La historia no me pertenece si no a la autora de los libros Cressida Cowell y CN y ahora pues también a Netflix.
ADVERTENCIA: Este capitulo contiene escenas lemons, se recomienda ser mayor de 16 para leerlo, disfruten.
Habíamos volado por horas, hasta que llegamos a ver una gran isla muy linda, tenia verde por todos lados y una linda playa, el agua se notaba muy clara y brillante.
-Hemos llegado- me dice mi esposo volando mas rápido, yo solo lo sigo, hasta que aterrizamos, el lugar era hermoso, unos metros mas allá se encontraba una cabaña frente a la playa.
-Hipo...¿Donde estamos?- le pregunto con una sonrisa gigante en mi rostro mirando por todos lados, él ríe y se me acerca por detrás.
-este lugar le a pertenecido a mi familia por generaciones, es como nuestro lugar secreto- me abraza por detrás- ahora eres mi esposa, así que también es tuyo, ¿te gusta?- yo me giro para quedar frente a frente.
-Me encanta- le sonrió y le doy un beso- gracias- me tiro a sus brazos, me encantaba como sus brazos me envolvían.
-¿que te parece si vamos a descansar? - me susurra, su propuesta era realmente tentadora, pero en realidad quería aprovechar el tiempo aquí.
-tengo una mejor idea- le empiezo a decir, él solo me mira curioso- podríamos hacer un picnic en la playa, traje comida en uno de mis bolsos-
-perfecto- me sonríe- ven te llevare a que primero veas la cabaña y así entramos todo- me tomo de la mano y me llevo, Tormenta y Chimuelo nos siguieron, ellos se encontraban muy felices con el lugar también.
La cabaña era rustica y muy acogedora, tenia dos habitaciones, una cocina, un baño y una sala de estar, ademas de una pequeña biblioteca.
-Wow...nunca me hablaste de este lugar-
Hipo subió sus hombros- bueno... en realidad no hay mucho que contar, he venido en tan solo dos ocasiones, mi padre prefería estar en Berk con sus labores de jefe- dice nostálgico, siempre se pone así cuando habla de Estoico, me acerco a él y paso mis manos por su cuello, posa sus manos en mi cintura.
-Eres igual de dedicado que tu padre, pero ahora... quiero que te relajes- acaricio su pelo, nos sonreímos- ¿sabes porque?-
Hace una mueca pensativa- ¿por que es nuestra luna de miel? ¿Y me encuentro con mi mujer perfecta justo al frente?- yo pongo a reírme sonrojada, intenta que nuestras bocas se encontraran pero me safe y me fui corriendo a la playa y me senté en una manta esperándolo.
(Hipo)
Mi esposa me acaba de dejar con las ganas... bufe y luego sonreí me encantaba verla tan feliz, y es que desde que llegamos no a dejado de sonreír y dar saltitos emocionada, reí, ella no se muestra así con cualquiera, tome la canasta de comida y fui a sentarme junto a ella.
-no creas que la próxima te escaparas-
-no se de que hablas- dice mirando al cielo y luego a mi juguetona.
-Aja... ya veras- saco unas cerezas y un poco de hidromiel, ademas de fresas y un poco de carne de yak.
-Chimuelo y Tormenta se llevan muy bien,¿no crees?- dice ella mirando a nuestros dragones jugar con las olas, ladea un poco la cabeza anonada.
-Si, pero solo son buenos amigos- le digo, ella me mira poniéndome atención- ya sabes... Chimuelo es el ultimo furia nocturna y Tormenta es una nadder- los apunto.
-en realidad yo no le veo el problema... siguen siendo dragones- frunce el ceño- ademas es un poco triste de que pienses que al ser Chimuelo el ultimo furia nocturna no pueda estar con otra dragón-
-no lo se...- pienso en lo que me dijo, nunca lo había pensado en realidad, ¿Chimuelo y Tormenta tendrán algo?
-ademas, Tormenta es muy bella y muy buena guerrera- dice orgullosa- no veo el porque no le gustaría- cruzo sus brazos.
-Yo conozco a alguien mejor- suelto, ella me mira con el ceño fruncido, me acerco a su oído y le susurro- a ti- luego me alejo, se encontraba roja, es tierno verla así.
-Te reto a algo- me dice derrepente tomando una cereza- una vez escuche que el que logra hacer un nudo al tallo de una cereza mas rápido es un buen besador- me sonríe coqueta, sonreí embobado.
-¿y que gana el ganador?- pregunto.
-el perdedor hace lo que el ganador quiera- me guiñe un ojo, tenia que ganar, quería besarla con urgencia.
-Acepto- tomamos cada uno una cereza y le sacamos su tallo- 1..2..¡3!- lo llevamos a nuestras bocas, al final gane por unos segundos- ¡Wujuu!- grito.
-Te deje ganar-
-Solo no quieres admitir que soy mejor besador que tu- sonriente vi como se indignaba, luego mordió su labio inferior.
-pruebalo- me pide, yo sin dudar corte nuestra distancia y comenzamos a besarnos, lento... luego se fue volviendo mas apasionado, nuestras lenguas se encontraron y ella suspiro, se acariciaban, sus piernas temblaron un poco, acaricie uno de sus muslos, la otra mano la tenia en su mejilla, ella acariciaba mi cabello intentando llevar mi ritmo, nos alejamos para tomar aire, pero luego ella corto la distancia, nos besamos un rato mas hasta que nos separamos por completo, sus labios estaban hinchados y super rojos, sus ojos del mismo color del mar brillaban.
-No lo negare Señor Haddock..., besa de maravilla- dice con la respiración entre cortada, lamiendo sus labios.
-usted no se queda atrás Señora Haddock- le beso la palma de la mano sin dejar de ver sus ojos.
-quiero que me respondas algo- dice ella.
-creí haber ganado yo- rió a carcajadas y ella también lo hace.
-¡Hipo! Es enserio...- golpea mi brazo de juego- ayer estabas raro, la cena, el baño, es como si algo te estuviera perturbando- me sorprendí, ¿tan notorio fui?
-Ayer... escuche a Patan, hablando con Eret... sobre alguien- le intente explicar- me molesto, es todo-
-¿de quien hablaban?- pregunta curiosa, yo suspiro pesado.
- de... ti- levanta una ceja- le gustas a Eret, yo tenia razón- me enoje al recordar la escena- le deje en claro de que eres mi esposa, pero... me hizo pensar si realmente yo soy lo suficientemente bueno para ti-
-Hipo... - se sube a mis piernas y toma mi rostro para mirarnos- te amo solo a ti, te amo tanto que duele no tenerte cerca- besa mi frente- siempre seras el único para mi, ¿oíste?- yo solo asentí- te amo... ¿tu me amas verdad?-
-Con mi vida- le acaricio el rostro, me sonríe con ternura y luego me abraza.
- ¿ves? Entonces no tienes de que preocuparte- nos quedamos un rato abrazados, me sentía tranquilo, ella lograba eso en mi, comimos y luego limpiamos.
-Al otro lado de la isla existe un pueblo, ¿que te parece si vamos a pasear? - le ofrezco.
-Claro-me sonríe y nos fuimos.
(Astrid)
Apenas llegamos al pueblo pudimos ver la gran cantidad de personas que se encontraban comprando y caminando, sentí la mano de Hipo aferrarse a la mía y comenzamos a caminar.
-¡Oh pero que linda pareja! Aquí tenemos grandes amuletos para ustedes, bendecidos por la misma Diosa Freya- decía una mujer, nos acercamos curiosos, vi las joyas, eran bastante lindas, una en particular me llamo la atención, era un collar con una piedra roja y otra azul en forma de dos dragones.
-es muy lindo- se me acerca Hipo, me sorprendo un poquito.
-Si... ¿vamos?- le sonrió y me voy a ver unas hachas- ¡mira Hipo! Esta tiene un lazo para las manos...- lo llamo, pero me doy cuenta que no se encontraba junto a mi, apenas me jiro diviso a una chica muy apegada a él, me pongo roja de furia y me acerco.
-Vamos guapo... podríamos pasarla muy bien- habla melosa la chica de unos 18.
- No, iré con mi esposa- escucho a Hipo ya un poco molesto.
-Ya escuchaste mocosa- grito molesta- es MI esposo- me abrazo posesivamente al brazo de Hipo.
- No tengo problema en compartir- dice indiferente, ambos quedamos perplejos con su comentario- Vamos chico-
Antes que Hipo contestara me fui de allí, caminaba rápido, ¡¿que se creía ella para hablarle de esa manera a MI esposo?!, sentí como alguien me agarro del brazo, era Hipo.
- ¡Suéltame!- le grite enojada.
- ¿Pero yo que hice?- dice confundido.
- ¡No tu! Ella es una descarada- cruzo mis brazos, él sonríe de la nada.
- que linda te vez celosa- ríe.
-¡No estoy celosa!- le recrimino, pero no deja de reír- ¡Hipo!- reclamo, estaba apunto de irme cuando de tirón me acerca y me besa, yo correspondo sorprendida pero luego con igual pasión- quizás un poco celosa- confieso y ambos reímos, seguimos caminando-si tuviera mi hacha la hubiera cortado en mil pedazos-
-tranquila...mira- me apunto un cartel que decía " Gran Baile de Primavera, mañana al atardecer, no se lo pierda"- vamos al baile mañana-
Lo mire extrañada- ni si quiera tengo vestido...-
-gane el reto, no te puedes negar- me recordó, tiene razón... aun que pensé que me pediría otra cosa.
-esta bien- suspire resignada- ahora, vamos a la cabaña- le sonrió.
Apenas llegamos Hipo fue a la habitación, yo fui a donde mi ropa, busque rápido un conjunto bonito y corrí al baño a ponérmelo bajo la ropa, y luego camine hasta la habitación pidiendo que la compra haya valido la pena, encontré a Hipo en la cama, sonrió apenas me vio, se veía tan guapo.
-ven- me dijo, se encontraba acostado solo con su ropa interior, mordí mi labio, entonces de un salto me tire a su lado.
(Hipo)
Se veía muy linda, llevaba su falda y su polera de siempre y el pelo suelto, se quito sus botas y las tiro lejos.
-que linda se ve hoy M'lady- le sonrió de forma coqueta.
-Cállate y besame- me dice y se tira a mis brazos, fue apasionado desde el momento en que se tocaron nuestros labios, entonces tuve una idea de apoco la tome e hice que nos fuéramos parando sobre la cama, separo nuestros labios por un segundo- ¿que estas...?- pero la interrumpo juntando nuestros labios nuevamente, fui besando y mordiendo su cuello, ella solo jugaba con mis cabellos e inclinaba su cuello para que tuviera mejor acceso.
-solo relájate- le susurro apenas llego a su oído y lo muerdo, ella suelta un jadeo, aproveche su descuido para quitarle su parte se arriba, dejándola solo con su falda, aun que ella se decido de ella, al final quedando solo con una pequeña ropa interior turquesa con encajes. -preparada... ¿he?- le suelto, ella me acerca a ella y besa mi cuello, comencé a besar su cuerpo lento, disfrutando cada parte, poniéndolo en mi memoria.
-Hipo...- suspira, me da mas ánimos de seguir, pase por medio de sus pechos, mis manos recorrían sus costados, llegue a su estomago, jugué un rato, besando, intentando morder, rosando mis labios, mire su rostro, tenia los ojos cerrados y una pequeña sonrisa, apenas llegue a su centro lo roce sobre la tela, acaricie sus piernas, fui subiendo por ellas hasta que de un tirón saque la ultima prenda que le quedaba. -Ahh...- suelta ella y toma mi rostro y lo sube hasta sus labios nuevamente besos fugases, se tiro sobre mi, cayendo bajo de ella, sentía nuestras entrepiernas rozándose, lo único que las separaba eran mis calzoncillos.
-Te amo- la escucho decir, ambos sonreímos y nos besamos.
-Yo también-beso- te amo- bese su clavícula, ella suspiro nuevamente, invertimos los papeles, ahora yo encima de ella, bese sus pechos ya erector del deseo, mi parte baja no estaba diferente en todo caso y ella lo noto.
- si no te lo quitas, lo haré yo- me susurra impaciente.
-por favor- le digo dándole permiso, entonces lento con sus manos fui bajando por mi pecho hasta llegar donde mi ultima prenda, la tira hacia abajo y yo termine de sacarla, manos tocaron mi miembro, sentí un placer gigante- Astrid- gemí lo acariciaba lento, lo apretaba a veces y otras jugaba con la punta, escuche su risa.
- haces caras graciosas- jadeo, esto puede jugarse de dos, una de mis manos fue bajando hasta llegar a su centro, Dioses... se encontraba lista para mi de hace mucho, sentí como mis dedos toqueteaban fácilmente por la humedad de su intimidad, veo como se arquea cerrando sus ojos por la intromisión, aproveche de besar su seno izquierdo-Ahh... mm...ah...-gime cuando adentre dos dedos-te necesito, por favor-suplica, entonces sin esperar mas entre en ella rápido, ella atrapo mi espalda.
-Mmm...- gemimos ambos, fui moviéndome lento, sin prisa, disfrutando cada roce, ella hecho su cabeza hacia tras relajada y me miro, ambos nos sonreímos con dulzura, nos sentíamos completos, como cada vez que hacíamos el amor, con una mano acaricio mi mejilla derecha, la amaba con locura.
-El jefe de Berk tiene mucha suerte de tener una esposa tan... hermosa-le digo acercando nuestros rostros rostros- Espera yo soy el afortunado- suelto jugando.
-Hipo...- ambos reímos y me abrazo por el cuello, uniéndonos mas- quiero estar así, contigo, para siempre- acaricie su pecho derecho y ella rasguño un poco mi espalda pero no me importaba, comencé a subir la velocidad de las investidas, nos tomamos de las manos, mientras nos movíamos.
-¡AHHH!- grito ella- si, si... ¡Si! Sigue.. -Gruñí cuando tiro mis cabellos.
-Sigues estrecha- suelto gimiendo, entonces ella llego a su clímax, gritando del placer, pero yo no pare, seguía ahora un poco mas lento, entonces ella toma el control cambiando de lugar, se subió sobre mi, sin salir de ella y fue subiendo y bajando rápidamente, eyacule en ella, ambos gemimos fuerte , siguió bajando y subiendo, la ayudaba a guiar sus caderas al principio pero luego lo hizo sola, tenia una vista perfecta de ella, montándome, tire mi cabeza hacia tras de la excitación, acariciaba sus muslos incitándola a seguir. -mírame- me ordena, pero no puedo hacerlo- mírame o parare- fue hiendo mas lento.
-No... Astrid, no pares- la mire como pude, ella sonrió coqueta y comenzó a gemir, entonces apega su cuerpo al mio mientras ella seguía con sus movimientos, nos besamos, nuestras lenguas jugaban dentro de la boca del otro, mordí su labio inferior, entonces sentí como alcanzo la cima nuevamente.
-Oumm... cariño- jadea.
-soporta uno mas y paramos-le digo como puedo.
- contigo... lo que sea- susurra apenas, volvimos a darnos la vuelta, esta vez subí una de sus piernas en mi hombro, teniendo una espectacular visión de su condición en su feminidad-Ah...-suspira, seguí rápido hasta que ambos llegamos juntos a un nuevo clímax, ya había dejado de contar cuantos llevábamos, solo sabia que me encontraba tan bien y ella también, de apoco fui saliendo de ella escapando un ultimo gemido de ambos, me acosté junto a ella y la atraje a mi.
-tengo que admitirlo me has sorprendido- deja escapar- no pensé que podíamos durar tanto-
-si que valió la pena- le digo mientras recorro toda su espalda desnuda,ella se acostó de estomago dejando su parte de arriba expuesta, yo la bese y luego la tape con las cobijas, ella me sonrió y acaricio mi pie con con sus piernas.
-¿Te duele el cuerpo?- le pregunto.
-solo la espalda y las piernas, pero es solo un poco, se pasara- contesta, entonces saco la sabana de su espalda y comienzo a masajiarla, ella suspira- justo ahí...-
Seguí masajeando y besando su espalda, de arriba hasta abajo, toda su columna, seguí bajando y volví a subir con mis labios y manos, escuchaba sus suspiros, entonces nos miramos.
- ¿Eres el mejor esposo del mundo sabias? - me dice relajada.
-y tu la mejor esposa de todas- nos sonreímos- ¿que te parecio nuestra primera noche en nuestra luna de miel?- Astrid me sorprende al subirse nuevamente sobre mi.
-¿Quien dice que hemos terminado? - me mira con sus ojos profundos que amo tanto, esos azules cielo- seguiremos en la mañana- me guiña un ojo.
-me encantas-
-Lo sé- me contesta y cae sobre para luego dormirse, de apoco me uní también.
Nota de autora: Lo siento! Esta Vez si que me Demore en subir capitulo ... Y En Realidad Fue Por Tener tantas ideas, jiji, espero que les haya gustado, me gusto mucho escribir este capitulo, siento Que esta Lleno de amor, y no me digan '' Pero Kobato se besaron Casi Todo el capitulo '' por Que es Su Primer Dia de luna de miel, Creo Que es Totalmente normal Que quieran Estar mas de lo normal, juntos y demostrar su amor. jijiji Los quiero mucho chicos, no puedo creer Que ya son 92 comentarios, estamos pronto de los 100 , se Vienen muchas sorpresas.
Los Quiere
Kobato.
