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Aquí una nueva entrega de mi pareja favorita.

Espero les guste.


Disclaimer:

Naruto no me pertenece.


Resumen:

Lo bueno del embarazo de Ino es que no tenía tantos antojos, sin embargo, lo estaba sacando de quicio con sus cambios de actitud, ya sabía porque pasaba eso pero aún así era estresante y el que ella quisiera aventarle la sartén no ayudaba demasiado... si definitivamente el embarazo de Ino le había dado demasiadas alegrías incluyendo el nacimiento de su bebé


Embarazo

Miro de nueva cuenta a su esposa a su lado, ella dormitaba, parecía un ángel bueno para él lo era, su vista se desvio un poco a su vientre donde denotaba un embarazo de ocho meses, sería su primer hijo y estaba tan feliz con ello, ella se removio un poco así que supo que era hora de cerrar los ojos pues no deseaba recibir un golpe con el sartén con la ultima vez que no la dejo dormir.

Su pareja era Yamanaka Ino, no sabía como pero se habían hecho muy buenos amigos después de la guerra y después de eso se hicieron novios, sus amigos estaban sorprendidos pues según ellos ni siquiera cruzaban palabra alguna pero siempre hablaban de todo cuando se encontraban, había descubierto a una mujer en Ino cuando hablaban porque antes le parecía demasiado atrevida pero se había equivocado porque Ino era muy tierna y siempre se avergonzaba cuando tenían intimidad.

Quiza es por eso que la había hecho su mujer, porque amaba cada parte de ella, porque amaba a Ino, era su esposa desde hace un año y ambos eran felices, la amaba más que a su vida por eso estaba feliz porque estaba esperando a su primer hijo al cual llamaría como su padre de eso no había duda alguna, acaricio un poco la mejilla de Ino y la beso en la frente para dormir de nueva cuenta.


Desperto cuidando el no despertarla aunque eso fue imposible pues ella lo miro con una leve sonrisa - ¿Quieres desayunar? - pregunto ella y asintió para besarla suavemente en los labios - Me dare una ducha - ella asintió mientras él se bajaba de la cama y caminaba a la ducha, escucho que ella se levantaba de todas maneras no habría problemas porque varios clones se quedaban en casa a ayudarla en lo que necesitara, no podía dejarla sola.

Salio de la ducha para vestirse cuando escucho gritos y temio por su vida - ¡Te dije que eso no iba allí! ¡Hazte a un lado! - esos eran los gritos de Ino, salio de la habitación con dirección a la cocina y descubrio a sus dos clones asustados mientras su esposa trataba de enderezar lo que parecía ser un adorno - Ino te haras daño - indico pero ella parecía no hacerle caso - ¡Es que tú no me ayudas! - dijo ella mientras caía al suelo llorando.

Lo bueno del embarazo de Ino es que no tenía demasiados antojos pero si demasiados cambios de humor que lo estaban sacando de quicio - Ino le va a hacer daño al bebé - señalo colocandose a su estatura para abrazarla y limpiar sus lágrimas, no le gustaba verla llorar - ¡Preparare el desayuno! - de inmediato se levanto para tararear una canción y empezar a preparar el desayuno - Hokage-sama - miro a Sasuke quien venía vestido de anbu.

- ¡Antes de entrar a mi casa llama a la puerta! - Sasuke esquivo a grandes prisas varios utensilios de cocina mientras él trataba de calmarse, su esposa daba demasiado miedo, su mejor amigo salio por la ventana - ¡Uchiha! - grito su esposa con un aura negra, se levanto de donde estaba para ir donde ella - Ino - ella lo miro con una leve sonrisa - ¡El desayuno esta listo! - grito mientras servía el desayuno así que no le quedo de otra más que comenzar a desayunar.


Salio de su casa con dirección a la oficina - Siento lo de Ino - su amigo caminaba a su lado con una cara de pocos amigos - Es la primera vez que veo a una mujer con tantos cambios hormonales - rió suavemente para doblar en la esquina - Esta embarazada - señalo a su amigo que tan solo se encogio de hombros - Hinata nunca fue así - una venita resalto en su ojo derecho - Mejor lo dejamos así - el pelinegro tan solo asintió.

Durante la tarde reviso algunos documentos además de repartir lo equipos para las siguientes misiones - Hokage-sama son las 3:15 - se quedo de piedra cuando su secretaria dijo la hora, salio corriendo como un loco de la oficina, iba a morir sin conocer a su hijo, Ino lo iba a matar, Ino lo iba a matar, no quería morir, no deseaba morir, sin embargo, la hora de la comida era a las tres, iba a morir.

Detuvo sus pasos para abrir la puerta con cuidado cuando esquivo apenas la secadora de cabello - ¡Uzumaky Naruto! - grito su esposa así que retrocedio sobre sus pasos - L-Lo siento - tenía miedo de que lo matara - ¡La hora de la comida es a las tres! ¡¿Qué hora crees qué es?! - choco con una cerca mientras ella sujetaba la sartén, no quería morir tan jóven, miro a varios aldeanas que temían por la vida de su Hokage.

- Ino - le hablo para observar la sonrisa de su rubia - ¡Quiero fresas, el bebé tiene antojo! - salio corriendo de allí con dirección a la tienda donde vendían fruta, no deseaba que su esposa se pusiera más histérica así que regreso de prisa con las fresas para encontrarla en la cocina preparando algo - ¿Qué haces? - pregunto y ella lo miro con una sonrisa tierna - Preparo un pastel - sudo frío, esta era la Ino buena en cambio cuando le aventaba algo era la mala.

- ¿Para quién? - pregunto colocando las fresas en la mesa - Para nosotros - sonrió para besarla suavemente y despedirse de ella - Nos vemos en la noche - ella asintió para despedirse mientras seguía con lo del pastel.


Salio de su oficina con dirección a su casa en compañía de Sasuke - Por cierto ¿cómo esta Hinata? - pregunto al pelinegro que llevaba su máscara de anbu en la mano izquierda - Bien, su embarazo es de tres meses - Hinata y Sasuke se habían casado apenas hace siete meses y ya esperaban su primer hijo, estaba feliz por su amigo la verdad además su esposa era una buena mujer y de alguna manera sabía que en verdad eran el uno para el otro.

Detuvo sus pasos en su casa para mirar a Sasuke - Aquí nadie puede matarme - su amigo tan solo sonrió ladinamente - Solo tu mujer y hablando de ella esta más rellenita - el pelinegro esquivo el golpe de la rubia que estrello su puño en el piso haciendo un gran hoyo - ¡Uchiha! ¡¿A quién crees que le dices rellenita?! - el rubio observo la humareda, casi no se veía nada pero reconocio al instante la voz de su esposa, seguramente había escuchado lo que había dicho Sasuke.

- ¡Ino! - grito cuando escucho el grito de alguien - ¡Yamanaka! - esa era la voz de Sasuke parecía adolorido, la humareda se disipo poco a poco para observar que Ino tenía en el suelo a su amigo con su pie arriba de este - ¡Disculpate! - si lo veía del lado gracioso esa escena daba demasiada risa, no todos los días se veía a Sasuke en el suelo cortesía de una chica - ¡Lo siento! - grito el pelinegro para ser liberado por su esposa.

- ¡Muy bien, te quedaras a comer pastel Sasuke-kun! - lo tomo de la mano para adentrarlo a la casa así que no le quedo de otra más que de ir con ellos, el Uchiha tomo asiento con cara de pocos amigos - Tu esposa da miedo - rió suavemente para indicarle que guardara silencio, su esposa coloco dos platos con una rebanada de pastel además de chocolate - Espero les guste - se veía más tranquila, la verdad es que Ino tenía una buena mano para los postres.


Estaba platicando de algo con su amigo cuando escucho que algo se caía en la cocina, era el sonido de un plato seguido del grito de su esposa - ¡Ino! - se quedo de piedra al observar que se había roto la fuente, le dio pánico - N-Naru - asintió de inmediato para que varios clones fueran por lo que necesitarían en el hospital mientras él la carcagaba en sus brazos para salir corriendo de allí - Le avisare a Sakura - asintió para ver desaparecer a su amigo.


Ino llevaba tres horas en sala de parto, estaba desesperado por eso caminaba de un lado a otro - Tranquilizate - miro a Shikamaru con cara de pocos amigos - ¿Quieres un dulce? - miro a Chouji como queriendo matarlo - Tranquilo dobe Sakura es la mejor - asintió, eso no le preocupaba, le preocupaba que el chakra de Kurama le hiciera daño a ella o a su hijo, no de manera intencional pero Minato tendría el poder de Kurama y no sabía si podría con ello.

- ¡Naruto! - miro a Sakura que lo tomo de la mano para entrar a la sala donde se llevaba a cabo el parto - Tienes que darle más chakra a Ino - tuvo pánico porque algo le pasara, no deseaba que le pasara nada, el primer embarazo sería doloroso eso le había dicho Kurama, los demás no pero siempre el primero es que el que más problemas daba.

Hizo varios sellos para sacar el chakra de Kurama y ayudar a su esposa que gritaba de dolor - ¡Bien Ino, así, tranquila, con cuidado! - Sakura se veía cansada pero sabía que no dejaría que nada malo le pasara a su bebé o a su esposa - ¡Vas bien Ino! - no miro si el bebé estaba saliendo tan solo se concentro en darle el chakra que necesitaba.

Se escucho un llanto y sonrió, su hijo había nacido, camino para ver a Ino con el cabello suelto y su frente perlada de sudor, Sakura les entrego al bebé que lloraba en brazos de su mamá - Shhhh tranquilo Minato - su esposa se veía demasiado cansada, beso su frente para cargar a su bebé que lo miro con sus ojitos azules, se parecía a ambos después de todo eran rubios de ojos azules.


Miro a Ino que amamantaba a su hijo mientras caminaban a casa - Te amo - ella sonrió para detenerse y besarlo suavemente - También te amo - el pequeño Minato agito sus manitas así que lo cargo, ese niño era su luz al igual que Ino... si definitivamente el embarazo de Ino le había dado demasiadas alegrías incluyendo el nacimiento de su bebé, aunque claro estaba tendrían más de eso no había ninguna duda.


N/A

Espero les haya gustado.

Gracias por leer.