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Aquí una nueva entrega de mi pareja favorita de Naruto.
Espero les guste y gracias por leer.
Disclaimer:
Naruto no me pertenece.
Resumen:
Observo la luna desde su ventana y su mirada se desvío al rubio que caminaba con una chica, sintio celos de ella, no podía quejarse su club de admiradoras era enorme quiza más grande que el de Sasuke, la luna estaba más que hermosa, era su confidente cuando lloraba o cuando tenía pesadillas, la guerra la había cambiado, la luna la había cambiado... si definitivamente le encantaba la luna sobre todo si él también le hacía compañía
Luna
Se encontraba en el marco de su ventana observando la luna, estaba más que hermosa además se podía apreciar a la perfección en todo su esplandor, suspiro de nueva cuenta para llevarse a la boca el vaso de leche que tenía entre las manos - Deberías aprender a tocar - le dijo a la persona que estaba en su cocina buscando algo - Jamás te ha incomodado - señalo el azabache que con paso calmado camino hasta donde la rubia se encontraba bebiendo leche, Sasuke la observo con una sonrisa burlona.
- Algún día me incomodara - aseguro ella con una suave sonrisa - ¿Cómo estas hoy? ¿Has tenido pesadillas? - pregunto este visiblemente preocupado - ¿Quién diría que el gran Uchiha Sasuke se preocupara por alguien? - pregunto ella burlonamente para ser golpeada en la frente por el azabache como cuando Itachi le hacía eso - Me he vuelto blando seguramente - aseguro este para acomodarse a su lado, la rubia siguio bebiendo leche como si nada estuviera pasando.
En ese momento abrio los ojos al observar a Naruto quien era Hokage caminando con una chica de cabello castaño, él sonreía y ella se veía sonrojada, seguramente tenían una cita - ¿Qué ves? - pregunto el azabache buscando con la vista lo que la rubia veía hasta que dio con el rubio y una chica de cabello castaño o posiblemente pelirrojo - Seguro es la conquista de la semana - aseguro Sasuke observando que Ino daba media vuelta - ¿Ino? - ella se coloco las pantuflas además de un pequeño suéter.
- Tengo sueño, deja todo en su lugar, buenas noches - dicho esto camino a su habitación para cerrar la puerta, Sasuke tan solo sonrió, su amiga estaba enamorada de Naruto, sin embargo, sabía que no se lo diría, antes moriría, sonrió para tomar ambos vasos y caminar a la cocina, sin duda alguna Ino había cambiado, no era la chica coqueta de siempre, era más madura, quiza las pesadillas que tenía la habían cambiado, no estaba seguro pero solo deseaba que ella volviera a sonreir como antes.
Llevaba dos horas tratando de dormir, había escuchado al azabache despedirse pero no había contestado, no sentía su presencia así que este no estaba en su departamento, suspiro de nueva cuenta, la luz de la luna entraba por su ventana, le era imposible dormir, algo no se lo permitía, se sento en la cama y suspiro mientras se abrazaba a sus rodillas, tenía tanto miedo pero se esforzaba en no demostrarlo, no quería la lástima de alguien más, le dolía la cabeza de nueva cuenta.
Había perdido la cuenta de las pesadillas que la visitaban en sus sueños, desde la muerte de su padre no tenía un sueño calmado, siempre despertaba gritando, siempre terminaba gritando, sin embargo, en algunas ocasiones, el grito se atoraba en su garganta, era como si su mente no la dejara desahogarse, algo se lo impedía, era más que raro si lo pensaba, no podía gritar y terminaba golpeando algo en repetidas ocasiones con toda su fuerza o en algunas ocasiones terminaba como zombie al no poder dormir durante días.
Se bajo de la cama con cuidado para colocarse unos tenis mientras se ataba su cabello en una coleta alta, hizo varios sellos para aparecer en el campo de entrenamiento, se sento en la orilla del lago y observo la luna, era su compañera en noches como estas, ella no se quejaba de sus gritos durante la noche, su amiga Sakura si lo había hecho, su amistad no había terminado del todo pero no se hablaban casi, no era culpa de ambas al menos deseaba pensarlo así porque dolía estar sola.
Se abrazo a sus rodillas y escondio el rostro, al parecer no podría dormir de nueva cuenta, retuvo las lágrimas un poco más, no deseaba llorar, hoy más que nunca no deseaba llorar.
Dejo a la chica en su apartamento con la seguridad de que mañana no cruzarían palabra alguna, caminaba con dirección a la mansión Hokage cuando detuvo sus pasos en el campo de entrenamiento y observo a alguien sentada cerca de la orilla del lago, con paso calmado camino en ese dirección y se sorprendio al observar a Ino sentada, al parecer estaba cansada o algo así por la forma en que se encontraba sentada, era un tanto raro verla de esa manera pues siempre había tenido una actitud fuerte.
Detuvo sus pasos un poco atrás de ella - Ino - la llamo pero ella no alzo la vista así que se acerco para moverla suavemente pero ella no alzo la vista - Cuando una persona no contesta deberías tomar eso como una invitación a marcharte - señalo ella aún sin alzar la vista pero escucho la suave risa del rubio que tomo asiento a su lado - La gran Yamanaka Ino no desea que un chico este a su lado, si tienes citas diario según se - fue el turno de desconcierto de ella por lo que alzo la vista con el ceño fruncido.
- ¿De qué hablas? - pregunto ella no entendiendo - Las chicas me dijeron que tienes citas diario, ¿es mentira? - Ino no podía creerlo, de verdad que con esa amigas para que querer enemigas - Me da lo mismo si les crees o no, si me disculpas - se levanto pero sintio un leve mareo, después de todo no había dormido en tres días, es que simple y sencillamente le era imposible el dormir - No creo en nada de lo que ellas dijeron - señalo este mientras la sostenía pues al parecer la rubia estaba mareada.
Fue cuando se dio cuenta de que se veía un poco pálida además de que estaba un poco más delgada, al parecer Ino no estaba bien - ¿Porqué estas tan delgada? - pregunto sujetandola antes de que cayera al suelo - No te importa, ve a jugar con una chica - contesto ella tratando de levantarse pero al parecer sus piernas no respondían del todo - Contesta - gruño el rubio molesto - No quiero - dijo la rubia soltandose de su agarre para tratar de caminar pero se llevo las manos a la cabeza, le dolía demasiado.
- ¡Ino! - grito Naruto alarmado alejando las manos de su cabeza mientras tocaba su frente, la rubia cayo desmayada cortesía de él pues en verdad estaba preocupado por esta, la cargo con cuidado para desaparecer con ella en brazos y aparecer en la mansión Hokage.
La observo dormir, no tendría pesadillas, Kurama le había ayudado con ello, gracias a este había viajado en la mente de la rubia, era necesario, lo que encontro le dio pavor, algo estaba dentro de la rubia, no quizo ahondar más solo sabía que era algo respecto a la luna, la razón la ignoraba pero tampoco le importaba mucho, el bienestar de ella era primero, Kurama lo había exterminado en su totalidad además de que le había dado chakra para que nadie entrara de nueva cuenta ella.
- Hokage-sama - observo a Sasuke que se encontraba frente a él - ¿Estan listos los resultados? - el azabache asintió mientras tenía una mirada de impotencia - Es un jutsu relacionado con la luna, le quitaban la energía, al parecer alguien en verdad la quería muerta, lo increíble es que ni siquiera yo me diera cuenta - señalo este con furia - No es tu culpa - señalo el rubio caminando a donde ella - En si no es la luna Sasuke, alguien uso la energía natural de la luna, no te preocupes Kurama ya se encargo de eso - contesto el rubio acariciando sus cabellos.
- Gracias - dicho esto desaparecio, su amigo seguía siendo un tanto vergonzoso, la rubia abrio los ojos, se veía cansada en su totalidad - ¿N-Naruto? - asintió para besar su frente y cargarla en sus brazos, Kurama le había dicho que se fijara de si la luna le seguía haciendo daño y esta estaba en su punto así que con ella en brazos aparecio en la azotea de la mansión Hokage, la acomodo entre sus piernas mientras colocaba una manta para cubrirlos a ambos, ella se sonrojo por esa posición.
- ¿Q-Qué haces? - pregunto ella observando al rubio que la miraba con unos ojos enternecidos - Estoy con la mujer que amo, ¿algún problema? - ella nego con la cabeza recibiendo el beso del rubio, al parecer la luna ya no le hacía daño, ella ladeo la cabeza y observo la luna resplandeciente en el cielo - Es hermosa - señalo ella con una sonrisa... si definitivamente le encantaba la luna sobre todo si él también le hacía compañía - Tú eres más hermosa - señalo este besando su frente.
Cuidaría a la rubia siempre, ella era su razón de vivir, no dejaría que nadie le hiciera daño, investigaría quien le había hecho daño, ella era su vida y alguien estuvo a punto de quitarsela, eso jamás lo perdonaría, la acomodo mejor entre sus brazos escuchando su respiración pausada, si definitivamente no dejaría que nadie la apartase de su lado, la amaba demasiado como para pemitirlo.
N/a
Espero les haya gustado.
Gracias por leer.
