Sombras y serpientes.
Palacio de Estirges.
-Este palacio es negro… me hace sentir como en casa…-dijo distraído Aiakos mientras terminaban de subir las escaleras de negro mármol- ¿Tendrá algún significado el color de los palacios?-Todos los caballeros se detuvieron. Jamás lo habían pensado… ¿Y si que fuera de color negro tenía un significado…? Miraron hacia atrás… Los dos primeros eran blancos… y este negro.
-Entremos de una maldita vez…-dijo Radamanthys mientras abría la puerta de ébano negro. Caminaron hacia el salón del trono.- ¿SERA POSIBLE QUE NINGUNO ESTE EN SU LUGAR?
-Ahora tenemos que buscarle…-los caballeros y espectros se separaron…
Todo el palacio estaba hecho de mármol negro y todo el mobiliario de ébano negro. Cuando decidieron revisar el comedor encontraron a Estirges. Este estaba haciendo la réplica de la torre Eiffel con unos palitos gruesos y amarillentos. El joven estaba muy entretenido, con su occio, que no miro a los recien llegados.
-¿Qué clase de palitos son esos?-pregunto el dudoso Kanon. Estirges le miro sonriente mientras le mostraba "el palito"…- ¿Eso es una falange (hueso de los dedos para quien no sabe)?
-No estoy seguro…- el muchacho recargo su espalda en la silla y cerro su mano alrededor del hueso… al poco tiempo una arenilla cayo cuando la abrió-Me parece que era la 3 falange del dedo índice.- todos se miraron. El niño que decapita y tortura a sus muñecos, una malhumorada que esconde el cáliz en un libro que pierde y este sádico que hace esculturas con huesitos.
-Disculpe que interrumpamos su ocio…-dijo Violette educadamente. Estirges le miro fijamente de arriba hacia abajo.
-Vaya… una espectro… Un placer señorita.-dijo con voz cordial y un tanto seductora.-No me trates de usted, me llamo Demetrio. ¿Se puede saber por qué subieron las escaleras? Tiene que haber una buena razón para que lo hicieran… Nadie se sube esas escaleras, ni fumado, drogado o borracho, por nada.
-Necesitamos tu cáliz…-dijo Aiakos cortante. Dado que no le había gustaba en lo más mínimo la mirada que Estirges le dedicaba a Violette.- los dioses necesitan beber…
-agua del manantial de guerra…-Dijo sonriente… mientras colocaba otro huesito en su "artesanía".- Esta en un pedestal en el invernadero….-dijo tranquilo.-Vayan por ella… yo no tengo problema en prestársela.-los espectros y caballeros se miraron. Si les permitía llevarse la copa, pero que había detrás de ello.
-¿Que tramas? ¿No pedirás nada a cambio como Roc?-pregunto Aiakos que dudaba de la buena voluntad del guerrero.
-¿Podía pedir algo a cambio?-le miro sorprendido, en eso cayeron que el muchacho realmente les estaba dejando llevarse la copa de buena fe. Todos querian matar a Aiakos... él y su bocasa- Ah pues en ese caso… Ella se queda hasta que me regresen la copa-Indico con la cabeza a Violette.
-NO…-dijo Aiakos.
-SI-Dijeron todos al unisonó… un poco más y le ponían un moño a Violette. El muchacho sonrió divertido.
-Tenemos un trato…-dijo sonriente, una sonrisa que distaba mucho de ser cariñosa y bien intencionada. El muchacho toco la sombra de la torre Eiffel, hecha en huesitos, y desapareció ante la vista de todos.- ¿Vienen?-estaba al lado de una puerta lateral... parado sobre una sombra que se proyectaba por un pilar.- les llevare al invernadero.
-¿Te puedes mover con las sombras?
-Saltar de sombra en sombra…-corrigio- todas están conectadas aun que no se pueda ver…-dijo el sonriente Estirges mientras se estiraba. Para sorpresa de todos, la sombra de este siguió haciendo ejercicios de estiramientos mucho después de que el joven hubiera salido por la puerta… Vieron que la sombra movía su cabeza como si buscara algo y salió tras el joven al localizarle.
-Eso… fue raro…-dijo Violette por completo sorprendida… Los otros se miraron.- No saldremos cuerdos de este santuario- Le dieron alcance en el pasillo…
-Por que se tardaron tanto.-El guerrero de Estirges, vestido con su armadura, les esperaba a mitad del pasillo. Vieron que la sombra de este parecía estar mirando la hora, fumando un cigarrillo y golpeando el piel con impaciencia. Como si llevara mucho tiempo esperando. El guardian les condujo por los largos pasillo, hasta una puerta y pared vidriada de color oscuro…-Ese es el invernadero… Tengan cuidado que están mis mascotas no les molesten. La copa esta en un pedestal en el medio del invernadero... Por favor, nada de ruidos fuertes.-dijo el muchacho tranquilo.
-Ya sabía yo que no sería tan fácil…-Dijo Radamanthys no muy alegre. La sombra de Estirges se doblaba por una silenciosa risa… Mientras Demetrio les miraba arqueando una ceja, ajeno a lo que hacia su sombra dado que estaba de espaldas a ella.
-Yo nunca dije que no hubiera nada en el invernadero.-informo distraido.
-Oye, hermano controla a tu sombra-le dijo Mascara dado que la sombra les hacia burla, desde la pared, haciendo ver el gestito de "luser". Demetrio de Estirges miro a su sombra que imitaba, como se supone que debía, sus movimientos.
-¿Que tiene mi sombra? ¿Acaso te fumaste algo y por eso alucinas?-El muchacho comenzó a irse, claro antes tomo la mano de Violette, con cuidado-No se preocupen, no le tocare un pelo…
-Le estas tocando la mano…-le dijo Aiakos hecho una furia.
-Dije pelo… no mano.-el otro sonrio burlón. Mientras su sombra, hacía gestos como si estuviera abrazando a alguien. Aiakos por la rabia golpeo a la sombra dejando una marca en la pared.
-Oye no me rompas la pared.-le gruño el otro-y guarda silencio que me molestan los ruidos fuertes.-informo mientras se iba de nuevo. La sombra estaba imitando los movimientos del chico, pareciendo estar tomado de la mano de la sombra de Violette. Los jóvenes se retiraron, pero no así las sombras de estos… Todos se quedaron mirando sorprendidos.
-¿Le esta…?-comenzó Valentine.
-Coqueteando…-Rugio Aiakos hecho una furia mientras la sombra de Violette se movía junto con la de Estirges, con voluntad propia… que luego pareció llevarse a la sombra de la espectro de la cintura.- ¡ESTO AH DE SER UNA BROMA…!
-Calma Aiakos… es solo una sombra…-le trato de calmar Camus… Aunque en esos momentos dudaba de su juicio.- ¿Quién entra?-Miraron la puerta, al parecer la maniobra de distraccion funciono.
-Yo voy…-dijo Valentine- ¿Alguien más?
-Yo…-dijo Afrodita y Mascara al mismo tiempo.
Invernadero.
Las plantas y árboles estaban marchitas, al parecer a Estirges no le iba lo de hacer jardinería… Lo que si llamo su atención, que incluso ahí dentro los vidrios eran negros. Miraban el inmenso lugar de forma atenta. Estiges había hablado de sus mascotas… ¿Qué diablos eran esas mascotas? Ellos no veian nada...
-Estos son restos de animales pequeños…-dijo la voz de Valentine, sacando de su apreciación a los caballeros.- ¿carnívoros?
-¿Tienes buenas técnicas muchacho?-pregunto Angelo mientras volvían a caminar. Si habia carnivoros queria estar atento por si las dudas contar con otras tecnicas que no fueran las suyas y las de Afrodita.
-Sí, pero no sé si servirán con ellos… Dudo que él nos siga dando la copa de buena gana si matamos a sus mascotas.-Los caballeros se miraron tenía razón.
Llegaron al centro del invernadero… sobre un pedestal reposaba una copa que parecía estar trabajada en una sola pieza de hueso. El pedestal era de mármol blanco, tenía tallado cráneos y estirges. Los jóvenes se acercaron a ese lugar… El interior del Cáliz era de de hueso lizo y pulido.
-Este cáliz, es la copa con la que siempre quise brindar.-dijo el sonriente Mascara, mientras acercaba su mano para tomarlo.
-ESPERA-gritaron los otros dos… Él caballero de Cáncer les miro sorprendido, al poco tiempo escucharon un ruido de gemidos y aleteos. -Odian los ruidos fuertes…-dijo Mascara mientras tomaba el cáliz y comenzaba a correr hacia la puerta… Las estirges salieron de los arboles, donde dormían, y fueron tras quienes provocaron ese ruido molesto…-me lleva. ¿Tenían que gritar…?
-Pensamos que tenía una trampa…-dijo Afrodita mientras uno de esos bichos hacia presa de sus cabellos. -Quítenmelo…-Valentine saco al animal con un poderoso aleteo… y siguieron corriendo.-Gracias...
-El señor Radamanthys estaba en lo cierto… Nos estaba dando el cáliz muy fácilmente…-llegaron a la puerta… Ángelo no podía abrirla.- ABRELA…
-No se abre…-dijo el otro mientras tironeaba de la puerta.-¡ABRAN!-el sabia que las Estirges se alimentaban de una sola cosa... sangre.
Del lado del pasillo, fuera del invernadero.
-¿COMO PUEDE LA SOMBRA DE UNA ESCOBA TRABAR UNA PUERTA?-Grito desesperado Milo… por más que lo intentaran sus manos no podían sacar la sombra que mantenía la puerta cerrada… dado que la puerta de doble hoja habría hacia dentro.
-¡ABRAN LA PUERTA POR EL AMOR A LOS DIOSES…!-Grito Afrodita del lado de adentro mientras aporreaba la puerta.
-¡NO PODEMOS…!-Le respondieron del otro lado, mientras las sombras de Violette y Estiges se torcían de la risa en una de las paredes.
-¡NOS VAN A COMER VIVOS…!-Grito Angelo del otro lado… Mientras veía como Valentine mantenía a los bichos apartados con fuertes ráfagas de viento, cortesía del batir de sus alas.
-¿A que se debe este escándalo…?-Estirges se acerco con cara de pocos amigos… les habia dicho que odiaba los ruidos fuertes-¿eh?-miro sorprendido la sombra de la escoba. Para luego retirarse.
-Oye. Comun demonio… nuestros amigos están del otro lado…-le rugió Kanon… Estirges volvió al poco tiempo trayendo una escoba, la paso y luego la retiro… La sombra que mantenía la puerta cerrada desapareció y volvió a ser la sombra de la escoba… La puerta se abrió dejando paso a los aterrados guerreros… Una de las estirges estaba empecinada a meterse con el cabello de Afrodita.
-Les dije que no hicieran ruidos fuertes…-El guardián extendió una mano y el animal se poso en su brazo, como si se tratara de un halcón amaestrado-El resto adentro…-ordeno… Los animales retrocedieron y se metieron de nuevo en el invernadero. Valentine tenía varios rasguños en la cara y respiraba agitado. Mascara estaba igual, sin contar que su despeinado cabello estaba más despeinado todavía. El cabello de Afrodita era prácticamente irreconocible.
-Esos bichos…-comenzó Afrodita, mientras recuperaba el aliento.
-Se llaman Estiges.-le corrigió el dueño de casa… mientras le acariciaba la cabeza al bicharraco- ¿Te asustaron Magda?-el animal respondió con una especie de gorjeo…- ¿Tienen la copa supongo?-Mascara levanto la copa y la mostro.-Ya largo que tengo que alimentar a mis mascotas… a menos que quieran ayudarme…-dijo dedicándole una sonrisa sádica…-Las pobre no comen desde hace una semana…-Valentine, Afrodita y Mascara le dedicaron miradas asesinas.-creo que debería de habérselos dicho…-dijo mientras entraba muerto de risa al invernadero… Incluso jurarían que el bicho también reía con sus gorjeos.
Salieron del palacio encontrándose a Violette… Esta les dedico una mirada duditativa cuando vio a sus tres "compañeros" de esa forma.
-¿Qué haces afuera?-pregunto sorprendido Kanon.
-Dijo que tenía que hacer cosas… que lo de quedarme con él seria para otra vez. -comenzó a caminar… Los demás le siguieron, por una extraña razón, todos miraron para atrás. La sombra de Violette se despedía de la del guardián del tercer palacio con lo que parecía un apasionado beso y tierno abrazo (todo esto visible gracias a que las sombras estaban en pared de piedra).
-Violette… ¿a ti te gusta el guardián de Estirges?-pregunto Aiakos muerto de celos. Que la sombra de "su chica" se pusiera asi con la sombra del tercer guardian le molestaba.
-Es simpático, pero no para tanto…-dijo la joven distraída… Mientras continuaban la presurosa subida al siguiente palacio. Les quedan 17:43:28, antes que sus dioses mueran.
Palacio de Gorgona.
-Aquí hay que tener cuidado…-informo Kanon-si la armadura esta en el pilar, pase lo que pase no miren a la guardiana.
-¿Por qué?-Valentine le miro.- A no espera ya se… No es necesario decirlo…
-¿Saben?-pregunto sorprendido Aioria.
-Estamos encargados de enjuiciar a los muertos… Claro que sabemos lo que hay dentro del palacio…-dijo Radamanthys secamente.
-Centenares de idiotas convertidos en piedra…-dijo Aiakos…- Esto estará interesante…-entraron al palacio de mármol blanco.
Habitación del trono.
Para alivio de los caballeros, Gorgona estaba en su trono, revestida con su armadura. La joven levanto su mirada turquesa del suelo y les miro atentamente. Su rostro, de una belleza inmaculada, solo ocultaba y engañaba. Eso lo sabían los espectros, mejor que los caballeros… En tiempos de guerra, los guardianes de los tres primeros palacios solían dejarles pasar hasta el cuarto, sin enfrentar a sus rivales, para que perdieran la vida en este último.
-Felicitaciones por llegar hasta aquí…-dijo la joven con una voz cristalina.
-Necesitamos…
-La copa.-les miro sonriente.- Les llevare donde esta, pero no seré yo quien la saque…
-Otra mendiga prueba…-dijo por lo bajo Aiakos…-esto es el infierno.
-Joven juez…-la joven le miro- para llegar a toda meta, es necesaria por lo menos padecer dolor una vez…-siguió caminando con su paso suave y casi silencioso-Para los que no me conocen… Soy Ada Liz de Gorgona.
Llegaron ante una puerta de color miel, que tenía una Gorgona en plata… Los caballeros y espectros se miraron mientras la joven abría la puerta e ingresaba… Le siguieron al interior de la habitación.
Serpentario.
-Ahí está lo que buscan.-Informo mientras indicaba la copa, en un pedestal, al otro lado de la habitación.- fue forjada con las plumas de oro de las gorgonas. Esta habitación suprime el cosmos de cualquiera menos el mío…-informo, a lo que todos pasaron saliva mientras miraban hacia abajo… estaban sobre una tarima de alrededor de 5 metros… Debajo de ellos había centenares de víboras y serpientes de todo tipo. –Sabran el mito de las serpientes del Sahara supongo…
-¿Eh?-dijeron todos de forma colectiva.
-Las serpientes más venenosas del Sahara, provienen de las que fueron cortadas al momento de que decapitaron a Medusa…-informo Camus.
-Correcto. Si quieren la copa… tendrán que atravesar a las serpientes que la resguarda.-todos tragaron saliva… Sin sus poderes, no tenían muchas posibilidades de salir vivos de ahí… La chica se sentó mirando a sus lindas mascotas… por más bella que fuera. Era una reverenda bruja… Los espectros sabían, que debajo de todas esas serpientes estaban los restos de aquellos enemigos que tiraba vivos.
-¿Quién va?-pregunto Kanon, soberanamente palido.
-TU…-dijo Aiakos burlón.
-Kanon le tiene fobia a las serpientes…-informo Saga- ¿Me pregunto cómo es que todavía no se desmayo…?-miro atentamente a su hermano- Voy yo en su lugar… y ya que hablaste tu me sigues…-Aiakos paso saliva…
-Estoy al borde de eso…-dijo segundo gemelo, mientras miraba ceniciento a los animales… En cualquier momento se desmayaba.
-¿Por donde podemos cruzar…?-los dos miraron las paredes, lisas… Había arboles y canteros, en ese lugar, donde las serpientes estaban subidas…
-Tienen que bajar chicos…-le dijo la joven como si nada…- es la única forma… yo luego les subo…-sonrío con aire despiadado.-de eso no tengan dudas…-Aiakos y Saga pasaron saliva…
Sus amigos indicaron con la cabeza y con cuidado comenzaron a bajar… bueno cuidado entre lo que se podía decir cuidado… dado que tuvieron que dejarse caer y una cobra casi deja sin nariz a Aiakos. Que sentía los cuerpos de los seres vertebrados doblarse ante su peso… Los animales mostraba sus colmillos y tiraban a morder… Aiakos estaba al borde del espanto, mientras mantenía sus dedos lejos de las mordidas de las víboras, lo mismo que Saga.
-Maldita hija de…-murmuraba este, mientras seguía caminando. Detrás de él venia Aiakos, que no tenían intención de ser mordido por las víboras... por suerte su sapuris detenia las mordidas.
-Juro que nunca más deseare ver una serpiente en mi vida…-dijo el espectro, para el colmo la habitación era inmensa y todavía estaban como a unos 40 metros de la copa de oro...
-¡AIAKOS! ¡SAGA! ¡CUIDADO CON LA ANACONDA…!-Grito Camus al distinguir al animal, entre tanta serpiente todos le habian pasado por alto…-eso es un animal del amazonas…-dijo el otro-es sudamericana… no del Sahara.-informo mientras miraba a la dueña de casa.
-Regalo, de uno de los chicos, por mi cumple.-informo la guardiana mientras veía, divertida, como Aiakos era presa del animal…
-Me lleva el diablo…-Saga miraba la situación aterrado, no sabía qué diablos hacer por el espectro, que claramente está siendo comprimido por la anaconda negra.
-Agarra la copa idiota…-ordeno el otro- tengo la sapuris… mucho daño no me causa…-dijo el otro, mientras trataba de soltarse del agarre. Saga siguió su camino y tomo la copa, esta tenía dos serpientes talladas.
-¿Que hago por ti…?-pregunto cuando pasaba cerca y evitaba la mordida del animal.
-Regresa y deja la copa con los otros…-logro articular el espectro.- Váyanse… Para que este bicho rompa la sapuris habrá para rato…-dijo mientras el animal seguía aprisionándole con fuerza. Que bueno que tengo Sapuris, penso aliviado.
-No sabes cómo atacan las anacondas ¿no…?-Pregunto la chica mientras le tiraba una soga a Saga, que sabrá su diosa de donde saco, para ayudarle a subir.
-¿Qué quiere decir eso?-pregunto el espectro, ajeno a que la anaconda ya le miraba con serias ganas de tenerlo de cena.
-que te comerá con Sapuris incluida…-dijo Radamanthys ligeramente verde.-solo esta "ablandándote"…-la cara del juez se transformo en una cara de pánico…
-SÁCAME A ESTE BICHO…-dijo mirando, a la guardiana, presa del absoluto panico...
-Siempre es necesario un sacrificio cuando se quiere llegar a un propósito. -respondió esta... Todos le miraron aterrados... iba a dejar que mataran a Aiakos.
-¡ME COMÉRA VIVO!
-No serias el primero.-dijo tranquila mientras se miraba las manos…
-¡AYÚDALO…!-le dijeron todos al mismo tiempo, hasta casi dejar sorda a la chica. Quien con cara de fastidio voló hacia su mascota.
-Preciosa…-le llamo, mientras se mantenía a centímetros del animal que ya había abierto la quijada y estaba a punto de comer la cabeza de Aiakos. Que había cerrado los ojos, con sentirlo tenía suficiente. El animal dejo de hacer lo que hacía y miro a su dueña- Si te doy un cordero, vivo, entero… ¿Dejas libre al chico?-el animal asintió, ante los sorprendidos ojos de todos y soltó a Aiakos que como cayo se paro veloz y salió corriendo hacia la pared donde trepo gracias a la soga.-Ahora te lo traigo Preciosa. -volvio hacia donde estaban los guerreros- ¿Satisfechos? -Aiakos se abrazaba con fuerza a Radamanthys, que consolaba a su amigo debido al susto dado.
-¿Esa serpiente te entiende…-pregunto sorprendido Aldebaran.
-Si… Todas lo hacen... ¿La copa?-Saga se la mostro y luego Shura la guardo con la de las otras dos.- Ahora... ¡LARGO O LOS TIRO A TODOS CON ELLAS!-los guerreros salieron corriendo del palacio- Hay mis pobres bebes… ¿se lastimaron mucho?-la chica descendió e hizo pie en un lugar que las serpientes habían despejado para que pise…-Pobre Darki…-tomo a una cobra real, que tenia la espina rota por cortesía de Aiakos.- ya te curare…-beso la boca del animal con cuidado que siseo como muestra de afecto a su ama.
Escaleras.
-Estos son un montón de locos…-dijo Radamanthys una vez se hubieran detenido a mitad de la escalera.
-Yo pensé que era más sensata… pero resulto ser la peor…-dijo Kanon mientras tomaba aire…
-Todabia faltan cuatro…-dijo Valentine mientras tomaba aire… todos asintieron.
-y recuerden que nos falta el cáliz de Naga…-dijo Aldebaran. Miro su reloj-restan 16: 04:55 antes que nuestras diosas y los dioses mueran…-los otros asintieron y siguieron subiendo.- Sigue Juno de Equidna y Taylor de Silfo.
-Espero que sean más sensatos…-dijo Saga terriblemente pálido.- ahora tenemos otra similitud Kanon… dudo que pueda ver otra serpiente en mi vida…
Continuara.
