. Ya era media noche y aunque desearía quedarse a escuchar un poco más de música, concluyo que podía divertirse más en otro lugar. Antes de irse inconscientemente busco a Sakura con la mirada, mas no la encontró. Mientras besaba a la chica con sus manos trataba de desabrocharle el sostén. Estaba a punto de lograrlo cuando su móvil comenzó a timbrar. Era el tono que le había designado a su hermano Itachi. Haciendo a la chica a un lado, tomo la llamada.

- Itachi ¿sucede algo? –contesto preocupado –

- Si hubiera sabido que si te llamaba de su teléfono no dudarías en contestar lo hubiera hecho desde hace tiempo.

- ¿Qué necesitas? –su tono de voz se puso a la defensiva al reconocer la voz de su padre –

- Necesito hablar contigo… debes venir a casa…

- Sabes que no lo hare… así que solo porque la suerte esta de tu lado y conteste… no te queda más remedio que decirme lo que tengas que decirme en este momento.

- Es un tema delicado… quiero decírtelo en persona…

- ¿es sobre mi hermano?

- No…

- Entonces no me importa…

- Sasuke… le he pedido a Miwako que se case conmigo… el próximo mes será nuestra boda –ante el silencio de su hijo, supo que este seguramente estaba conteniendo su ira –

- No me interesa si vuelves a casarte o no… por favor no vuelvas a llamarme para asuntos irrelevantes…

- Debía decírtelo…

- No necesito tu consideración… es tu vida…vívela como quieras –sentencio para después colgarle. Tras ponerse sus zapatos se dispuso a marcharse –

- Sasuke… espera ¿A dónde vas?

- Lo siento de pronto las ganas de dormir contigo se han esfumado por completo…

- ¿Cómo?

- Así de simple… ya no quiero dormir contigo…

- Si te marchas no habrá una próxima vez…

- Puedo vivir con ello –le aseguro al abrir la puerta –

- Como quieras… ahora que lo pienso no eres lo que imaginaba… perder la erección tras tener una charla… que aburrido haber dormido con alguien tan emocional…

- Si decirme todo esto hace que tu autoestima y amor propio no se vean lastimados… sigue ofendiéndome… si quieres cuéntaselo a todo aquel que esté dispuesto a escucharte… y a los que no también… poco me importa… -le aseguro tras marcharse al dar un portazo. La chica lanzo sus tacones a la puerta enfurecida –

Caminaba por las calles a prisas mientras intentaba calmarse. No era como que no sabía que eventualmente su padre volvería a casarse. Siempre lo supo. Así que recibir la noticia era lo que menos le había molestado. Su coraje había alcanzado el punto de ebullición al darse cuenta que su padre aún no se daba por vencido. Aun buscaba un acercamiento… ¿Por qué no lo dejaba en paz? Por qué seguía siendo tan considerado con su persona. Detestaba que aun buscara su aprobación en todo… lo odiaba con todas sus fuerzas. Al recordar la pintura decidió que iría al estudio de Sakura para trabajar en ella. Aprovecharía su estado de ánimo para plasmarlo en la pintura. Con pincel en mano pronto vendría la calma y se le pasaría el coraje. Lo más probable es que Sakura hubiera hecho lo que todos los fines de semana. Dormir en su departamento. ¿Habría visto la pintura? –Se preguntó mientras se ponía su pijama antes de dirigirse al estudio –


Nunca pensó que la noche acabaría así… o más bien que el día empezaría así con tan inesperada escena. Al principio no supo si lo que veía era real o producto de su imaginación. A pesar de que sabía muy bien que no podía quedarse su cuerpo permaneció inmóvil. No moviéndose ni un solo centímetro al finalmente entender lo que sucedía. Una escena que sabía perfectamente nunca podría borrar de su cabeza. Sobre la mesa de trabajo de Sakura había un hombre, desnudo de la cintura para abajo. Sakura en ropa interior tenía el miembro del hombre en su boca. Lamiéndolo, probándolo y besándolo. Todo mientras que con una de sus manos se dedicaba a darse placer a sí misma, tocándose por encima de sus bragas. Los miro no por más de diez segundos, eternidades podría jurar, antes de que se percataran de su presencia. Al notar que el azabache estaba allí, Sakura se detuvo al instante, pero sin inmutarse.

- Tenía razón Ninomiya- san… quizás debimos ir a mi departamento...como de costumbre. Aunque ha sido su culpa… fue usted quien me dijo que alguien podría vernos en este lugar…usted nos trajo la mala suerte –se dirigió sonriente a su acompañante –lo siento – el hombre se puso de pie y se cambió aun viéndola a los ojos. Ambos ignoraban a Sasuke –.

- Aun así fue divertido. Además esta vez duro más… gracias… saludos a tu padre…

- Buenas noches… días Ninomiya-san –se despidió. El hombre paso junto al todavía Sasuke inmovilizado y tiro algo en la basura. Sakura por su parte tomo una sudadera que estaba sobre una de las sillas y camino hasta el pelinegro –

- Disculpa que hayas tenido que ser testigo de esta situación…me había insistido que fuéramos a mi departamento, pero la academia estaba más cercas del subterráneo. Digamos que aprendí la lección…

- ¿es tu hábito dormir con hombres mayores que tú?

- Ninomiya-san es solo seis años mayor que yo… ¿Acaso nunca has dormido con mujeres mayores que tú? –ante el silencio del pelinegro concluyo que si lo había hecho –

- solo venía a trabajar en la pintura, pero quizás lo haga mañana… nos vemos luego –se despidió tras darse la media vuelta –

- Sasuke espera….

- ¿Qué sucede? –pregunto con algo de fastidio –

- ¿Puedo tomar esto como una señal que me envías para que recupere mi interés en ti? ¿de que finalmente puedo tenerte para mí?

- ¿De qué diablos hablas?

- ¿Ahhh no lo sabes? –le cuestiono al tiempo que señalaba su pantalón. Antes de dirigirse al estudio de Sakura, había pasado a su dormitorio para ponerse cómodo. Una pijama que le quedaba algo ajustada. Al darse cuenta de su evidente erección no pudo evitar soltar algo muy parecido a un suspiro de resignación. Solo él podría encontrarse en una situación tan absurda…un sábado por la noche… mas bien dicho un domingo de madrugada. – ¿Y, bien puedo tenerte? ¿Puedo hacer todo lo que este en mis manos para poseerte? ¿Me dejaras hacerlo?

- Esta era tu intención ¿verdad? Por eso me diste la llave… esperabas que un día te viera de esta manera ¿no?

- A veces tu imaginación puede llegar muy lejos… no dudo que algunas chicas puedan hacer algo como esto para causar celos… pero yo no. Aunque no lo parezca… que el chico por el que siento una gran atracción me haya visto con otro… no me agrada del todo. Que me haya visto hacer algo que definitivamente muero por hacer con él… haberme visto hacérselo a alguien más… no… no me agrada… definitivamente no. Pero tampoco soy de las que se arrepienten y estaba pasando un buen rato…así que…ya me viste… no te pediré que lo ignores y finjas que jamás paso.

- Creí que ya habías dejado esas estupideces atrás… ese fastidioso lado tuyo…no empieces Sakura… no otra vez…

- Bueno en ese caso échale la culpa a tu pene. Aunque francamente creo que es más sincero que tu…

- ¿Qué esperabas que pasara al toparme con esta escena?

- Una persona normal se hubiera disculpado por interrumpir… hubiera cerrado los ojos y marchado al instante… vergüenza en el rostro… pero ¿Acaso tu eres voyerista de closet?... quiero aclarar que independientemente de lo que me respondas he decido que todavía te quiero para mi…- le aseguro en tono de burla –.

- Has lo que quieras –le contesto molesto al abrir la puerta para marcharse –

- Sasuke espera…

- ¿Qué carajos quieres?

- No crees que me debes algo por haberme visto en un momento tan íntimo y sin mi consentimiento… y de pasada tener una erección…

- ¿Con una disculpa me dejaras en paz?

- Te dejare ir si me respondes una cosa… ¿lo harás?

- Si eso hace que guardes silencio… y que me dejes irme tranquilo… habla… que quiero ir a dormir…

- ¿Qué la causo?

- ¿Qué cosa?

- Tu erección… ¿fue al verme con un pene en la boca? –Sasuke ni siquiera se sorprendió, seguía tan directa como siempre. Ganaba o perdía al hablar o guardar silencio… así que se resignó a contestarle y aceptar las consecuencias que esto le traería –.

- No…

- ¿Entonces que fue?

- Tus dedos… tus dedos… dándote placer a ti misma… ¿satisfecha? –no espero su respuesta y empujo la puerta para que esta se cerrara y mientras se cerraba su vista se distrajo al observar algo en el bote de basura. Comprendió lo que era justo cuando la puerta se terminaba de cerrar tras de sí. Era un condón, seguramente el que el tal Ninomiya había traído puesto. Definitivamente ya no solo era sospecha… su vida evidentemente era ya una comedia. Ese día sí que lo había dejado mentalmente exhausto. Merecía dormir un día entero y eso era precisamente lo que haría… dormir todo el bendito domingo.


Bueno espero tener la continuación lista antes de navidad.

Aunque mi prioridad ahorita es publicar la continuación de mi fic vidas sin reglas. El cual les recomiendo... al principio puede ser lento, pero mejora mucho. Es un Sasusaku bastante dramático, pero con momentos muy cómicos y románticos también. Me gusta escribir algo de comedia.

En fin volviendo al fic...
La canción que canta Sakura es Moonchild... de king crimson un grupo de rock de los 60s (1969) que conocí por mi padre. Amo la canción es tan etérea... en youtube encuentran la traducción. Tan pronto suba estos capis a devianart, les dejare los links allá. A pesar de ser muy vieja no deja de ser mágica. La use porque es un contraste... hasta los que escuchan el rock más pesado tenemos debilidad por las baladas del rock.

Ahora la película de Yume no ginga... corran antes de que la borren de youtube. Di con esta película viendo el vídeo de un cantante que me gusta. Su nombre es Thomas Feiner y alguien utilizo cortos de la película para hacer el vídeo para su canción Many names. Tengo casi un lustro queriendo ver la película, pero no la encontraba en ninguna parte... ni siquiera una reseña que me sacara todas las dudas que sentía al ver los cortos. Después de varios años alguien me hizo el milagro y la subió a youtube con subtitulos en español... su canal es Luis Lombo... se las recomiendo es a blanco y negro. Y sale el guapísimo Tadanobu Asano más famoso por salir en Thor. Si hacen google yume no ginga, también aparece como (Le labyrinthe des reves) en las imágenes sabrán cual es la imagen que Sakura y Sasuke están pintando... en fin la cinematografía de la película haría llorar hasta al chivo Lubezki... es simplemente... no tengo palabras.

Bueno dirán que como hablo... y así soy en la vida real... me es difícil guardar silencio.

En fin como les dije en esta semana regreso a corregir horrores ortograficos. Y si notan alguno... me lo hacen saber.

También cualquier pregunta sobre la historia es bienvenida al igual que sus reviews los cuales son muy importantes para mí.

En fin menuda situación vergonzosa para estos... dos... digo ya le tocaba a Sasuke... Que aunque no lo haya descrito yo... bien sabemos que anda de un nido a otro...

En el próximo capítulo se viene el lemon intenso... y créanme que no parara... no... no

Nuevamente muchas gracias por su tiempo. Es muy apreciado al igual que todo review.

"Update: Capitulo tres y cuatro según yo ya no tienen errores ortográficos, pero si ven alguno, no duden en decírmelo.

En los próximos capis veremos más de los amigos de Sakura y un poco de su vida que a lo largo del fic será un misterio para Sasuke. Sasori, Ino, Shikamaru, Temari y Gaara harán su debut

Links de todo lo mencionado están ya en mi pagina de deviantart anilu37 incluyendo la película por si alguien desea verla. O el vídeo que les dije donde vi las imágenes de la película.

Si alguien ve la película no dude en hacerme saber que les pareció.

Gracias por leer :)