Decisiones
-¿Qué significa esto?- Estoico estaba molesto más que por la petición por el tono que había usado el menor
-me llevare a hipo con migo unos meses, esa será la condición para este acuerdo-
-hahaha, chico creo que el aguamiel te hace daño- debía mantener la calma
-hablo enserio estoico-
-y ¿Por qué crees que te daré a mi único hijo?
-tú no lo harás, el pueblo lo hará mañana-
Eran las 9 de la mañana todo el pueblo estaba diciendo que se diera al pequeño estorbo como garantía para el trato, un anciano había incluso dicho que se lo llevaran para siempre, Hipo estaba dolido, su padre no había dicho nada, Bocón intento hablar pero la multitud había decidido, era el turno de la palabra de estoico.
-está bien, puedes llevártelo el tiempo es de 6 meses como acordamos, no mas-
-que bien, HIPO HAS OIDO YA NOS VAMOS-
El pequeño había saliendo corriendo al bosque, Dagur no quería ir a buscarlo pero era necesario, necesitaba a Hipo a su lado, lo necesitaba, aunque no sabía porque a pesar de estar cansado fue dando pasos rápidos al pequeño lago escondido donde iba con Hipo.
-ahora ya no quieres irte con migo, valla que eres muy raro-
-no es eso-
-dime ¿qué es?- se agacho a la altura del menor y lo vio a los ojos
-mi padre ni siquiera hablo para que me quede- sus lagrimas lo hacía ver muy tierno aunque su corazón estaba en piezas
-el no lo hiso, pero sabes- hipo lo miro a los ojos- yo siempre te voy a querer
El pequeño no dejo que lo besaran por que se lanzo a abrazar a quien consideraba desde ahora la persona mas importante para el.
Estoico miraba como la nave zarpaba, se sentía aliviado que Hipo se fuera, le dolía pero era cierto solo era un estorbo para su aldea, los demás festejaron, pero Bocón simplemente se quedo contemplando los inventos del muchacho, hasta ahora se había dado cuenta de esas cosas.
Dagur había dado la orden de retirada a su flota oculta, no quería que Hipo viera todo eso, lo último que quería era que su pequeño se alejara de él, claro que ahora lo abrazaba posesivamente mientras escuchaba su llanto, seguro le dolía mucho todo eso pero al diablo, como que se llamaba Dagur Oswald (no estoy seguro del nombre real) haría que ese pequeño dejara de llorar. Hipo en cambio solo soñaba con su madre y como eran las cosas antes de ser visto como un inútil, mas bien sobre cómo pudo haber sido.
Habían tocado puerto, era el primer viaje largo de Hipo, habían durado semanas, ya estaba listo para irse de viaje una vez tocaran puerto, pero claro Dagur quizás no lo dejaría ir o siquiera estar solo como en el barco.
Todo el pueblo dio un banquete celebrando la llegada de su joven jefe, las chicas morían por dagur y los ojos de muchos jóvenes parecían ver a Hipo pero alejaban la vista al notar como el ahora jefe gruñía y los acecinaba con la mirada, después de un rato llegaron a casa de Dagur, era imponente, sin duda Berk era una aldea pequeña comparándolo con eso.
-¿te gusta?
-si, me gusta mucho- miraba desde la ventana del cuarto de Dagur toda la ciudad
-que bien, porque será tu hogar desde ahora
-y ¿Dónde se supone que dormiré?- miro curioso y dubitativo, quizás en alguna de las muchas habitaciones
-en mi cuarto claro está- abrazo a Hipo con mucho empeño
-pero… pero…
-sin peros, ¿tú crees que te perderé de vista?- beso el cuello del menor
-Dag no hagas eso- estaba rojo por el contacto
-te conozco Hipo, seguramente querías escapar, pero sabes, eso no lo vas a poder hacer-
Tomo al menor del mentón y le dio un beso salvaje que hiso que el labio inferior del menor comenzara a sangrar, Dagur degustaba ese liquido de los labios de su pequeño amigo.
-deja eso, dagur
-no lo hare Hipo, no sabes cuánto había esperado-
Si bien había sido un intenso beso no acabó en sexo, Dagur estaba durmiendo a su lado, abrazándolo, ¿era posible que alguien pudiera amarlo?, no, quizás solo era algún juego para Dagur, pero le gustaba esa sensación, quería irse pero le ganaban las ganas de quedarse junto a su auto nombrado protector y hermano, pero sin duda un hermano no hacia eso, y menos colocaba su… cosa en el trasero de su hermano menor, pero le gustaba sentirlo, estaba duro y la mano del pequeño lo toco por curiosidad, cuando sintió que se despertaba dejo eso.
-hora de entrenar Hipo… ¿hipo?-
Dagur vio dormido al pequeño, y también le hecho un ojo a ese problemita en los pantalones, sin decir nada saco su pene y lo masajeaba. Hipo estaba inmóvil, vio de reojo lo que hacia Dagur pero se sentía petrificado y algo curioso. Dagur seguía en lo suyo, le gustaba la emoción de hacer eso y con ganas de que su pequeño Hipo lo descubriera y lo ayudara.
-Hipo, ahhg, como quisiera que me ayudaras-
El pequeño escucho pero decidió hacerse el dormido, seguía escuchando todo, hasta que sintió como el cuerpo del mayor se tenso y como quedo inmóvil a su lado, vio rápidamente una sustancia blanca que cubría el abdomen desnudo del mayor junto con esas enormes manos.
Hipo seguía siendo un poco optimista sobre el hecho de querer escapas, pero al tercer día se dio cuenta que eso era imposible, y es que el simple hecho de alejarse de Dagur en la noche era imposible, cada que intentaba eso ante la menor separación el mayor despertaba y abrazaba mas fuerte a Hipo, incluso cuando tenía que ir al baño Dagur lo acompañaba a la entrada, sin duda sus planes tendrían que esperar.
-hipo, Hipo, - dagur sacudió un poco al menor- despierta
-¿eh?, ¿Por qué me despiertas Dagur?- el pequeño se limpio los ojos haciendo que dagur deglutiera al pensar en cosas poco sanas
-es hora de entrenar-
-¿entrenar?- Hipo lucia adorable para el mayor que lo miraba fijamente
-claro, no pensabas que por ser de otra tribu no harías lo que hace la mía
-pero es muy temprano
-o ¿quieres que entrenemos en la cama?
A regañadientes el pequeño se levanto, desayuno con Dagur, el mayor lo guio a donde entrenaría y después de que le diera un discurso a todos los presentes de cómo mataría y desollaría vivo a quien lastimará al pequeño y que algo peor le esperaba a quien fuera aun más tonto para tocarlo, claro hipo no entendió el sentido de lo último, pero al parecer los demás si lo habían entendido y estaban aterrados.
Al final del día Hipo descubrió que era bueno con cuchillos pequeños dado que era muy débil para cargar cualquier arma, no vio a Dagur en los entrenamientos al parecer el mayor tenía una rutina que en palabras de sus compañeros "el jefe no hace algo tan suave como lo nuestro", si eso era suave Hipo no quería saber que era lo difícil, aun que claro al parecer los demás solo le hablaban mas al parecer por las ordenes de su amigo no se atrevían a tocarlo o si quiera rosarlo.
Hipo se sentía cansado su entrenamiento era mucho más pesado que trabajar en la forja, aunque se sentía muy contengo, nunca pensó que una tribu como la de los Berseker sería más agradable que su propio pueblo, les explicaban con paciencia y si tenía una idea no le daban la espalda, se sentía en casa, por un momento vio la puerta hacia el bosque, pensó en escapar, pero realmente ¿Qué daño haría si se quedaba?, dio la espalda a la puerta y fue directo al comedor.
En la noche Dagur llego con moretones y una que otra herida, Hipo lo miro preocupado.
-haha ya lo notaste-
-¿Qué?- hipo estaba perdido en sus pensamientos viendo esas heridas que en su interior lo preocupaban pero hacían que Dagur se viera sexy.
-bueno, y ¿Qué tal tu primer día?- dagur se quitaba la camisa que traía manchada de sangre
-Bien, no es como yo pensaba- Hipo no apartaba la vista del cuerpo del mayor, no podía creer que no notara a Dagur antes
-¿Cómo pensabas que sería?- el mayor ya sabía la respuesta ahora se quitaba los pantalones quedando en unos pequeños pantalones de piel (tipo bóxer, aunque no existían pero síganme el juego ¿si?)
-más… como tú eres, ya sabes…- simplemente no podía apartar la vista de su amigo y supuesto hermano de batalla
-no, no lo sé, ilústrame- Hipo se había dado cuenta que ahora dagur parecía menos salvaje, es decir no era como el Dagur que llegaba a la aldea era mas… civilizado de lo que pudo imaginar
-Salvajes- Hipo se tapo la boca
-oye, que actué así para intimidarlos no significa que lo sea- se acercó a Hipo para besarlo
-entonces solo actuabas como un demente- Hipo recibió el beso, no se oponía, le molestaba un poco pero le agradaba, sintió como su labio que fue lastimado empezaba a sangrar de nuevo y como el mayor lamia su fluido con cariño, de repente el mayor se separo.
-claro, ordenes de mi viejo, tu sabes cómo son las tribus- antes de poder besar al pequeño sintió como lo sujetaba y acariciaba sus músculos
-sí, yo lo sé, pero ¿por qué hacerlo?- sentía esos brazos fuertes que apenas notaba, y no podía dejar de acariciarlos
-¿Qué pensarías como jefe si vieras a un futuro jefe tan político?- se acercó mas, al parecer hipo le gustaba su aroma porque se acercó mucho a su cuerpo que aun estaba sudoroso y sangrando un poco
-pensaría que es débil, como yo lo soy- Hipo estaba oliendo a Dagur, el pequeño no sabía porque pero le gustaba ese aroma.
-por eso lo hago, para proteger a mi gente- Dagur sentía como su parte baja despertaba ante las caricias de Hipo y su insistencia en olerlo.
-pero son muy fuertes y son muchos- paso su nariz cerca de la axila del mayor
-pero las aldeas son muchas mas, nos aplastarían si no tenemos cuidado- sentía como hipo seguía en ese trance y no planeaba detenerlo
-y ¿porque estas tan lastimado?- hipo perdió el control y paso su lengua sobre la herida abierta de Dagur sintiendo ese sabor metálico que le agrado, ahora sabia porque dagur lastimaba sus labios
-ahhg… Hipo es mejor que no hagas eso- sentía como el menor lamia sus bíceps y las heridas en cuello y dedos
-respóndeme primero- siguió lamiendo hasta el deltoides que estaba sangrando un poco
-ohhh Hipo enserio, solo fue por el entrenamiento-
-Dagur, ¿tu sabias que tan rico es hacer esto?- lamio otra vez la herida en el brazo de Dagur
-si, lo sé, pero tú eres más pervertido de lo que pensé-
-tú me enseñaste- Hipo estaba perdido en el placer
Dagur no dejaba de gemir y escuchar como hipo le decía que su olor le gustaba, las cosas se salieron e control cuando el mayor sintió las manos de Hipo en su hombría, no quería que Hipo se viera forzado, pero ya no pudo hacerlo sin decir nada tomo el control y puso a Hipo de espaldas, besaba esa pequeña espalda cubierta de sudor y el cuello que tenía un poco de tierra, solo sentía como el pequeño se retorcía bajo su cuerpo, incluso Dagur no se dio cuenta cuando habían terminando así en su cama, solo sabía que tenía que tener más contacto, ambos miembros se encontraron y al escuchar el gemido de hipo perdió el control, dio vuelta al pequeño y sin decir nada lamio su entrada, eso se sentía muy bien para el pequeño que solo le pedía mas, después de un tiempo Dagur dejo de lamer esa parte y puso su pene, ya no aguantaba, sabía que lastimaría a Hipo pero ya quería mas contacto, ahora no estaba actuando si estaba loco, loco por mas contacto, por mas Hipo, sin decir nada metió todo de una estocada, Hipo lloro y estando boca abajo solo mordía las pieles y una almohada improvisada, Dagur no podía creer lo placentero que era, sentía el interior cálido de su pequeño y a la par Hipo sentía como su interior estaba lleno, ambos querían mas, el placer fue mayor cuando Dagur profundizo aun mas y toco la próstata del pequeño quien no aguanto y se corrió apretando su entrada y haciendo que el mayor gimiera mientras se derramaba dentro.
-woao, no sabía que fueras así Hipo- el mayor sonreía
-cállate, es tu culpa- el menor seguía oliendo al pelirrojo
-¿Por qué lo dices?- abrazaba a su pequeño aun por la espalda dado que su miembro reusaba salir de tan cómodo lugar
-por ocultarme como eres-
-tu me conoces bien-
-claro que no pensé que tus parte inteligente era solo alguna alucinación mía-
-si hubiera sabido que te ponías así nunca hubiera actuado como un desquiciado-
-Dagur, ¿podrías sacarlo?
-no, aun tenemos que bañarnos-
-pero la leña-
-el agua caliente esta toda la noche, así que ven
El mayor cargo a Hipo y una vez en el baño Hipo se sorprendió, era muy avanzado, parecían tubos y en lugar de una cubeta era una especie de colados (era una ducha pero muy rustica), sin duda Dagur no era un idiota como pensaba, quizás era aun más inteligente de lo que pensaba, al terminar la ducha el mayor saco su miembro para lavar la entrada del menor.
-perdón
-¿por qué?
-te lastime, si tan sólo me hubiera controlado mas-miraba como en las piernas del pequeño corría su semen y la sangre de Hipo
-cállate, fue mi culpa, no sé que me paso- el pequeño estaba rojo
-ya estabas en edad, es normal que quisieras esto, yo lo quería desde hace mucho- beso al pequeño
Hipo quedo dormido casi al instante de entrar a la cama, claro su cama era Dagur porque dormía la mayor parte del tiempo sobre sus pectorales, no sabía porque pero sentía que debía hacer algo que siempre quiso pero no sabía que era, solo quería seguir durmiendo, seguir sintiendo a Dagur junto a él.
