N/a

Aquí una nueva entrega.

Espero les guste y gracias por leer.


Disclaimer:

Naruto no me pertenece.


Resumen:

Ya tenía suficiente con verlo en ese bar, Dioses, es que simplemente no entendía porque se lastimaba de esa manera, debería de superarlo o como mínimo intentarlo y que él tratara de abusar de ella no ayudaba en el asunto, pero ya era suficiente, ya no más, tenía que hacer algo... si definitivamente ese suficiente era verdadero ahora


Suficiente

Lo miro de nueva cuenta tratando de analizar porque se hacía daño de esa manera, sin embargo, la verdad no entendía porque lo hacía, era tan horrible ver como se estaba destruyendo de esa manera y todo por culpa de Sakura, ella siempre tenía la culpa, mira que dejarlo cuando más la necesitaba y no solo eso haberlo engañado con Sai, es que verdaderamente su amiga parecía una persona sin corazón, suspiro de nueva cuenta para observar a Sasuke.

- Hokage-sama - el rubio tan solo se llevo la botella de whisky a la boca de nueva cuenta para mirarlos con furia - Estoy bien - dijo este llevandose de nueva cuenta la botella a los labios - Lo llevare a casa Hokage-sama - su amigo se acerco pero de inmediato desaparecio, no quería que nadie le tuviera lastima, la odiaba, odiaba que sus amigos se preocuparan así por él que a pesar de ser el Hokage se sentía una miseria y todo por Sakura.


Sasuke miro a la rubia que tan solo tenía la vista en la silla donde hace unos momentos se encontraba Naruto - Deberías de volver a casa Yamanaka - señalo el pelinegro llamando su atención, al parecer en verdad estaba preocupada por el dobe de su amigo - Tan solo quiero asegurarme de que no se suicide o algo así - contesto ella mientras se recargaba en el marco de la puerta - ¿Tanto lo amas? - la pregunta la tomo por sorpresa y su sonrojo la delato haciendo sonreir a Sasuke con maldad.

- Y-Yo no lo amo - contesto ella moviendo sus manos rápidamente - Descansa Yamanaka yo lo cuidare - desaparecio dejandola sola en la oficina de su amigo, sabía que la rubia sentía algo por Naruto pero también sabía que ella no se lo diría y menos con lo que se estaba haciendo en este momento, aparecio en las calles de Konoha tratando de buscar a su Hokage cuando choco con alguien, se encontro con la causante de todo, se encontro con Sakura.

- S-Sasuke-kun - saludo ella visiblemente apenada, se notaba su embarazo, aquel que todos habían creído era producto de Naruto hasta que salio la verdad y resulto ser de Sai - Permiso Haruno estoy buscando al Hokage - no le tenía ningun respeto porque simplemente no entendía porque había hecho lo que había hecho y no solo eso le había dolido ver como sus dos amigos, aquellos que lucharon por traerlo de vuelta a la aldea se hacían daño con mentiras para no herirse con la verdad.

Y lo que acabo con el equipo 7 fue que ninguno de los dos quizo decir "suficiente", no al contrario habían seguido con esa relación para seguir engañados - ¿Volvio a beber? - pregunto la pelirrosa llamando su atención - ¿Qué esperabas? - pregunto molesto observando que su mirada se empañaba, quiza había sido muy duro pero no pensaba pedirle disculpas - T-Tengo que irme - dijo ella pasando de él pero detuvo sus pasos al escuchar ese típico "Hmph" de parte del pelinegro.

- Deberías de hablar con él, si esto sigue así perdera su cargo, eso lo destruira más, tú eres la culpable por las decisiones que tomaste como su anbu te pido que hables con él y como su amigo te pido que te vayas de la aldea cuanto antes - desaparecio al haber dado con su amigo, tenía que volver temprano a casa con su esposa Hinata y con el pequeño Itachi pero primero tenía que asegurarse de que el rubio dejara de beber.


Llevaban dos horas en el bar y él no planeaba irse, estaba harto de que Sasuke lo cuidara como un niño pequeño porque no lo era pero al parecer su amigo no entendía eso - ¿Terminaste? - pregunto el pelinegro y él tan solo rió - No sabes nada - contesto él para recibir un puñetazo que apenas esquivo a pesar de su estado - ¡¿Qué demonios te pasa?! - pregunto con el vaso de whisky en la mano escuchando el crujir de los huesos de su amigo que queria matarlo en todos los sentidos.

- ¡Eres el Hokage! - grito el pelinegro quitandole el vaso de whisky de la mano pero de inmediato se lo arrebato para llevarselo a la boca y tomar la botella que bebio con gran premura para tirarla al piso espantado a varios meseros que jamás habían visto así a su Hokage - ¡Suficiente! - grito el pelinegro golpeandolo en la nuca, su vista se nublo y en cuestión de segundos todo fue obscuridad.


Abrio poco a poco los ojos observando que se encontraba en su casa, se levanto pero cayo de nuevo a la cama, le dolía demasiado la cabeza, la luz de la luna entraba por la ventana, no sabía cuanto tiempo había dormido - Me alegra que despiertes - miro a Ino que se encontraba recargada en el marco de la puerta - ¿Y Sasuke? - pregunto pues suponía que sería su amigo quien estaría en su casa pero en vez de él estaba Ino.

- El pequeño Itachi tiene fiebre así que esta en el hospital, he preparado el baño - ella dio media vuelta y sonrió, si no podía quitarse de encima a Sasuke al menos se quitaría a la rubia que siempre estaba cuidandolo y siempre se encargaba de asegurarse de que al menos se viera presentable, se coloco detrás de ella y cubrio su boca con las manos, ella trato de soltarse pero no podría después de todo era el Hokage, esa era su ventaja.

- N-Naruto - la rubia cayo al suelo desmayada, la cargo en brazos para depositarla sobre la cama, Ino se veía hermosa, tenía que admitirlo le gustaba demasiado pero su corazón aún pertenecía a la pelirrosa, la observo parecía una muñeca de porcelona, llevo las manos a su blusa para deshacerse de ella y dejarla tan solo con una camisa de tirantes delgados, paso sus dedos por su cuello y observo sus pechos, se veían demasiado apetitosos.

Llevo las manos a su falda y empezo a bajarla poco a poco pero antes de terminar con su tarea se detuvo, ¿qué demonios estaba haciendo?, ¿planeaba abusar de Ino?, eso era caer demasiado bajo incluso para él, se llevo la mano al cabello para alborotarlo un poco, en verdad que no parecía el Hokage ni siquiera tenía derecho a llamarse así, estaba casi abusando de Ino pero es que tan solo quería que lo dejaran solo, ¡al diablo!, se quitaría a Ino de encima.


Sintio a alguien removerse así que abrio de golpe los ojos para observar al rubio entre sus piernas, el primer pensamiento fue que estaba siendo abusada pero él tenía el pecho descubierto y al menos aún tenía los pantalones - ¡¿Qué crees...?! - no termino de hablar cuando él se acerco peligrosamente a sus labios, así no quería esto, coloco sus manos en los hombros de él tratando de que se alejara de su persona pero obviamente él tenía más fuerza que ella.

- Vamos Ino, se que te gusto - ella lo miro asombrada, bajo la vista y observo que tan solo estaba cubierta con una toalla, trato de sentir su ropa pero al parecer no tenía nada, su aliento choco con el de él y aspiro el aroma a whisky, estaba hebrio, no podía más, ya era suficiente con lo de antes como para que él intentara abusar de ella - N-Naruto, no, n-no - era imposible detenerlo cuando su aliento estaba sobre sus pechos.

- ¿Así te alejaras de mi? - pregunto él y fue cuando ella se dio cuenta que de nueva cuenta se estaba haciendo daño, sacando fuerzas de donde no las tenía se rindio - Bien, si con esto estaras mejor, venga, hazme tuya - él la miro asombrado porque simplemente no entendía la actitud de ella - No puedo - dijo él mientras caía sobre ella, Ino iba a decir algo cuando sintio algo humedo sobre su cabello, Naruto estaba llorando.

- La amo tanto que por eso hago esto... quiero... que ella vuelva a mi - la rubia tan solo sonrió para abrazarlo - Se que duele pero debes seguir adelante, ella es feliz con Sai, es momento de que tú busques tu felicidad Naruto, solo hazlo, ya es suficiente con tus borracheras, ya es suficiente - dijo ella sintiendo su calor, estaban en una posición comprometedora provocando que su sonrojo apareciera de nueva cuenta, él seguía llorando y ella tan solo lo aferro más.

Las lágrimas salieron de los ojos de Ino sorprendiendo al rubio - ¿Porqué lloras? - pregunto él removiendose un poco, hacía demasiado frío pues la ventana estaba abierta - Por ti idiota, lloro por ti - sonrió un poco, esa rubia lo amaba y quiza solo quiza podía intentarlo con ella, de hecho lo haría, necesitaba a alguien así a su lado así que la convertiría en su esposa, sin embargo, primero olvidaría a Sakura, era una promesa.

Ambos miraron a la derecha para observar a Sasuke con una expresión de furia en su rostro - ¡¿Pero qué demonios crees que haces dobe?! - grito golpeandolo para que dejara a la rubia, a sus ojos él estaba abusando de ella porque ella también estaba llorando, Ino se cubrio con las sábanas de inmediato - ¡¿Qué crees que haces golpeando a tu Hokage, teme?! - grito preso de la furia para tomarlo del cuello mientras el pelinegro lo miraba furioso.

- No estoy abusando de ella estúpido, ya he tenido suficiente Uchiha - su amigo tan solo se solto del agarre - Mañana tienes montañas de tareas así que llega temprano - dicho esto desaparecio dejandolos solos - ¿Has tenido suficiente? - pregunto ella y él asintió para tomarla de la mano y abrazarla, sintio sus pechos en su torso y sonrió, Ino estaba calientita - Ya he tenido suficiente Ino - la separo un poco así que ella se llevo la mano a sus pechos para cubrirlos escuchando su carcajada.

- He visto todo rubia - ella tan solo se sonrojo más - I-Idiota - sonrió un poco para acercarse y besarla suavemente en los labios, Ino sabía a mango, que tremenda casualidad porque era su sabor favorito, ella sabía que él continuaría con su camino... si definitivamente ese suficiente era verdadero ahora y le alegraba demasiado.


Habían pasado dos años de aquello, ahora volvía a casa, era algo tarde pero es que de verdad que los deberes como Hokage eran tremendamente cansados - ¡Papá! - grito Minato extendiendo sus manitas para que lo cargara - Estoy en casa - miro a su esposa, Ino se veía hermosa con su embarazo de seis meses, miro a Kushina que estaba tomada del vestido de su madre, camino hasta ella y la cargo igualmente - Bienvenido - dijo su esposa besandolo suavemente.

Si definitivamente estaba en casa, tenía todo lo que quería y eso... eso era suficiente.


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Espero les haya gustado.

Gracias por leer.