La historia no me pertenece si no a la autora de los libros Cressida Cowell y CN y ahora pues también a Netflix.
/Hipo/
Astrid, Chimuelo, Tormenta y yo nos encontrábamos en el bosque, tenia que revisar unos planos y unos mapas, lo haría en la fragua pero hacia mucho calor y necesitaba concentrarme, mire como Astrid estaba sentada en el pasto suspirando por milésima vez de lo aburrida que estaba, no la he dejado hacer nada desde que supe que estaba embarazada, obviamente ella se molesto y se rehusó a hacerme caso pero al final la convencí. Ella era una guerrera, es valiente y fuerte, ademas en la academia siempre hacia movimientos bruscos por el entrenamiento, no quería que se hiciera daño ya que podria perder a nuestro bebe.
-Hipo... - me llama.
-¿Mhh?-
-Quiero ir a la academia- me mira con el ceño fruncido, yo le devuelvo la mirada.
-Pero...- miro mis papeles y tomo cualquiera- necesito que me ayudes con esto- me excuso.
-Me has dicho eso desde hace horas y no me has dejado ayudar- se levanta y se acerca a mi- estoy embarazada, no enferma-
suspiro- ¿ pero y si te sucede algo mientras enseñas?- le acaricio el rostro y ella sonríe.
-Prometo que solo iré a ver , ¿si?- me pone ojos de cachorrito, yo suspiro resignado.
-Bien...- la miro con los ojos medio cerrados, ella salta feliz, aun no se le notaba el embarazo a simple vista, aun que sus síntomas eran más que claros, pero soy el único que lo ha notado, sigue con sus vómitos y mareos, además de antojos, que me hacen levantar a medio de la noche por comida, pero soy feliz así.
-Gracias amor- se acerca y me da un beso que recibo con gusto, paso mis manos por sus caderas y ella por mi cuello, pude sentir como en ambos pasa una corriente, aun incluso con los años no dejo de sentir lo mismo que sentí la primera vez que nos besamos, acaricia mi pecho sobre la armadura, entonces nos alejamos por falta de aire.
- Entonces... ¿ nos vemos luego?- alzo una ceja divertido, ella bufa como respuesta, se aleja completamente y se sube a Tormenta.
-Nos vemos Chico Dragón- dice coqueta y se va volando, yo me la quedo mirando embelesado hasta que Chimuelo se pone junto a mi y me mira- ¿Qué?- él gruñe y rueda los ojos- ¡Oye! no todos tienen la suerte de tener una esposa como Astrid- alzo mis hombros- se ve tan hermosa, ¿ has notado ese brillo especial que tiene?- suspiro enamorado, Chimuelo me golpea con su cola - ¡Hey! - rió y comenzamos a jugar.
/Astrid/
Dos meses... ¡Dos meses ! y aun tengo estas nauseas y mareos del mal, sigo volando con Tormenta luego de estar casi todo el día vigilada por Hipo para ir a la academia, él es muy dulce y sé que quiere protegernos pero ya se es demasiado, siempre me tiene junto a él o envía a alguien que me cuide, ¿Acaso no recuerda que soy la mejor guerrera de Berk? Llego a la academia y me bajo de Tormenta.
-Veamos que esta pasando chica- le acaricio el lomo, ella sonríe y me sigue, apenas llegue los niños comenzaron a saludarme emocionados.
-¡Entrenadora Astrid! - corre una niña a mi-todos nos hemos portado muy bien con el entrenador Patapez, esperamos que usted se encuentre bien y su bebé también- le sonreí de la ternura que me dio.
-Me alegra mucho escuchar eso- le acaricio su cabello con ternura y luego se va con los otros niños.
-¡Astrid!- se acerca Patapez- no deberías estar aquí, si Hipo llega a saber... tendré problemas- dice nervioso.
yo rió- Tranquilo Patapez, Hipo lo sabe, ademas solo vengo a ver - le digo y él suspira aliviado- ¿ como va todo? -
-Muy bien, los niños son muy disciplinados, aun que hay algunos que son muy desordenados - mira a los niños - pero en si son buenos estudiantes- sonríe.
-Me alegra escucharlo- sonrió también, entonces escuchamos que llega Brutilda, apenas me ve me saluda.
-Astrid, te he buscado todo el día, necesito hablar contigo, hola Patapez-me toma del brazo- Adios Patapez- y me lleva con ella casi corriendo.
-¡Brutilda!, ¿que sucede?- le digo confundida apenas llegamos un lugar más apartado.
-Sé que nunca hablo en serio, pero esta vez es totalmente enserio, ¡necesito consejos! y eres mi única amiga de confianza- dice desesperada- ademas que necesito contarte algo...- se sienta en una silla, yo me siento frente a ella.
-Claro, puedes contarme lo que sea- le digo preocupada- ¿Eret te volvió a tratar mal?- fruncí el ceño.
Ella negó con la cabeza- no... ya no es Eret el que me preocupa- le dice nerviosa, la miro con sorpresa- creo que me gusta Patan...- al escuchar esto ultimo casi me desmayo.
-¿Como que Patan?, ¿ es enserio?- dije incrédula- Brutilda... Patan es un ¡Patan! -
-¡lo sé Astrid! - dice desesperada- ¿ que crees que deba hacer? lo he tratado horrible.
-Bueno... quizás debas decirle lo que sientes, ademas no es como si no fueras correspondida- le sonrio más tranquila - tienes todo mi apoyo Brutilda, todo saldrá bien-
-Ay Astrid... no soy buena con esto de los sentimientos, soy una vikinga- mira al suelo y suspira- tu tuviste suerte, Hipo se enamoro de ti y ahora están casados, hasta esperan un bebé-
-Bueno... las cosas no fueron fáciles al principio y lo sabes- me alzo de hombros- y ahora tampoco- murmuro eso ultimo para mi misma, pero Brutilda alcanza a escuchar.
-¿Sucede algo con los soldaditos del amor?- dice en broma, la miro entre seria y triste- oh... entonces si pasa algo- dice ahora seria Brutilda- ¿ Acaso Hipo no te trata bien?-
-No, todo lo contrario- le digo rápidamente- es atento, tierno y me cuida, ademas de que cumple mis tontos antojos- sonrio al recordar como nunca se queja- es solo que...- la miro fijamente- prométeme que no le dirás a nadie-
-Lo juro- dice Brutilda haciendo una pose rara, le quito importancia.
-Bien... es solo que me he sentido extraña, derrepente siento una necesidad enorme por.. bueno...- miro a otra parte avergonzada- estar con Hipo de ESA manera, ¿entiendes?-
Brutilda abre los ojos- ¿Acaso tu y Hipo no tienen sexo?- dice sin un pelo en la lengua, Dioses... que vergüenza.
-Últimamente no... - le digo, ella se queda pensativa.
-¿Desde cuando?-
-Dos malditos meses- digo poniendo ambas manos en mi pelo- hemos tenido miedo de hacerle daño al bebé-
-Comprendo...¡Ya se!- dice derrepente- te acompañare a hablarlo con Gothi-
Me quedo pensando unos minutos en la idea, en realidad no es mala- Gracias Brutilda- sonrió- aun que si te soy sincera no puedo creer que estemos hablando de esto-
-¿Acaso piensas que estoy loca como un hijo de Fragojh? - me dice apuntándose a si misma, ¿Frago que?, sacudo la cabeza, bueno hay cosas que no cambian supongo.
-Solo vamos- rió y comenzamos a caminar.
/Hipo/
Apenas Astrid se fue, yo también lo hice, me subí a Chimuelo y me fui a la fragua, quería ordenar un poco mi sala de trabajo quizás así me tranquilizaría un poco, hoy era de esos días en que no quería habar con nadie y le gritaba a todo el mundo.
-¡Jefe! Mi techo se a caigo, ¿podria ayudarme?- me dice un vikingo que se me acerca corriendo, miro a Chimuelo y luego lo miro a él.
-¿No podrías decirle a alguien más?- le dije algo molesto, él me mira sorprendido- ¿sabes que? no importa yo iré- me subo en mi dragón, supongo que mi escritorio puede esperar, como siempre.
Apenas llegamos vi que gran parte de su techo se había caído- ¿como ocurrió?- pregunte.
-Bu...bueno, últimamente voy a trabajar y cuando vuelvo esta asi, lo he arreglado solo pero se vuelve a caer- dice nervioso, yo lo miro con el ceño fruncido.
-¿Por que no me avisaste del principio? - le digo, él me mira nervioso y mira otro lado.
-Lo hemos notado muy estresado, no quería molestarlo- me responde, yo suspiro, ¿ tanto miedo doy enojado? Dioses me recuerdo a papá.
-Solo arreglemoslo, ¿si?- busco madera y piedras para arreglar el techo, Chimuelo me ayuda a soldar unas partes con metal- gracias por ayudarme Chimuelo- él me sonríe y yo le acaricio la cabeza.
-Jefe... no es que me quiera entrometer en sus asuntos pero, ¿ tiene problemas con algo?- dice el vikingo.
-Estoy bien- digo brusco, me doy cuenta como contesto y suspiro- lo siento... solo estoy cansado- bajo de Chimuelo- el techo ya esta listo, le sonrió por primera vez en el día.
-Gracias- me sonríe.
-Búscame si vuelve a suceder- le pongo una mano en el hombro y luego me voy en Chimuelo, derrepente aparecen dragones bebés y vuelan hacia nosotros, Chimuelo les ruje como Dragon Alfa que es, pero no les hacen caso y siguen volando a gran velocidad a nuestra dirección, uno de ellos golpea la cola de Chimuelo y la daña, Mierda... miro hacia atrás y veo que se rompió, Chimuelo intenta mantener el vuelo pero no lo logro y ambos caemos, gracias a Thor que no estábamos tan lejos del suelo y ninguno salio lastimado- ¿Estas bien amigo?- lo reviso y él me sonríe mostrándome que esta bien, yo sonrió aliviado, voy a su cola y se la quito, debemos arreglar esto, es una de las mejores que tienes- Genial... otra cosa más que arreglar.
/Astrid/
¡Estaba muy feliz! Gothi me dijo que no había problema, ahora solo falta decirle a Hipo y asunto arreglado, me sonroje al recordar la conversación que tuve con Gothi y Brutilda , me recordo mucho a mi boda solo que esta vez fue mucho mas vergonzoso, ¿enserio las parejas hacían todas esas cosas? Camine hasta llegar a casa, vi que Valka estaba junto Brincanubes.
-Hola Valka- la saludo.
- Hola Astrid, ¿te sientes bien?- me sonríe.
- Claro, me siento bien- me acerco y acaricio a su dragón quien encantado cierra los ojos disfrutando la caricia.
- Recuerda que puedes decirme lo que sea, quiero que tu y mi nieto estén bien- me toma de las manos, yo le sonrió y se me llenan los ojos de lagrimas- Astrid... - se preocupa- ¿dije algo malo?-
Yo negó con la cabeza y me limpio las lagrimas- no , todo lo contrario- la abrazo y ella también lo hace como una madre- gracias Valka y lo siento, el embarazo me tiene muy sensible- río y ella también lo hace.
- te comprendo, cuando estaba embarazada de Hipo lloraba por todo, hablando de él... A estado de mal humor todo el día, quizás si te ve lo ayudes- me apunta el cuarto que esta subiendo la escalera, yo subo y abro la puerta de la habitación, Hipo estaba en su escritorio pensativo arreglando una de las colas de Chimuelo, estaba con su torso descubierto y con el ceño fruncido, suspiro sin querer, lo extrañaba mucho , lo necesitaba, lástima que él no lo note.
- ¿La fregua esta ocupada? - hablo para que note mi presencia.
- De nuevo los chicos están ahí y Bocón no deja de hablar de no se que cosas- me dice sin ni siquiera mirarme.
- ¿quieres que te ayude?- me acerco a su lado, él deja la cola en el escritorio y me mira de reojo mientras suspira.
-No, gracias M'lady- vuelve a tomar la cola y una de sus herramientas, estuvimos así un rato yo mirando a su lado lo que hacia con curiosidad y él metido en arreglar la cola, comencé a contar las formas de decirle lo que hable con Gothi.
-Emm, ¿Hipo?- juego con mis manos nerviosa.
-¿Mmm?-
- veras... desde Snoggletog que no...-
-¡Listo!- dice mirando la cola orgulloso.
Doy vuelta los ojos... típico de él- Hipo...necesito decirte algo-
- Astrid, ahora no es el momento, estoy ocupado- me interrumpe, yo suspiro entre enojada y triste- hablaremos a la noche ¿si?- toma el ala y me da un rápido beso en la mejilla y se va, quede perpleja, supongo que tendré que esperar... Me tire a la cama mirando el techo pensativa, entonces se me ocurrió una idea, quizás no tenia porque saber lo que hable con Gothi aun, sonrió juguetona, Hipo caerá ante mi, ya vera, ningún hombre dura tanto tiempo sin nada de acción, ¿no?
- Ya veras Hipo, vas a rogar -
Me paro a buscar entre mis ropas emocionada, saco algunas que no pude ocupar en nuestra luna de miel, apuesto que con esto Hipo no se podrá aguantar, emocionada me las pruebo hasta encontrar un conjunto de color negro de seda, era muy lindo, no era tan pronunciado pero si muy coqueto, quizás vuelva en un rato más... comencé a arreglarme.
/Hipo/
-¿Que te parece amigo?- le digo a Chimuelo, él mueve su cola con una sonrisa- ¿mucho mejor?- él asiente y yo lo acaricio.
-¡Hipo! queremos hablar contigo- aparece Patan,Patapez, junto Brutacio y Eret.
-díganme rápido, debo ordenar mi estudio- les digo serio, ellos se miraron y luego me miraron otra vez.
-Veras... en unas semanas sera tu cumpleaños y hemos pensado en hacer una gran fiesta e invitar a las demás tribus- dice Patapez.
- No estoy de ánimos para hacer una fiesta- les digo mientras comienzo a caminar a la fregua, ellos me siguen.
-Pe...pero Hipo, creemos que es una buena oportunidad para conocer chicas- dice Eret con una sonrisa egolatra- ya sabes... de nuestra edad solo esta Astrid, que es tu esposa y Brutilda-
Me doy la vuelta para mirarlos con una ceja alzada- ¿ y porque tiene que ser justo en mi cumpleaños? -
-Por que o si no no vendrían chicas lindas- dice Brutacio como si fuera lo más obvio del mundo, pero para mi no lo era, yo pongo mis dedos en mi frente.
-Esta bien chicos, pueden hacerlo, solo... que no sea tan grande- suspiro- tengo cosas más importantes de que preocuparme- ellos comenzaron a saltar y celebrar.
-Gracias, gracias, gracias Hipo- me abraza Patan- ¿te he dicho que eres mi primo favorito?-
-Soy tu único primo Patan- le digo.
-Claro, Claro- me dice y se van, aun que queda Eret conmigo.
-y...¿como esta Astrid?- me pregunta, yo lo miro, desde que supo que ella estaba embarazada ya no la busca con otras intenciones, es más ahora se mantiene un poco más alejado de ella, y aun que no lo admita me tiene más tranquilo.
-Si, si esta bien-sonrió al pensar en ella, no puedo creer que espere un bebé nuestro, es como un sueño, ahora que recuerdo... creo que intentaba decirme algo antes que me fuera...
-¡Hipo!- me dice me despierta Eret- ¿me estas escuchando?-
-Si, lo siento, estoy cansado- le respondo, ya era de noche- nos vemos mañana- le pongo una mano en el hombro como despedida y me voy a casa.
Apenas llegue subí con cuidado las escaleras, no quería despertar a nadie, estaba todo a oscuras, entraba la luz de la luna a la habitación, bostece y prendí una vela.
-¿Astrid?- pregunto a la nada apenas me doy cuenta que ella no esta.
-Estoy en el baño amor - me dice, yo suspiro aliviado y me quito la ropa hasta quedar solo en ropa interior y me meto a la cama, tomo uno de los libros de mi padre que he estado leyendo últimamente y comienzo a leer.
-Por fin llegas- escucho que dice mi esposa, yo levanto la mirada del libro y la miro.
le sonrió, se encontraba con una de mis camisas, tenia el pelo suelto y con ondulaciones- Así es, pude haber llegado antes pero los chicos me detuvieron hablándome de una fiesta o algo así- ella se acerca a su lado de la cama y se va desabrochando uno por uno los botones de la camisa, la mire fijamente mientras lo hacia.
-¿Así que una fiesta?- ladea la cabeza y me sonríe, deja caer la camisa dejándola con solo un pequeño conjunto negro de seda, por todos los Dioses... fijo mi mirada de nuevo en el libro- ¿ y de que es?- se acuesta junto a mi pero no se tapa con la sabana.
-Es por mi cumpleaños- le digo intentando no mirarla, cierro el libro- ¿ no crees que hace un poco de frió?-
-para nada, yo tengo calor- dice y sonríe, yo tozo un poco y dejo el libro en mi mesa de noche, tomo la sabana y la tapo con ella, ella me mira confundida.
-te puedes enfermar- me excuso y le doy la espalda- buenas noches M'lady-
Ella suspira hondo- buenas noches Hipo- sopla la vela, dejando solo la luz de la luna.
/Astrid/
No podía creerlo, Hipo ni si quiera me hizo caso, estaba enojada con él, lo miro mientras él duerme hasta que le toco el hombro.
-Hipo-
-¿Mmh?- responde medio dormido.
-Quiero que te vayas a dormir al sofá- le digo con el ceño fruncido, él se da la vuelta para mirarme.
-¿Que?-
-Dije que quiero que te vayas a dormir al sofá, no puedo dormir contigo roncando- le digo seria.
-¡Hey! yo no ronco- me dice con una ceja alzada- Astrid... estoy cansado, ¿no quieres esperar hasta mañana? o quizás solo quieres algo, ¿quieres comida?-
Me acaba de...- Así que ahora me estas diciendo comilona- le digo indignada.
-¡¿Que?!- apoya su espalda en la pared- No, Astrid... es solo que no entiendo porque estas enojada-
-Solo no quiero dormir contigo ahora- le digo furiosa y le doy la espalda, escucho que suspira hondo y se pone apegado a mi intentando abrazarme de la cintura pero le corro la mano- no quiero dormir contigo- le repito.
-Si no quisieras dormir conmigo no te hubieras puesto tan bonita- me dice en el oído, yo abro los ojos como platos y me doy la vuelta a mirarlo, me miraba con una pequeña sonrisa.
-Lo notaste...- le digo confundida, él acaricia mi rostro y lo acerca al suyo para darme un besito.
-Claro que si- susurra- te vez hermosa... solo que es un pena no poder hacerte todo lo que tengo en mente- enreda nuestras piernas, yo sonrió feliz.
-Verás... yo hable con Gothi y - le comienzo a decir pero bosteza.
-Lo siento M'lady, de veras estoy muy cansado, pero te prometo que lo hablaremos mañana- me da un beso en la frente.
Yo suspiro resignada- esta bien...- le respondo, me sonríe con los ojos medio cerrados del cansancio y me atrae a él abrazándome y cerramos los ojos- ¿Hipo?-
-¿Mmm?- me responde sin abrir los ojos.
-Te amo-
-Yo también M'Lady- suspira- yo también...- se queda dormido y yo lo sigo a los minutos.
Notas Autora: ¡Hola!, no me maten, sé que me he tardado mucho en actualizar pero es que han pasado muchas cosas, resulta que... ¡QUEDE EN LA UNIVERSIDAD QUE QUERIA Y EN LA CARRERA QUE QUERIA! Asi que estoy muy feliz, ahora solo debo buscar donde me ire a vivir y cambiarme de ciudad. Volviendo al capitulo, espero que les haya gustado, sé que es cortito pero prometo darles algo mucho mejor en el siguiente. ¿ No es lindo nuestro Hipo?
Otra cosa, les recomiendo mucho que vean la película "La la Land" y... los invito a que leans mi historia navideña que se llama "Mis navidades junto a ti" que la pueden encontrar en mi perfil o en Wattpad en donde me llamo Moonlightfic_13.
Los ama.
Kobato.
