RECUERDEN QUE LOS PERSONAJES NO ME PERTENECEN SI NO A Cressida Cowell y CN y ahora pues también a Netflix. LOS QUIERO Y ESPERO QUE LES GUSTE.
ESTE CAPITULO VA DEDICADO A TODOS USTEDES, MUCHAS GRACIAS POR SEGUIR LA HISTORIA.
ADVERTENCIA: TIENE UN POCO DE CONTENIDO EXPLICITO, SE RECOMIENDA LEER BAJO SU PROPIO RIESGO, NO DIGAN QUE NO SE LOS ADVERTI ¿he?
Me sentía el hombre más feliz del universo, acababa de pedirle matrimonio a mi novia y ella me había dicho que ''si'', puedo sentir como mi sonrisa no puede quitarse de mi rostro, nos encontrábamos aun en el claro, estábamos acostados en el pasto ella sobre mí, apoyando su rostro en mi pecho. Después de ese huracán de emociones que habíamos tenido, solo se escuchaban nuestras respiraciones, el sonido del agua de los lagos, y algunos grillos, mientras yo le acariciaba el pelo y ella acariciaba mi pecho descubierto.
- No estoy soñando ¿verdad?- le pregunto después de mucho tiempo en silencio, ella ríe bajito.
-Me estaba preguntando exactamente lo mismo, pero si lo es… le ruego a Freiya que no despierte-me dice mientras pasa una de sus manos por mi cabello- tu corazón está palpitando muy rápido- pone un oído donde se encuentra mi corazón- es muy relajante- suspira.
Entonces me acorde de los planes que tenía para esta noche, y lo que seguía era ir a uno de los lagunas y bañarnos un rato- podríamos relajarnos en uno de los lagos- le ofrezco, entonces ella se levanta un poco y se sienta en mi regazo.
-Hipo… creo que se te olvido un pequeño detalle, no traje ropa de cambio y alguien….- me miro con el ceño fruncido y sonrojada- rasgo mi venda- se encontraba como un tomate, me pareció muy tierna, entonces recordé lo que habíamos hecho antes de que le propusiera matrimonio y también se me subieron los colores a mi rostro.
-Lo siento- me disculpe- quizás es mejor que volvamos- que tonto soy, se me había olvidado ese pequeño detalle.
Intente pararme pero ella seguía sentada sobre mí, solo logre sentarme- Ehh… Astrid, necesito que te pares- le digo con una sonrisa, ella me la devuelve pero no se mueve y besa mi frente- ¿Sucede algo?-
Ella negó con su cabeza- Es solo que no quiero ir me aun, tenemos toda la noche Hipo- nos miramos un rato, la verdad es que yo tampoco quería irme.- Vamos al lago- me dijo decidida y se paró, yo quedé sorprendido.
-Pero… me acabas de decir que no teníamos ropa de cambio y que rompí tu venda- me sonroje al decir esto último.
Ella comenzó a reírse- Tienes razón, pero nos vamos a casar ¿no? Lo pensé y pues debemos acostumbrarnos a este tipo de cosas, mientras más pronto lo hagamos mejor- entonces comienza a quitarse su falda y sus medias, no es como si no la había visto en ropa interior antes, cuando estábamos en el barco a veces o en los cuartos que compartíamos teníamos que vestirnos rápidamente y pasamos al punto de no darnos vergüenza, pero ahora se veía tan hermosa ahora lo único que llevaba era mi camisa que le llegaba a hasta los muslos- Ven- me toma de la mano y me lleva a hasta uno de los lagos, hacia frio así que nos fuimos al que era temperado, amarro mi camisa para que le quedara como un peto para no mojarla y se fue metiendo al agua.
-¿Cómo está el agua?- le pregunto al verla que cerraba los ojos disfrutando de la sensación en sus piernas.
-¿Por qué no vienes tú mismo?- me contesta.
-¿Por qué siempre me contestas con otra pregunta?- me rio.
-Solo date prisa- termina diciendo mientras giraba sus ojos.
Termino de quitarme mis pantalones quedando solo en mi ropa interior que eran tipo short largos y me fui metiendo al agua, estaba muy tibia, Astrid se encontraba de espaldas a mí, me fui acercando lentamente para asustarla pero antes de que llegara ella se dio la vuelta y me tiro agua en la cara.
-Te conozco tan bien- me dijo con una sonrisa juguetona.
-¿Así?- me acerco peligrosamente a ella pero no se mueve- y viste ¿esto?- La tomo en brazos y comienzo a girar con ella, ella suelta un grito y se agarra a mí.
-¡Bájame!- me grita, y entonces entiende lo que quiero hacer- mojarás tu camisa- me advierte.
-No me importa- entonces la tiro al agua mojándose entera, apenas su cabeza empapada sale debajo del agua mira la ropa que la tapaba arriba, por el agua se le había apegado a su cuerpo, y como no llevaba nada de bajo se notaban sus pechos, su trenza se había soltado, ella luego me mira- te vez realmente atractiva así- la apunto y le sonrió juguetonamente, ella me sonríe de vuelta y se tira a mis brazos apoyando sus manos en mis hombros para hundirme.
-Eres un pervertido- me reclama apenas saco mi cabeza y rio fuerte.
-Pero te casaras con este pervertido- le recuerdo, toda mi timidez se había ido lejos a esas alturas, me acerco y la abrazo.
-Sí, es cierto- me sonríe- quizás no sea tan malo- me sonríe aún más y pasa sus manos por mi cuello pegando nuestros cuerpos, encajaban muy bien, demasiado bien, ''Tranquilízate Hipo, aún no están casados'' me digo yo mismo antes de perder la mente.
Nuestros rostros fueron acercándose más hasta sentir nuestras respiraciones juntarse, era una competencia de quien juntaba nuestros labios primero, donde gano Astrid cuando termino la distancia, ella siempre tan competitiva, sonreí entre el beso, era tranquilo, no teníamos apuro, se sentía demasiado íntimo, suspiramos cuando acaricie su espalda húmeda y ella mi pecho y nos separamos.
Luego volvimos a besarnos, esta vez con mucha más pasión y exigencia , mordí su labio inferior y ella me dejo pasar, nuestras lenguas bailaban felices en nuestras bocas, acaricie su muslo atrayéndola más a mí, el agua hacia que nuestros cuerpos se sintieran más livianos, de repente siento como ella gimió cuando envolví una de sus piernas en mi cadera haciendo que nuestras partes se rozaran, se sintió tan bien de que seguimos haciéndolo, nos rozábamos suavemente, luego se volvió más fuerte y dejamos de besarnos para tomar aire, no dejábamos de gemir y jadear, ella se abrazó a mí, poniendo sus uñas en mi espalda mientras se afirmaba.
-ahh… Hi..hipo, no pares- me decía en mi oído mientras comenzaba a besarle el cuello, gruñí cuando sentí que unas de sus manos bajaba lentamente por mi pecho.
-M-me estas matando- intento decirle luego de encontrar las palabras, cuando su mano estaba por llegar a mi parte baja subió a mi cuello para afirmarse, escuché un gemido reprimido cerca de mi cuello cuando una de mis manos toco su pecho sobre la camisa, mientras hacía esto no dejábamos de frotarnos, ahora ambas piernas se encontraban en mi cadera atrayéndome aún más a ella, sus pezones estaban erectos igual que mi miembro, cuando ella sin intención pucho sus pechos cerca de mi cara quise probar algo, sople uno de sus pezones, era increíble que aun que no estaba totalmente desnuda, su cuerpo reaccionaba a cada cosa que yo hacía, ella agarro mi cabello cuando bese sus pechos.
-A-ahh, no puedo más- me dijo como pudo, mientras intentada tranquilizar sus gemidos- por favor- me miraba con ojos de deseo, yo también la deseaba, pero….
-No podemos M'lady- le dije mientras mis manos vagaban nuevamente por su cuerpo, hasta llegar a sus caderas guiándola en sus movimientos- ¡Hm! A-Astrid- Nos besamos con desesperación, me moví un poco para aliviar la presión que teníamos, esto hizo que jadeara- L-lo siento-
-S-sé que no podemos tener relaciones…., p-pero no significa… que no podamos hacer otras cosas- decía ella respirando rápidamente por la falta de aire, estaba sonrojada y con sus labios hinchados.
-Astrid….- la base nuevamente- te amo tanto, y te deseo como no tienes idea- le fui besando el cuello, ella suspiraba de gozo.
-Yo igual… te amo demasiado- me separa y nos miramos- y te deseo tanto que duele- me confiesa mordiéndose el labio inferior, se veía tan linda.
-Podríamos casarnos la próxima semana- sale de mis labios sin darme cuenta, ella me mira con sus ojos azules bien abiertos por la sorpresa.
-¿Tan pronto? No es que no quiera, por mi que fuera mañana mismo- sonreí ante su comentario- pero no tenemos nada listo, ni mi vestido, ni las cosas, ¡No le he dicho nada a mis padres!, y tú a tu madre y a todo Berk, debemos ver donde viviremos, que haremos con los espacios y…- seguía desesperada, la bese para que se tranquilizara, fue corto pero basto para callarla- Lo siento- me dijo nerviosa- es solo que espere esto tanto tiempo-
-Yo también, pero tranquila, te prometo que todos estarán muy felices y nos ayudaran a que todo salga bien, además Berk necesita distraerse, luego de todo lo sucedido hace un tiempo…- bajo la cabeza recordando a mi padre, sé que a él le hubiera gustado estar en mi boda, siempre llamaba a Astrid como su Hija en ley frente a todo el pueblo, siento que ella toma mi mentón para que nuestros ojos se encontrasen, se sentía tan bien tenerla entre mis brazos, así… era tan cómodo.
-Tienes razón, todos se alegrarán con la noticia, todo saldrá bien- me sonríe- ya estoy un poco cansada ¿Qué te parece si regresamos?- me besa la mejilla, se aleja de mí y comienza a salir del agua y yo la sigo.
Nos pusimos nuestras ropas, ella se puso de espaldas a mi cuando se quitó mi camisa dejándome ver su espalda desnuda unos segundos y luego se puso la suya, ya lista se dio vuelta- Lamento mucho haber mojado tu camisa- me dice- Aunque mayor parte fue tu culpa-
-¡Oye! Tranquila, me puse la armadura, así que no iré tan descubierto- le sonrió, entonces nos fuimos donde estaba Chimuelo y Tormenta quienes se encontraban durmiendo, los despertamos y nos subimos cada uno en su dragón para irnos.
-Tengo un poco de frio- me confiesa al ver que temblaba.
-Apenas llegues es mejor que duermas- preocupado.
-Tú también-
Entonces llegamos fuera de su casa - Entonces te veo mañana para dar la noticia- dije.
-Te estaré esperando, buenas noches- dice bajándose de Tormenta y acercándose a mí, aprovecho de tomarla por la cintura y besarla, me encontraba aun en chimuelo así que tuve que inclinarme hacia abajo un poco.
-Buenas noches M'lady, te amo-
-Yo también te amo- dijimos apenas nos separamos, entonces me aleje y me fui a mi casa.
Cuando entre me di cuenta que mi madre estaba durmiendo así que entre despacito intentando no despertarla.
-¿Cómo te fue?- escuche su voz a mi espalda cuando pise el primer peldaño.
-¡Mamá! Estabas despierta- le sonreí- fue magnifico, adivina que-
-¿Qué? ¿Qué dijo?- emocionada.
-¡Que sí! ¡Astrid y yo nos vamos a casar!- grite feliz, ella se acercó a mi feliz riendo y me abrazo y yo a ella.
-Sabía que lo lograrías hijo- entonces toca mi frente- estas helado y ¿mojado?- viendo mi pelo- ¿Qué estuvieron haciendo con este frio?- levanta una ceja pero yo antes de que contestara me detuvo- ¿Sabes qué? prefiero no saberlo- sonríe y yo me sonrojo.
-Buenas noches mamá y gracias- me despido.
-Buenas noches hijo-
Subo hasta mi cuarto y me pongo ropa interior seca para suelo acostarme, tenía mucho frio, sin darme cuenta fui cerrando mis ojos hasta que Morfeo hizo que me durmiera con una sonrisa en mi rostro.
(La mañana siguiente)
-¡Achu!- estornudaba por milésima vez en el día, me encontraba sentado en cama enfermo- tengo que hacer los deberes, ¡Achu!-
-No puedes ir así Jefe- decía Bocón- No te preocupes, yo me ocupare por hoy, ya que Astrid también despertó así hoy. Qué curioso ¿no? -
-¿Así? ¡Achu!- gruñe de frustración, quizás no fue buena idea bañarnos a las 3:00 am en inverno, y yo que quería dar la noticia de nuestro compromiso… tendremos que esperar, me tire a la cama enojado.
-¿Te has dado cuenta que cuando se enoja gruñe como un dragón?- le susurra Bocón a mi madre y ella ríe.
-Puedo oírte Bocón- le digo mientras lo fulmino con la mirada y Chimuelo también lo mira feo quien también se encontraba en la habitación.
- Ups, yo me voy- dice el mejor amigo de mi padre y se va.
-Te dejare descansar hijo- se despide mi madre y sale.
Suspiro resignado, quizás no sea tan malo dormir un poco más, luego me levantare y seguiré con mis responsabilidades, ¿Cómo estará Astrid? ¿Será esto un castigo de los Dioses?
-¿Por qué Thor?- digo mirando el techo de la habitación.
Notas de la autora: Quise hacer esta pequeña continuación del capítulo anterior, espero que les haya gustado mucho, que triste por ellos… justo se enfermaron, pero eso les pasa por hacer cosas antes del matrimonio 7u7.
Muchas gracias por sus lindos y kawais comentarios, espero que sigan comentando que les pareció.
¡Nos leemos pronto!
Los quiere Kobato.
