Conjunto de viñetas o drabbles inspiradas en videos musicales. Un proyecto que mi musa está encantada de escribir para ustedes.
Disclaimer: Digimon no me pertenece.
Pairing: Joshiko (Jou Kido x Toshiko Takenouchi)
Canción: Thinking of you - Katy Perry
Summary: Por más que buscasen a otras personas, ellos no dejaban de pensarse.
Cantidad de palabras: 390
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Para bien o para mal
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Jou Kido nunca se caracterizó por ser una persona caprichosa, mucho menos complicada. Rehuía de las situaciones que le implicase un esfuerzo más allá del necesario y las relaciones amorosas complicadas nunca fueron de su vital interés. Y a pesar de conocerse tan bien, no podía desecharla de su mente. Porque por más que desee, él no podía dejar de pensar en ella.
Entresacó algunas hojas y organizó sus expedientes médicos, intentando mantener a raya su atracción hacia su siguiente paciente. Era inmoral, lo sabía, pero aún así se sentía como un niño cuando la veía entrar a su consultorio.
Dos golpes a la puerta y él dio la orden de ingreso. Entonces Toshiko Takenouchi entró y una mirada bastó en ambos para todo diese inicio nuevamente.
¿Qué los llevaba a aquella atracción? ¿Qué los hacía arraigarse a una relación que supondría una mancha en su historial como médico? Y los cuestionamientos no hacían más que continuar, sin embargo, cuando sus miradas se encontraban y el más ligero roce de piel nacía, esos cuestionamientos se esfumaban como niebla. Porque ambos tenían claro lo que pasaba.
Muchas veces ella le había dicho que terminaran, que él siguiese adelante con alguien más, que se diese una oportunidad con alguien de su edad y no con una mujer que le doblaba en edad, pero él no podía imaginarse sintiendo lo mismo por otra persona que no fuese ella. Que no fuese la madre de su mejor amiga. Jou había probado el fruto prohibido, maduro y jugoso y ningún otro podría igualarlo. Lo sabía.
Lo que tenían, tenga el nombre que tenga, se sentía como lo más cálido que alguna vez haya sentido. Ambos se sentían bien en presencia del otro. Ella más joven, él más fuerte. Ambos se entregaban lo que el otro necesitaba, pues por más peces que haya en el mar, ambos no podían dejar de elegirse. En el secreto y tras apariencias, ellos lo hacían. Se elegían cada vez.
Porque, por más pieles que los acompañen a la noche, ellos no podían dejar de pensarse. Para Jou no había punto de comparación entre la mujer que solía visitarlo rutinariamente y cualquier otra amante que haya conocido, pues sea lo que fuese aquel arraigo sin sentido, lo había compenetrado en ella. Para bien o para mal, ninguno parecía querer dejar aquello.
¡Gracias por leer!
