Inutil

Era de mañana, hipo se despertaba de nuevo para un horrendo día en esa aldea, ya no tenía ni idea desde cuando sufría tanto al salir, solo insultos de lo inútil que era, que perdía el tiempo, a veces comentarios sobre que no era el hijo de estoico, hipo ya estaba acostumbrado a todo eso, incluso a ser invisible a menos que quisieran "jugar" con él, siempre abusando del pequeño y débil Hipo. Ya era hora de ir a ayudar a Bocón, quizás lo más parecido a un padre y amigo en ese lugar, como siempre su padre no estaba, y aunque estuviera el pequeño no era más que un estorbo para el mayor, sin duda se sentía inútil, pero en esta época él era útil, el hecho era que estoico no podía contener a los Bersekers sin el pequeño hipo distrayendo al primogénito, quizás porque ningún otro niño pasaría pero las "torturas de Dagur" solo para cerrar un trato, pero Hipo se sentía útil y aunque el mayor abusaba no podía decir que no le gustara al menos recibir unas cuantas palabras de Dagur des pues de haber jugado juntos.

-bueno hermanito ya casi es hora de irme- Dagur era un joven de 15 años, fuerte, decidido, guapo (para mi lo es), algo demente y muy rudo.

-esta bien, entiendo- Hipo había cumplido sus 12 años y ahora parecía deprimido al escuchar esos del joven futuro jefe

-¿Por qué esa cara?, generalmente te pones más feliz cuando me tengo que ir- aun que Dagur era muy insensible con los de su tribu siempre podía reconocer dolor y tristeza en las miradas, sobretodo en el pequeño que conocía desde años.

-no es nada- desvió su mirada, ambos se conocían bien, aunque Dagur aun desconocía muchas cosas que Hipo le ocultaba

-anda, puedes decirme, no regresare hasta dentro de un año-

-es que yo… quiero pedirte algo-

-¿Qué es?- Dagur se sentía algo confuso, la mirada de hipo le hacía querer abrazarlo, se sentía raro

-quiero que me lleves contigo- el rostro del pequeño se lleno de un rubor rojo por tristeza

-¿Por qué quieres eso?

-¿acaso soy tan inútil?- Hipo lloro y recordando todos los días que tenía que aguantar las criticas de esa aldea, solo quería irse lejos.

Dagur se había sorprendido, quizás era la primera persona que veía llorar al pequeño, nunca desde que eran chicos había visto al pequeño tan roto, no lo siguió como quería hacerlo, en cambio el joven se dirigió al salón de reuniones donde Estoico y su Padre estaban con el trato de paz anual.

-quiero a Hipo- Dagur había interurmpido la charla

-hahaha, Dagur hijo, aque viene eso?- sin duda eso los tomaba pro sorpresa pero habían tomado mucha aguamiel

-padre, quiero que Hipo sea parte del trato, que le permitas ir con nosotros-

-per dona, pero eso no será- Estoico se molesto un poco por esa extraña exigencia

-Estoico, Padre, les pido que dejen a Hipo irse con nosotros-

-Basta Dagur, vete al barco ahora-

-estoico re cuerda esto, regresare por Hipo-

Los mayores pensaron que quizás solo era algo de furia contenida, pero en parte era porque el pequeño Beseker había notado no solo el sufrimiento del pequeño sino también admiraba su fuerza e inteligencia.

Hipo observo cómo se marchaban los barcos, quizás si era muy inútil, se habían marchado sin él, tendría que quedarse a soportar a su tribu en esa isla, quería irse con ellos, llegar a esa tribu en tierra firme y escapar para ver el mundo, soñaba con encontrar un hogar verdadero donde lo necesitarán.

Más rápido de lo que pensó Dagur había regresado a esa isla, se moría de ganas de ver a Hipo, el pequeño en cambio parecía muy emocionado, ese año fue un infierno, solo criticas, nadie dándole una oportunidad, pero ahora que venia dagur finalmente seria notado porque lo necesitarán, al menos ya se había resignado a todo eso.

-Hipo ya vienen, prepárate-

-si padre- el pequeño se vistió, solo debía hacer que Dagur pasara un buen rato mientras los jefes hablaban después regresaría a ser el estorbo e invisible.

El barco había llegado, nadie podía ver que una gran flota estaba detrás del barco del jefe Beseker, todos miraron con asombro como este barco era mucho más grande que los otros.

-bienvenido Dagur, ¿Dónde está tu padre?

-en el mar, murió a mitad de año

-¿Qué?, cuanto lo siento- Estoico se sentía mal por su buen amigo

-si lo que sea, oye sé que es tradición que tu des el tour al jefe y como yo lo soy quisiera ver si ¿aun puede ser hipo quien me guie?- parecía mas una orden pero Estoico sabia que Hipo era la mejor opción

- es también, HIPO-

-si padre-

-¿pueden dejarnos solos para el recorrido?

-no creo que….- estoico estaba nervioso por lo que pasaría

-papá yo puedo con esto- la mirada de hipo era de decisión

Habían recorrido todo el pueblo, a petición del mayor dejaron la herrería de ultima, ambos hablaban como si no fuera a estallar una guerra, como si Dagur fuera solo un vecino mas, o un buen amigo con quien bromear, llegaron a la herrería donde el mayor se sorprendió de los inventos de Hipo.

-así que… ¿tú los haces?- Dagur miraba una ballesta como ninguna y otros objetos que le asombraron

-si, pero solamente son estorbos- lucia triste por recordar como al querer ayudar terminaba siendo riculizado

-claro que no, a mi me gustan- poso su mano musculosa sobre una maquina que parecía disparar redes.

-deja de ser amable

-hipo, ¿cuándo lo he hecho?-

-hacer qué?

-ser amable, solo soy honesto y lo sabes- ambos se miraron a los ojos

-sabes soy un inútil, solo estorbo, hace un año quería irme contigo, me dejaste, soy muy inútil ¿verdad?

-no lo eres- agarró al pequeño y lo beso

-estás loco, ¿Por qué lo haces?-

-porque eres lo que necesito- beso de nuevo al pequeño

Hipo se quedo pensando, por primera vez alguien le decía que era necesario, no le importo recibir esos besos porque era una muestra de amor, al principio de sorprendió pero era el primero que le daba algo de amor a él, al inútil del pueblo.

-Estoico, me llevo a Hipo o no hay trato- Dagur entro a la sala dejando a estoico y bocon mas que sorprendidos.