AMU POV.

Hacia 6 meses que no veía a mi familia, tenía unas intensas ganas de ver a mi hermano Kukai, realmente le extraño y a Utau igual, es mi mejor amiga asique es más que obvio que la extrañe, pero a quien más eche de menos fue a Ikuto.

-oye deja de mirarme así o me obligaras a besarte- dijo Ikuto con su seductora sonrisa de siempre y sacándome de mis pensamientos.

Al instante me puse roja como tomate y aparte la mirada rápidamente, mirando por la ventana del auto.

Escuche como se reía de mí, e infle los cachetes enojada.

-ohh vamos no te enojes, seis meses sin ti tenía que molestarte, no tienes idea de la abstinencia que tenía- dijo el suplicante.

-si claro, abstinencia a molestarme, que gran excusa- dije molesta y con sarcasmo.

-yo no dije abstinencia a molestarte, era a "otras cosas"- dijo el asiendo un énfasis en las últimas dos palabras, pero como estaba molesta no sabía que se refería.

(NA: Hmmm no te hagas Amu, entendiste más que perfectamente ehh).

-si claro, que otra cosa puedes extrañar de mi- dije molesta, y sin dirigirle la mirada.

-yo tengo una abstinencia de tus dulces labios sabor fresa- dijo el con su típico tono.

Provocando que nuevamente me pusiera más roja que un tomate.

-oye intenta calmarte, ya llegamos y no querrás que Kukai y Utau te vean así verdad- dijo el aparcando frente a la casa.

-¿¡cómo se supone que me calme con las cosas que dices!?- dije gritando enojada, pero aun roja como tomate.

-no sé, piénsalo- dijo mientras bajaba riéndose sonoramente.

Mientras que yo intentaba calmar los latidos de mi corazón, cuando me calme, baje del auto.

-¡AMUUUU!- se escuchó el grito de Utau.

Cuando quise mirar hacia donde venía su grito, ya me encontraba siendo estrujada por el abrazo casi asesino de Utau.

-no sabes cuánto te hemos extrañado, la escuela no fue lo mismo sin ti- dijo ella mientras sus ojos se volvían cristalinos.

-Utau deja un poco de Amu para mí, yo también la extrañe mucho- dijo Kukai viniendo hacia nosotras.

El me dio un abrazo, pero no asesino como el de Utau.

-te echamos de menos aquí- dijo el sonriéndome dulcemente –tienes suerte de que nuestros padres nos han vuelto todavía- dijo el sonriéndome, mostrándome lo suertuda que estaba en ese momento.

-eso es un alivio, no me veo explicando lo que paso, esto que quede entre nosotros cuatro y nadie más- dije haciendo un gesto de silencio total.

Luego de eso, todos entramos mis cosas y las dejamos en mi cuarto, para luego sentarnos en la sala a conversar y ponerme al día en lo que paso en mi ausencia.

-bueno Amu, no te has perdido mucho, solo que con Rima y los demás nos hemos hecho muy buenos amigos, mucho más unidos- comento Utau con una gran sonrisa.

-incluso Ikuto se lleva con Nagi, y eso ya es mucho, pero no soporta mucho a Yaya- dijo divertido Kukai.

-cállate- amenazo Ikuto a Kukai.

Le di un codazo con intención de que dejara que me contaran todo, a lo cual el rodo los ojos resignado.

Creo que nos pasamos la tarde entre chismes, entre ellos Nagi y Rima están saliendo, pero en fin realmente no pasaron muchas cosas, en si no me perdí de nada.

Decidimos como siempre que cada uno dormiría con su respectiva pareja.

Y en la cena, bueno nada.

-Utau cocinas de maravilla- dijo Kukai comiendo como si no hubiera comido nunca.

-enserio hermano, mastica o te atragantaras- le dije con una gotita en mi cabeza mientras le observaba comer.

-no te preocupes- dijo el con la boca llena.

-ahh que asco, Kukai traga por el amor de dios- le dijo Utau mientras le tapaba la boca.

-jajaja Kukai aprende a comer- dijo Ikuto divertido.

-mira quien habla- le respondí.

-eh ¡yo no como así! No parezco perro comiendo como el- dijo el defendiéndose.

-si claro Ikuto, no te manchas los zapatos con comida porque están muy lejos- dijo Utau señalando su camisa manchada con salsa de la pasta que hizo Utau.

-jajaja estás en lo cierto Utau- le apoye mientras me burlaba de Ikuto.

-así- dijo el desafiante –pues tú te manchaste ahí Utau- dijo el señalando su camisa.

-¿Dónde?- respondió ella mirando su camisa.

-ahí- dijo Ikuto mientras tomaba un poco de la pasta de la fuente y la untaba en la camisa blanca de Utau.

-¡Ikuto!- grito enojada Utau -¡ya verás!- no pensó dos veces cuando tomo la pasta y se la arrojo a Ikuto.

-ehh están conscientes que no se juega con la comida- dije mirando un poco incrédula y sin creerlo, la escena.

-él/ella empezó- dijeron los dos al unísono acusando al otro entre sí.

-además mira tú también te manchaste- dijo Utau mientras me tiraba a mí la pasta y yo corría a escudarme en Kukai.

Pobre de Kukai, ahora tenía fideos hasta en el pelo.

-comiencen a correr- dijo Kukai enojado, todos nos precipitamos a salir de allí -¡ya verán, ya los voy a agarrar a todos!- grito el.

-ahh Utau esto es tu culpa- le grite mientras corría.

-Ikuto empezó, por lo tanto es su culpa- contesto ella gritando al igual que yo.

Y así empezamos una guerra de comida, que más bien era una batalla campal, fue más lo que tiramos que lo que comimos.

-que desperdicio- comente mientras tiraba todo lo que habíamos limpiado.

-es cierto- me dijo Ikuto mientras tiraba lo que él había limpiado.

-definitivamente no volveré a comer pasta con ustedes cerca- dije con una gotita en mi cabeza.

Así todos miramos una peli de terror claramente y después nos fuimos a dormir.

-sabes eh decir que no sé cómo fue que termine matando a Tadase- dije pensativa y con la mirada perdida.

-yo no sé qué decirte, en ese momento ni siquiera fui capaz de asimilarlo- me dijo Ikuto mientras se acostaba a mi lado.

-sabes, eso me ha atormentado esos seis meses, no sé cómo fui capaz de hacer eso- dije mientras le abrazaba buscando consuelo.

-lo se Amu, pero ya verás que de apoco lo iras superando, y yo estaré ahí para ayudarte- dijo el mientras me abrazaba.

-lo siento- dije.

-¿Por qué?- me pregunto.

-por no creer en ti y haber dejado que cayeras en sus manos, siendo que te conozco desde que éramos unos niños- dije un poco triste.

-no lo sientas, después de todo no tenías forma de saberlo- me contesto y así me dormí ese viernes.

Al día siguiente, todos mis amigos habían venido a verme.

-Amu te echamos de menos- dijeron Rima, Yaya y Nagi al mismo tiempo.

-y yo a ustedes chicos- conteste mientras los abrazaba.

Las charas de cada uno se reunieron con los demás y así empezó nuestra pequeña reunión con amigos.

-sabes Amu, Nagi y yo empezamos a salir hace dos meses- me dijo Rima roja como tomate.

-me alegro mucho Rima, estoy súper contenta por ustedes- dije mientras la miraba feliz.

Después de todo, decidimos ir a un parque de diversiones y pasar la tarde allí pues nuestros padres llegarían durante la noche.

-ah todos debemos subir a la montaña rusa, es la atracción principal de cualquier parque- dijo Kukai apuntando a la montaña.

-no es buena idea Kukai- conteste casi temblando del miedo.

-claro que lo es, es la mejor idea que eh tenido- dijo el mientras nos arrastraba a todos hacia la fila.

Ya a mitad de camino, estaba desesperada tenía que escapar, y no lo pensé dos veces, me largue a correr, pero no hice ni dos metros que Kukai me atrapo y me metió en uno de los asientos de la atracción, mientras temblaba de miedo.

-no Kukai, esto es malo, es muy malo- dije alterada.

-tranquila, Ikuto te cuidara- dijo guiñándome el ojo.

A mi lado estaba Ikuto.

-¿puedo apretar tu mano si tengo miedo?- le pregunte apenada y roja de la vergüenza.

-por supuesto- dijo extendiendo su mano para que la tome.

La atracción empezó y en cuanto llegamos a la sima y bajamos con gran velocidad, apreté con fuerza la mano de Ikuto y con la otra me sostenía, mientras cerraba con fuerza los ojos.

Pasamos el día de atracción en atracción, y la última fue subir a la rueda. Donde Utau nos dividió a todos por parejas y dejo a la pobre Yaya con los charas de todos.

Ahí estábamos Ikuto y yo, en la pequeña cabina nerviosa, sin saber que decirle.

-oye, ¿Qué pasara con nosotros?- pregunte.

-no lo sé, supongo que el tiempo lo dirá- respondió.

-sabes, nunca creí que estas cosas pasarían- le dije con un poco triste.

-yo tampoco, pero aun así, hay cosas que no podemos controlar- respondió el.

-creí que solo estaríamos juntos por fin y nada nos molestaría, y simplemente seriamos felices, pero todo eso creo que arruino todo y demostró que no confió en ti- dije mirándole a los ojos.

-no importa, con saber que me amas es más que suficiente para mí, y si así no fuera, con estar a tu lado seria tocar el cielo con las manos- contesto mirándome.

-lo sé, para mí es igual- conteste.

En esa cabina no besamos, como si fuera la última vez.

Así concluyo este día, al fin y al cabo después el tiempo diría que sería de nosotros, después de todo podríamos disfrutar todo lo que pudiéramos.

FIN.


Bueno lamento muchísimo la demora, lo hice lo mejor que pude, espero les guste, no fue el final que quise hacer en un principio, de hecho el fic se me fue de las manos y en si siempre las historias dramáticas siempre me gustaron muchísimo.

Agradezco a: lucia 13 aos, Sakamaki Yukina, Gasai Yuki y neko-chan.

Fueron los que me siguieron hasta el final y los últimos review, aun si fueron de distintos capítulos,

Agradezco mucho que lo hayan leído y su apoyo con el fic.

Y bueno hasta la próxima ves.