De Como entrenar a tu dragón NO ME Pertenece NI TAMPOCO LOS PERSONAJES, SI NO A Crésida Cowell, CN Y ADEMAS DE NETFLIX DreamWorks, PERO LA HISTORIA ES MIA, ASI QUE NO CORYRIGHT, los quiero. xD

ADVERTENCIA: Este capitulo es clasificación M, por escenas lemons fuertes, espero que les guste, les sugiero que lo lean mayores de 17, Si eres Menor y lo has leido es bajo tu responsabilidad, aún así pueden leer el principio.
MENSAJE EN LAS NOTAS DE AUTORA.

Apenas abrí los ojos mire al peso sobre mi, Astrid estaba dormida aun, sonreí, acaricie su cabello, ahora que lo noto esta mas largo que antes y suave, mire al techo, no podía creer que hace un año las cosas eran muy diferentes.

-Hipo...- suspiro Astrid entre sueños, sonreí con ternura y le acaricie su espalda, ella se aferro mas a mi.

-shh... estoy aquí- le susurre, ella rió un poco, aun que muy bajito , ¿que estará soñando?- traviesa...-

Entonces despierta con una sonrisa gigante en su rostro y me mira- Buenos días amor- besa mi pecho desnudo.

-buenos días M'lady- acaricio su rostro- ¿que estabas soñando?- levanto una ceja, al instante ella se sonroja.

- no te lo diré- dice y esconde su rostro en mi pecho.

-Astrid...-

-es vergonzoso, te vas a reír de mi- actúa como una niña.

- No lo haré- digo, ella me mira con el ceño fruncido- lo prometo- suspira resignada.

- yo era Tormenta y tu Chimuelo, y ellos eran nosotros y volábamos por ahí-sonreí divertido ante la imaginación de mi esposa- y luego volvíamos a ser nosotros y tu me abrazabas, y al final... me gruñías como dragón- apenas termino de contar hubo un silencio entre nosotros, intente aguantar la risa... pero no pude, comencé a reír a carcajadas- ¡Prometiste no reírte!- dice enojada.

-Lo... siento- rió- es solo que lo encuentro muy adorable- ella frunce el ceño y se levanta dejándome ver su cuerpo por un segundo, porque rápidamente se puso junto a mi de espaldas- Astrid, no te enojes-

-prometiste no reírte- dice indignada- ya no creeré en ti- pase un brazo por su cintura y la atraje a mi pero ella ni una mirada me dedico

-M'lady... solo me parecio tierno, ¿a que no te parece irónico que al chico dragón lo sueñes siendo un dragón?- le dije en su oído, sabia que había sonreído.

-Quizás lo es...- dice mas tranquila sin darse vuelta aun- te veías bastante gracioso en realidad- rió.

Fruncí el ceño- ¿A si? ¿Tenia grandes orejas y una gran nariz?- juguetón, le hice un poco de cosquillas en su estomago para romper el hielo, comenzó a reírse y por fin se dio la vuelta.

- no olvides ojos saltones- dijo.

- Ja... ja, que graciosa- digo con sarcasmo- mejor ven aquí- la tome de la cintura y la apegue a mi abrazansola, ella también me abrazo pasando sus brazos por mi espalda- anoche dijiste que seguiríamos ahora- bese su cuello, ella suspiro.

-No creo poder hacerlo ahora cariño... me duele todo- dice como puede, la mire haciendo un puchero- Lo siento- muerde su labio nerviosa.

-No te preocupes... supongo que cualquiera queda cansada después de lo fantástica que estuviste- digo un poco sonrojado- vamos a desayunar- le beso la frente y me levanto para luego vestirme, Astrid intenta pararse pero sus piernas le fallan y se sienta de nuevo en la cama.

-¿Puedes pasarme mi ropa? por favor- me pide, rápido la busque y se la entregue.

-¿estas bien?- pregunte preocupado.

-Si, si, estoy bien solo me dio un pequeño mareo, debe ser por intentar levantarme tan rápido- me da un sonrisa intentando tranquilizarme, suspire aliviado, pensé que le había hecho daño anoche o algo parecido.

-Iré a preparar el té- le digo.

-¡No!- grita rápido, yo la miro extrañado- quiero decir... no, yo soy tu esposa, yo lo haré- se para lento y se va de la habitación caminando a paso rápido, ¿que le sucede?

(Astrid)

Eso estuvo cerca, tenia que buscar mi té especial... y tomarlo, ademas Hipo no sabe que lo bebo, lo busque entre mis cosas pero no lo encontré, estaba segura que lo había echado.

-Mierda- resople nerviosa.

-¿Estas buscando esto?- escuche a mis espaldas su voz seria, lentamente me di la vuelta y vi a Hipo serio mirándome desde la puerta, en sus manos derecha tenia la bolsa con mi té de hiervas. -¡Oh! Gracias Hipo- me acerque rápido para poder quitarle el paquete pero cuando lo fui a tomar el lo levanto tan alto que no lo alcance- Hipo, no juegues-

-No te lo pasare hasta que me digas que es- me reta receloso.

- No se a que te refieres- me hice la tonta- es tan solo té-

-se bien que es un té, pero quiero que me digas que clase de té-

Suspire resignada y lo mire, él esperaba mi respuesta, ya no tenia opción- ¿prometes no enojarte conmigo? ¿Y escuchar hasta el final? Sin interrumpir- le advierto.

-Solo prometo escucharte hasta el final- me dice.

-Bien...- me cruzo de brazos y miro al piso nerviosa-es un té medicinal... anticonceptivo en realidad- me atrevo a ver su rostro apenas dije la palabra "anticonceptivo", quedo perplejo, abrió bien sus ojos- e...es que, últimamente te había visto tan estrenado y ocupado que no creí que fuera bueno molestarte con la responsabilidad de que un bebe conlleva- serio y en silencio camino hacia uno de los asientos y se sentó mirando al piso.

-¿porque no me lo dijiste?- dice serio.

-quería hacerlo... pero luego tuve miedo que actuaras como lo haces ahora- dije asustada.

-pero no lo hiciste...- me quede callada y él suspira y se pasa una mano por su cabello-Astrid... nunca, escúchame, NUNCA, algo respecto a ti sera una molestia para mi, menos un hijo nuestro-

-Lo siento...- fue lo único que pude decir, luego hubo un silencio absoluto, y decidí hablar como pude- debes pensar que soy una loca-

-No pienso eso...- se acerco a mi a paso lento- pero me hizo pensar que no quieres un hijo nuestro- su voz salio decepcionada.

-¡No es así!- aclare, se me llenaron los ojos de lagrimas, ¿en que estaba pensado? Esas hiervas pudieron haberme dejado estéril- Te amo, y quiero un hijo contigo- dije desesperada- solo que tengo miedo- confesé, me abrazo fuerte, escondí mi rostro en su pecho y solté un poco de llanto.

-Yo también lo siento, no debí tratarte así- me dice acariciando mi cabeza- yo también tengo miedo- sentí que me derretía en sus brazos, pasaron los minutos hasta que nos tranquilizamos- ven, vamos a comer-me tomo en brazos y me sentó en la silla, comimos en silencio. - Estaba delicioso...- rompo el silencio- gracias-

-No hay de que- me sonríe y toma mi mano sobre la mesa.

-Hipo... yo-

-No hablemos mas del tema, solo disfrutemos del día ¿si?- me pide, yo solo asiento y nos fuimos a fuera.

Decidimos caminar tomados de la mano por la orilla del mar, el día estaba precioso , un rico sol y el sonido de las olas nos acompañaban.

- tranquila- me dice Hipo mirándome de reojo- te amo, eso no va a cambiar- suspire tranquila, me gustaba que el fuera tan comprensivo pare en seco y lo mire fijamente.

- Gracias- entonces me toma en brazos y me hace girar, yo de la sorpresa suelto un grito y me agarro bien de su cuello- ¡Hipo! Me estoy mareando-

- no parare hasta que sonrías- grita, entonces de tantas vueltas ambos caemos en la arena, yo sobre él, sentía que todo me daba vueltas, me tenia abrazada y con su brazo derecho se tapaba los ojos, comencé a reír.

- funciono - me sonríe- ¿también te da todo vueltas? - lo bese en la mejilla.

- Si...- respondo- estas loco- me pare y lo ayude a pararse, seguimos caminando, a veces corríamos, y nos besábamos, hasta que llegamos a un acantilado con una vista hermosa.

-este lugar es demasiado hermoso- suspiro mirando el mar.

- Lo es- sonríe- cuando era pequeño me imaginaba que podía caminar sobre el mar, ya que es tan cristalina que pensaba que podía patinar- me contaba, yo reí imaginándome a un pequeño Hipo embelesado.

- que adorable- sonrió.

(Hipo)

Astrid estaba mas tranquila, no me Gusta hacerla sentir mal, aun que debo admitir que me dio mucha tristeza pensar que no quiere un hijo aun, pero luego la entendí, y es que es verdad que estuve muy ocupado hasta hace poco.

- ¿sucede algo? - me pregunta, yo salgo de mis pensamientos.

-nada- me toque el pelo nervioso- ¿que es lo primero que piensas al ver esto?-ella se sorprendió con mi pregunta pero luego sonrió, con esos labios que amaba tanto.

- me relaja bastante, me siento segura, en paz- cierra los ojos y suspira, no me aguante y acaricie su mejilla haciendo que me mirara- pienso en que soy muy afortunada de estar aquí contigo-

- y yo contigo- le sonrió- haría cualquier cosa por ti, hasta tirarme de ese acantilado- le digo apuntando el lugar, ella enseguida borra su sonrisa.

-no harías una estupidez así- se cruza de brazos, la mire desafiante- Hipo...no- Entonces le bese la mejilla y comencé a correr hasta tirarme del acantilado- ¡HIPO! - escucho su grito horrorizada, sentí el viento en mi rostro y en mi cuerpo, antes que cayera al agua desplegué mis alas de mi traje de vuelo y volé.

-¡Wuuju!- grite emocionado, me acerque volando, su cara de horror se había esfumado, ahora me miraba perpleja.

-¡Estas loco Hipo Horrendous Haddock III!- me grita entre enojada y riendo- ¡casi me matas del susto!- de apoco fui intentando aterrizar, pero ahí mal y me tropecé dando vueltas por el suelo, vaya que dolió, escuche como a mis espaldas se acercaba.

-supongo que debo trabajar en mi aterrizaje- dije sobandome el cuello.

-oh... ¿enserio?- dice con ironía- no vuelvas a hacer eso,¿estas bien?- dice preocupada sobando mi rostro.

-estoy bien M'lady- le di un rápido beso para tranquilizarla- me encantan tus labios- la miro profundamente y nos volvimos a fundir en un beso largo, lento, dejándonos querer, apenas nos alejamos nuestros ojos se encontraron y sonreímos.

-¿vamos?- me pregunta ya ayudándome a pararme.

-Iré a comprar unas cosas al pueblo- le aviso- quédate y hace lo que quieras- le acaricio el brazo con gentileza- toma un rato para ti- sonrió.

-Claro...- asiente- me quedare en la cabaña entonces, quizás hasta me tome un baño- se muerde el labio inferior- Te lo perderás- me dice seductora, mis ganas de quedarme con ella estaban aumentando, ¡Odin! Dame fuerza de voluntad.

- No sabes cuanto quiero,pero debo ir- suspiro frustrado, hizo un puchero y nos fuimos a la cabaña, luego me fui a la aldea, mi plan era hacerle una sorpresa a mi amada, y ya que hoy era el baile y no tiene como ir yo le comprare todo.

-¡Señor! ¿Esta listo para el baile de artífices esta noche?- me pregunta una mujer casi anciana, la mire extrañado.

-¿antifaces?- pregunte.

-¡Claro! Aquí los bailes de primavera son con antifaces, esta prohibido decir el nombre, lo hace mas interesante ¿no? - dice entusiasmada.

-Claro que si- dije emocionado, esto me da una gran idea- ¿me muestra vestidos por favor?-la mujer me los enseña, busque hasta encontrar uno que sabia que era perfecto para mi M'lady.

-Su mujer es muy afortunada- dice ella mientras le pasaba las monedas de oro- no cualquier esposo compra un vestido tan hermoso para su esposa-

-Oh no... yo soy el afortunado de tenerla, créame- le digo un poco cohibido, ella solo me sonríe y se despide.

Unos puestos mas allá me compre un traje y un antifaz, me sentía raro pero lo mejor es que no parecía yo, sonreí, primera parte del plan hecho.

Me fui a la cabaña, encontré a Chimuelo durmiendo, despacio fui a la habitación y deje los regalos sobre la cama con una nota, podía escuchar el sonido del agua, dándome entender que ella seguía tomando un baño, era muy tentador... pero preferí salir he irme, segundo punto listo, ahora queda lo mejor, sonreí.

(Astrid)

Apenas salí de mi baño tome una bata y me fui al cuarto, me fui a sentar en la cama hasta que de pronto noto unas cosas encima junto con una nota, la tome y la leí.

Señora Haddock (M'lady):
Espero que no se haya olvidado que perdió una apuesta y que le pedí ir a un baile, y... como se que no tenias vestido decidí darte un regalo, espero que te guste, pasare por ti apenas anochezca. Se lo hermosa que te verás.

Te ama

Tu esposo Hipo Horrendous Hadock III

No pude evitar leer mas de una vez la carta con una sonrisa de enamorada, apenas quite la envoltura encontré un vestido hermoso de color rojo y blanco, con detalles dorados, era precioso, junto a el un antifaz, era dorado y con pequeños destellos, me comencé a vestir, luego me recogí el cabello, poniéndome una diadema y por ultimo me puse el antifaz, esto le daba un toque misterioso, ¿él también tendrá uno?

Ya el sol se había escondido, eso significaba que él ya estaba por llegar, entonces sentí que tocaban la puerta, rápido me di los últimos retoques y fui a abrir.

(Hipo)

Tenia todo planeado, ya estaba mi traje comprado, lo deje con Chimuelo y me fui a buscar a Astrid, vestido en mi traje de vuelo, golpee la puerta y luego espere tranquilo, escucho sus pasos acercándose, estaba nervioso... ¿le habrá gustado el vestido?

Apenas ella abrió la puerta quede pasmado, se veía preciosa, hermosa, el vestido se ajustaba a su cuerpo, fui mirándola de desde sus pies hasta que llegue a su rostro, se encontraba con el antifaz, le hacia destacar sus ojos azules, la hacían parecer con una mirada felina, rayos... si no fuera por el baile...

-¿Hipo?- me intenta llamar la atención- ¿no me veo bien?- dice desilusionada mirando a sus pies, atine a tomar su mentón.

-te vez preciosa M'lady- le sonrió- me dejaste sin habla es todo- ambos nos sonrojamos un poco.

-¿iras con tu traje de vuelo? - me mira curiosa, sonreí.

-no..., te llevare al baile y luego me iré, le ofrecí mi mano pero no la tomo.

-¿Que?- suelta- no iré a ningún baile sin ti- me mira con el ceño fruncido, mordí mi labio inferior, la quiero besar ahora.

-iré, solo que quiero ofrecerte una propuesta- le dije, mas tranquila ahora toma mi mano y empezamos a caminar.

-¿que clase de propuesta Hipo?- me mira ansiosa, sonrió.

-si me encuentras, haré lo que sea que quieras- la miro profundamente, ella levanta una ceja.

-¿solo eso? - sonríe- prepárate chico Dragón- me guiñe un ojo, sonreí como tonto-¿porque el antifaz?-

-ya lo veras-

Caminamos hasta encontrarnos con una casa gigante con una escalera gigante que daba a una entrada grande de dos puertas, las personas entraban todas ya con sus antifaces y trajes.

-te dejo aquí- le dije, ella me da una mirada desanimada- llegare en unos minutos-

-eso espero- me sonríe y se acerca a mi, pasa sus manos por mi cuello, se inclino a mis labios y nos besamos, fue suave y corto- ya tengo en mente lo que haremos- se muerde el labio, sentía una corriente pasar por mi cuerpo.

-No me digas eso ahora- le susurre apenas, le bese el cuello- nos vemos- me aleje lo mas rápido que pude, un poco mas y hecho todo por la borda, esa mujer es un dulce pecado.

(Astrid)

Reí, me gustaba poner nervioso a Hipo, apenas se fue me dispuse a entrar, una linda orquesta estaba tocando mientras los demás bailaban, como no sabia que hacer me dispuse a caminar recorriendo el lugar, ¿que podía hacer mientras? Seguro Hipo no lo pensó... y hablando de él... debo estar atenta, ganare esto.

-Damas y caballeros, bienvenidos al baile de antifaces de primavera- hablaba fuerte un hombre ya mayor, a su lado se encontraba una mujer de la misma edad- antes de comenzar oficialmente deben saber las reglas de la noche- miro a la mujer y ella dio un paso adelante.

-primero: queda estrictamente prohibido decir quienes son- yo solo escuchaba atentamente- segundo: no aceptaremos matones- me parecía correcto- y tercero: pueden beber todo lo que quieran en el bar- dijo esto con una sonrisa, todos gritaron celebrando- que siga el baile- termino.

Suspire... como no sabia que hacer me dispuse a ir al bar y sentarme un rato, quizás desde ahí podre encontrar a mi esposo. El bar era grande, unas personas estaban atendiendo.

-que desea señorita- me pregunta un joven.

-Hidromiel, por favor, pequeño- aclaro, este me miro confundido.

-no tenemos eso... pero tenemos vino-

-bien- contesto resignada, por un momento me olvide que aquí no son vikingos, mientras esperaba mi copa, con mis ojos me dispuse a revisar todo el salón y las personas, y no había ningún rastro de Hipo. -¿Donde te metiste Hipo? - murmuro frustrada, entonces un poco mas allá de mi asiento veo a un hombre en la barra, estaba solo, y ¿si...?, me levanto tomando mi copa de vino y me acerco a él, supongo que no se dio cuenta de mi presencia ya que ni se movió, solo lo mire de reojo, pero el antifaz no me dejaba ver bien su rostro, aun que su pelo se parecía mucho al de Hipo.

-¿espera compañía?- le pregunto rompiendo el silencio, este da un pequeño saltito de sorpresa pero no me mira.

-Mmm- es lo único que dice.

-hombre de pocas palabras...-Juego con con mi copa un poco.

-aquí esta su vino señor- dice el joven que antes me había atendido- su novia es muy linda- me mira este, el hombre misterioso se pone tenso pero no dice nada.

-No soy su novia- aclaro seria- solo espero tener un poco de compañía mientras espero a alguien- sonrió y tomo un sorbo de mi vino, el joven sonríe disculpándose y se va.

-no se que le enseñen de donde viene pero de donde vengo, es de mala educación dejar a una dama hablando sola- le digo, él se gira para mirarme, apenas nuestras miradas se cruzaron supe que era él, sonreí juguetona, si quería ser difícil esta bien, no me ganará, amo los retos y lo sabe.

-no pensé que una mujer tan bella como usted necesite de mi compañía- me dice con voz ronca, intentando que no lo reconociera, quería reír allí mismo pero me aguante.

-así que habla...- tomo de mi copa- interesante...- sonreí-¿vino solo?-

Se apoyo un poco en el mesón y me recorrió con la mirada, sentí una corriente recorrerme- esperaba a alguien- me contesta y toma de su vaso- igual que usted- Mire a la pista intentando calmarme un poco, estaba un poquito nerviosa, todos bailaran felices, entonces comenzó una balada- ahora todos tomen una pareja y bailen- dijo el presentador, inconscientemente ambos nos miramos.

-¿le gustaría bailar?- escucho a mis espaldas, era un hombre grandote de cabello negro azabache, su antifaz era blanco, lo iba a rechazar pero una mano en mi cintura me interrumpio.

-ella acaba de aceptar bailar conmigo- dice mi acompañante, lo miraba con cortesía.

-Una pena...- dice por ultimo el azabache y se va.

-no recuerdo haber aceptado bailar con usted señor- le digo con una ceja alzada, él se alza de hombros.

-la salve de un mal rato, no bailaremos si no quiere-

-nunca dije que no quería- sonreí coqueta, sus ojos verdes me miraron sorpresa y me ofrece su brazo, yo lo acepto y nos fuimos a la pista.

Bailábamos lento, al compás de la música, paso un brazo por mi cintura acercándome a él, mientras que con la otra tomaba mi mano, yo puse mi otra mano en su hombro.

-es una buena bailarina- me susurra.

-aprendí del mejor- le sonrió, y él también lo hace.

Seguimos bailando por mucho rato, sin hablar, solo nos mirábamos, al estar tan cerca de él ya no tenia dudas, era Hipo, mi Hipo, tenia unas ganas enormes de besarlo, ademas... el antifaz le daba un aire de misterio que me encantaba, era negro, tapaba gran parte de su rostro, pero hacia resaltar sus profundos ojos esmeralda.

En un momento de la nada me solté, él a mala gana me dejo pero me miro confundido, solo camine con dirección a la terraza y le di una mirada para que me siguiera y lo hizo.

(Hipo)

Astrid es muy inteligente, eso nunca lo he dudado, pero realmente me sorprendió que me encontrara tan rápido, y es que no se demoro nada, ahora luego de un baile, la seguí a la terraza, no se que quería pero realmente ¿debía tener una buena razón como para ir con ella?

La terraza era grande, daba a una linda vista a un gran jardín, la luz de la luna y las estrellas iluminaban todo, apenas vi a mi rubia quede embelesado, parecía toda una princesa con ese vestido.

- necesitaba tomar un poco de aire fresco- me dice mirando una gran estatua de Freya.

-no se preocupe, bailamos mucho allí dentro- seguí en mi papel- ¿me podria decir su nombre señorita?-me miro.

-una de las reglas es no decir los nombres señor- touche, tiene razón- ademas si cree que un simple baile me hará caer a sus pies esta equivocado-

-¿y que tipos de hombres le agradan?- me acerque a ella.

-no lo sé-también se acerca quedando nuestras bocas a unos pocos centímetros- los dramáticos sin una pierna- sonreí divertido, no aguante mas y termine la distancia, la bese con pasión y ella me respondió gustosa, pasando sus manos por mi espalda, suspiramos en el beso, lamí su labio inferior y ella me dejo entrar, era lento, estregando todas las ganas que tenia de tenerla desde que la vi con ese hermoso vestido.

-Mmm- se quejo un poco cuando le mordí el labio, nos separamos un poco para tomar aire, nos miramos ambos con deseo- gane- dice.

Yo solté una pequeña risa y le bese la frente con cariño- Si M'lady, ganaste- acaricio mi mejilla sonrojada.

-te vez muy guapo- suelta, me encontraba con un traje negro- me gusta como te vez con el antifaz-

-Gracias- le beso la mano- tu te vez preciosa-

Escuchamos unos pasos atrás de nosotros era una mujer con una fuente por copas de vino- ¿quieren una?- pregunta, ambos asentimos y tomamos cada uno una copa, luego la mujer se fue.

-este trago es exquisito, ¿no lo crees?-

-lo es, aun que prefiero el hidromiel- contesto y nos acercamos a la terraza para ver bien el jardín, me recordaba un poco a el reino que fuimos en unos de los viajes.

-no te emborraches- me advierte- Chimuelo no vino para ayudarme a llevarte a la cabaña-

-ja, ja, que chistosa- molesto- tu tampoco lo hagas- ambos reímos- ¿salud por eso? - levanto mi copa, me mira juguetona.

- salud por eso- junta nuestras copas.

Unas horas mas tarde, luego de varias copas, nos encontrabamos intentando abrir desesperadamente la puerta de la cabaña, apenas lo logre y la cerré, Astrid se me lanzo encima, estábamos los dos borrachos, pero aun teníamos un poquito de conciencia, la acorrale hasta llegar al sillón y caímos allí, besaba su cuello, dejando marcas, mientras ella me quitaba mi ropa rápidamente, se levanto un poco para poder quitarle el vestido, quedo en un pequeño conjunto rojo semi-trasparente.

-Mierda, Astrid...- dije devorándola con la mirada, estaba muy mareado y ella también, rió y me acerco a ella tomándome del cuello, y nos besamos otra vez, lentamente recorrí su cuerpo pasando por sus curvas, acaricie sus muslos me presione contra su centro apenas me envolvió con sus piernas.

-ah- suelta, lo único que nos separaba era nuestra ropa interior, quite lo que le tapaba sus pechos y la bese hasta llegar a ellos, los besaba, lamia y mordía, me acariciaba el pelo incitándome a seguir- Hipo...- gemía.

-mmhh- gruñí cuando tiro mi cabello, seguí besando su cuerpo hasta que llegue a su centro, y le quite lo único que le quedaba, ese lugar que solo había probado el día de nuestra boda, me lamí los labios y separe sus piernas, comencé a besar y acariciar, escuchaba sus suspiros y gemidos mientras decía mi nombre, rasguñaba el sofá.

-eres deliciosa- mi voz salio ronca, soltó un jadeo de satisfacción, estaba muy húmeda, con mi dedo acaricie su clítoris y seguí lamiendo.

-¡Ahh!- grito- por favor...- soltó, adentre un dedo en ella y se retorció, el alcohol la hacia mas sensible a mis caricias, tomo mi rostro con sus manos y me guió a sus labios, compartiendo su sabor en nuestras bocas, mientras acariciaba sus senos que ya se encontraban erectos.

Ahora ella besaba mi pecho, pasaba sus manos y uñas por mi espalda- me vuelves loco- solté, eso hizo que siguiera con mas seguridad, subió con sus besos, se separo y saco mi ropa interior y así acaricio mi miembro, lento y luego rápido, yo gemía en su oído- M'-m'lady... sigue- sonrió coqueta y siguió.

-siéntate...- me dijo, yo lo mire extrañado-quiero probar algo- se mordió el labio, yo le hice caso y me senté, se levanto dejándome ver su hermoso cuerpo, luego se arrodillo frente a mi y abrió mis piernas para posicionarse en ellas.

-¿que vas a hacer?- reí, lo se... no me controlaba bien por el alcohol.

-tu solo déjate complacer- se rió también, comenzó a acariciarme nuevamente, me apoye en el respaldo del sofá mientras ella usaba sus ágiles manos, miraba hacia el techo, de la nada siento algo húmedo y doy un saltito, miro a Astrid y veo que estaba con una sonrisa juguetona- ¿que hiciste?- pregunte.

-solo hago lo que tu me hiciste- dice como si nada, hace un puchero- quiero que mi dragón se sienta bien-haciendo referencia a su sueño, no estaba consciente de lo que hacia.

-Si no quieres hacerlo no lo hagas- la miro-nunca te lo he querido pedir-

-si quiero- me dice decidida- ahora relájate y disfruta- vuelvo a acomodarme en el respaldo, sentí como de apoco su boca besaba mi miembro, no les mentiré, siempre fue una de mis fantasías... pero nunca tuve el valor de pedírselo, era increíble-Ahh... Astrid- gemí, comenzó a pasar su lengua por toda mi longitud, besando y acariciando, hasta que lo metió en su boca- Dioses- no podía mas, la mire, era tan erótico verla así, acaricie su cabello haciendo que se le soltara completamente- Cariño me voy a venir...- dije como pude, ella dejo de hacerlo y me miro, su mirada irradiaba deseo, le dio un ultimo beso y se levanto, y se sentó a horcadas sobre mi.

-aun no amor...- me dice y me besa, fuerte, rápido, nuestras lenguas se acariciaban de una manera increíble, acaricie su trasero mientras seguíamos besándonos- te quiero en mi- me dice cuando nos separamos a tomar aire, sin esperar mas la levanto un poco haciendo que su sexo se rosara con el mio.

-Ahh- gemimos ambos, de apoco fui entrando, ella se sentaba en mi, nunca lo habíamos hecho así... y se sentía increíble, comenzó a moverse lento, yo besaba sus senos mientras acariciaba mi espalda y mis brazos.

-¡si!, si, justo ahí- me decía apenas llegue a un lugar sensible.

-di que te gusta- le digo- por favor- Le pido.

-me e-encanta- dice como puede- no pares- nos mirábamos fijamente mientras seguíamos moviéndonos ahora mas rápido- ¡Hipo! Te amo!- grita.

-Mmmm, te amo- le digo también, de la nada sale de mi- pero que dia...- iba a quejarme pero me interrumpió con un beso.

- quiero que estés sobre mi- me dice como una niña consentida, la deje acostarse en el sofá y me puse sobre ella, aun tenia la pierna de hierro, y se me hizo un poco incomoda la posición tan estrecha, pero intente no darle importancia y me introduje nuevamente en ella, ambos gemimos complacidos por la necesidad del otro.

-mas rápido...- me pide, por la incomodidad apenas pude hacerlo, ella entonces noto como me sentía, para ayudarme movió ella sus caderas- si quieres... mmm, podemos parar- dice apenas.

-N-no- niego y sigo con el ritmo- te haré mía...-

-Ya lo soy- suspira- ¡aahh! Voy a acabar...- su respiración se acelera aun mas- Hipo...-

-vamonos juntos M'lady- le susurro y nos besamos mientras ambos acabamos, fue una de las experiencia más estupendas de mi vida, ambos estábamos sudados y sonrojados pero no nos importaba, me levante y la tome en brazos, ella escondió su rostro en mi cuello y la lleve a la habitación, ahí la acosté y luego me puse junto a ella.

-Nunca olvidare este día- me susurra apenas apoya su cabeza en mi pecho y me besa ahí y yo le bese su cabeza-¿te duele tu pierna?- me pregunta preocupada.

-estoy bien- le sonrió para tranquilizarla pero no me creyó, se sentó un poco y me quito mi pierna de hierro, aun que se que me a visto muchas veces sin ella nunca me acostumbro, no me gusta verme débil frente a ella-Astrid...-

-Shh...- me calla, y me masajea- es mi culpa que te haya dolido-

-no es así- dije apoyándome en mis codos para verla mejor-sabes que no me gusta que me toquen ahí...-

-Soy tu esposa... no alguien extraño- me dice regañandome, debo admitir que gracias a ella la molestia paso- ¿mejor?-

-Si...- dije resignado- ven...- ofreciéndole mi mano, apenas la tomo la tire a mi cayendo sobre mi pecho- Gracias por ser tan atenta-

-Eso debería decírtelo a ti..., hoy fue perfecto, el vestido... el baile... y luego ya sabes...- mordiéndose el labio por lo que ocurrio hace poco- y pues... ya que te encontré debes hacer lo que yo quiera- toca con un dedo mi nariz.

-estoy a sus servicios M'lady, ¿que quiere que haga?- ella rió y me abrazo, apoyando su cabeza en mi pecho.

-quédate justo como estas, conmigo - me dijo, mi corazón se derritió completamente- correría millas solo para estar así-

-¿hay algo mas que quieres que haga ?- le acaricie la espalda tocando de paso sus largos rizos de oro, me sonrió sonrojada.

-amame... quiero que me hagas el amor- dice un poco apenada, me causo mucha ternura.

-lo que desee mi adorada esposa- y así volvimos a mostrar cuanto nos amábamos ahora haciéndolo lento, soltando pequeñas risitas, hace unos minutos nos guiamos por el placer, ahora es por el amor.

Notas de la autora: Aaaa! No saben lo dificil que fue escribir este capitulo y es por que me daba mucha verguenza, pero creo que luego de arreglarlo tanto salio muy bien, que piensan?
Este es un regalo a todos ustedes! Si se dan cuenta es mucho más largo, ya que nunca pense que llegaria a los 100 reviews, muchas gracias. Los quiero mucho, no se cuantos capitulos más seran pero seguro unos aun quedan para mucho, tengo varias ideas, nos leemos pronto.

Lamento la demora, los quiere

Kobato.