How To Train Your Dragon NO ME PERTENECE NI TAMPOCO LOS PERSONAJES, SI NO A CRESSIDA COWELL, CN Y NETFLIX ADEMAS DE DREAMWORKS, PERO LA HISTORIA ES MIA, ASI QUE NO CORYRIGHT, LOS QUIERO. xD
Abrí los ojos apenas la luz del sol tomo con mi rostro, me sentía lleno de energías y de buen humor, digamos que una reconciliación ayuda mas de lo que creí, bese la cabeza de mi hermosa esposa que se encontraba de espaldas a mi, ella suspira, estaba despierta.
-Buenos días- le digo con una sonrisa mientras se da la vuelta tapándose con la sabana- ¿como amaneciste?-
-Buenos días amor- me da una sonrisa radiante- fantástica- suspira- increíble y muy muy feliz- me besa tiernamente.
-me pregunto porque sera...- juego un poco.
-Creo que eres quien mejor sabe la razón- ríe, nos acercamos y juntamos nuestras frentes, nos miramos por largo rato, muchas veces para nosotros no eran necesarias las palabras, existen palabras que no son posibles pronunciarlas, se demuestran con pequeñas caricias, miradas silenciosas, besos, etc.
-Te necesitaba tanto- le susurro y la abrazo a mi.
-y yo a ti- suspira-tenemos que levantarnos-
-Si...- fruncimos el ceño, atravesar esa puerta significa afrontar la realidad , una donde necesito encontrar alimento en cuatro días para todo el invierno.
-¿Cuando nos dejaran los problemas?-
-Pronto se irán, ya veras- me tranquiliza- ten paciencia- me besa la punta de la nariz.
-Mhh- gruño en su cuello, luego comienzo a besar hasta llegar a sus labios, ella me recibe gustosa- vamos-
Nos levantamos y nos vestimos, admiraba a Astrid mientras lo hacia, en partes de su cuerpo se notaban muestras de lo ocurrido anoche, que gracias a los Dioses las ropas tapaban.
Ya vestidos salimos y fuimos al gran Salón a comer algo, tomamos una tasa de té y algo para comer.
-¿Que es lo que tomaras?- le pregunto, mirando que su té era de distinto color al mio, ella mira a otro lado nerviosa y corre a sentarse, yo la miro levantando una ceja.
(Astrid)
No es como si fuera prohibido tomar té anticonceptivos en Berk pero aun así, no le había dicho nada a Hipo y no quería que lo tomara a mal, con todo lo que esta pasando no creo que sea adecuado que quede embarazada tan luego, apenas se dio cuenta de lo diferente que era mi té corrí a sentarme, y me lo tome hacia tras, él se sentó junto a mi mirándome cuidadosamente estudiando que era lo que me pasaba.
-Wow... que rápido te lo tomaste, por lo visto tenias sed- me dice mirándome de reojo.
-¡E-exacto! Tenia mucha sed... ya sabes... - le bese la mejilla para despistarlo, él solo me sonrió.
-Jefe, quedan solo cuatro días para el invierno- dice un vikingo preocupado, Hipo se tenso, yo mire al hombre enojada, me había costado tranquilizarlo y luego viene alguien a arruinarlo, no puede ni comer tranquilo.
-Lo se- soltó, toma su comida y se para- te veo mas tarde- se despide de mi y se va, suspiro frustrada.
Estuve todo el día pensando en como ayudar a Hipo, ahora estaba volando con Tormenta, no podía dejarlo solo, necesitaba apoyo.
-todo era mas fácil en los días donde estábamos en la orilla del dragón...- le dije a mi dragona, ella hace su sonido característico.
-espera...-sonreí-¡Tormenta eres un genio!- ella me sonríe feliz- vamos donde Hipo chica- entonces volamos buscándolo.
(Hipo)
Estábamos en el bosque Patapez, los gemelos, Patan y Eret, ya nos estábamos rindiendo, soy un fracaso...
-Ya se- dice Brutacio- ¡podríamos volvernos canivales!-
-No creo que esa sea una opción Brutacio- dice Patapez, los demás giraron los ojos.
-¡Patapez tiene mucha carne atrapenlo!- dice Brutilda apuntándolo.
-nadie se comerá a nadie- grito enojado- debe haber otra forma- entonces escucho que alguien aterriza a mis espaldas, apenas me doy la vuelta veo a Astrid bajando de Tormenta.
-¡Hipo! Necesito hablar contigo- corre hacia mi- Hola chicos- saluda a los demás.
-¿que sucede?-
-Podemos ir a la orilla del dragón- dice, yo me sorprendo.
-Ay Astrid... no creo que sea el momento para volver allá- dice Patan-por si no lo habías notado moriremos de hambre aquí-
-¡No! Tiene sentido- sonrió- allá hay comida necesaria para toda la aldea- me golpee la frente- como no lo pensé antes- entonces mire a mi esposa con una sonrisa, quería besarla y no soltarla, note su mirada, ella quería lo mismo.
-¿Alguien puede decirme que es la orilla del dragón?- nos interrumpe Eret.
-Es solo el mejor lugar que podria existir después de Berk- dice emocionado Patapez- ya lo veras-
-Vayan a arreglar sus cosas, nos vamos en dos horas, debemos volver con toda la comida en tres días si es posible menos- les digo, entonces se fueron quedando Astrid y yo.
-¿sabes quien mas esta en la isla?- suelta emocionada- ¡Heather!-
-Es cierto, recuerdo que no pudo venir a nuestra boda- pongo una mano en el mentón recordando su carta, ella asiente.
-Iré a arreglar nuestras cosas- se despide, antes que se vaya la alcanzo.
-Gracias Astrid, no se que haría sin ti- le sonrió.
-Para eso estoy aquí- me sonríe de vuelta y se va.
(Astrid)
Ya nos encontrabamos volando, cada uno en su dragón, era emocionante volver a un lugar que todos habíamos construidos solos, eran muchos los recuerdos, mire a Hipo, quien iba al frente guiándonos, no era muy diferente el Hipo de esos días al de ahora, sonreí con nostalgia.
-Astrid- me saluda Eret- quería disculparme contigo-
-no tienes que disculparte conmigo de nada, pero a Brutilda... no fue agradable- lo mire disgustada.
-Lo se, ambos ya estamos bien, hable con ella, ¿y nosotros?- me dice, yo lo mire confundida- ¿seguimos siendo amigos cierto?- aclara.
-Ah... Claro, Eret, no te preocupes, me alegro que se hayan arreglado las cosas- le sonreí-¿Así que estas enamorado? ¿Es alguien que conozco?-
-No, no la conoces-nervioso sigue volando- es una chica hermosa y con carácter- sonríe.
-Espero que puedan estar juntos- le digo.
-Gracias-
-¡Hemos llegado!- avisa Patapez emocionado.
-¡Wuuju!- vuelo mas rápido pasando junto a Hipo- ¡el que llega ultimo es un yak!- como siempre yo llegue primero, estaba todo justo como lo dejamos, me sentía una chica de 18 años otra vez, comencé a buscar a Heather pero no la vi por ninguna parte, quizás fue a pasear.
-Vayan a buscar en grupos de tres- dice Hipo apenas todos aterrizaron.
-pero somos siete...-dice Patan.
-¡Imbécil! Astrid ira con él- lo golpea Brutilda.
-Vamos- digo.
Durante todo el día reunimos mucha comida, trabajamos hasta que se oscureció, dejamos la comida guardada en una de las cabañas.
Estábamos todos muy felices.
-Gracias chicos, seguiremos con el resto mañana, a este paso mañana mismo estaremos en Berk-nos decía Hipo con una gran sonrisa, era increíble la forma en que él a crecido como jefe, sea a vuelto mas firme y decidido, sonreí orgullosa, ya era todo un hombre.
-Traje Hidromiel- dijo travieso Eret- yo digo que celebremos el gran trabajo-
-¡Si!- grita emocionada Brutilda.
-A festejar- Brutacio sale corriendo al comedor y los demás lo siguen, excepto Hipo y yo.
Yo rió-hay cosas que no cambian- lo miro, Chimuelo estaba comiendo feliz unos pescados que Hipo le había dado.
-Te lo mereces amigo- Hipo acaricia el lomo de Chimuelo-me has ayudado mucho- yo me acerco.
-él y Tormenta han tenido que soportar mucho peso- acaricie también a Chimuelo, este feliz se dejaba acariciar, me tope con la fría mano de mi esposo, él me la tomo y acaricio mi palma.
-Deberías ir a celebrar con los chicos- me dice con una sonrisa- debes estar cansada- y me atrae a él acariciando mi cintura.
-Quizás lo haga... ¿y tu?- le pregunto pasando mis manos por su pecho- veo tu cansancio cariño-él solo cierra sus ojos un segundo y suspira, luego vuelve a mirarme.
-no puedo, hay trabajo que hacer- se separa de mi y va a buscar su libreta-haré el inventario-
-Me quedare ayudándote- dije decidida quitandole el lápiz, solo me sonríe y ríe-¿que es tan chistoso?-
-Eres adorable, es todo- me besa la mejilla y yo me sonrojo un poco- la mejor manera de ayudarme es que vayas a distraerte un poco- me quita el lápiz y yo lo miro sorprendida- estaré bien-asegura.
-Bien...- me resigno y me acerco, lo traje a mi y nos besamos, sentí como ambos nos relajamos, mientras pasaban corrientes eléctricas, me apretó mas a él, su lengua entro a mi boca quien lo recibió feliz-te amo- le dije en un jadeo apenas nos separamos.
-y yo a ti- me sonrió con ternura y me beso la frente-anda, ve- me dio un empujoncito en mi espalda baja.
-Nos vemos chico dragón- me despido.
(Hipo)
Me encontraba en el escritorio de mi antigua habitación en la orilla, acababa de anotar todo lo que teníamos y ahora lo estaba revisando, increíblemente no me sentía tan cansado como antes y es que ya el simplemente hecho de encontrar comida para mi pueblo me tenia muy motivado, Astrid quería ayudarme pero insistí en que fuera a celebrar con los demás, se lo merecía, al final acepto y se fue, realmente no estaría mal tenerla aquí a mi lado ahora.
-¿Hipo?- escucho su voz, sonrió al verla- mira lo que te traje- entra con dos jarras de hidromiel, justo a tiempo.
-¡Oh! Muchas gracias M'lady, ven siéntate, justo pensaba en ti- le digo y ella se sienta a mi lado dejando las jarras frente a nosotros, luego miro con atención lo que estaba haciendo- ¿quieres ayudarme?- sus ojos azules brillaron instantáneamente.
-¡Si!- salto emocionada sentándose sobre mis piernas -veamos...- comenzó a revisar- creo que con 30 más de cada uno estaremos bien- decía seriamente, yo la admiraba con delicadeza, su hermoso rostro, su frente, sus ojos, su hermosa nariz y esos labios tan deliciosos, su delicado cuello que amaba besar, sonreí con ternura, era lindo verla concentrada. Tome la jarra y bebí un poco, suspire, necesitaba tomar un poco.
-¿Te gusta?- me pregunto tomando su jarra y bebió también, su pelo estaba apunto de soltarse, su falda se había levantado un poco.
-deliciosa- susurre, si... quizás mi comentario fue doble sentido pero ella no lo noto- gracias por traérmela- le sonreí y acaricie su pierna.
- Sabia que te gustaría- apoya su cabeza en mi hombro escondiendo su cara en mi cuello, seguí tomando hasta que no me quedo mas, Astrid había caído dormida en mis brazos, la tome y la fui a dejar sobre la cama, luego fui nuevamente al escritorio para order un poco, me fije en que ella había dejado un poco de hidromiel, así que me lo tome todo, sentía como el alcohol hacia un poco de efecto en mi, pero no al punto de estar borracho, me saque la ropa hasta quedar solo en ropa interior y volví a la cama.
Astrid seguía con su ropa, despacio intente despertarla-Astrid... debes ponerte algo para dormir- le susurro, ella se queja un poco y abre un ojo.
-estoy cansada... ¿puedes hacerlo tu?- me mira con los ojos medios abiertos, suspire y le sonreí.
-como quieras- camine hasta sacar una de mis camisas, a ella le gustaba dormir con ellas, y pues a mi también me gustaba que las usara, luego de apoco fui sacandole la ropa, ella seguía durmiendo, besaba a veces partes de su hermoso cuerpo,ella solo suspiraba entre sueños, termine de ponerle la ropa, luego me saque mi prótesis y me acosté junto a ella. -buenas noches Astrid- le bese el cuello, ya que ella se encontraba de espaldas a mi, la acerque pasando un brazo por su cintura y la acompañe en su sueño.
Apenas desperté sentí la ausencia del cálido cuerpo de mi esposa junto a el mio, estire la mano sin abrir mis ojos pero lo único que toque fue un espacio vació en la cama, gruñí de frustración y abrí los ojos, ¿donde se había metido?
(Astrid)
-¡Hemos terminado!- digo feliz apenas veo toda la comida acumulada- Hipo estará muy feliz, gracias chicos-
-Si... pero nos despertaste muy temprano- reclama Brutacio- no tienes respeto-
-Gracias a eso, ahora podemos volver antes a Berk- dice Patapez apoyándome- aun que es una pena que no viéramos a Heather- mira triste la que antes era la cabaña de nuestra amiga.
-¿Heather?- dice Eret sorprendido- ¿una chica de pelo negro y ojos verdes?- todos nos miramos entre si perplejos.
-¿La conoces?- le pregunte igual de sorprendida.
-bueno... la conoci en mis tiempos de cazador hace años, trabajo con un tal Viggo-
-Recuerdo eso muy bien- dice Patan burlesco.
- lo hizo solo para darnos información, es una jinete como nosotros- dice Patapez defendiéndola , yo sonreí, sabia que ellos habían tenido una relación que luego decidieron terminar, pero ambos quedaron como grandes amigos.
-Iré a despertar a Hipo- les avise.
-no hace falta- dice Brutacio, yo lo mire con una ceja alzada- esta justo detrás de ti- todos nos giramos a verlo, estaba serio con los brazos cruzados mirándome.
-Astrid... ¿que sucede aquí?- me pregunta.
-Terminamos de reunir la comida- le digo, él enseguida se relaja y mira curioso todo el trabajo que hicimos con el grupo, sonríe satisfecho, me sentí tan feliz.
-¿entonces que esperan?- nos dice- vayámonos a casa- todos saltaron de la emoción, yo corrí a abrazarlo y él me abrazo de vuelta- gracias- me susurra.
-váyanse a una habitación- nos grita Patan, yo lo miro con el ceño fruncido.
-Si, quizás lo hagamos- contesto sin vergüenza para molestar al estúpido de Patan y beso a mi esposo, Hipo se sorprendió al principio pero termino correspondiendome, no nos importaba que nos miraran nuestros amigos.
-¡Giu!-gritan los gemelos, apenas nos separamos comenzamos a reír.
Notas de la autora: Hello! Esperando que esten bien les traigo un nuevo capitulo, espero que les guste, me encanta como Hipo es con Astrid, y Astrid con Hipo, son perfectos, jiji, ya tengo la primera noche de la luna de miel escrita, jiji, muchas me han estado pidiendo escenas lemons, para ellos tranquilos, pronto les traere los capitulos, muchas gracias por los comentarios.
Gracias tambien a los que me dejan sus opiniones y consejos, les prometo que los tomare encuenta para los siguientes capitulos.
NO OLVIDEN DEJAR COMENTARIOS, PONER FAVORITO Y SEGUIR LA HISTORIA.
Los quiere
Kobato.
