Cap. Bajo el cuidado de una niñera (Parte dos)
Un poco más…. Solo un poco más…
Estos eran mis pensamientos mientras me estiraba lo más que podía, tratando de llegar a la parte alta del estante, queriendo alcanzar la caja donde tenía mis materiales de joyería.
Gruñí cuando no pude alcanzarlo. ¡Maldición! ¿Por qué Edward tuvo que ponerla tan alto? ¿Por qué tuve que decirle que lo pusiera allí?
Llevo veinte minutos intentando alcanzar la maldita caja y hasta ahora no puedo. Carlisle se había ido a dejar el auto en su casa y no estaba aquí para ayudarme con esto.
Dejo de estirarme ¿Debería desistir y esperar a que él regrese para pedirle que me ayude a bajar la caja?
Desecho la idea, yo quiero la caja ahora y él quizás se demore.
Suspiré y decidí en ese momento que no iba a aceptar la derrota.
Me puse de puntillas y me estiré un poco más. No me gustaba el sonido de la silla de madera que estaba crujiendo bajo mis pies.
Mis ojos empezaron a aguarse cuando sentí que la estúpida alergia comenzaba a actuar.
Estiré mi mano por encima del borde de la caja, una ligera porción de polvo se levanta. Estornudo y me agarro con fuerza al estante para mantener el equilibrio.
Maldigo en voz alta. En serio, he hecho todo. He saltado, moví la cama junto a la repisa especialmente para poder alcanzar la puñetera caja . Ahora estoy subida a una silla y ¡Nada! ¿Qué más se supone que tengo que hacer para alcanzarla?
Tengo unas fuertes ganas de patear el estante y mandar todo a la…
Suspiro.
Vale, tranquila. Solo un intento más, y si no puedo alcanzarla esperaré a Carlisle para que él me ayude.
Di un pequeño asentimiento, aceptando el acuerdo que hecho conmigo misma.
Me estiro una vez más, haciendo mi ultimo intento para agarrar la caja.
Por un instante, la toqué con la yema de mis dedos. Esto me estimuló y me estiré más, poniendo todo mi peso sobre mis dedos de los pies, ignorando el peligroso crujido de la silla. Sentí una gota de sudor formarse en mi frente mientras gruñía tratando de agarrar la caja por encima de mí.
Ya casi…
Entonces lo logro, por fin pude alcanzar la bendita caja… Y me hubiese sentido contenta por eso, si no fuera porque sentí la silla crujir y caerse debajo de mi.
No pude contener el grito que seguro resonó en toda la casa. Escucho la caja caer y abrirse al impactar contra el suelo, todo su contenido se esparce en el piso, y luego todo se queda en silencio.
Suspiro. Genial. Todas mis cosas estaban tiradas en el suelo y tendría que recogerlas… Cuando salga de aquí, claro.
Y digo cuando salga, porque estaba atrapada.
Si, atrapada.
Ni siquiera para caer tengo suerte.
¿Recuerdan cuando dije que había movido la cama hasta situarla junto al estante? Ya, por un lado fue bueno pues eso amortiguó mi caída. Pero también estaba más cerca a la pared… Pared que ahora me tiene presa. Si, caí entre la cama y la pared, de cabeza para ser exactos. Reaccioné lo suficientemente rápido para apoyar las manos en el suelo antes de golpearme la cabeza, pero no pude evitar quedar atascada.
¿Por qué me pasan estas cosas a mi?
Debí haber esperado a Carlisle.
¡Carlisle! ¿Qué va a decir cuando me vea así?
Aquel pensamiento me hace querer salir de aquí antes de que él llegue. Trato de salir, impulsándome con mis manos y apoyándome con mis piernas.
No logro hacerlo.
El timbre suena en ese momento. Estoy completamente segura de que es Carlisle.
Una parte de mi siente vergüenza y otra alivio de él esté aquí.
-¡Adelante!- le digo, completamente segura de que él puede oírme.
Le oigo abrir la puerta con la llave, dársela fue una buena idea después de todo.
-¿Bella?- me llama.
-Mmm… Estoy en mi habitación-
-¿No puedes salir de allí?-
Suspiro. Dios, por favor, llévame en este momento.
-Um, no ... no puedo.-
Trágame tierra.
-¿Estás herida, Bella?- Carlisle me pregunta, su voz suena preocupada.
-No- Respondo, y siento que la sangre se concentra en mis mejillas. Bueno, yo estaba boca abajo después de todo.
Oigo pasos rápidos subir las escaleras y luego la puerta de mi habitación se abre.
Gimo cuando oigo una risita detrás de mí.
-Así que por eso estabas tan reacia a darme respuestas claras.-
-Cállate- Murmuro. Aun sigo atrapada por lo que mi voz suena ahogada.
Se ríe una vez más antes de tirar de mi con cuidado y sacarme.
-¿Mejor ahora?-me pregunta mientras me sienta en el borde de la cama.
-Sí, gracias.
-No hay problema. Fue divertido-sonrió.
Le miré frunciendo el ceño.
-¿El trabajo no te divierte lo suficiente?-
-Te dije que hoy fue un día lento.-
-Así que decidiste buscar más diversión riéndote de una pobre humana con mala suerte-
-De hecho, si-
Le miro ceñuda una vez más. Él se ríe y se sienta a mi lado.
-No estás herida o algo así, ¿verdad?- su rostro se vuelve serio.
-No- le respondo.
Me sentía algo mareada por haber estado de cabeza, pero fuera de eso estaba bien.
-¿Estuviste mucho tiempo atrapada?-
-Solo unos minutos-
Carlisle se vuelve a reír.
-¿Puedo saber que estabas haciendo?-
Se lo cuento mientras bajamos las escaleras en dirección a la lavandería. No solía lavar la ropa los martes, pero el no tuve tiempo el fin de semana, y tampoco ayer, ya saben por qué.
Y pensar que ayer, supuestamente, debió haber sido un día especial.
No pude evitar pensar en que estaría haciendo Edward en este momento, donde y con quien estaría.
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Cuando terminé a lavar la ropa me di un baño y después subí a mi habitación para recoger las cosas de la caja que se esparcieron por el suelo cuando se cayó. Terminé rápido gracias a la ayuda de Carlisle, felizmente que ninguno de los recipientes se había roto o abierto, porque entonces eso hubiera complicado las cosas.
Ahora estábamos en la sala de estar, yo estaba haciendo una pulsera y Carlisle me hacía compañía, los dos veíamos el noticiero.
-Entonces, ¿qué pensabas hacer esta noche?- me pregunta de repente, dejando de ver la pantalla.
Finalicé la pulsera que estaba haciendo y la dejé a un lado.
-Nada- me encogí de hombros- Como te habrás dado cuenta, no tengo una amplia vida social- mi vida social se centraba en Edward, y él no estaba aquí ahora- Así que mis tardes y noches se limitan a hacer algo como esto, o la lectura- suspiré- Te estás aburriendo, ¿verdad?- le pregunté, evitando su mirada.
-Claro que no, solo preguntaba. No quiero interrumpir cualquier actividad que puedas tener con mi presencia-
Asiento y desvío la vista, de repente sintiéndome la persona más aburrida y antisocial del planeta.
-¿Y que te parece salir a algún lugar? Aun es temprano- dijo.
Alcé la vista y le miré.
-¿A dónde?- le pregunté, repentinamente curiosa.
Él tenía razón, no era tarde, yo creo que teníamos un par de horas antes de que yo tenga que dormir.
-Uhm… He oído hablar de un buen lugar para patinar en Port Angeles...-
¿Patinar? ¿Habla en serio?
Le miré con los ojos ampliados.
-¿Patinar?- inquirí, incrédula.
-¿Hay algún problema en eso?-
Si, de hecho. Muchos problemas. El primero de todos es que yo no sabía patinar y las posibilidades de que acabara con un hueso roto eran del 90%.
-¿Tu, patinando?- dije, aun tratando de imaginarlo.
-Vamos, Bella. No soy tan viejo.- protestó.
-No, para nada, porque el hecho de que tengas más de trescientos años no te hace viejo, eres apenas un bebé-
-Sólo soy viejo mentalmente.
-Lo que sea- me quejé.
Empecé a guardar mis materiales de joyería para luego meterlos en la caja. Ninguno de nosotros dije nada mientras ordeno. Me levanté del sofá a la vez que agarraba la caja y me dirigí a mi habitación para guardarla.
Una vez que dejo la caja en el estante, esta vez en un nivel menos alto, bajo las escaleras pretendiendo regresar a la sala de estar.
Mientras bajaba los escalones, empecé a sentirme realmente mal por Carlisle. Probablemente él esté aburrido, y quería salir… ¿A patinar? Ok, eso era un poco raro, pero en fin. El hecho es que él se estaba aburriendo aquí por estar cuidándome, cuando podría estar en cualquier otro lugar.
Quizás debía aceptar su propuesta. Eso es lo menos que podía hacer. Pero ni loca patinaría, yo solo le haría compañía y nada más. Me limitaría a sentarme a mirar desde un lugar seguro.
Iba a decírselo, pero cuando llego a la sala no lo encuentro.
Que extraño. ¿Se habrá ido finalmente?
Escucho unos ruidos en la cocina, lo que me hace suponer que está allí.
-Oye, Carlisle - Digo mientras me acerco a la puerta- Si Esme está disponible puedes llamarla para ir a ese sitio de patinaje que dices, pero yo no soy muy buena patinando así que… ¡Eso no es mío!- agrego rápidamente cuando entro a la concina y veo lo que Carlisle tiene en la mano.
¡Maldición! ¿Por qué no me deshice de ella cuando tuve la oportunidad? ¿Por qué no se la regalé a alguien? ¿Por qué no la boté? …. ¡¿Y por qué diablos Carlisle tiene que ser tan entrometido?!
Él mira la botella una vez más y luego me vuelve a mirar de manera interrogante.
-Eso no es mío- vuelvo a repetir.
Arqueó las cejas.
Genial, él debe pensar que soy una borracha.
-En serio, lo encontré en la casa cuando me mudé ¡Lo juro!-
Lo que dije es cierto, la botella ya estaba aquí cuando llegué. En serio, ¿Por qué estaba aquí? ¿Acaso la organización pensaba que me iba a poner a beber en cuanto llegara a la casa? ¡Ellos muy bien sabían que yo no bebo!
Él sigue mirándome. Siento mis mejillas calientes, seguro más rojas que un tomate. Me retuerzo las manos nerviosamente sin saber que decir o hacer.
-Está bien- dice finalmente mientras deja la botella en la encimera.- Nunca creí de verdad que esta botella fuera tuya-
Levanté la vista del suelo.
-¿No?- inquirí. Mis mejillas aun estaban rosas.
Negó con la cabeza.
-Eres demasiado…- se interrumpió.
Fruncí el ceño.
-Demasiado ¿Qué?- le animé a continuar.
-Bueno, tu eres muy madura para tu edad… Para algunas cosas. Pero para otras eres demasiado... - parecía buscar el término adecuado-...Inocente-
¿Inocente?
-¿Qué quieres decir con eso?- le pregunté, entrecerrando los ojos.
-Eso, que eres demasiado inocente para algunas cosas. Como estas- señaló la botella.
Fruncí el ceño aun más.
Bien, era cierto que nunca había bebido antes… Bueno quizá una vez en el Karaoke que organizó mamá, donde probé un poco de su coctel a escondidas, pero no creo que eso contara. Lo que quiero decir es que se equivocaba con eso de "inocente". Yo tenía dieciocho años. Y como él mismo había dicho, era muy madura para mi edad. Yo había pasado y visto muchas cosas para la edad que tengo. No era ninguna "inocente" como él decía.
Y se lo iba a demostrar.
(Narradora)
D sonreía. Sonreía ampliamente mostrando todos sus dientes. Y sus ojos tenían un brillo divertido pero a la vez malicioso.
A la miraba asustada desde una esquina, no tendiendo un buen presentimiento de lo que sea que fuera lo que su macabra cabeza estuviera pensando.
Quería preguntarle, pero cuando abría la boca para hacerlo la volvía a cerrar, temiendo la respuesta.
Hasta que finalmente, armándose de valor, decidió preguntarle:
-¿Qué estás planeando?- su voz sonó baja y temblorosa.
Pero ella no le respondió, en su lugar soltó una fuerte carcajada que hizo que A temblara.
-Dime que está planeando- demandó con voz entrecortada.
Pero D no parecía escucharla, ella seguía riéndose de quien sabe que.
-¡Esto será tan divertido!- anunció. Y volvió a reírse.
A estaba temblando de miedo, en todo el sentido literal de la palabra.
Ella se armó de valor otra vez para acercársele y mirar la pantalla por encima de su hombro.
-Oh, no- gimió cuando vio la escena- ¡Bella quiere ponerse a beber!
Por primera vez desde que estaban juntas, empujó a D un poco y se acercó más a la pantalla. Vio como Bella miraba la botella y se acercaba al mostrador para cogerla.
-¡Tienes que detenerla!- dijo girándose a D, mirándola con los ojos ampliados por el miedo.
Pero D no hizo nada, simplemente se limitó a seguir sonriéndole a la pantalla.
La figura clara de A se volvió a estremecer cuando comprendió la situación.
-No pensaras…- comenzó.
D se rió en respuesta y asintió.
-Pero… pero… pero…- tartamudeó A, sin poder dar crédito a lo que escuchaba. ¿En serio D iba a permitir que Bella se emborrachara solo por un estúpido encaprichamiento? ¿D, la que vigilaba y cuidaba a Bella incluso cuando no lo necesitaba? ¿D, quien había roto las reglas solo por protegerla?
D era malvada y retorcida, eso A lo tenía bien claro, pero la regla no se aplicaba con Bella. Ella nunca le hacía nada a Bella. ¡Y ahora pensaba emborracharla! ¿Qué le pasaba? ¿Se había vuelto loca?
Vio como Bella agarraba la botella, pero antes de que siquiera pudiera abrirla, Carlisle ya estaba arrebatándosela de las manos.
Suspiró con alivio, una chispa de esperanza creció en ella. Él no permitiría que Bella se tomara la botella como ella deseaba.
-Como siempre, tu plan tiene una falla.- dijo, sonriendo satisfecha.
D la miró, aun sonriendo.
-Mis planes nunca tienen fallas, querida- dijo burlonamente, acercándose lentamente a la pantalla.
-¿Qué quieres decir?- inquirió A, sintiéndose asustada de nuevo.
D se rió otra vez en vez de responderle.
-Carlisle no permitirá que se emborrache- Quiso sonar convencida, pero su voz tembló.
D se giró hacia ella y le sonrió ampliamente.
-Carlisle no hará nada, porque también estará "borracho". - explicó.
Es oficial, se ha vuelto loca. Pensó A.
-Pero él es un vampiro, no puede emborracharse- señaló.
D la miró, sus ojos aun mostraban una oscura diversión. A se estremeció de nuevo.
-Nunca dije que se iba a emborrachar… No con alcohol, al menos- dijo D.
-¿Entonces?- inquirió A.
D le dio la espalda para mirar la pantalla, parecía estar esperando algo.
-Puedo… jugar con su mente.- respondió mientras se giraba para mirar a A- Puedo hacerle sentir como si estuviese borracho-
-¡Tu… Tu no puedes hacer eso!- gritó.
-Oh, claro que puedo, y lo haré- miró otra vez la pantalla- Bella no puede ser la única ebria, no sería justo- se rió.
A empezó a gritarle un montón de cosas, todas ellas diciéndole que estaba loca, que no podía jugar con sus mentes de esa manera, que estaba mal y todo acabaría en desastre. Y por ultimo la amenazó, pero eso solo hizo que D riera más. Como era de suponerse, D ignoró todo lo que le decía y efectuó su plan tal y como dijo.
Más tarde y sin mucho esfuerzo, Bella ya estaba mareada, y Carlisle no estaba mejor que ella gracias a D. Era bastante perturbador verlo actuar de esa manera, ya de por si actuaba de forma inusual cuando estaba con Bella, ahora que estaba bajo el control de D era aun peor.
-¡Vamos! No seas aguafiestas, merecen divertirse un poco, ¿no?- se reía D.
-¡Pero no así!- le gritó A- ¿Por qué no la convenciste de que mejor vayan a patinar?-
D se encogió de hombros y chasqueo la lengua, restándole importancia a lo que decía, y miró la pantalla.
-¡Oye, no me ignores!-
No le hizo caso, siguió mirando la pantalla atentamente.
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-Oh, no. Eso sí que no. Nunca haz bebido y no deberías empezar ahora- dijo Carlisle al ver que Bella comenzaba a abrir la botella y servir su contenido en un vaso.
-No me voy a emborrachar, solo uno y ya. - Bella respondió obstinadamente- Quiero probar.
Él miró el vaso y luego a ella, que había puesto cara de cachorro intentando convencerlo, y viceversa.
-Está bien, pero solo uno…
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-Entonces yo le dije: ¡Esa ecuación está mal!- dijo Bella con voz arrastrada- ¡¿Y qué crees que me contestó el profesor?! -
-¡¿Qué?! - preguntó Carlisle realmente interesado y en medio de carcajadas torpes, ya que se encontraba en el mismo estado de embriaguez que ella.
-¡Que yo…!- se le escapó un pequeño hipo-¡Que yo era la que estaba mal!-
-Nooo… -dijo, "indignado".
-Sip- contestó remarcando la "p" al final- Pero entonces yo le dije que no y él fue como ajá, pero al final… al final… - Hizo una larga pausa tratando de recordar- ...Pero al final…uh...¡La verdad es que ya ni recuerdo! - Soltó una carcajada histérica desatando a la de Carlisle.
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-...Entonces yo decidí que debía darle un pequeño regalo a Esme. Tu no lo sabes, pero estábamos terriblemente tímidos al principio-
Bella, que estaba sentada junto a él y se apoyaba en su hombro mientras jugaba distraídamente con su cabello, levantó la cabeza para mirarle.
-¡De ninguna manera!- exclamó ella realmente sorprendida.
Carlisle asintió.
-Oh, no tienes ni idea, Bella.- sonrió- Supuse que yo debería dar el primer paso, así que fui y le compré unos pendientes, creyendo que tal vez así podría ganarme un poco de su confianza y afecto-
-Estoy segura que eso lo hizo- le dijo Bella completamente convencida.
-Lo creas o no, ella estaba decepcionada-
La cara de Bella cayó.
-¿Por qué? ¿Los aretes que le regalaste eran demasiado corrientes o feos?-
-No, no, lo que pasa es que ella creyó que iba a ponerle matrimonio- explicó Carlisle. -Ella no lo demostró en su rostro en ese momento, pero años más tarde ella me dijo que pensó que yo le estaba llevando un anillo de compromiso en esa caja.- él sonrió al recordarlo.
-Ohh..- musitó Bella al comprender, asintiendo para si misma.
Entonces explotó en risas.
-¡Pero que tonta!- exclamó, aun riéndose- ¿Cómo pudo pensar eso? ¡Si ni siquiera estaban juntos, era imposible que tu te aparecieras de momento a otro con una propuesta de matrimonio!-
Carlisle se rió con ella.
-Si, lo sé, yo también pensé justamente eso cuando me lo dijo- coincidió - ¡Por fin alguien que me entiende!-
Ella asintió con una sonrisa y cogió su vaso que estaba en la mesita junto al sofá y tomó un poco de su contenido.
-A mi me pasó algo muy similar con Edward- dijo.
Dejó el vaso en la mesa y se apoyó en Carlisle de nuevo.
-¿También te regaló aretes y creíste que te propondría matrimonio?- inquirió él mientras la rodeaba con un brazo.
Ella negó con la cabeza.
-No, pero me llevó a su prado y se puso de rodillas ante mi, diciéndome un montón de cosas bonitas ¡Y solo me pidió que sea su novia! ¿Te lo puedes creer?-
-Claro que si, eso suena a algo que Edward haría- se burló.
-Ya, pero, ¿Qué crees tu? Mis sospechas si tenían fundamento, ¿Verdad?- levantó la cabeza para mirarle- Es decir, ¿Qué pensarías tu si Edward se hincara en una rodilla frente a ti diciéndote que te ama y un montón de cosas?-
Carlisle hizo una mueca extraña.
-Bueno… Pensaría que aquel comentario de Tanya sobre sus preferencias sexuales era cierto-
Bella explotó en risas segundos después que dijera eso, cuando comprendió a lo que se refería, y él se carcajeó con ella.
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-…Y fue cuando conocí por casualidad a esta mujer que hacía el papel de vampira en una película, ¿y adivina que? - preguntó Carlisle.
-¿Qué?- dijo rápidamente Bella, realmente curiosa.
Él rompió a reír histéricamente, contagiando a Bella, aun sin decir aquello que les causaba tanta gracia.
-¡Quería morderme, como hacía usualmente a sus fans o para sus espectáculos! ¿Te lo imaginas, Bells? ¡A mi!-
Ella entendió la ironía del asunto y se rió más fuerte.
-Pero, ¿Qué?- le ella preguntó cuando estuvieron más calmados- ¿Te dejaste morder por ella?-
-Por supuesto que no. Ella, obviamente, se habría dado cuenta de mi extraña piel dura y fría. Y con mi suerte, con sus delirios y todo, se hubiera dado cuenta de lo que era.-
-¿Esa es la única razón?- preguntó Bella, mirándole con la cejas arqueadas.
-Bueno, y también porque no quería que lo haga- agregó con rapidez, nervioso.
Ella asintió, tenía una sonrisa divertida en su cara.
-Uh-hum… Eso está mejor-
Ambos sabían que Esme, por muy dulce y amable que sea todo el tiempo, a veces podía ser un poco celosa.
-Bella, esto no se lo he contado a nadie…-
-Si, si, ya sé. Tranquilo, no voy a hablar sobre esto. Por algo eres mi mejor amigo-
Carlisle levantó la vista y la miró, sonriendo ampliamente.
-¿En serio piensas en mi como tu mejor amigo?-
Bella asintió enérgicamente. La sonrisa de él creció más.
-Me alegra mucho que me consideres así, por que tu también eres muy importante para mi- dijo muy alegre.
Ella también sonrió y se acercó a él para abrazarlo, abrazo que él correspondió gustosamente.
-¡Tengo una idea!- exclamó Bella de repente, separándose abruptamente de él- ¡Hagamos alguna clase pacto, para sellar nuestra amistad!-
Carlisle parecía confundido, pero aceptó su propuesta.
-¿Y que haremos?- le preguntó.
Bella entrecerró los pensativamente mientras tomaba un sorbo de su bebida. Sonrió ampliamente cuando se ocurrió algo y dejó el vaso.
-¡Ya se!- gritó emocionada, soltando una risita tonta después- ¡Podemos hacer lo que te propuso esa mujer, yo te morderé y luego…!-
-No podemos hacer eso, Bella.- le cortó.
-¿Qué? ¿Le tienes miedo a mis débiles dientes humanos?- se burló.
-Claro que no, tu no eres el problema, soy yo, no puede morderte. Edward me daría caza por eso.- explicó.
Bella hizo una mueca de disgusto y asintió.
-Cierto, olvidamos al gruñón de Edward- volvió a poner gesto pensativo y se quedó así unos segundos. Finalmente, dijo- Entonces no me muerdas. Yo si lo haré, pero tu puedes hacer otra cosas como… Uhm… ¿Darme un beso en el cuello? ¡Pero no vayas a dejarme un chupetón o algo así!- le advirtió con expresión enojada.
Carlisle lo pensó unos segundos, y luego de dejar escapar una pequeña risita, asintió.
-De acuerdo-
-¿Quién va primero?- preguntó Bella.- ¿Tu o yo?-
-Como quieras- él se encogió de hombros.
-Uhm.. Bueno, hazlo tu-
Ella echó la cabeza para atrás y se apoyó en el respaldo del sofá, cerró los ojos y esperó.
Dejó escapar una pequeña risa cuando los labios fríos de él se posaron en su cuello.
-¿Qué?-le preguntó él, riendo también.
-Me dio cosquillas- explicó como una niña pequeña, riéndose nuevamente.
Él sonrió y le dio otro beso en el mismo lugar, haciendo que Bella se vuelva a reír.
-Me toca- anunció ella, incorporándose en el sofá.
Ella se acercó lentamente al cuello de él, que se había inclinado un poco hacia un costado para darle mejor acceso, y lo miró dudando como si estuviese pensando cual sería el mejor lugar para morder. Dejó escapa una risita y Carlisle también se rió.
-Bueno, aquí voy.- le avisó.
Entonces, sin que ella pudiera controlarlo o se diera cuenta, los dientes de Bella crecieron con rapidez hasta quedar trasformados en dos filosos colmillos impecablemente blancos que brillaron, al igual que sus ojos ahora negros, antes de hundirlos con suma facilidad en el cuello de Carlisle….
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A dejó escapar un fuerte grito de horror.
-¡Le ha mordido!- exclamó llena de pánico. Se acercó rápidamente a D - ¡D, haz algo, le ha mordido, le ha mordido, ahora…!
-Cálmate- le dijo, su voz a diferencia de A estaba tranquila- Solo fue una mordida, no pasa nada-
A seguía histérica.
-¡Pero le ha morido, D, le ha mordido! Bella solo tiene el instinto de morder cuando…-
-Ya se lo que significa cuando Bella muerde a alguien, no hace falta que me lo digas- le cortó, alzando una mano.
-¿Y no vas a hacer nada?- le recriminó.
-¿Y qué quieres que haga? No puedo mandar en los sentimientos de Bella- se giró para mirar la pantalla- Está ebria, es como cuando era una niña pequeña, no sabía y no controlaba las ansias de marcar y crear lazos con personas queridas. Ya más grande, las ha suprimido, pero ahora…- se calló.
Recordó la infinidad de veces en que Bella intentó morder a su madre también, crear un lazo con ella, pero esta no se dejó ni una vez. No sabía que, si ella le hubiese permitido hacerlo, se habría salvado la vida.
-¡Pero dile que no lo haga!- le exigió A.
D se giró hacia ella abruptamente.
-¿Y tu crees que me va a hacer caso en ese estado?- inquirió.
A no le respondió, pero por dentro le gritaba que ella era culpable de todo lo que estaba pasando.
-Esta sería la segunda vez que le muerde, y tu lo sabes- no pudo evitar recordarle.
D hizo una mueca.
-Se eso también- bajó la vista y suspiró- Si Carlisle muere… Ahora ella lo sentirá.-
Pero él no va a morir, se dijo D internamente, para tranquilizarse.
-Y cuanto más mordidas, mayor es la fuerza de la conexión, hasta llegar al punto de que ella también muera cuando…-
-¡Ya lo sé, A, ya lo sé! ¡No es necesario que me lo estés repitiendo!- gritó D- ¡Se absolutamente todo! ¡No voy a dejar que siga mordiendo a la gente! ¿Contenta? -
A asintió y se fue a sentar en una esquina en silencio, donde podía ver la pantalla y vigilar a Bella.
No tenía otra opción que callar y confiar en D. Ella siempre era de fiar cuando se trataba de Bella... o al menos, eso quería creer.
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-Te quiero, Carlisle - dijo Bella casi al borde de las lágrimas.
-Yo también te quiero, pequeña - le dijo atrayéndola hacia él para abrazarla.
-Te quiero como si fueras mi padre, y eres el amigo que siempre quise tener. Bueno… Aunque nunca quise a mi padre, pero eso es otra cosa-
-Lo sé, lo sé, yo también te quiero mucho. ¡Me haces sentir... tan joven! Aunque a veces eres obstinada, enojona, mandona, infantil...
-Ok, ok, ya entendí cuánto me quieres, ya déjalo así - paró Bella con su voz arrastrada a Carlisle, que ya empezaba a enumerar con sus dedos sus "cualidades".
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-¡Edward me pone los cuernos con Tanya!- lloró Bella sobre el hombro de Carlisle, este le daba palmaditas en la espalda como si intentase reconfortarla.
-Eso no es cierto, Bella.-
-¡Si, lo es! ¡Se fue con ella y me dejó tirada como un perro, sin importarle que me pueda pasar!-
-Claro que no- negó.- Si ese hubiera sido el caso, puedes estar segura de que yo ya lo habría rasgado en pedazos por hacerte sufrir-
Bella levantó la cabeza y lo miró.
-¡Yo no quiero que nadie lo rasgue en pedazos!- Dijo enfadada.
-Bella, ¿lo defenderías?- Preguntó Carlisle.
-Tu no entiendes Carlisle, ¡Lo amo!- Le dijo, con un toque de amargura en su arrastrada voz.
-Si lo entiendo- Dijo- Pero no puedo prometer no hacerle nada-
Ella gruñó… o al menos lo intento.
-¡Eres sobreprotector igual que Edward! ¡Consíguete una vida!-
-Bella.- se rió.-No puedo conseguir una vida ahora, ¡estoy muerto!-
Y los dos explotaron en risas.
-¿Y que pasa con la rubia teñida?-
-¿Rubia teñida?-
-¡Si, Tanya! ¿La defiendes también?-
-No, a ella no, puedes barrer la casa con sus pelos de escoba si quieres- dijo, dándole otro sorbo a su vaso.
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-¡Hey, Callie! Quiero preguntarte algo- susurró y se rió como una niña pequeña. Se acercó un poco más a Carlisle para hablarle al oído- ¿Me encuentras atractiva?-
-Por supuesto, Bella.- dijo, sonriendo tranquilizadoramente, pensando que era sólo su autoestima el problema.
-Entonces, ¿por qué Edward no quiere hacer el amor conmigo?- Ella gritó y sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas.- ¡El siempre se detiene, me da un beso en la frente y eso es todo!-
Él la miró, sorprendido, pero le respondió lo más rápido que pudo en medio de su "borrachera".
-Bueno… supongo que él cree que no se debe tener relaciones sexuales antes del matrimonio …- Hizo una pausa y Bella levantó una de sus cejas. -Y seguro piensa que es peligroso, ya que tu eres humana y …- No pudo terminar, porque ella le interrumpió.
-¡Mentira!- gritó y comenzó a llorar- ¡Es porque soy fea!-
-¡No Bella, no eres fea!- le respondió rápidamente.
Su labio inferior empezó a temblar y ella le echó los brazos alrededor de su cintura, apretando la cara en su pecho.
-¿Quieres tener sexo conmigo?- preguntó en un susurro, aun con la cara en su pecho.
-¡Bella! ¡Estoy casado!- exclamó con horror.
-¡Excusas!- Ella protestó y trató de apartarlo, sólo para terminar empujándose a sí misma más atrás.-¡Soy fea! ¡Nadie quiere hacerlo conmigo!-
-No, Bella, yo si quiero hacerlo contigo- inmediatamente se arrepintió de sus palabras- ¡No! quiero decir … no quise decir… bueno... si yo no estuviera ...Yo habría... bueno ... eh ...-
Ella puso su mano sobre su boca para callarlo.
-Shhh-tomó una respiración profunda. -Así que el gay es Edward…- susurró para si misma en forma pensativa.
Él abrió la boca para protestar, pero ella continuó:
-¡Oh Dios mío! ¡Eso significa que voy a terminar como una vieja virgen con un novio vampiro gay!-comenzó a llorar de nuevo como un bebé.- ¡Oh, Callie!- lanzó sus brazos alrededor de su cintura nuevamente.
-¡Bella! ¿Cómo puedes decir esas cosas?- le preguntó, empujándola un poco.
-Porque es cieeeerto- se quejó.
-No, no lo es…-
Él intentó seguir protestando, pero ella simplemente no le escuchaba, seguía hablando más incoherencias y bebiendo, esta vez directamente de la botella.
-Oye, Callie- le llamó por su nuevo apodo y se rió tontamente- ¿Te imaginas a Edward como una chica?-
Carlisle rompió a reír y asintió.
-Oh, sólo imaginar a Edward con el pelo largo…- siguió riéndose.
-Si… Creo que hubiese sido una chica muy linda… - coincidió Bella.
-Con un vestido azul medianoche…- él también estaba empezando a divagar y seguirle con sus incoherencias.
-Pelo ondulado de color bronce…-
-Pestañas largas...
-Labios carmesí, con las piernas afeitadas y zapatos de tacón negro... ¿Puedes verlo, Callie?-
Ambos empezaron a reírse histéricamente ante la imagen mental de Edward como una chica. Era algo que seguro no olvidarían.
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-Carlizzle- dijo Bella- Creo que estamos borrachos-
-Shhh… No, no, no. Así suena muy feo. Solo nos hemos excedido un poco en el nivel de tolerancia de alcohol en nuestro organismo, bueno, en el tuyo- corrigió Carlisle mientras movía el dedo índice.
Bella asintió, o lo intentó, porque en cuanto lo hizo le dio un mareo que la obligó a apoyarse en Carlisle.
-Oye…- le llamó- ¿Por qué tu estás igual que yo?-
Él pareció pensarlo un momento.
-No lo sé…- murmuró con voz rasposa- Pero, ¿sabes, Bells? ¡No importa!-
-¡Tienes razón!- apoyó Bella.
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D se estaba muriendo de la risa. La discusión con A de hace un rato parecía haber quedado en el olvido. Sus fuertes carcajadas llenando todo el reducido lugar.
Mientras tanto, A la miraba con el ceño fruncido, molesta con ella por lo que les había hecho a los dos ¡Estaban completamente ebrios y estaban haciendo y hablando tonterías! Y ella temía que pudieran hacer cualquier locura de la cual se terminarían por arrepentir el resto de sus vidas.
Había intentado convencer a D para que detuviera esto, pero ella no le hacía caso. A ella solo le quedaba rogar al cielo para que nada malo pasase.
-Ah, me encanta este par- suspiró D, sonriendo. Le había dado la espalda a la pantalla un rato viendo que no hacían nada gracioso.
-Si, si, ya se que él siempre te ha agradado más que todos los demás ¡Pero no puedes hacerles eso! - señaló la pantalla con su dedo índice.
-¡Claro que puedo! ¿Y sabes? ¡Es divertido! Se lo haré a Edward también, más adelante- se rio D- Oye, ¿te imaginas que pasaría si alguien llegara y los encontrara así?- A la miró horrorizada- Tranquila, tranquila, la cosa no llegará a tanto, no quiero meter en problemas a Bella- agregó rápidamente- ¡Deja que se diviertan y recuerden los viejos tiempos!-
-¿Viejos tiempos?¡¿Cuáles viejos tiempos?! ¡Ellos nunca se emborracharon así!- gritó A- Además, ellos no pueden recordar ¡Nadie tiene que recordar! ¿Sabes lo que pasaría si eso sucediera? ¡Todo se arruinaría!-
D hizo una mueca, pero no dijo nada.
-Ahora- continuó A más tranquila- Para con esta tontería antes de que pase algo realmente malo-
D se giró en ese momento a la pantalla y arqueó las cejas al ver la escena.
-Uhmm… ¿Te refieres a algo como eso?- se rió, señalando la pantalla con su dedo pulgar.
A la miró, interrogante, no entendiendo lo que decía, y se giró para ver la pantalla.
-Oh por Dios…- gimió ahogadamente, tapándose la boca con ambas manos. Se giró hacia D- ¡Ahora si te estas pasando, no puedes hacerles eso! - gritó escandalizada.
-Hey, hey, no me mires a mi. Yo no tengo nada que ver con eso, ellos mismos tomaron la iniciativa- dijo con las palmas en alto.- ¿Quién lo diría? Se ponen cariñosos cuando...
-¡Claro que tienes que ver, tu los pusiste así!-
-No voy a dejar que nada pase-
-¡Pero ya está pasando!-
-Lo que quiero decir que no voy a permitir que… ¿Qué estas haciendo?- le preguntó cuando vio que A cerraba los ojos.
-Me concentro- dijo ella- Voy a detener esto.
Y lo estaba haciendo. Estaba a punto de lograrlo cuando de pronto perdió la conexión debido a que se encontraba acorralada contra la pared.
-¡Suéltame! - exigió.
-No me hagas arrepentirme de haberte enseñado a usar tus poderes- le dijo D, su voz se había vuelto seria de repente.
A se estremeció. No le respondió a su advertencia, pero dejó de intentar intervenir.
D le dio una ultima mirada antes de soltarla y alejarse de ella y darle la espalda para mirar la pantalla.
A suspiró en silencio y bajó la vista.
Se preguntó cuando sería el momento para que pueda efectuar su plan y acabar con todo esto.
Para eso Bella tiene que estar sola… Y D distraída. Pensó.
Suspiró una vez más, y luego sonrió ligeramente, tranquilizándose a si misma, diciéndose que ese momento llegaría pronto.
Lo que A no sabía era que su pequeño plan acarrearía más problemas de los que ya tenían.
Bueno, ya está el capitulo, espero les haya gustado, o les haya hecho reír aunque sea un poquito. Estoy viendo mi serie favorita así que mi nota no será muy larga:
Primero, lo más importante, se ha revelado lo que pasa cuando Bella muerde a alguien. No se si se acuerdan, pero en un capitulo, ella siente cuando muere su primo Arturo. Este capitulo explica el por qué.
Segundo, A tiene un plan. ¿De que creen que se trate? Ella piensa que es un buen plan, pero no es así. Termina metiendo en más problemas a Bella... Y D va a tener que llamar a su padre otra vez para que la ayude :S
El siguiente capitulo lo subo mañana, probablemente a esta misma hora ^^
Gracias por leerme y sus comentarios, me hacen sonreír, y algunos hasta reír, sobre todo los tuyos Scarlet Abadeer xDD
Bueno, hasta mañana!
~Xime~
