Nota: Estoy de cumple hoy lunes 13 así que regalenme reviews ejejjeje +

Espero les guste este capi.

9.Agape

El vuelo PRG-021 tenía una hora de retraso. Phichit y Makkachin jugaban a tironear una cuerda anudada, Sara hojeaba una revista y Otabek miraba insistentemente el reloj de la muralla y se puso de pie por cuarta vez.

"Por más que preguntes donde vienen, no harás que lleguen más rápido", le recordó Phichit con una sonrisa sabionda. El kazajo se dejó caer sobre la silla y acarició a Makkachin que se puso delante suyo con su juguete, así que aceptó la invitación y tironearon la cuerda un rato: el juego no duró mucho, porque la luz indicó que el vuelo había arribado, así que se pusieron de pie para ver la salida. A los veinte minutos vieron a los primeros músicos. Mila hizo señas corriendo hacia Sara para darle un abrazo y pasarle sus souvenirs. Micky pasó luego, buscando un abrazo de su hermana que estaba más preocupada de las pañoletas y gorras que le traía su amiga. Emil salió detrás y saludó a la italiana ganándose una mirada de reproche de Micky; el checo decidió tomar la mano del violinista para tantear terreno. Para su sorpresa, no fue apartado.

Al rato Viktor y Yuuri surgieron caminaron muy cerca uno del otro, Makkachin se lanzó a abrazar a su amo y Phichit extendió sus brazos hacia ambos, apretujando especialmente al japonés que le aseguró haberle comprado obsequios. Detrás de JJ, que fue recibido a gritos y besos por Isabella, pasaron otros músicos más y finalmente una figura delgada de chaqueta de cuero negra y jeans ajustados arrastraba una maleta con diseño de leopardo. Otabek se dejó ver y la mirada verde se posó sobre él apresurándose a golpearlo con un efusivo beso.

Los silbidos y aplausos no se hicieron esperar, los clicks de cámaras, Phichit sacándose una selfie con ellos de fondo un gesto escandalizado; Yuri gritó unas palabrotas, pero no siguió insistiendo, subió sus maletas a la van y se fue en la motocicleta con Otabek. En el vehículo Yuuri y Viktor se tomaron la mano de forma sutil y Phichit con Mila pretendían no notar el gesto, pero hablaban entre ellos mediante el chat de sus teléfonos.

Las maletas de Yuri fueron dejadas en la vereda donde Becka las estaba esperando y las metió al edificio, aparentemente el oboísta había subido a ver a su gato, Mila fue dejada unas cuadras más allá y Viktor cerca del central Park, miró al japonés de una forma significativa antes de despedirse con cierta vergüenza y tomar a Makkachin y sus maletas. Desde la van, vieron cómo el conserje salía a recibirlo y entonces Phichit gritó "¡Cuéntame todo!"

"No hay nada que contar..."

"¡No seas malo, Mila me contaba todo lo que veía, salieron mucho juntos, solos... explícate!"

"No hay nada que explicar..."

"¡YUUUURI!", el tailandés casi lloraba, pero no podía forzar una respuesta así que volvió a su teléfono y le advirtió, "¡Interrogaré a todos cuando los vea! ¡Me enteraré igual!"

+0+0+0+0+0+

Viktor retomó su rutina de salir a correr con Makkachin al parque por la mañana, andar en bicicleta por la ciudad deslumbrando a los transeuntes con sus espontáneos Buenos días. Algunos lo reconocían y le felicitaban por su buen trabajo, pero él sentía que de vuelta a la ciudad y con el conflicto sindical reanudado, no había mucho que celebrarle.

No poder ver a Yuuri en el trabajo todos los días no daba ningún motivo para celebrar.

Phichit interrumpió sus ideas con una llamada en que le avisaba que los miembros de la junta lo citaban a una reunión de emergencia en el Music Hall. Pasó a dejar a Makkachín a un centro de cuidado diario donde podría jugar con otros perros y pedaleó rápidamente hacia su lugar de trabajo. Phichit estaba allí con su agenda planificadora, el audífono en su oído y al verlo lo fue a encontrar.

"He estado llamando a Minako, pero creo que está en clases en el conservatorio"

"¿Cómo no está allí dentro?"

"No, son solo los viejos... tengo una mala impresión"

"Si huyo de ellos ahora, nunca dejarán de joder... debo enfrentarlos"

"Ok, vamos juntos"

"Phichit... es muy importante que no se divulgue todo lo que se hable acá hasta que Minako sea informada y ella misma le comunique a la orquesta"

"Lo entiendo..."

"Así que nada de mensajear a Yuuri, Mila, Chris..."

El tailandés hizo un gesto en que se ponía un cierre en la boca y Viktor asintió abriéndose paso por la gran puerta de roble, con el asiático a sus espaldas. "Señor Bouvier..."

"Por favor, llámame Greg", dijo el viejo parándose a darle la mano con más fuerza de la necesaria. Viktor debió contestar apretando asertivamente de vuelta, sin retirar la mirada en ningún momento.

"Bueno, sin más preámbulos, porque todos somos personas ocupadas, te tenemos una propuesta para poder terminar el conflicto con los músicos"

"No creo que yo sea la persona indicada para llegar a acuerdos... Christophe Giacometti es el líder con el que debiesen hablar"

"Oh, no, Viktor, tú eres la persona que puede ayudarnos... verás; estamos en ese aprieto porque algunos de nuestros inversionistas temen tus impetuosas decisiones y no quieren seguir invirtiendo su dinero aquí entonces nos encontramos con el problema de no poder subir el sueldo a los músicos, pero no es falta de voluntad..."

"Por supuesto que no", ironizó el maestro, "imagino que estás más que dispuesto a subir el sueldo a mis músicos"

"Qué no lo dudes por un segundo"

Mantuvieron una guerra de miradas que pudo extenderse por largos minutos, hasta que otro de los viejos se aclaró la garganta.

"Oh, claro, por supuesto", Gregory Bouvier tomó una carpeta de donde sacó dos documentos. "Lo que tenemos es una propuesta contractual contigo... debemos recuperar la confianza de nuestros inversionistas y para ello, algunos sacrificios deben ser hechos... ¿tú amas la orquesta o no?"

"Mucho más de lo que seguro usted la aprecia"

"Eso es suficiente, verás, para poder volver a situarnos como una empresa confiable..."

"Somos una institución de músicos, no una empresa"

"Como institución cultural confiable entonces, requerimos un director que inspire confianza y tú no cumples con ese perfil"

Phichit se puso alerta, abriendo sus ojos de forma desmedida, la mirada clavada en el director que comenzó a comprender a dónde iba todo eso.

"¿Qué beneficio traería a la orquesta quedarse sin conductor ahora?", preguntó Viktor mantieniendo la calma.

"No te preocupes, estamos en tramitaciones para traer a un nuevo conductor que cumpla adecuadamente tus funciones"

Phichit se inclinó hacia adelante en un gesto de pasiva agresividad, Viktor sostuvo su brazo y preguntó.

"¿Qué ganan mis músicos son esto?"

"Esperaba que preguntaras eso", Bouvier le alcanzó los contratos y comenzó a explicar, "Si tú renuncias, podremos hacer la contratación del director Caldini, ya con mucha experiencia en dirección en el conservatorio de nuestra ciudad y un conocido de nuestra orquesta... los músicos además tendrán un aumento de sueldo de un cinco por ciento y aumentarán sus beneficios en su seguro de salud"

"Suena como el contrato soñado", murmuró el ruso leyéndolo detenidamente, Phichit a su lado le comenzó a susurrar que no hiciera caso, que esperaran a que llegara Minako, que lo hablaran con el resto. Viktos, sin escuchar agregó dirigiéndose a Greg, "¿me estás diciendo entonces que si firmo eso permitirás el aumento de sueldo a mis músicos y cumplirás todas sus demandas?"

"Exacto"

"No", la voz de Phichit sonó como un sollozo, en especial cuando Viktor tomó la pluma que se le alcanzó y terminó de leer el documento. Sin que su mano temblara, firmó en todas las partes en que se pedía y alcanzó los papeles al sonriente Gregory Bouvier.

"Has tomado la decisión correcta, Viktor"

"Bien, entonces imagino que con esto la reunión está terminada", el conductor ruso se levantó e hizo una reverencia típica de cuando se termina un show en el escenario y se retiró con Phichit pisándole los talones. Las lágrimas corrían por el rostro del tailandés, y es que si bien él no tenía el nivel de fanatismo de Yuuri, él también admiraba al prodigioso músico para el que había estado trabajando por dos meses.

"Es tan injusto..." dijo finalmente y Viktor, esbozó una sonrisa cordial, de revista, falsa y mientras arreglaba sus cosas en su maletín, le contestó.

"Nada en esta vida lo es, pero ya sabes lo que dicen, la vida se trata de sobrevivir una serie de decisiones injustas" (1)

"¿En serio lo dejaremos así?"

El conductor se detuvo unos segundos para abrazarlo y expresó.

"Fue un honor ser tu jefe por el poco tiempo, lamento no haberte podido enseñar más cosas", el tailandés pensó que se largaría a llorar finalmente, en especial cuando escuchó, "ya no eres mi asistente, yo no soy el director, no trabajas para mí, anda con Minako y llévale la copia del contrato y pídele que te considere como opción para servir al próximo maestro, estoy seguro que Celestino te considerará, ¿fuiste su alumno o no?"

"Sí, pero..."

"Ahí lo tienes, lo harás bien", Viktor se había cerrado ya a cualquier comentario exterior y con una última seña caminó hacia fuera del Music Hall.

+0+0+0+0+0+0+

Minako Okukawa fue llamada a una reunión de emergencia por el inversionista mayor, Gregory Bouvier. Solo al saber quien estaba a cargo tuvo inmediatas sospechas y condujo al Music Hall llena de dudas. En el pasillo, delante de la puerta de su oficina, Phichit estaba sentado en el suelo, con una expresión desolada y le gritó, "¡Dónde estabas!".

"En tu conservatorio... haciendo clases"

"Te estuve llamando toda la mañana"

"Lo noté", contestó ella molesta y luego pregunto, "¿Y Viktor?"

"¡Ya no trabaja aquí!", exclamó el tailandés pasándole la copia del contrato a la japonesa que le dio una leída rápida y su cara comenzó a ponerse roja de indignación.

"¡Ese viejo malvado!", gritó, pateando la puerta, dejando su maletín con papales de sus clases y tomando solo su bolso de mano comenzó a caminar hecha una furia hacia la sala de reuniones. "¡Phichit!, ven conmigo"

+0+0+0+0+0+

Yuuri corría por las calles de nueva York, luego de la reunión entre los músicos y Minako, se tomó una decisión unánime; las conversaciones aún no terminaban y lo enviaron a buscar a Viktor por la ciudad, ya que no contestaba el teléfono y ni siquiera Yakov Feltsman tenía idea donde estaba. Yuuri bajo de la estación de metro y se largó a correr por el Central Park con un rumbo fijo. Cuando vio patos volando por encima de los árboles, pudo recuperar el aliento un poco, caminando hasta encontrarse con la lejana imagen de Viktor y Makkachin sentados en una banca y con la vista fija en la laguna.

El japonés tomó asiento al lado del conductor en silencio y comenzó a acariciar la cabeza de Makkachín que se distraía mirando los patos que pasaban cerca de ellos.

"¿Cómo me encontraste?", preguntó Viktor ausente y Yuuri respondió.

"Me dijiste que este era tu lugar favorito en la ciudad, ¿recuerdas?, esa noche que nos estabas espiando en el Sounds y te llevé a cenar donde Mirtle..."

"No los estaba espiando", acotó Viktor infantilmente y luego agregó, "Tienes buena memoria"

"Por supuesto, eres tú el que olvida todo, como la promesa de quedarte con nosotros por dos años"

"No lo he olvidado"

"Entonces, ¿de qué se trata?"

"De hacer lo que sea mejor para ustedes...", razonó el ruso.

"¡Cómo va a ser lo mejor para nosotros que tú te vayas! ¡¿Es que eres un imbécil?!"

Viktor abrió los ojos desmesuradamente nunca, en seis meses de conocerse, Yuuri lo había insultado. Pudo notar además su voz quebrada y mirada humedecida, acercó su mano al japonés para consolarlo, pero fue apartado bruscamente.

"No eres la persona que yo conocía, el Viktor que yo conocía hacía cualquier cosa para seguir sus sueños"

"No puedo quedarme a conducir si ustedes no van a tocar porque las condiciones de trabajo son malas; si me piden hacerme a un lado para que ustedes puedan..."

"¡No quiero escucharte!", exclamó Yuuri con la ansiedad ebulliendo, Viktor intentó nuevamente calmarlo.

"Wow, ¿esto significa que si no soy músico o el maestro, no quieres hablar conmigo?"

"Tú eres más que eso"

"¿Qué soy? ¿Me consideras tu amigo siquiera? ¿Soy tu maestro? ¿tu amante?"

"Solo quería que fueras tú mismo... que fueras Viktor, el que hacía todo por la música"

El conductor tomó sus manos, aprovechando ese momento de vulnerabilidad y las besó, para luego expresar: "Y yo quiero que seas mi Yuuri". Quisieron ignorar el insistente pitido del teléfono avisando que llegaban mensajes, pero luego sonó el soundtrack de "The king and the skater" y Yuuri supo que era su amigo quien llamaba. Contestó de mala gana, pero luego comenzó a asentir y Viktor curioso preguntó de qué se trataba.

"Vamos a la terraza donde está la fuente Bethseda", dijo Yuuri poniéndose de pie y estirando su mano hacia el director.

"¿Qué hay allí?", preguntó Viktor comenzando a seguirle.

"La orquesta, harán una presentación de protesta y tenemos que llegar en diez...", Yuuri se detuvo al notar que el conductor soltaba su mano y volvía a la banca."¿Qué sucede?"

"No puedo ir, ya no soy el conductor, no corresponde..."

"¿Ni siquiera te despedirás de ellos?", preguntó el japonés con un gesto distante. El conductor lo vio darle la espalda y entonces, e un instinto desesperado de aferrarse a él, lo siguió en su carrera por el parque, Yuuri pese al cansancio sonrió al ver como el ruso iba tras él por varios metros hasta que se hizo visible el punto de encuentro donde habían arreglado con sillas la organización de la orquesta que estaba esperando con los instrumentos. Antes de acercarse a ellos, Yuuri agarró al conductor en un último beso; Viktor lo apretó por la cintura suspirando toda su alma en la boca del japonés, sus manos temblando de emoción. Después de eso le hacía difícil negarse a cualquier cosa que Yuuri le pidiera. Lamentablemente, debieron apartarse, con pesar y caminar los metros que faltaban; Phichit al verlos, se acercó con el violín de Yuuri y en la otra mano sostenía una batuta que estiró hacia el conductor.

"No sé si deba..."

"Sí debes, tu contrato estipula que debes preparar los repertorios, dirigir los ensayos y presentaciones hasta diciembre del 2019", reprendió Minako y Viktor la intentó corregir.

"Sí, pero el documento de mi renuncia establece que para que los músicos tengan su aumento..."

"Ese documentos es una porquería, ilegal, cruel y ahora inválida", le interrumpió ella y el conductor puso un gesto interrogante. "Porque comprenderás que ese documento solo tiene validez si yo, la directora de la junta, lo firmo, cosa que por supuesto consulté a los músicos previamente..."

"¡Debes firmarlo!", exclamó Viktor y Chris, que había llegado a su lado, le puso una mano en el hombro y le informó.

"No debe, porque nos ha preguntado y hemos votado que no, todos"

"¡Creías que podías dejar tus responsabilidades tiradas!", reprendió Yuri Plisetsky desde su silla, agregando muchos insultos terriblemente groseros.

"Nuestra opinión cuenta y nadie quiere aceptar el aumento bajo esas condiciones", agregó JJ.

"Porque verás... no podemos aceptar que nos suban el sueldo si eso implica que te tiren a la calle, somos una familia, estamos todos bien o no estamos..."

Todos esperaban una respuesta exagerada a ello. Era Viktor Nikiforov después de todo, pensaron que les haría tocar una heróica por dos horas y media; que se pondría a gritar y saltar como un niño pequeño o que los abrazara y besara uno por uno. Nunca esperaron que de sus ojos azules, las lágrimas salieran sin control como cascada. Ni siquiera puso una mueca horrible, porque por supuesto, Viktor era glamoroso hasta cuando lloraba. Yuuri, fascinado con la escena, hizo a un lado su flequillo para apreciarlo mejor.

"¿Qué haces?", murmuró el maestro.

"Es que... nunca te había visto llorar..."

"¡Estoy en shock!", exclamó fervientemente el ruso, sin limpiar sus mejillas, dejando que sus lágrimas cayeran libres en un espectáculo desnudo; era casi como si no supiera que hacer con ellas. Como si fuese un neófito en eso de llorar.

"Pues sal pronto del shock porque tenemos un show que darle a esta ciudad", le dijo Minako dándole unas palmadas en los hombros. Viktor tomó la batuta que Phichit le entregó y se aclaró la garganta poniéndose frente a los músicos, subido a un escalón de la terraza donde estaban acomodados.

"Bien, esto es inesperado... pensé que no los vería más", soltó una risa lastimera, pero luego limpió su rostro y miró al suelo buscando la compostura y retomó, "Poulenc, Suite Francaise", indicó y las notas iniciaron en el piano de Mila, siguieron la sección de Oboes y Clarinetes, las cuerdas integrándose suavemente mientras las personas se arremolinaban alrededor. Al concluir los casi trece minutos de interpretación, estaban rodeados por cientos de personas que los bañaban en un aplauso. Viktor hizo una reverencia y Minako tomó la voz.

"Buenas tardes, ciudadanos... casi buenas noches, somos la orquesta de la ciudad de Nueva York, su orquesta y estamos acá porque tenemos problemas y necesitamos terriblemente de su ayuda"

Greg había puesto el grito en el cielo cuando Minako se negó el documento, entonces la japonesa debió subir la voz y recordarle que él era solo un inversionista, pero la firma que importaba era la suya, que solo ella podía decidir cosas importantes como reclutar a un director o despedirlo y que lo que había hecho en la tarde al intentar despedir al maestro, era algo que iba más allá de sus facultades. El hombre estaba rojo, casi morado de la rabia; ella declaró que solo tomaría una decisión en conjunto con la orquesta y que cuando tuviera la información los iba a citar nuevamente. "Está prohibido, desde ahora hasta que acabe esta crisis que se junten a tomar decisiones sin mi", remató y Phichit al lado de ella estaba a punto de explotar de orgullo, le dedicó un gesto burlón a Greg Bouvier antes de salir tras Minako y ante sus ordenes, citó a los músicos a una reunión en la cafetería de Marcus.

Al enterarse de lo ocurrido el gesto de horror fue universal en todos los rostros de los músicos, Chris propuso votar para saber si estaban o no de acuerdo con las condiciones del contrato, sobre si estaban dispuestos a dejar ir a Viktor si ello implicaba cumplir las demandas. La votación fue unánime y entonces, dado que el conductor ruso estaba inubicable, le encargaron a Yuuri encontrarlo en menos de una hora. El japonés corrió hacia la estación de metro más cercana.

"Hoy las autoridades de nuestra orquesta han tomado una decisión despótica sin considerar los conductos regulares, por problemas de afinidad con nuestro conductor han castigado a nuestra orquesta económicamente, negándose a darles un reajuste salarial que no ha sido aplicado en casi tres años... hoy quisieron despedir a nuestro maestro a cambio de cumplir nuestras demandas, pero nosotros como orquesta y como familia nos negamos ya que debemos permanecer unidos para poder entregar esta hermosa música que hoy les hemos entregado... necesitamos de sus firmas, de su apoyo como ciudad, que la directiva sepa que no estamos solos, sino que nuestro público, nuestra ciudad está con nosotros... los invito a firmar al mesón donde nuestros amigos y manifestar su apoyo", desde el mesón, Phichit, Otabek, Sara y Marcus vieron como la gente se arremolinaba alrededor de ellos, muchos grababan con sus teléfonos, probablemente lo que estaba ocurriendo sería un escándalo en las redes sociales. "Por mientras disfruten del resto del espectáculo, como forma de retribuir su ayuda a nuestra familia, gracias..."

Viktor pensó que se largaría a llorar de nuevo, desde la sección de cuerdas, Yuuri le hizo una seña y continuaron con las sonatas de Mozart. El show se extendió por más de una hora, al finalizar fueron despedidos con aplausos y muchos les ayudaron a empacar las sillas a la camioneta.

Al día siguiente, el conflicto admisnistrativo de la orquesta estaba en la primera plana de New York Post con una discreta nota muy tibia en el conservador New York Times. En la entrada del Music Hall, un pequeño grupo de periodistas esperaba al conductor que se bajó de su bicicleta, acortó la correa con que sostenía a Makkachin y dijo que no daría más declaraciones hasta que el directorio tuviese una postura oficial. Al ingresar, el guardia del recinto sostuvo la puerta para evitar el ingreso de personas extrañas y así el conductor caminó por los pasillos hasta su escritorio, en su oficina, Phichit le esperaba con el café humeando en la máquina. El tailandés había hecho un calendario mural en que tenía una visión panorámica de las fechas a cumplir. Faltaban los conciertos de la gira nacional, los que tocarían en México y Canadá, el concierto de cierre de temporada y el navideño. En ese tiempo debían ensayar los repertorios, armar el repertorio de navidad y contactar compositores desconocidos para construir el concierto de cierre.

Viktor observó el calendario y en vez de alamarmarse por tener que hacer todo eso en seis meses, cuando aún seguían en paro, exclamó, "Muy buen trabajo con esto, Phichit, ahora vamos a reunión, si tenemos suerte podemos comenzar los ensayos la próxima semana...", siguió parloteando sin parar hasta llegar a la sala de reuniones donde la junta en pleno esperaba, Minako sentada en la cabecera y el asiento de su derecha desocupado. Viktor sacó un taburete esquinero para que Phichit pudiera sentarse a su lado y se arrimó más a la orilla para hacerle espacio.

"Muy bien, a lo que nos convoca", comenzó Minako.

"Pudimos haber iniciado hace diez minutos", acotó uno de los inversionistas.

"Pero la reunión era a las nueve y media y el maestro ha llegado puntualmente, no iniciamos las reuniones hasta que todos los miembros del consejo estén acá, eso quedó zanjado después del fiasco de la semana pasada", el tono de voz de la mujer sin ser alto, fue lo suficientemente severo para silenciar las voces indeseadas. "Creo que después de que ha quedado expuesto el berrinche de algunos miembros de este consejo para el resto de la ciudad, me parece relevante que lleguemos a un fin de conflicto que levante nuestra reputación como institución; el maestro no es quien está destruyendo la confianza hacia nuestra orquesta, sino la actitud infantil e intransigente que muchos de ustedes, autoridades, señores de alta sociedad y embajadores de la cultura, han estado teniendo... no importa que el maestro tenga un estilo poco convencional, lo que importa es que es capaz de llenar teatros en nuestra ciudad y en Europa con excelentes reviews, imagino que ustedes como miembros de esta junta, han seguido esos comentarios".

Varios de los presentes asintieron y entonces Greggory Bouvier, se inclinó sobre la mesa y subió la voz.

"Antes de que insinúes que debemos subirle los sueldos a la orquesta mientras sigue en manos de este tipo, creo que deberíamos conocer la opinión del resto"

"Por supuesto, a diferencia tuya, yo considero las voces de los demás antes de tomar decisiones que afecten el futuro de nuestra orquesta"

"Bueno", interrumpió Viktor, "ahora, votemos, pero hagámoslo pensando en el bienestar de la orquesta, quienes estén de acuerdo con un reajuste de un cuatro por ciento, conservando el seguro de salud como hasta la fecha y conmigo como director, levanten la mano", La mitad del directorio votó a favor, Phichit contó los votos y los anotó en la libreta para luego redactar el acta de la reunión. "Bien, quienes están en contra", la otra mitad levantó la mano, más Greg, quien hizo la diferencia finalmente dando un voto más en rechazo a la propuesta.

"¡Por favor, Greg!"

"No voy a engañarlos haciéndoles creer que estoy de acuerdo con ustedes, no apruebo esto y no apruebo la conducción de este tipo, ahora si me disculpan, tengo mucho que hacer, llámenme cuando tengan una propuesta realista para solucionar esto", sin más explicaciones, el hombre se puso de pie, dejando detrás un cuchicheo y al conductor con la directora de la directiva sumidos en una angustia terrible.

Christophe no se extrañó con la decisión y el resto tampoco, se llegó a la conclusión de que había tratar con los otros miembros más fáciles de convencer y dejar a Greg masticar su rabia en paz.

"Lo que me da rabia no es que nos lleve la contra, si Greg realmente creyera que Viktor es nocivo para la orquesta sería comprensible, el problema es que lo hace porque odia que Viktor sea ruso, que sea liberal y que sea homosexual, ese es su problema"

Phichit apretó la libreta de forma inconsciente y le sirvió un café cargado a la mujer, por lo pronto los músicos tenían que ensayar la marcha nupcial y el waltz para el primer baile de una boda.

+0+0+0+0+0+0+

Al salir del taxi, lo primero que vio afuera del centro de eventos fue a Yuuri, con un traje gris oscuro y una corbata celeste. Lucía adorable, pese a que ese traje claramente era una baratija. Se acercó a furtivamente y le dijo al oido: "¿Te habían dicho lo sexy que luces con trajes?", el japonés se sobresaltó y dio una mirada al conductor ruso que usaba un traje gris claro con unas colleras lila, una corbata del mismo color y una flor natural de botón que adornaba su solapa.

"Aunque personalmente creo que hay que prenderle fuego a esa corbata", agregó molestando. Yuuri agregó al nariz y golpeó de vuelta. "¿Sabías que es de terrible mala educación usar algo que llame la atención de los novios en un matrimonio?", Viktor en vez de ofenderse se sonrió y agregó. "Tan bien me encuentras..."

Yuri Plisetsky rodó los ojos y gruñó, "Consigan un cuarto", Otabek lo miró divertido, al igual que Yuuri que le dedicó una mirada sabionda. La noche anterior los gritos y gemidos escandalosos del oboísta se habían escuchado por todo el piso. Al día siguiente en el desayuno el violinista japonés le había sonreído en silencio para molestarlo y el ruso había escupido. "Ni una palabra, cerdo".

"¿Como si conseguir un cuarto garantizara privacidad dices tú?", disparó el japonés y Otabek debió tomar del brazo a Yuri y alejarlo unos metros de su víctima antes de que lo degollara ahí mismo ante los ojos de todos.

Desde el interior JJ salió a saludar al conductor y habló sin parar acerca de los arreglos de la marcha nupcial, que debía salir perfecta, aunque él no pudiera estar de solista para garantizar que así fuera. Viktor le aseguró que todo saldría bien. Yakov hizo su entrada distrayendo al clarinetista por un momento, le dio un abrazo y le deseó fuerte en su nueva vida, pero cometió el error de preguntar cómo iba el conflicto sindical. Entonces casi todos alrededor comenzaron a comentar creando un enjambre de voces enojadas. Minako insistió que ese no era el momento para tratar ese tema, JJ siguió quejándose, preguntando que entonces cuándo lo discutirían, Yuri escuchó metros más allá la pelea y por supuesto que quiso integrarse.

"¡Ya llevamos casi tres meses en esto!"

"Y lo solucionaremos pronto, pero no ahora"

Era tal el jaleo, que cuando Isabella descendía del auto, majestuosa en su vestido blanco nadie la notó. Viktor que miró por el rabillo del ojo, se dio cuenta, reparando en la expresión desolada de la novia ante la pelea que destruía su día especial y caminó hacia ella llevándola hacia las oficinas del lugar por la puerta trasera del centro de eventos. Los ojos de la canadiense comenzaban a aguarse y el conductor la hizo sentarse y se encuclilló frente a ella para pasarle su pañuelo de tela con el que ella evitó que su maquillaje se corriera.

"Lleva todo el mes hablando de lo mismo, me había prometido que hoy no, que sería nuestro día...", se quejó Isabella intentando no sonar patética, Viktor la tomó de sus manos enguantadas y le dio la razón.

"Debiera ser así, pero, hombres, ya sabes cómo somos"

Ella emitió una risita desganada y él continuó.

"Como sea, no te preocupes, esta tontería termina hoy"

"¿ah?"

"Confía en mi, solo espera acá y... tu boda podría atrasarse unas horas", se disculpó el conductor haciendo que la novia se levantase preocupada.

"En serio, Bella, espera arreglaré esto, llama avisando que la recepción será después de las siete y no una de almuerzo como teníamos planeado, lo siento", Viktor salió y volvió a la parte delantera.

"¡Todos adentro viene la novia!", ahí todos miraron a todos lados, vieron el auto rentado por los novios estacionado a media cuadra de la iglesia y lo consideraron evidencia suficiente. Una vez dentro, el conductor le susurró algo al maestro de ceremonia quien asintió retirándose hacia dentro, todos comenzaron a susurrar, el conductor cruzó a trote el salón y con una llave en la mano dijo. "Tienen dos horas para solucionar esto, Bella estará esperando conmigo en una salita, cuando el plazo acabe el matrimonio seguirá sin discordia que lo interrumpa, espero que un representante de la orquesta y Minako, nuestra querida jefaza, se entiendan de uno a uno, ahora...", los gritos de protesta se hicieron escuchar, pero Viktor cerró la puerta por fuera dejándolos solos con la histeria. JJ hiperventilaba, por lo que Yuri debió zamarrearlo con violencia al notar que las dulces palabras de sus padres no lo hacían reaccionar. Phichit pidió silencio y leyendo el teléfono comenzó a indicar.

"Deben concertar una reunión en que en un diálogo tomen la decisión y pacten un contrato, lo expongan en línea a la directiva y podamos cerrar este conflicto antes de las cinco de la tarde para llevar a cabo la boda... Viktor llevó a Bella a comer por mientras"

El clarinetista estaba por dar el grito en el cielo, Minako se dejó caer sobre una silla, sobrepasada con la situación y Chris con Yuuri discutían acaloradamente.

"Debes hablar con Minako"

"Lo he hecho, decenas de veces y no puedo convencer a esa mujer de nada, necesitamos a alguien más duro, más asertivo"

Unos metros más alla Yuuri Plisetsky y Jean Jaques Leroy tenían pinta de querer arrancarse los ojos y entonces Yuuri los apuntó con el dedo y Chris asintió.

"¡Hey, ustedes dos!", gritó y ambos parecieron entender, Minako desde su silla los observó, también comprendiendo y pasó por el lado de ellos que la siguieron hacia otra habitación del local.

Tras puertas cerradas, se sientan frente a frente, Yuri logró encender el viejo computador de escritorio disponible y conectarse a internet. JJ, se volvió a él molesto y el ruso respondió "¡Qué!, hay que tomar nota ¿o no?"

"Más que eso, quiero que vayas redactando la propuesta a medida que la vayamos discutiendo, debemos mandarla a los viejos del directorio y esperar la respuesta"

"Bien entonces, la propuesta inicial era de cinco por ciento, pero accedimos a un cuatro siempre que se conservara al maestro por dos años", recordó Jean, usando su móvil para leer los respaldos de las actas de reunión.

" Y esa propuesta fue rechazada por el directorio, así que tenemos que llegar a un punto intermedio"

Estuvieron casi cuarenta minutos peleando y al final, las palabrotas no salían solo de la boca del oboísta. Mientras tanto fuera de la sala de negociación, los invitados inventaban juegos para no morir de claustrofobia y aburrimiento, algunos meditaban sentados en círculos, otros saltaban haciendo un juego de baile con canciones infantiles. Otros apostaban dinero con unos dados que Chris había llevado vaya uno a saber por qué.

"¡Dios que tercos son!", gritó Minako desesperada dentro de la oficina donde estaban intentando solucionar el conflicto.

"Él es ruso y yo soy transgénero, estamos acostumbrados a pelear", justificó JJ ganándose un gesto de apoyo de su compañero.

"Bien, lo que podemos hacer es lo siguiente, los reajustes son cada dos años, podríamos conseguir a largo plazo todo el reajuste pero gradualmente, así les doy un dos porciento ahora y luego otro dos porciento el año que sigue , conservando a Viktor y con compromiso de reevaluación de reajustes y de la permanencia del conductor al final de ese periodo"

Los músicos intercambiaron unas palabras y terminaron asintiendo, luego entre los tres tomaron el documento de la propuesta anterior y la modificaron según los nuevos términos acordados para así enviarlo con rapidez. Esperaron otros cuarenta minutos más y cuando quedaban ocho minutos para las cinco de la tarde, emergieron de la oficina anunciando a todos que el conflicto había terminado con un setenta por ciento de la directiva a favor. Los gritos de celebración se retumbaron por las paredes, Phichit escribió un mensaje al conductor y recibió de vuelta una confirmación, por lo que anunció.

"Alístense, en cinco minutos empezamos"

La puerta del salón se abrió, todos suspiraron aliviados al ver la luz del exterior entrar. Viktor entró yendo a ocupar su puesto delante de los pocos músicos encargados de la marcha nupcial. El maestro Fetlsman se quedó en el órgano y la marcha nupcial se extendió. La figura de Isabella se vio en la puerta, todos se voltearon a ver cómo caminaba hacia delante donde Jean la esperaba con una sonrisa radiante. Ella le dio una cariñosa cachetada y luego un beso en la misma mejilla, entonces el juez dio inicio a la ceremonia dando un pequeño discurso acerca de la naturaleza de la vida conyugal.

Mientras se decían los votos, Phichit grababa con su cámara profesional, Viktor se limpiaba los ojos con la mano, por lo que Yuuri le pasó su pañuelo. Sentía un poco de envidia de la forma en que Viktor siempre llevaba sus sentimientos tan expuestos, sin miedo y sin que eso le hiciera perder esa imagen de superioridad y fortaleza. El cocktail con los bocadillos y tragos aperitivos se hizo en el jardín exterior, mientras los miembros del staff que organizaba la fiesta, reorganizaron el salón con muchas mesas para comer dejando un espacio central para bailar y en la tarima varios instrumentos esperaban a los miembros de la orquesta que se habían organizado para ir tocando en turnos..

Dieron paso rápidamente a la cena, dejando los discursos al final de la comida, considerando que todos habían esperado toda la tarde para poder comer. Hablaron los familiares y los padrinos de boda y el animador anunció que pronto iniciarían el baile.

"¡Que hable el maestro!", gritó Mila desde una de las mesas y todos estuvieron de acuerdo, pidiendo su nombre. Desde el lado de Yuuri, el ruso se puso de pie y se aclaró la garganta al llegar delante haciendo un gesto propio de la conducción en que pide el cese de la música. "Es un honor estar acá, formar parte de esta familia, haber aportado a que estemos en paz de nuevo, mirar hacia el futuro con ustedes y poder acompañar a Bella y JJ en esta nueva etapa... la vida de ustedes ha sido una sinfonía que en algún momento se ha juntado para crear la armonía entre Jean e Isabella, pero esta nueva etapa es como una canción nueva, una que nunca ha sido interpretada y ustedes la tocarán juntos por primera vez... puede que a veces lo hagan en distintos tiempos, que algunas notas sean disonantes pero lo que importa es el resultado final y creo que cuando se baje el telón se darán cuenta de que ha sido una hermosa melodía"

Isabella, quien aún tenía el pañuelo del conductor, lo usaba para evitar que su maquillaje se arruinara, cuando Viktor salió del centro, ella se acercó a él y le dio un apretado abrazo mientras le decía gracias al oído. Jean, se levantó de su silla también pidiendo un salud "¡Por la nueva canción!" y todos levantaron sus copas. Varios músicos, entre ellos Yuri y Otabek subieron al escenario a tomar su turno y la música volvió a envolver a los presentes, "Hello lovers, goodbye tears..." (2) cantó la chica que habían contratado. Los novios se deslizaron por la pista en solitario, pero a la mitad de la canción llamaron a todos a unirse a ellos; Yuuri, furtivamente había llegado al lado del conductor ruso y le tocó el hombro para hacerle notar su presencia.

"¿Bailamos?"

El ruso le se dejó llevar a la pista, las luces sobre ellos hicieron brillar sus anillos de plata; Chris le pegó un codazo a Phichit haciéndole notar el detalle. El tailandés se agarró el la camisa en la parte del pecho simulando un infarto. "¡Desde cuándo llevan esos!"

"¿No lo habías notado antes?", preguntó el percusionista, "los llevan desde Praga"

"OH POR DIOS, TENGO TANTAS PREGUNTAS"

"Creo que solo deberías dejarlo ir por hoy..."

"¡NECESITO RESPUESTAS!", gritó Phichit y sin explicaciones agarró del brazo a Mila para acercarse a la pareja con la excusa del bailar.

"Te veo muy desenvuelto", le hizo notar Viktor a Yuuri, "¿Cuánto has bebido?".

"Solo jugo, esto es un atrevimiento sobrio, realmente me estoy muriendo de vergüenza", contestó el japonés pero igualmente agarró al ruso de la cintura para apretarlo contra sí luego de darle una vuelta ante la cual Viktor sintió un escalofrío. El atrevimiento del japonés era mucho más excitante cuando no había alcohol involucrado.

Lo suyo con Yuuri también era una canción nueva, un estilo que ninguno de los dos conocía y si bien ninguno era muy bueno improvisando, por una vez, valía la pena intentar.

+0+0+0+0+0+

Nota: Arreglé la lista Yuuri on chords en Spotify y ahora es pública, así que si la encuentran, maravilloso. Es más fácil si buscan mi user: Lucy Fer Jelvez, ahí están mis listas.

Quiero aclarar que Mila y Sara solo son amigas acá, no porque no quiera chicas gay, sino porque me di cuenta que habían como muchos gays, esa webá ya no es normal; así que en mi universo ambas son chicas libres que salen con muchos y cuya única fidelidad es hacia su amistad.

(1), es una referencia a una frase dicha en la serie The OA

(2), la canción es "Hello lovers, goodbye tears" de Louis Prima.

Espero que se haya entendido por que se llama Agape el capítulo. Quedo atenta a su comentarios.