RECUERDEN QUE LOS PERSONAJES NO ME PERTENECEN SI NO A Cressida Cowell y CN y ahora pues también a Netflix. LOS QUIERO Y ESPERO QUE LES GUSTE.
ESTE CAPITULO VA DEDICADO A TODOS USTEDES, MUCHAS GRACIAS POR SEGUIR LA HISTORIA.
ADVERTENCIA: TIENE UN POCO DE CONTENIDO EXPLICITO, SE RECOMIENDA LEER BAJO SU PROPIO RIESGO, NO DIGAN QUE NO SE LOS ADVERTI XD
Me encontraba en la fragua dándole los últimos retoques a los anillos de compromiso, hoy sería el día en que le pediría ser mi esposa a Astrid, ya tengo todo planeado, primero, apenas termine aquí, iré a pedir su mano a su familia, luego de eso la iré a buscar y le pediré que vayamos a una cita apenas se esté escondiendo el Sol, luego de eso la llevare a un viaje hasta llegar al lugar que Chimuelo me mostro el día en que llegue y le pediré ser mi esposa a la luz de las estrellas, luego de eso tendremos un lindo picnic y podremos darnos un baño y relajarnos en una de las lagunas, será perfecto.
-Listo- digo una vez ya pulido los anillos donde se encontraban nuestras iniciales grabadas.
-¿Qué está listo?- escucho una voz de tras que enseguida reconocí como la de Astrid, atine a esconder los anillos debajo de un jarrón y me di vuelta mientras me sobaba la cabeza nervioso.
-¡Astrid! Pero que sorpresa de que estés aquí… ¿Qué haces aquí?- le pregunto acercándome a ella y alejándola un poco de donde estábamos para que no se fijara en lo que escondí.
-¿Acaso no puedo venir a visitar a mi novio?- se queja levantando una ceja y cruzando sus brazos- además, has estado mucho tiempo estos días aquí encerrado y haciendo tus tareas de jefe, no he podido verte- esta vez relajo su cara.
-Claro que puedes venir, es solo que me sorprendiste un poco- le sonrió para tranquilizarla- lamento no poderte ver tan seguido como antes-
-Tranquilo, sé que es tu responsabilidad- me sonrió de vuelta- entonces… ¿en que trabajas?- mira sobre mi hombro.
-Aah… nada importante, es solo un asiento que me habían pedido, estaba… haciendo….- titubeo mientras pienso que decir- los planos ¡Sí! Estaba haciendo los planos para una silla de montar- digo rápidamente.
-¿Estás seguro?- me pregunta mirándome seriamente- Porque no te vez muy seguro.
-Sí, estoy muy seguro- y sonrió nervioso.
-Entonces no tendrás problema en mostrármelo ¿verdad? Tormenta y yo queremos un nuevo diseño también- acercándose a la mesa pero antes de que se acerque más la tomo de la mano y la atraigo hacia mí y la beso, al principio se sorprendió pero luego cerró sus ojos y se relajó en mis brazos y suspiramos en el beso, hace tres días que no la besaba, ¿cómo no morí por ese pecado?
Ella paso sus manos por mi cabello atrayéndome mas a ella, sus labios eran tan suaves, nuestro beso se volvió cada vez más exigente, no dejaba de unir mis labios con los suyos, podía sentir mi sangre recorriendo mis venas mientras deslizaba mi lengua dentro de su boca y pude sentir su cuerpo estremecerse, mordí su labio inferior y obtuve un suave gemido de su parte como respuesta mientras seguía recorriendo su deliciosa boca, apenas nos separamos nos miramos con una sonrisa.
-Wow…- ambos teníamos la respiración cortada- había olvidado…. lo bueno que eres besando- me dijo y luego se mordió el labio.
-Me ocupare de que no lo olvides de nuevo- la acerco tomándola de la cintura y ella ríe y nos besamos de nuevo, esta vez más corto y suave- quería saber si querías acompañarme a un lugar hoy- le sonrió.
-¿Es por eso que estabas tan nervioso? Hipo… claro que quiero- me besa la mejilla- además ¿crees que te rechazaría luego de ese grandioso beso?-
-Hee, ¿Si?- respondo molestando, entonces ella aprieta el botón de mi traje de vuelo- ¡Hey! Es delicado-
-Te lo ganas por ser tan bobo- rio de nuevo- agradece de que no te golpee-
-Jefe, lo necesitamos en la casa de Magnus, él y Celeste están volviendo a pelear sobre de quien es el Yak- me dijo uno de los vikingos.
-Ahh, claro- contesto y voy a buscar mis cosas de la mesa, entre eso aprovecho de poner los anillos en uno de los bolsillos del traje de vuelo y luego me doy la vuelta para ir donde Astrid- nos vemos luego- le beso la mejilla y antes de salir le digo- te espero aquí antes de que se esconda el sol-
(Unas horas después)
Ya habían pasado más de 3 horas desde que estaba arreglando el problema de quien se quedaba con un tonto Yak y se me estaba haciendo tarde, aun no iba a hablar con los padres de Astrid y no he arreglado las cosas, esto es un desastre.
-¿Qué opina jefe?- me pregunta Magnus- ¿está escuchando?
-¿Eh?- despierto de mis pensamientos- Magnus han dicho los mismos argumentos durante horas, ustedes son vecinos, ¿no pueden compartir el animal y ya?- les digo ya sin paciencia.
-Claro que no Jefe- dijo Celeste- él es repulsivo y un bueno para nada no podría cuidar a mi pobre Yak como merece ser cuidado- dijo abrazando al Yak.
-Ya estoy harto- dijo Magnus para abalanzarse al Yak y tirarlo de uno de sus cuernos- es mío-
-A ver, a ver- los separo- Que les parece si les doy un Yak más, así, Magnus tendrá el Yak para que ayude con las semillas de sus verduras y Celeste tendrá a su mascota- ambos vikingos se miraron y estuvieron de acuerdo con lo dicho.- muy bien, ya nada más que hacer aquí, me voy, vamos amigo- le dije a Chimuelo y nos vamos
-Llévame a la casa de Astrid- a este paso el picnic tendrá que ser descartado, apenas llegamos me baje de lomo de Chimuelo y fui a golpear la puerta rogando de que Astrid no se encontrara en su hogar, entonces abrió su madre, ¡Gracias Thor!- Hola señora Hofferson quería saber si usted y su esposo podían hablar un tema urgente conmigo- les pido nervioso.
-¿Le paso algo a nuestra Astrid?- dijo exaltada poniendo una mano en su pecho y otra en su boca.
-¡Oh, No! Para nada es algo completamente diferente, ¿puedo pasar?- la intento tranquilizar.
-Claro Jefe, es un honor, vamos a hablar en el salón- me hace una señal para que pase- ¡QUERIDO HIPO ESTA AQUÍ!- llama al padre de Astrid.
Una vez de que ya estábamos los tres sentados, yo frente a ellos, suspire nervioso.
-Muchas gracias por darse el tiempo de atenderme, he venido para preguntarles algo muy importante para mí- suspiro- Señor y Señora Hofferson, vengo para pedirles la mano de su hija en matrimonio- cerré los ojos por miedo a sus reacciones, entonces no dijeron nada, abrí mis ojos y los mire y seguí hablando- quiero que sepan que quiero a su hija más que a nada en el mundo, ella es la razón de por qué sonrió todos los días, todo lo que hago, lo hago pensando en ella primero, quiero hacerla feliz, quiero verla ser la mujer más feliz de Berk, no…, del mundo. Hare que todos sus sueños se cumplan, quizás no soy el hombre apropiado para ella, sé que ella vale demasiado, pero iré mejorando cada día para ser el esposo perfecto que ella merece, mentiría si les dijera que le daré el mundo entero porque es algo que no puedo hacer, pero les prometo que le daré todo mi amor, porque, señor- digo ahora refiriéndome al esposo- amo a su hija de una manera que nunca pensé que fuera posible, le pediré de rodillas si es necesario, pero por favor denos su bendición-
Ambos se miraron y sonrieron- Es todo lo que queríamos escuchar desde hace mucho tiempo- dijo él mientras se levantaba y me golpeaba de cariño en el brazo- es un honor que te cases con mi hija, te demoraste mucho ¿no crees?-
-Lo sé- sonreí un poco adolorido, ya sabía de donde Astrid saco la mano pesada.
-Hipo, estoy tan orgullosa de donde han llegado- me dijo la madre, no le sonreí.
-Muchas gracias a los dos, no les defraudare, lo juro por los dioses- digo agradecido- ya se está haciendo tarde, nos vemos luego y gracias nuevamente- entonces salgo de la casa y me doy cuenta que ya era de noche, ay no… me subí a Chimuelo y fui a la fragua, donde se supone que me encontraría con Astrid.
-Amigo… no puedo creer que se me haya hecho tarde, esta todo arruinado- le digo a Chimuelo mientras me agarraba el pelo nervioso y comenzaba a dar vueltas como loco, él me miraba triste- Se cansó de esperar y se fue-
- No me he ido a ninguna parte- escucho y veo frente a mí, allí estaba Astrid, hermosa como siempre, me acerque a ella rápidamente y la abrace.
-Lo lamento tanto…- la abraza aún más fuerte, ella me acaricia el cabello y la espalda intentando que me tranquilizara, igual como lo hace una madre a un hijo.
-Shh, está bien, sé que al ser jefe tienes muchas cosas que hacer- me sonríe y me acaricia el rostro- ¿Qué te parece si nos vamos?- Entonces ella se sube a Tormenta y yo a Chimuelo.
-Sígueme-
Una vez que llegamos a la cueva entramos.
-Hipo… ¿Dónde me estas llevando exactamente?- su voz era un poco nerviosa.
-Solo sigue volando, estamos por llegar- le contesto y ella solo gruño.
Entonces llegamos al claro, de noche se veía aún más hermoso, desde arriba se podían ver las estrellas y estas se reflejaban en los lagos, las flores aún seguían ahí.
-Hipo… esto es precioso- escuche sorprendida a mi novia mientras bajaba de Tormenta y yo de Chimuelo.
-Lo encontró Chimuelo, ¿no amigo?- le acaricio la cabeza a él y el gruñe feliz.
-Ven- me dice ella mientras toma mi mano y me lleva bajo un árbol- Así que...-comienza rompiendo el silencio mientras se arreglaba un mechón que se había salido de su trenza.
-Así que… ¿Qué hiciste hoy M'lady?- seguí acercándome más a ella.
-No mucho realmente, solo ayude en la academia de Dragones, Gustav está ayudando a los niños y creo que le gusta una chica ¿sabes?- me cuenta emocionada.
-¿Así? Bueno ya era hora, así no me preocupo de que un adolecente hormonal este persiguiendo a mi novia- la tomo de la cintura y la acerco a mí.
-¡Hipo!- me reclama.
-¿Qué? Es cierto, ¿acaso no has visto como todos esos chicos te miran?- me quejo.
-No… ¿te he dicho que amo esa mueca que haces con tus labios cuando algo te molesta?- acerca su rostro al mío- además, las chicas también te miran demasiado, pero tú eres mío- esto lo dice ya demasiado cerca- yo solo rio.
-Astrid, yo…- me interrumpe con un ''shh'' y besa mis labios, suspiro ante su tacto, son como una droga, y me declaro totalmente adicto a ellos, se volvió más profundo, entonces ciento que envuelve sus piernas a mi cadera y yo la tomo de sus muslos para que no se caiga y la apoyo al árbol, ella gimo y yo suspire, sin darse cuenta, eso creo…, comenzó a frotarse con mi parte baja que ya estaba un poco emmm…. Dura, y gruñí, nos alejamos un poco para tomar aire y luego seguimos besándonos, más apasionado que antes si es que era posible, no dejaba de jugar con mi pelo, mi cuello o mi pecho, comencé a bajar con besos por su cuello, jadeaba fuerte pero al estar solos en un lugar que nadie escucharía nada no me importaba mucho, es más me encanta escuchar todos los sonidos que salen de su boca.
-Hipo…- suspiro y yo solo respondí gruñendo una vez más al estar demasiado ocupado besando su clavícula, ella desabrocho los broches del trajes de vuelo y pudo sacar la parte de arriba dejándome sin nada arriba, y luego se sacó la parte de arriba de su ropa quedando solo con las vendas que no me dejaban ver sus senos, pero se podía ver lo excitada que estaba, seguimos besándonos- Tócame- dijo sin aire, entonces nos deslizamos por el tronco del árbol hasta llegar al pasto, la acosté y me puse sobre ella.
-Estas consciente de que no podemos llegar muy lejos ¿verdad?- la miro preocupado.
-Lo sé- me responde con una sonrisa tranquilizadora mientras me acariciaba el rostro- Te amo, chico dragón-
-Y yo a ti, te amo con mi vida- la vuelvo a besar.
(Astrid)
Cuando nuestros labios se juntaron otra vez me sentí en el Valhalla, él hizo lo que le pedí, despacio puso una de sus manos en mi pecho izquierdo y comenzó a acariciarlo, yo solo atine a gemir dentro de su boca dándole más exceso con su lengua. Se sentía tan increíble, lo acerque más a mí y lo atrape con mis piernas rozando nuestras partes íntimas sobre la ropa, y dejo de besarme, gemimos fuerte.
-No hagas hm, eso- me dijo en mi oído besándolo.
-¿Qué cosa?- pregunto pareciendo ser inocente- ¿Esto?- vuelvo a rozar nuestras partes- sé que lo quieres tanto como yo Hipo, ¿Por qué ocultarlo?- me miro pensativo y luego me sonrió de forma coqueta.
-Esto puede ser jugado de dos M'lady- levanto una ceja mostrándole que no entendía a que se refería, entonces rasga la tela sobre mis senos y los ve, me puse roja como cereza, entonces puse mis brazos tapándome.
-¡¿Por qué hiciste eso?!- le digo exaltada, pero él no me contesta solo seguía mirando donde estaban mis brazos, y con una mano intenta apartarlos.
-Astrid, no tengas vergüenza, eres hermosa ¿sabes?- yo me sonroje aún más, y alejo mis brazos para que pudiera verme, entonces me beso y me relajo, sus besos comienzan a bajar hasta llegar a uno de mis pechos mientras que con otra mano acaricia el otro, yo no paraba de gemir.
-No pares- le digo, y siento como sonríe, esto solo me enloquece aún más, se sentía increíble, ¿Por qué no lo habíamos hecho antes?- ¡Oh, Dioses!- entonces se separa asustado- ¿pero porque paras?-
-¿Te hice daño?- dice preocupado, yo sonrió, es tan tierno…
-Estoy bien, si estas así solo por tocarme un poco, no quiero ni imaginar cómo estarás cuando pacemos a lo demás- rio y él también lo hace.
-Creo que aun que me cueste parar ahora, es mejor seguir otro día- me dice rojo.
-Bien- contesto y tomo su polera y me la pongo.
-¡Hey!- se queja- ¿Qué esperas que me coloque?- me pregunto indignado apuntando su torso desnudo, mordí mi labio al verlo se veía tan sexy, no me importaría verlo así todo el día.
-Lo siento, es solo que me gusta tu ropa, es muy suave- le confieso y el solo rio y nos paramos.
-Astrid, te amo tanto como no tienes idea, te amo tanto que hasta puedo decir que cosas tan banales como el agua, el aire y la comida no son suficientes para mantenerme vivo si no te tengo a mi lado, eres la luz de mis ojos. Cada vez que pienso en felicidad apareces tú en mi mente, eres la mujer más valiente, fuerte, independiente, hermosa, talentosa y absolutamente inteligente que conozco- yo solo lo escuchaba, no sabía que decir- cuando éramos niños siempre pensé que si algún día me tomabas en cuenta sería el día más feliz de mi vida, sé que no merezco todo el amor que me das, eres una mujer tan fabulosa Astrid, mereces todo el universo.- Las lágrimas comenzaron a correr por mis mejillas y él las limpio y reí un poco nerviosa- Cuando éramos adolecentes era un cobarde que no sabía cómo decir todo lo que te estoy diciendo ahora- él ríe- Me haces feliz, quiero hacerte feliz, te prometo que cada día te amaré aún más que el anterior si es que aún es posible amarte más de lo que ya lo hago. Prometo estar para ti cada vez que me necesites, ser tu mano derecha, tu mejor amigo, tu novio, tu amante, tu compañero y todo lo que necesites. Estaré contigo por siempre, incluso después de la muerte, mi promesa es eterna, quiero tenerte todos los días de mi vida junto a mí, despertar junto a ti sin miedo de que nos descubran, estar juntos para siempre M'lady- entonces se agacho y saco algo de un bolsillo de su traje de vuelo y se arrodillo en una pierna y tomo mi mano, con la otra tape mi boca del asombro, ¿A caso está pasando lo que creo que está pasando?- Astrid Hofferson, ¿Me darías el honor de ser el hombre más feliz y afortunado del mundo, casándote conmigo?-
Las palabras no salían de mi garganta, las lágrimas no dejaban de caer, y apenas mi alma volvió a mi cuerpo salte a él cayendo sobre él, junte nuestros labios de una manera que puedo jurar que ha sido completamente diferente a los otros que nos hemos dado, este está cargado de sentimiento, de amor- Te amo tanto Hipo, te amo, te amo- lo abrazo fuerte, y luego me alejo para dejar que me coloque el anillo, me fijo que en ellos están nuestras iniciales, era preciosos, era de oro y tenía una piedra llamada ''piedra luna''.
-¿Eso es un sí?- me pregunta, yo me alejo y fruncí el ceño.
-Esto- lo golpeo y él se queja- es por tardarte tanto - y esto- entonces lo beso una vez más-
-Déjame adivinar… ¿es por todo lo demás?- me dice una vez que nos separamos y reímos- Prometo hacerte la mujer más feliz Astrid- me dice serio.
-Ya lo soy Hipo, y tenerte a ti es todo lo que necesito- le confesé juntando nuestras frentes.
Estaba segura de que esto era el comienzo de una de las aventuras más importantes de nuestras vidas.
Notas de la autora: Ahhh el amor…. ¿qué les pareció? Realmente pensé demasiado en este capítulo, pensaba hacerlo más largo pero…. Son las 5:32 de la madrugada en mi país jeje, en fin, espero que les haya gustado el capítulo.
No olviden dejar sus hermosos comentarios que amo leer! Y así me dicen que les pareció, los quiero demasiado.
¡QUIERO UN HIPO! ¿Quién me acompaña a robárselo a Astrid? Okno, mentira…. Ellos son perfectos juntos.
Los quiere mucho mucho Kobato.
