La historia no me pertenece si no a la autora de los libros Cressida Cowell y CN y ahora pues también a Netflix.

ADVERTENCIA: Este capitulo contiene escenas lemons, se recomienda ser mayor de 16 para leerlo, disfruten.

Apenas abrí los ojos vi a una sonriente Astrid mirándome, se encontraba con mi camisa y su clásica trenza.

-¡Hey!- me saluda con una gran sonrisa- buenos días-

-buenos días- le susurro devolviendole la sonrisa, entonces siento un dolor enorme en mi cabeza- ¡aaahrg! ¿Que paso anoche?- digo sobandome la nuca.

Ella me mira sonrojada- yo recuerdo... un poco- alce una ceja y dependiente todos los recuerdos llegaron, el baile, el beso en la terraza, luego cuando llegamos y paso lo que tenia que pasar, me sonroje también, no es que me diera vergüenza tener relaciones, ambos sabemos que la pasamos muy bien y es muy placentero, aunque casi siempre es igual, pero ayer... salimos completamente de la rutina y me gusto mucho.

-¿Estas bien? Quizás fui muy brusco ayer...- le acaricie el rostro con delicadeza y ella me beso la palma.

-mejor que nunca, me encanto- me besa la frente- quédate aquí- dice emocionada, se para y sale de la habitación, después de un rato me aburrí y me pare, busque mi ropa interior y me la puse para ir donde mi esposa, ella se encontraba de espaldas mirando el fuego de la olla, se había tomado el pelo en un tomate.

-grr- me saluda Chimuelo.

-buenos días amigo- le sonrió y le acaricio el lomo, el feliz recibe mis caricias- espero que la estés pasando muy bien, tenemos una charla pendiente- este me mira extrañado luego se fue donde estaba su pescado, junto él estaba una feliz Tormenta comiendo pollo.

Camine hacia Astrid y la abrace por atrás, sentí como en su cuerpo pasaba una corriente, en respuesta apoye mi mentón en su hombro mirando como cocina.

-quería llevártelo a la cama- reclama en un puchero- te dije que esperaras-

-sabes que nunca hago caso- le digo y ella ríe- ¿que cocinas?-

-es una receta especial que invente- dice orgullosa, yo trago pesado... esto no puede terminar bien- ve a sentarte- me besa la mejilla y hago lo que me dice.

-Si no sobrevivo a esto, tu sabes donde están tus colas- le susurro a Chimuelo, el burlón ríe- hey, no te rías de mi desgracia- le digo indignado.

-¿que desgracia?- pregunta mi rubia poniendo el plato en la mesa, ups.

-nada M'lady- sonrió nervioso, sé que no me creyó del todo pero no insistió.

-te daré el honor de ser el primero en probarlo- dice emocionada.

-Gracias amor...- intento disimular los nervios, era pollo con... no lo se en verdad, pero era raro, doy la primera probada con los ojos cerrados, primero sentí algo picante, y crujiente... me di cuenta que no estaba nada mal... sabia mucho mejor que sus otros experimentos.

-y... ¿Que te parecio? - dice mordiéndose el labio impaciente.

-esta muy rico Astrid- le digo mientras sigo comiendo, ella sonríe y se va servir su plato y luego se sienta en mis piernas y deja su plato en la mesa.

- ¿no lo dices para que no me sienta mal? - dice con un puchero.

-Claro que no M'lady, pruebalo- saco con la cuchara- abre la boca- ella me mira y se ríe.

-Aaa- dice abriendo la boca y hago que lo pruebe, se quedo saboreando un poco hasta que lo trago- tienes razón... no esta mal- dice feliz con su logro, seguimos comiendo hasta que me acorde de algo.

-Astrid... olvidaste tomar tu té de hiervas- digo serio, me dolía que no me lo haya dicho antes pero la entendía y respetaba su decisión, la amaba mucho como para no hacerlo.

-no, no lo hice- me mira fijamente, quede paralizado- dejare que se haga la voluntad de los Dioses-

-e-entonces... ¿quieres un hijo? - pregunto apenas, me sonríe y me acaricia el rostro- quiero decir...¿ estas lista? -

-Me gustaría... pero sigo con miedo, no sé como ser madre-

- Ni yo como ser padre... pero lo aprenderemos juntos- le digo y ella me sonríe- y hasta que pase... solo debemos esperar- ella me abraza pasando sus brazos por mi cuello, mientras yo le acaricio su espalda y beso su hombro.

-Te amo tanto Hipo...- suspira.

- y yo a ti Astrid- nos besamos mostrándonos todo el amor que nos teníamos, lento, con cuidado, ella acariciando mi cabello y mi pecho y yo su espalda y sus muslos- ¿sabes lo que mas me gusta de los bebés? - le susurro y ella se ríe bajito.

-¿que?- jadea y se muerde el labio.

- como se hacen- le sonrió de manera cómplice y ella me sonríe de vuelta y nos volvimos a besar ahora mas apasionado, mordiendo nuestros labios, queriendo mas del otro mientras la apegaba mas a mi, acariciando nuestras lenguas.

-Hipo...- suspira entre el beso y me empuja un poco- No... - le seguí besando y mordiendo su cuello- para... - ¿ Que parara? Seguí acariciando su cuerpo- Chimuelo y Tormenta...- dice apenas, entonces me alejo recordando que ellos estaban en la sala con nosotros, me jire a ver a nuestros amigos, Tormenta nos miraba curiosa y Chimuelo con una mirada juguetona, Odin... que vergüenza.

Tozo de la sorpresa- lo siento- ella se para y se va rápido a dejar los platos al fregadero, ambos estábamos mas que rojos y con las respiraciones aceleradas- iré a fuera con Chimuelo-

-esta bien- dice rápido, sabíamos que si nos acercábamos mas no pararíamos.

Salí con mi amigo atrás- lo siento amigo- me disculpo apenado, Chimuelo rie- já, já, si que gracioso- digo irónico- no me digas que tu tampoco lo has hecho... veo como eres con Tormenta- deja de reír y me mira sorprendido - ¿o me equivoco?- enseguida mira a otro lugar apenado- lo sabia, es bueno que estén juntos, ya somos adultos- digo recordando lo rápido que ha pasado el tiempo- volveré a la cabaña, solo salí en ropa interior- digo recordando.

(Astrid)

Intentaba tranquilizarme me encontraba excitada... es increíble como con simple caricias Hipo me podía hacer sentir así, ademas anoche... Dioses, no podía creer que yo me atreví a hacer todo eso- suspire y fui a buscar un libro y sentarme en el piso apoyada en el sillón, hacia mucho calor.

-¿M'lady?- escucho su voz llegando, dejo el libro sobre una manta- ¿que haces en el suelo? -alza una ceja.

-Tengo calor...- y mas ahora..., se acerca a mi, olvide que solo traía puesto su ropa interior, se veía tan guapo.

- vamos...-me toma en brazos y yo chillo de la sorpresa- ¿que te parece si vamos a bañarnos? - me sonríe.

-¿bañarnos? - pregunto confundida.

- en el mar- aclara, yo me sonrojo por haber pensado otra cosa.

-a claro...- entonces recuerdo mi traje de baño, quería que fuera una sorpresa- espérame en la playa... voy enseguida- le beso la mejilla y él me baja.

- esta bien- me sonríe y se va, voy corriendo a la habitación a ponerme el traje de baño, era bastante lindo, era de seda azul, de una pieza, tapando justo lo necesario, dejando mis piernas y brazos a la vista ademas de un pronunciado escote, luego tome dos toallas y me fui donde Hipo me esperaba.

Estaba soliado, demasiado, tenia demasiada calor, vi como mi esposo estaba sentado en la arena esperándome, camine a él, apenas me vio me quedo perplejo.

-¿A-astrid? Que llevas puesto - ladea la cabeza recorriendome con la mirada.

- se llama traje de baño, se lo compre a Johan... ¿te gusta? - pregunto apenada.

-te vez hermosa...- se para y toma mi mano- eres lo mas lindo que he visto M'lady...- suspire y me tire a sus brazos, llevábamos tan poca ropa que suspiramos a nuestro tacto.

- lo elegí para ti- le sonrió, y él me besa la mano.

- Gracias... ahora vamos a bañarnos, tengo calor y no solo es por el Sol- me recorre con sus ojos otra vez y yo lo empujo riendo.

- idiota... - corro y me sumerjo al mar, el agua estaba fría, suspire, se sentía muy bien.

-¡Soy un dragón y te voy a comer!- sale Hipo de bajo del agua intentando atraparme, pero soy mas rapida y lo esquivo.

- atrapame si puedes- lo reto y comienzo a nadar.

- ¡Oh! ¡Ya veras!- me grita divertido y me sigue, en un momento se hunde, y no salia.

-¿Hipo? - digo preocupada pero no me contesta, -¡Hipo!- lo llamo preocupada, derrepente siento como unas manos me abren las piernas y se pone un cuerpo abajo- ¿pero que...?- sale Hipo quien me puso sobre su cuello, dejando mis piernas a cada lado.

- ¡te atrape! - ríe, pongo mis manos en las suyas para no caerme.

-¡Casi me matas de un susto bobo!- rió de vuelta, miro hacia abajo.

-no pesas nada- me dice, me tiro de espaldas para caer al agua y luego saco la cabeza y le tiro agua al rostro.

-eres un idiota...- cruzo mis brazos molesta.

-Pero amas a este idiota- me abraza a el y me da un pequeño beso.

-quizás...- suspiro- solo si me besas otra vez- me sonríe y me vuelve a besar, toma mis piernas y las envuelve en su cadera, gracias al agua se me hacia mas fácil afirmarme, comenzamos a besarnos con necesidad y desesperación, la temperatura aumentaba cada vez más, tocaba su duro abdomen, jadee- Te amo...- le digo embelezada.

-Yo mas- me dice, entonces comienza a tocarme... sus manos me quemaban.

- Hipo...-suspiro apoyando mi cabeza en su hombro- se siente tan bien- me besa mi clavícula y sube una mano hasta acariciar mi pecho, que ya se encontraban erectos, los beso sobre la tela- Ahh... - me arqueo y acerco mas su rostro a mi, el gruñe, entonces bajo mi mano hasta llegar a su miembro y lo acaricio, lento y luego rápido.

-Astrid...- gime, cerrando sus ojos del placer, sonreí segura.

-¿recuerdas lo que hice ayer? - le susurre en su oído y luego lo mordí- quiero hacerlo de nuevo... - gime otra vez y se frota contra mi tocando su duro sexo con el mio- Oh... Hipo...-

-Me vuelves loco- dice he intenta sacar mi traje de baño pero no lo dejo.

- No- niego, me mira desesperado, estábamos muy sudados y con la respiración muy acelerada- aquí no...

- esta bien, Oh Dioses, te amo Astrid- me besa emocionado y yo le correspondo, fue lleno de amor- vamos debes estar cansada- me toma de la mano y vamos a la arena, acomodamos nuestras prendas y nos acostamos allí.

-Uff... que calor tengo- reclama y me mira con esa sonrisa que amo tanto,luego se para y me ofrece su mano- caminemos un poco- yo tomo su mano y me paro.

-tomo su mano y comenzamos a caminar- ¿puedes creer que existan paisajes así de hermosos? -

-se alza de hombros- gracias a Chimuelo he visto muchos paisajes asombrosos, algún día te llevare- se pone frente a mi y camina de espaldas.

-Para de hacer eso- le digo.

-¿Que, caminar hacia atrás?- comienza a dar grandes pasos quedando una distancia entre nosotros.

-¡Para! te puedes caer- le digo ya nerviosa y él ríe- no es gracioso- entonces corre hacia mi y me agarra de la cintura y me levanta- ¡Hipo!-

-solo diviértete- me sonríe, yo envuelvo mis piernas en su cadera y comienza caminar con nosotros así, yo comienzo a reír.

-¿en que momento te volviste tan fuerte?- lo miro sonriente, amaba a este hombre.

-no lo se... quizás el trabajo hace un poco más que solo estrenarme- ríe mientras para y aprovecho de bajarme-

-entonces... caballero misterioso, hasta ahora ¿que es lo que más te ha gustado de nuestra luna de miel?- pongo mis brazos atrás de mi y lo miro curiosa.

-sin duda verte borracha- juguetón se acerca a mi y toma mis manos-

-Ja,ja, podria decir lo mismo de ti-

-tranquila, tranquila- me calma y ríe- lo que más me ha gustado es el baile, cuando puse mi mano en tu cintura y la otra en tu mano- pone su mano en mi cintura y toma mi mano poniéndola en su hombro y la otra la une con la mía- y bailamos- comienza a tararear una de las canciones de anoche y comenzamos a bailar lento-

- también es de mis momentos favoritos- apoyo mi cabeza en su pecho-

-Y también estar contigo, hacerte el amor, pasear - me susurra, yo lo miro sin saber que decir- me siento feliz de que seas mi esposa-

-y yo de que seas mi esposo- lo abrazo- ¿que te parece si nos vamos a la cabaña?-

-El primero que llega escoje la cena- me dice y luego corre, dejándome ahí.

-¡Oye!- corro atrás de él, siempre he sido más ágil, así que lo alcance y me tire a su espalda, ambos reímos y siguió caminando rápido conmigo sobre él, paramos casi llegando a la cabaña y nos acostamos en la arena.

-durmamos un poco- me dice.

-Como quieras- me acomodo sobre él y caigo dormida del cansancio y es que se sentía tan bien el sonido del mar... junto con las caricias de mi esposo.

(Hipo)

-Grr- escucho el gruñido de Chimuelo que me despierta.

-Hola amigo...- abro los ojos y me topo con el cielo- ¿pero que diablos? -dije, luego recordé que nos habíamos quedado dormidos en la playa- Astrid- la moví y enseguida despertó.

- Hola amor... - intenta moverse pero hace una mueca- me duele todo...-

- vamos a dentro, yo te llevo, aquí nos vamos a enfermar se esta haciendo tarde- la tomo en brazos y la dejo a mi lado para arreglarme mi ropa y tomarla en brazos, ella solo se dejo y se afirmo de mi cuello.

-¿Amigo puedes calendar el agua que esta en ese estanque? - le pido a Chimuelo y este va corriendo a hacerlo, entramos y la deje sentada en la silla- ¿estas bien?-

-Si amor... estoy bien- sonríe para dejarme tranquilo- solo estoy cansada es todo-

-iré a prepararte la bañera-le bese la frente y me fui al baño, eche el agua que Chimuelo entibio y deje una muda de ropa limpia para luego ir a buscarla, la encontré casi dormida- M'lady esta lista-

-se mis piernas- dijo apenas y levanto sus brazos pidiéndome que la cargara, sin dudarlo lo hice y la lleve- sácame el traje...- lo hice y la deje en la bañera despacio haciendo que suspira.

-¿te sientes mejor? - le sonreí.

-Mucho mejor... gracias- sonríe con ternura.
-esperare a que termines para poder bañarme- le aviso y ella asiente.

-Hipo - me llama antes de salir por la puerta- Te amo, eres el mejor-

-sonrió- yo también te amo Astrid- digo por ultimo y me voy a mi escritorio, no podía quitar las imágenes de hoy en mi mente, fue como un sueño- que voy a hacer contigo Astrid...- suspiro con una sonrisa, entonces saco mi cuaderno de dibujo y un lápiz de carbón y empiezo a dibujar el mar... la arena y a una linda chica rubia sonriendo mientras me miraba, su frente... sus ojos, su nariz y boca, su cuello y su hermosa silueta y curvas...

-hace mucho que no te veía dibujando algo mas que no sean mapas- escucho la voz de ella sobre saltándome.

-extrañaba hacerlo - le sonrió, ya estaba vestida.

-¿Soy yo? - dice curiosa apuntando la silueta.

-Así es...- le respondo y se sonroja.

-yo...yo no soy tan bonita- me dice, yo le tomo su mano.

-claro que lo eres- le sonrió y ella me corresponde- iré a bañarme- me levanto y le beso la mano.

Apenas me metí a la bañera sentí como mi cuerpo se relajo, ya solo nos quedaba mañana y volvíamos a Berk, extrañaré este lugar, apenas termine me dispuse a buscar mi ropo, pero me doy cuenta que no la traje-Mierda...- suspiro frustrado- ¡Amor! - llamo a Astrid.

-¡¿Si?!- me responde gritando.

-¡¿Puedes traerme ropa limpia?!- le pido, escucho como busca entre mis cosas y se acerca a la puerta y le abro.

-Toma- me la pasa.

-Gracias- la recibo, espere a que cerrara la puerta pero se me quedo mirando y sonreí juguetón- ¿te gusta lo que vez? -

-frunce el ceño- pff idiota- cierra la puerta y se va, mientras rió divertido, me visto y salgo- ¿Astrid? - la busco pero solo encuentro a Chimuelo- ¿solo estamos los dos verdad? -

-Grr- gruñe Chimuelo asintiendo.

(Astrid)

-Vamos Chica, da dos vueltas largas -Tormenta aumenta la velocidad y las hace- ¡Wuuju!- levanto los brazos emocionada.

-Eso es Tormenta- rio.

-Gruu- dice Tormenta sonriente por estar con su Jinete.

-Ahh..necesitaba volar- me tiro en la espalda de mi amiga- ya mañana nos vamos y quería pasar un momento a solas contigo chica-

-Gruu..Gruu...- dice un poco molesta.

-Lo se... he estado ocupada con Hipo, pero es nuestra luna de miel, ademas... tu tampoco la has pasado nada mal- digo juguetona y Tormenta sonríe- eso es chica, el poder femenino es el mejor- le acaricio la cabeza.

Luego de volar un largo rato nos devolvimos a la cabaña, me estaba bajando de Tormenta cuando me topo con Hipo quien también estaba bajando de Chimuelo.

-Hola- le salude y me acerque- ¿como estuvo su paseo? - acaricie a Chimuelo.

-Muy bueno- contesta- encontré tu fruta favorita- saca de la cesta "la fruta de Odin" como le decimos, enseguida me emocione.

-¡Wow! Gracias- sonrió- ¿este lugar puede ser mas perfecto? -

-quizás- ríe, y saca una cajita- date la vuelta-

-¿Que es eso Hipo? - alzo la ceja.

-Solo has me caso- me dice nervioso, me doy la vuelta y siento como levanta mi trenza y pasa algo frió por mi cuello, era un collar, el que vimos el primer día en la aldea, era una piedra roja en forma de un dragón y atrás decía sus iniciales, "H.H" .

- Hipo... es hermoso, no debiste...- dándome la vuelta con ojos llorosos.

-Claro que si, mira- saca de abajo de su ropa un collar igual que el mio solo que azul, en forma de un dragón y atrás mis iniciales A.H.H- nunca te doy regalos... y me di cuenta que te gusto cuando fuimos a la aldea-

- Es muy lindo, gracias- acaricio los dos collares, entonces me di cuenta de algo, los acerque y encajaban formando un corazón con los dos dragones.

-Me alegra que te gustara- me susurra y nos miramos, sus ojos verdes brillaban mucho y podía jurar que se mezclaban con mis ojos azules, nos fuimos acercando y nos besamos con mucho amor, lento, abrazándonos, disfrutando de la cercanía, solo quería que el tiempo se detuviera.

-Te amo- apenas lo escucho puedo sentir como algo se derrite en mi.

-yo te amo mas-

Nota de la autora:NO ME MATEN, lo siento mucho, enserio -llora- me he demorado mucho por que quedan solo 4 dias para mi prueba de admisión a la universidad y he estado estudiando, ademas que me gradué hace unos días, ¡así es chicos! ya no iré a la escuela nunca más y en realidad me da mucha pena. Volviendo al capitulo..., espero que les haya gustado, pronto se viene una sorpresa muy grande.

Gracias por la paciencia.

Los quiere.
Kobato.