Cap. 23 : "La dura y triste realidad"
Estoy llorando, y no se exactamente porqué. Lo único que sé es que mi corazón duele y que se está resquebrajando mas y mas con cada segundo que pasa.
Pero sospecho que es por lo que pasó hace un rato. O mas bien, lo que no pasó. O lo que casi pasó, o…
Has hecho lo correcto, me digo a mi misma. No puedes continuar con esto.
Yo no puedo sentir nada por él. Las reglas son firmes y claras.
Localiza al vampiro. Gánate la confianza del vampiro. Y trae al vampiro. Eso es todo. No hay ninguna instrucción que diga "Encaríñate con el vampiro"
Al contrario, eso esta rotundamente prohibido.
Bueno, no nos lo habían dicho. Esa era una de esas cosas que nunca se discutían, pero siempre estaba por sobre entendida. Ellos siempre serían un depredador. Un depredador que necesariamente teníamos que destruir.
Hasta ahora, nunca pensé nada malo con respecto a esa práctica. Sobre todo después de lo de mamá. Sin embargo, ahora...Sólo veo la cara de Edward. El pensamiento de él muerto... me duele la garganta. Por el chico que me salvó. El chico cuya belleza parece un sueño imposible, irreal para mí ahora, por los muchos momentos que pasé con él.
Una vez mas, intento convencerme de que estoy haciendo lo correcto.
¿Entonces, si he hecho lo correcto, porque me siento tan mal?¿Por que me siento tan desgraciada, tan triste y confusa?
¿Por qué cuando visualizo en mi mente el rostro de Edward, siento anhelo, y arrepentimiento por haberlo rechazado? ¿Por qué deseo ir corriendo a buscarlo y arrogarme a sus brazos y no dejarlo ir nunca mas?
¿Por qué siento que si él muere, yo también lo haré?
Edward…sin vida… inmóvil….muerto.
¡No podía hacer eso! Mi corazón se rompió por el solo pensamiento.
No puedo ni imaginármelo. La sola imagen me causa terror, pero sobre todo dolor.
Déjate de cursilerías, Bella. Sabes que puedes vivir con eso. Sólo es un vampiro... puedes vivir sin el. Me dije.
¿En serio? ¿Era verdad lo que me decía o solo me estaba creyendo mi propia mentira?
"No podía traspasar el limite que jamás debía cruzar" Me había dicho a mi misma.
Pero creo que ya es demasiado tarde. Porque ya lo he cruzado.
Tristemente, tengo que admitir la verdad.
Tengo que admitirlo, no puedo seguir negándolo por mas tiempo.
Estoy enamorada de Edward. Lo sé. Lo supe desde el principio. Desde el primero momento en que le vi, ya lo amaba. Nunca hubo odio, solo yo, tratando de negar lo que sentía por él. Lloro por la impotencia ¿Por que tenía que ser él un vampiro?¿Por que yo tenía que ser una cazavampiros? Lo nuestro era imposible, peligroso.
Y lo peor es que no hay nada que pueda hacer para evitarlo. Nada para borrar o parar lo que siento.
No hay absolutamente nada que pueda hacer para dejar de quererlo.
Ni siquiera el hecho de que es un vampiro. Y eso tendría que importarme. Supuestamente. Pero no lo hace.
Al contrario, eso me hace quererlo mas. El hecho de que beba sangre animal es vez de humana me hace sentir … admiración por él.
Bien podría irse por el camino fácil y actuar como los que son como él. Después de todo, él no tiene la culpa de ser lo es. Pero no. Él optó por ir por le buen camino. Por luchar contra lo que es, ir en contra su propia naturaleza. Los de su clase no suelen hacerlo.
Y, eso, es lo que lo hace diferente a los demás. Diferente a cualquier vampiro que haya conocido antes. Lo hace especial.
¡Diablos!¡Si tan solo fuera como lo demás…! Yo no estaría viva ahora. Habría muerto aquella noche y no estaría aquí en estos momentos.
Tal vez mi cerebro entendía que no debía quererlo, pero mi corazón no lo hacía.
Pero eso no debía importarme. Debía hacer a un lado estos sentimientos. Yo debía cumplir la misión. Era lo correcto.
Lo correcto. Era algo que siempre solía decirnos la organización. Hacemos lo correcto. Eso era todo. Esa pequeña oración me había conducido a esto. A dejar mi casa y mi vida . A tener que matar al chico que había salvado mi vida, el chico que era capaz de hacerme feliz por primera vez en años. El chico al que yo quería y amaba.
No podía entenderlo.
¿De que sirve hacer lo correcto si estas muerta por dentro?
-Exacto, no sirve de nada- dijo D.
-Regresaste- susurre. Mi voz sonaba rota debido a que estaba llorando.
-Si, he vuelto ¿No te alegra?- me preguntó con voz animada.
Un sollozo fue mi respuesta.
-Vaya. No llores. Seguro me has extrañado pero no es para tanto. Mira, voy a volver mas seguido si quieres...-
-Cállate- le dije, antes de hundir mi cara en la almohada otra vez y seguir sollozando.
-Ay, solo era una broma, que susceptible eres-
-No estoy de humor ahora, así que si vas a seguir molestando mejor lárgate-
Aviento una almohada.
Segundos después, caigo en la cuenta de que no es ninguna persona la que está a mi lado. No hay nadie. Solo es la Voz, y la voz está dentro de mi cabeza. Por lo que la almohada solo cae al piso. D no se burla de mi estupidez.
-Oye… Perdón ¿Si? Soy algo bruta a veces- se disculpa-
No le respondo.
-Lo que quiero decir es que no estoy … acostumbrada…. Familiarizada con ciertos sentimientos humanos-continua- Yo no los tengo… no de la manera en que los tienes tu- Suspira - ¿Vas a perdonarme?- me pregunta.
No digo nada por unos largos minutos, pretendo estar pensándomelo. Pero sobre todo, quiero estar segura de que mi voz no se va a romper otra vez.
-Esta bien- dije finalmente-
-Gracias- susurra ella-
Y entonces, me pongo a llorar otra vez.
-Oye, ya deja de llorar- me dice-
¿Dejar de llorar?¿Ella quiere que deje de llorar?¿Sabe ella sobre el horrible momento por lo que estoy pasando?
-Si, lo sé- dice ella, para mi gran sorpresa- Estas llorando porque recién te acabas de dar cuanta de que estas enamorada del vampiro, y tu eres una cazavampiros y blah, blah, blah…- dijo D, en forma aburrida-Lo se todo, era parte del plan-
Dejo de sollozar y levanto abruptamente la cabeza.
-¿Qué plan?- le pregunto-
-Mi plan, por supuesto-
Plan. ¿Plan? ¿Ella tenía un plan?¿Cual?
La compresión me golpea. Entiendo lo que me está diciendo.
-Tu- le digo- Tu sabias que Edward iba a estar en el baile-
-Obvio- dice-
-Por eso me convenciste de ir- continuo- Sabias lo que pasaría en esa fiesta-
-Lo supuse, si- acepta-
-Tu me engañaste, me dijiste que los de la organización vendrían a….
-¡Hey!¡Alto, alto!- me detiene - Estas sacando conclusiones muy apresuradas y erróneas-
-¡Pero si tu misma me estas diciendo que…!
-No. Te he dicho que lo que pasó en ese baile era parte de mi plan- dijo- Y lo de la organización, es cierto. Ellos vinieron y registraron tu casa, tal y como te lo dije-
-Si, me mentiste, no me advertiste sobre lo que iba a ocurrir- le reproche-
-No, no te he mentido. Solo me he guardado la información, que por cierto, no estaba completamente segura de lo que iba a ocurrir. No veo el futuro ¿Sabes? Solo lo supuse. Así que técnicamente, no hubo ningún engaño-
-¡¿Entonces porque al menos no me advertiste lo que posiblemente pasaría?!-
-Simple. Tu nunca me los preguntaste-
-¡¿Y como diablos iba a saber yo que…?!-
A este punto, ya he dejado de llorar. Ya no siento tristeza, ahora lo único que siento es rabia. Rabia hacia D. Hacia su retorcida forma de pensar y organizar las cosas. Si ella me hubiera advertido lo que sucedería, yo habría podido estar preparada. Pero no, ella se lo guardó. ¿Por qué? ¿Para hacerme sufrir?
-Créeme, esa nunca fue mi intención- dijo rápidamente-
-¡Deja de leer mi mente de una maldita vez!- grite, había estado hablando en voz alta desde que llegó.-¡Sal de mi cabeza ahora!-
Felizmente que no había nadie alrededor porque si alguien me escuchara seguramente me creerían loca.
-Dejar de leer tu mente es algo que no está en mis manos. Y lo de salir de tu cabeza… no puedo hacerlo-dijo
-¡¿Por qué?!- grité-
-Primero, porque no estoy en tu cabeza- dice
¿Qué?
-¿Cómo que no estas en mi cabeza?¿Donde estas entonces?- le pregunto-
-Es… complicado de explicar… te…
-Lo diré después- termino la oración por ella.
-Exacto- coincide-
Suspiro y me vuelvo a tumbar sobre la almohada. Estoy demasiado cansada y deprimida para seguir discutiendo. Siento que sufriré un colapso en cualquier momento si sigo con esto. Así que solo cierro los ojos y vacio mi mente.
-Esto no es tan malo, al menos, ya te diste cuenta que lo amas- dijo D.
-¿Estas poniendo atención a lo que dices?- le grité- Estoy enamorada de un vampiro ¿ y dices que no es malo?-
-Solo digo que ya te has dado cuenta, nada mas. No te esponjes-
No le respondo, solo me vuelvo a hundir en la almohada. Me siento acorralada y desesperada. Ahora que he admitido ante mi misma que amo a Edward ¿Qué es lo que voy a hacer?
-Nada. Por lo pronto, quítate ese vestido, lo estas… bueno, ya lo has estropeado. Así que solo quítatelo y ponte la pijama. - me indica-
No quiero obedecerle, pero se que tiene razón así que me levanto.
-Ow- digo al poner mi pie derecho en suelo. Vuelvo a sentarme.
-¿Te duele?- me pregunta preocupada D.
-Si, creo que está lastimado.- digo, acordándome que me caí cuando llegué.
-Debes tener mas cuidado cuando caminas- me regaña.
En ese momento ni siquiera me importó.
Me encojo de hombros, recordando que tengo la poción curativa y puedo tomarla. Cojo mis llaves y abro rápidamente el pequeño cajón donde tengo mis cosas de la organización. Saco la caja y agarro uno de los pequeños frascos de color verde.
-Ehh… si fuera tu, yo no me tomaría… eso- dice la D, con asco.
-¿Por qué? No tiene nada de malo- le digo-
-Eso es porque no sabes como lo preparan-
-Claro que se como lo preparan, yo he hecho muchas- dije
-Crees saber como lo preparan. Dime ¿Sabes de que esta hecho ese liquido blanco-plateado que le agregan para terminar?- me pregunta.
-Uhh… no. Nadie lo sabe, es secreto.-
Ni siquiera yo lo sé, y eso que yo tengo un alto nivel.
-Pues créeme, no quieres saberlo- dice- No te bebas eso… ¡No te bebas eso, niña!- grita cuando yo no le hago caso y me lo quiero tomar-
-¿Por qué?- le vuelvo a preguntar-
-Solo no lo hagas, no tomes nada de lo que ellos te den ¿Entendido?-
No le respondo.
-¡¿Entendido?!- me vuelve a preguntar.
Esta vez me lo pregunta gritando y eso me produce dolor de cabeza.
-Si, si, entiendo. No tomo nada ¿Contenta?-
-Si- suspira- Lo siento, creo que me alteré un poco. -
-Uh-jum- digo. Luego agrego-¿Sabes que? Hablas de la organización como si fuese alguna secta maligna-
-Y lo es-
-Claro que no-
-No sabes nada. Vamos, alístate para dormir-
Dejo el pequeño frasco encima y me vuelvo a levantar, esta vez con mucho mas cuidado.
Cojeando, pero puedo caminar. Me dirijo hacia el baño para asearme un poco. Mis ojos lucen rojos e hinchados frente al espejo. Ninguna novedad, ya lo sabía. Después busco mi pijama y me la pongo. Dejo el vestido, los zapatos y accesorios sobre una silla que esta en el pequeño cuarto donde guardo mi ropa. Pienso organizarlo mañana.
Finalmente, me desplomo en mi cama. Por primera vez soy consiente del terrible dolor que tengo, y no solo en el tobillo derecho, sino en todo el cuerpo. Seguro se debe a que estuve doblada y en mala posición por mucho tiempo. Poco a poco se me va pasando.
-Descansa, has vivido demasiadas emociones hoy- dice D-
-Si, lo sé-
-Además, tienes que estar descansada para cuando te vuelvas a encontrar con el vampiro-
Cierro los ojos fuertemente. Había olvidado completamente la cita que mañana tenía con él. Aunque, lo mas probable, es que esté cancelada. Por lo que pasó hoy y eso. Yo supongo.
Quizás, nunca mas lo vuelva a ver.
-Lo volverás a ver- me promete D, con voz misteriosa- Tal vez, mas pronto de lo que imaginas. -
Sus palabras me causan una extraña sensación.
-Oye, a veces suenas un poco diabólica ¿Lo sabias?- le digo.
Entonces, ella se ríe. El sonido salvaje y escalofriante me asusta. Doy un pequeño salto en la cama.
-Oh, Bella, si supieras…- vuelve a reír, esta vez mas despacio- Bueno, ya vasta- sus voz se torna mas suave.- Duerme, tu cuerpo humano necesita descansar. Me aseguraré de que no tengas pesadillas ni nada por el estilo-
Le hago caso. Cierro lentamente los ojos y casi inmediatamente, me quedo dormida.
(Narradora)
Una brisa de aire fría entró por la ventana abierta y alborotó las cortinas, haciendo que se ondulasen levemente. La habitación estaba completamente a oscuras, igual que la casa. Era muy tarde y la única persona que habitaba en ella estaba profundamente dormida.
-Bella ya se durmió- dijo D.- No tardó demasiado en hacerlo-
-Estaba cansada- respondió suavemente la otra voz, flotando en su dirección y acercándosele- Fue una noche difícil para ella-
-Si, supongo que si.- Ella asintió, y luego sonrió, mostrando unos dientes horriblemente puntiagudos.- Las cosas están saliendo tal y como lo planeé- canturreó.
La pequeña sombra blanca movió la cabeza.
-¿En serio vas a seguir con esto?- le preguntó.
-Por supuesto- dijo D, irguiendo la espalda - Esto es lo que estuve planeando durante años, no desistiré, no cuando todo está saliendo bien-
Ella volvió a negar con la cabeza y la miró directamente a sus ojos, que eran dos irises ampliados y unas ranuras verticales como pupilas.
-No sigas con esto, es inútil, no puedes evitar lo inevitable- susurró, levantando una mano y poniéndola en su etéreo y oscuro hombro. D la retira, apartándose.
-¿Que quieres decir?- le pregunta.
-Lo que quiero decir es que, hagas lo que hagas, Bella morirá. Lo único que has consiguiendo hasta ahora es retrasarlo-
-No, no lo hará. ¡Yo no lo permitiré! - exclamó, apretando sus incorpóreos puños.
La segunda forma volvió a acercársele.
-Mira, entiendo que te sientas mal por….
-¡No!- Gritó, dando un paso hacia ella, la forma blanca retrocedió, intimidada- Tu no entiendes nada. Nunca has entendido nada. A ti no te importa lo que le pase a ella, a ti lo único que te importan son las estúpidas reglas y la estúpida esperanza de regresar a tu hogar. - Le recriminó, señalándola con un dedo acusador- ¿Pero sabes que? ¡Nunca vas a regresar!¡Ni yo tampoco! ¿Acaso no lo entiendes? ¡Ninguno lo hará! ¡Estamos condenados a estar aquí encerrados para siempre! ¡Así que baja de tu nube de una maldita vez! -
-Pero tal vez, con el tiempo, si seguimos las reglas…-
-¡NO! Nadie va a volver. - le interrumpió - Nos han despojado aquí. Nos han expulsado y se han olvidado de nosotros. ¡Y no es justo! ¡Nosotros no lo merecemos! ¡No tenemos la culpa!-
-Ellos no nos han expulsado ni nos han olvidado, solo…-
-¡Claro que lo han hecho! ¿No te das cuenta? ¿Cuántos siglos han pasado ya?¡Nunca volveremos a casa! Ni tu, ni yo. Ni los demás. Nos expulsaron. Nos corrieron, como si fuésemos unos engendros. - Bajó la voz- Bueno, después de todo, eso es lo que somos. Unos engendros. Un tonto experimento fallido. Del cual nadie supo que hacer ni como solucionarlo y simplemente, se deshicieron de nosotros. -
D bajó la cabeza y se alejó, hasta llegar al rincón mas cercano del reducido ambiente.
La segunda voz se acercó silenciosamente a ella y puso su mano blanca y trasparente sobre él oscuro hombro de ella. Esta vez, dejó que lo hiciera.
-Aunque tu no lo creas, te entiendo. Yo también siento lo que tu ¿sabes? Estamos unidas, en cierta manera-
D no dijo nada.
-Has lo que tengas que hacer- continuó, con un suspiro- Pero a mi no me metas, yo permaneceré al margen de todo esto.- le advirtió-
-Gracias- dijo D, levantando la cabeza y mirándola a sus claros y luminosos ojos- Me vasta con eso.-
Ella asintió en respuesta.
Las dos se quedaron en silencio, observando a Bella dormir profundamente, ajena de todo lo que en realidad sucedía. Sin saber de su extraña procedencia , ni de su oscuro e incierto destino. De lo que cierto ser planeaba a sus espaldas. Ajena al peligro que corría. No sabía que tenía mas problemas de lo que ella pensaba.
