Nota: Por fin pude subirlo, el fin tardará un poco porque si bien tengo el borrador, quiero darle una forma especial. Este capítulo es corto, ya que es solo un intermedio para generar escozor. Espero lo disfruten.

Sinfonía inconclusa

Ya tengo lista el arma, un tiro en la cabeza
Te mato o me mato, me mueve la violencia hoy estoy de luto
A muerto mi amor se fue con mi inocencia, esta en putrefacción (...)

Pa'que viajamos tanto, tanto ¿para que?, para terminar
Estampada en la pared...(Malagradecido- Mon Laferte)

Una vez en el taxi, Viktor notó lo arrugado que seguía su pantalón; la bufanda que le había sacado del closet a Yuuri estaba impregnada con su olor así que enterró su nariz en ella como un acosador. Yuuri lo había agarrado de las solapas de la chaqueta apenas entraron a su departamento. Lo puso contra una mesa de arrimo para besarlo y deshacer su corbatín, desabrochar su chaqueta, su camisa. La mitad de su smoking yacía en el piso sin ningún cuidado y era escandaloso, considerando que no había alcohol, ese era el eros de Yuuri, crudo, en bruto, emergiendo solo para él, encendido con cada nota que Viktor había compuesto antes cuando solo fantaseaba con ese momento.

Luego que Viktor salió del departamento, Yuuri comprendió que debía comenzar su día y se levantó al baño. Phichit había decidido poner una lista de reproducción llena de canciones triunfales y heróicas solo para molestarlo. El reflejo de su imagen, le reveló al japonés una figura despeinada y con algunos morados en su cuello, sus labios estaban colorados aún.

Recordó la forma en que Viktor había abierto su camisa con torpeza y la había mandado a volar al otro extremo de la habitación, con la cara llena de risa. Yuuri se había deshecho ya de la suya y los pantalones y Viktor al verlo rugió enterrando sus dedos en la parte blanda de sus caderas y empujándolo a la cama mientras intentaba deshacerse de sus propios pantalones. Luego había succionado su cuello insistentemente dejando las marcas que el japonés delineaba con sus dedos frente al espejo a la mañana siguiente, como prueba de que todo había ocurrido.

Viktor no había sido difícil de dilatar, el conductor había admitido que últimamente estaba usando mucho sus juguetes en él mismo, "Imaginaba que eras tú". Yuuri tuvo que recurrir a su fuerza de voluntad para no correrse en el momento que escuchó e imaginó el contenido de esa frase. "¿Tanto lo querías?", preguntó sintiendo vergüenza de su coquetería mientras provocaba rozando la entrada de Viktor con su punta; el ruso comenzó a restregarse contra él con unas risitas, gimiendo ahogadamente cuando por fin Yuuri empujó y le dio lo que quería. Primero el japonés lo miró desde arriba bebiendo la imagen del pecho blanco de Viktor lleno de marcas hechas por él, pero Viktor estiraba sus manos intentando agarrarlo y Yuuri se agachó bajando su pecho para juntarlo con el del conductor; movimiento que le dio un ángulo más profundo. Viktor echó la cabeza atrás suspirando entrecortadamente, mientras sentía una humedad involuntaria salir de sus ojos hacia sus mejillas. Yuuri besó esas gotas y siguió introduciéndose y saliendo en un ritmo que encontró que dejaba a Viktor mudo de palabras; deshecho en ruidos incoherentes mientras apretaba al japonés entre sus piernas.

Yuuri se metió a la ducha sintiendo de forma intensificada como el agua tibia tocaba su piel, su erección matutina palpitando terriblemente ante sus recuerdos; decidió que tenía tiempo para hacerse cargo de ello antes de comenzar sus ensayos a la audición. La imagen de Viktor tomando su propia erección mientras Yuuri lo penetraba lo asaltó de golpe. Desde arriba, el japonés podía ver el punto exacto donde se introducía, la forma en la que desaparecía dentro de su amante, en ese momento Viktor se contraía y parecía succionarlo. El Yuuri del presente se apoyó contra una pared de la ducha para estabilizarse mientras con la otra aliviaba su urgencia. El líquido blanco se esparció por su mano de la misma forma en que en la noche anterior lo había hecho dentro de Viktor, de la misma forma en que Viktor había acabado en sus dedos, innumerables veces...

¿Cómo se suponía que mantendría una relación profesional de ahí en adelante? ¿Era posible no mezclar lo personal con el trabajo? ¿Era muy terrible si ocurría?, la música los había llevado a ese punto. Tal vez lo más lógico era dejar que la música los siguiera dirigiendo a lugares insospechados. Por lo pronto, él debía preparar una audición tan impresionante que todos notaran que era él, aunque no lo viesen. Que Viktor sintiera que la persona cubierta por el biombo era Yuuri y que las notas de su violín nacían para él.

Buscó en su cajón de partituras. Ya había interpretado algunas de Mozart, Litz, Händel, Stravinsky y nada le parecía suficientemente desafiante, tal vez el puente de El Verano de Vivaldi, cerca de los ocho minutos había una parte interesante que pensó que sacaría a relucir su facilidad con los vertiginosos arpegios. Se puso en ello, pero entonces se detuvo; le estaba resultando bastante fácil, él quería una pieza que dejara en claro que el tocaba con alma, con sangre. Algo como lo que había hecho Joshua Bell con las cuatro estaciones, pero algo que fuera más él. Buscó en su lista de reproducción y fue pasando de una canción a otra hasta que los acordes de un órgano lo llamaron. No vibratos, esa canción mostraría virtuosidad en arpegios, estacatos y cambios de intensidad. Se sonrió al pensar en la reacción de Viktor si lograba hacer algo así. Entonces con una pijama lijera y el recuerdo de Viktor aún presente, miró on line las partituras de la canción original y comenzó a tocar las primeras notas, tomando anotaciones en su cuaderno pentagrama para poder adaptarla a su instrumento.

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Nikiforvoom!, O el escenario clásico actual

New York- Probablemente todos los expertos y entusiastas de la música clásica que estaban ayer en la ciudad presenciaron - ya sea en vivo o vía stream- la presentación que la sinfónica de Nueva York nos brindó en su propia casa.

Una batería llena de compositores nuevos - otros no tanto - y muchas nuevas canciones, fue lo que ayer nuestra orquesta labró a costa de cuerdas y vientos. Vimos una composición del maestro Feltsman, una del mismo maestro Nikiforov, con fuertes guiños a su pieza anterior "Agape", pero con una atmósfera muy distinta. Sorpresas fueron las suites de Otabek Altin y el nocturno de Yuuri Katsuki, con fuertes reminiscencias de Thaikovsky y Chopin, pero inconfundiblemente originales y personales.

También vale la pena destacar cómo este concierto refleja la sinergia perfecta que el maestro a logrado en casi diez meses con su orquesta, en especial con el primer violín suplente, Yuuri Katsuki que, si bien llegó como un desconocido sin fama y levantando sospechas, nos confirmó que la confianza que la sinfónica y el maestro depositaron en él era completamente fundada. Sin duda este músico ha sido clave al interpretar la visión del autor y traspasarla a nuestros oídos.

Ahora las expectativas para el concierto de navidad y año nuevo son aún más grandes, pero estamos seguros de que la sinfónica no decepcionará y ya estamos ansiosos por la segunda temporada.

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El contrato con Paco Rabanne establecía que debía hacer sesiones de fotos para afiches callejeros, on line, de prensa escrita y dos spot publicitarios que se transmitirían on line y por televisión. El concepto del perfume era para hombres exitosos, cultos y sofisticados, así que su rostro fue primera opción para el jefe de la campaña. Viktor no sabía si sentirse horrorizado o halagado por ello. Dado que era la única forma de conseguir dinero para los sueldos y proyectos era esa, prefería pensar que estaba halagado. En el lugar de grabación tenían un fondo de baldosa negra, paredes del mismo color y decorados de marmol y dorado. Al lado tenían un violoncello, violín, un piano de cola y otros instrumentos de viento a los que Viktor dijo no apenas vio.

"Saquen esa horrible mesa llena de comida y pongan el piano en su lugar, el librero es pretencioso, sáquenlo, consigan una estatua de marmol, algo de estilo grecorromano", recomendó al director de arte que se vio satisfecho con sus sugerencias.

"Maestro, apreciamos su preocupación, pero tenemos diseñadores que se encargan del decorado", comentó el director de la campaña ante lo cual el ruso respondió.

"Imagino que los tienen, pero creo que el concepto de culto y sofisticado es una caricatura para ellos, esa cena luce como algo que cocinaría Hannibal Lecter"

Minako se aguantó la risa y observó como el tipo conversaba con los encargados del decorado que luego reorganizaron la escena.

"Podrías sentarte en ese sitial con una copa de vino, mirando hacia el piano...", ordenó el fotógrafo y Viktor rechazó la copa y surgirió.

"O podría sentarme y tocar el cello y desde ahí me fotografías"

"Intentémoslo", acordó el director de campaña y Viktor inició una lenta interpretación del Bolero de Ravel, con la imagen de Yuuri riéndose, Yuuri entre sus piernas de la misma forma en que el instrumento hacía peso, pero de una forma distinta, presionando su interior; los dedos de Viktor se movían sobre el mastil, masajeando las cuerdas, a veces cerrando los ojos, el arco danzando y rasgando para fabricar cada nota. El fotógrafo disparaba, el de iluminación movía el foco para darle un efecto claroscuro en que destacara el contraste entre el blanco de la camisa con el pantalón, entre la palidez del músico y la oscuridad de la madera del cello y del fondo negro. El resto se abandonó a la música y explotaron en aplausos al acabar.

"Creo que deberíamos ocupar la canción para el spot", proclamó el director de la campaña publicitaria, "¿Crees que podrías grabar esta canción en un estudio y luego actuar su interpretación?"

"Por su puesto, pero eso es otro precio", bromeó Viktor y así fue como logró no solo cambiar el concepto de la campaña, sino también acabar cobrando más de lo que establecía el trato inicial.

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En menos de una semana ya habían afiches de Viktor en blanco y negro, con el color caoba del instrumento destacaba entre la escala de grises y el nombre del perfume en letras pequeñas. Phichit se quedó pasmado, no le había creído a su jefe que había logrado redirigir la campaña.

"Oye", le dijo apenas llegó, tendiéndole el café recién hecho, "pensé que te harían posar en pelotas arriba de un piano, pero incluso se podría confundir con un afiche de un concierto de sinfónica"

"¿Viste?, te dije, le di la vuelta a eso, fui genial"

"¿Crees que extiendan la campaña?"

"No lo sé, depende de su impacto y de las ventas, Minako está ahora viendo una oferta de la revista Vogue que quiere que modele unos trajes junto a una tal Kiara... Clara, Deli algo"

"¿Cara Delevingne?"

"¡Esa!"

"¡¿Es en serio?!"

"Claro, ella es como famosa, ¿no?"

"Es una top model, en serio, ¿que has estado haciendo los últimos dos años?"

"Dirigiendo orquestas, ¿o no?, no seas pesado, estoy seguro que aceptaremos, pero estamos negociando un buen precio, digo, no soy un modelo, pero mi fama como maestro debiese contar de algo ¿no?"

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couturelife Vieron al modelo del perfume Finesse de #PacoRabanne? De donde salio ese Adonis? No me suena de ninguna pasarela

Catwalker13 couturelife tal vez #PacoRabanne quiere apostar por un nuevo modelo masculino, me parece precioso que lo hayan hecho posar con un violín

Mozartswig Ese momento incómodo en que #Ravel y #PacoRabanne son TT juntos y nadie entiende nada

ClassicalNutJob Mozartswig es que el maestro Nikiforov estuvo en un comercial de #PacoRabanne tocando el Bolero de Ravel [link]

Mozartswig ClassicalNutJob OMG ES HERMOSO! Hasta me dan ganas de comprarlo

couturelife ClassicalNutJob Mozartswig saben quien es el tipo del spot de #PacoRabanne cc: Catwalker13

ClassicalNutJob couturelife Catwalker13 es Viktor Nikiforov, director de la sinfónica de NY, maestro con los instrumentos de cuerda, la canción que toca es de Maurice Ravel, el Bolero

Mozartswig y terminaré de acotar que eso que toca no es un violín, sino un violoncello ClassicalNutJob couturelife Catwalker13

couturelife ahí lo tienen chicas, ya saben a quien acosar y qué canción descargar de ringtone

cita tweet: ClassicalNutJob couturelife Catwalker13 es Viktor Nikiforov, director de la sinfónica de NY, maestro con los instrumentos de cuerda, la canción que toca es de Maurice Ravel, el Bolero

KMossQueen couturelife OMG ese hombre es demasiado hermoso y ahora me dices que de verdad es músico? #PacoRabanne #Ivejustfoundmyhusband

Mozartswig KMossQueen No quiero matar tus ilusiones, pero el maestro Nikiforov es abiertamente gay

couturelife KMossQueen es hermoso y perfecto y acabo de comprar mi entrada a su próximo concierto, porque verlo por detrás por dos horas mientras conduce me parece el mejor panorama de sábado

Catwalker13 JAJAJA verlo por detrás por dos horas! donde me apunto

Cita tweet: couturelife KMossQueen es hermoso y perfecto y acabo de comprar mi entrada a su próximo concierto, porque verlo por detrás por dos horas mientras conduce me parece el mejor panorama de sábado

ravelismycopilot Me estás jodiendo que se agotaron las entradas al concierto de navidad solo por lo de #PacoRabanne

Mozartswig ravelismycopilot el olor a estrógenos es tan fuerte que se dice que Maurice ha resucitado #Ravel #PacoRabanne

Minako se rió mirando los tweets populares del HT #PacoRabanne, pero luego al confirmar que efectivamente no quedaban entradas vio la oportunidad y consultó al conductor si era posible programar otro concierto más, antes del año nuevo en que tocaran un compilado de lo mejor de la temporada. El dinero no estaba de más así que lo hicieron y publicaron las noticias el mismo día en el portal web del Music Hall.

El HT #ViktorNikiforovsBehindsLive se volvió viral.

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Yuuri atravesó corriendo, retrasado, los pasillos del Music Hall. Una larga fila de músicos alistaban sus instrumentos; muchos de ellos tenían sus lugares asegurados por un contrato y la audición era solo para designar sus roles dentro de la orquesta, si volvían a ser los primeros en su sección o bajaban en jerarquía, aún así, su audición era más que nada protocolar ya que esa decisión se basaba más en su desempeño por toda la temporada que en lo que hicieran en ese momento. Otros tantos, no obstante, eran nuevos y buscaban abrirse una oportunidad dentro de la orquesta, Viktor había anunciado que agregaría uno por sección y la mayoría como suplentes de media jornada, aún así el entusiasmo era patente. Muchos de los contratados y los postulantes miraban a Yuuri con simpatía o recelo, sabiendo que tenía su lugar asegurado dentro, aún así los nervios estaban allí y le dijo a sus ex compañeros que haría su mejor esfuerzo para poder estar con ellos un tiempo más.

Cuando llegó su turno, pudo ver el biombo blanco en el oscuro escenario, Phichit le dijo a Viktor que era otro violinista y Yuuri, sin ver nada, tuvo que imaginar la forma en que el ruso se acomodaba con los ojos cerrados para escuchar la música. Yuuri extendió la sábana con la partitura a todo lo largo del atril y comenzaron las primeras notas (1). Agarró confianza al notar lo bien que iba y se entregó a la interpretación. Pensó que esa debía ser su mejor actuación, de eso dependía no solo su futuro laboral, sino su carrera como músico, su estadía junto a Viktor. Pensó en él mientras su arco se movía veritiginosamente por las cuerdas en arpegios y vibratos, bajando la intensidad pero a veces clavando un estacato. No notó a sus compañeros de orquesta arremolinándose en la oscuridad de los costados del escenario para observarlo.

Sara pudo notar que no miraba las partituras, que Yuuri sin querer había comenzado a mecerse al ritmo de su propia melodía, que el ritmo nuevamente era personal y aunque inconfundiblemente era la Toccata y Fuga de Bach, había encontrado la manera de hacerla suya de forma que no había duda, con o sin biombo que Viktor no notara que el músico labrando esas notas era Yuuri. Pensar que ella se había reído del conductor cuando este le había asegurado que él sabría reconocer al japonés aun en el anonimato.

Pero Yuuri no sabe nada de certezas; él ha sabido de esfuerzo, de autosabotaje, de fracasos, de tener que trabajar el doble por todo siempre. Por eso tocó pensando en Viktor, en su influencia cuando pequeño; en cómo siempre durante sus primeros pasos al violín tocaba con Viktor de fondo y hacía duetos con él; en cómo el ruso lo había impresionado al elegirlo y cómo cada vez que lo elegía para algo él no podía salir de su asombro. Yuuri hizo sus arpegios pensando en cómo el Viktor de la vida real era tan humano y distinto al de sus fantasías, en las tardes en que discutían hasta la jaqueca, los ensayos, en las largas horas en que sus dedos llegaban a sangrar... en sus besos, en lo terrible que era desearlo tanto y saber que no podía dejárselo para sí, en que si quería crecer como músico debía eventualmente dejar ese refugio bajo las alas de Viktor y volar.

Finalmente sale del escenario, el aplauso solitario de Sara lo recibe, unos abrazos y todos diciendo que con esa interpretación todas las contrataciones de la sección de cuerdas peligraban. Era una broma, pero sabía que el elogio tras ello era sincero, así que pensó en tranquilizarse e irse a casa a esperar el resultado con la serenidad de quien entregó el almar intentándolo. No obstante, Phichit le pidió que esperase a Viktor porque quería hablar con él.

Yuuri espero en el despacho del conductor, dormitando en su silla y sobresaltándose al verlo entrar. Viktor se veía cansado aunque contento.

"¿Tienes ya todo listo?"

"Sí, fue duro... escuchar tanta gente, tantas piezas, por tantas horas"

"¿Al menos escuchaste buena música?"

"Oh, eso sí, muy buena, en especial algunas, tu Toccata y Fuga, por ejemplo...", Yuuri se sonrió sorprendido y complacido de haber sido descubierto, "Dios, se me pusieron los pelos de punta, en el momento que empezaron los arpegios supe que eras tú, tienes una firma personal al tocar que es inconfundible, para mi al menos..."

"Ya veo..."

"Aún así debo ser objetivo, y bueno estaban Sara, Micky, Cheng y ese otro tipo... Legkow, bueno..."

Yuuri comenzó a temer lo peor y fue confirmado.

"No puedo incluirte en la sección de cuerdas por esta temporada, fuiste bueno, pero otros fueron mejores y... debo velar por la orquesta"

"¿Cheng y Legkow?", Yuuri normalmente era un atado de nervios, tenía cero fe en sí mismo, pero había dejado el alma en su audición y los otros dos que Viktor mencionó con suerte tocaron unos minuetos con recta prolijidad.

"Pero no te dejaremos desamparado, con Minako estamos armando un proyecto de orquesta juvenil, en que pueden entrar chicos de 10 a 18 años, como una forma de forjar el futuro de la orquesta y estábamos pensando que tú podías ser el encargado de eso, aprovechando que eres buen profesor, que te entiendes con los niños, trabajaríamos codo a codo armando los repertorios, ¿qué te parece?..."

"Es inesperado..." se escucha decir el japonés, sin estar realmente allí. La idea de no poder tocar, de ser un asistente nuevamente, le producen una amargura mayor de la que esperaba. El creía que bastaba con practicar sin parar y mostrarle su alma a Viktor para que este supiera lo importante que era para él estar ahí. De alguna forma pensó que hacer las cosas con esfuerzo sería suficiente.

"Creo que no puedo aceptarlo", dijo sin pensarlo dos veces y tomó el estuche de su violín con la intención de salir antes de que lo vieran llorar.

"Oye, espera, serías una especie de subjefe, la paga es buena... Yuuri, ¿te sientes bien?"

"No, pero lo estaré", se estaba yendo, se tenía que ir rápido. Viktor se estaba acercando y Yuuri no podía lidiar con su proximidad en ese momento.

"¿Quieres hablar de ello o quieres que llame a Phichit?"

"Quiero que me dejes irme"

"No te puedo dejar ir así"

"Ya me dejaste ir", dijo sin pensarlo.

"Yuuri... no es así, como músico tal vez, pero te quiero en nuestra familia"

"¿Podrías habérmelo consultado antes no? ¿no pensaste tal vez que lo que más quería era tocar?", Viktor escuchó perplejo, "Dime lo que quieras, sé que no soy el mejor violinista de Nueva York, sé que probablemente Sara o, Michele sean mejores, tal vez incluso esos dos que elejiste, pero preferiría la verdad"

"Te estoy diciendo la verdad", Titubeó Viktor, ni siquiera podía defender su postura sin que se le notara.

"No, la verdad es que me dejaste fuera de la orquesta para meterme en tu nuevo proyecto y tenerme atado a ti, porque creíste que lo que pasó entre nosotros te daba derecho sobre mí, porque eres un niño caprichoso y no puedes soportar la idea de que tenga una vida propia"

Viktor se resintió por sus palabras, apartándose.

"Pero Yuuri, trabajaremos juntos, ¿no es eso lo que querías?"

"Sí, pero no como tu sirviente, quería tocar bajo tu dirección"

"Te puedo dar solos..."

"Antes me dabas solos, como si fuera un favor, porque querías darme la oportunidad de probarme a mi mismo, ahora quiero más que eso, me hiciste darme cuenta que podía tener más que solos por lástima, tú me dijiste que confiara en mis capacidades, que era bueno, no puedes darme alas y después prohibirme volar"

"No se trata de eso, quiero trabajar contigo, pero de otra forma, te quiero, sé que eres talentoso, pero...", Viktor no quiso decirlo, pero sí. Yuuri como miembro de la orquesta estaba más con el resto que con él. Extrañaba al Yuuri que estaba tras bambalinas con él planeando, ensayando, asistiéndole. Tal vez sí estaba siendo algo egoísta. "Yuuri..."

El violinista no se quedó a oír más explicaciones. Él había entregado a Viktor partes de él que nunca pensó que compartiría con nadie; se había expuesto a él de una forma íntima y había pensando que Viktor sabría estar allí, en la parte más sensible de su ser sin hacerle daño, ¿es que no se daba cuenta? Yuuri solo quería que al abrirse, Viktor lo encontrara en el camino, como un igual.

Pasó por la oficina de Minako intentando aguantar el ataque de ansiedad, solo le dijo, sin mayores explicaciones que ya que Sara había vuelto, él no tenía que cerrar la temporada con el resto, y que le mandara el cheque con lo que se le debía hasta la fecha. La directora no se molestó en seguir a su ex alumno en ese estado, pero sí corrió a la oficina de Viktor a pedir explicaciones.

"Yuuri renunció al resto de la temporada ¿tienes algo que ver con esto?"

"¿Qué?"

"No te hagas, Nikiforov, me hice la tonta con el rollo que tenían porque confié en que no le harías daño, que no interferiría con el desempeño de la orquesta, pero me temo que la he cagado al confiarme"

"Necesito hablar con él..."

"No, Plisetsky se lo llevó, ¡Plisetsky! Phichit está llamando a los músicos seleccionados para que vengan a hacer sus trámites de afiliación y tú lo que harás es tomar una debida distancia y por favor hacer tu trabajo pensando con la cabeza y no con ese sentimentalismo de niño de cinco años que has estado teniendo... yo iré a lo de Yuuri más tarde, más te vale que no me de una excusa para matarte..."

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Cuando se abrió la puerta del departamento, Otabek se sorprendió al ver llegar a Yuuri de la mano de su Yuri; el ruso le hizo un seña desde la puerta, que indicaba que "ahora no" y se metió con Yuuri a su habitación. Becka miró sorprendido, pero tomó su viola y se concentró en ensayar.

El japonés se sentó sobre su cama y Yuri miró el cuarto perfectamente ordenado, tan diferente al de Becka; algunos afiches de músicos y compositores adornaban la pared y, por supuesto, un afiche de Viktor Nikiforov tocando el violín como solista en Rusia.

"Ahora puedes decirme qué pasó", preguntó, ignorando que el culpable lo miraba impreso desde la pared.

"Me dejó fuera de la orquesta", contesto Yuuri, aunque por supuesto, eso no era todo. Igualmente, Yuri no pudo evitar mostrar su sorpresa, incluso agachándose frente al japonés buscando una explicación.

"¿Cómo?"

"Que ya no tocaré con ustedes, pero no te preocupes, tengo trabajo en el conservatorio y ahorré bastante..."

"No, Katsudon, qué mierda... ¿seleccionó a otro?"

"Sí, a uno chino y otro ruso... o algo así?"

"¿En serio?, oye... no estuvieron taaan bien"

"Da igual"

"No da igual, creo que te debe mucho más que dejarte fuera de la orquesta después de todo lo que hiciste por él, ¿además no se supone que están juntos?"

"Eso fue un rollo", contestó el violinista con frialdad.

"¿Lo fue para tí?"

"No importa lo que haya sido para mi, para él fue un rollo y por eso no le cuesta hacer lo que hace", Yuuri suspiró buscando contenerse y explicó, "Quería que fuera su asistente, otro tipo de asistente, que dejara de tocar para trabajar con él en otra cosa y no entiendo, él sabe que lo que me gusta es tocar, aunque me de miedo el escenario... pero no le importa, no le importo"

Eso parecía desde fuera, pero no calzaba. El Viktor Nikiforov que se veía suspirando, buscando al violinista con la mirada, tomando su mano 'disimuladamente', no calzaba con este que había dejado a Yuuri fuera de la orquesta.

"Imagino que será difícil verlo en los ensayos y presentaciones que quedan"

"No iré"

Yuri le observó perplejo.

"Se acabó la temporada para mi, Sara me cubrirá"

"¿En serio quieres eso?"

"No, pero entre eso y seguir sabiendo que son los últimos días... es mejor así"

Yuri asintió, deseando ser más expresivo y puso una mano en el hombro del violinista antes de alejarse de él.

"Voy a ver a Becka, haremos de cenar, ¿te traigo algo cuando esté listo?"

"No tengo hambre"

"¡Tonterías, los cerdos siempre tienen hambre!", exclamó con un tono pesado, pero Yuuri se sonrió igualmente y contestó.

"Ok, un poco"

"Eso pensé y... no sé creo que deberías tomarte este tiempo extra para pensar en un proyecto, armar un ensamblaje de cuerdas por ti mismo, componer, tratar de hacer algo que no involucre al idiota ese", propuso el adolescente y Yuuri asintió, como un niño que escucha una recomendación de un experto; lo que era absurdo, porque el adulto allí era él, pero claramente los adultos del grupo estaban fallando en serlo.

Cuando Yuri salió de la habitación, el japonés quedó mirando la puerta pensando en que tal vez todo lo que había ganado en el año compensaba lo que había perdido.

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Un cierre con sabor a ausencia

Nueva York- Lo que estábamos esperando ha llegado y con el concierto de año nuevo, se ha dado fin a la temporada 2016 de la Orquesta sinfónica de Nueva York. Como todos sabemos este concierto fue programado a últimas horas empujado por la fama que ganó el Maestro gracias a la campaña de Paco Rabanne (ver Link) y también para cubrir los problemas financieros que tiene la institución y que fueron sacados a la luz por los mismos músicos hace unos meses (Ver Link). Era de esperarse por tanto un concierto de éxitos repetidos; lo que no esperábamos era el cambio de formación.

Como es sabido, Sara Crispino salió por gran parte de la temporada siendo cubierta - de forma brillante - por Yuuri Katsuki, por ello esperábamos en ese cierre de año contar con la presencia de este último o tal vez de ambos, considerando la recuperación y regreso de quien ha sido la violinista principal. Lo que no esperábamos era el repentino regreso y reemplazo absoluto. Sin desmerecer a Crispino, ella es por supuesto una de las violinistas más brillantes de la escena clásica actual, pero la sinergia que Katsuki y el maestro Nikiforov han construido en un semestre no puede ser cubierta con ensayos de una semana, como quedó demostrado anoche.

Se extrañaron los graciosos arpegios, pausas y florituras que tan bien llevaba el nipón al lado de nuestro conductor. Las mismas interpretaciones que en el año sonaron redescubiertas con ese estilo jovial de Katsuki, anoche retomaron ese preciosismo academicista de una intérprete que sigue bajo la evidente influencia del maestro Feltsman. No obstante no seremos injustos, lo de anoche fue musicalmente un gran concierto, la orquesta de Nueva York no ha decepcionado y quienes escucharon ese listado maestro de Mozart, Ravel, Debussy, Grieg, Wagner, etc., estarán de acuerdo que solo una gran orquesta puede desentrañar todos esos estilos en el orden exacto para contarnos una historia. Aún así nos queda preguntarnos, ¿Ha sido realmente un cierre de temporada esta interpretación tan distinta de las otras anteriores? ¿O se trata acaso de una muestra de lo que será un año nuevo sin la dupla Katsuki-Nikoforov?

No nos atrevemos a especular sobre será mejor o peor, solo podemos intuir que, conociendo al Maestro, será algo que podría sorprendernos.

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(1)La audición de Yuuri la pueden escuchar en youtube buscando J. S. Bach - Toccata and Fugue in D minor, BWV 565 (arr. for Violin solo)