Si tan solo el temblor de las estrellas hubiera sido de frio y no por el temor de saber que su querida compañera vivía en engaño tal que ni siquiera sus voces le alcanzaban ya…
Noche de póker… hacia bastante tiempo que Marco no asistía a una de esas cosas organizadas por su autoproclamado mejor amigo Thatch, en realidad prácticamente desde que el castaño se casara y Marco comenzara a salir con Ace, parecían siglos ya desde aquel entonces aunque en realidad solo habían sido algunos años, probablemente le haría bien a todos, con el reciente divorcio de su supuesto mejor amigo y los problemas que había tenido en casa un cambio de aires sería probablemente lo mejor para todos, al menos así lo había intentado explicar Marco, Ace no se lo tragaba del todo.
—¡No quiero que vallas! ¡Me dejaras solo toda la noche! —
— Luffy estará contigo. —
—Estamos peleados. —
—¿Ahora por qué? —
Ace soltó un pesado suspiro, no podía decirle a Marco que Luffy le había propuesto huir y él, obviamente, le había dicho que eso era una completa tontería.
En esa ocasión Luffy le había dedicado una larga y seria mirada bastante impropia de él y sin decir otra palabra se había marchado a su cuarto. Desde entonces no le hablaba y no iba a empezar ahora, sería incomodo si Lu se llegaba a enterar que le dirigía la palabra para no sentirse solo.
—No importa, no quiero que vallas. —
—Bien. — Por unos instantes Ace había sonreído con el sabor de la victoria. —Lo haremos aquí entonces. — y entonces la victoria se había vuelto amarga.
—¡¿Qué?! —
—Vendrán Izo y Thatch, Jozu aún no confirma y Vista está enfermo así que no vendrá. Ya los conoces a todos, no veo por qué habría de haber algún problema. —
—¿Y supongo que esperaras que me quede en la habitación o algo? —
—Siempre podrías participar, todos los chicos de la oficina siempre preguntan por ti. — Ace no se lo creía, seguro que solo preguntaban por él para saber si seguía manteniendo al mocoso inútil que vivía en su casa. No era que le desagradaran los compañeros de Marco en particular, en realidad la mayoría de ellos eran bastante amables y agradables, el problema era que al estar con ellos podía notar, con mayor fuerza, la enorme diferencia que había en edades y no dejaba de sentirse una clase de niño idiota entre adultos, Hasta Haruta que era más o menos de su edad no dejaba de parecerle un completo extraño riendo por cualquier bobería que dijeran los otros la manera como intentaba llevarse bien con él le parecía sospechosa, Luffy se llevaba mejor con ellos que él, Luffy siempre se llevaba mejor con cualquiera que él, seguramente si Ace se ponía a intentar encajar solo acabaría de mesero, no pensaba volver a sus días de mesero para una fiesta privada, aun si era esa la forma como había conocido a Marco en primer lugar.
A veces deseaba regresar a ser ese chico idiota que pensaba en su novio como la mejor y única persona en el mundo, quizá no lo fuera pero era lo único que tenía, ojala Luffy pudiera entenderlo también.
Marco tenía otras opciones, Ace no. ¿Quién iba realmente a querer a un bueno para nada como lo era él? No tenía trabajo y tampoco había completado los suficientes estudios para conseguir algo que les permitiera vivir a gusta a su hermano y él si se iban de ahí seguro que no tendría siquiera para pagarle la escuela a su hermano, Marco incluso se encargaba de eso, si necesitaban comida, vestido o lo que fuera, era Marco quien se los proveía; Esa maldita sensación de inutilidad no hacía más que crecer con los años. Por más que se esforzara en las cosas no sentía que fuera ni siquiera lo suficientemente bueno cuidando de la casa como para que eso justificara una necesidad hacia su persona.
Desechable y poco importante, eso era todo lo que Ace era, seguro que si se le ocurría huir junto con Luffy todo acabaría en desastre y una vez que Marco se diera cuenta de lo poco que le hacía falta se conseguiría a alguien más de la misma manera que se había metido con su hermano pequeño por unos días en el campamento organizado para celebrar su graduación.
Si ya había sucedido en una ocasión nada le garantizaba que no volviera a suceder y en aquella ocasión las cosas no acabarían de manera tan sencilla, por que dudaba que cualquier nueva conquista del rubio lo quisiera ahí a él y a su hermanito como pequeños lastres molestos rondando sin propósito aparente. Quizá Luffy podía cuidar de sí mismo en el mundo exterior pero Ace no se sentía capaz de cuidar de nadie a esas alturas.
Antes había estado preocupado por su hermano menor, esa necesidad que tenia de protegerle y ayudarle seguía ahí pero Luffy ya no le necesitaba, no estaban en casa de unos padres abusivos ya para necesitar su protección y si comenzaba a pensar en irse quizá era porque finalmente se había cansado de él. Invitarle a huir estaba seguro era solo una confusión del menor, en cuanto tuviera edad suficiente y se diera cuenta de ello seguramente acabaría haciendo su vida lejos de ellos, lejos de él.
Luffy comenzaba a no necesitarle en ningún aspecto y eso dolía.
—Supongo que me lo pensaré. — era una completa mentira, no pensaría nada, no quería estar ahí, pero al menos Marco estaría en casa y no quién sabe dónde y con quien sabe quién.
Ace no era un chico celoso, había dejado de molestarle incluso que su hermano menor y el rubio pudieran acostarse, si el no alcanzaba a satisfacer a ninguno de los dos siendo tan poca cosa suponía que era natural, pero eso y dejar que Marco se fuera con cualquiera eran dos cosas distintas, mejor saber dónde estaba Marco y con quien.
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Ace era un idiota.
Marco era un idiota.
Luffy realmente no quería saber nada de ellos.
Cada vez veía más a menudo al pelirrojo, a pesar de que al principio Luffy pensara que eso no duraría de alguna forma se había encontrando a si mismo remplazando el tiempo que solía pasar después de clases con Zoro ahora con su profesor.
Shanks era una persona interesante por decir lo menos, aunque también tenía aquellos detalles que no acababan de gustarle se sentía mucho más a gusto en su compañía de lo que con cualquiera de sus compañeros de clases, más a gusto que con su amigo Zoro y, últimamente más a gusto incluso que en casa, aunque eso quizá solo se debiera a la reciente pelea con su hermano ¿Podía llamarse lo que habían tenido realmente una pelea?
Luffy quería que huyeran lejos pero no era como si pudiera ofrecerle a su hermano la vida estable y cómoda a la que estaba acostumbrado con Marco, su única opción era conseguir quizá a alguien más, no pensaba dejar a Ace, pero si esa persona era lo suficientemente buena, quizá y solo quizá podría ayudarlos un poco…
Shanks quizá no era una opción pero le daba cierta esperanza, ya de por si en la escuela el profesor era famoso por ser uno de los más sociales y despreocupados, de tal forma que incluso el hecho de que su apartamento estuviera limpio y ordenado era cosa de sorpresa para Luffy, la primera vez que se habían encontrado en aquel el pequeño apenas si lo creía. —¿Y este lugar es solo tuyo? —
—Mmm… sí y no. Es de cualquier camarada que la necesite. — había dicho el pelirrojo con una enorme sonrisa bonachona, Shanks siempre parecía tener esa mueca plasmada en el rostro, de tal forma que era casi imposible tomarlo en serio aunque cuando se enojaba podía llegar a dar bastante miedo.
Su respuesta no era exactamente lo que esperaba, ¿Era él un camarada también? ¿Podia hacer uso de esa amabilidad? ¿O solo estaba ahí para satisfacer los deseos egoístas de ambos quedando una categoría por debajo de los amigos de su profesor? La respuesta le aterraba por que no sabia realmente cual quería que esta fuera, aun así no se contendría en preguntar—¡Hey Shanks…! — abrazándose al cuello del profesor se colocó sobre su cuerpo en la cama matrimonial donde hasta hacia unos instantes habían estado retozando, mirándole frente a frente de manera intensa, sin sonreír realmente, la falta de sonrisa siempre parecía darle un aire de seriedad a aquel muchacho. — ¿Si te pidiera traerme a vivir contigo lo harías? Como tu esposa o algo.—
La risa estruendosa del pelirrojo lleno la habitación, de alguna forma lo esperaba así que no dejo que las sensaciones que esa reacción causaba en él se notase de inmediato en su rostro. — ¿No eres un poco joven para pensar en vida matrimonial? — Shanks lo había tomado como una broma pero no lo era, Luffy no estaba riendo del todo, al ver que el muchacho no bromeaba sin embargo una sonrisa un poco más nerviosa se dibujó en las facciones del profesor. —Aun eres menor de edad Luffy. —
—Solo por un año más. — Los dedos de Luffy se enredaban en los cabellos del pelirrojo, eran fibrosos y gruesos, podía tomarlos sin problema alguno por su longitud.
El ambiente no era exactamente pesado pero a Shanks no le agradaba del todo la seriedad de la situación, no le agradaba del todo la seriedad.—Aun así te faltan al menos cien años para dejar de ser un mocoso. — dijo tomando la nariz del menor con una de sus manos y pellizcándola hasta hacer que el otro cerrase los ojos y dejara de verlo de esa manera incriminatoria. — ¿Por qué no te pones la ropa y te llevo a comer algo? Hay un bar aquí cerca donde sirven las mejores costillas en barbiquieu que hallas probado en tu vida. —
A Luffy le habría gustado seguir hablando del asunto pero su estómago parecía tener planes diferentes, a la mención de la comida aquel había gruñido de manera ruidosa, soltó un suspiro y sonrió cual si nada hubiera pasado. — ¡Me comeré todo un kilo de ellas así que más vale que estén deliciosas shi shi shi! — dijo quitándose de encima del pelirrojo para buscar sus ropas regadas por el cuarto, si no pensaba en las cosas estas no podrían afectarle, Shanks no tenía realmente ninguna obligación para con él y esperar otra cosa seria simplemente estúpido.
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—¡Luffy! ¿Dónde estuviste hasta tan tarde? — Había esperado llegar a su habitación antes de que su hermano tuviera tiempo a verlo, parecía ser que no corriera con tanta suerte.
—Trabajando. — respondió automáticamente, no era completamente mentira, si tomaba las salidas y regalos como pago aquello que estaba haciendo bien podía considerarse una especie de trabajo si no era una relación y dudaba que llegara a serlo.
—Llamé a tu trabajo y dijeron que habías salido hacía varias horas ¿Sabes lo preocupado que nos tenías? ¿Por qué no contestabas tu celular? ¡Incluso Zoro no sabía nada de ti!— Los gritos y reclamos de su hermano mayor le parecían cada vez más un fastidio.
—Zoro no tendría por qué saber de mí, así como no veo por qué tú y la piña deberían saberlo tampoco— Estaba siendo un malcriado, lo sabía a la perfección, querría haber dicho que estaba bien, que no importaba mucho, que simplemente no quería seguir siendo un estorbo en su relación con Marco pero en su lugar simplemente se había dedicado a ser malcriado y malagradecido ante la preocupación de su hermano. —Yo soy… perfectamente capaz de cuidar de mi mismo…—
—Ace, deja en paz al chico. — La voz calmada del rubio a espaldas de su hermano había hecho a ambos tensarse un poco, Luffy bajo su mirada apenas cruzar esta con aquellos ojos ambarinos y profundos por unos instantes, si le estaban defendiendo no lo parecía, no con esa mirada de predador hambriento que veía en Marco, no de la forma que esta se clavo en las marcas de su cuello que por instinto había cubierto de manera nerviosa con su mano en cuanto sintiera la acusación sobre ellas. —Luffy es ya casi un adulto, sabe tomar responsabilidad de sus actos. —
Era como escuchar una sentencia, solo no estaba exactamente seguro a que le estaban sentenciando aun.
Ace se había quedado callado por completo, con las manos de su novio alrededor de la cintura por detrás y la espalda apegada a su pecho debía haber sido una posición cómoda y cariñosa pero su corazón no dejaba de martillar de una manera desenfrenada, quizá algo tuviera que ver con la manera como Marco pretendía acariciar su cadera de forma casi distraída con una de sus manos mientras dejaba salir cada una de sus palabras a su oído, con su aliento caliente haciendo que la temperatura fuera subiendo y todo ello delante de su hermano pequeño.
No tenía consideración, ya no había consideración para ninguno de ellos. — Mañana deberías llegar a casa temprano, tendremos una reunión. —
Aquello había hecho a Ace morderse los labios.—No es una reunión Marco, no quiero a Lu cerca de tus amigos. — las palabras inesperadas habían hecho a Marco bajar su mirada hacia el pecoso, ¿A qué se debía aquella reacción?
—No se trata de que el niño este o no, Ace, Solo le quiero en casa a buena hora a menos que quieras que comience a pasar por el al colegio y a su trabajo de medio tiempo — aunque las palabras habían sido dichas viendo el cabello de Ace era obvio a quien había sido dirigida esa amenaza, Marco no había esperado la réplica, tampoco se había molestado en ver si Luffy huía a su cuarto o no, sabía que a esas alturas no se iba a desobedecer una orden suya.
Una orden… ¿En qué momento la convivencia de esa casa se había vuelto en una dictadura?
—Probablemente deberías comenzar a recogerle después del trabajo. —
Luffy no había alcanzado a escuchar esas últimas palabras de su hermano, la mirada de marco, la forma como había sostenido a su hermano cual si fuera únicamente su posesión, no le agradaban, no le agradaban en lo absoluto y sin embargo un ligero cosquilleo se sentía con solo recordar esa mirada sobre las marcas que había dejado Shanks en su cuello ¿Estaba celoso? No podía ser… no podía ser que aun después de todo Marco siguiera sintiendo algo parecido a celos por él, no tenía ningún derecho… no lo tenía en absoluto…
¿Por qué aquello le hacía feliz?
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Continuara.
