Conjunto de viñetas o drabbles inspiradas en videos musicales. Un proyecto que mi musa está encantada de escribir para ustedes.
Disclaimer: Digimon no me pertenece.
Pairing: Hirotsuko (Hiroaki Ishida x Natsuko Takaishi).
Canción: Un pacto – Bersuit Vergarabat.
Summary: Después de tanto tiempo, volvieron a coincidir para darse cuenta que el pacto hecho, fue lo mejor que hicieron.
Cantidad de palabras: 652
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Un pacto para vivir
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Verla siempre le había producido cosquilleos en el pecho, incluso en el estómago. Su cabellera rubia oscura siempre poseía el mismo aroma que recordaba y sus ojos destilaban la misma ternura que alguna vez lo enamoró.
─Es bueno verte, Hiroaki ─Dijo Natsuko, ambos de pie en la cafetería que los congregó aquel día.
Él esbozó una posible sonrisa pero no se movió de su sitio. Se encontraba tieso, mantiendo el control de su cuerpo a lo que ella solía producirle. Natsuko ubicó el asiento junto a él, ambos sentados sobre la barra del lugar.
─Lo mismo digo ─Respondió y la vio bajando los ojos un momento a sus manos y enseguida, la vio acomodándose un mechón tras la oreja. Estaba nerviosa por más que su semblante impacible dijese lo contrario.
La conocía demasiado bien. Fue su esposa hace muchos años atrás pero ambos hicieron un pacto para vivir tranquilamente. Pero entonces, volvió a encontrarla en la cafetería de los martes por la tarde, donde solía ir a beberse un café para continuar con el trabajo.
Ella llegó de improvisto, casi como cuando se conocieron. Y quiso rememorar tiempos pasados, pero nunca se caracterizó por ser muy sentimental, pero sí melancólico. De hecho, tras ella se volvió un loco intoxicado, sin humor como le había dicho una vez Yamato cuando discutían hace tanto tiempo atrás.
─¿Cómo estás? ─Preguntó él y ella pareció sorprenderse ante su pregunta pero le dedicó una sonrisa tranquila.
─Bien, ¿y tú? ─Él respondió de igual manera, sosteniéndose la mirada más de lo permitido. Ella entrecerró un poco los ojos como solía hacer cuando algo no cuadraba─. ¿De verdad? No luces como siempre.
Y él quiso guardarse la sonrisa para sí mismo pero no pudo. Cómo siempre. Ella también lo conocía demasiado bien, por más años que pasen sin verse, ella seguiría leyendo a través de sus barreras. Porque ella era como un dios, como su dios.
Te extraño.
Ambos pensaron lo mismo pero ninguno dijo nada. Aquel tipo de palabras iban contra el pacto que había hecho para vivir tranquilos.
Porque fue necesario, pensaron. Ambos se odiaban de sol a sol cuando estuvieron casados más de seis años. Se amaban pero también se odiaban y no podían seguir revolviéndose sobre lo que alguna vez sintieron. Sobre lo que alguna vez fueron. Sus hijos no se lo merecían.
No sabía si ella habría buscado otro cuerpo, otra voz que lo reemplazase como él intentó por tanto tiempo pero terminando siempre por volver al mismo punto. Al mismo sitio donde ella lo encontró aquel día y su mirada fue como un golpe energético, como si todo lo que él necesitase para resurgir fuese un milagro como sus ojos.
Ambos sonrieron con pena y a medida que ella se bebía su café negro endulzado con miel, él se terminaba su americano con endulzante. Hablaron un poco más, intentando que su presencia no haga trizas el pacto que hicieron.
A pesar de eso, las palabras de cada uno se sintieron tan bien aquel día. Y quisieron hacer caso omiso a la superstición que volcaba su miedo a caer nuevamente. Porque el amor te hace idiota y ellos lo sabían mejor que nadie.
Ella quedó un momento en silencio cuando se dio cuenta que terminó su café y él la observó un poco más. Se despidió de su ex esposo y casi salió disparada de allí. Él la vio marcharse aún con su imagen fresca, tan fresca como la que guardaba de la Natsuko de hace años atrás.
Pero necesitaba dejarla ir porque si la mantenía allí, sólo la lastimaría y eso no quería. La amaba demasiado como para actuar como egoísta. Y mientras pensaba eso, se permitió recrearla una vez más, diciéndose a sí mismo que el pacto fue hecho y fue lo mejor que pudieron haber hecho.
Porque se amaban a pesar de todo y aquel pacto era muestra clara de ello.
Notas de autor:
¡Amo con mi vida ésta canción! Es tan divina, tan dulce que cuando la vi sugerida, me hizo tan feliz. Al escucharla para poder escribir algo de ella pensé en Hiroaki y Natsuko, en un amor que aún no moría pero que tenían que mantener a raya porque hay parejas que son mejores estando separadas :c Me puso un poco triste pero no puedo dejar de amar ésta canción xD
Un besito a todos~
