Naruto © Masashi Kishimoto
En el subterraneo
Capitulo 8
Lamento la espera... como disculpa les dejo varios capitulos.
A pesar de haberlo mirado incontables veces, era la primera vez que se daba cuenta de la existencia de esa mancha en su techo. Seguramente causada por la humedad. Era bastante grande. Pensó que si le hiciera unos cuantos arreglos con sus pinceles parecería una obra pintada por la mismísima Georgia O'Keeffe… las flores de O'Keeffe…
Solo él podía estar pensando en sexo en esos momentos. Vaya que la tarde anterior había sido todo un espectáculo. Volviendo su mirada a una silla junto a su cama, observo su chaqueta allí colgada. Dentro del bolsillo estaban las bragas que Sakura le había lanzado. Era como si tuviera visión de rayos x. Podía verlas a la perfección dentro de su cabeza. Antes de dormirse las había observado, incluso las había olfateado, cosa que lo hizo sentir absurdo y un tanto pervertido. Volvió a guardarlas y decidió dormir. Pero ahora recién despierto no podía dejar de pensar en ellas. En ellas y en que Sakura se había montado en una motocicleta sin ropa interior. Que seguramente había pasado el resto del día sin ellas. ¿Quién sería el conductor de esa moto?
Incorporándose ya sin debatirse fue y las saco. Tras recostarse de nuevo comenzó a darles vuelta por los aires utilizando su dedo índice. Decidiendo si sería prudente regresárselas o deshacerse de ellas de otra manera. Aunque ella le dijo que se las quedara como un recuerdo. Mientras recordaba este, las bragas salieron de su dedo y cayeron sobre su rostro. La tentación era demasiado grande. Su nariz se curvo un poco. Dispuesto a olfatearlas como si fuera un can, pero la puerta de su habitación se abrió inesperadamente.
- Oye Sasuke ¿Cómo… ja ja ja –rió su amigo al ver que sobre su rostro reposaba una pieza de ropa interior femenina. – ¿Es tu nuevo habito?
- No… -contesto al tiempo que las lanzaba hacia el sillón –
- ¿Cómo te fue ayer? Espero que no le hayas echado a perder la celebración a tu padre.
- Bien… eso creo. Al parecer su esposa tiene una hermana llamada Reiko… y esa Reiko es la madrastra de Sakura.
- ¿Sakura? ¿Tu Sakura? –preguntó sorprendido –
- No es mi Sakura.
- Ja ja ja. No puedo creerlo… sí que ustedes estaban destinados a…
- Cállate Suigetsu… ni lo menciones…
- No me digas que ya terminaron tan pronto.
- ¿Terminar qué? Nunca hemos tenido nada…
- ¿Entonces de quien son esas bragas? Hasta te las pones en la cara para olerlas –ante el silencio de su amigo empezó a reír de nuevo –No me digas que te las robaste de la casa de Sakura ja ja.
- Claro que no.
- ¿Entonces decidieron celebrar que ahora son familia?
- No digas estupideces Suigetsu.
- Sasuke… sinceramente no entiendo nada. Si no pasa nada entre ustedes cómo es que tienes esas bragas contigo.
- Solo las tengo eso es todo… déjame tranquilo –pidió poniéndose de pie –Voy a tomar un baño. Tengo clase en dos horas –
- Espera… ¡Hey Sasuke! últimamente me dejas hablando solo todo el tiempo. Explícame qué diablos sucede –.
Pensó que la vería en el salón de clases, pero esta no se presentó. No recordaba que en ningún momento del semestre Sakura se hubiese ausentado. Lo mismo pasó la siguiente clase. Y la siguiente. Sakura ausente de la academia toda una semana. Aunque era posible que solo estuviera ausente de la clase que tomaban juntos.
- ¿Uchiha?
- Dígame profesor.
- ¿Qué paso con la señorita Haruno? Nunca antes había faltado a una clase… y ya ha sido toda la semana.
- Quizás este enferma…
- ¿Quizás? Pensé que lo sabría ya que usualmente se les ve juntos. En fin si la ve dígale que me busque. Hay algo de lo que debo hablarle.
Un día más hubo pasado. Cuando se dirigía a tomar su segunda clase del día, finalmente se topó con ella. Esta llevaba el cabello mojado, gotitas resbalando para mojar su vestido blanco. Al verlo frente a ella, lo observó unos cuantos segundos y siguió su camino. Ignorándolo al ver que estaba a punto de decirle algo. Siguiéndola con la mirada la vio detenerse y volverse hasta él.
- Sasuke el material que ordenamos llegara en un par de días. Cuando este aquí enviare a alguien para que lo deje en tu estudio. Ya sabemos que es lo que haremos tanto en nuestros proyectos individuales como en equipo. Así que sobre eso no hay mucho que decir. Cuando tengas lista tu parte déjala en mi estudio. Allí estará Chouji. Él lo estará usando por un tiempo… si necesitas algo pídeselo… o déjame un recado. Él me avisara. Esto es todo lo que debía decirte… nos vemos.
- Así que estabas con Sasuke. –sonrió Chouji al encontrarse con ambos – estaba a punto de ir a buscarte a tu estudio. Pero antes pensaba ir por un café… ¿estás ocupada?
- No. Solo necesitaba organizar unas cosas con mi primo –Sakura le dirigió una mirada retadora al pelinegro –
- ¿Primo? No entiendo…
- Nada…solo ignórame. En vez del café te invito a mi departamento. Reiko me llevo mochis ayer en la tarde… Después de que deje el hospital.
- ¿Por cierto como saliste? –le pregunto su amigo mientras se alejaban. –
- Bien… todo normal… ya sabes que Reiko exagera. Cada vez que alguien se enferma, incluso si es ella, todos terminamos en el hospital para hacernos estudios.
- Pero lo tuyo era un simple refriado ¿no?
- Si… pero no hay fuerza humana que pueda oponérsele cuando se trata de salud.
- Eso fue porque solo a ti y a Sasori se les pudo haber ocurrido irse a la playa en invierno.
- Pero ya no hace tanto frío. Febrero está a punto de terminar… además Hayama Isshiki está solo a treinta minutos de la casa de mi padre. Sabes que nos gusta ser espontáneos. La próxima vez prometo invitarte.
- En vez de celebrar que tienes un tío nuevo… te vas a la playa el día de su boda… vaya que eres desinteresada en tu familia.
- Claro que no…amo a mi familia… y mira que conozco algunas más disfuncionales. Después de todo creo que tengo una familia normal.
- ¿Así que resfriada? El conductor de la moto había sido Sasori…–se dijo a si mismo mientras la veía marcharse. Resfriada por haberse ido a la playa el día que habían discutido. Aunque sabía que seguramente había enfermado por el agua helada del mar, le pareció más divertido pensar que fue por su ausencia de bragas. Bragas que aún no decidía si conservar, regresárselas, o quemarlas como ella se lo había dicho. –
Durante tres semanas Sakura no le dirigió la palabra a menos que se tratara de su colaboración en las pinturas y esculturas. Le parecía bastante irónico que ahora que ella no le dirigía la palabra la veía en todas partes. Si quisiera, podría escribir una lista de todas las veces que la había visto. Sería algo larga.
Lo había olvidado pero Sakura era popular. Incluso cuando usaba aquellos vestidos que según él la hacían ver como una princesa consentida de papá. Siempre le había dicho que sus vestidos eran infantiles, pero la realidad era que no lo eran del todo. Solo que no tenía un mejor adjetivo para describirlos. Siempre supo que su familia tenía dinero, pero ahora que finalmente los conocía, entendía por qué solía vestirse de esa manera. Quizás era a lo que se refería. Que antes no tenía la libertad para vestirse como quería. Todavía de vez en vez seguía usando vestido. Justo como ese día. Caminando apresurada mientras que su vestido cortó iba y venía entre sus piernas, mecido por su prisa. Un grupo de personas la detuvieron por unos minutos. Converso con una sonrisa. Y el patéticamente observándolo todo desde uno de los balcones, esperando que sus pinceles se secaran.
Quien no lo conociera lo tacharía de acosador, pues una vez más se encontró observando a la pelirrosa sin que esta se diera cuenta. Había ido a la biblioteca a buscar algunos libros sobre Basquiat y al hojear uno de ellos entre los estantes, escucho la voz de Sakura. Asomándose entre los libros la vio conversando con quien adivino era Ino. Su voz no era muy fuerte, pero tan poco inaudible. De la nada apareció un chico que tras pararse junto a ella, la llamo dándole una palmadita en su hombro.
- Disculpa que te moleste –comenzó un tanto avergonzado –
- Si dime… ¿Qué sucede?
- Soy estudiante en la academia… estoy en mi segundo semestre… mi nombre es Rock Lee… te he visto cantar y también tus obras… también soy fan de Purple Blood –le sonrió a Ino – su música es genial.
- Gracias –sonrió la rubia –
- En fin yo solo… yo solo quería darte esto.
- Ahh ¿Qué es? –pregunto la pelirrosa al tomar un papel que le tendía –
- Es mi numero… yo… quisiera que un día me llamaras… sé que es una situación extraña… que un desconocido te de su número telefónico… pero simplemente pensé que no tenía nada que perder y yo… lo siento la situación se está volviendo bastante vergonzosa. Si deseas puedes tirarlo –se despidió, desapareciendo casi al instante –
- Vaya Sakura… quisiera tener tantos fans… espera ¿pensé que lo tirarías? –pregunto al ver que su amiga guardaba el papel dentro de su mochila –
- Claro que no…
- ¿entonces piensas llamarlo?
- No lo sé… es probable que no. Pero sus intenciones…sería terrible si lo tiro cuando tuvo el valor de venir a dármelo. Si lo hago siento que estaría dañándolo de alguna forma. Para todas las personas es difícil tener valentía en ciertas circunstancias. Admiro a los que la tienen…es solo eso.
- Sigues siendo la misma de la secundaria y qué decir. Empeoraste en la preparatoria. Todavía me acuerdo cuando llegabas con tu faldita de fresitas a enseñarnos tus pinturas tan oscuras. Tan contradictorias a tu imagen. Después de tantos años sigo intentando asimilarte pero aun no me acostumbro a ti. Eres una mezcla tan extraña de pintura… eres inocente y comprensiva. Afectuosa… y a veces tan fría. Más cuando debes tomar decisiones difíciles. Optimista hasta en la peor de las situaciones, pero solitaria por decisión propia.
- No sabía que me tenías tan bien diseccionada.
- ¿Cuántos chicos te han dado su teléfono en el último mes?
- No te diré tal cosa… solo que si fuera a llamar a uno, sería a este último. Ninguno de los demás me simpatizo en lo más mínimo.
- ¿Entonces si lo llamaras?
- Ya dije que no…
- ¿No estás diciendo que lo llamarías?
- Es una situación hipotética…además ¿acaso no lo viste? Fue valiente para acercárseme… pero a la vez parece frágil. Seré todo eso que tú dices, pero también puedo ser muy cruel si deseo serlo.
- Si lo dices por Kou… sabes bien que no es el caso.
- Chouji me dice lo mismo.
- Es porque es la verdad.
- Dicen eso porque nunca fue de su agrado.
- Claro que no lo fue… pero lo aceptamos porque era tu novio y vaya novio.
- No me quites la parte de culpa que me corresponde…
- Ahhh tu insistes en tenerla… y no debería ser así…
- Ino tu sabes que a pesar de todo hubo un tiempo que lo ame… mucho. Fue mi primer amor… estuvimos juntos por largo tiempo…que las cosas no hubieran funcionado a final de cuentas… no quiere decir que todo fue malo… no terminamos por qué no hubiera amor… es por eso que aún no me lo perdona del todo. Porque aún había mucho entre nosotros y yo… y él… ambos lo dejamos ir. Aun cuando todo seguía ahí… Él hubiera no me importa… ni siquiera pienso en ello. Ese es mi lado cruel. No me importa que no hubo y ni habrá un hubiera jamás. Lo siento por Kou, pero al menos entre todo el embrollo… alguien pudo ser feliz.
- Si Souma-chan te escuchara ten por seguro que estaría molesto… no solo él fue feliz. Tú también lo eres ahora…
- En eso tienes razón… por cierto estaría muy enojado contigo… odiaba por completo que lo llamaras de esa forma.
- ¡Souma-chan! ¡Souma-chan! Es cierto… la verdad es que –un ruido distrajo a la rubia, haciéndola mirar hacia los estantes –
- ¿Qué sucede?
- Nada es solo que me pareció ver… no olvídalo fue solo mi imaginación.
- ¿Me acompañas a fumar un cigarrillo?
- Si por qué no… por cierto tenías tiempo sin fumar. ¿vas mal en alguna clase?
- No, es Mei… últimamente se ha vuelto muy posesiva. Y las cosas entre los dos no van muy bien que digamos.
- Finalmente se te está acabando el amor Suigetsu… regresaras al mundo sin monogamia cuando menos lo esperes.
- Sasuke… no te burles…incluso si eso pasara yo… ¡oh! ¡mira allá esta Sakura pintando! –exclamó su amigo al ver que la pelirrosa estaba en el techo del edificio de enfrente –Deberíamos saludarla… aunque se ve muy concentrada pintando. Sera solo un simple saludo y…
- ¡No! –Sasuke lo tomo de la camisa. –No le hables…
- Ya tranquilo pues… ¿puedo preguntar la razón?
- Solo porque si…
- Sasuke no entiendo ¿qué diablos sucede? que no se suponía que ustedes dos… que entre ustedes empezó algo.
- ¿Qué te hace pensar semejante estupidez?
- Bueno… esta la vez del subterráneo… las canciones que te dedico… tenías sus bragas en tu cara… no me digas que todo esto de que ahora son familia se volvió un problema. ¿su padre no te recibió bien? Digo tu familia también tiene dinero… no veo cual sea el problema.
- Deja de decir cosas sin sentido…entre nosotros no hay nada.
- Si claro… lo que tú digas… sobre todo porque parece que no has dormido con ninguna otra chica… en mucho tiempo. Eso que decías de volverte impotente ¿era cierto? Espera… no me digas que eso fue lo que paso… Sakura y tú no han podido porque tú no puedes tener erecciones. Sasuke entonces es más grave de lo que pensé. Un conocido de mi padre es urólogo. Deberías visitarlo. Aunque si Sakura te rechazo por eso me parece bastante cruel…
- Deja tus estúpidas teorías…. Ella no me rechazo… idiota… -se fue bastante molesto más con él mismo que con su amigo –
- Sasuke con un carajo…. Deja de dejar nuestras conversaciones a medias…
¿Cuántas veces más seguiría encontrándosela de esa manera? No es como que la seguía. Simplemente ella aparecía en todas partes. Todo terminaba con él escondiéndose para no toparse de frente. No quería que ella lo viera. Ni mucho menos que pensara que la estaba siguiendo. De pronto todas esas veces que la acuso de seguirlo regresaron para atormentarlo. Quizás como ella decía simplemente nunca lo siguió… él solo se había aparecido en su camino tal y como ella lo había estado haciendo en los últimos días. Apareciendo a donde quiera que iba.
En esos momentos Sakura estaba de pie bajo una enorme sombrilla, hablaba por teléfono. Había dos vasos de jugo en la mesa frente a ella. Supuso que estaba acompañada. Su acompañante debía estar dentro del restaurante. Y pensar que no podría entrar a su restaurante favorito de comida vietnamita solo porque ella estaba allí. Estaba a punto de darse la media vuelta, dispuesto a marcharse. Deteniéndose al ver que un chico se le acercaba al terminar su llamada. Comenzó a decirle algo y la pelirrosa escuchaba con atención. De repente y de manera inesperada el chico la tomo en brazos y le dio un beso sin su consentimiento. La pelirrosa reaccionó de inmediato, empujándolo con fuerzas tras darle un golpe en la cabeza. El chico se marchó avergonzado. Segundos después Sasori salió del restaurante.
- Era el idiota de Tetsuya ¿verdad?
- Si… ya te dije que le dijeras que no me interesa… sigue empeñado en conquistarme.
- Se lo diré otra vez –contesto entre risas el pelirrojo –aunque prometo ser más claro esta vez. Según Ino esto era peor en la secundaria y en la preparatoria. Pobre de ti con tus admiradores.
- Cállate tonto.
- ¿Debería darte uno también?
- Inténtalo y veras que pasa…
- Ya no te enojes… por cierto dicen que adentro si pueden darnos una mesa más grande. Pero se desocupara en unos veinte minutos.
- Me parece bien… vamos a la tienda que está enfrente mientras preparan la mesa. Vi una blusa que me gusto.
De todas las veces que se la había topado, esta era la única donde lo había hecho intencionalmente. No sabiendo que diablos le pasaba entro al restaurante. Sentándose muy cerca de la mesa que estaba seguro ocuparía Sakura con sus amigos. Allí donde estaba no podrían verlo. Tras acomodarse en el asiento se sintió como un estúpido. ¿Qué carajos estaba haciendo? Poniéndose de pie se dispuso a marcharse, pero para su mala suerte, Sakura y Sasori habían regresado. No queriendo que ella lo viera no le quedó más remedio que permanecer sentado.
- ¿Hay algo más que deseen ordenar?
- No por el momento. Esperaremos a que lleguen los demás.
- Bien… me retiro. Llámenme si necesitan algo.
- Por cierto estuve hablando con Chouji el otro día… me conto de la petición de Kou… tu ex novio el imbécil. ¿Cómo vas con eso?
- Ya casi la término… me dijo que si le gusta me perdonara y me enviara una de las suyas para que me la aprenda.
- ¿Perdonarte? Sigue siendo un idiota… él debería ser el que pidiera disculpas después de hacer lo que hizo… Souma me lo conto.
- Yo pude haber hecho las cosas de otra manera…aunque pienso que tome la mejor decisión… eso no quiere decir que no sea consciente de que lo lastime y me aleje cuando pasaba por un momento difícil.
- Sakura tú estabas viviendo momentos difíciles también. Incluso antes que él… y que yo.
- Lo sé. Aun así quieras o no lo lastime. Sé que no fue del todo mi culpa pero contribuí un poco. Aunque haya sido solo un grano de arena… ese grano le dio más peso a sus problemas. En realidad no lo hago porque me sienta culpable… supongo que lo hago como agradecimiento. Porque me da gusto que pudo sobrevivir todo y ahora de nuevo puede seguir el camino que siempre quiso… allá vienen los demás…
No estaba seguro de conocer las voces del todo. Al menos a Ino si la identificaba, pero a los demás no del todo. Al haber asistido a varios de sus conciertos en los subterráneos, supuso que se trataba de los demás miembros de la banda de Ino. Purple Blood. Si mal no recordaba la banda estaba integrada por un tal Shikamaru quien tocaba la guitarra. Un trió de hermanos; Gaara el baterista, Kankuro en los teclados y Temari el bajo eléctrico. Obviamente Ino de vocalista y Sasori como la segunda guitarra invitada.
- Estarán muy contentos de tenerte de regreso…
- Eso dices para consolarme por haberme robado a todos mis fans.
- No digas eso Ino…
- No te salvaras ¡eh! tendrás que cantar algunas conmigo como despedida.
- Qué bueno que me lo dices… prometo ensayar…
- Hazlo porque mi show será en dos días… por cierto ¿Le has entregado a Kou la canción?
- Lo hare el miércoles.
- Si decide cantarla supongo que será en el show que dará el próximo mes ¿no?
- Si… eso parece…
- Bueno si fue escrita por ti… quiero pensar que será asombrosa…
- Espero que le guste… disculpe ¿podría traerme otra limonada? –se dirigió a la mesera – Gaara el día de hoy te veo demasiado serio…
- Descubrió que su novia lo engaña… iba a llevarla a la boda de nuestro primo… parece que estará soltero –se rió Temari –
- Yo también iré solo –agregó Kankuro – mi novia regresa hasta el próximo mes.
- Si no encuentras quien vaya contigo… me llamas Gaara. –sugirió la pelirrosa haciendo un ademan con la mano– Y tu Temari ¿con quién iras?
- A pues yo…
- Con Shikamaru con quien más –hablo Ino tras dirigirles una mirada burlona – Llevan unas semanas saliendo ¿no lo sabías?
- ¿Cómo? –pregunto Sakura sorprendida –
- Yo no sé qué te sorprende…
- Bueno en realidad no me sorprende… es solo que pensé que seguirían de tercos toda la vida. Siempre se han gustado desde que estábamos en la secundaria… pasaron toda la preparatoria dándose celos con otras personas… y ahora bueno… en estos últimos años han sido solo compañeros de banda.
- Bueno eso fue porque ninguno quería aceptar que aún se gustaban –agrego la rubia, cosa que hizo que Shikamaru y Temari se ruborizaran –
- Porque no le cuentas que Sai finalmente te hizo caso –sugirió Sasori al ver que ni Shikamaru ni Temari podían articular palabra alguna para defenderse. –
- ¿Sai de Yellow beam?
- Si el que asiste a la academia contigo y con Chouji –confirmó Sasori – después de que le rogara mil veces decidió salir con ella.
- No le rogué mil veces…
- Debiste hacerlo… eres capaz –rió la pelirrosa –
- Pues… ahora solo faltan ustedes. Hasta Kankuro y Chouji salen con alguien… aunque sea a distancia. Ustedes no se queden atrás. Ni tu Gaara. Deja de deprimirte. Pronto conocerás a otra chica. –señaló Ino a Sakura y a los dos pelirrojos –
- Bueno Sakura ya tiene a … -comenzó Chouji pero fue interrumpido –
- A mi… me tiene a mí –aseguró Sasori dándole un beso en la mejilla –
- Claro que no… no digas tonterías –reclamó la pelirrosa – como están las cosas creo que terminare casada con Gaara. Es nuestra promesa ¿no es así? –preguntó entre risas–
- Si así es –respondió Gaara también riéndose–
- Aun lo recuerdo… ese día en el festival… también te había dejado tu novia –se burló Temari –No puedo creerlo. Era nuestro último año de secundaria… y tú jurabas que te casarías con ella.
- Lo vi tan deprimido que le prometí que si nunca conocía al amor de su vida me casaría con él. –agregó la pelirrosa –
- Me hubiera gustado estar con ustedes en aquellos tiempos. Estoy seguro que me habría divertido mucho –aseguró Sasori –
- Claro… nosotros somos las personas más geniales del mundo –declaró Ino –
Habían estado allí al menos una hora más. Cuando finalmente se marcharon, se puso de pie de inmediato. A prisas corrió hacia al baño. Tenía más de cuarenta minutos aguantándose, pero simplemente no podía ir. Si lo hacía tendría que pasar frente a la mesa que Sakura ocupaba con sus amigos. Y eso implicaba ser descubierto.
Tras pagar la cuenta se dirigió a su estudio. Encendiendo la música lo más alto que pudo, se concentró y empezó a trabajar. Tenía muchas piezas que necesitaban ser perfeccionadas. Y cuadros que enmarcar para su exposición, la cual se llevaría a cabo en tres semanas. Cuando se disponía a cambiar de música, escucho que la puerta de su estudio sonaba con insistencia. Al abrirla se topó con una chica con la que solía dormir cada vez que esta visitaba Tokio.
- Naoko ¿Qué haces aquí? –preguntó sorprendido –
- ¿Cómo que qué hago? Te envié un mensaje ayer ¿no lo leíste?
- No…he tenido muchas cosas que hacer. No he revisado mi teléfono con frecuencia.
- Ya veo – la chica se abalanzo sobre él y comenzó a besarlo. –déjame entrar… no sabes cuánto he extrañado dormir contigo. Tanto que estaba volviéndome loca porque mi evento no se acababa para poder verte. Sé que no te gusta hacerlo en tu estudio, pero déjame entrar. –
- Naoko… –el pelinegro la miró pensativo. Parte de él quería decirle que sí, sobre todo la más instintiva. Nunca antes había pasado tanto tiempo sin dormir con alguien. Que más daba. La dejaría entrar. –
- Veo que sigues trabajando en esas esculturas sin sentido. No crees que la mitología griega ya ha pasado de moda. Bueno puedo ver que no todas son inspiradas en la mitología aun así…olvídalo. Me alegra que me hayas dejado entrar. Nunca te ha gustado que hagamos nada en este lugar por miedo a destruir tus trabajos -comento la chica para después empezar a desabotonar su blusa. – no puedo creer que pases tanto tiempo poniendo energía en cosas como estas. Por eso yo preferí estudiar administración. –su tono de voz sonó despectivo. Cosa que hizo que el pelinegro la tomara del brazo y la llevara a la puerta. – ¿Qué sucede Sasuke?
- De pronto acabo de recordar que no tengo tiempo para dormir contigo. Como puedes ver estoy muy ocupado trabajando en cosas sin sentido. – al abrir la puerta para que la chica saliera, se topó con Sakura. Quien le dirigió una breve mirada a la chica y después a él –
- Buenas noches –saludó la pelirrosa para después seguir de largo y entrar a su estudio. El pelinegro la siguió con la mirada. –
- Sasuke… vamos solo bromeaba.
- Adiós.
- Sasuke ábreme –insistió la chica, pero el pelinegro subió aún más el volumen de la música. Siguió trabajando como si nada hubiera pasado. Incluso no pensó mucho en Sakura. Si había malinterpretado las cosas de pronto no le importaba.
Bueno pues aquí la continuación espero que les guste.
En google pueden encontrar pinturas de los artistas mencionados.
Georgia O Keeffe y sus flores... muchos dicen que son inuendos mas que flores... véanlas y ustedes decidan.
Basquiat... mucho talento que desafortunadamente murió muy joven. Nunca había escuchado de el... hasta que tome una clase de arte. Muy interesante su vida.
De la noche a la mañana Sasuke se convirtió en un stalker.
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Son muy apreciados.
Gracias por leer.
