RECUERDEN QUE LOS PERSONAJES NO ME PERTENECEN SI NO A Cressida Cowell y CN y ahora pues se viene la segunda temporada en Netflix ¿no?

Disfruten la lectura.

Aquí estamos haciendo nuestra última visita a las islas de los jefes vikingos, hasta ahora llevamos cinco islas en las que hemos ido, no he tenido problema en saber qué camino tomar hasta ahora, se supone que al ser el jefe yo guio a la flota pero estoy tan acostumbrado a volar con Chimuelo que me siento perdido- suspiro- será mejor que vaya a buscar a Eret, seguro se encuentra con los demás haciendo apuestas.

Me encontraba caminando cuando siento una mano que me tira a una parte oscura y estrecha del barco, y sin esperar siento unos labios sobre los míos que conozco muy bien, en comienzo fueron besos suaves pero luego se vuelven más apasionados y correspondo con gusto, siento como sus brazos es envuelven en mi cuello y tocan mi cabello y yo la acerco a mi mientras acaricio su espalda y su cintura, nos separamos por unos segundos para poder tomar aire y luego seguimos con nuestro juego de quien besa más al otro, entonces me doy cuenta que ahora la tengo acorralada a ella contra la pared y sus piernas en mi cadera y escucho un pequeño gemido reprimido en su boca, nos separamos nuevamente, nos miramos con grandes sonrisas y coloco su cabeza en mi hombro.

-Algún día me vas a matar Hiccup- me dijo jadeando-supongo que esa noche fue un buen comienzo-

Yo rio y tomo su mentón para que me mirara- creo que yo debería decir eso, tenía pensado ir donde los demás cuando una traviesa mano me secuestro- ella ríe más fuerte, se baja de mi cintura y empieza a ordenar y limpiar su ropa y yo la mía.

-¿Y… para que querías hablar con ellos, sucedió algo?- me pregunta.

-Aaaa… veras, ahora que lo preguntas… puede que no sepa dónde estamos, por eso iba en camino a preguntarle a Eret- yo toco mi pelo nervioso y ella me mira sorprendida.

-¡¿Qué?! Pero Hiccup, hace unas horas me dijiste que sabias por donde ir- dice cruzando sus brazos.

-Si… sobre eso, tan solo suponía que sabía dónde ir, pero tranquila, saldremos de esta- le contesto.

-Aja… y supongo que tienes una idea de cómo volver al camino correcto- esta vez con el ceño fruncido.

-He… sobre eso- le digo aún más nervioso y ella se da una palmada en la frente.

-Chicos…-dice antes de intentar salir del lugar, pero yo la sujete de la cintura y la acerque a mí.

-Pero amas a este chico, por cierto, si fuera tu armaría la trenza, creo que esta desordenada- luego le doy un beso en su cuello y ella se tensa, la suelto y me voy sin antes decir- también deberías tapar esa marca en tu cuello- me rio y veo como ella rápido pone su mano donde antes la había besado y sonrojada me grita- ¡Hiccup!- pero yo ya estaba corriendo y entre al pequeño salón donde estaban los demás.

-Oh Jefe, justo estábamos hablando de usted- me dice uno de los vikingos.

-¿Así? ¿Y de qué cosa se podría saber?- le contesto mientras me siento.

Entonces todos miran a Eret y el comienza a hablar.

-No es que dudemos de usted, pero veras creemos que estamos perdidos- me suelta él.

-Bueno, pues por lo visto se dieron cuenta solos- les contesto nervioso, ellos me miran nerviosos y asustados con ojos de sorpresa.

-Ósea, ¿que si estamos perdidos?- pregunta Codin, uno de los tripulantes- yo asentí con mi rostro sin saber que decir.

-Muy bien, ahora el Sol se ha escondido así que no podemos hacer mucho, opino que deberíamos ver esto en la mañana apenas salga el Sol- me dice Eret.

-Es una buena idea- entonces sentimos como Astrid abre la puerta, entra y se sienta junto a mi sin mirarme, entonces veo que lleva puesto una blusa que tapa su cuello, y todos la miraron extraño pero no quisieron preguntar que le pasaba. Yo comencé a reírme bajo pero ella me escucho y me piso fuerte bajo la mesa he intente no mostrar dolor mordiéndome el labio.

-Me imagino que el jefe ya les dijo que estamos perdidos- hablo por fin a los demás.

-Sí, quedamos en que mañana veremos qué podemos hacer- le contesta Eret.

-Bien, es mejor ya que estoy muy cansada como para preocuparme en estos momentos de eso- me mira con una sonrisa picarona- alguien me ha tenido un poco ocupada hace poco-

Todos comenzaron a reírse y echar bromas apenas captaron a que se refería Astrid, yo me puse como un tomate, obviamente lo dijo para molestarme apropósito, ya que sabe que soy muy tímido cuando se trata de nuestros encuentros.

-Deberías esperar hasta el matrimonio Hiccup?- me molesta Eret- no te emociones aun con la ida del matrimonio falso- todos rieron más y yo mire con el ceño fruncido.

-ja, ja, ja – me rio forzado- mejor me iré a dormir, buenas noches a todos- me paro del asiento y le doy un beso en la mejilla a Astrid, me acerco a la salida y me voy hacia mi habitación.

Un poco pasada la media noche siento unos golpecitos en la puerta. Desperté enseguida ya que nunca he tenido el sueño muy pesado, me encontraba…. Pues casi desnudo, así que busque un pantalón, me lo puse y fui a abrir, a veces hay problemas con dragones nocturnos y tengo que ayudar a los demás.

-¿Ahora qué clase de dragón es?- pregunto mientras abro la puerta, entonces me encuentro que la persona quien toca es Astrid, que se encontraba con su camisón de dormir y su cabello aun en una tranza.

-Solo de clase Astrid, aunque obviamente es única en su tipo y la única que ha existido- comienza a decirme con una sonrisa arrogante- ¿crees poder controlarla?-

-No sé si pueda con alguien que le dice a todos nuestros encuentros privados- le digo siguiéndole el juego apoyándome en el marco de la puerta cruzando los brazos.

-Ohh Vamos Hipo, tómalo como una venganza por lo que hiciste- dice ella aun con una sonrisa- ¿no harás pasar a tu novia?-

-Pues claro M' lady- Me hago a un lado y la dejo pasar- Te queda bien ese camisón- le digo mientras la veo sentarse en mi cama.

-Gracias Chico Dragón, tu cama es exquisita, no es justo, la mía es dura e incómoda- luego ella se tira a la cama- ven aquí- me llama con su mano.

Parecía una diosa toda desordenada sobe la cama, camine al final y la tome de sus pies atrayéndola a mí- tu ven aquí-

-¡Hipo!- se ríe y me atrapa con sus piernas- parece que alguien quiere jugar-

-Tu eres la que llego con un lindo y pequeño camisón a mi cuarto en medio de la noche, no se le debería hacer eso a un hombre señorita Hofferson- me acuesto sobre ella sosteniéndome con mis mano para no aplastarla y la miro fijamente, ella me acaricia el pelo y deja de reír.

-¿En qué momento dejaste de ser tan tímido conmigo?- tenía un brillo diferente pero me encanta.

-No lo sé, supongo que ya he madurado, ¿te gusto más así?- ahora yo no sonreía.

-No me desagrada, me encanta, solo que yo era quien llevaba la relación… y ahora, lo haces tú y me gusta, me hace sentir femenina- ella estaba sonrojada, me parecía muy tierna, me fui acercando a ella y la bese, fue un beso suave, lento y que trasmitió mucho amor, no teníamos apuro, ambos suspiramos cuando mordí su labio inferior y ella me dejo pasar, se volvió más apasionado, la comencé a acariciar, comencé en su cadera y luego fui subiendo, hasta llegar cerca de sus pechos, y ella no reclamo así que continúe acariciando uno, nunca lo había hecho y me gusto demasiado, ella comenzó a tocar mi espalda e iba cada vez más abajo, gemimos y luego cuando ella estaba jugando con el principio de mis pantalones nos separamos, nos vimos sonrojados, nuestras respiraciones eran sincronizadas, me separe y me acosté junto a ella, ninguno decía nada, sentía su mirada en mi pero yo solo miraba el techo.

-Eso fue….- comencé.

-Lindo- dice ella, no era la palabra que buscaba pero se parece.

-Sí, lindo… aunque yo diría emocionante- esta vez la mire ya que ella se rio y yo reí de vuelta.

-Nos comportamos como unos adolescentes- ella se apoya en mi pecho y yo le acaricio el pelo- somos lentos pero seguros-

-Eres hermosa Astrid-

En respuesta acaricia mi pecho y luego dice- Buenas noches Hiccup-

-Buenas noches M'lady- ella ya se había dormido, pero yo seguí despierto unos minutos más hasta que desperté.

A la mañana siguiente desperté cuando la luz del Sol pego en mis ojos, sentí algo bajo mi brazo o en verdad a alguien, enseguida supe que era Astrid, aún estaba durmiendo, se veía como un Ángel, comencé a acariciar su cabello, es muy suave y parecía un rio de oro de lo rubio que es, me gustaba pensar que yo era el único hombre además de su padre que la ha visto con su cabello suelto. ¿Se habrá puesto incomoda con lo que paso ayer? ¿Le habrá realmente gustado? Cuando éramos más pequeños y jugábamos siempre nos decían '' Astrid y el otro chico'' y ahora es ''Hipo el Jefe y su novia'' me pregunto cómo se sentirá ella, quiero que sea mi esposa y luego podamos despertar así cada mañana sin miedo a que alguien nos encuentre, y así nos vean como ''Los Jefes de Berk'', suspire y decidí que tenía que despertarla para que los demás no supieran que durmió aquí.

-M' lady, Astrid, despierta, ya amaneció- le susurre en su oído pero no despertaba, en vez de eso se abrazó más a mí, suspire de nuevo, quizás no haga daño dormir un ratito más, la abrace en la cintura y le di un beso en su cabeza y seguí durmiendo un poco más.

Sentí que me movían el bordo, pero yo solo me queje y no abrí los ojos.

-Hiccup… despierta, ¡Hiccup!-

*Astrid*

Desperté con un peso en mi cintura, cuando me fijo veo que es brazo de Hiccup, entonces recuerdo que ya es hora de que me vaya, intento salir de la cama, pero él solo se abraza más a mí, se veía muy tierno durmiendo, hasta me daba pena despertarlo, pero no podían saber que estaba aquí.

-Hiccup… despierta, ¡Hiccup!- él siguió durmiendo sin hacerme caso, entonces tome un vaso con agua y se lo lance, él se levantó enseguida.

-¡Astrid!- me grita enfadado y mojado.

-Lo siento, no sabía que hacer no me escuchabas- le conteste.

-¿Qué tal despertarme de forma normal?- me dijo ya más calmado levantándose de la cama.

-Cariño, nada en nuestra relación es común, pensé que eso lo hacía emocionante- le dije intentando hacer que se ría, y veo como intenta ocultar una sonrisa, entonces veo que se pone su armadura, ¿ya he dicho cuanto me gusta como se ve? Entonces golpean la puerta y escucho que dicen

– Jefe, Eret ya sabe el camino, lo estaremos esperando en el comedor- dice Codin, ambos nos asustamos pero al no escuchar que me mencionara nos tranquilizamos- ¡AH! También va para usted señorita Astrid- nos sorprendimos, los dos nos sentamos en la cama y nos miramos incomodos pero luego nos reímos.

Notas Autora: ¡He vuelto! Wow, no saben cuánto me encanta que comenten en la historia, me hace querer seguir con esta historia, es increíble que allá comenzado como un One-Shot y ahora sea una historia. Espero que les guste y que hayan pasado unas lindas fiestas, cuídense.

Los quiere Kobato.