La historia no me pertenece si no a la autora de los libros Cressida Cowell y CN y ahora pues también a Netflix.
/Hipo/
Estamos a 1 día de Snoggletog y decir que estoy cansado es poco, con los preparativos, los arreglos, la época de eclosión de los huevos y la pequeña furia nocturna no he tenido tiempo ni de dormir, aun que quienes han estado ahí siempre ayudándome son mi esposa y mi fiel amigo Chimuelo, quienes me imagino están igual de muertos.
-¡Bien! Ahora a la izquierda- digo guiando a Patapez mientras pone unos Adornos-¡Ahí! Justo ahí-
-¿necesitas algo mas Hipo?- pregunta mi amigo.
-Quizás mi madre necesite de tu ayuda con los dragones Patapez, gracias- sonrió y él se va despidiéndose.
-Y Chimuelo... ¿Como crees que esta quedando Berk?- le pregunto mientras miro a mis alrededores.
- Grr- me gruñe con una gran sonrisa haciéndome entender que le gustaba.
-mi padre estaría feliz, ¿verdad?- lo miro nostálgico- es el primer Snoggletog que pasamos sin él- él se acerca a mi y me acaricia con su cabeza- gracias amigo- le sonrió.
Entonces aparece la pequeña furia nocturna quien se sube a la cabeza de Chimuelo y le muerde la oreja, claramente pensaba que él era su padre y por extraño que parezca piensa que Tormenta es su madre, Chimuelo la mira con los ojos entre cerrados pero esta no tenia ni intención se soltarlo, yo rió.
-debemos darte un nombre pequeña- Aparece Bocon- estaba pensando en Chimuela-
-no creo que sea buen nombre Bocon- le digo- seguiremos pensando en alguno- acaricio la cabeza de la dragona, ella ronronea y disfruta de las caricias.
-Bueno... Como tu quieras, señor buenos nombres- me molesta y yo niego con una sonrisa.
-¿el gran salón esta listo?- pregunto-
-es mejor que revises tu mismo- me dice, y camino hasta el Gran Salón, estaba lleno de de decoraciones de arboles, frutas y objetos brillantes, Sonreí al recordar la primera navidad con dragones.
-¡Hijo!- se me acerca mi madre- los dragones ya están rumbo a la isla dragón- sonríe-
-Gracias mamá- la abrazo- me alegra que tengamos nuestro primer Snoggletog juntos-
- a mi igual hijo- me abraza- prepararé pollo- dice emocionada-
-¡Oh! Lo esperaré con ansias- sonrió nervioso, aun que en realidad estaba feliz que lo hiciera- sé que Astrid también-
-¡Ay! Ella es tan adorable Hipo, estoy tan feliz de que estén casados, solo me preocupa que aun no tenga un nieto- suspira-
Me sonrojo y tozo un poco incomodo- quizás mas adelante..., iré a la fregua- camino hacia atrás y luego me voy a paso rápido.
Últimamente todos me hablan de ese tema, esperan al nuevo heredero de Berk y es que Astrid y yo llevamos 6 meses de casados y aun nada, pero, ¿ que quieren que le diga? "En realidad somos muy activos, pero resulta que en nuestra luna de miel supe que ella tomaba hierbas anticonceptivas y bueno, las dejo de tomar, ¡pero ahora no tengo tiempo! " , bufo, que complicado es todo, ademas no quiero que ella se sienta mal o presionada.
Camino a la frgua justo antes de entrar, veo a Astrid apoyada con los ojos cerrados en una pared, me acerco a ella rápido - ¿Astrid? ¿Estas bien?-
Ella se sobre salta- ¡Hipo! - suspira- estoy bien solo tuve un pequeño mareo del cansancio- me sonríe, le tomo sus manos con las mías y las acaricio.
-Deberías ir a casa a descansar- le digo mirándola fijamente.
-tranquilo, estoy bien además, no he hecho tanto como tu-
-Yo estoy acostumbrado- suspiro pesado- por favor, ve-
-esta bien... Solo un ratito- bosteza, casi no hemos dormido organizando todo- pero luego seguiré ayudándote- yo le doy un beso en la frente.
-Nos vemos M'lady- nos sonreímos, se suelta y se va a nuestra casa, la veo hasta que desaparece completamente de mi vista y vuelvo a lo mio, entro a la fregua y me dedico a ver si todo esta en orden.
/Astrid/
No sé que me pasa, me he sentido débil, con unas ganas enormes de vomitar y casi no me puedo mantener parada de tantos mareos, realmente es raro ya que nunca me enfermo.
Me había dado un gran mareo hoy en la tarde, me afirme en una pared cerca de la fregua y justo Hipo me encontró, se preocupo y me mando a descansar así que eso haré, apenas llegue a casa subí a la habitación y me acosté en la cama.
-Ni Tormenta esta aquí- susurro- mi cabeza- me quejo por el dolor, quizás debería ir donde Gothi.
Me paro y voy al baño corriendo y vomito, genial... Enfermarme para Snoggletog , suspiro, me lavo la boca y me voy donde Gothi, ya donde ella me hace pasar y le cuento.
-No sé lo que sucede, y no le he querido decir a Hipo ni a Valka ni a mis padres...- término desesperda, ella me mira con los ojos entre cerrados y garabatea con su baston, veo lo que dice y abro los ojos de sorpresa- es imposible...- digo perpleja, ella escribe otra vez - claro que lo hemos hecho- me sonrojo - es solo que... no lo sé- quede sin habla, mi corazón dio un brinco, embarazada... nunca le había dado tanto peso a la palabra como ahora, Dioses...- ¿estas segura Gothi?-
Ella asintió.
Sonreí feliz, ¡por fin tendremos un hijo! ¡Hipo y yo! doy un saltito de la emoción - ¡No puedes decirle a nadie Gothi! Quiero que Hipo sea el primero en saberlo, sera un gran regalo de Snoggletog - digo emocionada, ella me sonríe y niega con la cabeza haciéndome entender que no le dirá a nadie- Adiós Gothi-
Me voy corriendo sin que nadie me vea y vuelvo a casa, ¿como se lo diré? ¿Como lo tomara? Y lo mas importante !¿COMO HARÉ PARA QUE NO SE DE CUENTA HASTA SNOGGLETOG?! digamos que sabe bien cuando le oculto algo, por algo es mi esposo, yo nunca le oculto nada, suspiro cansada, son tantas preguntas que rondan en mi cabeza- tranquila Astrid... Todo saldrá bien- me digo a mi misma, me mareo nuevamente y me tiro a la cama- tontos mareos- sonrió, en realidad no me molestan si se que es por mi bebé, acaricio mi vientre y sin darme cuenta me quedo dormida.
/Hipo/
Solo un poco mas... Solo un poco mas y podre descansar, intentaba no quedarme dormido mientras escucho las ideas del consejo, era muy tarde.
-¿Que opina Jefe?- dice el padre de Patan.
-Oh claro, esta bien- respondo.
Todos se miran confundidos.
-¿Estas de acuerdo de que los dragones vuelvan un día antes? Pero si antes dijiste que no debíamos interferir - dice confundido Bocón.
-Lo siento, lo siento- me sobo los ojos- escuche mal, no se interrumpirá, ¿de acuerdo? Ahora todos váyanse a descansar- me paro- buenas noches- me despido y ellos también lo hacen, salgo del Gran Salón y me subo a Chimuelo - vamos a casa amigo-
Cuando llegamos mi madre estaba apagando la leña en la chimenea, hace un poco de frió estoy seguro que nevara en la noche.
-Hola hijo y Chimuelo, ya me iba a dormir, mañana es un largo día- se despide con un beso en la mejilla- Astrid esta durmiendo arriba- me sonríe y se va a su habitación.
Yo subo y veo a mi linda esposa dormida como un ángel, sonrió al verla, me saco mi ropa y me pongo el pijama, saco un camisón de ella y lentamente le voy sacando la ropa con cuidado de no despertarla y le pongo el camisón, me acuesto junto ella y la abrazo.
Ella abre los ojos un poco y me sonríe- llegaste...-
-no quería despertarte lo siento- le acaricio el rostro, ella se acurruca mas a mi.
-no importa, me alegra verte, te extrañe -
-pero si nos vimos hace unas horas...- río bajito, ella acaricia mi pecho y lo besa.
- eso no significa que no te extraño- susurra, yo igual la extrañaba, siempre quiero que este conmigo, la notaba un poco pálida pero aún así sus ojos brillaban de una manera especial, se veía feliz.
-¿estas bien?- le pregunto-
-Muy bien- dice rápido- solo... Te amo Hipo- suspira-gracias por todo.
Alze una ceja- yo también te amo M'lady, pero me estas asustando- ella ríe y me da un besito.
- no te preocupes, enserio- me abraza y enreda nuestras piernas, no quise seguir insistiendo, ya mañana sabría que pasaba, ahora solo quiero dormir en los brazos de mi esposa.
-¡Por fin!- suspiro estamos muy cansados... nunca pensé que seria tan difícil cuidar de un bebé de Furia Nocturna, estos 2 meses han sido muy pesados- Quiero dormir- abrazo a Astrid de la cintura y la apego a mi.
-Somos dos- se queja.
Sin darnos cuenta ambos caímos dormidos en los brazos del otro.
A la mañana siguiente despertamos por el ruido en el techo, últimamente la Furia Nocturna saltaba ahí cada mañana, era como un pequeño despertador, le di una mirada a Astrid quien aun abrazaba la almohada.
-Feliz Snoggletog- le susurro en su oreja, ella me sonríe y me mira con todo su pelo despeinado.
-Aun quedan unas horas para Snoggletog- ríe y me acaricia el rostro.
-Lo sé pero quería ser el primero en decírtelo- subo mis hombros, cerramos nuestros ojos y nos dimos un beso de buenos días, así da gusto iniciar el día.
-Feliz Snoggletog entonces para ti también- suspira después del beso.
- vamos, deben estar esperándonos- digo, nos levantamos, nos vestimos y nos fuimos.
-Chicos, que bueno que los encontré, los gemelos sacaron unos de los regalos para decorar su casa- llega corriendo Eret.
-No otra vez...- frunce el ceño Astrid y vamos a la casa de los gemelos, estaba llena de adornos de arboles y madera.
-¿Les gusta nuestra casa?- dice Brutilda desde el techo- es una decoración profesional- sonríe orgullosa.
-¡Si! no cobramos muy caro- guiña el ojo Brutacio.
-Eh... Chicos... ¿de donde sacaron esos adornos?- les pregunto cruzándome de brazos.
-Los encontramos por ahí...- dice nervioso Brutacio, Astrid, Eret y yo los miramos con los ojos entre cerrados en silencio.
-¡Bien! Los tomamos del Gran Salón...- admite Brutilda- los devolveremos enseguida-
-Los quiero en menos de una hora allá, ¿escucharon?- les digo.
-Hipo esta más aburrido y serio, peor que antes- dice Brutacio.
-¡Brutacio!- regaña Astrid.
-¡Astrid!- dice Brutacio de la misma manera, Astrid da vuelta los ojos irritada y se va a ayudar a cualquier otra parte lejos de esos dos.
-¿No has notado algo extraña a Astrid?- me dice Eret, mirándola mientras se va.
-Si... pero aun no me dice que le sucede- le contesto serio- aun que es normal verla enojada con los gemelos- sonrió al recordar cuando teníamos 17.
-Nos vemos en luego Jefe- se despide Eret y se va, me despido también y voy al Gran Salon.
Parece que ha caído mucha nieve, los techos y el suelo estaban todos de color blanco y hacia mucho frió, aun que... ¿que es un Snoggletog sin nieve? sigo caminando y veo que la Furia Nocturna estaba escondida bajo un techo, no quería pisar la nieve, se veía indecisa y asustada, me acerque a ella y me movió su colita.
-Hola pequeña, ¿te da miedo?- le pregunto y piso la nieve mas firme para que viera que no hace daño- no sucede nada, ¿vez? solo es nieve- le sonrió, me mira curiosa y pone una pata en la nieve rápido y luego la saca, mira su pata y luego la nieve y sonríe, ahora se pone sobre la nieve y comienza a correr y mover su cola mientras ve como sus pisadas se marcan en la nieve, sonreí con ternura, era muy adorable, seguí en mi camino y sentía como me seguía, no me molesta, Chimuelo esta ocupado y Tormenta fue a la isla dragón junto los otros dragones.
Así se paso el día, arreglando imperfecciones y haciendo inspecciones de lo que se estaba haciendo, la comida ya estaba puesta en las mesas del Gran Salón que no dejaban nada de espacio, los niños jugaban con la nieve emocionados por la llegada de sus dragones y sus crías, las familias estaban todas reunidas y los músicos comenzaban a tocar para que todos bailaran.
-Llamen a todos, daré el discurso de apertura-les digo a Patan y Patapez.
-Wow...- me dice Astrid- quedo hermoso cariño- sonríe embelesada mirando a todas partes- me encanta Snoggletog- sonríe emocionada.
La tomo de la cintura y rió- siempre te emocionas en estas fechas- uno nuestras fuentes- pero hoy estas mucho más feliz, ¿que sucede?-
-¿Debe suceder algo para estar así de feliz?- me dice riendo- solo estoy impaciente por darte tu regalo- se muerde su labio inferior, que linda es.
-Yo también te tengo un regalo M'lady- le sonrió- espero que te guste- le doy un besito y rió- no te veía así desde la navidad cuando teníamos 9 y te regalaron un adorno para tu hacha-
-solo ve y da el discurso jefe- me empuja despacio, me arregla un poco mi armadura.
-Subirás conmigo, eres mi esposa después de todo- sonrió, ella me mira sorprendida y me abraza.
Subimos a nuestros asientos y veo a todos los de Berk- Amigos, les doy las gracias a todos, por que sin ustedes todo esto, no hubiera sido posible- sonrió y ellos comienzan a aplaudir- es el primer Snoggletog sin mi padre y ex-jefe Estoico es basto, muchos lo extrañamos aun con el tiempo que ha pasado, pero no significa que lo dejaremos de amar y de recordar- miro a mi madre quien estaba con lagrimas en sus ojos- celebremos que estamos con nuestras familias hoy, disfruten y sonrían, ¡FELIZ SNOGGLETOG!- termino y todos comienzan a saltar y a aplaudir.
-Disfruten de la cena- dice Astrid.
Tomo la mano de mi esposa y la llevo a sentarnos, comemos, y luego comenzamos bailar.
-Gracias Astrid- la miro sonriente mientras bailamos.
-¿Por que?- dice confundida
-Sin ti y los demás no hubiera logrado todo esto- le doy una vuelta y luego la apego pasando una mano por su cintura.
-Quiero darte tu regalo...- me susurra en mi oído, siento como una corriente pasa por mi cuerpo, se separa un poco de mi y me sonríe, yo solo me dejo guiar, hasta llegar afuera del Gran Salón.
-déjame darte tu regalo primero- digo nervioso, ella me mira curiosa mientras saco de uno de los bolsillos de mi traje una cajita y se la paso- espero que te guste- la toma con delicadeza y la abre.
-Hipo... esto es hermoso- se le salen unas lagrimas, de la cajita saca una cadena con diamantes- no debiste...-
-Hace juego con el dragón que te di en nuestra luna de miel- apunto a su cuello, ella acaricia el collar y se pone seria-¿Sucede algo?- me acerco a ella preocupado y le acaricio el rostro.
-Es solo que... no se como decirte esto- jugaba con sus manos y me miraba- tengo que decirte algo-
-Puedes decirme lo que sea- le sonrió, una parte de mi estaba muy asustado, la otra muy preocupado- M'lady... -
Tomo mis manos de sus mejillas y las llevo a su vientre- Estoy embarazada- sonríe nerviosa, quede en blanco, mi mente se volvió blanca por un momento, ¿ que dijo?
-¿Qu..que?-
/Astrid/
Todo mi cuerpo temblaba, se lo dije...
-Estoy embarazada Hipo- repito más nerviosa- tendremos un hijo-
Él parpadea varias veces asimilando lo que acabo de decirle, lleva sus manos a su pelo y comienza a llorar con una sonrisa en su rostro- ¡Seré padre!-
comienzo a reír- ¡Si seremos padres!- lloro también con una sonrisa en mi rostro, toma mis manos y las besa y me abraza.
-Por todos los Dioses, TE AMO ASTRID- me dice y comienza a girar conmigo en brazos.
-¡Hipo! voy a vomitar-
-Claro... lo siento- para y me suelta- pero ¿ como es...-
-¿Enserio quieres que te lo explique?- rió y él ríe conmigo- Te amo Hipo- paso mis brazos por su cuello y me abraza por mi cintura y nos besamos, no sé como es posible después de tanto tiempo y de tantos besos, que se sienta diferente a otros que nos hemos dado, me acaricia mi rostro, siento como una mano acaricia mi vientre con mucha ternura, todo es tan perfecto, una familia... Hipo, nuestro bebé, nuestros dragones... nuestros padres.
-Feliz Snoggletog...- le digo sonrojada.
-Feliz Snoggletog M'lady- me dice y nos volvemos a besar mientras la suave nieve cae sobre nosotros.
Notas de la autora: ¡HOLA CHICOS! Les traigo mi especial de navidad, espero que les haya gustado, me emocione mucho al escribirlo, espero que ustedes igual, les deseo una linda navidad con sus seres queridos, un gran abrazo y que tengan un lindo termino de año, muchas gracias por todos los comentarios y buenas criticas, he tenido el agrado de hablar un poco más con ustedes y me emocionan sus mensajes, este capitulo se los dedico chicos, ¡GRACIAS!
LOS AMA
Kobato.
