Muchas gracias de verdad por los comentarios que han dejado, estos me motivan mucho para seguir adelante, continuamos con la historia y espero que les guste.
Capitulo 4
Los intentos por escapar de la telaraña todos resultaron fútiles.
Durante las 2 semanas anteriores al viaje de su hermano Luffy había mas o menos vuelto a la normalidad de su rutina, excepto por el hecho de que había comenzado a salir de casa más de lo que había hecho en su hasta ahora corta vida y que había cambiado su horario de asistencia al gimnasio para que en la medida de lo posible esta coincidiera con la hora en la que Marco salía de trabajar y aunque en un inicio el pecoso había estado en desacuerdo pues no le gustaba que su hermano estuviera solo por la calle en la noche aquel había acabado por dejarse convencer cuando le dijera que Zoro comenzaría a acompañarle a casa, lo cual le tranquilizaba no tanto porque se tratase del peliverde si no solo porque así no estaría solo, en realidad ni siquiera había tenido que pedirle a su amigo aquello pues cuando le dijera que cambiaría su horario este no solo se había ofrecido a cambiar su horario con el si no también a acompañarle a casa después... a decir vedad no lo necesitaba, pero era un lindo gesto.
Ace parecía un poco celoso de su amigo, lo cual al menor de los D le causaba bastante gracia y hasta cierto punto le agradaba pues le hacía sentirse importante para el mayor de nuevo, Marco por otra parte... en realidad no sabía lo que opinaba él de todo aquello pues desde la noche en que le había visto a punto de hacerlo con su hermano le había estado evitando.
No es que quisiera huir (aunque si quería) pero aquello probablemente era lo mejor, cada que recordaba lo que había hecho con el rubio le asaltaban sentimientos demasiado encontrados, se sentía culpable y celoso, molesto, triste, deseoso...a veces por las noches pasaba lo peor... Ace no era precisamente un chico callado y si la noche era lo suficientemente calmada y si se le ocurría salir al baño en un mal momento podía escucharle claramente, sus gemidos escapando apenas un poco ahogados por la puerta cerrada desde la habitación que compartía con el rubio, y si ponía la suficiente atención hasta podía escuchar uno que otro jadeo ahogado de Marco, no quería escuchar, no quería en verdad, pero su cuerpo le traicionaba quedándose quieto fuera de la puerta ajena, aumentando aquel idiota libido que hacía ya algún tiempo no desfogaba apropiadamente debido a la situación.
Se sentía culpable buscando a su hermano por lo que en el mayor de los casos había dejado de hacerlo y buscar al rubio le resultaba impensable... le resultaba impensable porque lo deseaba demasiado.
El día anterior a aquella excursión escolar el pecoso y él habían pasado una tarde tan agradable que el menor se había olvidado por completo de la hora, no fue hasta que se abriera la puerta del recibidor a las 5pm que recordó que tenía que ir al gimnasio... de hecho debía haberse ido mucho antes porque solo ver al rubio con su ropa del trabajo le había hecho estallar el corazón en una desbocada marcha que no había sido capaz de controlar hasta mucho después de salir de casa, de nada habían servido las suplicas de Ace de que no se fuera, sabía que no lo resistiría.- Es mejor que valla, así tendrás algo de tiempo a solas con Marco antes de irte.- aquello había hecho sonrojar un poco al pecoso y el menor no había podido más que sonreír ligeramente divertido por aquella reacción, era una sonrisa sincera, cuando estaba con su hermano siempre lo eran.- Nos vemos en la noche Ace.- dijo antes de rosar los labios del pecoso de forma traviesa, aun debía ponerse en puntitas para alcanzarle pero ya no era un niño, la mirada nerviosa de su hermano que había volteado al pasillo como si el rubio fuera a salir en cualquier momento de uno de los cuartos le había hecho reír bastante divertido, quizá Luffy ya fuera muy mayor para salirse con la suya en esa clase de juegos, pero el pecoso se lo seguía permitiendo y el tomaba ventaja de ello a cada momento.- te amo Ace.- dijo con bastante buen humor antes de salir de aquel lugar lo mas rápido que podía, si corría hasta el gimnasio quizá pudiera esconder las agitadas pulsaciones de su corazón en aquel ejercicio, por que lejos de incomodarle la escena entre su hermano y su novio aquella tarde había comenzado a desarrollar otra clase de sentimientos por ella... añoranza y no estaba seguro a cuál de los dos mayores estaba añorando.
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- Llegas tarde.- comento Zoro viendo al menor guardar su mochila en los vestidores.
- Lo sé, lo siento.- dijo el monito sonriendo ampliamente, un tanto apenado con su amigo.
- Esta bien, pero estaba a punto de irme.-
-¿Eh? pero si no son ni las 7...-
El peliverde rasco su mejilla, no quería decirle a aquel muchacho que siendo un tipo de hábitos mas que arraigados seguía llegando al gimnasio a la misma hora de siempre y solo se quedaba hasta tarde a acompañarle a él.-Tengo algunas cosas que hacer Lu, pero podría volver por ti más tarde si gustas.-
-No, está bien supongo...- murmuro un poco cabizbajo el azabache, no quería resultar una molestia y últimamente sentía que forzaba a Zoro a demasiadas cosas.- ¿A dónde es que iras?- pregunto por curiosidad, no le apetecía estar solo entre extraños y quizá le viniera bien alguien con quien hablar.
Zoro se rasco la cabeza, genial, ahora tenía que inventarse algo.- Mmm... Mi padre me ah pedido que compre algunas cosas para la cena, eso es todo.-
-¿Te molestaría si te acompaño?- pregunto sonriente el chico, volviendo a sacar su mochila, igual ya no conseguiría hacer mucho ejercicio aquel día.
-No, está bien, puedes venir si quieres.- aquello había sido inesperado pero le agradaba poder pasar tiempo con el menor fuera de aquel lugar y últimamente casi no lo habían hecho.
Platicando de cualquier tontería pasaron a la tienda de autoservicios de la localidad donde el peliverde fingió comprar cosas para una cena que no se prepararía en realidad y compraron también algunas bebidas para pasar el rato en el parque cercano, empezaba a hacerse de noche pero la compañía era tan agradable que ninguno de los dos había dicho nada de marcharse
-Ne Zoro... ¿alguna vez te has enamorado?- pregunto de la nada el más bajo de los chicos, no por curiosidad, más bien necesitaba desahogarse un poco quizá.
-¿Eh?!- el rostro del peliverde había tomado un lindo tono de rojo.- ah... pues no lo sé.- murmuro un tanto inseguro de hacia dónde iba aquello ¿No podía ser que el pequeño correspondiera sus sentimientos o sí?
-mmm... ya veo.- aquella ligera decepción y el tono un poco rosado en las mejillas del pequeño le había hecho morderse el labio, así de tímido el pelinegro resultaba verdaderamente adorable.-
yo...- escuchó al monito comenzar, el nerviosismo del más chico le tenía un poco nervioso incluso a él.- pensé que estaba enamorado de alguien pero… creo que ahora ya no lo sé...- a pesar de que el monito seguía luciendo realmente inquieto eh inocente el peliverde comenzaba a sospechar que no le gustaría el rumbo de aquella conversación, si bien nunca había sido más que un amigo para el más bajo no pensaba quedarse como su confidente únicamente, aunque tampoco desaprovecharía aquella oportunidad para saber si es que tenia algún rival.
-¿Quien es que te gusta?- había dicho directamente Zoro, brusco quizá, la delicadeza no era lo suyo, el sonrojo en el rostro del más pequeño había escalado varios tonos al escuchar aquella pregunta.-
-No... N...nadie...- había intentado mentir pero realmente era pésimo en ello, quizá debía seguir por su camino de manipular la verdad en lugar de ocultarle.- solo me preguntaba si se sentiría lo mismo con cualquiera...- aquello era medianamente cierto y por ello no le había costado trabajo el decirlo.
-¿A qué te refieres?- pregunto el más alto levantando una ceja, sin entender bien las palabras del otro.
-Ya sabes... besar... ha-hacerlo...- aquella última palabra le había costado decirla más por vergüenza que por cualquier otro cosa.- y esas cosas.- agrego rápidamente.
-Pft ¿Que vas a saber tu de besar?- pregunto el chico de los pendientes divertido, no iba a considerar siquiera la segunda parte de lo que el otro había dicho.
-Mucho más que tu seguro.- Dijo el monito bastante ofendido de que el otro no le considerase lo suficientemente atractivo para saber del tema.
-Lo dudo.- dijo sonriendo burlón, no pensaba que el otro hubiera dado si primer beso siquiera, con la pinta que tenia.
-¿Acaso quieres comprobarlo?- No tenia por que hacerlo realmente pero el otro le había retado, no podía acobardarse ante un reto.
-Como si pudieras.- Mierda, aquello no iba bien, seguro que acababan peleados pero Zoro no iba a retractarse, definitivamente no iba a retractarse.
Sintió la mano del mas bajo tomar se camisa de manera agresiva antes de jalarle de esta para atrapar sus labios en un beso superficial y algo apretado, los ojos del peliverde estaban abiertos a más no poder y cuando el más bajo le soltase y se alejara apenas unos milímetros de su rostro aun no podía reaccionar, aquello había hecho sonreír de medio lado al pelinegro, molestar a su amigo siempre resultaba bastante divertido y aquello le serviría también, quizá, para esclarecer un poco mas sus dudas.
-¿Que sucede Zoro? ¿No ibas a mostrarme tu experiencia?- Aquello había sido un claro reto pero el aludido aun no cabía de su sorpresa, razón por la que el pelinegro había tenido que recurrir a tácticas un poco más directas de obtener lo que quería.- ¿Por qué no cierras tus ojos y me dejas mostrarte lo que yo sé?- susurro sobre los labios del peliverde de manera seductora antes de tomar el labio inferior ajeno entre sus dientes, pidiendo permiso para un beso un poco más profundo.
Aquella suave mordida había hecho al más alto sentir un escalofrió, las pequeñas manos del pelinegro acariciándole el cuello y el cabello de forma tanto relajante como invitadora le habían hecho dejar de pensar por un instante, rodeando mas por instinto que por experiencia el cuerpo ajeno con sus brazos, separando sus labios para brindarle al otro el acceso solicitado, la lengua intrusa en su boca se sentía tan cálida y sugerente que sin saberlo había comenzado a volver aquel beso mas demandante, batallando con su propia lengua para invadir la cavidad ajena.
-mhhh...- un suave gemido por parte del pelinegro se ahogo en aquel beso cada vez mas fogoso, le gustaba, le gustaba bastante aquel contacto, las manos y la contextura del cuerpo del más alto le agradaba bastante, aquella lengua invadiendo ahora entre sus labios de manera tosca y agresiva le parecía excitante, tanto que le había dejado danzar en el interior de su boca por unos momentos, permitiéndole explorar en esta, entregándosele por unos segundos para perderse en las agradables sensaciones que el otro le provocaba, entre los brazos ajenos podía sentirse ligeramente mejor, no había nada que le impidiera estar con aquel chico después de todo, nada en lo absoluto más que su propio corazón.
Al separarse la sonrisa que Luffy le dedicase a aquel muchacho que lo miraba como esperando algo había sido un tanto triste, en verdad aquello le había servido para darse cuenta de varias cosas, entre ellas que si bien no estaba seguro de sus propios sentimientos aquello no le impedía en lo absoluto de disfrutar ampliamente de aquellos contactos que entre varias cosas le hacían sentir querido y deseado, aquello le gustaba, pero sabía que estaba mal. -Es tarde... debería irme a casa... te veré mañana Zoro.- dijo el pelinegro tras deshacerse del agarre ajeno, tomando su mochila de la banca donde estaban sentados y echándose a correr en dirección a su casa antes de que el peliverde pudiera reaccionar.
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Al llegar a casa se había topado por casualidad o destino al rubio en el recibidor de su hogar.
-Ya estoy en casa.- murmuro el menor de mala gana, evitando la mirada recriminatoria del mayor.
-¿Estuviste jugando de nuevo con tu amiguito pelo de pasto?-
-Ya sabes que me gusta relacionarme con la vegetación.- dijo el menor ante la ironía de aquello viniendo del cabeza de piña.
-No me parece bien que le veas a estas horas, quizá deberías dejar de verlo no es buena compañía.- aquello había sorprendido bastante al menor
-¿Y por qué no?- El rubio arrugo la nariz, no podía decirle al menor que estaba celoso, el pelinegro no sabiendo bien porque incluso había llevado aquello un poco más lejos.- Zoro es un buen amigo, apuesto a que sería un buen novio.-
-¿No crees que es un poco descarado de tu parte querer buscarte un novio?- la mirada fría y penetrante de aquellas pupilas color miel le atrapaban cual resina a un insecto, había hecho el además de moverse, marcharse a su cuarto, pero las manos gruesas del mayor en su cintura y tomando uno de sus antebrazos con fuerza para que no pudiera escapar le había hecho estremecer, dos semanas de estarse conteniendo le tenían las piernas de gelatina ante aquellos contactos por parte del rubio.
-¿P-porque sería eso?- se atrevió a preguntar en una voz ligeramente baja, como si quisiera que el otro no escuchase su pregunta, pero lo había hecho, lo había hecho sin duda y la sonrisa un tanto sardónica que este le dedicase mientras apegaba mas su cuerpo al propio y la forma como ahora acariciaba su mejilla lentamente le hacían estremecerse, deseaba eso, realmente lo deseaba con cada célula de su cuerpo.- Marco...- cualquier cosa que fuera a decir había muerto contra los labios del más alto, masacrada por la lengua que irrumpía tranquila y segura en aquello que sabia suyo, SU territorio, territorio que se le entregaba gustoso hasta que el aire había exigido terreno, no se resistía, su mente le decía que se detuviera pero su cuerpo se dejaba hacer sin protesta alguna.- Marco... mhhh...- ahogo con trabajo un suave gemido al sentir los labios del otro en su cuello, no podía razonar, el mayor ya le tenía cargado contra la pared del recibidor, levantándole para que quedase a su altura, mierda aquello se sentía delicioso... pero estaba mal, en definitiva estaba mal.- Ace... el...- murmuraba de manera apenas entendible, intentando asirse a eso mientras enredaba sus piernas en la cintura del rubio y sus brazos al rededor de su cuello, disfrutando de aquellos roses, del aliento impropio en su oído antes de sentir la lengua del ojimiel en este húmeda y obscena.
-Ace está dormido, gracias a ti hubo tiempo suficiente de dejarle exhausto... tenía que darle una buena despedida después de todo.- Luffy se estremeció solo de pensar la clase de "despedida" que su hermano habría obtenido, sintiéndose celoso de aquello.
-¿Y aun tienes energías?- murmuro el menor sin pensar realmente, si había querido detener aquello en algún momento ahora no lo recordaba.- Marco yo...- podía sentir su cara completamente caliente no solo por lo que el otro le hacía en aquel momento, también por lo que el quería que le hiciera.
-¿Si Luffy?- Su nombre pronunciado por aquella voz profunda y serena le hacía sentirse de alguna manera desnudo y atrapado, deseaba escuchar al otro gemir su nombre al correrse como él lo había hecho ya varias veces a solas para desfogarse, había estado apenas unos minutos antes besando a otro chico pero no había comparación, Zoro no era más que un niño al lado del rubio. Justo como lo era él, quizá era aquello lo que lo hacía tan excitante, aun con su hermano había una diferencia de varios años... quizá era por eso mismo que se sentía más a gusto y mas estimulado con alguien mayor que con un chico de su edad.
-Quiero hacerlo contigo... quiero que me tomes como lo haces con mi hermano.- Se sentía bastante sucio pidiendo aquello, pero no podía soportarlo más, por alguna razón el solo pensamiento de darle su primera vez a alguien que no fueran el rubio o su hermano le parecía una atrocidad, quizá después la culpa le asaltase... pero también culparía a Ace, si no fuera tan difícil convencer al pecoso de que le hiciera aquello el mismo no habría tenido que buscar a alguien más.
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Continuara.
Creo que ah sido corto... no estoy muy segura, pero ah abarcado lo que debía. Aquí vengo a subirlo a las 7am (?)A Luffy le gustan los chicos mayores al parecer ¿Quien lo diría? :V
P.D. gatos gordos en el tejado, viviendo del amor de las conejas.
Shadow, muchas gracias de nuevo por leer y comentar, de verdad, me alegra que te guste mucho y que la sigas desde su primera parte, espero que te quedes conmigo hasta el final de esta parte también :) la actitud de Luffy quizá sea un poco fea en ocaciones, pero es que necesita sentirse querido(?) no creo que seas bipolar, solo Luffy es muy… pues así como es XD Todos adoramos a Ace, pero el sabe su destino (¿?) igual veremos qué rumbo toma.
