Cap. 22: "El baile" (Parte cuatro)

-Edward, ¿puedo hablar contigo un momento? Es importante- (Ok, ¿Quién quiere matar a Tanya? ( ._.')/ Perdón, pero tenía que ponerlo. Ahora si, sigan leyendo xDD)

Y plop, nuestra burbuja se rompe.

Ya se de quien se trata, he reconocido su voz, pero aun así giro la cabeza para mirarla.

Tanya está allí, con sus labios fruncidos y su mirada fija esta en Edward. Él no la mira. Sus ojos están fijos sobre mí.

-Tanya, ¿te importaría…?- empezó mientras se giraba hacia ella.

-Ve con ella- intervengo-

Sus ojos regresan a mi.

-¿En serio?- me pregunta-

-Si- dije- Ve con ella, yo … te espero allí- dije señalando la butaca donde hace un rato estábamos sentados.

-Gracias, niña- Tanya dirigió su mirada enfadada de él hacia mi.

-De nada, anciana- le respondí.- Te espero- dije dirigiéndome esta a vez Edward. Él asintió y yo me giré.

Camino de forma ausente y cuando llego a la butaca me siento distraídamente en ella. Ni siquiera me fijo si hay alguien mas sentado a mi lado, tampoco es como si me importase.

La realidad me golpea. ¿Cómo es posible que haya estado a punto de besar al vampiro? ¡Maldita sea, estuve a punto de besarlo!¡No puede ser! No puedo creer que casi lo besara. Definitivamente, esa no era una buena idea.
La repentina interrupción de Tanya a me ha hecho reaccionar. Despertar. No podía hacer eso. No podía besar a Edward. El era un vampiro. Yo era una cazavampiros. Se supone que él es el enemigo. No puedes besar a los enemigo. Es antinatural .

¡Diablos, se supone que ni siquiera debo sentir simpatía por él!

Solo debo fingir, no encariñarme con él de verdad. No puedo hacer eso. Tengo que detener esto antes de que se me salga de las manos. Romper todo esto ahora, antes de que sea demasiado tarde. Antes de…

Cierro los ojos y suspiro.

Ahora ¿Qué le voy a decir cuando regrese? ¿Qué me dirá él?¿Intentara besarme de nuevo?

Mis pensamientos son interrumpidos de nuevo, esta vez, por algo completamente diferente.
La suave melodía empieza a sonar, y reconozco la canción incluso antes de que el cantante empiece a cantar.

Oh, no.

Era la canción que mamá solía cantarme para dormir desde que era un bebe.
Me sorprendo al oírla, ya que la canción es bastante antigua. Es desde antes que yo naciera.

Mis ojos empiezan a humedecerse.

Es por eso que no volví a escucharla nunca mas desde que murió mi madre, porque me ponía a llorar cuando lo hacía. Y menos en publico. Me traía recuerdos de ella.

Mi vista empieza a empañarse a causa de las lagrimas.

Tengo que salir de aquí, pienso.

Y eso hago. Me levanto de un salto y me dirijo lo mas rápido posible a la salida, o eso creo yo. Porque al final, en medio de mi desesperación, termino en lugar muy diferente a la calle. Este también es descampado, pero no era la calle. No hay nadie, así que no me importa.
Me desplomo en la única butaca que hay y rodeo mi torso con los brazos, tratando de reconfortarme a mi misma y a la vez protegiéndome del frio.
Ya estando una vez segura de que no hay nadie alrededor, dejo de contener las lagrimas y las dejo que fluyan libremente.
Miro al cielo. Todo esta completamente negro. No hay estrellas. Ni si quiera se ve la luna.

Idéntica a esa noche.

Un estremecimiento recorre mi cuerpo con solo recordarlo. Y a la vez, siento culpa. ¿Por qué no me desperté? Tal vez yo hubiera podido hacer algo. Tal vez hubiera podido ayudarla. ¿Cómo es que no sentí nada?

Ese día en que murió mi primo Arturo, yo había sentido su dolor. ¿Por qué no sentí lo mismo con mamá? ¿Por qué no sentí que estaba muriendo también?

Puede haber pasado mucho tiempo, pero hay cosas que, sencillamente, no se superan nunca.

Recuerdo ese día como si hubiese sido ayer. Recuerdo haber pensado que todo era perfecto esa mañana, y que nada podía arruinarlo. Cuan equivocada estaba.

-Debiste haber intervenido- dijo una voz, era agradable y suave.

-¿Por qué no lo hiciste tu?- le respondió otra voz, esta también era bonita, solo que mas osca y era como … el siseo de una serpiente o algo así.

-Tu fuiste la que prometió protegerla y ayudarla- dijo la primera voz.

-Exacto. Prometí protegerla y ayudarla a ella, no a otras personas. Y hasta ahora lo cumplido. Bella está viva ahora gracias a mi- señaló- Repito ¿Por qué no interviniste tu?-

-Sabes muy bien que yo no se hacer eso, no puedo tomar el control-

-Eso te pasa por no practicar, yo lo hice cuando Bella tenia apenas dos años, era mas fácil en ese entonces .- dijo la segunda voz.

-Si, lo hiciste. A ella se le pusieron los ojos negros y asustaste a su madre.

-Yo no tengo la culpa de que se despertara a esas horas de la noche-

-Bella no lo soportará- dijo suspirando la voz numero uno.

La segunda voz chasqueó la lengua.

-Su madre era una inútil irresponsable, no servía para nada. Apuesto a que a Bella le irá mejor viviendo con su abuela-dijo- Además, aunque yo hubiese querido intervenir, ¿no crees que su madre se habría … no se … asustado? Vamos, solo imagínatelo. Ver a su hija de doce años pelearse y matar a un vampiro ¿No crees que seria … extraño?¿ Y que cuando todo acabe, notar que su hija no recuerda absolutamente nada de lo ocurrido? ¿Qué crees tu que haría ella?-

No hubo respuesta.

-¡Pues que la llevaría a un psiquiatra!- continuo la segunda voz- O, peor aun ¡La llevaría ante un sacerdote diciendo que esta poseída o algo así!-

-¡Su madre no haría eso!- grito la voz uno-

-¡Claro que si lo haría y tu lo sabes!- le gritó la voz numero dos-

-¿Y que si es así? ¡Nadie puede hacernos nada así hagan miles de exorcismos!- respondió-

-Claro, piensa en ti, como siempre. A nosotras no nos puede hacer nada, imbécil . Pero si a Bella ¿Te imaginas como va a sentirse ella emocionalmente con eso?¿Piensas como va sentirse la pobrecita de Bella?¡Me cuesta creer que tu eres la "Buena" aquí!-

-¡Silencio! Bella está a punto de despertar.- advirtió-

Abrí los ojos , ya había amanecido , podía ver la luz del sol a través de las cortinas corridas de mi habitación. Volví a cerrar los ojos y suspire . Un día mas de vida Bella , que te deparara hoy el destino , dije dentro de mi mente . Abrí los ojos nuevamente , lo primero que hice fue ver que hora era . 9:25 , decía en mi reloj despertador de color rosa . Me senté en la cama y me estire , luego fui bañarme .

Era sábado , estaba de vacaciones en la escuela y podía levantarme tarde , pero a mi no me gustaba . Siempre me levantaba temprano , o eso es lo que me decía mi madre , para mi levantarme a la de la mañana no es levantarse temprano .

Hoy me había levantado mas tarde de lo normal , me había quedado dormida , eso era extraño , porque todos los días me despertaba a casi la misma hora , a las 7 : 30 , no necesitaba despertador o que alguien me levante . No me gusta levantarme tarde , mi mamá dice que si estoy de vacaciones , no tengo por que levantarme temprano , pero yo no le hago caso . Y no es que no quiera exactamente , es que no puedo , me fastidio cuando estoy mucho tiempo acostada en una cama . Además , si estas de vacaciones se supone que tienes que disfrutarlas , que chiste tenia quedarse en una cama hasta tarde , suponiendo que te levantas mas de las diez de la mañana o algo así , ya has perdido casi todo el día , desayunas tarde , almuerzas tarde , también afecta tu alimentación , esa es una de las cosas por las cuales me levanto temprano .

Salí de la ducha y fui a mi armario envuelta en una toalla en busca de algo que ponerme . Después de una rápida observación a mi ropa , escogí unas pantalonetas marrones y una blusa larga de color blanco con pequeños bordados que se ceñían a la cintura . Busque en mi joyero y me puse un collar de pequeñas perlas con piedras de color marrón que hice yo misma , al igual que la pulsera y los aretes , me encantaban hacer ese tipo de cosas . Cepille mi cabello y me hice una media cola , deje caer mi cabello por delante de mis hombros , empezaron a formarse risos .
Cogí mi agenda que estaba en el escritorio de mi habitación , me senté en mi cama y lo revisé , después de desayunar tenia que ir a comprar material para hacer mis collares y esas cosas . Luego tenia que limpiar mi habitación y el baño de la misma . Eso era todo lo que mi agenda tenia para mi hoy . Me levante y la deje en el mismo lugar donde la había encontrado . Me di una ultima mirada en le espejo y al reloj . Eran las 10 en punto .
Abrí la puerta de mi habitación y fui directo a la habitación de mi madre , que estaba al frente de la mía . Toda la casa estaba en silencio , eso significaba que mi madre aun no se levantaba . Eso era normal , hoy era sábado , y mi madre a diferencia de mi , ella si se levanta tarde los fines de semana , de lunes a viernes ella se iba a trabajar y no la veía hasta la noche . Así que yo no le decía nada , solo dejaba que descanse .

Y hoy no seria la excepción .

Acerque mi oreja a la puerta , no se escuchaba nada , estaba durmiendo .

Seria un bonito detalle si le llevo el desayuno a mamá , pensé .

Prepare mi desayuno y el de mi madre , no prepare mucho para mi , no tenia mucha hambre , comí el mío rápidamente . Luego puse el desayuno en una bandeja y fui al cuarto de mamá. Me acerque a la puerta , ella no le echaba llave a su cuarto , sin embargo me obligaba a que yo si le pusiera llave a la mía . Deje la bandeja en una pequeña mesa que estaba al final del pasadizo y al lado de nuestras habitaciones y abrí la puerta . Como siempre , abierta . Tome la bandeja y empuje la puerta con mi cuerpo .

Mis manos que firmemente sostenían la bandeja para que no se caiga se volvieron débiles y flácidas . La bandeja se soltó de mis manos y callo estrepitosamente al suelo . Los platos y tazas que se rompieron produjeron mucho ruido , el contenido de ellos se desparramo en el suelo . Un grito ahogado salió de mi garganta , mis ojos se humedecieron al instante , sentía mi cuerpo como si fuera de gelatina . Obligué a mi cuerpo a ir junto a ella , junto a mi mamá. Que estaba en su cama , tenia un poco de sangre en su pijama. Rápidamente me acerque para oír su corazón , pero no se escuchaba nada , tampoco respiraba .

-¡Mamá ! - dije mientras la sacudía - ¡ Mamá ! - volví a gritar , pero ella no respondía - ¡ Mamá ! ¡ Mamá ! ¡ Mamá ! - Nada - ¡ Mamá , no ! ¡ No me dejes ! ¡ Por favor , no me dejes ! ¡ No me dejes sola ! ¡ No me abandones ! ¡ Prometiste que no me abandonarías nunca ! ¡ Que siempre estaríamos juntas ! ¡ No puedes dejarme ! ¡ Nooo ! -

Decía esas cosas mientras la sacudía , pero ella no me respondía , ni respondería nunca , por mucho que la sacuda o grite , ella no respondería … porque … estaba muerta … Lo supe desde que la vi , pero no podía aceptarlo , no quería aceptarlo , no iba a aceptarlo . No se cuento tiempo habré estado así , abrazándola , gritando y sacudiéndola , mi cabeza me daba vueltas , tenia revuelto el estomago , mi cara llena de lagrimas . Pero de nada servía , nada servía , ya no había nada que pueda hacer . Ella ya se había ido , se había ido para siempre y no regresaría jamás .

-Mamá … - susurre con voz débil y quebradiza . Luego todo se puso negro .

Estaba de noche , oscuro , y hacia frio . No había ninguna estrella en cielo , tampoco podía ver la luna . No tenia ni la menor idea de lo que estaba haciendo aquí , caminando de noche en una solitaria calle , lo único que sabia o mas bien sentía era que tenia que alejarme lo mas pronto posible , corría peligro aquí .

Mis músculos se tensaron solos , no estaba sola . Alguien me seguía . Pero por mas que volteaba y miraba a todos lados , no podía ver de quien se trataba , o de que se trataba . Seguí caminando , sin rumbo fijo , cuando una mano se poso en mi hombro , lance un pequeño grito y salte …

Me desperté de golpe y me senté derecha en la cama , alerta y escuchando el mas mínimo sonido , al no escuchar nada me relaje , había tenido el mismo sueño que ayer .

-¿ Pero que … ? - dije . ¿ Donde estaba ? Esta no era mi habitación .

Pero mirando bien las cosas y el color rosa de la pared me di cuenta de donde me encontraba . Estaba en la casa de mi abuela , esta era mi antigua habitación , la que compartía con mi madre cuando vivíamos aquí . Mi madre . ¿ De verdad estaba muerta o todo había sido un sueño ? .

Ha sido un sueño , dijo la parte positiva de mi , pero mi parte lógica me dijo lo opuesto , ella estaba muerta , no había sido un sueño , esto era real . ¿Por qué si no estaba en la casa de la abuela?

La puerta se abrió en ese momento y mi abuela apareció , pude ver dos personas detrás de ella , eran policías .

-Oh , ya has despertado cariño ¿ Como te sientes ?- Me pregunto con voz preocupada .

Yo no respondí . No sabia que decir , no sabia como iba a reaccionar al hablar , como sonaría mi voz . Lo mas probable es que rompa a llorar otra vez , y no quería llorar , no delante de gente , y menos de los policías . Di un profundo respiro y me arriesgue a hablar .

-¿ Todo fue real ? - pregunte , evadiendo la pregunta que me hiso . Ella me observó por unos segundos , sabia a que me refería con lo de "todo fue real ".

-Si .. - Dijo , apenas se le pudo escuchar . Asentí , luego aparte la mirada y baje la cabeza , me concentre en un punto fijo , en los cuadrados acolchados de color blanco de mi cubrecama , tratando de no pensar en nada , vaciar mi cabeza , era lo que hacia cuando no quería llorar .

-Tenemos que hacerte algunas preguntas - dijo uno de los policías . Policías .

Mi mente viajo cuatro años en el tiempo , recordando a mi padre , en realidad no era mi padre , era mi padrastro , pero lo consideraba como tal , el único padre que he tenido , y que , al igual que mi madre , murió , se fue para siempre .

El policía hiso un pequeño carraspeo de garganta , tratando de llamar mi atención hacía el , y volvió a repetir la pregunta , pero yo no le hice caso , no me moví ni lo mire . Pude ver que empezaba a acercarse a mi , me alerte , pero no me moví . Se estaba acercando mas de lo que yo quería , hiso ademan de levantar la mano para tocarme el hombro . Mi abuela intervino .

-Creo que es mejor que no la molesten , esta pasando por un momento difícil , déjenla en paz - Dijo , salvando al policía que se me estaba acercando de mis uñas , que era un arma para defenderme , las había dejado crecer para eso , pero nunca se lo dije a nadie , para todos los demás me había dejado crecer las unas para hacerme una bonita manicura .

-Lo siento señora pero debemos interrogarla - dijo el segundo policía -

-No ahora - dijo mi abuela , un poco a la defensiva -

-Es importante hacerle las preguntas -

-No creo que en el estado que se encuentra mi nieta pueda sonsacarle algo - el primer policía iba a decir algo , pero mi abuela lo interrumpió - Se que es importante que le hagan las preguntas , pero ella no se encuentra en estado de responderlas. Deben dejar que descanse un poco , tal vez dentro de unos días se sienta mejor - Los policías se lo piensan , se lanzan una rápida mirada , me miran , suspiran , parece que se han rendido - Esta bien - dijeron al mismo tiempo - pero volveremos dentro de unos días - Se lo dice a mi abuela pero siento que me lo dice mas a mi que a ella , yo seguí con mi rígida posición .

-En cuanto a usted , tenemos que conversar algunas cosas , ¿o también no se encuentra en estado de hablar? -

-No - dijo mi abuela - Pero es mejor que hablemos en la sala - me lanza una rápida mirada - Es mejor dejarla para que descanse -

Mi abuela y los policías salen de mi habitación , primero salen ellos seguidos por mi abuela , quien antes de salir , me da una mirada tranquilizadora . Y de nuevo estaba sola , suspire otra vez .

Relaje mi postura y empecé a moverme nuevamente . Estaba sola , no solamente en mi habitación , si no en el mundo , mi madre había muerto , estaba sola . Bueno no estaba completamente sola , tenia a mi abuela , pero no seria igual .

Mi mente vago por miles de recuerdos , hasta que se quedo completamente en
blanco , de nuevo .

No se cuanto tiempo pasó hasta que escuche unos pasos que se dirigían a mi habitación. Retome la misma postura que tenia hace un rato y espere a que abrieran la puerta . Era mi abuela , esta vez venia sola y traía una bandeja de comida .

-Te traje algo de comer - dijo , pero no le respondí - Debes de tener hambre , has estado desmayada todo el dia y no has comido nada - Me observo , seguro esperando a que le respondiera pero no lo hice - Tienes que alimentarte , enfermaras si no comes - Tampoco respondí , no tenia hambre , no quería nada. Lo único que de verdad deseaba era caerme muerta en este preciso momento , pero eso no pasaba , y nunca iba a pasar , nunca pasaba eso cuando lo deseaba , por mas que desee estar muerta no sucedía , seguía viva , seguía aquí , sufriendo . - Te dejare la comida aquí , por si quieres comer mas tarde - Dejo la bandeja en la pequeña cómoda que se encontraba a un lado de la habitación , luego se sentó en el pie de la cama .
Empezó a contarme todo lo que había sucedido luego que me desmayara junto al cadáver de mi madre . Dijo que los vecinos avisaron a la policía , alertados por mis gritos , luego la policía se contacto con ella , a ella le afecto mucho la noticia , incluso en un momento pensó que se trataba de una broma , también se negaba a creerlo . Luego cuando se hiso presente a nuestra casa vio que era real , que no era una cruel broma . La policía ya me había separado del cuerpo de mi madre , me dijo que tuvieron cierta dificultad , ya que me había aferrado muy fuerte a ella antes de desmayarme . Luego me trajeron aquí , a su casa , ella me cambio de ropa , fue hasta ese momento en que me di cuenta que llevaba pantalonetas negras y una blusa violeta en vez de pantalonetas marrones y blusa blanca . Fue a declarar a la estación de policía . Y luego dos policías la siguieron hasta aquí , y fue cuando me desperté . También me dijo que ella se haría cargo de mi , que mientras yo este con ella no me haría falta nada .

Me hará falta mamá, dije en respuesta y en mi mente .

-Debo ir otra vez a la estación de policía , también tengo que avisar a algunas personas sobre la … - Dejo la frase sin terminar , espero a que yo haga algo pero seguí inmóvil - Pero no quiero dejarte sola en la casa - dijo , pero eso no me convenía , quería estar sola , al menos por unos momentos .

-Ve - le dije , ella me miro , sorprendida de que hablara - No tienes que quedarte conmigo , puedes ir , yo estaré … - No podía decir la palabra bien , porque no estaba bien , nunca estaría bien - No me pasara nada , anda , ve - dije finalmente -

-¿ Estas segura ? - Me pregunto , ¿que si estaba segura ? no lo se , lo único que quiero es estar muerta .

-Si - respondí -

-Prométeme que no harás nada y comerás lo que te traje - Lo sabia , ella se preocupaba por dejarme sola , pensaba que me suicidaría o algo así , era por eso el miedo a dejarme sola .
Pero no debería preocuparse por eso , nunca lo he hecho y nunca lo hare. No voy a negar que ha pasado esa idea por mi cabeza , pero no tenia el valor suficiente para realizarlo. Era una cobarde .

-Lo prometo - dije solemnemente , ella suspiro -

-Muy bien , confió en ti , regresare lo mas pronto posible - Se levanto y se me acerco , me abrazó . Una lucha se desato en mi mente , una parte me decía que le responda el abrazo y rompiera a llorar , dejar que me consolara . La otra parte de mi , la parte fuerte , me dijo que no me moviera , que no llorara .
Y como siempre , le hice caso a mi parte fuerte . Ella se separo de mi , se despidió y cerro la puerta de mi habitación , se había ido . Escuche cuando bajo las escaleras , camino por la sala y abrió la puerta de la calle, volviéndola a cerrar .

Seguí en la misma posición , espere , no había ningún ruido , se había ido de verdad . Fue entonces cuando empecé a moverme , y como siempre , sola , empecé a llorar . Mi llanto fue acompañado de pequeños gritos , mordí una almohada para ahogarlos y que no se escucharan . Otra vez perdí la noción del tiempo , incluso creo que mi cabeza dejo de funcionar un tiempo . Deje de gritar y solo lanzaba de vez en cuando pequeños suspiros y sollozos .
Hacer esto no servía de nada , llorar y gritar no traería de vuelta a mi madre , ella ya se había ido y nunca iba a regresar . Ahora lo único que me quedaba era levantarme , secar mis lagrimas y seguir adelante .
Y eso hice , me senté en la cama , estire mi brazo para alcanzar unos pañuelos desechables que estaban en la mesita de noche al lado de la cama , luego saque las dos piernas de la cama . No me levante , sentía que si lo hacia me caería , y si lo hacia , dudaba mucho que me levante , me sentía tan débil . Pero no me caí al levantarme , camine alrededor del cuarto , luego fui al baño y me lave la cara , moje mis brazos , luego entre de nuevo a mi habitación . Me obligué a mi misma a comer algo , después me senté en la cama sin hacer nada .

No entendía como había pasado esto , hoy en la mañana todo parecía tan tranquilo , tan perfecto . Mi vida ahora era tranquila y perfecta , pero claro , algo tenia que pasar y arruinarlo todo . Esta vez la vida me había golpeado donde mas me dolía . Siempre pensé que la vida no me quería , siempre me pasaban cosas malas , era un echo , la vida se había propuesto destruirme , y esta vez , con lo que hiso , lo había conseguido . La flecha que la vida había disparado hacia mi me dio directo al corazón , había acabado conmigo , me había destruido .

Y lo que mas me pregunto … ¿ Por que no escuche nada ? Se supone que mi madre tuvo que gritar , no escuche ningún ruido , me habría despertado , tal vez hubiera podido hacer algo . ..

Me levante de la cama y me dirigí hacia la ventana , la abrí rápidamente y respire el aire fresco de la noche .

Saque medio cuerpo afuera de la ventada y mire hacia arriba , siempre acostumbraba hacer esto , sobre todo cuando estaba deprimida , me gustaba mirar al cielo , ver las nubes , las estrellas . Me hacen sentir pequeña y como que todo es posible.

Hoy la noche estaba oscura , no había ninguna estrella , tampoco podía ver la luna , la noche estaba muy, muy oscura .

Aun así no deje de mirar el cielo , respire profundamente y cerré los ojos . ¿ Me estaría viendo mi madre en este momento ? ¿ Ella ya estaba en el cielo ? ¿ Estaba feliz donde estaba ? Tantas preguntas que se formulaban en mi mente , y ninguna seria respondida , volví a suspirar . Pero me conformaba con pensar en que , este donde este , seguro ella estaría bien .

Mi cuerpo se tenso en ese instante , abrí los ojos de golpe y mi cabeza giro 90° a la izquierda involuntariamente . Había visto , no , había sentido algo , algo o alguien , me estaba observando , lo había sentido , incluso me pareció ver una sombra que se movió rápidamente cuando gire la cabeza .

No , esto no era posible , seguro lo había imaginado , tal vez estaba empezando a volverme loca .
Me aleje de la ventana pero no la cerré , quería que entre aire fresco a mi habitación . Me di cuenta que habían traído algunas de mis cosas aquí , cogí uno de mis libros y me senté nuevamente en la cama .

Leer me hacia bien , me relajaba , acostumbraba leer cuando estaba triste , leer me trasportaba a otro mundo . Me encantaban sobre todo cuando tenia un hermoso final feliz , me imaginaba a mi , viviendo esa hermosa e interesante historia . Me gustan los libros porque al sumergirme en ellos, olvido mi realidad, quien soy. Consiguiendo la posibilidad de viajar a un mundo mágico donde yo soy la protagonista de cada una de esas historias, donde el sufrimiento, solo se encuentra impregnado de papel y tinta.

Pero luego , tenia que regresar al mundo real , tenia que aceptar que esas cosas que pasaban en los libros , nunca me pasaría a mi , esas cosas no pasan en el mundo real .

Una ráfaga de viento revolvió mi cabello y me produjo un escalofrió . Me volví a tensar , mi mente se puso alerta al igual que mi cuerpo , aunque aparentemente permanecí relajada y con el libro en las manos , pero yo ya había dejado de leerlo .

No estaba sola .

No , eso no era posible , esto era demasiado , creo que si me estaba volviendo loca , la muerte de mi madre me estaba afectando demasiado , primero lo de la ventana y ahora esto .
Pero no hacia mal a nadie echar una miradita ¿ no ? . Me levante rápidamente y gire hacia la ventana .

Y efectivamente , para mi tranquilidad y horror ahí estaba , había un hombre parado a lado de la ventana . Tranquilidad porque efectivamente , alguien había entrado a mi habitación ,no era parte de mi imaginación y no me estaba volviendo loca , y horror , pues por lo obvio , porque había entrado un completo desconocido a mi cuarto .

Las lagrimas empezaron a caer mas fuerte al recordar lo que seguía.

- No me encogeré ante el dolor. Tampoco te daré el poder de mi miedo. No obtendrás satisfacción alguna de matarme. No lo permitiré. - le dije. Apretando fuertemente los puños-

-Palabras muy valientes para una humana - manifestó con desdén - Sobre todo para una tan joven-

En ese momento eché a corre hacia la puerta, intentando escapar. Pero el asqueroso vampiro ya estaba allí, bloqueándome el paso. Retrocedí. El me cogió del brazo y me acorralo en la pared.

-Vamos a ver cuanto dura tu valentía ahora-

Traté de aparentar tranquilidad, cuando por dentro estaba aterrorizada y lo único que quería era gritar y pedir auxilio. Eso alertaría a los vecinos. Pero si lo hacía, solo pasarían dos cosas. Una, el maldito monstruo me mataría mas rápido. O dos, esperaría a que llegue la gente y los mataría a ellos también. Y yo no quería eso. No iba a permitir que mas gente muera por mi culpa.

Él tomó la parte posterior de mi cuello y apartó mi cabello, de manera que mi cuello quedara expuesto a él. Tragué saliva.
Era dos cabezas mas alto que yo, por lo que se inclinó un poco para acercarse a mi cuello y lo recorrió suavemente con su nariz. Sentí nauseas.

-Hueles muy bien- comentó con voz melosa- Eres lo mejor que he olido desde hace … no sé, supongo que muchos años.- Me olfateó mas- Quizás, lo mejor que he olido nunca. -

Intenté forcejear con él y liberarme. Intenté apartar mi cuello. Pero obviamente no pude. Era demasiado fuerte, y yo demasiado débil. Demasiado humana.

-No sigas intentándolo, no podrás escapar- dijo.

Se alejó unos centímetros de mi cuello.

-¿Sabes? Algo muy extraño pasó en la mañana. Antes de entrar en tu casa, sentí dos presencias. Pero, cuando entré y la revisé, solo estaba tu madre allí. Era tu madre ¿No?- Me preguntó, como si estuviésemos teniendo una conversación normal en ves de estar a punto de matarme- En fin- dijo cuando no le respondí- El caso es que, tu si estabas en la casa. Vi como te sacaba desmayada la policía- había burla en su voz- ¿Cómo es que no estabas cuando entré? Toda tu, tu presencia, tu olor, todo, desapareció. Eso no es normal, los humanos como tu no pueden hacer eso.

Me congelo. ¿Qué disparates esta disiento? ¿Cómo que desaparecí? ¡Eso no es posible! Yo no me fui a ningún lado, yo estaba durmiendo en mi cama.

-Bueno, cosas extrañas de la vida ¿No crees? - dijo - Si me permites…- Y con esto, acortó nuevamente la distancia entre su boca y mi cuello.

Cerré los ojos y esperé sentir clavar sus dientes en mi.

Sus dientes nunca llegaron.

Esperé, pero no sentí dolor. Nada.

No me había mordido.

Abrí los ojos, teniendo curiosidad. ¿Por qué no me había matado ya?

Cuando abro los ojos y lo miro, el también esta estudiándome, de arriba abajo. Una espeluznante sonrisa se forma en sus labios.

-Sabes una cosa, eres bastante bonita- dice. Levanta un dedo y traza con el mi rostro. - Creo que puedo divertirme un poco contigo antes de matarte-

¿Qué?

No comprendo lo que me está diciendo hasta que sus fríos y duros labios besan mi cuello.

No. No. No. ¡No!

Trato de deshacer su agarre y escapar, esta vez con mas fuerza, pero no puedo.

-Será peor si pones resistencia, es mejor que dejes de luchar- dijo

¿Dejar de luchar? ¿Dejar de intentar escapar? ¡Nunca! El no solo iba a beber mi sangre y matarme, el iba a … el iba a …

Ahora no solo estoy llorando, si no que estoy temblando y suaves sollozos se me escapan. Trato de cortar el recuerdo, pero no puedo. Ya es demasiado tarde para parar.

Me tumba en la cama y él se tiende sobre mi. Trato de empujarlo y quitármelo de encima, pero no puedo. Al contrario, el me aprieta mas contra el y se me está haciendo difícil respirar. Libero una mano y trato de arañarle la cara, pero es inútil. La única que sale lastimada soy yo, ya que una de mis uñas se rompe. Huelo el olor cobrizo de la sangre. Por un momento pienso que con eso el se descontrolará y me matará de una vez por todas, pero no se detiene.

Me acuerdo de esa vez en donde el hijo de Phil quiso hacer lo mismo conmigo, pero esa vez yo pude con él. Pude escapar y detenerlo.

Esta ves no iba a ser así.

Y nadie iba a venir a salvarme.

Pienso en mi abuela. ¿Estará a punto de llegar? ¿Qué pasaría si llegara ahora?

Moriría. Este vampiro iba a matarla igual que a mi. Y por mi culpa.

Desee que se tardara mas en regresar. No podría soportarlo si ella también muriera.

También pienso en mamá ¿Así fue lo que le paso? ¿Sus últimos momentos fueron de esta manera?

Echando hacia atrás la cabeza, ahuyento el pensamiento. No voy morir hoy. No de esta manera.

Un plan se forma en mi cabeza. Un tonto y descabellado plan. Pero si funciona, podré escaparme de este vampiro.

Lucho contra las nauseas y el asco.

Tengo que hacer esto, me digo. Tengo que intentarlo, al menos.

Cerrando los ojos y con un suspiro, dejo de luchar.

Me trago mi asco y orgullo, y dejo que el maldito vampiro me manosee. El trata de besarme en los labios, pero yo aparto la cara. No quiero que mi primer beso sea así.

Él no parece notarlo y sigue con lo suyo.

-Muy bien, has dejado de resistirte- dice.

Si, tal vez lo haya dejado, pero aun no me he rendido.

Y él sigue así.

Yo sigo fingiendo que me he rendido y que correspondo a cada uno de sus asquerosos movimientos. Incluso, desabrocho los primeros botones de su camisa y acaricio su pecho.

Está tan seguro que me he rendido, que no pone ninguna objeción cuando suavemente lo empujo hacia atrás, de modo que yo quede encima. Él me toma de la cintura con una mano y con la otra acerca mi cara a la suya. Otra vez aparto la cara y se vuelve a encontrar con mi cuello.

Me deshago de su agarre de mi cintura apoyándome en sus brazos, de modo que me libero de él y no tiene sujeta ninguna parte de mi cuerpo. Me inclino hacia su cuello y deposito un suave beso allí. Se que lo estoy haciendo bien porque le escucho ronronear. O eso supongo, no puedo estar segura ya que nunca he hecho esto. Asciendo hasta su oreja y la mordisqueo suavemente.

Definidamente, esta es la cosa mas asquerosa que he hecho en toda mi vida.

Estando sobre él y libre de cualquier agarre que tenga sobre mi, se que es hora de efectuar la tercera y ultima parte del plan.

Y tenía que hacerlo ya.

Era ahora o nunca.

Vuelvo a besar su cuello por ultima vez y giro sobre mi misma hacia el suelo. Siempre he sido muy ágil, por lo que realizar esa pirueta me resultó sumamente fácil. En un segundo ya estoy de pie y echando a correr hacia la ventana. Espero que esté lo suficiente sorprendido para que no me detenga mientras escapo. La ventana no quedaba muy lejos de la cama, por lo que llegar a ella solo me toma otro segundo.

Y si, ese era mi plan. Iba a lanzarme por la ventana.

Lo sé, era una locura. Ya lo había dicho antes ¿Se acuerdan?

Yo sabía muy bien que lo mas probable era que no sobreviva a la caída, pero aun así lo hice.

Prefería morir estampada contra el suelo que ha morir a manos de ese vampiro.

Cerrando los ojos...Salté.

Sentí el aire alborotar mis cabellos. Me preparé para el impacto.

No hubo ninguno.

Sorprendentemente, no me rompí nada. El salto fue completamente natural, pero la caída fue… antinatural.

No me importó nada mas. Estaba viva y libre, así que empecé a correr, sin mirar atrás.

¿Qué me estaba pasando? Había saltado de una ventana y había caído sobre mis pies sin hacerme daño alguno.

Sacudiendo la cabeza, ahuyenté aquel pensamiento.

No quería pensar en la manera en que había saltado por una ventana situada en un segundo piso hacía apenas unos segundos, ni tampoco en cómo había hecho para caer sobre mis pies… como un animal.

Había escapado y eso era lo importante.

Me arreglo y acomodo la ropa mientras corro sin rumbo fijo.

Suspiro y me limpio mis lagrimas con un pañuelo de papel que tenía en cartera. Pestañeo varias veces y trato de eliminar los ojos rojos.

-¿Bella?- oigo decir a alguien- Vaya, aquí estas, te estaba buscando por todas partes.-

Estúpido acto reflejo, me giro hacia él.

Edward me estudia con sus intensos ojos dorados.

-¿Has estado llorando?-

Frunzo ceño. Genial. Debí haberme que dado de espaldas .

-No, por supuesto que no, no soy el tipo de chica que llora. Ahora, cuéntame lo que te dijo Tanya- dije, intentando desviar el tema.

Él se acerca a mi y me hace frente.

-Tus ojos están rojos-

-Solo es un poco de alergia- digo. Pero el no me cree. Tal vez es porque mi voz suena un poco temblorosa.

Edward sacude su cabeza.

-¿Qué está mal? Bella, ¿qué sucede?-

-Nada-

-Estas mintiendo-

Él camina hacia mí, arrodillándose enfrente de mi silla, sus cercanos ojos buscando mi cara, volteo mi cara hacia otro lado, mayormente porque su preocupada expresión está trayéndome las lagrimas otra vez.

-No lo estoy-

-Dime que ha pasado. ¿Alguien te ha herido?-

El toma mi mano en las suyas y la aprieta suavemente, su pulgar acariciando mi palma.

-Puedes decirme, está bien-

Y eso, mis amigos, es el punto de porque la presa se quiebra y las lagrimas caen como las cascadas del Niágara. Tan embarazoso. Tan patético. No puedo creerlo, soy tan débil. Tan vulnerable. Él va a pensar que soy la perdedora más grande del planeta. Quizás del universo entero. Si había alguna oportunidad de que él estuviera interesado en mi, se ha ido ahora. Solo soy otra debilucha. Una humana. Edward alcanza y limpia una lagrima con su pulgar. Su toque es frio contra mi caliente mejilla.

-Dime- dice él con la voz más gentil que alguna vez pudiera imaginar.

Me doy cuenta que a este punto no tengo nada que perder. Cierro los ojos resignadamente y tratando de encontrar mi voz. Abro mi boca para contarle la historia acerca del vampiro y como murió verdaderamente mamá, pero algo diferente sale.

-Es tonto lo que te voy a decir- empecé- ¿Recuerdas esa canción que empezó a sonar hace un rato, cuando tu estabas con Tanya? -

Él asiente.

-Bueno, mi madre solía catármela para dormir. Se que no es una canción de cuna precisamente, pero ella me la cantaba. Me acordé de ella, también en mi abuela y la gente que no he visto en años, y por eso me puse así- suspiré- ¿Ves? Suena tan estúpido ahora que pienso en ello-

Edward sacude su cabeza

-No es para nada estúpido - dice él - Tiene perfecto sentido para mí.-

Sin advertencia, Edward me agarra y me jala dentro de un abrazo. Al principio, no estoy segura de esto, pero sus brazos se sienten tan correctos, abrigados alrededor de mí, sus manos tan buenas, agarrando mi espalda.

Me rendí, hundo mi cabeza en su hombro. Tratando de tomar la fuerza que él está ofreciéndome. Estoy asustada ante la perfecta confortabilidad que recibo, pero es demasiado alivio para rechazarlo.

-Lo siento tanto, Bella- el susurra, acariciando mi cabello en sus manos-

-Quisiera aunque sea poder superarlo. En serio, ya han pasado muchos años desde que murió. Pero no puedo. Todavía la extraño. No importa lo que haga. Sigo recordándola-

-Es difícil cuando las personas que amas te dejan-

-Algunas veces pienso que es por eso que no tengo ningún amigo cercano-
Digo, ahora en modo de charla. No puedo creer que le esté diciendo todo esto .Pero sus brazos se sienten tan cálidos y su abrazo confortante. No me había sentido tan segura en años. Quizás nunca.

-Quiero decir, todo el mundo piensa que soy una chica quien no necesita a nadie. Pero, en realidad, es porque estoy asustada. Que si me acerco suficiente a alguien, ellos se irán.

-Conozco el sentimiento- Dice-

-¿Ah, si?- la curiosidad crece dentro de mí, compitiendo con mi tristeza.

Él está a punto de decirme algo importante, por lo que puedo decir-

-Algún otro día- dice presionando sus labios en mi frente y dándome un suave beso.

Sobresalgo mi labio inferior en un puchero fingido.

- Oh, está bien..

El se ríe

-Te lo prometo-

-Te lo recordaré- le digo

-No te preocupes- él dice, alcanzando un pañuelo en mi bolso. Él me limpia los ojos y la nariz - A diferencia de otras personas, mantengo mi promesa, siempre y para siempre-

Él alcanza y aparta un mechón de cabello de mis ojos y estudia mi cara.

-Eres realmente hermosa- dice - ¿Lo sabías?-

-Si, si, claro - digo, pero secretamente estoy contenta.

-No, soy sincero - Su dedo recorriendo el lado de mi cara y pómulo. Se siente tan bien.

Lentamente, igual como la otra vez, lo veo acercarse a mi.

Me pregunto ¿Él tendrá sentimientos hacia mí? ¿Esto es algo que él esperaba a que ocurriera, que quiere hacer? ¿O esto es algún gesto para animarme, para distraerme de mi dolor? Tristemente, no tengo ni idea de lo que esta criatura inmortal piensa de mi y eso me asusta.

Pero no puedo, no ahora. Porque he estado desarrollando una profunda tendencia por este vampiro. Y eso es tan malditamente atemorizante. Después de todo, él es un vampiro, y tarde o temprano, voy a tener que llevarlo para que lo maten. Si desarrollo mas sentimientos hacia él, va a ser peor. Y cuando caiga, va a doler horrible. De hecho, no estoy segura de que podría sobrevivir. Recuperarme de tal angustia. Ya lo he pasado con Enrique.

Y tengo el presentimiento de que con Edward no solo voy a estar deprimida por dos semanas.

Siento que con él va a ser mucho, mucho peor. Si continuo con esto, va a ser mas horrible de lo que ya será.

Mi corazón me duele. Quería besarlo. Pero si bien me encantaría, tengo que permanecer fuerte, acabar con esto. Regresar a mi verdadera vida como una cazavampiros, y olvidar que esté vampiro alguna vez existió.

Apartando la cara y mirando para otro lado, digo con voz firme :

-Quiero ir a casa, estoy cansada.- Cansada de fingir, cansada de mentir, cansada de todo-

La cara de Edward se entristece un poco.

Me niego. Es demasiado tarde ahora. No importa. Muy pronto, voy a entregarlo a la organización. Y una vez que eso pase, no puedo seguir sintiendo algo por él. Yo debo cortar lazos ahora, de una vez para siempre, y seguir con mi vida.

¿Entonces, por qué me siento tan poco dispuesta a hacer esto? ¿Por qué siento de repente que mi corazón está siendo lastimado?

-Me llevas ¿Por favor? No he traído mi auto-

Puff. Sueno tan fría, que hasta yo misma me sorprendo. ¿Pero qué más puedo decir? ¿Edward, me duele tanto esto y mi corazón se rompe por dentro? No. Claro que no. No puedo hacer aquella opción.

-Claro- dice él por fin, su cara que se endurece en una máscara de indiferencia.

El dolor apuñala en mi corazón. ¿Deseaba en secreto que él no comprara mis palabras? Que él dijera, "No Bella, puedo leer tus pensamientos y sé que realmente no quieres decir esto por lo tanto no voy a dejarte ir." Esto es ridículo. No quiero que él diga esto. Quiero que él me deje ir. Quiero que me lleve a casa y que él se valla a la suya o a quien sabe donde ¿verdad?

Si, eso es lo quiero. Es lo correcto. Me digo.

Caminamos en silencio hacia la salida. Puedo ver que algunos chicos ya se han ido del baile, porque no hay tantos como los había cuando llegué.

Él abre la puerta del auto para mi y yo entro sin hacer ruido ni decir una palabra. Él tampoco dice nada.

El resto del camino trascurre en silencio. Cuando finalmente llegamos a mi casa, él hace lo mismo, abrir la puerta para mi. Caminamos en silencio hasta la puerta.

Lo veo girarse y caminar de nuevo hacia su auto.

-¿Edward?- lo llamo, con voz un poco temblorosa.

Puedo sentir las lágrimas bien detrás de mis ojos. Listas para salir.

Él se gira y me mira. No puedo descifrar lo que hay en sus ojos. Tal vez tristeza y … ¿Esperanza?

Doy unos pasos y acorto la pequeña distancia que hay entre nosotros.

-Gracias, por esta noche. -

Acerco mis labios a su rostro, y le doy un suave beso en la mejilla. Cierro los ojos durante los segundos que dura aquel momento. Disfrutándolo. Porque me temo que eso es todo lo que voy a tener.

Luego, sin decir nada mas ni esperar una respuesta por su parte, me giro y camino hacia la puerta. Abro con las llaves y la vuelvo a cerrar con firmeza, sin vacilar.

Me quedo tras ella.

No me muevo hasta que escucho el motor de su auto arrancar. Hasta que estoy completamente segura que se ha ido y que no podrá escucharme.

Entonces, y solo entonces, subo corriendo las escaleras y entro a trompicones a mi habitación. Huyo. Me escondo. Como la cobarde que soy.

En mi camino, no piso bien y tropiezo, haciendo que se rompa el taco de mi zapato derecho.

Caigo encima de la cama. No me levanto.

Solo me limito a sacarme el otro zapato y ha hacerme un ovillo en ella.

Y entonces, me pongo a llorar.