Primero que nada ''Como entrenar a tu dragón'' no me pertenece tampoco los personajes si no a Dreamworks y a Cressida cowell.
SEGUNDO: HOLA, ¿Cómo están? Muchas gracias por los comentarios, estoy muy feliz… y hablando de feliz… queda poco para el estreno de la tercera temporada de 'Como entrenar a tu dragon'' en Netflix. Ya quiero verla. Les dejo el capitulo que está en el punto de vista de Astrid.
Me encontraba preparándome para salir de viaje de negociosos con Hipo. Ahora que es jefe de Berk tiene que ir a presentarse a las otras tribus y pues… según los ancianos de las aldeas el heredero no puede ser jefe sin antes haberse casado. Hipo y yo no estamos casados y tampoco me lo ha pedido formalmente pero en este viaje diré que soy su esposa, lo sé…. Es algo extraño pero él ha estado con tantas cosas que no quiero que esté pensando en el casamiento y esas cosas, aun que a mí me agrade la idea, a parte los dos sabemos que pasaremos nuestras vidas juntos.
-Hola M'lady- escucho a mis espaldas, apenas oí la voz sube quien era y di media vuelta para verlo.
-Hola, mi querido jefe- le saludo, se encontraba apoyado en la puerta de mi habitación, con los brazos cruzados mirándome, él me sonríe y se va acercando a mí.
-Se ve muy bella hoy señorita, ¿se lo había dicho ya?- me toma de la cintura mientras me acerca más a él, y apoya su frente en mi hombro.
-Mmm… hoy no jefe- le dije siguiéndole el juego, mientras le acariciaba el cabello que tanto me gustaba y le hacia una trenza, lo notaba nostálgico, sabía que algo le pasaba- Hipo…- lo fui a empujar un poco para poder verlo pero él se aferro más a mí y fue ahí donde confirme mi sospecha.
-No me dejes Astrid por favor- al escucharlo, me sorprendí, ¿a que se refiere?
-Hipo… nunca te dejaría, de donde sacaste algo así- parecía un niño y me dio tanta ternura que lo abrase fuerte.
-Tengo miedo Astrid, todas esas tribus conocían a mi padre de hace mucho tiempo, saben cómo era mi padre, un líder ejemplar… en cambio yo estoy recién empezando, ¿si no me aceptan? ¿Y si nunca llego a ser como mi padre? – esta vez me mira, se veía triste y con ojos llorosos- ¿Si nunca llego a ser lo suficiente bueno?-
-Hipo… ¿Por que tendrían que pensar de tal manera? Tu mismo lo dijiste estas recién empezando, y pues si me preguntas eres un excelente jefe, y no lo digo porque soy tu novia, muchos lo piensan, y si ellos no lo ven pues son unos idiotas- yo le sonrió y él intenta devolverme la sonrisa y suelta un bufido
- Es irónico, antes, mi miedo más grande era ser como mi padre y resulta que ahora es todo lo contrario, tengo miedo de no parecerme a él- le tomo la mano y lo guio hacia mi cama para poder sentarnos y conversar bien.
-Bueno… sí que es irónico – le digo y le sonrió intentando confortarlo- ¿Pero sabes algo? Sé que tu padre era un excelente jefe uno de los mejores que ha tenido Berk y por eso lo recordaremos siempre, fue único en su clase. –el bajo la mirada pero yo le tomo su mentón para que mirara mis ojos.- pero tú eres Hiccup Horrendous Haddock III, hijo de Estoico el vasto y ahora jefe de Berk e igual que tu padre eres único en tu clase, tu madre ya te lo ha dicho y yo también…- lleve su mano a su corazón- Tienes el corazón de un jefe y el alma de un dragón- sus ojos verdes se veían más profundos de lo normal, tenían una luz que no podía explicar pero amaba, de apoco nos fuimos acercando y comenzamos a besarnos, al principio fue suave y ligero pero luego se volvió más posesivo y apasionado, y comenzamos acostarnos en la cama lentamente, y no sé en qué momento él termino sobre mi, besando mi cuello y yo acariciando su espalda y sus fuerte brazos. Dioses como amaba a este hombre. Comenzamos a jadear y acaricio mi ombligo y yo su pecho, sentía que las ropas estorbaban y cuando intente empujar su camisa hacia arriba él se alejo, yo gruñí frustrada y le quede mirando con el ceño fruncido.
-¿Pasa algo?- le pregunte.
-Astrid te amo y es por eso que si vamos a… tu sabes…- al verlo tan sonrojado y nervioso me parecía tan lindo que me dieron ganas de molestarlo un poco.
-¿Qué vamos a hacer Hipo?- intente parecer inocente, pero él solo se volvió más rojo.
-Astrid…- me regaño con el ceño fruncido.
Suspire y me senté con las piernas cruzadas frente a él- sé a qué te refieres cariño y créeme que mientras seas tú, soy y seré por siempre la mujer más feliz del mundo, ¡O POR DIOS! Hipo tenemos 20 años casi 21… es algo normal- esta vez yo me sonroje.
Él me miro y me abrazo y yo le devolví el abrazo-Solo espero y quiero que sea especial, créeme que junto a ti siempre lo es pero mereces algo mucho más especial que esto- dijo apuntando la cama, refiriéndose a la situación.
-Lo sé – le conteste-¿Estas mejor?-
-Créeme que eres la mejor cuando se trata de animar a alguien- se ríe- aun que mientras ese ''alguien'' sea solo yo no hay ningún problema- se levanta y toma mi mano para ayudarme a levantarme también.
-Trato hecho- reí.
-Bueno señorita Hofferson, ¿Está preparada para estar dos semanas como una Haddock?-
-Si jefe- contesto bromeando y colocando una mano en mi frente.
-Bien, nos vemos en unas horas, dejare a mi madre a cargo mientras estamos fuera- me da un beso de despedida en la mejilla sale de la habitación.
-Adiós chico dragón-
Vuelvo a suspirar… este hombre rompe todas las reglas que me plantee cuando tenía 14 años, de ser la chica más fría, fuerte y soltera de Beck, no puedo creer que ya han pasado 6 años de eso. Me tire a la cama y abrazo mi almohada que aun tenía el olor de Hipo y sin darme cuenta caí en los brazos de Morfeo.
NOTAS AUTORA : ¡Wii! Espero que les haya gustado, lo siento por lo corto. Quería decirles que yo escribo estos capítulos y no son guiones verdaderos ni nada, les digo esto porque ya me han preguntado si saldrá en alguna parte de la serie o cosas así.
Además, muchas gracias por esos comentarios, me alegran el día. Nos leemos en un próximo capítulo.
Los quiere Kobato.
