Varios me dijeron que odiaron a Ace en el cap. anterior, eso me sorprendió un poco, yo sinceramente pensé que quien recibiría odio seria mi pequeño monito... aunque yo no quiero que odien a nadie pero supongo que no se puede evitar XD

Muchas gracias a todos los que siguen leyendo esta historia a pesar de que sea un relato triste y de que muy lejos este aun de su final, espero que puedan soportarme aun por el tiempo que falta, con drama y toda la cosa 3

Gatito yo se que tu lloras con cada capítulo, pero aun así te amo por leerlos 3


Capitulo 13

Pero una preocupación comenzó a cernirse en el pecho de la pequeña luciérnaga...


-Sinceramente Ace ¿Que va a decir Luffy si te ve así?- Tras recibir la llamada del moreno Marco había ido a recogerle a aquel bar donde le había conocido la primera vez, demasiado borracho para caminar el solo el menor únicamente había reído de forma boba ante aquel comentario antes de caer dormido en el asiento del copiloto, con algo de exasperación el rubio le había dejado dormir todo el camino hasta que estuvieran a punto de llegar a casa, deteniendo el auto 3 cuadras antes de donde ellos vivían pues en verdad no quería que el menor viera a su hermano completamente borracho.-Ace... Ace...- removiendo un poco al pecoso había visto a aquel abrir los ojos ligeramente antes de girarse en el asiento en dirección contraria a él y volver a dormirse.-¡Ace!- comenzando a perder ligeramente la paciencia había acabado dando un par de palmaditas en la mejilla del pelinegro, normalmente al verle caer dormido no se hubiera molestado en despertarle y simplemente le hubiera cargado hasta la cama sin problema alguno pero realmente necesitaba hablar con el chico, no era común en el salir en aquel estado del trabajo y aunque confiaba en el pecoso nunca le había agradado demasiado aquel trabajo suyo, aun antes de vivir juntos.

-¿Mmm...?- aquella señal de vida por parte del moreno le había hecho sonreír a pesar de que el menor no parecía querer moverse de su lugar.

-Despierta mi niño, ya casi estamos en casa.- había dicho cariñosamente al oído ajeno antes de colocar un beso bajo la barbilla del aludido, sonriendo al ver como el otro se removía en busca de aquel contacto.- ¿Como puedes ser tan adorable aun completamente borracho?- le había susurrado acariciando su rostro para que poco a poco este le fuera volteando hasta estar de frente a él, viendo a Ace encogerse de hombros como toda respuesta.-Aun así no pienses que te salvaras de la reprimenda, no me gusta que trabajes en ese lugar y lo sabes, y no, no me mires con esos ojos, no va a funcionar...- el pecoso había comenzado a hacer un leve puchero mientras le veía con los ojos levemente tristes aun sin pronunciar palabra, como odiaba que pusiera aquella cara, le era casi imposible negarle cualquier cosa cuando la ponía.- Podría conseguirte un trabajo en la oficina si tu quisieras.- si bien no sería nada demasiado grande no pensaba que fuera tan difícil, el chico podía ir por ahí preparando el café o algo.

-¿Para que puedaaa ver como coquefeas con thaach o Izzzzo?- dijo al fin el moreno arrastrando ligeramente la lengua, con el puchero mas acentuado aun.

-Amor, ellos son amigos solamente.- dijo intentando calmar los celos del menor que aunque un tanto fuera de lugar sabia siempre habían estado ahí

- ¿Y qué? Si con Luffy lo hazzes, no creazz que soy tonto...- murmuro dando la vuelta ligeramente al rostro para no voltear a ver al mayor, con los brazos cruzados y las mejillas enrojecidas no solo por el alcohol si no también por las lagrimas que intentaban salir, no quería ser un nene llorón pero de verdad le dolía lo que estaba pasando, no era como si no lo supiera desde antes, lo que había dicho su hermano era verdad, simplemente no quería verlo, amaba tanto al rubio que no quería verlo aunque quizá y solo quizá tampoco había querido enterarse por qué sabía que no podía competir contra el más pequeño ¿En qué cabeza cabria realmente escogerle a él sobre su dulce y lindo Luffy? la terrible certeza de que Marco le abandonaría en pro de su hermano era lo que más le dolía ¿Que haría él que nunca había servido para nada si Marco le dejaba y encima de dejarlo se llevaba a su hermanito con él? Además de Marco podía decir que la única persona a la que había querido y que le había querido alguna vez era Luffy, no quería perderlos a ambos, prefería dejar que se acostaran frente a sus narices antes de perder a alguno de los dos.

Sentir las manos de Marco de manera firme mientras este le obligaba a verle de nuevo le había hecho temblar ligeramente, la seriedad en su semblante casi había hacho que la borrachera se le bajara de golpe, no estaba seguro si el mayor estaba molesto o solo... decepcionado... odiaba cuando el otro le miraba de aquella manera que le hacía sentir que había fallado en algo, era lo peor del mundo en verdad.- Se que no estuvo bien lo que hice Ace, pero tu podría haberlo impedido de haberlo querido.- la suave caricia en su mejilla le había hecho relajarse un poco a pesar de la seriedad de aquellas palabras.- Sabes lo que tienes que hacer si quieres que me aleje del niño.- y ahí iba de nuevo, con sus malditas palabras poniéndole la responsabilidad a él cuando perfectamente sabía que era demasiado débil para negarle nada a su pequeño hermanito, y si no le había dicho a ninguno de los dos de como se aceleraba su corazón cada vez más al estar cerca del otro pelinegro que con la edad no hacía más que volverse todavía más deseable era por que decirlo en voz alta solo lo haría más real, si ya cuando era un niño aquel había despertado sus paciones de manera que sabia insana ahora que era todo un joven y uno bastante atractivo a todo esto apenas si podía contenerse en su presencia, quizá si nunca se hubiera atrevido a tocarle de la manera en que lo había hecho (aun si no había sido su culpa del todo) no estaría sufriendo de esa manera en aquel momento, pero lo había hecho y lo había disfrutado a manera que no le gustaba demasiado admitir en vedad.- Pero no tocaría a nadie más y lo sabes.- Ace podría haber afirmado lo mismo hasta antes de esa noche, mirando directamente en aquellos ojos ambarinos podía saber que lo que el otro decía era verdad y aquello solo le hacía sentir todavía mas culpable por las acciones de aquella noche, bien podría haber culpado al alcohol pero la verdad era que no había estado ni cerca de estar borracho cuando besase a su ex-profesor.

-Lo sé...- murmuro a regañadientes desviando la mirada de la del mayor, bajando la cabeza ligeramente.

-Y jamás amaría tampoco a nadie más de lo que te amo a ti pequitas, a nadie.- le escucho decir mientras el mayor le forzaba a levantar su mirada de nuevo, perdiéndole en el sol naciente de aquellos ojos, haciendo que se mordiera el labio inferior levemente al sentir una leve parte de aquel vacio que había estado experimentando esos días llenarse ligeramente, el tener al mayor reafirmándole su amor en aquel momento que tanto lo necesitaba y después sentir como sellaba sus labios con un cariñoso beso recordándole un poco de la razón por la que le amaba, el rubio parecía siempre tener las palabras correctas en el momento apropiado y el suave sabor amargo de su boca con aquel leve olor a tabaco le hacía olvidar toda esperanza de dejar de amarle alguna vez.

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Ace desearía haber estado borracho cuando había besado a aquel otro hombre, pero no lo había estado aquella primera ocasión y tampoco lo había estado al día siguiente, ni al siguiente cuando el pelirrojo regresara a coquetearle de manera descarada mientras le servían bebida tras bebida cortesía de aquel sujeto que ahora se paseaba más seguido y más tiempo en el bar, no todos los días quizá per veces por semana desde aquel primer beso al que no habría podido negar que habían seguido muchos más, se había convertido casi en costumbre que llegado Shanks el pecoso se levantase de su lugar con una brillante sonrisa y se dedicara a ser mimado por aquel sujeto durante todo su turno, la platica fluía como el agua, entre las anécdotas que el profesor siempre tenía para contar y los recuerdos y confesiones de ambos acerca del tiempo en el que Ace había sido un estudiante bajo su tutela el tiempo parecía no durar ni la mitad de lo que debería, lo único de lo que nunca hablaban era de su hermano o su novio.

Shanks sabía que el pecoso tenia ambos, quizá se habían mencionado brevemente en sus conversaciones pero le parecían tan irrelevantes que ni siquiera se había molestado en preguntar sus nombres, el pecoso por su parte en lo último que quería pensar en sus momentos con el pelirrojo era en compromisos adquiridos anteriormente, su tiempo con aquel sujeto era para él solo, para ser egoísta y pensar únicamente en sí mismo, para sentir que alguien mas podía quererle y que quizá no valía tan poco como creía.

Claro que a aquellos momentos agradables seguía el enorme sentimiento de culpa al ver al rubio esperándole fuera del bar al acabar su jornada, aquellos días Marco parecía estar más atento a él de lo que normalmente incluso, yendo a recogerle todos los días, llamándole al salir del trabajo para ver si se encontraba bien, invitándole a comer algún refrigerio antes de volver a casa… por otro lado el tema recurrente de que dejase aquel trabajo era cada vez un poco más pesado.- en verdad Ace, entre tu trabajando aquí y Luffy en ese estúpido café no sé quien está peor.- el mencionado había bufado ligeramente ante aquel comentario, no le hacia demasiada gracia tampoco que su hermano menor hubiera entrado a trabajar, según lo veía él a Luffy no le faltaba nada, si necesitase algo no tenía que hacer más que pedirlo y él mismo se lo hubiera comprado y no comprendía cual era la grandiosa idea de trabajar justo en aquel lugar que había escogido tampoco, el vistazo que había conseguido darle al uniforme que el chiquillo usaba (un día que le había llevado a casa para lavar) no le había gustado para nada y de no haberle presionado para que soltara la sopa probablemente aun pensase que trabajaba en alguna clase de prostíbulo, aun tendría sus dudas de no ser porque su hermano no sabía mentir.

-No es necesario que te preocupes tanto, se cuidarme bien solo.- había dicho por fin mirando por la ventana mientras hacían su camino a casa, escuchando al otro suspirar pesadamente.

-Bien, supongo que no eres un niño pequeño después de todo.- escucho al rubio decir amargamente antes de sentir la mano de este en uno de sus muslos, haciéndole voltear su atención al que manejaba, aquella mano en su pierna haciéndole desear que el otro fuera un poco más allá, que subiera su mano por sus piernas mientras seguía con la vista al frente y la atención en el camino y comenzara a acariciarle de esa manera dominante y posesiva que tanto le ponía, quizá el alcohol le nublase un poco el juicio pero comenzaba a desear incluso que el otro notase lo que estaba haciendo con Shanks, probablemente y hasta cierto punto realmente solo quería llamar su atención de nuevo.-Supongo que pedirás libre el próximo jueves ¿No? – la súbita pregunta había hecho que el pecoso saliera de aquel tren de pensamiento, el mayor había aprovechando un semáforo para voltear a verle al hacer aquella pregunta.

-¿Eh?- Por la cara de sincero desconcierto del menor Marco no había podido más que sonreír divertido.

-Es nuestro aniversario Ace, me gustaría llevarte a algún lado.-

-Oh... -¿Cómo se suponía que odiara a alguien así? si ni siquiera podía dejar de sentirse como la primera vez que el más alto le había invitado a salir aun ahora después de tantos años.-si, descansare.- había murmurado con un leve rubor al tiempo que posaba su mano sobre la del rubio, acariciando la tibieza de la piel ajena ligeramente.-Te amo Marco.-

-Y yo a ti pequitas, mucho.-

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Más que provocarle alguna clase de alivio lo que había pasado aquella noche hacia ya varias noches entre ellos tres había puesto a Luffy en un estado de constante alerta, era como regresar en el tiempo a aquellos días en los que no quería hallarse a solas ni con Marco ni con su hermano por temor a que algo irreparable ocurriera, iba de la escuela a su casa casi obedientemente, abría la puerta del frente con el mayor de los cuidados de no hacer ruido alguno y se encerraba en su cuarto sin salir a cenar cuando se le llamaba, abandonando su habitación únicamente cuando ya no escuchaba sonido alguno en su casa, era entonces que salía en busca de algunas sobras de la cena o de algún vaso de ramen instantáneo para calmar su estomago. El módico sueldo que obtenía como mesero en aquel crossdress-café a ultimas feches se le iba en su mayoría en comida, cuando no iba a case del peliverde a almorzar o este le invitaba a salir un rato después de la escuela se dedicaba a ver qué stand de comida seria donde decantaría su sueldo del día.

Además de su ausencia por las tardes en su afán de no ver al rubio abandonaba la casa tan temprano que tenía demasiado tiempo de sobra por las mañanas y había tomado por costumbre ir a recoger a Zoro a su casa, cosa que había resultado bastante conveniente para el record de asistencias y retardos de su amigo.

Llegar temprano también servía de alguna forma para calmar su lívido durante el día, no resultaba raro que apenas llegados a las instalaciones escolares se encerrasen en uno de los baños del segundo piso a comerse a besos en uno de los cubículos, si el más bajo era lo suficientemente provocativo terminaban haciéndolo ahí mismo... y no era como si su compañero necesitara demasiada provocación, la mayoría del tiempo bastaba con insinuarle que quería algo mas para que Zoro le diera la vuelta y bajándole los pantalones ligeramente le tomase en ese lugar, con el pecho apegado a la puerta del cubículo y el peliverde respirándole en la nuca de manera bastante pesada, con su mano sobre la boca del pelinegro para ayudar a que este mantuviera la voz baja ante los gemidos y jadeos de placer que el otro le provocaba. En los días que sus hormonas estaban más calmadas iban directamente al salón de clases aún vacio y besabansé tiernamente hasta que el primer alumno aparecía por la puerta, pasaban la mañana hablando o dormitando. Eran días agradables y tranquilos siempre que estuviera fuera de casa.

Aun en su trabajo la vida parecía pasar tan tranquilamente como si no aconteciera nada extraño en ese mundo, por algún tiempo las cosas habían estado en tanta calma que casi había pensado que podía vivir en aquel ritmo de vida medianamente placentero por siempre, incluso su plan de irse de casa eventualmente comenzaba a sonar mucho más coherente de lo que a el mismo le había parecido en un principio, la relación que llevaba con su amigo no era exactamente la más sana pero quizá podía hacerla funcionar, Zoro era una buena persona después de todo, quizá si se esforzaba un poco y ponía todo de su parte aquello no fuera demasiado problema, su paga en aquel café no era exactamente la mejor del mundo pero obtenía buenas propinas por parte de los clientes y Bon-chan, el dueño del lugar, seguramente le daría mas días de trabajo si se los pedía, aquel sujeto que en un inicio le pareciera un poco extraño era en realidad una de las personas más amables que conocía, además de divertido, si en un principio no había estado muy seguro de durar en aquel trabajo ahora solo por la compañía de aquel okama le resultaba bastante difícil dejarlo, mas aun cuando había sido aquel mismo quien le obsequiara con los zapatos que ahora llevase puestos cuando le confesara que no había ido a comprar calzado adecuado para su uniforme debido a que le daba algo de vergüenza ir a buscar zapatos de chica, el mayor simplemente había descartado sus preocupaciones con una sincera carcajada que incluso a él le había hecho pensar en esos asuntos como triviales eh intrascendentes a tal punto que no valía la pena preocuparse por ellos ¿Que tanto importaba que usase ropa de hombre o mujer? aquello no iba a definirle como uno o lo otro. Los regalos por parte de algunos de los clientes tampoco escaseaban, aceptar todos ellos con una sonrisa era parte de su obligación aunque uno que otro obsequio a veces le causaba cierto escalofrió o molestia.

No eran pocas las ocasiones en que esos regalos resultaban ser lencería que solo abrirla en el cuarto de empleados le hacía sonrojar ligeramente, no estaba exactamente seguro que pensar cuando algún cliente le hacia un obsequio como aquel y aunque no podía realmente considerarlo acoso sexual debido a que ninguno de ellos había intentado tocarle o propasarse con él tampoco estaba muy seguro de querer llevar aquellas prendas a casa... muy en contra de su buen juicio sin embargo había acabado usando algunos de aquellos regalos, como las medias por ejemplo, completas o de medio muslo a veces incluso hasta con ligueros, todo con el fin de completar su atuendo, después de todo aun cuando ya estaba un poco más seguro a ese respecto prefería no adentrarse en las tiendas de lencería femenina él solo, era mas cómodo pues usar aquellos regalos, además nadie debía verlos más que cuando era estrictamente necesario llevar su uniforme a casa para poder lavarlo, si se decidía a vivir solo pronto quizá pudiera incluso comenzar a dejar sus uniformes y otras cosas en casa, su casillero comenzaba a llenarse y aunque no deseaba llevar aquellas cosas a casa tampoco reunía el valor para tirarlas.

Aunque con aquellos pequeños detalles las cosas parecían tan tranquilas que casi podría haber pensado que estas seguirían de esa manera para siempre, quizá, inconscientemente, se hallase deseando por algo que llegase a irrumpir en aquella tranquila rutina, jamás había pensado que la calma de evadir todos los problemas latentes pudiera resultar tan sobrecogedoramente aburrida...

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Continuara


Creo que este es uno de esos capítulos que yo consideraría de "enlace", espero que aun así les guste, gracias por leer, nos vemos en el próximo capítulo~ y como ya saben yo amoooo los reviews, y aprecio mucho que lean a pesar de todo :)

P.D. amo al gato cha cha cha

P.D. 2 con mucho amor de coneja enamorada cha cha cha cha