Aquí está el nuevo capítulo de mi fanfic. Tuve más tiempo está semana y me pude dedicar en cuerpo y alma a escribirlo. Espero que les guste.
Capítulo 6: Colisión
Cuando despertaron, los dragones siguieron a sus respectivos líderes rumbo al Norte, territorio de su enemigo. Flama ya había llamado a todos sus dragones y, contra su voluntad les había impuesto la orden de luchar; todos juntos esperaban a sus enemigos.
Entretanto, Twilight ya se había recuperado, pero la nevada aún no se había ido pese a caer con menos intensidad; de modo que decidió explorar la casa de Priscila.
Era pequeña pero muy bonita, las paredes eran de una piedra muy sólida razón por la cual podía resistir aquel clima adverso, y el interior estaba decorado de una manera que le recordaba vagamente a Sweet Apple Acres. Sin embargo su mayor sorpresa fue cuando encontró un gran retrato en el salón.
"Perdóname si me equivoco" le dijo Twilight a la unicornio "¿Pero ese no es Star Swirl el Barbado?"
"Sí, él era el antiguo dueño de esta casa"
La alicornio no podía creerlo, ¡Estaba en la casa donde vivió el hechicero más famoso que existió en toda Equestria!
"¿Entonces aquí fue donde estableció su residencia? Me pregunto por qué. Esta casa está muy lejos de todo"
"Al parecer los dragones requirieron su ayuda, decía que tenían una guerra o algo así"
La mente de Twilight comenzó a procesar rápidamente aquella información… entonces eso significaba que el cuento del dragón del Norte era cierto, y entonces lo que sucedía con su familia era… ¡No! ¡Era algo terrible! ¡Su familia no podía luchar en la guerra! Podían matarlos y ella se moriría de pena… pero cabía la posibilidad de que Priscila se equivocase.
"¿Y tú cómo sabes eso?" le preguntó la alicornio.
"Bueno, es que me lo contó mi padre. Star Swirl era mi tatarabuelo"
Twilight se horrorizó. Deseaba que la tormenta acabara lo antes posible para así ir a buscar a su familia.
Mientras volaba junto con el resto de los dragones rumbo al enfrentamiento, Spike estuvo pendiente de Brave Heart, que volaba en el lomo de Ember, puesto que aún no era capaz de hacerlo por sí mismo; poco después unos dragones pasaron por delante y Spike perdió el contacto visual con su pequeño.
Según se iban acercando más al territorio de Flama, más salvaje se volvía el paisaje.
De pronto, una lluvia de fuego cayó sobre todos el grupo. Todos los que pudieron se apartaron a tiempo, pero unos pocos infelices no tuvieron tanta suerte y fueron heridos. Rápidamente encontraron a los culpables: dragones del norte enviados por su líder como bienvenida. Fire Blue y Green Meadow entre otros, se lanzaron hacia ellos sin pensárselo dos veces y lograron atrapar y reducir a alguno de ellos. Spike por su parte no respiró tranquilo hasta ver que a su hijo no le había pasado nada, pues Ember había esquivado con gran agilidad los ataques.
"Esto es una señal de lo que nos espera cuando lleguemos" anunció Torch.
Los heridos que no pudieron volar fueron dejados atrás. Mientras que Eolo se mostró bondadoso y prometió ir a buscarlos una vez acabase la guerra, a Torch y Aquo no les importaba en absoluto el hecho de sacrificar a algunos de sus propios dragones con el fin de derrotar a Flama.
"¿Por qué no ayudan a los que están heridos?" preguntó el pequeño Brave Heart "En Canterlot…"
Pero Ember lo interrumpió bruscamente.
"¡Me da igual lo que hagáis en tu estúpida tierra de ponis! Cuando lleguemos debes estar siempre a mi lado y no dejar que nadie te atrape ¿¡Entendiste?!"
Cuando llegaron, los dragones de fuego conscientes de su inferioridad numérica dejaron caer grandes y pesadas rocas encima de ellos con intención de menguar su número, estrategia que desgraciadamente pareció funcionarles; acto seguido se lanzaron contra los que habían logrado esquivar la avalancha.
Un dragón rojo muy agresivo fue directo a por Spike, que al verlo venir arqueó su cola, y luego la usó para darle un fuerte golpe en la cabeza haciéndolo caer; no tuvo apenas tiempo de reaccionar cuando ya tenía a otro a punto de agarrar su cuello, afortunadamente Green Meadow, que estaba cerca de él lo redujo dándole un golpe en la cabeza.
"No debes distraerte con nada" lo aconsejó el dragón de color verde mientras se lanzaba a por otro adversario.
Fire Blue estaba luchando contra dos adversarios de menor tamaño al mismo tiempo, razón por la cual Spike se apresuró a ayudarlo.
Brave Heart estaba muy asustado, no entendía del todo porque aquellos dragones tan grandes peleaban tan ferozmente, tenía miedo de toda aquella violencia, ruido y caos, razón por la cual decidió romper la promesa que le hizo a su padre de no separarse de Ember y echó a correr.
"¡NO!" gritó la dragona al ver como el pequeño híbrido se alejaba de ella.
Ember tuvo que apresurar a seguirlo, pues iba directo hacia uno de los dragones de fuego que no tenía problema alguno en dañar a un crío. La dragona llegó a tiempo de impedir que lo lastimaran; desde luego iba a tener muchos problemas en aquella batalla si además de pelear tenía que estar haciendo de niñera.
Entre todo aquel caos y violencia, los tres dragones líderes Eolo, Torch y Aquo luchaban a brazo partido contra el malvado Flama y, a pesar de la superioridad numérica no lograban doblegarlo.
Flama no pensaba arriesgarse a ser derrotado, y en cuanto tuvo oportunidad clavó sus uñas con fuerza en el abdomen de Aquo, dejándolo herido de gravedad.
"¡Bastardo!" le gritó furioso Torch tratando de golpearlo, pero Flama fue más rápido y esquivó el golpe.
Varios dragones dejaron de luchar al ver como uno de los líderes acababa de caer; no fue el caso de Ember, que dejando tras de sí a Brave Heart se lanzó veloz como una flecha a por el malvado y cuando lo tuvo a tiro escupió su aliento de fuego… pero no le hizo ni un rasguño al dragón del Norte.
"¿A quién tenemos aquí?" preguntó el malvado mientras la agarraba fuertemente del cogote "Pero mírala, qué preciosidad"
"¡Quítale tus sucias garras de encima a mi hija!" gruñó el dragón del Este apretando los dientes.
Creyendo que podría hacer algo, Brave Heart quiso enfrentarse al malvado y le lanzó un pequeño hechizo mágico que sí quemó una pequeña parte de la pata derecha de Flama.
"¡Ven aquí, renacuajo!"
Y con la mano que le quedaba libre también agarró al pequeño híbrido.
Al ver a su hijo en peligro Spike no lo dudó un momento y acudió al rescate… pero uno de los dragones de Flama le sacudió un fuerte golpe con la cola haciéndolo caer inconsciente; antes de que pudieran rematarlo, Fire Blue y Green Meadow lo impidieron.
Sabiendo que tenía a la hija de Torch, Flama ordenó a los subordinados que aún seguían de pie que se retiraran y, para estar seguro de que no pudieran perseguirlo provocó erupciones en varios de los volcanes, de modo que los otros dragones supervivientes también tuvieron que huir del lugar.
Aquo había quedado muy malherido y no tardaría en morir; los dragones del Oeste estaban destrozados ante la evidente pérdida de su líder, el más sabio de todos los dragones; así como por todos sus compañeros caídos en la batalla.
Entre los que acudían para despedirse de su líder se encontraba Fire Blue, para quién Aquo tuvo unas últimas palabras.
"Cuidarás bien de mi nieto, ¿Verdad? Mi hija será mi sucesora y luego él será el futuro. Es muy importante"
"Se lo prometo, yerno"
"Gracias"
Poco después Aquo murió, y su espíritu voló libre.
Po su parte, Flama había elaborado un plan brillante: sabía que Torch no descansaría hasta dar con su hija sana y salva. Él cumpliría el deseo de este y se la devolvería, no sin algo exigir un alto precio a cambio: la destrucción de los ponis de Equestria.
Odiaba aquella civilización a quien consideraba seres inferiores a pesar de que estaban más avanzados tecnológicamente, y quería verlos desaparecer a todos.
Pronto fue consciente de que Brave Heart no era un dragón puro sino un extraño hibrído con… ¡Poni! Aquella aberración no tenía cabida para él, así que decidió deshacerse del pequeño arrojándolo por un enorme barranco.
Ember solo pudo ver y gritar de horror al ver como el pequeño caía por un profundo barranco hasta perderse de vista debido a la profundidad del mismo.
"Lo que yo pensaba" dijo Flama "Una monstruosidad así no podría volar como un dragón"
A continuación se giró hacia la dragona.
"Bueno, encanto. No te preocupes, no pienso hacerte daño alguno, tú eres la clave para la extinción de los ponis"
"Pero la guerra no traerán nada bueno, por favor. Tal vez si…"
Pero él soltó un gruñido que la asustó.
"¡No quiero que hables y menos para decir tonterías! ¡No tienes alternativa! ¡Serás mi instrumento a la conquista de Equestria!"
El instinto de madre de Twilight fue el que supo que algo no andaba bien con su hijo y su marido. ¡Ya había pasado la tormenta, tenía que encontrarlos como fuera! Rápidamente se dirigió hacia la puerta, pero Priscila le pidió que esperara.
"Un poni jamás podría ganar solo contra un dragón, ni siquiera una alicornio"
"Yo ya me he enfrentado más de una vez a uno" le respondió Twilight "Haré lo que sea por mi familia, ¿Me oyes? Lo que sea"
La unicornio suspiró, no quería tener la muerte de Twilight sobre su consciencia, pero no iba a poder detenerla de ninguna manera así que decidió dejarla marchar, pero antes le contó algo interesante.
"Hace años mi tatarabuelo les proporcionó un hechizo a los dragones para encerrar al malvado dragón del Norte, el problema es que solo tenía efecto…"
"Cada dos mil soles" interrumpió la alicornio "Lo sé"
"Tengo el hechizo en mis estanterías. Si lo quieres te lo puedo prestar"
Twilight aceptó y con el libro con ella salió a buscar a su familia.
Spike despertó poco después, Green Meadow y Fire Blue se habían quedado cerca de él. Ambos estaban visiblemente afectados por lo ocurrido durante la batalla donde habían visto morir a varios aliados y donde había caído uno de los líderes.
"¡Mi hijo! ¡Tengo que salvar a mi hijo!"
El dragón quería ir, pero los otros dos se lo impidieron.
"¡Apartaros de mi camino si sabéis lo que os conviene!" los amenazó Spike, y su tono de voz indicaba que hablaba completamente en serio.
"No seas loco, tú no podrías con Flama" le dijo Green Meadow "Ya ha matado a Eolo el suegro de Fire Blue… no tendría ninguna dificultad en matarte"
"No busco luchar con Flama, solo salvar a mi hijo" respondió el dragón morado, ahora dejadme ir.
Green Meadow se apartó, pero no Fire Blue.
"No pienso tener otra muerte sobre mi conciencia, Spike. Si quieres irte será sobre mi cadáver"
"¡Voy a buscar a mi pequeño quieras o no!"
Cuando iba a esquivarlo para marcharse, el otro dragón le sacudió a Spike un golpe con su cola. El dragón morado gruñó y con furia le devolvió el golpe… antes de que Green Meadow pudiera decir algo para calmarlos, ambos dragones ya estaban en el suelo enzarzados en una pelea.
Pronto los otros dragones se dieron cuenta del conflicto y los rodearon para ver mejor el enfrentamiento.
"Fire Blue va a machacar a ese príncipe de los ponis" dijo un dragón de círculo.
"¿Ah sí? ¿Te apuestas algo?" le preguntó otro.
"Cinco esmeraldas por Fire Blue"
"Pues yo apuesto seis rubíes por el tal Spike"
Green Meadow fue hacia los líderes para pedirles que frenaran la pelea, pero ellos no hicieron nada, Torch estaba pensando la manera de salvar a su hija mientras que Eolo estaba ocupado pensando en la mejor manera para salvarla, no tenían tiempo para aquello.
De modo que Spike y Fire Blue se enfrentaron el uno al otro en una pelea muy igualada mientras los dragones de alrededor vitoreaban y animaban a uno u otro.
Al contrario de lo que Flama pensaba, Brave Heart no había muerto de la caída, tuvo la inmensa fortuna de que sus alas respondieron en el último momento y pudo volar lo suficiente como para agarrarse a una roca sobresaliente a unos cuantos metros del suelo; el problema es que ahora estaba atrapado en aquel lugar y no se atrevía a volar para salir de allí, no estaba seguro de poder volver a hacerlo. Recordó entonces el hechizo que había aprendido en su clase de magia, el de teletransporte. Su maestra le había prohibido usarlo fuera de la clase sin supervisión pues según ella si se usaba de manera errónea podía ser muy peligroso para él. Pero la situación era muy especial y requería de aquel hechizo… sabía que sus padres le perdonarían, así que se decidió por usarlo… ¡Y tuvo la suerte de que funcionó! El hechizo lo llevó al fondo del acantilado tan profundo que casi no pasaba la luz. Brave Heart trató de volar una vez más para ir a buscar a su padre, pero no pudo hacerlo, de modo que se fue por el fondo del cañón su busca, pues no se atrevía a volver a usar el hechizo por miedo a que esta vez sí saliera mal.
Tenía que reunirse con su padre lo antes posible.
He disfrutado mucho escribiendo este capítulo. Me ha dado mucha pena tener que matar a Aquo, pero me parecía muy surrealista el que no muera ninguno de los personajes con nombre y sí personajes "sin nombre" (como sucede en series o películas). Lo de que no nombre a Fire Blue como su sucesor era porque me parecía algo machista y me gusta la idea de poder meter más personajes femeninos para futuros fanfics.
Espero que les haya gustado, y espero traerles pronto el siguiente capítulo.
