Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, son propiedad de Hayime Isayama.

¡Hola! Pues finalmente he traído nuevas viñetas, está vez basadas en las estaciones y como estos se relacionan con los sentimientos. El próximo lamentablemente será el último por está serie y pues no tengo absolutamente nada planeado. ¿alguna sugerencia? Pueden pedirme lo que sea que les gustaría :) Espero que les gustes y gracias-una vez más- por leer.

La primera viñeta es una apertura a las siguientes, es por eso que es la más larga de todas y la única que tiene diálogos a diferencia de las demás.


Capítulo IV

Stations

1. Summer

"Si había algo que Mikasa odiara más que un extraño la tratara sin formalidades y de forma familiar como si la conocieran más que ella misma, sin duda eso sería que ese mismo alguien la tocaran sin su permiso y que indagaran en su vida cuando este sin duda no le concernía en lo absoluto.

Que todos los dioses rezaran por que la paciencia estuviese presente en ella porque no tenía idea de lo que pasaría si continuaba.

Había comenzado con invitarle un trago en el bar, algo normal a lo que ya estaba acostumbrado y que le había pasado en varias oportunidades anteriores; lo aceptó por mera cortesía, dejando en claro sus intenciones desde el principio y las razones por las cuales decidió hacerlo. Había creído que era suficiente con ello hasta que un día sin previo aviso decidió acompañarla hasta la habitación que había reservado del hotel, insistiendo en que no era bueno que una mujer regresara sola a tan altas horas de la noche.

Se convenció durante todo ese tiempo que tan solo era una persona amable. Deseó que hubiera sido de esa forma.

Tal vez había sido muy mala idea coger sus maletas sin previo aviso y fugarse a la playa sin decirle a nadie, pero sentía que era algo que necesitaba urgentemente y luego de pensarlo varias ya no le preocupaba tanto como antes. Eren y Armin debían están preocupados por ella, y es por eso que después de tres días de pensarlo les mandó un mensaje para hacerles saber de su paradero y que no fueran a buscarla; seguido de ello desconecto su celular por el resto de la semana.

Al día siguiente el sujeto se la pasó alabando lo hermoso que era su cabello negro y lacio, luego no paro de parlotear sobre sus rasgos asiáticos fuera de lo común y lo mucho que le gustaba lo exótica que era. Mikasa no quería ser desagradable, no era un mal chico, pero estaba cansada de explicarle que no estaba interesada en sus cortejos.

Fuera de ese problema sus imprevistas vacaciones fueron todo lo que había soñado, eso hasta que cierto chico aparto varios de los mechones de su rostro para posicionarlos detrás de su oreja y acto seguido tomar su mentón para acercarla hasta él y robarle un beso de improvisto.

El contacto no duró más de dos segundos cuando Mikasa mordió su labio inferior con tanta fuerza que él tuvo que separarse de ella, pero para su mala suerte su acción no hizo más que encenderlo aún más. Lo siguiente que supo fue que intentó tomarla de las caderas para acercarla y ella acerco su puño a la mejilla y lo derribó en el suelo.

El chico quedó en completo shock, como si aún no pudiera creer que ella lo había golpeado, pero luego se levantó y se alejó de allí sin pensárselo dos veces. Al menos Mikasa estaba segura de que no volvería a molestarla.

Ni siquiera le prestó atención a la audiencia que tuvo durante todo ese espectáculo, intento concentrarse en retomar la lectura del libro que había estado leyendo, eso hasta que alguien más sentando a dos bancas de ella decidiera hablarle.

—Ese fue un muy buen gancho—él pequeño hombre musculoso que había visto muchas veces antes en las instalaciones estaba alagando su golpe. Pensaba que le gritaría, o lo miraría mal debido a su terrible un humor, pero se encontró sorprendida al reír ante su comentario"

2. Autumn

"Tres meses y medio antes no hubiese creído si alguien le hubiese dicho que en su viaje de trabajo conocería alguien totalmente digno para él, Levi era terriblemente malo para el amor y tener que expresar sus sentimientos de forma más abierta sin duda era un suplicio inagotable que él prefería ahorrarse para su salubridad mental. Había sin duda cosas más importantes por la cual adquirir estrés que pensar en lo lamentablemente terrible que es tu vida amorosa u sexual.

Pero Mikasa era casi tan malo como él, si es que no podía ser aun peor; y su sinceridad temperamental de alguna forma hacia las cosas más fáciles para ellos. Podría decirse que incluso se sentía cómodo de expresar ciertos tipos de afectos sin ningún tipo de pensamientos que carcomieran su mente después.

Nunca se había sentido de esa forma por nadie, y cuando la realidad lo golpeó como un balde de agua fría sacada directamente de la Antártida, se encontró con otra clase de sentimientos que hace mucho había dejado de sentir para sobrevivir.

La angustia por perderla en el momento en que se enterara quien era en verdad, el miedo de que saliera lastimada por su culpa y la tristeza de saber que una persona así de cálida como ella no era alguien con la que Levi se mereciera estar, porque a pesar de todas las cosas por las que había pasado aún tenía sus manos manchadas de sangre.

Mientras ella la sonreía con la mirada cada vez que despertaban por las mañanas, él por dentro se odiaba a si mismo por tocar su piel con aquellas manos tan sucias de pecado, no quería mancillarla ni herirla como cada cosa que él tocaba, pero tampoco tenía el valor que necesitaba para alejarla de él.

Era egoísta aferrarse a la mentira que él mismo había creado y que tanto codiciaba que fuese cierta, pero así como el fumador era incapaz de dejar atrás la adicción al cigarrillo, él tampoco podía hacerlo con ella"

3. Winter

"En los días helados de invierno a Mikasa le encantaba acurrucarse en su cama a ver televisión o leer mientras tomaba innumerables tazas de chocolate caliente hasta que le doliera la barriga y que su lengua quemada pidiera a gritos que dejara de beber el líquido hirviente. Un dolor que en su opinión era totalmente satisfactorio y por lo cual valía toda la pena, pero ahora teniendo a alguien más a su lado que a su manta acolchada y su pequeño mascota como compañía, sus adicción hacia el cacao se vio radicalmente interferida por un cambio de intereses.

Cuando el frio era lo suficientemente helado como para que las mantas, los suéteres abrigados y los guantes o medias de lana gruesa no cumplieran su función de mantener sus extremidades calientes, el sueño era imposible de conciliar y casi siempre terminaba dando vueltas en la cama mientras se enrollaba en capas de tela para cubrirse. Pero ahora había encontrado su propia calefacción personal y no dejaría que nada ni nadie se lo quitaran.

Durante la noche Mikasa se moldeaba al cuerpo de Levi en busca de calor, envolviendo sus brazos en su pecho y enredando sus piernas con las de él, algo que a Levi más que molestarle no le dejaba dormir lo poco que dormía por las noches. Siempre terminaba abrazándola para que no tuviera frio, teniendo que aguantar sus dedos y pies helados en su espalda y en sus pantorrillas, porque por más que quisiera no podía apartarla.

En el fondo estaba muy consciente que le gustaba estar así con ella, sintiendo su respiración prolongada en su clavícula con sus labios rozando la piel de su cuello, mientras que él la consentía con caricias y besos en la frente como si fuera una niña pequeña.

Mikasa siempre se salía con la suya, pero había adquirido ese hábito por culpa suya puesto que Levi la consentía demasiado y él lo sabía, pero estaba dispuesto a todo solo por tener algunos minutos así con ella antes de que fuera demasiado tarde y tuviera que irse para siempre solo para mantenerla a salvo"

1. Spring

"Cuando se despertó y el lado de su cama se encontraba vacío supo que algo andaba mal, aquellas acciones y el nudo de un mal presentimiento en su pecho eran más que razones suficientes para hacerle creer ello, y esperaba que solo fuera un mal presagio producto del estrés del día a día. Pronto se dio cuenta que en definitiva tenía razón.

Hubiera deseado no tenerla, que en cuanto se levantara y saliera de su habitación Levi estaría allí preparándole el terrible desayuno que aun asi comía con muchas ganas por que lo había hecho para ella, que un beso de su boca sus preocupaciones desaparecieran; pero sus cosas no estaban y la carta sobre su mesa de noche era lo único que le había dejado aparte del dolor en su corazón.

Nunca la leyó a pesar de todas las ganas que tenía de hacerlo, porque estaba tan furiosa que ni siquiera tenía la estabilidad emocional para enfrentar lo que sus palabras dirían, seguramente explicándole porque había hecho lo que hizo por razones que seguramente eran justificadas.

—Pero siempre hay más formas—se dijo en su mente, solo no había tenido la capacidad de dejar su orgullo de lado como para que afrontaran aquel problema juntos, y eso era lo que más le molestaba.

Pasó meses sin saber de él, sufriendo en cada maldito segundo por cualquier cosa que le diera una pista de que se encontraba bien. Aunque no pudiera verlo solo quería saber si estaba bien, porque ya no podría aguantar más el sentimiento que la carcomía por dentro. Luego de mucho tiempo de pesadumbre, finalmente logró reencontrarse con él.

Dejó las flores a un lado de su nombre tallado y acarició la lápida con una extraña mezcla de melancolía y felicidad.

Leyó la carta que hace más de un año le había dejado y las lágrimas que había logrado retener durante tanto tiempo finalmente lograron salir; estaba triste, pero sabía que muy pronto ella se reuniría con él, y que durante años volverían a pasar cada estación juntos como si fuera la primera vez"