Capítulo 5: Rompimiento

No pude pegar un ojo en toda la noche, pensé en todo lo que Kagome me dijo, borracha, pero lo dijo, recuerdo que eso fue lo que marcó todo lo que se dio después, Kagome era mi todo y que me haya besado así, y me haya revelado el motivo de sus celos por Ayame me tenía descompuesto.

Me levanté primero que todos, me sentía estúpidamente nervioso fui a comprar algo para la resaca de Kagome ¡Dios era tan idiota! veía por ella como si fuera mi novia. En fin, deambulé por los alrededores por mucho rato, hasta que decidí regresar

-Koga- saludó Sango apenas entré al lugar, al parecer era la única levantada a pesar de ya ser casi las diez- ¿Dónde andabas?

-Compré esto para la resaca de ustedes- dije poniendo una bolsa que tenía agua mineral y limones, Sango solo soltó una fuerte carcajada y me agradeció.

-¡Me duele la jodida cabeza!- Yakotsu entró en la sala quejándose y afirmándose la cabeza- ¡Necesito hidratarme!

-Koga compró cosas para la resaca, ve y bebe agua mineral y exprime un limón encima y santo remedio- le explicó Sango y se fueron juntos a la cocina.

Me senté en el sillón y le envié un mensaje a Ayame, no estaba seguro de si contarle lo ocurrido, sabía perfectamente que lo de anoche para ella no había significado nada, y eso me tenía tranquilo de cierta forma, de repente sentí que alguien me estaba observando, luego como pasaban sin hacer ruido tras de mi, como si quisieran no ser vistos, en este caso vista porque sabía lo que estaba pasando.

-¿Qué rayos haces, Kagome?- pregunté algo molesto y me giré para verla a la cara.

-Eh...y-yo- trató de hablar- creí que...estabas...dormido- dijo y claramente se le acababa de ocurrir esa ridícula escusa.

-¿Con el celular en la mano?- ahora quise molestarla.

-Eh eh...no había visto lo que hacías, Koga- suspiró y yo sonreí de medio lado.

-Claro- miré lo que sostenía en las manos y era su bolso, al parecer pensaba marcharse sin decirme nada.

-Anoche todos nos emborrachamos, todos- habló rápidamente- y borrachos, nadie sabe lo que hace o dice o no se- ya entendía para donde iba eso- yo por ejemplo...eh bebí tanto que ni se como llegué a la habitación...no recuerdo nada- fruncí el ceño y ella sonreía nerviosa- es más, ni siquiera recuerdo que trago fue lo que me emborrachó de tal manera.

-¿No recuerdas nada?- pregunté dudoso.

-N-no nada- deje escapar el aire que estaba conteniendo ante su respuesta, de cierta forma me decepcioné mucho, por un momento creí que algo podría darse entre nosotros, pero como yo era el idiota enamorado, me ilusioné como un niño estúpido y ella ni siquiera se acordaba de algo.

-Yo te llevé- le dije mirándola a los ojos, tal vez con eso le recordaba lo de anoche, ella puso los ojos como platos, y decidí hacerme el desentendido- te dejé en la cama y me fui a dormir.

Ella dio un largo y sonoro suspiro.

-Kagome- oí que Sango entraba nuevamente a la sala- ¿Vas a irte? - Kagome desvió su mirada al suelo y jugaba con sus dedos y asintió- ¿Koga, tú también?

Solo negué con la cabeza.

-Debo irme porque tengo tarea pendiente- me explicó girándose a verme- InuYasha vendrá por mí, debe estar por llegar.

Yo solo bufé y me fui a alistar mis cosas, también me iría, no le diría nada a Ayame sobre el beso porque no quería lastimarla por algo insignificante, Kagome estaba borracha y no dijo nada tan concreto.

-¡Qué jodida situación!- exclamé y me deje caer en la cama pesadamente.

(...)

-Students, open your books on page 59 and do the activities there, please- dijo la maestra de inglés.

Ese día Kagome se sentó con Sango y apenas y me saludó, no entendía esta nueva actitud y me estaba molestando bastante, esta clase era la última del día al menos.

Ese día Ayame no estaba en la escuela porque eran las competencias regionales de atletismo femenino, y ella era la competidora estrella, mañana iríamos toda la escuela a apoyarlas.

Había hablado con ella en la mañana y estaba bastante nerviosa, la noche de ayer no la había podido ver porque se durmió temprano y estaba agotada por todo el entrenamiento, no quise decirle nada del beso de Kagome porque había sido una idiotez, además ni Kagome lo recordaba.

-Koga- me llamó Yakotsu, yo lo volteé a ver de mala gana- vamos a ir al café por si quieres ir- asentí con la cabeza.

Al salir, Kagome ni siquiera me veía a la cara, y se notaba incomoda por mi presencia, íbamos de camino al café en mi auto, y ella se fue atrás con Sango y Yakotsu, mientras que Bankotsu iba en el asiento del copiloto y eso sí que era extraño, Kagome amaba ir ahí, así que solo me limité a conducir e ignorar esas extrañas actitudes.

Todos pedimos un mocca y pasteles, conversaban de estupideces, Kagome se pudo de pie para ir al baño, Sango no la quiso acompañar y yo ya estaba harto de su maldita actitud así que la seguí, escudándome que iría al baño y la esperé.

-¿Puedes explicarme tu ridícula actitud, Kagome?- pregunté en su espalda, logrando asustarla.

-K-Koga- dijo- No sé de qué estas hablando.

-Por supuesto que sabes- la miré a los ojos- pero creo saber porque has estado actuando así.

-¿Qué dices, Koga? Estas alucinando- estaba nerviosa porque comenzó a juguetear con sus dedos con la vista baja.

-Mírame, Kagome- le ordené, ella alzo su vista desconcertada por el tono de voz que usé- Kagome, estoy seguro que recuerdas lo que pasó el sábado.

-N-no...claro que no, eh es-estaba borracha- fruncí el ceño- y-yo no...- dio un largo y sonoro suspiro- Koga, eso estuvo mal- soltó.

-Entonces si recuerdas- afirmé- Kagome, tú no sabes...

-No, Koga, no digas nada- me miró a los ojos y pude notar como sus ojos se aguaban- fue una locura que el alcohol en mi cabeza provocó, nada de eso fue verdad...Koga creo que...deberíamos alejarnos- dijo rápidamente y sentí un dolor en mi corazón que no pude describir.

-¿Q-qué?- pregunté.

-No quiero esto, pero InuYasha y yo ya somos novios y tú y Ayame están juntos, y no quiero que se malinterprete nada.

-Yo no estoy haciendo tal cosa, Kagome- y era cierto, yo no me había hecho ilusiones ni nada, ella negó con la cabeza.

-Aun así, te quiero mucho, eres mi mejor amigo, pero debemos romper con esta amistad, antes que nos traiga consecuencias y salgamos lastimados- estaba seria, y al recordar esas palabras me doy cuenta que ella no podía estar más en lo correcto, yo no lo veía de esa forma, pero ella tan brillante como era, sabía perfectamente la realidad.

-Kagome- susurré.

-Perdóname, Koga- Pude ver como derramaba una lagrima- pero si me necesitas, puedes contar conmigo, solo quiero que nos alejemos un poco.

-Entiendo- asentí, el dolor era insoportable, solo la podía tenerla de amiga y ahora ni eso.

-Sé que fui yo la que arruinó esto- dijo y se fue hasta la mesa en donde estaban los demás, vi como tomó sus cosas y se fue.

Y ahí me quedé yo, completamente vacío, entendía que era lo mejor para mí, pero la tristeza era gigante, la había perdido como amiga, y no sabía qué hacer.

Me fui del lugar sin decir las razones, manejé a una velocidad imprudente pero no me importaba, fui a un parque solitario que solía recorrer con ella cuando éramos niños, su madre nos traía, y me senté en unas de las bancas y comencé a llorar como un idiota infeliz, la había perdido para siempre, y no había nada que pudiera hacer, el amor que sentía por ella me estaba enfermando, tenía que olvidarla, pero no creí que fuera tan difícil, ahora que ya no la tenía ni como amiga.