Conjunto de viñetas o drabbles inspiradas en videos musicales. Un proyecto que mi musa está encantada de escribir para ustedes.

Disclaimer: Digimon no me pertenece.

Pairing: Taito (Taichi Yagami x Yamato Ishida)

Canción: Be there - Seafret.

Summary: Yamato pensaba en las palabras de su abuelo y sólo quería estar para Taichi, de la misma manera en la que él estuvo.

Cantidad de palabras: 783.


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Envejecer juntos

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Yamato colocó la taza de té sobre la mesa y al parecer, Michael Takaishi estaba bastante absorto en sí mismo que, al oírlo, dio un respingo. El rubio canoso sonrió a su nieto, recibiendo una mirada preocupada por su parte. No era para menos encontrar esa preocupación.

La casa de los Takaishi resultaba tan vacía sin su esposa llenando las esquinas con su dulce presencia. Yamato lo sabía, por más que Michael no lo diga, sabía que el hombre aún le afectaba la muerte de Diane.

─¿Sabes cuál era la frase favorita de tu abuela? ─Preguntó al revolver su taza de té. Yamato intentó sonreír a su abuelo, pensando en la posible respuesta.

─Eres un desordenad, Michael ─Dijo Yamato y su abuelo lo miró con diversión. Ambos rieron por lo bajo pues el canoso tenía la mala costumbre de volver un revoltijo todo lo que tocase con sus manos.

─Además de eso… ─Bebió un sorbo y degustó el sabor amargo del té. Miró a Yamato y sonrió─. Vamos a envejecer juntos, así que no puedo dejarte.

El Ishida hubiese sonreído con gracia al oír aquella frase pensando, quizá, en que se trataba de una frase que su abuela decía molesta contra él, pero cuando vio los ojos de su abuelo supo que había algo más profundo allí.

─Diane era tan romántica como yo, pero ella quizá me haya superado ─Veía el rostro afligido de su abuelo, recordando cosas que parecían hacerlo suspirar de cansancio─. Me ha perdonado tantas cosas que es seguro que esté mirándonos desde el cielo.

─¿Por qué dices eso? ─Michael no se creía capaz de contarle las atrocidades que llegó a cometer durante su tiempo con Diane, porque a diferencia de ella, no sabía si Yamato podría perdonarlo.

Michael, al saber que Diane estaba embarazada de Natsuko, huyó como el cobarde que alguna vez fue. Él decía no estar listo para afrontar aquel rol como padre, pero sólo ponía excusas por delante. Y al volver a ver el rostro de Diane con la bebé de orbes azules, se odió.

A pesar de eso, Diane siempre lo miró con amor y durante las adversidades vividas, ella siempre estuvo para él. Nunca se consideró merecedor de ese amor, porque él fue un hombre soñador y charlatán que creía en fantasías sin edificarlas realmente.

Lo único real que había hecho fue amar tanto a Diane como a Natsuko.

─¿Abuelo? ─Preguntó Yamato, despertándolo de su ensoñamiento. El canoso sonrió y palmeó el hombro de su nieto con cariño.

─Si quieres un consejo de una persona que ha cometido más errores que otra cosa ─Sonrió─, no renuncies a lo que amas.

Yamato no comprendió a qué se refería su abuelo pero prefirió no llevarle la contraria. Cuando dejó la casa de Michael, Yamato se encaminó al departamento que alquilaba. Era de noche cuando llegó y las luces estaban encendidas.

Fue directo a su habitación y encontró a Taichi acostado en su cama llevando puesta su ropa de calle, completamente dormido. Yamato suspiró al verlo así y ni siquiera se molestó despertarlo, sólo se acomodó a su lado, tampoco quitándose sus prendas.

El Ishida entornó los ojos hacia el castaño dormido junto a él y lo observó en silencio, apreciando cómo sus pestañas largas acariciaban sus mejillas y su pecho subía y bajaba con parsimonia. Taichi se removió un poco, comenzando a abrir los ojos.

─Yama… ─Susurró─. ¿Cómo está Michael?

─Aún algo dolido ─Taichi se reacomodó para quedar de costado y mirarlo mejor.

─No lo culpo… Perdió a su esposa hace menos de dos meses. Es normal que esté así ─Ninguno dijo nada por un momento, hasta que Taichi sonrió ligeramente─. Envejecieron juntos, hay que rescatar eso.

Yamato pensó en las palabras de su abuelo como también en el consejo que le dio antes de marcharse. Miraba allí a Taichi, ambos acostados, mirándose sin medir tiempo. Pensó en que él tampoco querría alejarse y la idea de envejecer juntos no sonaba tan mala.

Habían veces en las que, a su lado, Yamato se sentía ahogándose en algo que no entendía pero que no quería dejar de sentir. Taichi había estado para él en tantos momentos críticos de su vida y lo sostuvo cuando parecía que se caería a pedazos.

Era posible que la visita a su abuelo lo haya sensibilizado más y por ese motivo, se acercó más a él hasta que sus labios quedaron tan juntos, rozándose casi. Ninguno cerró los ojos, ambos se observaban en silencio… Hasta que la respuesta de Taichi fue la de cortar distancias.

Él también quería estar para Taichi de la misma forma en la que él estuvo, pero en esos momentos, no podía pensar en otra manera que aquella.


Notas de la autora:

¡Mi primer Taito! T_T

Me parecen tan hermosos juntos aunque nunca había escrito nada sobre ellos. Es una canción preciosa que pude relacionarla con ellos porque no pueden vivir sin el otro (? :3

Besitos para todos~