Conjunto de viñetas o drabbles inspiradas en videos musicales. Un proyecto que mi musa está encantada de escribir para ustedes.
Disclaimer: Digimon no me pertenece.
Pairing: Mimi x Yamato.
Canción: Show me heaven – Die Happy
Summary: Yamato no comprendía cómo Mimi se había vuelto tan indispensable para su vida, se había convertido en su diosa, pero él no quería perderse. No de nuevo.
Cantidad de palabras: 579
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Diosa de plegarias nocturnas
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Se había prometido tantas cosas a lo largo de la vida. Tantas experiencias que lo hicieron abrir los ojos con respecto a todo. A todos. Yamato Ishida estaba cansado de pensar en el futuro, de imaginarse al lado de alguien, de vivir una historia a su lado. Cuando lo hacía, normalmente, pensaba en sus padres, en las noches de discusión y en las lágrimas que había visto, porque no sólo se llora de tristeza, también de rabia.
Tenía suficiente experiencia en ese ámbito como para saber que estaba cansado de perderse, de entregarse tanto a alguien que lo termine rompiendo más de lo que ya estaba.
Y sin embargo, ella parecía hacerle olvidar todas sus promesas y todo lo que llegó a vivir. La miraba y encontraba tantas cosas en sus ojos, en sus labios, en su voz. Encontraba un nuevo motivo por el cuál entregarse y eso temía. Porque él no quería perderse, no de nuevo.
Mimi tenía su cabeza recostada sobre su regazo, jugando con su barbilla mientras él intentaba fumar en forma. Le gustaba convertirse en niña como también en mujer. En ambas facetas, él la adoraba, porque una podía sacar sonrisas de su deteriorada personalidad, mientras que la otra podía hacerlo sentir más mortal.
El humo azul de su cigarrillo ascendía y a él le gustaba mirarlo mientras sus pensamientos se perdían al hacerlo. Porque él podía llegar así, sencillamente humo, sin esperar nada más que ascender. Sintió a Mimi reincorporarse y le sacó el cigarrillo de sus labios para besarlo y luego fumar ella.
Era grácil. Era una maldita y hermosa creación, lo sabía. Es por eso que intentaba pensar más en el humo que su desnudez acosándolo como en esos momentos. Ella lo miraba mientras fumaba y él sólo podía perderse en el humo azul que escapaba de sus labios.
─¿En qué tanto piensas? ─Preguntó Mimi exhalando más humo.
─Sólo divago… ─Respondió él y ella volvió a besarlo pero deteniéndose con mayor insistencia en acariciarlo con su lengua. Bendita boca la suya, pensó. Lo hacía experimentar más cosas que cualquier otro alucinógeno─. Y ¿tú? ─La pregunta salió en un hilo de voz. Ella se encargaba de arrebatarle hasta la voz.
Bruja, pensó y sonrió ante la idea.
─Me gusta pensar en ti ─Susurró contra sus labios, acariciándolos con su lengua nuevamente. Sabor a nicotina a alcohol y fluidos─. En nosotros… Y en que me gustaría que pases más que noches conmigo.
─Piensas en el futuro entonces… ─Preguntó y ella asintió con una sonrisa de esas que le volaban la cabeza cada vez que la miraba─. ¿Dónde pasas la noche cuando no estás aquí?
Le aterraba aquella pregunta pero necesitaba hacerla.
─Estoy aquí contigo, ¿no? ─Otro beso húmedo y caliente─. Podríamos estar juntos si lo quieres.
Ese era el problema. Sus noches estaban cargadas de anhelos y deseos de estar juntos, de no solo amarse en aquel cuarto de hotel mientras los siguientes días ella se volvía a su vida y él volvía a ese miedo irracional por sentar cabeza por alguien… Hasta que Mimi regrese a sus brazos y él quiera congregar su vida entera a ella.
Y a pesar del tiempo que llevaban juntos de esa manera, él aún no comprendía por qué y cómo ella se había vuelto en todo lo que él quería. Se había convertido en su diosa y eso le asustaba, porque solamente podía pedirle una cosa.
Que le enseñe el cielo, aún si se perdía en camino.
¡Uno de mis temas favoritos de Die Happy! No podía sino lo volvía mimato ;)
Gracias por leer :3
