Asuntos de familia.

-Rex…-dijo una somnolienta voz detrás del devastador. Al escuchar esa voz, el cosmos feroz se apagó y se volvió sumamente pacifico. El guerrero les dedico una mirada helada y se fue, junto a su hermanito, hacia otro lado del jardín.

-Nos salvó el niño-Todos cayeron de rodillas emitiendo un suspiro de alivio.

-¡CHICOS!-Kanon y Saga llegaron junto a los demás. Quienes le miraron sorprendidos.

-Es hermano de Roc de seguro ya se dieron cuenta y ya metieron la pata…-dijo Saga en tono de reproche.

-Tú no te llevas el premio al mejor hermano precisamente Géminis…-le dijo Radamanthys mientras se ponía de pie.

-Lo sé… pero por lo menos yo no hablo mal de los hermanos ajenos…-dijo Saga mientras cerraba los ojos.- ¿Se han puesto a pensar que tenemos menos de 8 horas y todavía ni siquiera tenemos el ánfora con agua del manantial de guerra?

-¿Y qué quieres que hagamos?

-Vayan con Enio… que nosotros convenceremos a Manticora de que nos de la copa.

-¿Convencer a Manticora? Sería más fácil, detener la salida del sol con una sola mano…-dijo una jovial voz. El guerrero de Estirges se hizo presente con un destello.-Sin ofender chicos… Pero no lograran nada con palabras…

-¿Qué haces aquí?

-Orden de Enio…-dijo una calmada voz… Dalia de Naga se hizo presente- Al parecer nuestra señora dudaba de que pudieran obtener la copa al primer intento…

-No es una ofensa muchachos… Pero obtener esa copa es imposible, no por nada Manticora es el último palacio-Informo el calmado Silfo que aparecía con los confundido Minos y Lune. Al mismo tiempo, los demás comenzaban a despertar- Tiene que ser una prueba real de fraternidad, la que tiene que ver Manticora, para que les de la copa.

-Nosotros somos familia…-Informo Equidna que se hizo presente con otro destello cobrizo en compañía de Gorgona.- Si le muestran que poseen los valores que esta representa les dará la copa y la puerta final se abrirá…

-¿Qué puerta?-preguntaron todos al borde del colapso.

-Al igual que mi palacio…-Informo Banshee que apareció recostada en una banca de mármol sin respaldo.- El palacio de Manticora tiene una puerta de hierro que dice "Solo ante hermanos, se abre esta puerta".-los guerreros se golpearon la cabeza. Kanon pareció meditarlo un poco…

-Aioros, Aioria… Ustedes son hermanos de sangre… Lo mismo Milo y Camus ellos son hermanos de otro tipo hermanos por amistad… Si no estoy equivocado la puerta se abrirá ante ustedes…

-Lo mismo que la puerta del palacio-Comento Saga mientras miraba sorprendido a su gemelo-Si no te llegas a equivocar… Eso sin duda es brillante.

-Gracias…-dijo Kanon… Mientras los otros cuatro iban hacia la puerta de hierro.

-¿Qué haremos los demás?-pregunto el algo dormido Valentine sentado en el suelo. Que tenía a Radamanthys, de rodillas a su lado, preguntándole si estaba bien.

- Demostrarle realmente que tienen lazo de fraternidad entre ustedes.-informo Estirges tranquilo- Gorgona es mi amiga, pero la quiero como una hermana… Por eso la cuido y me preocupo por ella. Ser hermano no indica compartir sangre… indica compartir vínculos fuertes con otros…-los caballeros se miraron. Ellos sabían de qué hablaba el guerrero, al que habían tachado de maldito, era cierto.

-Perdonen por haber hablado mal de ustedes…-se lamentó Shaka.- Es que…

-¿Ustedes fueron considerados malditos por no dejarles pasar a los de bronce?-pregunto Gorgona, los otros se miraron… Había sido un golpe bajo por parte de la guardiana…-Demi… tu sombra está haciendo de las suyas de nuevo…-El muchacho miro a su sombra, que volvía a estar donde debía… Detrás del chico, imitando su forma.

-¿Sera posible que un día controles a esa sombra descarada?-pregunto Banshee.

-mmm…No.

Frente a la puerta de hierro.

"Solo ante hermanos, se abre esta puerta"

Los cuatro dorados se miraron, Milo soltó un suspiro y junto con Camus, Aioros y Aioria se acercaron a la puerta que fue recubierta por un resplandor cobrizo y comenzó a abrirse.

-Kanon tenía razón… Vamos por el ánfora al templo de Enio…-dijo Camus mientras empezaban a correr. Cuando Aioria miro hacia atrás, la puerta se había vuelto a cerrar.

Jardín del palacio de Manticora.

Mientras los demás hablaban con los devastadores, que no resultaron ser tan malas personas después de todo. Saga y Kanon comenzaron a buscar a los hermanos por ese inmenso jardín. Los encontraron sentados bajo un cerezo. Roc estaba sentado junto a su hermano mayor, que mantenía los ojos cerrados, el menor al verlos les saludo con la mano.

-Hola Jano…-le dijo Kanon cordialmente.- ¿Te molesta si hablamos con tu hermano?

-No.

-A mi si.-dijo cortante el mayor, para luego abrir sus ojos escarlata y atravesarlos con ellos- ¿Qué quieren?

-Pedirte disculpas por haber insultado a tu familia…-dijo Saga con calma.-tenemos que admitir que a nosotros también se nos pasó esas ideas por la cabeza y entendemos tus razones por la que estas tan enojado.-El mayor les miro arqueando una ceja.- Yo me pongo igual, o peor, cuando pesco a alguien hablando mal de mi hermano…

-¿Hermano mayor?-pregunto mientras cerraba los ojos y sujetaba a su hermano menor por la cintura.

-¿Yo? Sí.

-Pues entonces entenderás mis deseos de matar, a tus amigos, por lo que dijeron de mi hermanito…-dijo mientras les dedicaba una mirada suspicaz a los gemelos dorados.

-Yo si lo entiendo…-informo Kanon al ver que Saga tenía un conflicto en su interior. Dado que entendía, pero no quería que el devastador dañara a los otros.- Saga no era responsable de lo que hacía, pero aun sabiendo los demás le seguían echando la culpa de todo lo que paso…

-¿Qué hacías cuando descubrías a alguien haciendo eso?-pregunto el tranquilo Manticora, mientras le sacaba un par de ramitas del cabello de su hermano sin soltarlo.

-Si podía, les daba su merecido…-informo Kanon mientras cerraba los ojos y Saga le miraba sorprendido.- Les hacía experimentar el dolor de mi hermano, con los golpes que les daba…

-Así que entiendes…-miro fijamente a Kanon-Lo que le duele a mi hermano le duele cuando le llaman loco…-Saga miro atentamente a su gemelo y luego a Roc.-Y lo que a mí me duele cuando escucho a otras personas hablar mal de mis amigos.

-Sí.

-¿Para ti los otro dorados son como tus hermanos?-Kanon asintió.- ¿Qué serias capaz de dar por ellos?-pregunto tranquilo.

-La vida…-informo Kanon sin dudarlo. Manticora se levantó del suelo y le acaricio el cabello a su hermano menor.

-En otras palabras… Dejarías que te matara- comenzó mientras observaba fijamente a Kanon- a cambio de no matarle a ellos, por la ofensa que le hicieron a mi familia.-Saga al escuchar eso, se puso entre su hermano y el devastador.

-¡NO TE ATREVAS A ATACAR A KANON!

-Mira... La sangre de alguien tiene que derramarse para aplacar mi ira...-dijo el tranquilo guerrero, Jano a todo esto miraba atentamente a su hermano- No derramare la sangre de mi hermano…

-Y yo no permitiré que derrames la del mío…-dijo Saga mientras elevaba su cosmos.

-Él dijo que estaría dispuesto a morir por el resto…-Informo el tranquilo Manticora. Mientras Saga apretaba los dientes y no se corría de delante de Kanon.- ¿O acaso te ofreces en su lugar?-pregunto Manticora mientras le mostraba un cuchillo de hoja de color plata y empuñadura de color cobrizo a Saga.

Escaleras al templo de Enio.

-Ese fue el cosmos de Saga.-Los demás se detuvieron ante las palabras de Aioros.- Camus, tú y Milo sigan… nosotros iremos a ver qué pasa…-dijo mientras comenzaba a descender en compañía de Aioria.

-Claro a nosotros lo más difícil… ¿Por qué se llevó a Aioria?

-Ante hermano se abre la puerta…-le recordó Camus.- Aioros solo no hubiera podido pasar…-informo mientras comenzaba a correr hacia el templo de nuevo…

Jardín de la Manticora

-No vayan.-Ordeno Silfo, mientras se sentaba bajo un arbole en posición de Loto-Los asuntos de la Manticora solo pueden ser resueltos por hermanos… Por lo tanto…-miro a quienes llegaban corriendo- Ustedes tampoco vayan… Dejen le esto a los hermanos que el destino separa y une.

-¿A los gemelos?-preguntaron los hermanos de fuego.

-Los gemelos representan un balance, diferente al que representa Libra…-Shaka al escuchar eso miro curioso al devastador- Libra representa la mediación de la justicia… Los gemelos las dos caras de la vida… La victoriosa y la sufrida… Uno a la luz el otro a la sombra…

-Un pensamiento muy curioso… Un análisis muy curioso con respecto a los géminis.-Dijo mientras se sentaba en posición de loto frente al devastador.- No podremos hacer nada… por ahora… Todo depende de Camus y Milo y los gemelos… Sigan el ejemplo de Angelo y fraternicen con los dueños de morada…

Los otros miraron al caballero de Cáncer que hablaba con la devastadora de Banshee con respecto a cómo montar y cuidar un cementerio. No muy lejos de ellos, la sombras de Estirges, Violette, Aiakos y Ángelo jugaban a lo que parecían ser las cartas.

-Esa sombra siempre me pone nerviosa…-dijo la tranquila Naga.

-Me llego el comentario que posees una biblioteca digna de un sabio…-comento el tranquilo Lune.

-No sé si digna de un sabio, pero llena de saber.-la devastadora y espectro comenzaron a hablar sobre los libros que poseía la joven y cuales era conveniente agregar a la colección.

-¿Tú de que nos hablaras…? -Radamanthys miro fijamente a Estirges que se había sentado en el suelo y arrancaba el pasto.

-Yo de nada…-dijo tranquilo el guerrero- a menos que alguno sepa como cuerno hacer que algo nazca en mi invernadero, porque probé con todo tipo de planta y nada.

-¿Y si pruebas sacando a tus mascotas?-pregunto sardónico Aiakos.

-Lo intentamos… por tres meses… Nada.-dijo el chico mientras se encogía de hombros-No es por culpa de mis mascotas…-los guerreros se miraron, Aiakos estaba siendo irónico y el chico había respondido con sinceridad.

Donde están los hermanos.

-¿Y?

-Si me matas. ¿Dejaras en paz a mi hermano…?-pregunto Saga, sin apagar su cosmos eh impidiéndole los movimientos a Kanon.

-Si.-Saga apago su cosmos y se puso de rodillas.

-Pues dispón de mi vida…

-¡SAGA!-Kanon se quiso interponer, entre Saga y el devastador. Roc apareció de golpe y lo empujó hacia atrás. Mientras Rex levantaba su daga ante Saga, quien cerró los ojos. La sangre mancho el pasto… -¡SAGA!

-No…

-Claro que no te mate…-le dijo tranquilo el devastador- Una vez casi pierdo a Jano… sé lo que se siente perder un hermano. Yo jamás sometería a una persona a semejante dolor…-Saga se levantó y se acarició la mejilla donde tenía el corte que le había hecho Manticora con la daga.

-¿Esa es la copa? -Kanon se arrodillo y tomo la copa que se formó con la sangre de Saga- ¿Como…?

-¿Es que está ahí…? Solo ante la sangre de hermanos la copa se materializa… y no iba a usa mi sangre o la de mi hermano…-Kanon tomo la copa, a diferencia de las anteriores esta era de oro rojo y tenía grabada la silueta de dos hermanos abrazados.

-Perdón por empujarte… pero si no lo hacia mi hermano podía lastimar al tuyo.-dijo el tranquilo Jano.- Aunque yo hubiera hecho lo mismo…

-Si lo sé… para algo tenemos que cuidar de los más grandes…-Kanon le guiño el ojo al niño, quien rio por lo bajo...

-Sera mejor que se vayan a buscar el ánfora de agua…-dijo el tranquilo Manticora mientras tomaba al niño de doce años en brazos…-a sus dioses le quedan menos de 6 horas…-Al oír las palabras de Manticora, los caballeros fueron con el resto. Donde Silfo les sugirió que esperaran a que sus camaradas volvieran con la diosa y el agua...

Templo de Enio.

Camus y Milo llegaron al templo de mármol blanco. Las escaleras al templo habían sido mucho más largas que la de los palacios. Estaban agotados, pero todo por el bien de los dioses… Miraron la entrada al templo, dos estatuas de mármol blanco que representaban a una mujer con ropa de estilo griego antiguo, que llevaba en su mano derecha una lanza y en la izquierda una antorcha.

-¿Por qué la antorcha?-pregunto Milo mientras entraban por la inmensa puerta de roble y oro rojo.

-Destrucción, Milo.-informo el Acuario- Enio también es la diosa de la destrucción de ciudades. La lanza representa la guerra y la antorcha la destrucción.

Siguieron su caminata hasta que llegaron al salón del trono, rodeado por varias columnas de ilustrísimo mármol y cortinas rojas con hilos y cuerdas de oro, estaba el trono blanco de la diosa de la guerra. La divinidad estaba sentada en su trono, vestida con su armadura y el casco en su regazo. Su lanza permanecía "clavada" en el suelo a su diestra.

-Ya se ha que han venido…-la divinidad se paró y tomo su lanza.- Síganme… A Athena y los demás solo le quedan cuatro horas de vida.

Manantial de Guerra, Templo de Enio.

Los guerreros miraron el inmenso manantial donde debería provenir el agua para salvar a los dioses. Las orillas de este estaban rodeadas por escaleras de mármol blanco… la diosa se quitó la armadura que se ensamblo a un costado representando a una joven que portaba una lanza y una antorcha. En la espalda estaba el escudo de Enio, el resto de las armas acomodadas de forma que no estorbaran.

La deidad hizo aparecer un ánfora en sus manos y se arrodillo en el último escalón mientras recitaba una plegaria en griego de la edad de bronce. Los caballeros miraron a la deidad que llevaba un corto vestido griego de color blanco hasta las rodillas, sandalias marrones y su cabellera negra cuidadosamente peinada en una perfecta trenza. Cuando termino de recitar la plegaria hundió el ánfora en el agua del manantial y le cargo de la preciada agua. Una vez llena, la diosa la extrajo del agua y le coloco una tapa.

-Vamos por los demás… Camus cuídala con tu vida…-le dijo la diosa mientras le entregaba el ánfora al caballero de la onceava casa y se revestía con su armadura…

Jardín de la Manticora.

-Quedan menos de tres horas…-dijo Aldebarán mientras miraba su reloj digital… 2:48:12

-No desesperen que aquí estamos…-dijo el jovial Milo que volvía con la diosa y Camus que cargaba el ánfora.

-Equidna y Roc vienen con migo, el resto se queda a cuidar.-ordeno la deidad, los seis restantes asintieron-Claro, a menos que pase algo y tengan que presentarse en el templo de Athena.-los guerreros volvieron a asentir.-Ya vamos… ¿Tienen las ocho copas supongo?-Saga se acercó y le mostro las ocho copas en el morral.-Prefecto…-Enio aplaudió dos veces y todos, menos los seis que tenían que quedarse a cuidar, desaparecieron.

-Nos vamos a perder la cara de Hera…-se quejó Estirges mientras miraba sus anotaciones, dictadas por Afrodita, para ver que cuerno hacía con su desastroso invernadero.

-A la que Hera intente algo contra Enio, tenemos que ir…-informo el tranquilo Silfo.-Por lo tanto ni se molesten a bajar a sus palacios… No tardara en hacer alguna estupidez la "reina del Olimpo"

Casa Patriarcal, Santuario de Athena.

-Por que tardan tanto…-Hades se comía las uñas, a cada minuto Perséfone estaba más pálida.

-¿Pero no puedes revivirla?

-NO…-dijo el dios ante la pregunta de su hermano Zeus… Quien le dedico una mirada llena de cólera a Hera, que era sujetada por Apolo y Cratos.

-No tardaran en venir…-trato de calmar las aguas Ceo. La verdad, que conociendo a los guerreros de su sobrina dudaba que los guerreros obtuvieran más de tres cálices… Sintieron la llegada de los cosmos de los guerreros que entraron presurosos y con cara de total cansancio.

-Tenemos los cálices-informo Dohko.-Los chicos se esforzaron por obtenerlos, espero que sirvan-los guerreros se sintieron un tanto complacidos con el hecho que el antiguo maestro les diera el crédito por la misión.

-LAS COPAS-Ordeno Zeus. Las ocho copas fueron colocadas en una mesa y llenada del vital agua. Con sumo cuidado se les dio de beber el contenido de las copas a los dioses. Athena bebió del cáliz dorado y plata de Roc; Perséfone del cáliz de oro blanco de Naga; Ares del cáliz de hueso de Estirges; Afrodita del cáliz de oro de la Gorgona; Hermes bebió del cáliz de Cuarzo de Equidna; Artemisa del cáliz de diamante de Silfo; Momo del Cáliz de bronce de Banshee y por ultimo Dionisio del cáliz de oro rojo de Manticora. El color no tardo en volver a los pálidos semblantes de los dioses envenenados…

-NO ¡MALDITA ENIO…!-Hera se solto del agarre e hizo aparecer su cetro con el que quiso golpear a Enio, solo que por su ira no midió la distancia y golpeo ah…

-¡HAY!-Jano de Roc retrocedió tocándose la nariz, de la cual emanaba una buena cantidad de sangre debido a la fractura.

-¡COMO TE ATREVES A AYUDAR A LOS BASTARDOS!-rugió la deidad ajena a las miradas de cólera de los dioses y guerreros. Pegarle a un niño, estaba fuera de los límites de su paciencia.

-¡Hera casi matas a tu propio hijo…!-le reprendio Equidna- Va no sé qué me molesto en decirte eso si no sabes lo que es ser madre-comento al final Juno de Equidna mientras atendía la nariz rota del niño.

-¡Cállate! que nadie te pidió opinión-le rugió la deidad. La joven cerro los ojos un momento para luego abrirlos y mirar la nariz rota del niño.

-Apolo, cúrale la nariz a Jano…-la joven de cabellera negra se voltio a mirar a Hera. Al mismo tiempo que aparecían los restantes devastadores y Apolo le arreglaba la nariz al menor.- Sabes algo Hera…-le miro calmada- ¡ME TENES LOS OVARIOS POR EL PISO! ¡YA DEJATE DE PREPOTENCIAS REMERO DE DIOSA MAL LOGRADO! OSTENTAS UN TÍTULO QUE NO SABES CUMPLIR Y TE QUEDA MUY, PERO MUY GRANDE -paro un momento para tomar aire- ¡ERES UN INSULTO PARA TODAS LAS DIVINIDADES HABIDAS Y POR HABER! ¡ME TIENES CANSADA Y TE TENGO ATASCADA EN EL CUELLO! ¡DESDE QUE POR TU CULPA MURIERON MÁS DE LA MITAD DE MIS HIJOS!

-Huy se deschaveto…-comento Cratos mientras tomaba prudente distancia, al igual que los demás. Los dioses que recién despertaban miraban la escena confundidos. Los devastadores estaban sentados en el suelo pasándose palomitas entre ellos, junto con una buena cantidad de dioses y caballeros que querian observar el espectaculo. Apolo se mandaba de a varias palomitas juntas, lo mismo que Artemisa que sedeaba con toda su alma no perderse nada. Habia despertado justo para ver la mejor parte del día.

-¿QUIEN TE CREES…?

-¿QUIEN ME CREO? QUIEN SOY ES LA CUESTION, SOY EQUIDNA DRAGONA MADRE DE LAS BESTIAS DE LA MITOLOGIA GRIEGA ¡QUE TU MANDASTE A MATAR! -Rugió la mujer- Y YA ES HORA QUE ME PAGES LA MUERTE DE MIS HIJOS… TU Y TUS ESTUPIDAS TAREAS, QUE LE ASIGNASTE AL HIJO DE ZEUS.-Se lanzó contra Hera, quien completamente sorprendida no supo bloquear el primer puñetazo de la joven.

4 horas después.

-Bueno hermana ya déjala…-Enio trataba de mantener controlada a Equidna con ayuda de Gorgona su otra hermana reencarnada como su guerrera.-Ya entendió… Para carajo te digo…-Enio sujetaba a Equidna de un brazo y Gorgona del otro dado que la mujer consideraba que todavía hacía falta más. Hera estaba a un par de metros, literalmente, hecha una lástima y casi desmallada.

-Moraleja…-dijo Momo mientras veía a las hermanas forcejear…- Nunca te metas con una verdadera madre.- Algunos otros miraban los videos de la PALIZA que Equidna le había dado a Hera.

-Me sigue pareciendo poco castigo para Hera-Informo Hades que tenía fuertemente abrazada a Perséfone.

-El castigo para Hera lo decidiremos cuando esas dos controlen a Equidna.-dijo Zeus, nadie quería intervenir en eso… Ya era peligroso, y doloroso, ver el asunto.

-¿Qué aprendiste un Jano?-pregunto Naga al niño, que estaba sentado sobre las piernas de su hermano mayor.

-Que no hay peor cólera, resentimiento y palizas que las que provienen de una madre...-informo la criatura.

-Buen niño.-le felicito Silfo.

Continuara.

El siguiente el ÚLTIMO CAPITULO.