Conjunto de viñetas o drabbles inspiradas en videos musicales. Un proyecto que mi musa está encantada de escribir para ustedes.

Disclaimer: Digimon no me pertenece.

Pairing: Kozumi (Koji Minamoto x Izumi Orimoto)

Canción: Bittersweet – Ellie Goulding.

Summary: Koji se había arraigado a lo efímero y le gustaba sentir el viento por ese motivo, porque no había nadie mejor que Izumi para comprender esa fascinación.

Cantidad de palabras: 448


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El sabor agridulce de su realidad

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Le gustaba sentirlo, siempre rodeándola con sus brazos, haciéndola sentir como si las pocas horas nocturnas fuesen eternas. Le gustaba el sabor agridulce de su realidad. Porque los besos desperdigados sobre su piel sólo aceleraban su corazón e Izumi podría jurar que sus besos siempre eran los mejores a cualquier otro que haya probado.

¿Por qué? Sencillo, estaban cargados de lágrimas nunca vistas, de tristezas nunca contadas. Ella había comenzado a comprenderlo con el correr de sus años de amistad, pero Koji Minamoto parecía que siempre rehuía de todo, principalmente de ella.

Porque no quería ser visto. No quería ser encontrado. No quería ser comprendido. Entonces él la besaba en silencio mientras intentaba ahogar su mente en la piel de la rubia que lo acompañaba por las noches en el mismo hotel de siempre.

Él tenía una fascinación por las cosas efímeras. Cuando la calma llegaba a sus cuerpos y las respiraciones se acompasaban hasta quedar a un mismo ritmo, ella solía recostarse sobre su pecho y dibujar círculos sobre su piel. Él la observaba solamente, apreciando su belleza en lo que quedaba de tiempo.

Porque él amaba lo que se iba. Sí, eso ella lo comprendió. Tantas despedidas en la vida del azabache lo habían hecho arraigarse a los segundos, a los instantes que la vida le otorgaba. Porque no creía en los periodos largos.

Ni siquiera recordaba cómo había iniciado aquel intercambio de instantes con Koji, solo sabía que iba comprendiendo su fascinación por lo efímero porque ella tampoco buscaba cosas a largo plazo. Ella era un vaivén, era una corriente de aire, libre y sencilla.

Y a él le gustaba sentirla. Porque cuando se detuvo y dejó que ella lo tocase, supo que le gustaba sentirla. Él había aprendido a apreciar los cortos instantes en que ella lo recorría para luego marcharse. Así que lo único que solía hacer era cobijarla en su pecho cuando terminaban sus encuentros nocturnos, sentir su mejilla suave contra su piel y dejar que las pequeñas sensaciones que era capaz de otorgar, acelerasen su corazón.

Era una relación conveniente, pensaban, pero de igual manera comenzaba a doler. El corto tiempo les dolía pero ninguno se atrevía a forzar aquello. Lo único que podían hacer era prolongar un poco más el tiempo en que sus cuerpos sucumbían a la desnudez del otro y rogaban porque, cuando la mañana los destruyese, no olviden el nombre del otro.

Porque la luz del día representaba el cese de su tiempo. Él era luz y ella era viento. A ella le gustaba perseguir los atisbos de luz que él proyectaba por corto tiempo, al mismo tiempo en que él cerraba los ojos para sentirla pasar.


Notas de la autora:

Otro tema que amo de Ellie. ¡Espero que les haya gustado! :D

Hasta otra~