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Aquí una nueva continuación.
Gracias por leer.
Disclaimer:
Naruto no me pertenece porque si me perteneciera Naruto sería de Ino.
Resumen:
Estaba odiando a Sasuke por obligarlo a ir al Tanabata, sabía que su amigo quería ir con Hinata ya la había invitado pero Ino iría así que prácticamente tenía que apartarla de ellos, sería fácil ¡si no estuviera enamorado de ella!, sin embargo, al parecer Sasuke no entendía eso... si definitivamente vendrían cada Tanabata pero ahora como pareja
Tanabata
Suspiro por doceava vez él no usaría una yukata antes muerto, después del dichoso Tanabata tenía que regresar a sus labores de Hokage es más no tenía tiempo para esto pero su amigo no entendía para nada - Lo vas a usar y punto - dijo Sasuke y nego con la cabeza - Conformate con que asista, ahora vete tengo cosas que terminar - su amigo salio dando un sonoro portazo pero no le dio importancia, estaba harto con la situación.
Él no deseaba ir al festival Tanabata solo para que su mejor amigo pudiera estar a solas con Hinata, entendía que gustara de ella pero de ahí a hacer que Ino no molestara no habría ningun problema ¡si no estuviera enamorado de ella!, porque le gustaba Ino y se le hacía demasiado difícil estar cerca de ella pero al parecer Sasuke no pensaba lo mismo por eso lo estaba obligando a ir, claro que iría porque no deseaba que Sasuke estuviera furioso pero definitivamente no usaría yukata y estaba decidido.
Por la puerta entro su amiga Sakura al lado de Sai, eran pareja suponía que ambos irían al festival Tanabata al menos ellos irían por voluntad propia en cambio él - Nuestro informe - tomo entre sus manos los papeles que la pelirrosa le extendía - ¿Ira al festival Tanabata Hokage-sama? - pregunto Sai así que alzo la vista y asintió con la cabeza - ¿Quién es la afortunada? - pregunto Sakura y tan solo siguio leyendo, no pensaba contestar.
- Mejor dicho ¿quién es el afortunado? - Sai sabía hacerlo enojar pero no tenía cabeza para contestar por lo que ignoro su pregunta - Nos retiramos - Sakura tomo de la oreja a su novio para salir de ahí - ¡Te he dicho que no molestes al Hokage! - lo reprendio la chica así que tan solo sonrió, merecido se lo tenía Sai por preguntar eso y antes no lo golpeo por su osadía, miro la tarde que caí y escucho el alboroto de los aldeanos, al parecer ese festival les gustaba demasiado.
La noche había caído era hora de ir al dichoso festival así que se levanto y se coloco la capa de Hokage, la capa que había sido de su padre, su secretaria ya se había ido así que suponía que el festival estaba por comenzar, debía darse prisa de lo contrario su amigo lo regañaría y la verdad es que no deseaba escuchar sus regaños además no podía después de todo era Hokage aunque siendo Sasuke como era eso no le importaba en lo mínimo.
Detuvo sus pasos frente a la entrada del festival, la decoración era hermosa, había todo tipo de grullas de papel lo que significaba seguridad familiar, salud y larga vida, los aldeanos habían hecho un trabajo maravilloso - Dobe - no iba a molestarse en reclamar, no tenía demasiados animos para ello - N-Naruto-kun g-gracias por v-venir - le sonrió levemente a Hinata y miro su kimono este consistía en lo tradicional en cuanto a adornos, era de color rosa con flores entrelazadas del mismo color, las mangas tenían una división de color rosa pero más fuerte, el moño era de color rosa fuerte y se veía hermoso, su cabello estaba peinado en un moño con dos rosas rojas de adorno saliendo de estas un abanico.
- I-Ino-san no tarda - ambos asintieron para disponerse a esperar a Ino, estaba nervioso, sin embargo, agradecia por saber controlar sus nervios - Lamento la tardanza - todos voltearon y abrieron los ojos, su kimono consistían en lo tradicional, en cuanto adornos para empezar el color era negro pero tenía varias divisiones por ejemplo en las mangas había una, en la parte inferior igual, dentro del color negro que era el resto habían flores entrelazas de color rosa, blanco, rojo y amarillo.
El moño que pasaba por la cintura era de color rosa amarrandose en la espalda como el de Hinata, su peinado era un moño dejando varios mechones caer por su rostro este tenía una flor enorme sujetada, se veía hermosa, parecía un ángel su rubia, si porque era suya y pobre de aquel que la mirara.
Comenzaron a caminar por el camino adornado de luces que flotaban en el aire, los ninjas se habían lucido - Ire a ver algo - Sasuke tomo de la mano a Hinata y la aparto de ellos - Hinata esp... - no termino porque al parecer iban apresurados - Vamos - miro al rubio que tenía prisa de pronto sintio un nudo en la garganta, odiaba que el Hokage quisiera irse de prisa por eso no camino - Puedo ir yo sola, si tanta prisa tiene Hokage-sama es mejor que no me acompañe - parecía molesta y tenía razón.
- Siento mi tono de voz, vamos - asintió más conforme para caminar al lado del rubio que era más alto que ella, Naruto había crecido pero seguía teniendo ese aire de niño que tanto le encantaba, había demasiados puestos de comida así que ella se detuvo en uno para probar la fruta, era temporada de cereza y le gustaba demasiado, Naruto no tenía apetito por lo que no pidio nada tan solo la esperaba para continuar - Abra la boca Hokage-sama - el rubio miro a Ino que deseaba que probara la cereza.
- No tengo apetito - se disculpo cuando sintio que la rubia lo pisaba con fuerza por lo que grito cuando sintio la cuchara en su boca, eso había sido un beso indirecto pero era mejor no decir nada - Vamos - Ino comenzo a caminar y él degusto la cereza tenía el sabor normal pero un toque de fresa suponía que era el aroma de la rubia.
Se detuvieron en el puesto de juegos que ella quizo, se trataba de sujetar una bola que tenía atada una cuerda en la abertura del globo mientras que el anzuelo era de papel de arroz bien enrrollado pero cada que se metía al agua terminaba mojandose más, la rubia no podía y él se divertía con sus gestos - Permiteme - aparto a la rubia y de un rápido movimiento cogio dos bolas para darselas a Ino, eran de color blanco y lila, ella sonrio agradecida.
Continuaron con su camino deteniendose en más juegos por ejemplo en el tiro al blanco de nueva cuenta ella no había logrado atinar por lo que la ayudo de nueva cuenta - Su premio Hokage-sama - tomo entre sus manos el panda y se lo extendio a ella que lo abrazo de inmediato - ¡Gracias Naruto! - parecía una niña pequeña con su peluche además el sonrojo en sus mejillas era una gran recompensa al menos por el momento.
Detuvieron sus pasos al observar el río adornado con ramas de bamú flotando en el agua, era un espectáculo digno de ver - La función esta por comenzar - la rubia lo tomo de la mano para comenzar a caminar a donde se daría la función sobre aquella historia de dos amantes, él no deseaba ir pero ella si así que no le quedo de otra, tomaron asiento en las filas de atrás para observar abrirse el telón.
Orihime (la Princesa Tejedora) era la hija de Tentei (el Rey Celestial). Orihime tejía telas espléndidas a orillas del río Amanogawa (la Vía Láctea). A su padre le encantaban sus telas, y ella trabajaba duramente día tras día para tenerlas listas, pero a causa de su trabajo la princesa no podía conocer a alguien de quien enamorarse, lo cual entristecía enormemente a la princesa. Preocupado por su hija, su padre concertó un encuentro entre ella y Hikoboshi (también conocido como Kengyuu), un pastor que vivía al otro lado del río Amanogawa.
Cuando los dos se conocieron se enamoraron al instante y, poco después se casaron. Sin embargo, una vez casados Orihime, comenzó a descuidar sus tareas y dejó de tejer para su padre, al tiempo que Hikoboshi prestaba cada vez menos atención a su ganado, el cual terminó desperdigandose por el Cielo. Furioso, el Rey Celestial separó a los amantes, uno a cada lado del Amanogawa, prohibiendo que se vieran.
Orihime, desesperada por la pérdida de su marido, pidió a su padre el poder verse una vez más. Su padre, conmovido por sus lágrimas, accedió a que los amantes se vieran el séptimo día del séptimo mes, a condición de que Orihime hubiera terminado su trabajo. Sin embargo, la primera vez que intentaron verse se dieron cuenta de que no podían cruzar el río, dado que no había puente alguno.
Orihime lloró tanto que una bandada de urracas vino en su ayuda y le prometieron que harían un puente con sus alas para que pudieran cruzar el río. Ambos amantes se reunieron finalmente y las urracas prometieron venir todos los años siempre y cuando no lloviera. Cuando se diera esa circunstancia, los amantes tendrían que esperar para reunirse hasta el año siguiente.
Varios niños habían hecho a los personajes no era un trabajo bello pero eran hermosos, el río había sido hecho por los nijas de agua con una de sus técnicas dando la ilusión de estar flotando en el aire, las urracas eran invocaciones pero en pequeño, el beso de los amantes fue aplaudido por todos los espectadores, miro a Ino que estaba feliz con la función.
Salieron de allí con dirección al rió donde todos colgarían sus deseos en las ramas de bambú, ellos fueron los ultimos, Ino se inclino poco a poco pero no se sujeto bien y casi cae al agua pero él la sostuvo por la cintura aprisionandola en sus brazos, aspiro su aroma era de fresas además estaba calientita, era una sensación maravillosa el tenerla así, la amaba demasiado en todo sentido.
- Ten cuidado no soportaría que algo te sucediese - ella asintió para tratar de separarse pero se dio cuenta de que él la tenía bien sujeta - No te apartes de mi Ino - susurro este antes de besarla suavemente, ella correspondio cuidando el mantener el equilibrio de lo contrario caerían al río, sin embargo, Naruto estaba tan concentrando en el beso que dejo de moldear chakra y ambos cayeron al río.
Rieron por el accidente mientras se mantenían abrazados, varios aldeanos los estaban viendo y sonriendo, hacían una pareja encantadora - Quedate conmigo por siempre - la beso de nuevo, jamás la dejaría ir, ella era suya y así sería hasta que murieran... si definitivamente vendrían cada Tanabata pero ahora como pareja, definitivamente amaba el Tanabata.
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Espero les haya gustado. El Tanabata es mi festival favorito y deseaba hacer un one shot con ese tema.
Grcias por leer.
