"El baile" (Parte tres)
Se exactamente lo que tengo que hacer. Voy a aprovechar mis talentos como cazavampiros, y estoy completamente segura de que con Mike van a funcionar a la perfección. Siempre funcionan, sobre todo cuando tienes el cerebro de pájaro.
Si piensan que voy a sacar mi medallón e hipnotizarlo están equivocados. No voy a utilizar tal valioso artefacto para un asunto tan sencillo.
Miro a Edward, el aun me sigue mirando con confusión. Yo le guiño un ojo y sigo con mi camino.
Al principio, no parecen darse cuanta de que me dirijo a ellos. Pero, segundos después, Tanya me ve acercándome. Ella deja de sonreír.
Mi sonrisa se ensancha, antes de poner en mi labios una tímida sonrisa y una inocente mirada.
-Mike, por fin te encontré, yo… ¡Oh! ...Hola, Tanya-
Él se gira y me ve. No, no me ve. Me estudia.
Mi estómago se revuelve y me dan ganas de estampar su cabeza contra la pared mas cercana. Pero no lo hago. Aguanto sus miradas y continuo con mi actuación.
-Bella…eh …- él agita levemente la cabeza y continua- Perdóname por no haberte saludado cuando llegaste, es que…-
-No hay problema.- Me encojo de hombros y le doy una breve mirada a Tanya, ella me mira fijamente- Pensé que habías venido con Jessica- comento-
Mike mira de reojo a Tanya.
-Si, bueno… - El se frota la parte posterior de su cuello nerviosamente. - Yo..
-No tienes que darme explicaciones- dije- yo solo te buscaba porque… - bajé la vista, fingiendo estar avergonzada- Bueno, pensé que podíamos bailar un rato…-suspiré- En fin, ya veo que estás ocupado…diviértete, nos vemos luego-
Giro sobre mis propios pies y pretendo marcharme, con una clara expresión de derrota y desilusión.
Y, como supuse, Mike me detiene.
-Bella, espera- me dice.
Humanos, tan predecibles.
Sonrío, luego vuelvo a poner la misma expresión triste y me giro hacia él .
-¿Si?- pregunto.
-Ya terminé con ella- dice Mike, que le ha dado la espalda a Tanya- Podemos bailar, si quieres.-
-¿En serio?- pregunto tímidamente. Formo una pequeña sonrisa en mi cara y le miro con ilusión.
-Si- dijo. Se acerca mas a mi y me toma del brazo. Reprimo el impulso de darle un empujón y apartarlo de mi.
Le dedico una sonrisa, eso parece deslumbrarlo. ¡Que fácil estaba resultando esto! Y divertido. Hace mucho que no hacía este tipo cosas. Bueno, de hecho, no solía hacer estas cosas con humanos, y si lo hacía era mayormente para sacarles algún tipo de información. Era increíble ver como con solo unas cuantas palabras, unas sonrisas y miradas conseguía que estuvieran en la palma de mi mano. Mike nos sirve de prueba. Es por eso que nunca fallé en ninguna misión. Aunque algo hay que reconocer, los vampiros son … mas difícil de tratar que con los humanos.
Siempre he sido capaz de hacer eso, incluso desde antes de que me uniera a la organización. Me resultaba fácil hacer que la gente haga lo que yo digo o sonsacar información. Si no hubiera sido así ¿Cómo creen ustedes que pude escapar de un vampiro?
-Oye, Bella, abre tu bolso- Dice la Voz. Ella ha vuelto.
-¡Hasta que te dignas a parecer!- le grito mentalmente- ¿Dónde has estado?¿Que pasa contigo?¿Como se te ocurre…?- Comienzo a reclamarle pero ella me interrumpe.
-No es tiempo de regañarme, abre ahora mismo tu bolso-
-¿Para que?-
-Tu solo ábrelo y busca-
No entiendo ¿Para que quiere que abra mi bolso?¿Que es lo que tengo que encontrar?
-¿Me das unos segundos?- le pregunto a Mike.
-Claro- asintió-
Desabrocho nuevamente mi bolso y lo abro.
-¿Qué se supone que estoy bus…?- le pregunto a la Voz, pero me detengo.
Veo el pequeño papel doblado con algo escrito en el. Enseguida lo reconozco, es la pequeña nota que me dejó Tanya en mi auto hace unas semas atrás. Y se exactamente lo que quiere que hagas la Voz.
-Espérame aquí- le digo a Mike.
Me doy la vuelta y me dirijo nuevamente hacia Tanya. Ella aun sigue en el mismo lugar donde la dejé.
-Quería entregarte esto- le digo, tendiéndole el pequeño papel- Creo que se te calló en mi auto, ese día que me lo llevaste a casa-
Ella mira fijamente al papel y luego a mi.
-Ese papel no se me calló- dice. Su voz suena como un siseo, supongo que piensa que eso me aterrorizará.
-¿Ah, no?- pregunto, enarcando una ceja- Bueno- me encojo de hombros- Disculpa, pensé que era tuyo y que te podría servir, pero si no es así entonces…- Levanto el papel, para que ella pueda verlo, y lo rompo en pedazos.
Mira lo que hago con tu estúpido papelito, Tanya. Mira como me importa. Me vale un pepino lo que digas. No te tengo miedo.
Ella mira caer lo diminutos pedacitos, y en su rostros aumenta la ira, si eso es posible.
-No servía ¿No?- digo- para que iba a guardarlo-
Y que agradezca que no se lo tiré en la cara.
-En fin, eso todo. Adiós y … disfruta de la fiesta- le doy una ultima sonrisa burlona y me di media vuelta, dejándole allí, encolerizada.
Chúpate esa, Tanya.
¿Cómo se siente?¿Eh? Nada agradable ¿No? Pues lo mismo sintieron las demás.
Bien, ahora que ya había humillado a Tanya, que por cierto, me sentía eufórica por eso. Esperen, no vayan a pensar que me gustaba humillar a la gente, porque no era así. Si se lo hice a Tanya era porque se lo merecía. No tenía derecho a hacer eso. Es como si yo, que no tengo pareja, vaya y haga lo mismo. Eso no estaría bien. Vine sola y me aguanto. Ahora que si alguien me lo pidiera, sería diferente. Aunque en mi caso lo habría rechazado, ya que no tengo ni el menor interés de bailar con alguien de aquí. Pero bueno.
Ahora que tenía a Mike, seguía deshacerme de él. ¿Cómo? Llevarlo con Jessica otra vez. ¿Creían que en serio iba a bailar con él? Para nada. Ni loca.
La verdad es que no me importaba si Mike dejaba a Jessica, lo que de verdad me importaba era darle una lección a Tanya, yo solo me estoy deshaciendo de él.
Luego de un corto recorrido por el salón, visualizo a Jessica. Ella está parada en una esquina y tiene un aspecto triste. Miro a Mike, él no parece darse cuenta de mi plan y sigue teniendo esa sonrisa boba en la cara.
-¡Hey!¡Jessica!- grito, agitando la mano para llamar su atención. Ella levanta la vista en un acto reflejo cuando grito su nombre. Me mira y levanta la mano para saludarme, pero se detiene cuando ve que tengo a Mike del brazo. Su aspecto vuelve a decaer.
Me acerco a ella rápidamente, arrastrando a Mike conmigo. Este parece desconcertado ante esta situación, y parece que se debate en decirme algo o no.
-Hola, Bella…- dice ella, con desanimo-
-Hola, Jess. Mira con quien me encontré- le digo señalando a Mike-
Ella lo mira brevemente, para luego verme a mi.
-Me lo encontré hace unos segundos, él te estaba buscando.-
El rostro de Jessica se ilumina. Sonríe.
Mike, por otro lado, parece aun mas desconcertado y no sabe que hacer.
-¿En serio?- Pregunta Jessica-
-Si- asiento- ¿Cierto, Mike? La estabas buscando ¿No?- le pregunto.
El tarda un poco en responder. Yo le aprieto el brazo, intentado hacerlo reaccionar. Pero parece que lo hice con demasiada fuerza, porque él hace una pequeña mueca de dolor. Aflojo el agarre.
No fue mi intención hacerle daño, lo que pasa es que a veces soy demasiado tosca.
-Si- dice finalmente- Si, te estaba buscando-
-Vaya, lo siento, Mike. Fue mi culpa, no debí haberme ido y dejado solo…-
Ah, con que así fue que se separaron. La verdad es que yo pensaba que Mike se había ido con Tanya delante de las narices de Jessica. Claro, él nunca se arriesgaría de esa forma. Sabía que con Tanya no iba a durar mucho, y era mejor tener algo seguro, como Jessica.
-Bueno chicos, yo me retiro. ¡Diviértanse!-
-Claro, gracias- dice Jessica, sonriente.
Suelto a Mike y me doy media vuelta.
-¡Excelente!- grita la Voz- En serio, lo hiciste genial. Me gusta, cada vez te pareces mas a mi- rió- Pero la verdad es que dudo mucho que puedas llegar a ser igual que yo-
-Gracias-sonrió un poco mas, entonces recuerdo que estoy enojada con ella por dejarme. - Oye ¿Por qué me dejaste?- le reclamo- Y … ¿Cómo diablos llego la nota de Tanya a mi bolso?- le pregunto, cayendo en la cuenta de eso.
-Siento haberme ido, es que …. Te lo diré luego. Y en cuanto a la nota… solo digamos que llegó ahí por algo ¿Si?-
-Me debes muchas explicaciones- digo
-Si, lo se, y te las daré. Lo prometo. Pero no ahora.-
Suspiro. Estoy cansada de esto. Y confundida. Muy confundida.
-¿Al menos, puedo saber tu nombre?- le pregunto-
-¿Mi nombre? Yo… no tengo nombre…- dice ella.
¿No tiene nombre? ¿Cómo que no tiene nombre? Seguro no quiere decírmelo.
-No, en serio, no tengo nombre- dijo-
-Entonces ¿Cómo debo llamarte? Es un poco raro decirte "Voz" a cada rato-
-Pues a mi no me molesta… Pero si a ti te molesta… Puedes llamarme "D"-
-¿D?- Pregunto, sin entender.- ¿Esa es la inicial de tu nombre?-
-No, ya te dije que no lo tengo- repite- Pero, "D", es la inicial de lo que soy, así que puedes llamarme así-
Me quedo pensando un buen rato. ¿Es?¿Que significa?¿Que es ella?
-Muy bien, D- dije finalmente.
Camino de regreso hacia la banca. Edward me esperaba en ella con una gran sonrisa. Yo le respondí sonriendo de manera triunfante.
-Así que ese era tu plan…-
-Si- dije mientras me sentaba- Y creo que funciono-
-Y vaya que funcionó. - dijo- Pero ahora ella te aborrece por completo-
-¿En serio? Que pena- dije con sarcasmo.
-Alguien tenía que darle una lección- coincidió, luego, me miró por unos segundos- Me pregunto…-
-¿Qué?- le pregunté-
-Nada- dijo finalmente-
Me encogí de hombros, restándole importancia a cualquier cosa que estuviera a punto de decirme. No puede ser nada importante ¿no?
Bajé la vista. El silencio nos invade. Quiero romperlo, pero no digo nada, temiendo sonar demasiado tonta o aburrida. Así que, como el tampoco dice nada, me quedo mirando a los demás chicos y chicas que están en el salón. Todos felices y despreocupados. La euforia de hace un rato ha desaparecido y ahora lo único que siento es nostalgia.
Suspiro silenciosamente.
A veces, quisiera ser como ellos. Una chica común y corriente cuya única preocupación son los estudios o verse bien para que el chico que te gusta se fije en ti y cosas por el estilo. Daría cualquier cosa por recuperar mi antigua vida. Por ser tan normal e ingenua como cualquier otra chica.
Y, probablemente hubiera sido así si mi madre no hubiera muerto.
Ahora yo no estaría aquí. Obvio que no. En estos momentos yo estaría en Phoenix. Posiblemente, en el baile. Con un sencillo, pero bonito vestido. Con Alejandro como mi pareja de baile y, probablemente, como mi novio también. Aunque lo dudo mucho, ya que él si se había fijado en mi, pero yo no de él. O quien sabe. Solo teníamos 12 años en ese entonces, pero me había dado cuanta de como me miraba cuando creía que yo no le estaba mirando. Siempre fue diferente conmigo, a las demás chicas las molestaba y les hacia bromas, como si se tratasen de chicos igual que él. Pero no a mi. A mi nunca me molestaba y siempre era amable conmigo.
Muy bien, lo confieso, el también me gustaba. Pero mi enamoramiento solo duró … ¿Cuánto duró? Ah, si. Cuatro días. Y eso fue todo. Pasando eso, nuevamente lo veía como un amigo. Como siempre lo fuimos desde que nos vimos por primera vez en primer grado.
A él no le paso eso.
Incluso me prometió que nunca se olvidaría de mi y que me escribiría todos los días cuando él y sus padres se fueron del país. Y así fue. Ni un solo día dejó de escribirme. Me contaba todo lo que le pasaba allí, y yo le contaba todo lo que ocurría en la escuela desde su marcha.
El ultimo correo electrónico que me envió no se lo respondí. No supe que responderle a la ultima parte que escribió. "Te extraño, Bella. Estoy deseando que estos tres años pasen rápido para volver a verte. Te quiero, ojos brillantes"
Escribí un "Yo también", pero inmediatamente lo borré y no respondía nada. Pensé en hacerlo al otro día, ya que era de noche.
Pero al día siguiente ya no pude responderle, porque ese día fue el que murió mamá.
Y, "Bella, ojos brillantes", que era como me llamaba Alejandro, murió, también.
Supongo que ya debe saber lo que sucedió, y seguro piensa que estoy muerta, como todos los demás piensan. Y tienen razón, porque esa Bella, la Bella antigua, murió esa noche.
Me pregunto como estará. Si me habrá olvidado. Lo mas probable es que si lo haya hecho, han pasado muchos años. ¿Aun conservará el anillo de mejores amigos que él y yo teníamos?
-¿Bella?- me llaman-
Alzo la vista, regresando a la realidad. Edward me estaba mirando.
-Lo siento, estaba perdida en mis pensamientos ¿Me decías algo? -
-No, pero quería hacerte una pregunta. -
-¿Cuál?- pregunto. Un poco aliviada de que no me haya estado hablando desde hace un buen rato y que yo no le haya escuchado.
-Me preguntaba si querías bailar-
Me quedé mirándolo. ¿En serio?
-¿Contigo?- pregunté-
-No, con su sombra- dijo la Voz, digo, D- Por supuesto que con él ¿Con quien mas? -
-Si ¿Quisieras?-
¿Quería él bailar conmigo?
-Dile que si. ¡Dile que si! - me grito D.
-Cállate, me estas poniendo mas nerviosa - le dije
-Muy bien ¡Pero dile que si!- me vuelve a gritar-
-Lo siento, lo que te dije fue una tontería. Olvídalo- dijo Edward.
-No, no. Está bien-
No lo entendía ¿Por qué quería bailar conmigo? ¿Si quería bailar, porque no se lo pide a otra? Es evidente que podrías tener a la chica que quisiera, ¿ por qué yo ?
-Oye, deja de hacerte la que no se da cuenta de las cosas y acepa de una maldita vez-
-Entonces ¿Si quieres?-
-¡Dile que si!- grita D- Vamos, aunque sea por esta noche, ¿Puedes olvidarte de todo y divertirte?- me pregunta-
Asiento para mi misma. Ella tiene razón. Debo aprovechar y divertirme ahora que puedo, quien sabe cuando pueda bailar con alguien que de verdad quiera hacerlo. Esta noche pretenderé ser como cualquier otra chica normal que va a un baile.
-Si, si quiero, vamos- dije, sonriendo. Él también sonrió. Dejé que tomara mi mano y me guiara a la pista de baile.
En nuestro camino vi a Lauren con Tyler. Ella también me vio, sonrió y levanto el dedo pulgar al ver con quien estaba. También vi a Jessica, pero ella no me vio a mi. Estaba demasiado ocupada con Mike, este, a su vez, no parecía muy entusiasta. Y por ultimo a Angela, que estaba con Erik, pero vi claramente como desviaba la vista y miraba a Ben Cheney disimuladamente. Así que era él quien secretamente le gustaba a Angela… tal vez debería hacer algo al respecto…
-Ok, doctora corazón ¿Puedes dejar de pensar en los demás un rato y concentrarte en lo tuyo?- Me dijo D.
No respondí.
Pero ella tenía razón. Ya me encargaría de eso después.
He decidido que voy a pasar un buen rato y voy a dejar de pensar en todas las cosas malas y solo salir a la pista de baile.
La canción terminó y empezó otra mas lenta, por lo que lo brazos de Edward me tomaron por la cintura y yo apoyé mis brazos en sus hombros. El repentino contacto con su cuerpo ligeramente invoca una sensación de estremecimiento. Y, como siempre que estaba muy cerca de él, me sonrojé. Esperé que estuviera lo suficientemente oscuro como para que no me viera, aunque yo sabía que él, como vampiro, podía ver perfectamente. Además, había muchas luces.
-Bailas bien- comentó-
-¿Pensaste que no sabía bailar?- le pregunté, sonriendo-
-No pensé que lo hacías tan bien. Supongo que debí haberlo sabido-
Lucho con todas mis fuerzas contra la sonrisita tonta que se quiere formar en mis labios. Pero aun así, se me escapa un poco.
¿El piensa que bailo bien?
-La manera en la que te sonrojas cuando estás nerviosa es adorable - Susurró suavemente.
Sonrío tímidamente y bajo la vista, sonrojándome aun mas.
Yo no solía sonrojarme, y menos ponerme nerviosa por una persona. Al menos, no de forma tan frecuente como ahora lo hacía cuando estaba cerca de Edward.
Alzo la vista.
Desee no haberlo hecho.
Sus ojos estudian mi cara, luego vagan por mi cuerpo y de repente me siento desnuda bajo su mirada. Doy un temblor involuntario y puedo sentir la piel de gallina apareciendo en todo mis brazos.
Yo también estudio su rostro, sus rasgos perfectos. Me detengo unos segundos en sus labios.
Había estado fantaseando con cómo sería besarle, una posibilidad que me emocionaba y me atemorizaba a la vez. Si tan sólo su tacto me hacía reaccionar con tanta fuerza ¿Cuánto me afectaría sus labios sobre los míos?
Pero sobre todo ¿Cómo se sentiría besar? Siempre me pregunté eso.
Si, han entendido bien, yo nunca he besado a nadie y tampoco pensaba hacerlo. Siempre pensé que eso era especial y que no podía ir por ahí y besar a cualquiera. Y les aseguro que no es por falta de pretendientes, no, claro que no. He sido yo la que ha evadido los besos y cualquier otro tipo de acercamiento, ya les había dicho que nunca me había interesado alguien. No de verdad.
Pero a pesar de todo, me seguía preguntando como se sentía besar a alguien, sobre todo a la persona que amas. No he visto a mucha gente besarse, por supuesto. Siempre cuando veía a alguien hacerlo, trataba de apartar la vista y me sentía incomoda. Solo he visto besarse a un par de gente en la calle o en el castillo, y por supuesto, a mi madre. Esto ultimo era lo mas asqueroso, y no hablo por el hecho de que se estaba besando con alguien. El problema era con quienes se besaba. No es que se besara un montón en mi delante, pero vamos, siempre hay uno que otro beso pequeño de despedida, y esos eran los que yo había visto.
Así que mi experiencia en besos era esa, o sea, nula. Nada. Sabía tanto de besos como un niño de cinco años. No estaba segura si eso se sentía bien o no.
Aun así, la posibilidad de acortar la distancia existente y poner mis labios sobre los de Edward hacía que el mundo diera vueltas a mi alrededor.
En ese momento me doy cuanta de que mis brazos ya no están apoyados en sus hombros, ahora rodeaban su cuello.
Se que él es un vampiro, y se supone que yo no debo tener ganas de besarlo. Pero no es así. Muy por el contrario, no le tengo asco como a los demás. No me importa lo que sea.
También se que no puedo encariñarme con él, porque tarde o temprano, voy a tener que llevarlo con los de la organización. No debo comprometerme mas con él, ya he llegado muy lejos.
No podía traspasar el limite que jamás debía cruzar.
Pero …
Solo será un beso, me digo a mi misma. Solo será uno. Luego, mañana, lo entregaré a la organización y todo acabará. Me olvidaré de él y continuaré con mi vida. Con el tiempo todo esto será apenas un simple recuerdo. Del cual, seguramente, me sentiría muy avergonzada.
Por eso, creo que podía permitirme a mi misma este beso. El primero que me diera él y el primero que recibiría. Y el ultimo, que me daría él, y, probablemente el ultimo que recibiría en el resto que me queda de vida.
Su cabeza se inclina cerca a la mía. Nuestros alientos se fusionan, mezclándose.
Su mirada baja hacia mi boca. Me estremezco. Mi corazón late tan rápidamente como si hubiese corrido una maratón. Sus ojos regresan a los míos y vuelven a atraparme. Mis ojos poco a poco se van cerrando y espero…
Bien, ¿que les pareció el capitulo? ¿Que piensan?¿Se besan o no se besan?
D... ¿Que piensan cobre eso? No, Bella no se has vuelto loca.
Espero que les haya gustado, un beso!
