Naruto © Masashi Kishimoto
En el subterraneo.
Capitulo 9
Bueno este capitulo y el siguiente están clasificados m... prometí que este fic estaría intenso. Y creo que lo es. Si no gustan de este tipo de situaciones, lo mejor seria no leer. pero todos sabemos que quieren leerlo ;p
Durante casi una semana trabajo sin detenerse, dando por terminadas las últimas piezas que expondría dentro de poco. No se topó a Sakura con frecuencia, pues estaba ocupado. Llevaba una pequeña escultura entre sus manos, la cual era la única que debía terminar. Necesitaba marcar un pequeño zapato, pero su cincel más delgado se le había perdido. Se dirigía en busca de un amigo para pedirle uno prestado.
- Esta es la pieza que hizo Aoki ¿no es así? –interrogó el pelinegro, mientras pasaba sus dedos por lo que era un perfecto trasero femenino esculpido en mármol.
- Si… era solo una práctica… ahora está trabajando en la pieza completa. De hecho está en su estudio… la modelo también. Te reto a que la acaricies de la misma forma que hiciste con la escultura.
- Podría sentirme tentado a decirte que acepto tu reto y… –el pelinegro guardo silencio al asomarse por la ventanilla. Sakura estaba desnuda. Usando solo unas bragas color piel. Estaba de espaldas así que no podía verlo. Las perforaciones que llevaba en lo más bajo de su espalda centelleaban desde lejos. Si se diera la vuelta podría ver sus pechos.
- Ahora que lo recuerdo la conoces ¿no es así?
- Sí, estamos haciendo unos trabajos juntos.
- Es muy bonita… Aoki y yo pensamos que se negaría a posar para él… pero sorprendentemente acepto. Si yo fuera él la invitaría a salir.
- Aoki es gay Shinobu. –mencionó el pelinegro –
- Lo sé… pero ve. Incluso él esta avergonzado de tenerla así de frente. –ambos chicos observaron cómo su compañero colocaba una peluca de cabello ondulado y castaño para después adornarla con una corona de flores. Con manos temblorosas le ponía unos aretes de estilo barroco. –Casi puedo asegurarte que Sakura será modelo para Lucrecia esperando a Cesare en la cama. Aoki está obsesionado con los Borgia. –al ver que su compañero se ruborizaba mientras Sakura se acomodaba la peluca sobre sus hombros continuo sus interrogantes – ¿Sasuke estás seguro que Aoki es gay? O, estará así por que comienza a dudar su gusto por los hombres…
- No lo sé…Gracias por el cincel… debo regresar a trabajar… -aviso de manera cortante –
- A sí claro… por nada. No te preocupes. Úsalo el tiempo que lo necesites. Prometo visitar tu exposición.
Encendiendo de nuevo el amplificador de su estudio, conecto su móvil y al compás de la música siguió trabajando. Por momentos se detenía a pensar en lo lento que habían pasado los últimos días. A veces le parecían muy rápidos, pero de pronto debía admitir que rápidos o no para él habían sido lentos. Tenía tantos dilemas que estaba agradecido de no tener tanto trabajo. Si le hubiera pasado lo mismo en días anteriores, habría sido una pesadilla tan solo el hecho de intentar trabajar en una de sus piezas. Antes de conectar su móvil al amplificador había leído un mensaje de su padre, pidiéndole que fuese a la casa de los Haruno dentro de dos sábados. La fiesta de cumpleaños de su esposa, había dicho. ¿Cómo diablos podía pararse en ese lugar? Y más ahora que parecía que finalmente Sakura lo había dejado en paz. La noche había llegado y con ella un día más había terminado. Lo mismo sucedería al siguiente día, no lo dudaba. Si… todo estaba volviéndose lento… incluso más lento y surreal que las pinturas de Dalí.
- ¿Estás seguro que no quieres ir al subterráneo?
- Lo voy a pensar… en realidad ya le di el toque final a todas las piezas esta tarde. Mañana llevare algunas al almacén de la galería. Creo que debería descansar. – le explicó a su amigo con quien charlaba en su móvil –
- Bien llámame si te decides. Te haría bien relajarte ahora que ya has terminado.
- Si yo te llamo. –prometió. Tras colgarle se dejó caer en su cama. Era cierto. Necesitaba relajarse y de la única manera que lo haría era durmiendo… o sexo. Revisando la lista de sus contactos pronto se vio invadido por la frustración. Con nadie en ella… no quería dormir con nadie. Nadie de sus conocidas. ¿Y si buscaba a alguien diferente esa noche? Quizás en el subterráneo la encontraría.
De pronto sintió como si estuviera en una clase de geología al venirle a la mente un documental que había visto días atrás. En su mente había una gran imagen del planeta tierra. Seguramente porque las últimas semanas había pensado mucho en el cosmos mientras trabajaba. Era un tema que consideraba a futuro para otra exposición en pintura. La tierra y el cosmos. En su mente recordaba las imágenes de la tierra. Cómo iba perdiendo capa tras capa hasta solo ser un núcleo indefenso. Ver ese núcleo diminuto le hizo darse cuenta que la situación en la que se encontraba era la misma. Que si le quitaba las capas a todo ese asunto había una respuesta muy simple. Que después de todo quería dormir con ella. Con Sakura… la más grande avalancha a la que se había tenido que enfrentar. ¿Para qué complicarse? Tan simple como aceptar que quería tenerla bajo su cuerpo y acabar con todo de una vez por todas. Quizás desde que la había conocido quería dormir con ella, resistiéndose por un millón de razones que de pronto no le parecían tan válidas. La próxima vez que la viera quizás se lo diría. Tenía que hacerlo. Su ego de pronto no era tan importante. Ya no. Al menos no en esa situación donde finalmente aceptaba lo que quería. Pero por el momento no había nada más que hacer. Necesitaba distraerse así que le envió un mensaje a su amigo. Diciéndole que lo alcanzaría dentro de un rato.
La música parecía tener rato de haber empezado. Entre las multitudes buscaba a Suigetsu, pero no lograba verlo en ninguna parte. Reconociendo una de las canciones se puso de pie junto a una mesa. Era un cover de Nine inch nails, llamado me im not. Canción que le gustaba mucho. Decidió enviarle un mensaje a Suigetsu preguntándole donde estaba para no seguir caminando sin sentido. Tan pronto terminara la canción continuaría buscándolo. Estaba cantando simplemente disfrutando hasta que de pronto las letras de la canción, hicieron eco en su cabeza. Lo hicieron pensar en su reflexión. Haber aceptado que ya no era el mismo…aceptado que deseaba dormir con ella. Si, era así de simple. Ya no podía detenerse. Pasará lo que pasara… todo tenía un principio… y más que obvio un final. Y para llegar a cualquiera de esos dos puntos, debía dormir con ella.
No pensó que la vería esa noche, pero se había dicho así mismo que la próxima vez que la viera se lo diría y justo eso pensaba hacer. Acercándose sin quitarle la vista de encima, la observaba sentada sobre los hombros de Chouji. Cantando y disfrutando la misma canción que él. Tenerla aún más cerca le confirmo lo que ya sabía. Su cuerpo estaba hirviendo y quería quemarlo aún más. Dormir con ella y arder en ese desastre. Desastre que sería el alimento perfecto para el gran caos que sin duda alguna, nacería esa noche. Una de sus manos colgaba y él se aprovechó de esto, no hesitando en tomarla. Sintiendo el contacto, Sakura volvió su vista hacia abajo. Al darse cuenta que era Sasuke, su expresión se volvió sería. El pelinegro no le dijo nada. Tan solo se limitó a mirarla. Estaba seguro que ella entendiera lo que estaba tratando de decirle. Soltando la mano de Sasuke, la pelirrosa desvió su mirada y se dirigió a su amigo, pidiéndole que la bajara. Tras susurrarle algo a Chouji volvió su mirada de nuevo hacia Sasuke. Comenzó a caminar con el pelinegro siguiéndola de cerca. Estando en la calle se detuvo a esperarlo. –
- ¿Necesitabas decirme algo?
- Si…
- ¿Qué cosa?
- Que ya no detendré nada…
- No estoy segura de entenderte…
- Que nada de lo que ha pasado va a detenerme ya… simplemente hare lo que quiero…
- ¿Sin detenerte a pensar en las consecuencias?
- Seguramente habrá muchas… pero no importa. Ya no…
- Entonces ¿Qué es lo que quieres?
- ¿No es obvio?
- Lo es… solo quería escucharte decirlo.
- Quiero dormir contigo…
- ¿Es mucha la urgencia?
- Mucha…
- Entonces tu estudio es lo que nos queda más cerca.
- Eso parece.
- Sería más cómodo en mi estudio. Recuerda que hay una cama… pero no traigo mi llave conmigo…
- Mi copia está en mi mesa de trabajo – índico al abrir la puerta de su estudio. La pelirrosa se acercó a tomarla, pero antes de que pudiera cerrar sus dedos sobre ella, las manos de Sasuke rodearon su cadera -no creo que pueda esperar… ya estamos aquí… qué más da. –le susurró al oído antes de empezar a besarle su cuello. Mientras la besaba pudo percibir ese aroma dulzón causado por el sudor. Incluso detrás de sus orejas podía percibirlo. Su aroma entremezclado con el sudor. La haría sudar de nuevo… pero esta vez para impregnarse en ella. Con gran habilidad logro deshacerse de las ropas de la chica al igual que de las suyas. Sasuke estaba completamente desnudo, pero Sakura no podía verlo. Estaba de espaldas sintiendo su lengua enredada en su oreja.
Recargándola sobre la mesa, se dedicó a observar su trasero adornado de encaje azul marino. Y esas brillantes perforaciones en sus hoyuelos de venus, brillando tan sensualmente. Tras quitarle sus bragas comenzó a besarlos. Probando el sabor del metal en su boca, succionándolos con su lengua. Sintiendo que ya no podía contenerse más, giro el cuerpo de la chica, levantándolo para sentarla sobre la mesa de trabajo. Para suerte de ambos no era una mesa muy alta, así que se prestaría para el estupor de la noche. Sakura abrió sus piernas, apresurándolo con la mirada. Se detuvo unos segundos a observarla, recordando el olor que había dejado en sus dedos aquella vez que habían dejado todo inconcluso. Una fuerte punzada lo hizo volver su vista a su erección. Su excitación era tanta que incluso sentía un ligero dolor. Sabía que se moría por estar dentro de ella, su cuerpo lo sabía. No podía esperar más. Llevando una de sus manos al muslo de Sakura para encontrar el balance, comenzó a hacer su camino. La pelirrosa gimió al sentirlo tan cerca, sus mejillas parecían arder.
- Sasuke…
- Hmph…
- Quiero verte entrando en mi –pidió incorporándose un poco –
- Entonces lo hare más despacio –articulo con dificultad. Escucharla decir tal cosa le nublo los sentidos. Sentirlo llenándola por completo la hizo morderse su labio inferior. Sus muslos empezando a temblar. – estas temblando.
- Lo sé… pero es que tenerte dentro se siente tan bien…
- Estar adentro también se siente bien… demasiado bien–aseguró al tiempo que empezaba a moverse. Ninguno de los dos se quitaba la vista de encima. No podía creer que verla disfrutando lo hacía sentir ese inmenso placer. Aquella vez tuvo razón. Solo de verla disfrutar había tenido ese orgasmo tan intenso. Y estaba seguro que lo mismo podría pasarle esa noche. La chica se incorporó un poco. Besándole sus pectorales para después pasarse al tatuaje que tenía sobre el pecho. Apretándolo fuertemente del brazo al sentirlo moverse más rápido. Dejándose caer de nuevo en la mesa para seguir disfrutando de él. El pelinegro clavo su mirada en sus senos, preguntándose por qué diablos no le había quitado su sostén. No quedándole más remedio que subirlo un poco con sus manos, pues quitarlo por completo implicaría salir de su cuerpo y eso definitivamente no era una opción. Al subirlo se dedicó a mirarlos ir y venir al compás de sus fuertes embestidas. Sus bellas y rosadas areolas con esos pezones erguidos. Múltiples lunares circundándolos, tentadores. Usando ambas manos comenzó a apretujarlos con exigencia. Solo dejándolos para llevar sus manos a las caderas de la chica. Sosteniéndolas con fuerza, pues comenzaría a moverse aún más rápido.
Clavo su mirada en la pelirrosa, quien al sentir la ausencia de sus manos, comenzó a acariciarse sus propios senos. Gimiendo con fuerzas sin ninguna inhibición. Levantando uno de sus brazos con brusquedad al sentir que la lengua de Sasuke paseaba por su abdomen sudoroso. Un fuerte sonido resonó en el estudio, varios pedazos seguramente en el suelo. Al estirar su brazo, Sakura tiro una escultura de la mesa. –
- Lo siento – se disculpó con la voz entrecortada. –
- Empezare otra mañana… -aseguro Sasuke jalándola hacia él. Quería tenerla más cerca, escucharla gemir junto a sus oídos. Al moverse más rápido la pelirrosa cumplió esa petición, incapaz de contener su voz. –
- Sasuke más rápido… ya casi –suplicó para después recargar su cabeza sobre su hombro. Al sentir que su intimidad comenzaba a palpitar, apretándolo, consumiéndolo. No pudo seguir más. Simplemente se rindió por completo, apretando sus caderas mientras seguía moviéndose. Hacía mucho tiempo que no le pasaba tal cosa. Llegar al orgasmo al mismo tiempo que su acompañante. Sakura se dejó caer sobre la mesa, atrayendo al pelinegro para descansar unos minutos. Cuando hubo sentido que su aliento regresaba, él pelinegro se incorporó, saliendo del cuerpo de la chica. Al hacerlo no pudo evitar fijar su mirada en la intimidad de esta. La blanquecina sustancia fluyendo libremente, resbalando sobre uno de sus muslos –
- Diablos… olvide ponerme un condón –exclamó aun con la voz entrecortada. La chica llevo sus dedos a su intimidad, tocando la sustancia y sonriendo ligeramente –
- Y yo me olvide por completo de recordártelo… pero despreocúpate… no pasara nada. ¿ves esto? –explico apretando la piel de su antebrazo – es un implante. Pensaba quitármelo en días pasados y cambiarlo por el parche… vaya suerte eh… aunque a decir verdad cancele mi cita para removerlo hace varios días. ¿Sabes por qué? –
- No… dímelo… aunque debo decir que me sorprendes… incluso en esta situación tienes algo que contar.
- Sé que no estuviste siguiéndome… al menos no intencionalmente –el pelinegro sonrió con ironía. Así que ella se había dado cuenta de esas extrañas situaciones. –pero vi cómo me mirabas… pude ver que no tardarías en venir a mí.
- Te gusta siempre estar un paso delante de mi ¿no es así?
- Al contrario creo que a ti es al que le gusta estar a un paso detrás de mí. Volviendo a la situación actual… aún recuerdo los resultados de tus exámenes que sin querer leí la otra vez… supongo que no tengo nada de qué preocuparme. Claro, a menos que durante todo este tiempo hayas estado durmiendo con otras chicas. Si es así… creo que después de todo el condón si hubiera sido necesario. Bueno aun nos serán necesarios…
- No he dormido con ninguna otra chica… en mucho tiempo… -confesó sin hesitar –como siempre estás un paso adelante… debes saber porque ¿verdad?
- Entonces debes estar muy insatisfecho. Menos mal que tengo todo el tiempo del mundo. Así que todo lo que quieras… hazme todo lo que quieras… cuantas veces quieras. –propuso bajándose de la mesa para caminar hasta él al tiempo que se deshacía de su sostén–Sasuke… me pregunto ¿Por qué te resististe tanto? Sobre todo cuando tu cuerpo arde en deseo –le preguntó al ver que su erección regresaba. –
- Empiezo a preguntarme lo mismo –contestó para después jalarla y llevarla con él hasta el sillón –
- Fue aquí donde dejamos un asunto pendiente… aquí te demostré lo que puedes causarle a mi cuerpo –habló mirándolo a los ojos para después empujarlo y que este se sentara. Estaba a punto de sentarse sobre él, pero el pelinegro la detuvo. –
- Siéntate… -pidió con la voz inestable – pero dame la espalda. Quiero sentirla arqueándose cada vez que sientes placer.
- Como quieras… ya te he dicho que todo lo que quieras… puedes hacérmelo. –afirmó mientras sus caderas comenzaban a descender, uniendo sus cuerpos. Al sentirlo en su interior arqueo su espalda como él suponía que pasaría. Sin esperar a que Sasuke le dijera algo, comenzó a moverse, suave y seductoramente. Sus anchas caderas subiendo y bajando, a los lados en mociones circulares. –el pelinegro tenía los ojos entrecerrados. Por eso no lo noto en un principio. Pero la espalda de la pelirrosa tenía pequeñas cortaditas. Seguramente la había presionado tan fuerte sobre la mesa que pedazos pequeños de marfil la habían cortado.
- Sakura estas sangrando…quizás deberías curarte…
- ¿Es mucho?
- No en realidad…
- Entonces no pasa nada… podre curarme cuando terminemos –aseguró despreocupada. Tan pronto empezó a moverse más rápido, su cuerpo rozando con Sasuke comenzó a resonar por el estudio. Al escuchar ese choque la envolvió con ambas manos. Acariciando su vientre para después subir sus manos y acariciar sus senos. Sintiendo que la pelirrosa se cansaba un poco la apretó fuertemente de las caderas, siendo él quien empezó a moverse esta vez. Sakura llevando sus manos a su propio cuello y después a sus cabellos rosados, tomándolos por inercia al sentir ese descontrol. –Sasuke… ¿puedes moverte un poco hacia la …. a la derecha? … si así…. Un poco más… ahora despacio… no… necesito sentirte más adentro. Rápido… Sasuke … más adentro -el pelinegro dejo de besar su cuello para contestarle –
- Empiezas a ponerte un poco exigente ¿no lo crees?
- Si… pero se lo quiero… y sé que tú puedes dármelo…
- No puedo decirte que no después de escucharte decir eso… pero… si quieres tenerme más adentro deberás hacer dos cosas… una es sentarte frente a mí. Eso... y dejarme morder tus pezones… aun no los he probado. –la chica se incorporó un poco, sin separar sus cuerpos del todo. Girando lentamente se acomodó para así estar frente a frente. –
- Vaya y yo que pensaba que no podrías gustarme más… verte así completamente sonrojado… tus ojos llorosos al sentirte tan bien… ¿Cómo se siente? ¿Cómo se siente estar dentro de mí?
- ¿Tú qué crees? Debo decir lo mismo… tu rostro arde tanto como el mío. Ahora es mi turno de preguntar ¿Te gusta tenerme dentro? Sentirme…
- Mucho…tanto que podría convertirme en Sada Abe… y llevarte adentro por días enteros.
- No digas cosas tan grotescas y menos en estos momentos tan….aunque si lo pones de esa manera… lo tomare como un halago. Ahhh diablos vas a volverme loco –de pronto se volvía difícil articular palabras. Estaba seguro que si seguía moviéndose de esa manera el final llegaría muy pronto. – aunque si te soy sincero de pronto acabar como el amante de esa mujer no sería tan malo… si eso me garantiza que podre quedarme en tu interior por mucho tiempo.
- Ojala tal cosa fuera posible… -la pelirrosa comenzó a gemir al sentir esos mordiscos delicados. Sasuke estaba perdido por completo en sus senos. Dándoles la atención que les había negado en un principio. El sabor tan peculiar de su piel sudorosa… estaba disfrutándolo. Tanto que estaba haciéndolo querer aún más. Mirándola a los ojos unos segundos para después apretar sus caderas con fuerza para acomodarla y que sus piernas se abrieran un poco más.
- Tú también has empezado a ponerte exigente… todavía quieres ir más profundo…
- Es tu culpa… por hacerme querer cada vez más… de pronto parece que soy insaciable.
- Te equivocas… es solo que nunca antes habías probado algo que te hechizara desde la primera vez…
- Quizás… quizás… -no queriendo que la chica siguiera formulándose hipótesis que se volvieran peligrosas, se acercó a besarla. El primer beso de toda la noche. Pronto se le hubo olvidado la razón por la que lo había hecho. Besándola largo y tendido por varios minutos. Solo separándose un poco a tomar aire y seguir apretándola, obligándola a descender aún más y más abajo. Cerro sus ojos para seguirla besando mientras sus senos se aplastaban por completo entre sus brazos y musculoso pecho. Al sentirla tensarse un poco, abrió los ojos de inmediato. -¿Sucede algo? ¿Estás sintiendo dolor?
- Un poco… estas tan adentro que… no te detengas me estoy acostumbrando… solo déjame descansar un poco… hazlo despacio.
- Si te parece más cómodo… puedes darme la espalda si quieres…
- No, puedo aguantar un poco más… de nuevo apriétame con fuerza.
- ¿estás segura? –pregunto mientras la besaba –
- Si…– obedeciendo su petición siguió moviéndose con fuerza. Hundiéndose por completo en ella. La chica comenzó a gemir cada vez más y más. Aún más fuerte que la primera vez. No paso mucho tiempo para que de nuevo la sintiera estremecerse placenteramente. Esta vez ella había terminado primero. Su frente estaba completamente empapada, sudor escurriendo sobre sus parpados. –Sasuke… voy a cambiar de posición.
- Está bien. –la chica giro su cuerpo de nuevo dándole la espalda, mas no por completo. Ambos acomodaron sus cuerpos de tal manera que pudieran seguir viéndose a los ojos. Lo único que se volvió difícil fue el poder besarse con libertad. Besarse en esa posición era un tanto cansado para su cuello, así que Sakura prefirió alejarse. Dedicándose a mirarlo mientras el pelinegro hacia poco por apagar esos fuertes bramidos que escapaban de sus labios. Sonidos tan salvajes, animales… y a la vez tan humanos. La pelirrosa sonreía por momentos y gemía por otros. Como quisiera poder besarlo con más libertad, apagar sus masculinos gemidos al enredar su lengua con la suya. –
- Sasuke…
- Hmph
- ¿Quieres que te haga sentir aún más placer?
- ¿Es posible sentir más? –preguntó con una risita irónica, la cual se apagó pronto al sentir otro espasmo placentero. – No sé si tal cosa sea posible –explico mientras llevaba una de sus manos al estómago de la chica y de ahí a su oreja para besarla. –
- Claro que es posible… ¿Puedes sentirlo?
- No… diablos si… si –sus ojos se cerraron al sentir como la intimidad de Sakura lo apretaba por completo. Sosteniéndolo muy fuerte y después dejándolo escapar. –
- ¿Quieres que lo haga otra vez?
- Si… con un carajo Sakura… otra vez…
- ¿Otra vez? –pregunto con una sonrisa al verlo completamente extasiado –
- No te detengas… – pidió mientras apretaba su puño con fuerza –
- Es mi forma de disculparme por terminar primero que tu…
- Si así van a ser tus disculpas… por mi puedes terminar siempre primero…Sakura… hazlo de nuevo… con un demonio… Sakura… Sakura…-rugió con fuerza junto a su oído al sentir como se deshacía por completo. De nuevo se quedaron inmóviles por varios minutos. Tampoco dijeron nada. La satisfacción había sido tanta que costaba recuperarse. Aun así el pelinegro fue el primero en hablar. – Sakura…
- Dime…
- Quiero hacerlo una vez más…
- Entonces ¿Qué esperas? –pregunto la pelirrosa mientras comenzaba a ponerse de pie. Mordió sus labios al sentir el vacío físico. Poniéndose de pie frente a él, le sonrió– ¿Quieres ir de nuevo a la mesa?
- No… anoche me quede a dormir aquí… tengo unas cobijas dobladas sobre aquella silla –explicó tras ponerse de pie. No tardando mucho en preparar el escenario para el siguiente acto. Dándole la espalda para extender la cobija un poco más, se distrajo. Volviendo su vista solo para darse cuenta que la pelirrosa ya se había recostado. – parece que no quieres perder el tiempo.
- Es nuestro tiempo… -declaró para después abrir sus piernas, invitándolo una vez más. De nuevo pudo ver los rastros de sí mismo. Algunos ya secos sobre sus sensuales muslos. Si seguían así toda la noche no quería ni pensar como dejaría el cuerpo de la pelirrosa. –Sasuke…
- Dime –contesto mientras descendía para acomodarse entre sus piernas –
- ¿Podemos ir un poco más lento esta vez? –preguntó tras enredar sus piernas alrededor de su cintura masculina. –
- Si lo quieres lento… lento será… -afirmó mientras se hacía camino hacia sus adentros –
- Aunque… si de pronto… te es imposible… no importa si no puedes controlarte…
- ¿Piensas que solo me importa mi propio placer?
- No... al contrario piensas muy poco en tu propio placer. Es por eso que te lo digo. Acabo de descubrirlo… al menos en el sexo no eres tan egocéntrico. Por eso si te cansas de la lentitud… puedes hacerlo tan rápido como quieras… -el pelinegro la miraba a los ojos. Ella tenía razón. Usualmente siempre ponía el placer de sus parejas por encima del suyo. Aunque debía ser sincero y aceptar que no era por consideración. Al menos no del todo. Ya que para él no había nada más placentero que saber que podía satisfacer a sus compañeras de cama. Entre más lo disfrutaran el placer incrementaba para él. Quizás después de todo Sakura estaba equivocada. Él era un poco egoísta en la cama. Ya que no las satisfacía por satisfacerlas… era para satisfacerse a sí mismo. Para que aclararle tal cosa… seguramente ella lo descubriría pronto. Aunque si se sinceraba, esa noche era un tanto distinta. –
- Me has dicho que lo prefieres lento esta vez… ¿Cuál es el caso de hacer lo que me plazca, si tú no quieres lo mismo que yo?... para mí no hay ningún problema… puedo ser tan lento como lo desees.
- Y vaya que me has hecho caso… tienes ya varios segundos en mi interior y aun no te has movido…
- Eso es tu culpa… estás hablando demasiado –
- Entonces ya no diré más… permaneceré en silencio…
- No… quiero seguir escuchándote… nada de silencio –índico mientras la besaba para después empezar a moverse. Lento…todo muy lento como ella lo quería.
Nunca he visto la serie de los Borgia. He escuchado que es muy buena. Lo único es que si he leído el manga. Se llama Cesare de Souryo Fuyumi algunos la conozcan quizás por que es la autora del manga mars. En fin el manga de Cesare esta buenísimo.
Después de tanta tortura finalmente Sasuke dio su brazo a torcer.
La canción de Me im not de nine inch nails es de mis favoritas.
Muchos dicen que la de closer es la mas adecuada para tener ciertos encuentros... pero yo prefiero me im not. Por cierto la de closer aparecerá en capítulos futuros.
En mi pagina de deviantart anilu37 dejare un journal con los links de todas las imágenes, canciones etc... de todos estos capítulos. Tan pronto publique me pasare a dejar todo allá.
Y por cierto si alguien no ha escuchado la historia de Sada Abe ... tengo una extraña obsesion por ver documentales de asesinos en serie y ese tipo de cosas... aunque lo que menciono aquí sobre ella no sucedió del todo... pero imagino que pudo haber pasado.
Nunca se olviden de usar preservativos.
